miércoles, mayo 31, 2006

Personajes de mi pueblo: Pedro Marrero Hernández

“La potencia intelectual de un hombre se mide por
la dosis de humor que es capaz de utilizar”
Friedrich Nietzsche.
En una oportunidad el periodista Pedro Marrero Hernández, escribió una nota en Antorcha donde dejaba al descubierto la desprotección presupuestaria que vivía el entonces CTPJ, la antigua PTJ. Decía el fallecido amigo que era tan caótica la situación, desde el punto de vista financiero, que los detectives, habían olvidado sus conocimientos detectivescos y se habían convertido en unos expertos mecánicos, reparando los 2 vehículos bien deteriorados con que contaban.

Esa nota produjo una rápida, fuerte y agresiva replica del jefe de la CTPJ, dejando claro que sus funcionarios eran, son y seguirían siendo expertos profesionales de la función policial especializados en las tareas detectivescas y que nunca habían cambiado su profesión por la también respetable profesión de la mecánica.

El Tigre, en ese momento era un pueblo bucólico, todas esas informaciones eran materia del debate diario entre los habitantes, que con conocimiento exacto de lo que sucedía, era difícil dejaran meter un strike por un comunicador social. Todos moscas, pues.

En la bomba “Levante” de don Pedro Manuel Vásquez, siempre había un grupo que se reunía a hablar de lo humano y lo divino, de pronto salió a relucir la información y la replica. Unos opinaban que Pedro Marrero tenía razón y otros que no. Lo total fue que en medio de la acalorada discusión salto el negro Brito y dijo: Bueno, chico eso es verdad, esos carros están destartalados y los PTJ viven reparándolos ellos mismos, pero también es verdad que a Pedro Marrero se le paso la mano, y dirigiéndose a José Danilo Salcedo, le solicitó su opinión en tono impositivo: ¿No es así Danilo? A lo que este respondió, con la parquedad que lo caracterizaba, con otra pregunta ¿Bueno, chicos, cuando ustedes han visto periódico en blanco que se venda? Y a renglón seguido adicionó: Ya los bodegueros estuviesen ricos y se marchó. No lo entendí. ¿Y Ud.?

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Pedro Marrero Hernández, compartió por espacio de un año, con José Luís Tineo López el programa de opinión “Mano a Mano con el Pueblo” que trasmitían, a través, de Radio Guanipa. En ese espacio, que si no me equivoco era pionero en su género en la Mesa de Guanipa, echaba a volar su chispa criolla. Iniciaba recomendando el menú para los desheredados, como hoy llama la revolución a los pobres. Sardina con espagueti a unos, y a otros, espagueti con sardina, según fuese el gusto de los comensales. No lo entendían, pero bastante degustamos ese exquisito plato criollo. En la cuarta porqué en la quinta, ya no hay sardinas y el espagueti está por las nubes. ¡Que vaina! Exclamaría, Pedro.

Cuando en ese programa de opinión le tocaba criticar a algún gobernante del partido del pueblo, primero reconocía, con toda la honestidad del caso, que era adeco, hacía la critica y concluía diciendo: conste, soy adeco, hasta cuando no sé, pero por ahora, soy adeco. Creo sin temor a equívocos que murió siendo leal a su militancia en Acción Democrática, desde donde adelantó y desarrollo su larga lucha gremial, pero como buen profesional del periodismo, estaba obligado a ser ecuánime, siempre lo fue y en ese comportamiento equilibrado, objetivo e imparcial es un ejemplo para las generaciones presentes y futuras.

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El fallecido amigo Pedro Marrero Hernández, era un fumador compulsivo, bebedor consuetudinario, buen conversador y eximio contador de chistes, pero había un detalle: su ingesta alcohólica era alta y la de alimentos casi nula. Eso le fue deteriorando la salud y su fortaleza física. En una de esas parrandas fuertes el cuerpo no le respondió y le sobrevino un fuerte vahído. Hubo necesidad de internarlo en una clínica y ante la sospecha de algo grave, fue trasladado a el hospital de la entonces Meneven a Guaraguao. Estuvo recluido varios días y en ese ínterin, fuimos muchos los amigos, que preocupados por su salud, viajamos a la zona norte a visitarlo y a expresarle nuestro cariño, afecto y palabra de aliento.

Pedro Marrero era, para el momento un periodista de larga y dilatada trayectoria profesional y gremial, lo que le había granjeado la admiración, el cariño y el afecto de casi todo el gremio a nivel nacional y en especial en el estado Anzoátegui. En sus días de convalecencia, lo visitó su amigo, el periodista J. R. Hernández y le hizo una entrevista con la intención de que la gente se enterara que había pasado el peligro, había mejorado ostensiblemente y que pronto estaría al frente de sus responsabilidades periodísticas.

En esa entrevista le pregunta ¿Pedro, chico, dime que fue lo que te sucedió? Y este le contesta con la jocosidad que le era característica: Me abandonaron mis mejores amigos. ¿Y cuales son esos? Bueno, chico, el señor Belmont y el viejito Parr. Tampoco lo entendí ¿Y Ud.?

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Pedro Marrero Hernández poseía una gran inteligencia, era un intelectual que combinaba su sabiduría periodística con el fino humor. Dejo una huella profunda en el periodismo nacional, en el estado Anzoátegui y especialmente en la zona sur. Cuando laboraba en Antorcha, logró, con su buen talante, don de gente, amigo a carta cabal, espíritu dicharachero y parrandero de mil caminos, granjearse una gran legión de amigos que siempre lo recordamos con el respeto, cariño y aprecio de siempre.

Pedro Marrero Hernández, siempre concluía su muy leída columna. “La huella de los días” con estás cortas, pero expresivas frases: ¡Y de no ser así! ¡Que vaina! Muchos amigos que lamentamos su ausencia física, podemos decir con él: ¡Que vaina! Te marchaste y todavía los días dejan profundas huellas como las que reflejabas en su extraordinaria columna. Amigo, por siempre.

sábado, mayo 27, 2006

Evolución histórica del IUTJAA

¿Qué otro regalo más grande y mejor se le puede ofrecer
a la República que la educación de nuestros jóvenes?
Cicerón.
El 9 de junio de 1978, a las 9 AM, se produce el hecho histórico más revolucionario en la Historia de El Tigre. Carlos Andrés Pérez Rodríguez, en su condición de Presidente de la República de Venezuela, dicta la clase magistral para dejar inaugurado el Instituto Universitario de Tecnología de El Tigre. En ese acto inolvidable se cristaliza uno de los sueños más preciados del profesor Juan Medina Lugo, Había logrado, en esa fecha, después de un Liceo Agropecuario, una casa de estudios universitarios de un alcance educativo de incalculables proporciones, no sólo para los habitantes de nuestra ciudad como sede, sino que le abría los brazos a toda la zona sur del estado Anzoátegui, la zona norte del estado Bolívar y en buena medida a los estudiantes de los también estados vecinos como Monagas y Guarico. Un acontecimiento sin precedentes y todavía inigualado, mucho menos superado por su importancia, que le ha dado un potente impulso al desarrollo, todavía incipiente de la Mesa de Guanipa. Nació el IUTET con su lema “Aprender haciendo” y sembrando la esperanza cierta a la juventud estudiosa de nuestra inmensa región.

El primer director de nuestra máxima casa de estudios fue el prof. Jesús Ruiz Luquez proveniente del Pedagógico de Barquisimeto, quien con sabiduría, sapiencia, experiencia y conocimiento exacto del reto que asumía, condujo las riendas de la institución durante sus exigentes 3 años iniciales. Luego, como consecuencia del cambio de gobierno, fue sustituido por el Zootecnista José Ángel Velásquez proveniente del núcleo de la UDO en Jusepín, ocupando el cargo por espacio de 2 años 9 meses, al cual renunció, para darle paso al prof. Pedro Hipólito Meléndez quien permaneció en el cargo un espacio de tiempo brevísimo, acorde con su estatura, decían en el IUTET. Solo ejerció el cargo 4 meses. Luego fue nombrado inmediatamente el prof. Maracucho Eddi Enrique García Chávez quien estuvo de director apenas año y medio, ya que ante la aprobación del cambio que había solicitado para el tecnológico de Ejidos, renunció en octubre del año 85 cuando fue nombrado para culminar su período de 3 años el Ing. Jesús Antonio González López.

En interesante destacar que el diseño curricular del IUTET fue concebido para que en su primera etapa el estudiante en 4 semestres obtuviera su titulo y como técnico se incorporará al mercado de trabajo y a la actividad productiva, luego podía continuar hasta el octavo semestre para optar al nivel de Tecnólogo y después a los 10 u once culminar su carrera larga. Empero, a pesar de las largas luchas estudiantiles, políticas, profesorales, de las fuerzas vivas, siempre con el profesor Medida Lugo, su fundador, liderando las acciones, ha sido, por ahora, imposible que autoricen mediante resolución presidencial el pase del IUTET a la categoría de Politécnico. Eso por supuesto, no ha detenido la evolución de la institución que en octubre del año 1989, en el marco de la celebración del bicentenario del nacimiento del héroe epónimo del estado, mediante decreto presidencial del entonces primer magistrado nacional el Dr. Jaime Lusinchi se le distinguió honrosamente con el nombre de “Instituto Universitario de Tecnología José Antonio Anzoátegui” para orgullo del gentilicio de la zona sur. En el año 87, para recuperar competitividad con otras instituciones de su mismo rango y nivel, pero que ofrecían mayor diversidad de opciones, alargó la carrera de 4 a 6 semestres y diversificó las opciones para los estudiantes.

Desde el año 87 surge una nueva etapa del IUTJAA. En la especialidad de Administración se ofrecen las menciones de Administración Comercial y Contaduría. En la especialidad de Mecánica: Fabricación Mecánica. En la de Química: Procesos Químicos. Ambas más especificas ya que antes eran genéricas. En la de Agropecuaria: Producción animal, producción vegetal y se espera por la aprobación de saneamiento ambiental para colocar la institución como líder en materia ecológica en la zona. En mayo de 1989 abre su primera extensión en la importante ciudad de Pariaguán bajo la coordinación del Ing. Oswaldo Parra Coa y ofrece a los estudiantes de la zona las especialidades de Agropecuaria y Administración. En octubre de ese mismo año se pone en funcionamiento la extensión en la ciudad más próspera del centro del estado, Anaco, que coordinó el profesor Marcial Sánchez, para ofrecer las especialidades de Administración y electromecánica. Todos estos cambios fueron impulsados y dirigidos durante la gestión del Ing. Jesús González quien estuvo 5 años al frente de la institución, ya que le correspondió culminar el período del prof. Eddi García Chávez, y continuar los 3 que le fueron conferidos cuando fue ratificado para el cargo al culminar el tiempo legal del renunciante.

Vencido el mandato del Ing. Jesús Antonio González López, el 2 de febrero de 1990 es nombrado el profesor de biología Hamlet Mata Mata. En ese período la demanda de la comunidad universitaria para la democratización de la institución se acrecentaba. El ME había autorizado elecciones para elegir autoridades en varios colegios e institutos universitarios y no autorizaba el del IUTJAA, lo que creo un profundo malestar e impulsó a un grupo de profesores a organizar elecciones, sin el visto bueno del ME. No fueron legales, pero fueron realizadas, sembrando el germen democrático en la elección de los directivos de la institución por voluntad de la comunidad universitaria. En ese proceso, el profesor Hamlet Mata Mata venció ampliamente al Ing. Nemesio Villalobos obteniendo más del 80% de los votos. Desconocidos esos resultados el ME, mediante resolución presidencial del 2 de febrero del 1993, nombró como directora a la profesora Enilda Coromoto Lugo de Milá de La Roca (sic) para los 3 años siguientes, pero alargó su mandato por un año más correspondiéndole organizar las primeras elecciones democráticas para elegir las autoridades de la institución.

