martes, junio 26, 2007

Más datos puntuales de la historia de El Tigre

Nosotros recordamos, naturalmente, lo que
nos interesa y porque nos interesa

John Dewey (1859-1952)
Filósofo y educador estadounidense.
La ciudad de El Tigre, que nació al calor de la industria petrolera el 23 de febrero de 1933, tuvo sus pioneros. Nada nace, crece y se desarrolla de la nada. Los primeros pobladores, fueron los fundadores y gracias a la querencia y apego por esta tierra, constancia de dilación y empeño de ellos hoy gozamos de una ciudad en pleno desarrollo y auge. He aquí alguno de esos personajes:

1- El primer sastre que tuvo el pueblo fue el señor Nicolás Chacón, que ubicó su pequeño taller de confección y reparación de prendas de vestir para caballeros, en la calle Orinoco y luego mudó a la calle Lara hasta que pasó al obligado, reposo del guerrero.

2- El primero en instalar una barbería fue Manuel Rodríguez, conocido cariñosa y familiarmente como “El Tucuso” Utilizaba la ancestral bombita de agua para mojar el cabello, la maquinita manual, la navaja y la tradicional agua de colonia. La barbería estaba ubicada en el inicio de la calle Orinoco donde hoy funciona la Prefectura, ahora Registro Civil.

3- La compañía petrolera que perforó el pozo Oficina número 1, que fue el hecho que dio pie al nacimiento de la ciudad de El Tigre, el 23 de febrero de 1933, fue “La Gulf” y no como mucha gente cree erróneamente que fue Mene Grande Oil Company. Es una precisión histórica que es bueno siempre recordar.

4- El primer expendio de medicina formal, lo instaló en la calle Héctor Villegas, el Dr. José María Key. Ese expendio de medicina era el paño de lágrimas de todos los pacientes del pueblo y tuvo una duración relativamente corta.

5- Los primeros médicos que llegaron al pueblo, los trajo la Compañía Gulf y estaban destacados en Campo Oficina. Entre ellos destacaban el Dr. Eduardo Hernández Rodríguez y Hernán Lucciani. Eran los más conocidos por su gran sensibilidad demostrada en el hecho de que, aún contratados exclusivamente por la petrolera, atendían gustosa y gratuitamente a la gente del pueblo que requerían de sus servicios.

6- El primer Kinder, lo instaló en su casa de familia en la calle Negro Primero número 55, la maestra Mariana Campos y en ella iniciaron sus primeras letras personajes como don Vicente Campos, el Dr. Rubén Biscochea Franco, el difunto profesional del derecho Amilcar Marín, el Dr. Emery Mata Millán, Serafín Celma, el médico Isaías Farcheg y Elías Farcheg, los hermanos Bassim; Pablo, Pedro y José hijos del propietario del Cedro Libanés entre otros. Un bolívar semanal y les incluía la merienda. Eran tiempos de disciplina férrea y dedicación completa al estudio.

7- La Ferretería Celma que en sus inicios funcionó en la esquina de la calle Guevara Rojas cruce con la calle Girardot y que fue la pionera en su ramo en el pueblo, tenía como propietarios a los hermanos Celma Mir. Isidoro y Joaquín. Fueron socios por muchos años incluso cuando obtuvieron la concesión de la venta y servicio de los vehículos Ford. En la década del 60 Joaquín se retiro a sus cuarteles de invierno e Isidoro continúo al frente de los negocios hasta sus últimos días.

Estos datos puntuales de la historia de El Tigre, tienen su fuente originaria en la prodigiosa memoria de don Vicente Campos, quién fue uno de los tantos fundadores de nuestra querida ciudad. Nosotros, humildes cronistas vocacionales, recogemos, validamos y chequeamos con otros grandes amigos de la época estos valiosos datos y las plasmamos en estos escritos porque las consideramos de gran importancia, para la preservación de la memoria histórica de nuestra pequeña urbe.
Poseemos una corta, pero riquísima historia que a todos nos interesa recordar, para saber de dónde venimos, donde estamos y hacia donde vamos.

domingo, junio 17, 2007

Datos puntuales de la historia de El Tigre

Llegará un día que nuestros recuerdos
serán nuestra riqueza

Paúl Géraldy (1885-1983)
Poeta y escritor francés.
La ciudad de El Tigre, que nació al calor de la industria petrolera, el 23 de febrero de 1933, todavía tiene, gracias a Dios y a la virgen, con vida a muchos hombres y mujeres que fueron los primeros pobladores, los cuales están lúcidos y conservan excelentes memorias que nos permiten al consultarlos, ir a la fuente primigenia de la historia de la ciudad. He aquí algunas veracidades:

1-Los primeros comerciantes que incursionaron en el ramo de la panadería, de manera artesanal, por supuesto, fue el Bolivarense Juan Palma que ubicó su pequeño negocio, en los alrededores de la hoy, conocida placita “Cone” y el señor Críspulo Marcano que se ubicó en la calle Negro Primero, muy cerca del callejón Cruz Verde. Ambos expendían unos riquísimos panes y ponquecitos que eran la delicia de los pocos habitantes del incipiente pueblo.

2-El primer abogado, que venía esporádicamente a asistir algunos casos en el pequeño poblado de El Tigre, fue el Dr. Tomás Gibbs. El auge y el desarrollo que iba adquiriendo el pueblo hicieron posible que el Dr. Gibbs se residenciará definitivamente en la localidad, constituyera una extraordinaria familia y emprendiera una encomiable labor como profesional del derecho al servicio de esta comunidad hasta sus últimos días.