Con la debida autorización del ME, la publicación de un reglamento electoral que contemplaba un sistema mixto, donde el voto de los profesores valían 100% y 33 votos estudiantiles tenían el valor de un voto profesoral; aclaradas las reglas del juego y garantizada la igualdad de oportunidades se presentaron las candidaturas del Lic. Héctor Enrique Cordero Rodríguez como aspirante y la de la profesora Enilda Coromoto Lugo de Milá de La Roca (sic) a la reelección. Una vez realizada la elección, sin maquinitas, en el escrutinio manual de los votos y hechos los cálculos respectivos de los votos ponderados resultó, en una reñida competencia, favorecido el Lic. Héctor Enrique Cordero Rodríguez quien asumió la dirección de la institución hasta el año 2000 cuando venció su período y es reemplazado “democráticamente” en el marco de la democracia “participativa y protagónica” por el profesor Rubén Darío Pineda que es trasladado del estado Trujillo liderando una Comisión para la Modernización y Transformación del IUTJAA. La comunidad universitaria esperaba que esa comisión fuese provisional y transitoria, para retornar al sistema democrático que ya tenía un precedente exitoso y no resultó de esa manera, cuando de nuevo le madrugaron a la familia de la institución, “participándole” que se nombraba una nueva comisión para iguales fines liderada por la profesora Mirtha Elena Acuña que permaneció en el cargo por 2 años, hasta que le “participaron” que se nombraba, por igual método “participativo y protagónico” una nueva comisión de idéntica misión encabezada por su asesor principal y profesor jubilado Ing. Nemesio Villalobos, quién es acechado, atacado y desestabilizado constantemente por sus compatriotas de la revolución, no para que convoque elecciones democráticas, sino para que los impongan como nuevos directivos y evitar someterse a la voluntad soberana de la comunidad universitaria que es la depositaria originaria del verdadero poder en la institución.

Dejo expresa constancia que la apretada síntesis que desarrollo en esta humilde columna acerca de evolución histórica del IUTJAA, no es una crónica, ni pretende serlo. Es una contribución muy modesta para que, los eximios conocedores e investigadores de la historia, cuenten con datos confiables que les permita hilvanar con excelencia académica una historia exacta del pasado reciente de El Tigre, y podamos incluir para su conservación en la memoria histórica de la ciudad un hecho y una realidad tan trascendental, importante y revolucionaria como es el IUTJAA desde su fundación el 9 de junio del 1978 hasta nuestros días.

En la ubérrima Mesa de Guanipa, está sembrada la planta física primaria de nuestra máxima casa de estudios, exactamente en el área geográfica del municipio Simón Rodríguez, esperando su elevación a Politécnico e irradiando la luz del saber más allá de nuestra área geográfica. Pariaguán, Anaco y desde el 2005 en Barcelona donde funciona una extensión, coordinada por la profesora Riolama Bastidas, que ofrece a los estudiantes de la conurbación de la zona norte las especialidades de enfermería, informática y administración. Son pruebas fehacientes de que nuestra institución evoluciona positivamente y ya es referencia nacional en el nivel universitario. Lo dijo el poeta: “Caminante no hay camino se hace camino al andar” 28 años no es nada, apenas da sus primeros pasos y en su andar seguirá escribiendo las más bellas paginas de la historia universitaria de la ciudad y su entorno cercano.
Entre los mejores regalos que la juventud estudiosa de El Tigre recibió, de los innumerables que les obsequiaron en materia educativa los gobiernos de la cuarta república, indiscutiblemente está el IUTJAA. El regalo de la revolución es elevarlo a tecnológico y devolverle sus procesos democráticos para que la comunidad universitaria elija sus autoridades. Es lo realmente participativo, protagónico y revolucionario. Nunca es tarde. Esperemos que sea más temprano que lo que uno piensa y no lo tarde que pareciera la ya larga espera. La juventud estudiosa de la mesa de Guanipa aspira con ansiedad ese maravilloso regalo. El que lo haga realidad, se embarcará en un puesto privilegiado que el tren de la historia de la ciudad le tiene reservado a quienes con sus ejecutorias, obras, acciones y visión de futuro, impulsen su extraordinario potencial educativo, social y económico. Tienen el poder, los recursos y todas las posibilidades. ¿Qué esperan? Háganlo y todos al unísono diremos: Dios y la patria os premie.

viernes, mayo 19, 2006

La revolución del gas

“La propiedad tiene sus obligaciones
como también sus derechos”

T. Drummond.

Ahora el gas está de moda. En Bolivia, Evo Morales lo nacionalizó creando un cisma en la región. Nuestro presidente fanfarronea en la comarca por la riqueza gasífera que poseemos. Tiene un faraónico proyecto para un megagasoducto de 8.000 Km. que atravesaría la selva Amazónica desde el Caribe hasta la Patagonia. Tenemos gas en cantidades ilimitadas. Podemos suplir al mundo. La generosidad y solidaridad infinita del líder de este proceso de cambio que cambiará el universo, lo impulsa a prometer que lo vamos a compartir con nuestros hermanos del globo terráqueo, prioritariamente con los de América del Sur. Eso per se no es malo, lo realmente fatal es que no se piense primero en la casa. Gas para los pueblos que lo poseen y luego para los pueblos hermanos. Una pequeña red de gas directo para los pueblos de Venezuela y luego, bueno, repartimos. Está revolución actúa al revés. Luz para la calle y oscuridad para la casa.

Viene a mi memoria, que entre el 30 de abril de 1988 al mismo día del 1989 luchamos férreamente para que a nuestra ciudad se le dotara de gas directo. Fuerzas del mal entronizadas en los círculos de poder en el partido del pueblo, se movieron sigilosamente y dieron el zarpazo. ¡Zas! Provocaron mi salida abrupta de la Presidencia Municipal, cerrando ese capitulo para beneficio de la rosca económica que se beneficia de la distribución y comercialización del gas. Eliminaron la posibilidad de que la gente gozara de ese importante servicio público y hasta el día de hoy, nadie se conduele de esta sufrida, expoliada y hasta saqueada ciudad. Gasoducto para el mundo y bombonas caras y hasta vacías para la casa. ¡Que vergüenza! Volveremos a la época de las topias, la leña y el tizón.

Un poco de historia: El 30 de octubre de 1954, bajo la Presidencia Municipal de Roberto Febres Cordero y el Síndico Procurador, capitán ® Santiago Flores, debidamente autorizados de acuerdo con el acta de la sesión celebrada el 27 – 10 – 1954, firmaron un contrato con la “Compañía Anónima Venezolana Distribuidora de Gas Natural, TIGASCO” donde le concedían a ésta Compañía, sus sucesores o causahabientes. “El derecho preferencial para instalar, erigir, extender y operar un sistema de instalaciones, tuberías, gaseoductos (sic) y todos los aparatos, estructuras, edificaciones conexas en las calles y bajo ellas, callejones y otras vías públicas de la ciudad de El Tigre, tal como es actualmente (1954) o como pueda extenderse en el futuro (2006), con el propósito de transportar, distribuir y vender gas a dicha ciudad, sus habitantes y público en general, para uso domestico, comercial e industrial o para cualesquiera otro uso que pueda presentarse o desarrollarse en el futuro” Monopolio total, pues. Tampoco nada ilícito. Todo legal y hasta con previsiones para el futuro.

Representaba a TIGASCO (Tigre Gas Compañía), su presidente para la época Ysidoro Celma. El documento fue autentificado bajo el Nº 80, folios del 9 al 13 de los libros adicionales de autentificaciones llevado por el Tribunal del Distrito Simón Rodríguez durante el año 1954, bajo la égida del juez Napoleón Guevara y el secretario Rafael Palermo. La duración del contrato era por 25 años prorrogable por períodos iguales y en las mismas condiciones, mientras la Compañía cumpla con sus términos. Pudiendo dicho contrato ser traspasado a otras personas o entidades comerciales que adquieran la Compañía, por venta o traspaso, comprometiéndose los adquirientes a cumplir debidamente con las mismas cláusulas establecidas en dicho contrato. Otras cláusulas del contrato prevén discusión de tarifas y otras exigencias, no menos importantes. Blindado el contrato para asegurar la distribución y extensión de la tubería de gas directo a toda la comunidad por los contratantes o quienes asumieran en su nombre el contrato de servicio. Cubiertos todos los intersticios jurídicos para que las autoridades no tuviesen problemas en el futuro a la hora de hacer cumplir el contrato.

Empero, hay algo que llama la atención. Nunca se habla de bombonas. Se habla de instalar tuberías tal como era la ciudad para el momento o como pueda extenderse en el futuro y los que ahora se esconden en que TIGASCO no existe, los contratantes fueron previsivos y dejaron expresamente consagrado que quien adquiriese la compañía por venta, traspaso se comprometía a cumplir con lo establecido en el contrato. No hay excusas que valga, tenemos derecho a gas directo y punto.

Es evidente que la compañía no ha cumplido. Dejaron la red de gas directo tal como era en 1954 e introdujeron la venta de la bendita bombona, que es un atraco, escasea y hasta vacía llega y no hay a quién reclamarle. La omisión de sucesivas administraciones municipales han permitiendo que hagan con la comercialización del gas lo que le ha venido en gana a la rosca financiera que lo maneja en detrimento del soberano que luce inerme ante un monstruo que le esquilma el presupuesto familiar y no tiene una autoridad municipal que haga valer sus derechos. ¿Cuál revolución? ¿Quién le pone el cascabel al gato? Pronto llegará el día en que existirá libertad para elegir y haremos justicia.

Las oportunidades las pintan calvas. Estamos sobre los gasíferos más grandes de América, en la zona donde todavía el excedente lo queman mechurríos y con un contrato que está fácil de demandar, rescindir para asumir el control de la comercialización, distribución del gas natural tal como lo establece la Ley Orgánica del Poder Público Municipal y algo más: rescatar las actuales instalaciones por daños y perjuicios e incumplimiento del contrato. Eso sí es revolucionario. Darle a Dios lo que es de Dios y gas directo al pueblo que lo merece. Díganlo y háganlo. Está de bombita, no de bombona.

Estamos en la era de la revolución del gas. No dejemos que el tren de la historia nos deje. Vamos a luchar por nuestro derecho a tener gas directo y luego diremos al unísono con el líder del proceso, o quien ocupe su lugar en el momento que esté consolidada y funcionando nuestra red de gas directo. ¡Viva la solidaridad! Gas, también, para nuestros hermanos del mundo. Poseemos grandes propiedades de gas y eso nos obliga, pero también nos concede derechos. Un rayito de luz para la casa, por favor.

También un poquito de historia para refrescarle la memoria a los desmemoriados y a los que se hacen los locos. Con una buena red de gas directo la ciudad, seguro, que cambia para siempre. Gas para los pueblos es la consigna o combustible barato, limpio y ecológico para los excluidos. Llegó, pues, el momento de la inclusión. No nos dejen por fuera. Es poco lo que nos deben y mucho lo que nos cuestan. Hablen y viajen menos y hagan más.

No es una crónica, es un pequeño relato, que aspiro ayude a conservar la memoria histórica de la ciudad, y a la vez demostrar el atraco de que hemos sido víctima hasta ahora, somos y seremos en el tiempo, hasta que las autoridades municipales asuman la responsabilidad de hacer justicia y colocar la cosas en su sitio desde el punto de vista legal. Por lo demás, es un mandato de la Ley Orgánica del Poder Público Municipal. No evadan, estamos en la época de la revolución del gas para los pueblo y nosotros somos pueblo. ¿O no?

viernes, mayo 12, 2006

Personajes de mi pueblo: Anecdotas

“A nadie se le dio
veneno en risa”
Félix Lope de Vega y Carpio.

1.-Cuenta el Prof. Edgar Brito que un día lo invita su colega Gonzalo López a unos traguitos, una parrillita y a escuchar buena música. Había que finiquitar algunas cosas y salen en el vehículo de Edgar. Después de comprar todo lo necesario para el convite, llegan a una estación de servicio para abastecerse de gasolina. Mientras el operador de la gasolinera hace su trabajo, se acerca un vendedor de discos compactos. Edgar revisa, escoge y compra un tree pack. Le pregunta a Gonzalo. ¿Negro tú tienes equipo de CD para escuchar estás melodías? El negro le responde, claro que sí, déjame ver, lee la carátula de los compac. Exclamando ¡Ah! Richard Clayderman, yo tengo dos CD de este señor, pero no me gusta como canta, tiene la voz como la de Ana Gabriel, muy ronca. Yo no lo entendí. ¿Y usted? Edgar me dice que tampoco.

2.-Llega la fecha del referéndum revocatorio. Gonzalo y Edgar salen temprano a ejercer el sagrado derecho al sufragio. Gonzalo se queda en el Centro de votación “Simón Rodríguez” y Edgar se marcha al Colegio “San Antonio” dónde le corresponde votar. Pasadas las 7 AM, cuando conversa con un grupo de amigos en la cola, se aparece Gonzalo echando chispas y dice, hay trampa. Edgar, sorprendido, le pregunta. Negro ¿porqué dices eso? Bueno chico, allá no se han instalado las mesas, hay problemas con unas benditas captahuellas y lo peor no aparezco en “la Nata” ¿Qué nata? le preguntan Edgar, confundido. Bueno chico, responde, la lista esa, dónde aparecen los nombres. ¡Ah! Será la data. Bueno esa vaina vale, tú entiendes. Yo no lo entendí. ¿Y usted? Edgar me dice que tampoco.

3.-El día 11 de abril renuncia el Presidente Chávez. El 12 hay una gran confusión y algunos irresponsables, arribistas, aventureros, vívala pepa y sin formación democrática, intentan asaltar los gobiernos locales. En medio de la confusión que se presentó en el Palacio Municipal de El Tigre, llega el negro Gonzalo y le pregunta al Chivo Martínez ¿Qué rollo hay aquí Chivo? Este le contesta muerto de la risa: Llegaste tarde, negro; ya yo asumí la dirección de deportes y volviste a quedar como la guayabera. Tampoco lo entendí ¿Y usted? El negro Gonzalo, creo que tampoco, aunque el Chivo Martínez hecho el yaguare, estaba como caimán en boca e’ caño.

4.-Don Jesús Ramón Meza, uno de los primeros habitantes que tuvo El Tigre, cuando veía a los parranderos consuetudinarios, ociosos y mala mañosos ya vislumbraba lo que seria la descomposición de la sociedad local en el tiempo. Por eso cuando algunos lugareños y amigos lo invitaban echarse los tragos y jugar dominó, dados, truco, ajilei, gallos o cualquier otro juego de envite y azar, les respondía con estos versos de su inspiración: “El que llegue a este lugar / puede darse por perdido / que si vicios no ha tenido / aquí los debe encontrar / primero empieza a jugar y después a tomar ron / y si no ha sido ladrón aquí se debe meter / porque encuentra quien le insista / en está tierra bendita / reina la mala intención” Palabras premonitorias. El general Dumas Meza Meza cuando quiere eludir una parranda recuerda los versos de su viejo, los recita de memoria en alta e inteligible voz y se retira. No es cobardía es tomando las previsiones del caso, porque de lo contrario se queda y después que se echa el primer trago, no hay quien le aguante la carrera. Ese si está entendible y sino que lo digan Oíto y el Chino Lira quienes acompañan a Dumas en sus parrandas desde temprana edad en la calle Ribas.
5.-Cipriano Barroso le da empleo en su cooperativa al popular Nenerina. Este eufórico, llega con las buenas nuevas a su esposa, está llena de regocijo le da un beso y le expresa. ¡Oye, que bien! ¿Y te darán cesta ticket? Bueno, no sé, responde Nenerina. Déjame consultar a Cipriano. Le repica y le pregunta. Mire compadre Cipriano, me dice Lilita que si gozaremos del beneficio de cesta ticket. Bueno, chico, tú eres loco, le responde Cipriano ¿Qué quieres tú el whisky o la cesta ticket? Nenerina, sin parpadear le dice, ok. Es que estaba confundido, déjalo sin efecto, voltea y con voz firme le dice a su esposa, no mi amor, no hay cesta ticket, pero haré el sacrificio de trabajar sin ese beneficio, porqué se trata de mi compadre Cipriano. Yo no lo entendí ¿Y usted? Creo que Lilita, tampoco, aunque creo que Maicabares Berroterán que me lo contó, sí lo entendió. Mucho gusto.

sábado, mayo 06, 2006

Personajes de mi pueblo: Samuel y Trino

“Argumentar con una persona que ha renunciado a la
lógica, es como dar medicina a un hombre muerto”
Thomas Paine.

Vecinos de la calle Falcón de Pueblo Ajuro Samuel González de 87 años, conocido popularmente como el viejo “Grillo” y Trino Tiapa de 81, ambos se criaron en las costas de río Caris aunque, Samuel nació en Costa de Pinar en las riveras del río Tigre exactamente en Corralito. Ambos bien lúcidos y llenos de vida. Estos personajes vieron, caminaron, transitaron y disfrutaron de la belleza de la Mesa de Guanipa en todo su esplendor cuando era un banco e’ sabana donde sólo divisaban chaparros, manteco y las matas de mastranto cuando pasaban con sus viejos por la carretera de Buey rumbo a Cantaura cargados a vender casabe, tela de moriche, papelón y chinchorros. Una semana duraba la travesía y recuerdan que cuando el río Guanipa estaba crecido los indígenas pasaban la carga en el hombro y la cabeza, para luego empujar el carro con dos bueyes nada más y recargarlo al otro lado. Eran carros artesanales de dos ruedas que tiraban 3 yuntas de buey y que servían de transporte para la mercancía en la época. Lento pero ecológico los vehículos de ese momento; los de hoy comen petróleo y expulsan veneno.

Un buen día cuando regresaban de uno de esos viajes de trabajo, cuenta Samuel González, observaron que en plena Mesa estaban descargando materiales y había una pequeña carpa. La curiosidad los impulsó a acercarse y allí conocieron a Mister Julio y Mister William quienes les explicaron la razón por la cual estaban pernoctando en el lugar. Estos americanos, asegura Samuel González fueron los primeros pobladores de esta inmensa Mesa de Guanipa. Lo dice con tal convicción y seguridad que no da margen para la duda. Es más dice, “nosotros veníamos a vender guarapo de caña a los primero obreros del Caris que contrataron para la limpieza y desmalezamiento del sitio donde perforaron el pozo y que nosotros le decíamos al taladro que luego se conoció como oficina 1, “El deri” Está tan seguro de lo que vivió Samuel González que “muchacho, recuerda con vivacidad, que se hizo amigo de ambos americanos y un día ellos le preguntaron por señas dónde se podían echar unos traguitos y el diligentemente, los llevó a Loma Bonita antes de llegar a lo que hoy se conoce como el Puente de la Ventazón, dónde Don Augusto Sifontes tenía una bodega bien surtida y vendía ron por palitos” No olvida tampoco que los dos recién llegados para llegar a la bodega se fueron detrás de los burros en su pick up abriendo pica y luego que se hicieron amigos del dueño del negocio, enamoraron las hijas y se casarón, las señoritas Petra y Aída”. Para que veas si conozco, me ratifica, bien serio. Particularmente le creo porque conozco de sus honestidad, seriedad, laboriosidad y origen humilde que vivió junto a su familia en las costas del río Caris.

Samuel recuerda que la primera casa que el vio fue la que construyeron unas muchachas (Genara y Delia) que llegaron de Cantaura en la esquina donde hoy está la Librería Txiki y luego construyó al frente la señora América Álvarez que venía de San Joaquín y tenía dos muchachas muy lindas. Quizá, dice Samuel lo que actualmente es la Calle Bolívar se llamó calle Cantaura porque las primeras que llegaron fueron esas muchachas que eran muy populares, venían de ese pueblo y se instalaron allí donde montaron un ventorrillo de comida y vendían empanadas, almuerzos, jugos y el cafecito mañanero. Era un sitio muy concurrido incluso por los americanos.

Samuel y Trino que venían permanentemente al “Deri” vieron como se fue formando la ciudad y guardan el recuerdo de que el primer soldador que llegó a la zona fue Don Jesús Subero cuando ya la cabria estaba armada, luego el lugar se fue llenando de Margariteños y uno que otro carupanero atraídos por la explotación petrolera que necesitaba de mano de obra y era –y sigue siendo – la mejor remunerada. Ellos dicen que los primeros médicos que llegaron fue el Dr. Keith que se instaló cerca de la calle Rivas en lo fue por mucho tiempo luego la casa de David Barrancas que es la esquina de la calle Héctor Villegas y el Dr. González Orsini que cobraban la consulta a domicilio en dos fuerte y uno en el consultorio. El Dr. González Orisini tenía de enfermero a “Goyo” Gutiérrez que iba en bicicleta a inyectar a los pacientes y cobraba un bolívar. Otro que se dedicó a esa profesión de manera independiente fue Don Julio Rodríguez que inyectaba a domicilio también y era el médico popular de los lugareños. No olvidan al Dr. Rebollo, oriundo de Tucupita, que aún cuando le instaló en lo que hoy es El Tigrito de vez en cuando y de cuando en vez se daba una vueltecita para atender pacientes en El Tigre.

Para Samuel y Trino que pateaban permanentemente la zona, los primeros comerciantes en instalarse fueron Don Alcibíades Cones y Pío Estanga y los que decidieron construir casas fueron Don Ramón Meza, Domingo Piamo, Margarito Ramos, Dimas La Rosa, José María Lira Reyes, Canacho Soto, Ramón Antonio Sotillo, Miguel Rodríguez y Rafael Antonio García, que construyó “La Casa del Pueblo y luego la Casa New York que era el sitio predilecto de los americanos y sus más cercanos colaboradores para montar sus parrandas con fino escoses. En el Hotel Manzanares de Doña Petra, consiguió su primer empleo Samuel como “Toero” porque igual hacia mandados como lavar platos y hasta arreglar habitaciones. En esa pasantía conoció al revolucionario, según sus palabras, Arévalo Cedeño conocido como el “El Rey de los Llanos” que a la caída de Gómez fue nombrado por el general Eleazar López Contreras como Presidente del estado Guárico y en un viaje a Guayana pernoctó en el hotel, acompañado de su séquito que viajaban en 3 autobuses armados con unos “Máuser” más largos que esperanza de pobre. Llegaron a las 5 AM reposaron, descasaron, se hicieron la toilet, comieron y se marcharon en la noche rumbo a Ciudad Bolívar. De Arévalo Cedeño en la época de Gómez se tejieron muchas historias, una dice que luchaba para derrocarlo, otra cuenta que más bien era aliado del Benemérito que lo utilizaba como agitador para crear un estado de guerra cada vez que la sociedad venezolana solicitaba elecciones y no hubiese condiciones para una cita electoral y el pueblo se olvidará de esas cosas, está ultima historia tenía su base de sustentación en el hecho de que nunca lo hicieron preso y llegaba a los hatos del Gómez vendía rebaños para financiar su gesta y mataba muchas reses para alimentar su tropa. Es más dice, Trino, había quien aseguraba que picaba los cables del telégrafo y se comunicaba con el general. Así son las cosas, Chivo Negro dixi.

Con la llegada del petroleo, aseguran Samuel y Trino, consiguieron remedio para la Nigua que tenía azotada a la gente que vivía en las costas del Caris. Había tanta Nigua que nadie se escapaba de tener al menos los pies, los codos y otras partes del cuerpo invadido por esas perversas chinchas. Eran tan numerosas que se pegaban en los chinchorros y cuando la gente se acostaba era presa fácil de ellas. Bueno, el cuento es que la gente para quitárselas metía las partes afectadas en el petróleo que se las mataba en el acto. Esa invasión de insectos era una tragedia hasta que el gobierno de Pérez Jiménez se fumigó por primera vez el país y acabaron con esas chinchas, pulgas, garrapatas etc, etc. Otra cosa que cuentan Samuel y Trino es que para esa época las mujeres no bebían aguardiente, eso era estaba reservado para los hombres, hasta que llegaron unas carupaneras muy alegres que rompieron la norma y se echaban palo parejo en la “Casa del Pueblo” dónde, por supuesto, conquistaban hombres y de esa manera ejercían el oficio más antiguo.
Son vivencias contadas por sus protagonistas, muy buenas para enriquecer el acervo histórico de nuestra ciudad. No son argumentos ilógicos, son producto del conocimiento exacto de lo que sucedió y que ellos, mozalbetes para la época, vivieron en toda su intensidad y ahora como adultos mayores, recuerdan con claridad meridiana y cuentan con mucha fruición, emoción y un dejo de nostalgia. Particularmente, creo que sus relatos tienen mucha lógica y más que rebatirlos hay que seguir hurgando en la fuente y confirmar las cosas para evitar equívocos con la formación y crecimiento aluvional de la ciudad al calor de la industria petrolera. Gracias a Dios todavía hay gente vivita y coleando que pueden dar fe de lo que ellos afirman, uno comparte y, por supuesto, respeta. Es cuestión de lógica.



martes, mayo 02, 2006

Personajes de mi pueblo: Barrio La Cruz – Fundadores

“Historia es, desde luego, exactamente lo sé escribió,
pero ignoramos si es exactamente lo que sucedió”
Enrique Jardiel Poncela.