3-La primera bomba de gasolina, fue la que instaló Luís Riego, hijo de un colombiano que vivió en Atapirire en el inicio de la calle Orinoco, justo detrás de la actual Prefectura. El dispensador era de manilla y para medir los litros que le solicitaban los clientes, utilizaba un envase de vidrio con cinta métrica cuya capacidad era de 5 litros. El proveedor de la gasolinera visitaba el pueblo en su camión cada 3 días y para transportar la gasolina utilizaba latas, igual a las que utilizaban para envasar el aceite los tres cochinitos. Todo el manejo del combustible era muy rudimentario, pero nunca había escasez.

4-Los primeros cines, fueron – y esto complementa mi anterior trabajo – uno silente que instaló en su casa de familia, frente donde hoy está ubicado el partido COPEI, don Pedro Felipe Rojas y el RIALTO que fundó el español Felipe Hernández conocido cariñosamente como “Pecho pelúo” que ubicó en la esquina frente a la bodega la “Chaparreña” una vez que concluyó su ciclo, ese local fue utilizado por el señor Rafael Dreger, para instalar el famoso bar “Miramar” donde venían lindas y simpáticas chicas de todas partes del país a laborar, atraídas por las riquezas que dispensaba el oro negro. Eran tiempos de bonanza petrolera.

5-El primer hotel, obviamente, fue el hotel “Manzanares” de doña Petra Manzanares de González que funcionó y funciona en la calle Lara y el hotel “Oriente” que fundó Franco Lander en la Calle Miranda muy cerca de la Logia Masónica y donde el señor Pablo Fajardo y su distinguida esposa Aura actualmente poseen “La casa del espagueti” Los aficionados al hipismo recuerdan perfectamente el sitio porque durante largos años, también funcionó un concurrido sellado oficial del 5 y 6, cuyo sellador estelar fue el popular José Isabel “Chabelo” Arismendi. Todavía Pablo recuerda sus habilidades en el manejo de las cuentas.

6-La primera heladería formal funcionó en la calle Bolívar frente a la Iglesia Virgen del Valle bajo la denominación comercial de “Heladería Igloo” que instaló un alemán que llamaban Pablo. Los helados los expendía en vasitos de cartón y además vendía merengadas de frutas. En ese local el español Eliseo García fundó luego el bar “Bohemia” y a la par funcionó otro de los populares sellados oficiales del 5 y 6 bajo la égida de Edgar José Salazar, que luego fue mudado a la calle Guevara Rojas, en el bar “Chori” y cuyo local hoy está a punto de derrumbarse ante lo mirada indolente de las autoridades competentes. ¿Esperarán una tragedia?

Don Vicente Campos que extrae de su prodigiosa memoria estos bellos y muy puntuales recuerdos y datos históricos, es poseedor de un certificado expedido por el Presidente de “Perfect Circle – Dana International – División of Dana Corporation" que lo acredita como “Doctor de motores” Un curso que hizo por correspondencia y que dictó esa prestigiosa trasnacional desde su sede en la ciudad de México DF.
Para escribir de la verdadera historia de la ciudad hay que ir a su fuente originaria, investigar con rigor, validar la pesquisa y plasmarla en escritos de la manera más sencilla y fluida, a los efectos de que el lector tenga la oportunidad de apreciar la información, pueda formarse una opinión critica, discutirla, complementarla y hasta rebatirla para llegar a una conclusión que nos permita tener una visión exacta de nuestra joven pero rica historia local. No olvidéis. Nadie es dueño absoluto de la verdad.

domingo, junio 10, 2007

Personajes de mi pueblo: Isbelia de Alfonzo

La poesía es el sentimiento que le
sobra al corazón y te sale por la mano

Carmen Conde (1907-1996)
Poetisa española.


Federico García Lorca, poeta y dramaturgo español dijo que “La poesía no quiere adeptos, quiere amantes” Nuestra amiga María Isbelia Alcalá de Alfonzo, la cual vino al mundo un 27 de marzo en el Cantón del Pao de Barcelona fruto del matrimonio de don Diego Alcalá Zamarra y la señora Rosa de Alcalá, es amante, practicante apasionada del género poético y fanática de la poesía. Su padre don Diego, educador y prefecto del pueblo, conocido como el “Maestro Diego” y doña Rosa, poetisa aficionada, ama de casa, pero de mano férrea, carácter dominante y autoritario lo que le hizo ganar el mote de “La jefa” como se le conoció familiar y popularmente. Un hogar dónde imperaba el orden, respeto, compostura, disciplina, inspiración y la obligación al estudio y la poesía. Los padres predicaron con el ejemplo y los resultados están a la vista.

Estando Isbelia muy niña, don Diego Alcalá adquirió dos casas en El Tigre, pueblo que ya había nacido un 23 de febrero de 1933, al calor de la industria petrolera y se perfilaba como un polo de desarrollo por la febril actividad que se avivaba alrededor del oro negro, luego, con techo seguro, decidió venirse a fijar residencia en la casa ubicada en la calle Piar número 25; una vez establecido buscó y logró empleo en la Mene Grande Oil Company, de donde se jubiló con el cargo de jefe del departamento de auditoria. Isbelia, cuando cumplió la edad escolar, ingresó al grupo escolar “Estado Trujillo” donde estudió y concluyó la primaria, luego fue inscrita en el colegio “Divino Maestro” obteniendo el titulo de “Maestra Normalista”, inmediatamente inició su profesión de educadora como maestra interina en la escuela “Hernández Parés” en un curso de 6to grado. A los 6 meses concluyó su interinato y Calazán Guzmán, le logró un cargo como profesora de Gimnasia en el Liceo “Jesús López Castro” donde permaneció por espacio de 10 años, cuando pasó al Liceo Guanipa como educadora de aula, desde dónde solicitó permiso para ir a estudiar y perfeccionar su profesión a la capital del País.

Sin pausa de ningún tipo, marchó a Caracas e inició estudios en el Instituto de Mejoramiento Profesional del Magisterio, alcanzando la licenciatura en Castellano y Literatura. Concluido sus estudios, reinició de nuevo su larga y dilatada carrera como educadora. En Caracas laboró por espacio de 3 años en el colegio “Fray Pedro de Ágreda” en El Valle y simultáneamente se desempeño como correctora de Ortografía y Gramática en los cursos para adultos que dictaba el INCE y como no pudo adaptarse a la angustiosa y azarosa vida de la capital, volvió a nuestra ciudad, donde llegó asignada al liceo “Creación El Tigre” que para el momento estaba dirigido por el Prof. Silvino López quién una vez jubilado, entrego la dirección a la distinguida profesora Duvinia de Medina. En los 12 años que laboró en esa institución se desempeño como profesora de Castellano, jefa del Departamento de Difusión y Cultura, Bibliotecaria y Coordinadora de la cátedra de Castellano y Literatura. Toda una institución dentro de la institución.

Un dato interesante, como una muestra más de su entrega, abnegación y dedicación a la educación, fue que durante esos 12 años, paralelamente también los sábados, se desempeñaba como profesora de su especialidad en la extensión de “Libre Escolaridad” que dirigió por muchos años el profesor de ingles Frank Acosta y que luego de jubilarse asumió su rectoría el profesor Oscar Lanz. En 1995, obtiene su bien ganada y merecida jubilación del Ministerio de Educación, a la sazón, es nombrada Presidenta del Complejo Cultural “Simón Rodríguez” y como el buen hijo vuelve a casa, aceptó un cargo en el colegio “Divino Maestro” como profesora de literatura. En esa actividad obtuvo grandes satisfacciones, fue designada oradora de orden en 3 promociones de bachilleres, moderadora oficial de un acto de graduación y a pesar de que, el año pasado renunció a la Presidencia del Complejo y a sus actividades docentes, le llueven ofertas para ingresar de nuevo como docente en prestigiosas instituciones de la localidad, a lo cual, por ahora, a declinado para dedicarse a tiempo completo a su cargo de Vice-presidenta de la Asociación de Escritores y a la producción literaria como escritora en el género narrativo y la poesía, que son su vida y pasión.

Articulista de fina pluma, mantiene columnas fijas en los diarios “La Antorcha” “Mundo Oriental” y en ocasiones especiales en “El Nacional”, tiene en su haber además, un libro publicado, posee un poemario y varios libros casi listos para su publicación. En el Complejo Cultural “Simón Rodríguez” en reconocimiento a sus aportes literarios y culturales, bautizaron con su nombre uno de los salones y su imagen está en la galería permanente del IPASME como un testimonio que sintetiza honoríficamente su larga, dilatada y fructífera carrera como educadora, escritora y poetisa con meritos indiscutibles y destacadísimos en la ciudad. En su condición de escritora tiene un sitial bien ganado en las bellas letras de nuestra región. Lo que le sobra a su gran corazón, le sale por su prodigiosa y exquisita pluma para regalárnosla en sus excelsas entregas literarias y poéticas.

Esta bella, encantadora, inteligente y acuciosa educadora, escritora y poetisa contrajo nupcias el 14 de agosto de 1973 con el también educador, ahora jubilado también, Alejandro Alfonzo de cuya feliz unión conyugal, germinaron don bellas pimpollitas María Alejandra que está preparando su tesis para obtener su licenciatura en administración y Alys de Jesús que interrumpió sus estudios de Gerencia Empresarial para contraer matrimonio y ya con dos niños, se prepara para reiniciar sus estudios. Ahora es cuando hay tiempo y el tiempo de Dios es perfecto.


Cuando la profesora María Isbelia Alcalá de Alfonzo, fue presentada por Calazán Guzmán, al profesor Jesús López Castro este pícaramente exclamó: ¡Caramba Calazán¡ dónde conseguiste este camburote” y en honor a la verdad ese camburote no lo encontró Calazán, lo conoció y ayudó a obtener el cargo, el verdaderamente afortunado que lo encontró y se quedó con ella, para conformar una bella, honorable y feliz familia, fue el educador Alejandro Alfonzo.

lunes, junio 04, 2007

Personajes de mi pueblo: La Maestra Fita

Cuando prosperan las
escuelas, todo progresa

Martín Lutero (1483-1546)
Teólogo alemán que inició la Reforma protestante.
En la década de 1920, los pueblos más importantes de Anzoátegui eran, Barcelona, capital del estado, Aragua de Barcelona, que poseía el único liceo del estado y el Cantón del Pao de Barcelona. En el pueblo del centro, nació el 5 de diciembre de 1921, la maestra Josefa María Salazar de Areyán, conocida popular y familiarmente como la “Maestra Fita” Estudió toda la primaria en la escuela “José Ramón Camejo” y cuando iniciaba la secundaria en el liceo Guzmán Lander, ante la escasez de educadores que había en la época, fue contratada como maestra, para que se encargara de la escuela “Federal 1.202” que funcionaba en el caserío “Santa Bárbara” un poco más adelante del pueblo de “La Canoa”, en el municipio Independencia. Inició sus funciones 05 de octubre de 1.938 y concluyó el 30 de junio de 1.945, ya que la escuela desapareció por falta de alumnos, cuando los habitantes emigraron y hasta el caserío se extinguió. Cada vez que viajaba de su sitio de trabajo a visitar sus familiares en Aragua de Barcelona se tardaba 2 días en un camión del señor Vicente Flores que le cobrara 5 bolívares por el costo del pasaje.