En el año 1958, concluye en Venezuela la última dictadura del siglo XX. El pueblo de El Tigre tenía represado su crecimiento. El régimen para proteger las zonas aledañas a la industria petrolera que se había iniciado el 23 de febrero del año 1933, en La Mesa de Guanipa reprimía con ferocidad a quienes intentaban construir viviendas en las zonas restringidas. El Pueblo, ese animal indómito, ya a la fuerza y venciendo todas la represión del momento había consolidado parte de “Barrio Ajuro” hoy conocido como “Pueblo Ajuro” No permitían construir hacía la parte este y sólo existía el Kiosko de “Sampa”. Aprovechando el advenimiento de la democracia muchos se aventuraron a iniciar sus construcciones y es así, como invaden la parte Noroeste, surge La Urbanización 23 de enero, mejor conocida como “La Charneca” y también el barrio “La Cruz en el sector Este de “Pueblo Ajuro”. Primero la gente y después el oro negro, parecía la consigna del momento.

El primero que tuvo la audacia fue el “Chivo” Rafael Salazar que llegando de Atapirire, construyó en la parte trasera del kiosko de Sampa que ya lo había vendido a su cuñado Ramón Arraíz, luego, el hoy millonario, Miguel “Pijita” Hernández, fue más allá e inició una construcción en la esquina, que luego vendió a Doña María Luisa, esta era oriunda de Cachipo y conocida cariñosamente como la “Vieja del tabaco” por su adicción a los puros, que la concluyó y se mudó sin problemas. Quizá los gobiernos de transición que lideraron Wolgang Larrázabal Ugueto y el Dr. Edgar Sanabria ocupados en consolidar la democracia crearon muchos vacíos que permitieron a la gente aprovechar para también fortalecer sus nuevos espacios habitacionales. Inocentemente, pero impulsados por la necesidad de poseer vivienda propia, Rafael y Miguel abrieron el camino para la fundación del sector del barrio “La Cruz” que en principio se conoció como “Barrio loco” por las ocurrencias del “Negro Bolívar que a todos y a todo le ponía un apodo.

Luego de esas dos casas y viendo que las nuevas autoridades no oponían resistencia al crecimiento del sector, doña María Luisa construyó unas 4 casas más para sus hijas, llegó Benito Liendo el popular “Guinda Zorro” que venía del estado Sucre y construyó en la parte norte, lo propio hizo hacia la parte Sur Don Anselmo “El viejo” Abreu junto a su esposa Luz Mogollón y sucesivamente se instalaron Carlos Pérez y Valentina Solano que fue la familia más prolija de la nueva barriada. Luís Pulido instaló su bodeguita, Augusto Molero y Beatriz Guerra, Pablo Estanga y su esposa Petra Azocar que mataban cochino y eran conocidos como “Los morcilleros”, (morcillas divinas, por cierto), Vidal Mújica, trabajador de AVENSA para el momento y su esposa Lucrecia, doña María Betancourt, conocida como “María Cuchilla” porque para no tenía pelos en la lengua, para formarle una vaina a cualquiera, y su hermana Chepa, Josefa Barrios e hijos. Hasta dónde me alcanza la memoria ellos fueron los fundadores del barrio “La Cruz”.

En esa época estaban de moda los famosos bares populares. El local, una rockola, un frezeer, cerveza fría, cigarrillo, fósforo, las mesas de cuatro y las bellas mesoneras. Esa era la parafernalia para funcionar. En el barrio “La Cruz” hubo competencia entre los bares de las Marías. Uno el bar “María” y el otro “La Piedra”. Cervecita polar color ambar y uno que otro tercio, las bebidas, juegos de truco, dominó y los eternos enamorados de las chicas anfitrionas eran los protagonistas en ese tiempo de ensueño. Luego el “Negro” Mogollón aprovechando la afición por las bolas criollas y poseyendo la familia un excelente terreno fue, con la ayuda de Roberto Gómez como organizador de los campeonatos y el periodista amigo Pedro Emilio Rojas Vargas “PEJAS” que los promocionaba en las páginas deportivas de Antorcha, consolidando el “Club Mogollón” que se convirtió en la atracción por mucho tiempo, hasta su trágico y lamentable fallecimiento y hoy todavía funciona como un “Club hípico” sobreviviéndole a la inseguridad.

Muchas anécdotas cruzan por mi mente de esa maravillosa época en que se fundó y fue creciendo el viejo “Barrio Loco” hoy “Barrio La Cruz”, por cierto llamado así por la forma en que quedó con relación a la calle 5 de julio de “Pueblo Ajuro” en el sentido este – oeste. Era como dice el “Chivo” Rafael un montarascal y un cañaveral, Caña de la brava, que sirvió para enlatar las paredes de barro de las primeras casas que eran de bahareque y cuando en la calle principal que eran unos arenalones pasaba una noche oscura “El Negro Bolívar” invitaba a un grupo de chamos a recorrer la calle tocando perolas y a cantar para acentuar el nombre de que era un barrio loco. Eran juegos muy sanos del momento y que divertían no solo a los chicos sino también a los adultos por las ocurrencias del grupo liderado por “El Negro”. Sin temor a equívocos, puedo afirmar, que en esta pequeña síntesis está la génesis del barrio “La Cruz”. Ricardo Bolívar lo puede corroborar fehacientemente.

Capitulo aparte merece lo del servicio de agua. Había una tubería de la compañía petrolera que pasaba en la parte Este del nuevo barrio, más arriba de dónde hoy vive la familia Gámez, pero que era monte y culebra. Hubo necesidad de perforarla clandestinamente para traer una toma que no llegaba a lo que hoy es La Calle La Cruz. Varias veces la compañía reparó la tubería y dejaba a la gente sedienta, pero poco a poco, se fueron sensibilizando hasta que no molestaron más, eso fue aprovechado no sólo por los habitantes del nuevo barrio sino por los de la calle 5 de Julio de Barrio Ajuro para, con una tubería que le donaron a mi viejo José María Lira, traer la toma de agua hasta el patio de la casa de habitación de Ramón Arraiz de donde la cargamos en garrafas, garrafones, tobos, latas y cuanto recipiente tuviésemos a mano, hasta nuestras humildes viviendas. En esa pila de agua muchas disputas y peleas hubo, unas por llenar primero o por simple caprichos de los mayores que ponían a pelear por ociosidad a los más chamos. Era una época sana dónde las peleas no pasaban de unos escarceos físicos. El Negro Bolívar, tenía en Mauro Millán un gallito de pelea y estimulaba las trifulcas para ver quienes eran los más guapitos del sector. Luchas parejas y al final todos hermanos y amigos como buenos vecinos del vecindario.
Lucrecia, Rafael “Acurito” Betancourt, “Chano” Salazar, Canicio Barrios, “La India”, “Cheo”, “Golo” e Isabel Mogollón, Juan Betancourt, el viejo Salazar, el mayor Salazar, Juan “Pepén” Estanga y la negra Camucha que tiene un puesto de vender una exquisita comida criolla, en el mercado municipal, pueden dar fe, como segunda generación, de que por allí van bien orientados los tiros y esos fueron los fundadores. Yo lo escribo como una contribución para la conservación de la memoria histórica de mi ciudad, más ignoro si fue exactamente cómo sucedió. Los fundadores que todavía viven, gozan de buena salud y una mejor memoria, les acepto cualquier corrección para mejorar esta pequeña pero rica y valiosa historia. ¡Vale! Díganlo allí Chonga, Cheo y Poche que son los conserjes.

miércoles, marzo 01, 2006

Personajes de mi pueblo: Anastelia Salazar

“La cosa más noble de la tierra
es una mujer perfecta”
Lowell.

Pueblo Ajuro fue la primera expansión del pueblo de El Tigre que se formó en el Casco Histórico y que es conocido popularmente como Casco viejo. Anastelia Salazar fue una de las primeras habitantes de este hoy populoso barrio. Nacida en el caserío Moquete en lo que llamaban el paso de Caldereño el 12 de febrero de 1926. A los 16 años salió de su hábitat natural para El Tigre, enamorada de quien a la postre fue su pareja hasta su lamentable y prematuro fallecimiento, José María Lira Reyes. Llegó a la calle Ribas dónde vivió por espacio de 2 años, luego fue a vivir 1 año en las cabeceras del río Caris en el lugar conocido como “La Curtiembre” en un fundo que había heredado su esposo. Dio a luz su primer hijo y como las condiciones en ese entonces y en esos lugares eran muy precarias lo perdió chiquito. No había médico ni enfermera, atendían los partos las llamadas comadronas o parteras que hacían milagros con su pericia innata y medicinas naturales. Era la Venezuela rural que salía del brutal, oscuro, represivo y dictatorial régimen Gomecista e iniciaba su camino a la modernidad.

Durante su estadía en El Tigre ya había conocido a Petra Manzanares que tenía el Hotel que llevó por nombre su apellido, también a Dima La Rosa, Los Piñero, Ramón Doroteo Barreto que había nacido en el paso el Guayabo del río Caris que llegó junto a su esposa Carmen Otilia Barco oriunda de El Chaparro. Cuando regresan de “La Curtiembre” alquilan una pieza en la casa del Sr. Apolinar Rondón que había construido cerca de la casa Nueva York. Es el inició de La Calle Brisas del Caris que ya se expandía por la parte oeste con la Falcón. Recuerda que en ese tiempo, estaban llegando atraídos por la actividad petrolera muchos margariteños, que alquilaban también por esos alrededores. Pasan 2 años en esa piecita hasta que José María construye la primera casa en lo que hoy es la esquina de la Calle Brisas del Caris con 5 de julio y donde ya existía una casa en La Calle Falcón que le era paralela y que posteriormente, hasta el día de hoy hace esquina con la 5 de julio dónde vivía el portugués Juan Núñez con su esposa Josefina Salazar. Actualmente es la casa de habitación del hijo mayor de Anastelia, Edgar Salazar y familia.

A pesar de la fragilidad de su memoria, doña Anastelia, recuerda cuando comenzaron a llegar los vecinos y construían, a pesar de la prohibición de hacerlo en esa zona dónde había un pozo petrolero. Don Eliseo Evans, su esposa Victoria Azocar, Don Pedro Marín y su esposa Aparicia, Yoel Pino y Carmen, Rafael Salazar y Ramona, famosa por los bollos, Rafael Gutiérrez y su esposa Angelina, Bartolo Cubero que era albañil y su esposa Anita García, Don Julio Rodríguez que era el que inyectaba, Samuel González el popular “Grillo”, Fernando Herrera que fue el constructor de casi todas las casas, el catire Meza y familia construyeron a juro, en contra de la voluntad de los burócratas de turno. De allí, el nombre del barrio. Fue construido a juro y se llama Pueblo Ajuro, hasta hoy. Hubo un tiempo en que el Sr. Eduardo Castillo dueño de la refresquería inició un movimiento para cambiarle el nombre por Urbanización Guaicaipuro y una poblada se opuso y le apedreó el negocio. Más nunca se hablo del asunto y creo que el sentido de pertenencia con relación a su nombre está tan sembrado en el alma de sus fundadores y actuales habitantes que dificulto quien se atreva a intentar cambiarle ese histórico nombre. Se los dice un puebloajureño de pura cepa.

Lo que es hoy La Gallera Arraiz fue en sus inicios un kioskito que construyó el papá de Héctor Luís Guevara, el popular “Sampa” quién siempre lo atendió hasta que lo vendió al portugués Juan Núñez, que luego se lo regaló a Josefina Salazar con quien tuvo una linda niña de nombre Fátima. Josefina que vivía arrimada en una casa de su cuñado Ramón Arraiz le cambió el kiosko por la casa y el negro Ramón continúo la actividad comercial en ese local, hasta hace poco tiempo cuando le arrendó una parte a un hijo de Samuel González “El Grillito” Oscar González que continúa en la misma actividad, otra parte a una hija de Lucrecia Salazar, la farmaceuta Leidy Salazar, que instaló la primera farmacia del sector con el nombre de su abuela y fundadora del barrio La Cruz, Maria Luisa Salazar, oriunda de Cachipo y la gallera a Rubén Salazar el popular “Perro Blanco” sobrino de Anastelia y quien los fines de semana la mantiene full. La esquina de Ramón Arraiz sigue vigente a pesar que el “Negro” Ramón está disfrutando el reposo del guerrero.