En el año 1.939, la escuela que estaba enclavada en la sabana, fue arropada por un pavoroso incendio y Don Leonardo García, vecino del lugar, le alquiló al estado una parte de su vivienda, la escuela siguió funcionando en ese sitio, hasta que fue eliminada en el 1.945. La maestra Fita, que había llegado a ese caserío con apenas 18 años, ya contaba con 25 años y cuando nota que no la llaman para reubicarla se dirige a Barcelona, le dice al supervisor escolar, que como es posible que después de dejar parte de su juventud en ese remoto caserío, la dejen cesante y ni siquiera la tomen en cuenta. Es enviada a la escuela Federal número 42 que funcionaba en Mapire, una escuela para niñas y transcurrido un año renuncia para contraer nupcias con don Julio Cesar Areyán y venirse a vivir a El Tigre donde su esposo trabajaba para la Mene Grande Oil Company, fijaron residencia en una casa que le alquilaron a Andrea Alcalá en la calle Carabobo Nº 5 donde vivieron por espacio de un año, para luego pasar a Campo Oficina donde la Compañía le asignó vivienda a don Julio. Están entre los primeros pobladores de El Tigre y residentes del Campo Oficina.

Después de dos años, se mudaron a Campo Sur, en San Tomé, donde se establecieron por espacio de 20 años, Tres año tenía “La Maestra Fita” separada del sector educación y en ese tiempo buscó ingresar de nuevo y el 01 de octubre de 1949, es asignada como maestra en la escuela Federal “Alirio Arreaza” en San José de Guanipa donde estuvo hasta 15 de septiembre de 1953 cuando la ubican en el Grupo Escolar José M. Cova Maza e inicia sus labores ese mismo año escolar que se inició el 16, cargo que ejerció hasta 31 de octubre de 1960. El 01 de noviembre es nombrada, por recomendación de su amigo personal el maestro Luís Beltrán Prieto Figueroa como sub-directora del Grupo Escolar “Estado Trujillo” en El Tigre, de donde es jubilada el 03 de febrero de 1970. Fueron 42 años en las aulas que le permitió darle clases a una buena parte de todas las iniciales generaciones de los primeros nacidos de las incipientes ciudades de El Tigre y El Tigrito que nacieron al calor de la industria petrolera. Muchos profesionales diseminados en toda Venezuela pasaron por las expertas manos de la “Maestra Fita” que inició su carrera como autodidacta y con el correr de los años obtuvo su titulo de maestra graduada, también asistió y aprobó todos los cursos de actualización que se dictaron durante su larga y dilatada trayectoria como educadora. Toda una institución de la educación.

Cuando la maestra Josefa María Salazar fue enviada a Mapire en el año 1.945, vivió en la casa de Anita Pérez de Barrios, a la sazón esposa del jefe del telégrafo y como ya poseía residencia en El Tigre, exactamente al final de la calle Carabobo, venía regularmente dónde tenía muchas pertenencias incluyendo su mascota un perrito Pekinés. En uno de esos viajes de fin de semana, mientras limpiaba la casa, el perrito se salió a la calle y venía pasando el joven Julio Cesar Areyán al cual empezó a ladrar. La joven “Maestra Fita” lo agarró y le gritó “Cuidado ese hombre tan grande te da un puntapié y te mata” no se saludaron, a penas se vieron, pero el amor es el amor y a los pocos días estaba don Julio visitándola en Mapire y como las visitas de pretendientes o novios eran dirigidas, la señora Anita Pérez de Barrios que la cuidaba como la niña de sus ojos, permitía las visitas a las horas convenidas y con una mesa de por medio, a pesar de eso fue un corto noviazgo. El 31 de diciembre de ese mismo año contrajeron nupcias. Tienen 62 años de feliz matrimonio, 7 hijos, 11 nietos y 5 bisnietos. Una guará, diría un barquisimetano.

Don Julio Cesar Areyán, estuvo empleado 30 años en la industria petrolera, se retiro por motivos personales, no obtuvo la jubilación y tampoco ha logrado la pensión del Seguro Social Obligatorio, porque no aparecen las cotizaciones y para colmo de males la “Maestra Fita” a dura penas logró le reconocieran la jubilación por el Ministerio de Educación y nunca ha podido obtener la pensión del Seguro Social Obligatorio, ya que tampoco aparecen las cotizaciones respectivas. En este país de injusticias, donde no hay un sistema de seguridad social, encontramos estos casos dignos del libro de record Guinnes. ¿Quién no conoce a la “Maestra Fita”? ¿Quién o quienes no pueden dar fe de su sacrificada, larga y dilatada trayectoria como formadora de juventudes? ¿Merece o no merece la pensión del SSO? Las autoridades competentes tienen la obligación de corregir estás fallas que desdice mucho de la sensibilidad de nuestras instituciones públicas y gobernantes de turno para con los adultos mayores que dieron lo mejor de su vida para trabajar por el desarrollo y engrandecimiento de nuestro país.

No hay un ápice de dudas. Con la “Maestra Fita” prosperaron las escuelas, todo mejoró, muchos ascendieron y ella ascendió solamente en su crecimiento personal y en cumplimiento a cabalidad de su ciclo vital en la educación y en la formación de juventudes, empero, en lo económico y en la justicia social, la nación tienen una gran deuda con ella, su esposo y su honorable familia. Interpretando un sentir colectivo, podemos decir que en el caso de los esposos Areyán-Salazar, hay que quitarse el sombrero y decir en alta e inteligible voz “Honor a quién honor merece y justicia a quien justicia merece” No olvidéis. Nunca es tarde.

sábado, mayo 26, 2007

Personajes de mi pueblo: Vicente Campos

Lo mismo que un río, el hombre
es cambio y permanencia

Alexis Carrel (1873-1944)
Biólogo, médico y escritor francés.
El 17 de septiembre de 1925, en el Cantón del Pao de Barcelona, por cuya región salió electo diputado el Generalísimo Francisco de Miranda, nació don Vicente Campos Díaz. El padre Vicente Campos Sánchez y su progenitora Martina Díaz de Campos, luego del avenimiento del niño, fijaron residencia en la Población de Cachipo, buscando mejores niveles de vida. Transcurridos 9 años vinieron a la naciente población de El Tigre, y como no tenían casa en el poblado, durante un año, vivieron en las riberas del río Caris, exactamente, en Boca de los Caños, desde dónde vinieron a instalarse en 1935 en la calle Héctor Villegas número 1, vivienda que le alquiló su padre, al señor Carmelo Gago, que residía en Pariaguan y estaba ubicada justamente frente a la esquina dónde luego en 1938, fundó la bodega “La Chaparreña” don David Pinoni Barrancas junto a su esposa Obdulia Báez de Pinoni, la popular “Chicha” Recuerdos de un Tigre viejo.

Pasados dos años, el padre de don Vicente Campos, compró una casa en la calle “La Florida” donde vivieron muy poco tiempo, ya que en el año 1937, voló la caldera del taladro 23 y quemó la vivienda, un familiar les facilitó una “media agua” que poseía en la calle Héctor Villegas dónde regresaron a vivir. Luego, el terreno de la casa quemada, fue limpiado por don Cruz Mirabal, que construyó y fijó residencia con su esposa Petra Castillo y todavía los descendientes ostentan la posesión de la parcela que está ubicada en las adyacencias de Obra Públicas Municipales. La explosión de esa caldera fue un suceso trágico que conmocionó a la pequeña población y forma parte de la historia de los grandes accidentes de la industria petrolera que marcaron una huella funesta en el crecimiento y evolución del pueblo de El Tigre, cuyo origen, está íntimamente ligado a la explotación del oro negro. Pequeños hechos, hacen las grandes historias.

En ese tiempo no había escuela en el embrionario pueblo, solo existía un Kinder que había puesto en funcionamiento una hermana de don Vicente Campos de nombre Mariana Campos en la calle Negro Primero número 55, a esa sede asistía la chiquillería del momento, pagaban los que podían 1 bolívar semanal y les incluía la merienda. Los que no tenían para cancelar el bolívar, sin distingo de ningún tipo, gozaban de los mismos beneficios y privilegios. En ese básico preescolar aprendió don Vicente sus primeras letras y luego cuando instalaron la primera escuela pública que ubicaron en la calle Lara número 3, conocida como “La Federal” se inscribió y cursó hasta 3er grado, para luego culminar su primaria en la escuela privada “Sucre” que funcionó en la calle Héctor Villegas bajo la dirección del maestro Claudio Salazar Martínez y el profesor de castellano y literatura Pablo Narváez Márquez. Fueron los que dieron inicio a la educación formal en el pueblo de El Tigre.

En ese tiempo no existían colegios de bachillerato, por lo que don Vicente Campos, interesado en avanzar en sus estudios, tomó un curso por correspondencia en la National Schooll y obtuvo los certificados de Mecánica Diesel y automotriz y Electricidad, refrigeración y acondicionamiento de aire. Con esos credenciales, logró empleo como aprendiz de mecánica en la línea de autobuses ARC, al año ya era jefe del taller mecánico. Esa empresa de transporte de pasajeros funcionó en sus inicios en la calle Héctor Villegas, muy cerca de su residencia, luego alquiló un local en la calle Orinoco dónde posteriormente construyeron el antiguo edificio municipal frente a la Casa de la Cultura, hasta que erigieron su propia sede en la Calle Guevara Rojas en el sitio dónde hoy funciona la Casa de la Mujer. El quiere puede y don Vicente lo logró.

Cuando el ciudadano de origen español, que estaba casado con una venezolana, don Isidoro Celma Mir, que se dedicaba al ramo de la ferretería en el edificio de su propiedad ubicado en la calle Guevara Rojas esquina con calle Girardot, obtiene la concesión para vender y prestar servicio a la empresa automotriz FORD en el año 1950, mudan la ferretería a un local en la calle Bolívar frente a la Iglesia “Virgen de Valle” y al iniciar operaciones en ese inmueble, emplean a don Vicente Campos como mecánico y al muy poco tiempo fue ascendido a gerente de servicios cargo que ostentó por espacio de 33 años cuando pasó al retiro. En el año 54, por razones de espacio, Isidoro Celma Mir, construyó en la avenida España unas cómodas y espaciosas instalaciones, vendió a un árabe la vieja edificación y mudó la sede de la FORD en las cuales todavía funciona la concesionaria, ahora con el nombre de Deel Ford El Tigre y la ferretería la ubicó desde la calle Bolívar hasta el actual edificio de la avenida Francisco de Miranda que también construyó para irse adecuando al crecimientos de la ciudad.