Ese Kiosko tiene una historia dice Anastelia Salazar. Fue la primera construcción que se hizo del otro lado de la carretera negra (Lo que hoy es la calle Brisas de Caris) y que abrió la brecha para la fundación del barrio “La Cruz” conocido como “Barrio Loco” por una ocurrencia del hijo mayor del Sr. Francisco “Pancho” Hernández y su señora Mercedes Bolívar, conocido como “El negro” Bolívar que lo bautizo con ese nombre, porque cuando comenzaron a poblar esa zona la gente según él, peleaba mucho. El caso es que en una oportunidad se desató una fuerte lluvia con tormenta eléctrica y cayó una centella en los tanques negros. La tapa de uno de los tanques voló y fue a caer cerca de “La Chicagua” Esa centella produjo un pavoroso incendió que consumió toda la maleza que abundaba en el área, consumió el kiosko y la candela llegó hasta la mitad de la carretera amenazando con pasar hacia las casas del barrio que para ese entonces, todas eran de baharaque y propensas a agarrar fuego rápido, eso causo terror en la gente y las impulso a actuar con rapidez para sofocar el incendio.

Nunca olvida Anastelia que en la desesperación todos ayudaban a apagar las llamas y doña Victoria Azocar que era creyente de cosas, blandía la falda corriendo de un lado a otro como loca con la falsa creencia de que con ese ritual alejaría la candela. Entre la fuerte lluvia y la actitud decidida de los vecinos vencieron el incendio y ahuyentaron el peligro. El Kiosko quedó reducido a cenizas. Había que reconstruirlo con la ayuda de todos por que “Sampa” había quedado en las tablas. Todos colaboraron y José María regalo todas las matas de “Caña Brava” que abundaban en el patio de la casa que servía para enlatar y levantar las casas de bahareque. Revivió el Kiosko y “Sampa” siguió su actividad, logró recuperarse, hasta que vendió al portugués.

Doña Anastelia Salazar procreó, crió, formó y educó, luego de su primera pérdida; 5 hijos Edgar José, Miguel Antonio, José María, Roberto Rafael y Omar Elías. Miguel y Omar lamentablemente fallecieron en la flor de la vida, pero les dejaron 5 retoños que junto a los demás nietos y bisnietos son su adoración y ellos le corresponden con una reciprocidad elevada a la enésima potencia. Para nosotros, sus hijos es la cosa más noble sobre la tierra. Es nuestra adoración. Ser hijos de la mujer más perfecta de la tierra es un privilegio. Edgar, Roberto y este humilde y empírico entrelazador de líneas, tenemos ese honroso privilegio. ¡Mayor felicidad! Imposible. ¡Viva Anastelia!

Personajes de mi pueblo: Anécdotas deportivas

“El deporte es el esperanto
de todas las razas”
Jean Giraudoux.

En la época de oro del equipo “Criollos de El Tigre BBC” había una legión de fanáticos que seguían al equipo a todos los compromisos fuera de la ciudad. Un domingo a “Criollos” le tocaba jugar con OSP de Guanta en el estadio Venezuela de Barcelona. Llega el autobús que transportaba a los peloteros, el cuerpo técnico, asistentes y algunos fanáticos que tenían el privilegio de viajar con el equipo entre los que se encontraba Juan “Colorao” Cúmana. En el momento que bajan del colectivo, está el periodista Jesús “Jess” González entrevistando a los jugadores, para el momento de OSP de Guanta, Eduardo Amaya y Francisco “La Manca” López. Cuando “Jess” ve a Luís “Buzo” Noriega que se acerca lo llama para entrevistarlo. Juan “Colorao” Cúmana se pega al lado del “Buzo” Noriega y escucha cuando “Jess” González saluda a el “Buzo” y le dice a “La Manca” y a Amaya, este amigo es otra gloria del béisbol de Anzoátegui. Juan “Colorao” que en su vida no ha jugado ni metra, se mete entre los 3 excelentes jugadores y le dice al reportero gráfico que acompaña a “Jess” “Tírele una foto a estas glorias del Béisbol” el joven hizo la foto y el otro día salió publicada en Antorcha con los 4. Tres estrellas y un estrellado, cuenta muerto de la risa Edgar Brito. Hay que estar en el lugar adecuado en la hora adecuada. Es una foto para la historia. Juan “Colorao” todavía la conserva y mete el embustico respectivo a las nuevas generaciones.

Chocaban en un encuentro por la clasificación Criollos y San Tomé. Mientras hacían calistenia antes del juego, Luís “Culí” Martínez que formaba parte del roster de jugadores del equipo Santomesino, le lanza una pelota a Parmino Perdomo, pitcher estrella de Criollos que ese día tenía la responsabilidad de abrir contra ellos y se la pega bien duro. Parminio reacciona y persigue al “Culí” y ante la impotencia de no poderse desquitar, le grita. “No te preocupes que en el primer turno al bate que te toque, me la cobro”, a lo que el “Culí” con una sonora carcajada le responde. “Irás a lanzar para el dogout porque yo lo que juego es banca”. “Culí” y Parminio son grandes amigos y luego del juego celebraron la ocurrencia. Había que hacerse notar y “Culí” lo consiguió en ese juego aún estando en la banca y mucho menos ser el jugador más destacado. Una historia verídica que quedó para la historia. Ambos gozan de buena salud. Pregúntenles, cuando los vean.

En el año 80, nombran a Gonzalo López el popular “Negro dulcero” Manager de “Los Criollos” convoca a todo el equipo a una reunión de emergencia. Una vez chequeada la asistencia toma la palabra el “Negro” para dar el mitin de rigor a sus dirigidos. En medio de la arenga el “Negro” Gonzalo dice: “Aquí tiene que haber disciplina y cumplir las órdenes que yo dé. No crean que yo soy un cuero e’ chivo porque vendía dulce, yo me he superado y ahora soy un iletrado profesor universitario”. Juan Goatache, pitcher del equipo lo interrumpe y le intenta corregir diciéndole “Profesor será letrado” y el negro le dice “cállese y siéntese que usted no sabe nada de eso, letrado es un cuaderno lleno de letras” y continúo su discurso ante la mirada atónita de los miembros del equipo. Indistintamente de ese gazapatón que se le escapo al “Negro”, ese año “Los Criollos fueron campeones. Gonzalo es una fiera graduado en la universidad de la vida y conocedor a profundidad de los secretos del béisbol, de sus estrategias y posee la chispa para mantener el espíritu de equipo y la adrenalina de los jugadores al máximo para dar el 100% en el campo de juego. Una demostración de que no hay que pertenecer a la elite ilustrada, mucho menos a las vacas sagradas, para llevar las riendas de un equipo de béisbol con éxito. Gonzalo tiene el inigualable record de haber sido recogebates, en el año 68, jugador en al 73 y manager campeón en su primera incursión en el 80 como estratega de “Los Criollos” Mérito indiscutible que los distingue en la historia de la época de oro del béisbol amateur.

En un juego decisivo para pasar a la final entre Los Criollos de El Tigre y el poderoso y temible MOP de Barcelona, promediaba la segunda parte de la novena entrada, ganaba el MOP 3 carreras por 2, pero Los Criollos tenían hombres en primera y segunda y un out. Sale batear Luís “Buzo” Noriega y las tribunas del Alejandro “Patón” Carrásquel enloquecieron: Jonrón, jonroon, jonrooon, gritaba el público al unísono y cuando el bateador tiene la cuenta de uno y uno ¡Sorpresa! Cantan tiempo. Todos se preguntaban ¿Qué pasa? nadie notaba algo extraordinario para que suspendieran momentáneamente un juego en el momento más emocionante. La gente, no nota que falta un árbitro y empieza a impacientarse, pasa un tiempo prudencial y el público enardecido pide juego, juegoo, juegoooo. Eso apuro las cosas y sale del dogout de la derecha el profesor Delgado, el popular “Pecho e’ paloma” que era el árbitro de segunda golpeándose la barriga con cuyo gesto prácticamente rogaba lo disculparan pero estaba haciendo una diligencia de emergencia en el baño que nadie podía hacer por él. Una necesidad fisiológica, pues. Continúo el juego, “Buzo” respondió con tubeyote, anotaron 2, ganó Criollos, pasamos a la final y quedó la anécdota para la historia deportiva de El Tigre. Y…como dice Chivo negro “Así son las cosas”

domingo, noviembre 06, 2005

Personajes de mi pueblo: El Negro Dulcero

“La conquista propia es la más grande
de las victorias”
Platón.

Nuestro amigo Gonzalo López, cariñosamente conocido como el “Negro Dulcero” es un personaje polifacético de nuestra ciudad. En la época de oro del los cines vendía un dulce a locha que fabricaba en casa su querida madre. Era la famosa “Cagalera” que metía en una caja de cartón y protegía con un trapo para evitar las moscas. El Negro siempre vivaracho llegaba temprano a las funciones de la tarde, que se conocían como “Los Matinée” Había que hacer largas colas para comprar una entrada que para el momento costaba Bs. 0,50 por lo que era importante llegar con suficiente antelación a la venta de los boletos. Eso hacía que la aglomeración de la chiquillería frente al cine fuese bien nutrida y mientras abrían la taquilla había compra, venta e intercambio de cuentos, por supuesto, la compra de dulces. En eso el negro fue en la ciudad todo un precursor.

El “Negro Dulcero”, como cualquier torero tenía buenas y malas tarde. Cuando le iba bien ni se sentía ¡Pero, ay vaina! Cuando se varaba y la mercancía se le quedaba fría. Era una tragedia y como tal la asumía. En medio del bululú que se formaba a la hora de comprar los boletos de entrada, chocaba, tropezaba o decía que lo había empujado alguien. Y, ¡Zas! La caja iba al suelo y los dulces rodaban. El acusado siempre era alguien que por su vestimenta y presencia era fácil identificar con gente pudiente que pudiese cubrir el daño inflingido. Llanto y más llanto. El Negro se convertía en mar de lágrimas para buscar que el señalado le pagara y de no lograrlo buscaba la solidaridad de los que tenían un poco más recursos y le solventarán el tremendo lío en que se metería de llegar a la casa, sin venta y con la mercancía dañada. Logrado su objetivo recogía sus “Cagaleras” las limpiaba y se marchaba a otro cine dónde repetía o vendía sin problemas y salía buchúo. El que busca encuentra ¿O no?

El negro con el tiempo evoluciono hacia la actividad deportiva, donde fue jugador en el béisbol AA, luego se quedo como asistente del manager y llegó a ocupar ese cargo de dirección con los Criollos de El Tigre posición que le permitió hacer una gran amistad con todos los peloteros de la divisa y una conexión de simpatía con los fanáticos. En una oportunidad salía el popular Negro del auto mercado Pueblo Nuevo con un huevo en la mano y se encuentra con Cruz “Machelo” Bermúdez a la sazón lanzador zurdo de Los Criollos y este sorprendido le pregunta ¿Negro y ese huevo es para remedio? y el negro contesta: No chico para hacer perico. Estupefacto “Machelo” le repregunta ¿Con un Huevo negro? Y este muy orondo le replica: Bueno ¿Y quien te dijo que yo tengo restaurante en mi casa? Para la época El Negro Vivía solo y le asistía toda la razón. Empero, vuela la imaginación y uno sabe que hay gente que le dan en el codo y aprieta la mano… Libre de interpretación.
Hoy, Gonzalo López, el popular “Negro Dulcero” forma parte del personal técnico en el área deportiva del IUTJAA como facilitador de los bachilleres en las disciplinas de su competencia y está por jubilarse. Dios y la patria premian la constancia y el Negro paso de vendedor de dulces, deportista, técnico, jugador, dirigente a entrenador en el cuerpo docente del IUTJAA. Agarren ese trompo en la uña. Salud, Gonzalo. No hay dudas que conquistó el mundo en solitario.

jueves, octubre 06, 2005

Personajes de mi pueblo: Don Arturo

“Las espinas más agudas a menudo
producen suaves rosas”
Ovidio

Don Arturo Manzanares, hermano de la distinguida dama que instaló el primer hotel en El Tigre, doña Petra Manzanares, lo conocí desde muy chico, ya que es oriundo de Atapirire y por ese acogedor y simpático pueblito tengo familia muy cercana dónde destaca mi tía Felicita Salazar y su prolija descendencia, además de distinguidos amigos y amigas de infancia. Pues bien Don Arturo Manzanares en la época poseía una camioneta azul, si mal no recuerdo, que utilizaba en sus viajes, para matar sus tigritos cargando algunos pasajeros y uno que otro viaje expreso. Todo un correcaminos en su tiempo.