Don Vicente campos, es indiscutiblemente uno de los primeros pobladores de la ciudad que nació al calor de la industria petrolera el 23 de febrero de 1933, hoy, está retirado de toda actividad laboral, sufre del mal de pakirson, pero está bien lúcido y recuerda casi con memoria grafica los inicios de la ciudad, sus primeros pobladores, las primeras calles y no olvida hacerle un reconocimiento a un gran luchador por las primeras reivindicaciones del pueblo como fue don Antonio Felipe González Álvarez, quien llegó de la población de Onoto e instaló la primera tienda de mercancía seca en El Tigre – vendía telas y vestidos - en el edificio donde se inician las calles Rivas y Orinoco, que hoy ocupa don Rafael Jiménez al lado de su prolija familia, frente a la actual prefectura. Ese distinguido comerciante fue, sin aspiración a cargo público, quién lideró el movimiento que luchó para lograr la elevación del pequeño poblado a municipio cuestión que se concretó en el año 1939 y luego motorizó otra batalla para que se instalara, como en efecto se instaló el año siguiente, el primer juzgado, cuyo titular fue Félix Daniel Pérez y el primer suplente el padre de don Vicente Campos, el señor Vicente Campos Sánchez quien prácticamente ejercía el cargo ya que don Félix sufría del mal de Pakirson y se le dificultaba mucho firmar y cuando lo hacia tenían que sujetarle la mano.

En la unión matrimonial de don Vicente Campos con la señora Esperanza Guerrero, procrearon 10 hijos 7 varones y 3 hembras, los cuales a estas alturas de la vida, le han premiado con innumerables nietos y biznietos que configuran una grandiosa familia muy unida que le hacen llevadera la tercera edad, llenan de felicidad y, como dato curioso Don Vicente, un trabajador insigne y abnegado durante toda su vida, hombre recto, honesto y responsable, que nunca tuvo vicios, ya que hasta abstemio fue y es, no goza de una pensión del seguro social dada la circunstancia de que en los archivos del seguro social sólo le aparecen 5 años de cotización y las demás, por la eficiencia de quienes manejan los archivos de esa institución, los traspapelaron y como no hay sensibilidad y reconocimiento que valga, he allí, está tremenda injusticia que se está cometiendo con quién dio su vida, en sus actividades laborales, por el crecimiento, desarrollo y engrandecimiento de esta pujante ciudad.
Entre su pasó por los talleres de la línea autobusera ARC y el departamento de servicios de Isidoro Celma Mir permaneció activo laboralmente por espacio de casi 40 años, que ahora, para una mísera pensión no le son reconocidos porque en este injusto país todavía no gozamos de una moderna ley de seguridad social que corrija esta y otras tantas injusticias con las personas de la tercera edad que dieron lo mejor de su vida en el trabajo productivo para el desarrollo del pueblo que escogieron para vivir, luchar, trabajar y sembrarse para toda la vida. Como los ríos don Vicente Campos ha cambiado con la edad, pero permanece erguido, con la frente en alto y seguro del deber cumplido.

domingo, mayo 20, 2007

Personajes de mi pueblo: Negot

Dichoso el que tiene una profesión
que coincide con su afición

George Bernard Shaw (1856-1950)
Escritor irlandés.
En el sector Belloso – barrio el Saladillo – Maracaibo – estado Zulia – a sólo 3 cuadras de la basílica menor, iglesia zuliana San Juan de Dios que guarda para la veneración pública la reliquia de Nuestra Señora del Rosario de La Chiquinquirá, patrona del pueblo zuliano y uno de los polos esenciales de la fe nacional, un 20 de julio de 1934, los esposos Rafael González y Juana Tejada, tuvieron la inmensa alegría de ver venir al mundo a un niño que identificaron con el nombre de Nelson Enrique. Cuando cumplió la edad escolar lo inscribieron en la escuela privada “José Escolástico Andrade” donde cursó hasta 4to. grado y luego culminó la primaria en la escuela pública Jorge Washington que posee una planta física igual a la del estado Trujillo que funciona en El Tigre. Es el inicio de la historia de nuestro amigo “Negot” todo un personaje en la ciudad que nació al calor de la industria petrolera un 23 de febrero de 1933.

Una vez que concluyó la primaria, su mamá, que estaba separada de su padre, insistió en inscribirlo en un liceo religioso, no le gustó la idea y se marchó a vivir con su padre. Mientras esperaban la inscripción en un liceo público, un amigo le consiguió un empleo en la Shell Caribean Petroleum como Office Boy, con un salario de Bs. 250 mensual, un realero para la época y más para un niño que entraba en la adolescencia, ya que promediaba apenas los 12 años. Al año y medio fue despedido porque era menor de edad, pero ya había aprendido un oficio, el de la pintura. Resulta que estaba destacado en el departamento de explotación donde hacían los planos geológicos y que él tenía que llevar a reproducción. Viendo, ayudando, marcando trazos y practicando se hizo pintor. Descubrió su vocación y afición. Aprendió haciendo.

Una vez sin empleo, pero con los conocimientos adquiridos, inició su largo trajinar por la pintura y empezó a trabajar por cuenta propia. Le pintaba los avisos a los abastos, bodegas, trabajadores informales y todo el que requería sus servicios. Cuando tenía 20 años, el dueño de “Publicidad Neón” que funcionaba en Mérida, visitaba clientes en Maracaibo y lo vio trabajando, le gustó su estilo y lo contrató para trabajar a destajos. En esa tarea, haciendo avisos de neón, vallas, recorrió los estados Trujillo, Mérida, Tachira y por supuesto conoció todo el Zulia. 4 años cumplió en ese quehacer que solo interrumpía una vez al año, para venir a El Tigre acompañando a su señora madre y visitar su hermana Gladys, casada con el mecánico automotriz Jesús Navas, especializado en cajas hidromáticas. La hermana daba a luz todos los años, tuvo 7 seguiditos, cuenta Negot muy risueño.