Recuerdo que Don Arturo, como buen parrandero, no rehuía invitación que le hicieran para echarse los tragos. Era tanto su entusiasmo en esas lides que tampoco reparaba en tipo de bebida. Cuándo le preguntan ¿Don Arturo usted no toma? Respondía jocosamente “La presidencia de la república” o “Hierro colado hijo”. En una de esas parrandas y un poco pasado del nivel etílico aceptable se marchó a su casa en el poblado, se acostó en el chinchorro y no midió bien una vuelta para acomodarse cayendo al suelo con la mala suerte que se fracturo un brazo. Doña Carmen, su esposa logró, en medio de la angustia que le practicaran los primeros auxilios en Atapirire y luego lo trasladaran al Hospital de El Tigre que en ese momento estaba recién inaugurado.

Luego de la asistencia médica del caso, le enyesaron el brazo, lo dejaron en observación y luego fue hospitalizado por unos días. Todos recordamos que el Hospital cuando entró en servicio era lujoso y la atención era de primera. Don Arturo a medida que se recuperaba no salía de su asombro. Habitación confortable, buen clima, la compañía de doña Carmen, desayuno, almuerzo y cena, servicio de recamara impecable, atención médica y de enfermería que lo dejaban estupefacto, amén de la limpieza que hacía brillar los pisos y pasillos. Nunca había estado en un local 5 estrellas. Campesino al fin.

Pasan los días y cual no seria su sobresalto cuando, al poco tiempo que pasa revista el médico, ve que doña Carmen recogía la maleta. Salta de la cama y le pregunta ¿Qué paso? Bueno que nos vamos contesta la Sra. ¿Para dónde? Pues, para la casa Arturo. Este riposta todo consternado. Carmen no le podrás pedir que nos dejen unos días más ¿Qué vamos hacer en Atapirire durmiendo a la intemperie y cogiendo pica e’ plaga si aquí estamos finos? Doña Carmen mujer de carácter le dice mire; es una orden ¡Nos vamos y punto! Don Arturo con resignación se vino y contaba luego, que venía bien preocupado y se preguntaba en voz alta ¿“Caracha hijo a quien no le va a gustar estar en lo limpiecito, fresquesito, durmiendo bien, con los 3 golpes y una chica bella que te cambie la sabana todos los días”? Fue adolorido y asustado y salió sin dolor físico, en buen estado de salud pero dolido anímicamente por lo que dejaba atrás. Indio cuando entra en la civilización ni por asomo quiere volver al monte. Ni que el pecho fuera de hiero y el lomo de algarrobo.

Tengo años que no veo a Don Arturo, pero no hay dudas que en su momento fue todo un personaje querido, respetado y apreciado por todos. Dios le dé larga vida.

Personajes de mi pueblo: Rubito

“'Eso dicen' es media mentira”
Thomas Fuller.

Nativo de Atapirire José Rodríguez, Don Rubito un personaje corrido en 7 plazas. Trabajador petrolero, hombre apegado al campo y de una descendencia prolija. En su época dicharachero, parrandero y muy sociable. Con la sabiduría que le daba el haberse formado en la escuela de la vida, era difícil agarrarlo fuera de base, ante cualquier eventualidad tenía a flor de labio una salida que le permitía sortear cualquier dificultad y salir avante sin dejar resentimientos y mucho menos enemigos. Todo un señor diplomático popular.

En los tiempos de cerveza a real y pepsi cola a medio, era muy común que un grupo de amigos se reunieran a tomar las cervecitas, intercambiar opiniones, compartir experiencias, contarse las anécdotas y como era ineludible, siempre a medida que aumentaba la ingesta alcohólica, surgía algún chisme de gente de la comarca. El amigo del chisme, en muchas ocasiones, no sólo lo cuenta sino que busca apoyo en alguno de los presentes para reforzar la verdad que le asiste al hacer referencia al hecho. ¿Inseguridad? Es posible, pero lo que si es verdad es que con esa actitud pretenden involucrar a otro y no quedarse solo como chismoso.

Ante esas situaciones era que a Don Rubito se le salía la clase, experiencia y sabiduría. Cuando alguien iniciaba un chisme y buscaba su apoyo preguntándole ¿No es así Rubito? El respondía con la cautela del caso, cuidando no molestar a nadie y quedar bien con el chismoso y la gente de donde provenía el chisme: “Bueno chico dicen que es así, yo creo que no es así, pero dicen que es así” Salida elegante, sabia y bien diplomática que le aseguraba no estar metido en camisa de once varas, permitiéndose el lujo de conservar todas sus amistades. Se entretenía con el chisme, pero la pizuña, que se involucraba. El propio ni ni.

Don Rubito, el personaje de la anécdota, hoy está retirado, vive en el Casco Viejo, afectado por la diabetes, rodeado del afecto de familiares y amigos que le hacen llevadera está criminal enfermedad, pero con el espíritu y la sapiencia de toda la vida. Dios y la virgen le den larga vida.

martes, septiembre 06, 2005

Personajes de mi pueblo: Don Margarito

“Más vale el diablo por viejo
que por diablo”
De la sabiduría popular

Viejo labriego. Hombre de honor. Una palabra de Don Margarito valía más que un documento. Un buen día domingo en la gallera de Las cuatro vías en el Caris llegó ensillando su mulo, con su inseparable sombrero y un gallo del patio bien “maiceao” que tenía listo para enfrentarlo con uno de su igual peso. Como pendejo huele a melón, salieron varios interesados y uno de ellos salió al pelo en la balanza. Cazaron la pelea con Bs. 100, monto que “empozaba” el juez. Cuando sueltan los gallos, el de Margarito feo, plumúo y del patio, el otro un gallo repelado que exhibía su buen cuido. En los primeros escarceos el gallo de Don Margarito llevó la peor parte lo que animó a los apostadores de la barra a irse a burro a favor del que parecía un atraco. Dieron dieces, doces, a la mitad, a medio y hasta a locha. Entre los más furtivos apostadores estaba el entonces Capitán retirado Guzmán que con su vozarrón acaparaba todas las apuestas en contra del gallo de Don Margarito.

A medida que avanzaba la pelea, Don Margarito no lograba pescar ninguna apuesta a favor de su gallo, tenía problemas con las cuerdas vocales su voz era muy baja y débil para escucharse en medio de la algarabía de los apostadores y mirones que emocionados aupaban cada quien por su lado a su favorito. El gallo de Don Margarito llevaba la peor parte en la primera mitad de la pelea, pero en la tercera parte se recuperó, cosa que puso nervioso a los apostadores que comenzaron a echar para atrás las apuestas en busca de taparse. Era muy tarde. No había posibilidades de taparse y el gallo de Don Margarito comenzó a mandar con mucha fuerza en el último tramo, lo que desespero al Capitán Guzmán que haciendo alardes de su condición de militar retirado, con fama de hombre guapo y peligroso entró intempestivamente a la gallera y alzando los gallos decreto, por encima del juez, tablas la pelea.

En medio del barullo que se formó y la confusión que reino, Don Margarito saltó al medio de la gallera, empuñó su navaja pico e’ loro, se la coloco en la parte baja de la barriga al capitán Guzmán y le dijo: “Mire capitán, a mi han dicho que usted, es un hombre arrecho, saque la pistola para que me dé un tiro, pero el tanque de las caraotas me la va a dejar aquí”. Santo remedio. A don Margarito le pagaron su pelea y no sé como se arreglo el capitán con su intoxicación de apuestas por fuera. Quedo demostrado una vez más que: El mundo está lleno de equivocados.

Personajes de mi pueblo: Don Benito

“No creas que la oportunidad tocará
dos veces a tú puerta”
Chamfort

En tiempos de la Gran Venezuela, el bucólico, simpático, acogedor y agradable pueblito de Atapirire estaba sumido en el olvido. Sus calles polvorientas, apenas le habían construido las aceras, la carretera hacia El Tigre nunca había visto una gota de asfalto, lo que motivó a un grupo de sus coterráneos en el año 1975, encabezados por el Prof. Juan Medina Lugo, alto dirigente del Partido del Pueblo y amigo personal del Presidente Carlos Andrés Pérez a solicitar una audiencia para, person to person, plantearle los graves problemas de la comunidad que los vio nacer. Dicho y hecho. Enviaron el telegrama y recibieron la buena noticia: El Presidente Pérez los recibiría en Miraflores.

Nombraron la comisión, marcharon a la capital y a la hora y fecha fijada estaban en el despacho. Muchos eran los problemas a plantear, pero como las oportunidades las pintan calvas, llevaban la prioridad: La construcción de la carretera El Tigre – Atapirire. Los atiende El Presidente, saludos y presentaciones de rigor, entran en materia plantean varios problemas poniendo énfasis en la vía y logran que les aprueben la construcción de la carretera. El presidente en presencia de la comisión se comunica con el Ministro de Obras Públicas y le da instrucciones precisas por teléfono interministerial. El mandado estaba hecho. Habían conseguido lo más importante y cuando ya se despiden ¡Oh sorpresa! Don Benito Villasana que formaba parte de la comisión, quizá pensó, que la oportunidad no toca dos veces a la puerta, toma del brazo al presidente Pérez con gran familiaridad y mayor amabilidad y le dice: “Carlitos no me dejes al pueblito sin carretera y sin asfalto” Atónito, ante tan genial salida, el Presidente lo despidió con una sonrisa, diciéndole que no se preocupara que la orden estaba dada y punto.

Regresó la comisión de Caracas a los 3 días al pueblo y llenos de alegría anunciaron la buena nueva. No sólo la carretera seria construida y asfaltada sino todo el pueblo, por la genial salida de Don Benito. A los 30 días llegó una comisión del MOP y la historia posterior es conocida por todos. A Atapirire se le construyó su carretera y sus calles vieron por primera vez asfalto. En frío, pero sus callecitas quedaron bellas.

Viene a mi mente la anécdota de Don Benito porque en estos días de nuevo las calles de Atapirire ven el asfalto, esta vez asfalto en caliente. 30 años después de aquella primera vez, es cuando, desaparecido físicamente Don Benito y el Prof. Medina Lugo está en un retiro forzado, que alguien se acuerda de las calles de este acogedor pueblito de la Zona Sur, nos referimos al alcalde Lorenzo Rondón que sin escatimar esfuerzos ha hecho el milagro de que la gente de Atapirire tengan sus calles impecablemente asfaltadas en caliente. Rafaelito Morales lleno de alegría por el hecho y con su memoria prodigiosa nos recuerda la anécdota y allí la dejo impresa para la posteridad. Empero, 30 años después toco el asfalto de nuevo en Atapirire. ¡Albricias!. Vayan pa’ que lo vean.

Personajes de mi pueblo: Carrasquito

“No hay pecado sin pena ni
bien sin galardón”
Del refranero español.

Transcurría el año 1987. Presidía el Concejo Municipal el Ing. Mauro Barrios. La fracción mayoritaria era del partido de pueblo y además de Mauro la conformábamos Humberto Salazar, Ramón Carrasco Mata, Carmelina de Itriago, Luis “Buzo” Noriega y este servidor que a la sazón era el Secretario General del partido. Desde luego estaba representadas las minorías en las personas de Julio Aguilar, Francisco “Chico” Moreno y Antonio “Toñito” Alcántara suplente del Dr. Adalberto Carrasco Mata. Tocaba una fecha patria un día lunes, de tal suerte que había fin de semana largo, la gente por lo regular tiende a irse fuera de la ciudad, otros celebran hasta el domingo para descansar el lunes y los que tenemos compromiso públicos, salvo una contingencia, permanecemos al pie del cañón para responder al compromiso contraído con la comunidad.

Viene a mi mente ese tiempo porque ocurrió una anécdota bien interesante. Resulta que el orador de orden designado por unanimidad en Cámara Municipal residía en la capital y a última hora se excusó por motivos de salud. No había tiempo para designar a otro y por ende la sesión solemne había que suspenderla, empero, los actos de La Plaza Bolívar seguían vigentes y había que cumplirlos. Ante la ausencia de un orador, Ramoncito se ofreció como emergente. Mauro Barrios sabiendo que el personaje se encadenaba, me llamó para sugerirme que en mi condición de jefe del partido le observara a Ramoncito que le permitiríamos que hablara en La Plaza Bolívar con la condición que ofreciera un discurso corto ya que la inclemencia del sol afectaba a los invitados al acto y las condiciones no eran las mejores. El hombre acepto y arrancamos el acto.
Cuando tomó la palabra Ramoncito promediaban ya las 11 de la mañana, estaba el catire en todo su esplendor ya había rostros sudorosos, lo cual no fue óbice para que el orador emergente como es su caracteristica se extendiera en un ardoroso y emotivo discurso. En medio de la emoción citó el célebre abrazo de Bolívar y Morillo en Santa Ana adicionando que fue, quizá por su origen Margariteño, “del norte” Al concluir el discurso y persuadido que se había excedido en el tiempo, buscó reconocimientos e iba preguntando como había estado. La gente condescendiente y cortés le respondían que magnifico, pero cuando llegó hasta Don Joaquín Salcedo, que cuando gozaba de buena salud asistía religiosamente a los actos patrios y era un atento oyente le dijo: Estuviste ridículo. Ante tan contundente respuesta Ramoncito balbuceaba palabras y preguntaba con asombro ¿Porqué Joaquín? A lo que el amigazo le contestó ¿Cuando carrizo estuvieron Bolívar y Morillo en Margarita? Aclarándole inmediatamente que ese hecho histórico ocurrió en Santa Ana de Trujillo y había cometido error imperdonable en su condición de educador. Resultado: Ramoncito quedó perplejo. Lección: No se debe improvisar discursos en tan importantes eventos. Enseñanza: Los que asistimos a esos actos debemos estar atentos a lo que dice el orador y no ser permisivos con tamaños errores que desdibujan la historia. Recordad: Toda acción humana, sea buena, sea mala, siempre es objeto de juicio.

Cazador cazado

“Ni tomes cohecho ni pierdas derecho”
Del refranero español.

En estas tierras de Dios, ocurren cosas dignas de Riplay. Lo más gracioso es que los protagonistas apuestan a la memoria frágil de la gente. Veamos: Hace muy poco tiempo se presentó por estos lares un líder que quería hacerse notar. Asistió a todos los programas de opinión habidos y por haber. Hizo gala de buen verbo, fluidez de palabras aunque, un tanto vacío de contenido. Un viva la pepa más.

En su afán de protagonismo denunció la existencia de un casino ilegal. Hizo un llamado público al alcalde de turno para que lo cerrara en el término de la distancia. El alcalde que comía callado del antro, no dijo ni pío. Eso encolerizó al impoluto denunciador y amenazó con llevar el caso a las instancias gubernamentales dónde juraba tenía vara alta para hacer cumplir su deseo de verlo cerrado y se atrevió, incluso a pedir a los tribunales, que hicieran cumplir la Ley de Casinos para evitar su funcionamiento. Dura es la ley pero es la ley. Gritaba.

Paso lo que todos imaginaban. El líder de marras tiro un cabezazo y al ver la negativa del dueño del casino se puso a la ofensiva amenazando con su influencia ordenar su cierre. Algo pasó, pero lo cierto del caso, es que el hombre no volvió a tocar el tema ni con el pétalo de una rosa. ¿Hubo acuerdos? ¿Bajón de mula? Uno no sabe, pero vuela la imaginación.

Recuerdo el caso porque ahora el muchacho de la película tiene el poder y no sólo se hace el loco con el casino de sus preocupaciones, sino que permite el funcionamiento ilegal de otro. ¿Mimetismo? ¿El poder del vil metal? Hay que ser honesto y actuar en consonancia con lo que se dice. No hay que tomar cohecho para no perder derechos. En este caso de ordenar el cierre. Mientras tanto la gente dice y comenta en la calle: Estamos ante un caso más de un cazador cazado.

Cualquier parecido con personajes de la vida real es purísima coincidencia. Es solo un cuento producto de la imaginación.

jueves, septiembre 01, 2005

Personajes de mi pueblo: Tarzan

“La gratitud es la memoria del corazón”
Proverbio francés

Creo que el presidente apunta mal. El enemigo no está en los productores del campo. El hampa se organiza en algunos medios de comunicación social. Utilizan el medio para, no solo intentar ocultar sus corrupciones, sino también para chantajear y vivir a costillas de los incautos que van pescando en el camino. En la Mesa de Guanipa hay un caso escandaloso, público y notorio. Tarzán se mimetizó una vez y logró ponerle las manos a los dineros públicos de un municipio vecino y literalmente lo atracó. Logró que la cuarta república le engavetara el voluminoso expediente por corrupción y volvió a la órbita, cual Carmelita descalza y como perro que come manteca mete la lengua en tapara, allí lo tienen de nuevo pontificando, jalando, chantajeando, manipulando y hasta dictando clases de moralidad y ética. El propio gansters organizado.

Innumerables personas me llaman, me envían e-mail, mensajes de textos preguntándome quién es el personaje, a todos les contesto con toda franqueza. No hay que ser de la GESTAPO para descubrir a un delincuente tan evidente. Es el mismo que valiéndose del medio radial dónde trabajaba y la ingenuidad de mucha gente del municipio vecino desplegó una campaña de desprestigio contra un alcalde en ejercicio hasta verlo enjuiciado. Noble empeño, el hombre según dictaminaron los tribunales estaba incurso en irregularidades y merecía el castigo. Tarzán se convertía en un héroe contra la corrupción. La gente votó por él y éste en menos que canta un gallo se convirtió en el campeón de la corrupción. Se montó sobre las cenizas de la corrupción e inmediatamente las revivió con mayor fuerza. El denunciante no era más que un ladrón esperando su turno. Tarzán se agazapó y tiro el zarpazo a los dineros públicos. Ojalá Romerito viviera.

Este gansters, al verse descubierto, con un expediente de la Contraloría General del Estado, tamaño Muralla China, fijó su estrategia. Enfermó un riñón. Con ese supuesto sufrimiento se convirtió en un eximio histrión. Lloraba, se sobaba, se colocó una bolsa de drenaje abdominal, caminaba dobladito, ponía una cara de tragedia que no la brincaba un venado disparado con guaimaro, pedía ayuda económica y solidaridad en esa hora aciaga. “No me denuncien, no me lleven preso, vean como estoy, ¡ay! Me muero, gritaba sin ningún pudor. Romerito veía con recelo todo el teatro, no se comía el cuento y cada vez que intentaba ir a los tribunales a Tarzán lo dateaban y llamaba a Barcelona y Otto venía de urgencia: Romerito, por favor, no le hagas eso a ese hombre que está muy enfermo, da lástima, tenemos que ayudarlo y Romerito, hombre de buen corazón, volvía a engavetar el expediente. Tarzán fue agarrando la jungla, se montó en el árbol y ahora que tiene la liana de la quinta república en la mano y la orbita a disposición, hasta Otto es despreciable. No tiene corazón por ende no tiene gratitud.

No conforme con esto, Tarzán siguió sus andanzas a costa del riñón. Era una forma de hacerse el limpio y ocultar el dineral que sustrajo de las arcas públicas. En esa trampa cayeron tirios y troyanos. El cuento es más largo. Después les cuento más. Lo que si es cierto es que a estos personajes son los que tiene apuntar Chávez y no a los productores del campo. Estos des-orbitados son los propios gansters organizados.
Cualquier parecido con hechos y personajes de la vida real es mera coincidencia.

miércoles, julio 06, 2005

LA IGLESIA SAN ANTONIO

“La verdad siempre sale a flote como
gota de aceite en el vaso de agua”
Lola Flores.

Toda obra de beneficio colectivo tiene muchos padres. La construcción de La Iglesia San Antonio mucho más. Son casi 18 años de incansable lucha con gobiernos regionales y locales para lograr su culminación y aunque ya pareciera, a golpe de vista, que está lista, falta muchos detalles para que tengamos el templo que todos los feligreses de la ciudad aspiramos. Al actual gobernador Dr. Tarek William Saab, con un pequeño esfuerzo, le corresponderá, el inmenso honor de inaugurarla oficialmente. Será un día de júbilo en la ciudad y la concreción del anhelo más grande del padre Jesús Nogueiro, el comité pro-templo, la feligresía, la comunidad en general y todos los que de alguna manera hemos puesto un granito de arena para su construcción.

Recuerdo perfectamente en el año 88 cuando me toco la inmensa responsabilidad de ejercer la presidencia del Concejo Municipal que el entonces Concejal Prof. Ramón Carrasco Mata se me acerco para decirme que el padre Jesús Nogueiro quería conversar conmigo para hacerme un planteamiento, que seguro te va a entusiasmar, me repetía Ramoncito. Me hice acompañar por él y fuimos al despacho de la parroquia San Antonio y el padre nos hizo un esbozó, de lo que para ese momento era su sueño: Había que lograr por nuestro intermedio que el Ministerio de Justicia, a través de la división de culto, aprobará un proyecto para la construcción de una modesta iglesia. Ahora viene lo bueno del cuento.

Solicitamos la audiencia al ministerio, nos la aprobaron y nos remitieron a la división de cultos. Fijamos fecha y nos fuimos a Caracas el padre Jesús Nogueiro, Ramoncito y este humilde servidor en su calidad de Presidente Municipal. Vieron el proyecto y surgió el primer problema. Se necesitaba la titularidad de la parcela dónde se levantaría el templo e iniciar la lucha para la consecución de los recursos económicos una vez que el Ministerio de Justicia aprobara el proyecto. Vinimos a El Tigre, decretamos la urgencia para darle titularidad a las tierras a la comunidad Franciscana y en ese ínterin, viendo la buena disposición que teníamos las autoridades municipales y la firme disposición de lograr que se aprobara la construcción de la Iglesia, el comité pro-templo reformulo el proyecto y lo hizo más ambicioso. Cuestión que apoyamos, a pesar de los inconvenientes adicionales que tuvimos que sortear ante la división de cultos. Éxito total. Fue aprobado el proyecto y salimos a buscar los reales. 40 millones para la época.

Iniciamos las acciones por la gobernación del estado. El Prof. Juan Medina Lugo incluyó en el proyecto de presupuesto del 1989 los primeros 5 millones, los cuales tuvimos que defender en la extinta Asamblea Legislativa. Allí, de nuevo viajamos varias veces a Barcelona. El Padre Jesús Nogueiro, Ramoncito y este humilde servidor. El presupuesto fue aprobado y se inició la construcción de La Iglesia San Antonio.
La otra parte de la historia también la conocemos. Lo importante es que la historia tiene inicios y finales. Mi aspiración es que digamos la verdad y logremos que nuestro actual gobernador Dr. Tarek William Saab, la concluya y se cubra de gloria inaugurándola para ponerle punto final a este largo camino que iniciamos en el año 1988. Esa obra tiene muchos padres, nosotros solo hicimos las gestiones que dieron pie a su inicio. Al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.

miércoles, abril 06, 2005

Los primeros 50 de Papi Beto y Yaya

“¿Has cumplido con tu deber? Confía en el cielo
que no te abandonará”
Samaniego.

Dos días preso. 50 años de matrimonio. Una pelea que no ha culminado. 5 hijos. 8 nietos. Ambos jubilados y una vida para ver muchos bisnietos. Bodas de ORO celebraron Don Roberto Rojas y Doña Dalia Sifontes. Fue el sábado en la noche cuando los cielos se iluminaron con fuegos artificiales para recibirlos en una fiesta sorpresa que le prepararon con especial esmero, dedicación, empeño y mucho amor sus hijos Roberto, Elizabeth, Alfredo, Arturo y Deyanira, más la presencia de Carlitos que se desempeña como comandante de la policía de La Paragua, que es el resultado feliz, de una canita al aire de Don Roberto y que conforma el cuadro completo de esta honorable familia que vibra de felicidad y si están todos reunidos como en esta memorable ocasión, mucho más. Veinte años no es nada y para Don Roberto y Doña Dalia 50 tampoco.