En el 4to parto, 4to viaje a El Tigre, su mamá enfermó, le sobrevino un ACV y tuvo que quedarse porque la doña no mejoraba. Al año, lamentablemente murió y ya Nelson Enrique González Tejada (NEGOT) había hecho amistad con Alberto Guzmán Lárez, Pedro Emilio Rojas Vargas (PEJAS) el panameño Juan Meza Vergara, Juan Martínez y el propio don Edmundo Barrios, ya que había comenzado a hacerle algunos trabajos a destajo de diagramación de los títulos para el diario “Antorcha” Entre Guzmán Lárez y Pejas, que en el tiempo se hicieron sus compadres, lo convencieron para que se quedara trabajando en “Antorcha” y les hizo caso, continúo diagramando los títulos y se convirtió hasta en colaborador del periódico cuando incursionó como caricaturista y publicó diariamente, “La chispa de Negot” – desde el años 1955 hasta el 1969 – año en que se independizó del diario para trabajar por su cuenta y riesgo hasta el sol de hoy.

Antorcha en esa época funcionaba en su sede de la calle Guayana, cuyas instalaciones luego fueron destruidas por un pavoroso incendio. En esos tiempos estaba iniciándose en el periodismo Alexis Rosas, y Negot recuerda que en una oportunidad este joven de la manera más ingenua le preguntó al maestro Juan Meza Vergara ¿Usted, no ha sido adeco? Y el veterano periodista le contestó “Mire no me ofenda, eso es igual a que me preguntara si alguna vez he sido coño é madre” No coment, diría un inglés y este humilde servidor parafraseando a un margariteño le diría, serán “argunos”

Nelson González, el popular “Negot” se destacó como pintor de murales, pancartas, fabricación de calcomanías en las campañas electorales, a partir del año 73 cuando fue llamado primero por Manuel Alfonzo, para que le cubriera el área de propaganda en la zona sur de la candidatura del Dr. Lorenzo Fernández, que fue derrotado por Carlos Andrés Pérez. Luego en el 78 fue llamado por el Prof. Ángel Antonio Merlín, para que hiciera la propaganda de Luís Piñerúa Ordaz, que fue derrotado por Luís Herrera. En el año 83 lo encargaron del área de propaganda de Rafael Caldera que fue doblegado por Jaime Lusinchi. En el 88 siguió en COPEI e hizo la propaganda de Eduardo Fernández que también perdió, cuando resultó victorioso de nuevo Carlos Andrés Pérez. En el año 93 trabajó para la candidatura del maracucho Oswaldo Álvarez Paz que fue derrotado por el chiripero que lideró Rafael Caldera o sea no ganó una, como el mismo reconoce con mucha entereza, sencillez y proverbial jocosidad. Pa’ que vos veáis.

De esas campañas recuerda una anécdota. Cada vez que se encendían los ánimos, la gente reclamaba lealtad de los militantes a sus toldas políticas y una vez trabajando en la campaña de Luís Piñerúa junto a su a látere preferido Rubén “Babita” Matute, con quién hacía excelente equipo, se le acercaron unos adequitos molestos, reclamando el porqué si antes trabajó con tanta intensidad para los candidatos de COPEI, en esa oportunidad lo hacía para el candidato de Acción Democrática y hasta traidor y oportunista le espetaron en su cara. El prof. Frank Acosta, a la sazón Secretario de Educación del partido del pueblo para ese momento, que presenció el altercado para calmar los ánimos y evitar males mayores les dijo a sus compañeros “Tranquilos que Negot es del status” Obvio, el cobraba por su trabajo y para quién ofreciera mejores condiciones de trabajo y remuneración con ese le echaba pichón.

La pintura es un arte. Negot es un artista de la pintura que ha hecho de ella su profesión y afición. Y como el arte es difícil y transitoria su recompensa, hoy, nuestro amigo Nelson Enrique González Tejada vive en medio de grandes limitaciones económicas, pero rodeado de su maravillosa y extraordinaria familia, esposa, hijos, nietos que lo quieren, respetan y aman con devoción.

martes, mayo 15, 2007

El barrio Las Delicias 1

No es grande el que siempre triunfa,
sino el que jamás se desalienta

José Luís Martín Descalzo (1930-1991)
Sacerdote y escritor español.
Casa China y tanque negro, dice la bella melodía “Recuerdos de un Tigre Viejo” que en honor a nuestra ciudad compuso, arregló y cantó el extinto amigo José “Catire” Carpio. Precisamente en lo que hoy es el corazón de barrio Las delicias 1, estaban instalados los tanques negros. Era una zona reservada por la industria petrolera que poseía balancines, muchas trillas para el paso de los vehículos y equipos pesados, existía el fundo del José Anselmo Abreu “El viejo Abreu” como se le conocía familiar y popularmente, además el terreno estaba minado de tuberías de petróleo, gas y lo más importante, una de aguas blancas que surtía a la Chicagua. La gente descubrió que era agua potable, apta para el consumo humano, la perforaron y llevaron la primera toma de agua a Pueblo Ajuro. Una pila de agua que en principio se instaló donde hoy vive la familia Gámez y que luego llegó hasta el patio de la casa de familia del negro Ramón Arraiz con una tubería usada que consiguió José María Lira Reyes que no era dirigente vecinal, pero poseía una vocación por la lucha social innata.