La celebración fue de tronío. Se inicio el sábado a las 7PM y culminó el domingo a las 4PM. El grupo MATICES del amigo Leo Idrogo que hace prodigio con sus instrumentos abrió la fiesta con el vals CONTICINIO que bailaron como en sus mejores tiempos la pareja matrimonial para instalar un baile que también contó con la actuación especial de Omar Llovera (El Gualberto de El Tigre) y con una miniteca para darle la combinación exacta a las generaciones pasadas y actuales. Música y ritmo para todos los gustos y edades. Lo del Mariachi fue espectacular ya que Don Roberto fue fundador del Trío Venezuela con sus cuñados Noel y Enrique, lo que aprovecho para recordar su época de cantante y darle rienda suelta a sus condiciones de vocalista. Allí, recordó con renovado entusiasmo que conquistó a Yaya llevándole serenatas con temas de la época y que hoy siguen vigentes por la poesía que llevan en su letra como: “A las 6 es la cita”, “Sin un amor”, “Motivos” “Sin ti” y muchas otras de los inolvidables Panchos y Panchito Rizet. Para que no duden del amor de esta pareja la melodía que más solicitaron fue: “Si nos dejan”. Imagínense si los siguen dejando. Efraín, Aura, Nelly, invitados especiales quedaron boquiabiertos. Cojan ese trompo en la uña pa’ ve si taratatea.

Los descendientes de este longevo matrimonio boto la casa por la ventana. Juancito el Caminador, Polar en todas sus presentaciones, hallacas, lumpias, tequeños, salsa tártara, pepitonas guisadas, parrilla mixta de cerdo, res, morcilla, chorizo y para no quedarse atrás GEO preparó suficientes raciones de su especialidad “Chanfaina” que no es otra cosa que la popular asadura con plátano maduro, un pelo ordinario el chico, pero se le vendió la ocurrencia. Familia de la Isla de Margarita, Maracay, Maturín, Carúpano, Cumana, Puerto La Cruz y Bolívar, hicieron presencia y disfrutaron de los lindo en está celebración de antología y como siempre hay una nota simpática esta la puso Don José Santaella el popular “Tancredo” con sus finos e irónicos chistes. Uno: Si hay una mata de tapara que expande sus ramas por varias casas vecinas cuando carga ¿quien es el dueño de las taparas? El que tiene el palo adentro…De su patio, mal pensados. El que siembra cosecha. ¿O no? Los demás con sus aceites son muy picantes y nos puede agarrar la Ley Resorte. Arturo, Alfredo y Tico no le perdieron la pisada y hasta lo agarraron varias veces fuera de base. Como va camino a Maracay debe estar pasando por Palo Negro. Al mejor cazador se le va la liebre.

Dos días preso ¿Por qué? Don Roberto que llegó de Margarita trabajando en AVENSA se paso de avión y se llevó la novia sin contar ¡ay vaina! Que un familiar de Yaya era de la temible SN. Lo llevo preso sin formula de juicio y lo puso en libertad para que honrara su compromiso de honor en la prefectura. Ahora lleva 50 años de feliz dictadura. Pa’ que no se críe bruto el muchacho. Mai por dios hijo er diablo. Papi Beto y Yaya son los primeros 50 y vienen muchos más. Han cumplido con su deber, siguen cumpliendo y merecen el cielo. Dígalo allí mi comadre Deya. ¡Qué lindo!

Un añito más para Sonia Rosales

“La felicidad no existe:
Lo único que existe es el deseo de ser feliz”
Antón Chejov

Fue el sábado 16. SIPUDIERES se vistió de gala. La propietaria cumplía años. Sonia de Rosales recibía en su paraíso turístico a familiares y amigos. El afecto, cariño, amor que se respiró en el ambiente era desbordante. Ella junto a Pedro exhibían una felicidad contagiante con la espontaneidad que siempre los ha caracterizado. Gente venida de Maracay, Caracas, Mérida, La Victoria, El Tigre y vecinos de la finca se dieron cita para festejar de lo lindo este añito más de la polifacética Sonia. Doña Juanita Mago, la madre superiora del clan, no perdió la oportunidad para reencontrarse, abrazar, besar y acariciar a su prolija familia diseminada por todo el país. Un ambiente de felicidad difícil de superar.

La fiesta se inició bajo los acordes de la banda ARIES que magistralmente inició con el pasodoble “El beso” que bailaron muy acaramelados la cumpleañera y su distinguido esposo el Prof. Pedro Rosales para dejar el ambiente en su punto, ocasión que aprovecharon muchos adultos contemporáneos como Chichí Boada y Liliam, Arias Reyes y Tisbeth, El maracucho Rusvert Torres y Libia., Luis Rosales y Ana C, Dumas y Noemí, Enrique y Nubia y hasta Panchoreto que saltó entusiasmado a la pista de baile con su compañera “Soledad”. Juana está de viaje. Toda una clase magistral bailando el género musical que tuvo su máximo exponente en Memo Morales con la Billos. Tiempos de Pepsi Cola a medio y Hallaca a real. ¿Te acuerdas Juanita? Chaía Lira, Solé, Maicabares Berroterán, Horacio, Pablito, Cipriano, Ramón, muy displicentes no asistieron porque, según ellos, era una fiesta de viejos. Habéis visto, maracucho. Que le pregunten a Pedrito y Wilmer que pusieron la nota juvenil. No saben de lo que se perdieron.

En bonche de artistas salen a relucir las cualidades histriónicas e interpretativas de los asistentes. Previendo esa situación el poeta Luis Rosales le trajo como regalo sorpresa y especial al dúo, ex miembros del grupo Vera, los esposos Papo y Marita Pereira que dieron un recital de música popular de nuestro folclor y encendió los motores para que entraran en escena Chichi, María Alejandra, Panchoreto, Ana C. y la espectacular declamación en dúo del General Meza Meza y Sonia. Obviamente que todo se desarrollo con el aderezo del Chivas 12, cócteles, vinos y una gastronomía de antología que incluía desde el popular mondongo, pasando por antipastos, pie de merey, conserva de mango y unos exquisitos pasteles de chucho y morrocoy. Todos los detalles fueron cubiertos a plenitud. Hasta el mesonero se la comió y los que no fueron por motivos de fuerza mayor, como el cronista oficial de El Tigre que ante el desbordamiento del hampa le hirieron a su hijo el Dr. Gustavo, sólo les queda salivar como el perro de Pavlov. Las cosas buenas se repiten y el año que viene será el Replay. Después no digan que no se los dije a tiempo.

Un detalle bien simpático fue que la cumpleañera no revelo su edad pero ya tiene nietos, los cuales junto a los de Noemí y los de América le pusieron la nota infantil a la velada. No se les nota pero están criando de nuevo y eso es una señal bien significativa para que Uds. saquen sus conclusiones. El mayor Enrique Salazar ante las insinuaciones de algunos curiosos por las edades sólo le veía la cara a Nubia y sonreía con picardía para no soltar prenda. Hasta Bogarín guardo el discreto secreto de las edades por temor a que revelaran la de él y no verse salpicado. En todo caso ya lo dijo el poeta: “Caminante no hay camino se hace camino al andar”. Y mire que Sonia y Pedro han caminado y andado bastante camino. En Mérida, Caracas y La Victoria siguen vigentes, allá los acarició la felicidad y por esta patria chica también la tienen garantizada. Es que Sonia es una felicidad en si misma. La desea y la vive intensamente. Testigo de excepción: El Prof. Pedro Rosales.
En síntesis fue una celebración de tronío. Rubén Bastardo, MC. Giver, Percasita, Dorlemón, Balbino, Nenerina y hasta el gatico, que no tienen problemas con Colón, echaron un pié y disfrutaron de lo lindo. Desde ya, hay el pálpito de que el año que ya transcurre será mejor. Amanecerá y veremos como dijo el filósofo de Rubio.

domingo, marzo 06, 2005

La madurez de panchoreto

“Feliz aquel que fue joven en su juventud,
feliz aquel que supo madurar a tiempo”

Alexander Pushkin.

Un añito más de vida cumplió y celebró en grande el popular historiador, intelectual, artesano, actor, comediante, músico, compositor, en síntesis, todo un artista popular como ha sido, es y será Don Herberto Amarista mejor conocido en el medio artístico y en el círculo de amigos como “Panchoreto”. Hubo de todo, porque como dicen en el vulgo cotidiano: “Entre músicos te veas” Y mire que nos las vimos y de lo lindo disfrutando de la excelencia interpretativa de el trío que lidera Chuito Almeida junto a sus inseparables Andrés Flores y pedro Araya que como es su costumbre llegan temprano, tocando, cantando y, como para que las cosas se pusieran de antología, se incorporaron luego, a buena hora, los maestros Dennis Bolívar y Pedro Tovar. Cinco ases de oro que junto a los vocalistas del grupo de los 77 Chichi Boada, Sonia y el mismo Panchoreto coparon todo el tiempo exhibiendo sus mejores cualidades artísticas. Mejor se echaba a perder.

Fue un domingo espectacular. Panchoreto que también es un especialista en el arte culinario oriental ya que es oriundo de Río Caribe preparó las tradicionales empanaditas de cazón, sus filetes de sardinas rebosadas que junto a la salsa que acompañan los patacones de topocho que prepara magistralmente Sonia dieron la hora en el momento de degustar pasapalos bien criollitos. Todo eso sin contar con la olla, del no menos criollo, sancocho de mondongo que deliciosamente, preparó la comadre Zenaida Montero y que logró, luego que degustaron de 2 platos y pico por invitado, una pausa en el desarrollo del convite, por razones obvias. Era para verlos por un huequito. Comen sin vergüenza, sin tasa ni medida. Dios proveyó y no faltó, sobró pa’ pola. Díganlo allí Pechito, Nenerina, Percasita y Sole.

Indiscutiblemente que tampoco faltó el escocés. Todo mayor de edad para una celebración de un adulto contemporáneo, que a medida que hacía sus efectos logró que salieran en todo su esplendor las cualidades artísticas de Sonia que vocalizó, tal como Emilita Dago en sus mejores tiempos, “El ladrón” y para que no la tildaran de monotemática se lució también con “Alcarabán compañero”, lo que impulsó a Chichi Boada a desarrollar un repertorio que dejó a muchos críticos boquiabiertos que estaban convencidos de que sólo se sabía 3. Boleros de antaño, pasajes y típica popular a granel vocalizó para deleite de los presentes. Era para coger palco, sobre todo cuando entró en escena el cumpleañero Panchoreto que acompañado de su tambor y el quinteto que se formó en torno del violín de Dennis, dijo presente con las piezas musicales de su propia cosecha artística ”La burra de picho” Y las no menos célebres “Subida de palenque” y “Fantasía marinera”. Fue tanta la emoción que Horacio y los músicos sellaron un pacto de inseparabilidad para futuras celebraciones. En semana santa es el debut.

En medio de la celebración Chichí que al igual que Panchoreto están con el gobierno de turno, más no están de turno y no gozan de las delicias del poder, son seguidores del líder del proceso y punto, confesó que hubo una reunión de intelectuales identificados con el proceso con el encargo de hacer un estudio semiológico y semántico de la palabra correcta que debe derivar del apellido del presidente y llegaron a la conclusión de que se debe decir: “Chavecista” y no Chavista, porque Chavistas son los seguidores del Chavo del 8. Se devanaron los sesos y, con una simple mirada a los artículos de la profesora Colomina se hubiesen percatado del error semiótico, Los de oposición no opinamos ellos son Chavecistas y se entienden. Por si. Buena anécdota que dejo perplejo a los presentes que nunca imaginaron que había intelectuales con mentes tan iluminadas al lado del proceso que devanaran sus sesos en tan difícil tarea. Ya lo saben es Chavecista no sigan cometiendo errores. El Chavo del 8 tiene sus seguidores y este también. Más claro no canta un gallo.

No todo terminó allí, el equipo de los 77 que se caracterizan por ser de carrera larga cuando languidecía la celebración del cumpleañero Panchoreto, recibieron la agradable y oportuna invitación del Gral. Dumas Meza que coincidencialmente también celebraba en la vecindad de “Los Meza” su onomástico cerquita de las 4 vías y allá remataron hasta altas horas de la noche. Doblaron la guardia sin dificultad. Fue de tronío ambas celebraciones. Dumás y Panchoreto los 13 de marzo no se les olvide. Ambos están en plena madurez después de haber sido felices en su juventud. El que no estuvo presente fue por despistado. La invitación fue abierta y pública sin más restricciones que el “traje”. Pa’ que más