La Guardia Nacional era muy estricta en el resguardo de las zonas reservadas para la actividad petrolera y no permitían que nadie, por razones de seguridad, construyera viviendas. Empero, en década del 70, la gente de Pueblo Ajuro, tal como inició ese barrio (Ajuro) ante la necesidad de terrenos y con el agua potable que tenían las tuberías, insistió en irse metiendo. Manuel Tirado, Ángela Arévalo, Dionisio Azocar, Leopoldo “El Platanero” Ascenso y Arturo Vidal fueron los primeros “porfiados” Construían en la noche, en el día los llevaban detenidos y les tumbaban los ranchos. Les daban la libertad y volvían a construir, hasta que los dejaron tranquilos y se fueron instalando. Luego de esa tempestad y cuando las cosas estaban casi normalizadas, llegaron Apolonia Marcano, la progenitora de Hildemaro que, para ese momento, era un adolescente de 16 años y Carmen Bolívar, hasta allí, no existía formalmente el barrio, pero esos fueron los que con tenacidad y venciendo todos los obstáculos fijaron su residencia en ese inhóspito predio rústico lleno de peligros por la gran cantidad de instalaciones petroleras y gasíferas que existían en el lugar.

En al año 1976, la señora Carmen de Martínez, gran luchadora social y líder del poderoso Frente Femenino de COPEI en la época, lideró un movimiento que tomó el sector, organizó y delineó las calles, construyeron ordenadamente, la Guardia no pudo con el soberano y la Industria Petrolera poco a poco fue desactivando y retirando sus instalaciones petroleras. Quedó fundado el barrio “Las delicias 1” limitando por el oeste con el Barrio “La Cruz” por el este con el canal del drenaje, por el sur con un terreno baldío, dónde ahora está el barrio “Las Vegas” y por el norte con Campo Oficina.

La señora Carmen de Martínez, que lideró esa toma, junto a Guillermo Tovar, Rubén Cubillan, Antonio Fermín, Osmán Evans, Marcelino Gómez, entre otros, también se encargó de ponerle nombre a las primeras calles. Rafael Caldera, Rodríguez Sanz, El Progreso, José Félix Rivas, El Silencio y las avenidas Libertad que va paralela a Campo Oficina y la Principal que empalma con la carretera negra de La Flint, fueron las primeras que obtuvieron identidad propia y que dieron pasó a la formalización del barrio y que dio pie para que fuese reconocido como tal por las autoridades competentes y la industria petrolera.

En la década de los 80, con la aprobación de la Ley Orgánica del Régimen Municipal que le dio, carácter legal a las asociaciones de Vecinos, surgió en la ciudad un poderoso movimiento vecinal que emulaba al de la capital con el nombre de FACUR (Federación de Comunidades Urbanas) liderado por el excelente dirigente vecinal y fundador de Valle Guanipa José Albornoz Carvajal, oportunidad que aprovecharon los vecinos del nuevo barrio “Las Delicias” para organizarse, celebrar elecciones y fundar su primera junta de vecinos bajo la presidencia de Rubén Cubillán quién junto a su equipo logró que retiraran los tanques negros e incorporar ese terreno como área común para la practica deportivas que eran dirigidas y orientadas por el joven, para ese momento, Hildemaro Marcano. Luego la responsabilidad de la junta de vecinos recayó en la persona de Osmán Evans quien la presidió por un tiempo, pero sus responsabilidades laborales, no le permitieron continuar y eligieron a Hildemaro que se destacaba como monitor deportivo y ya despuntaba como luchador social de raigambre y consistencia.

En esa época de oro del movimiento vecinal, Hildemaro adelantó una gestión importante para mejorar la calidad de vida de sus vecinos y lograr muchas reivindicaciones que daban continuidad a la gestión de su antecesor. En esa empresa, contó con el apoyo incondicional de este servidor como Presidente Municipal, la de Pedro Emilio Rojas Vargas “Pejas” como comunicador social y la de Oswaldo Franchensi que dirigía los asuntos públicos de CORPOVEN. Entre otras cosas se logró que retiraran los tanques que estaban ubicados en la esquina de las avenidas Principal y Libertad, se reservará el terreno para la practica deportiva y luego la misma industria petrolera construyó la cancha múltiple que aun funciona y ahora, los vecinos le abrieron espacio en ese mismo terreno para que instalaran un modulo de la misión “Negra Hipólita” que presta servicio en perfecta armonía con las actividades deportivas.

Luego Hildemaro Marcano, entregó el testigo a Faustino “Quiro” Martínez hijo de doña Carmen de Martínez que tenía muchos contactos en INAVI y logró un plan de viviendas para el sector sur del barrio y una vez que pasó a retiro, asumió la presidencia del movimiento vecinal de “Las Delicias 1” la actual presidenta, Yusmeni Medina quien es descendiente de uno de los primeros “porfiados” que hicieron posible la fundación de la hoy aspirante a urbanización, Leopoldo “El Platanero” Ascenso, quién continúa la lucha por la consolidación definitiva del sector. Falta mucho por hacer, pero hay sangre nueva que irradia voluntad de trabajo y más temprano que tarde lograran el objetivo de ver convertido el barrio en una moderna urbanización.
No han triunfado todavía, la grandeza la tienen porque jamás se han desalentado y como dijo el poeta español Antonio Machado “Caminante, no hay camino; se hace camino al andar” y los vecinos del barrio “Las Delicias 1” liderados por su movimiento vecinal, no detienen su marcha y sus luchas por lograr sus reivindicaciones.

lunes, mayo 07, 2007

Personajes de mi pueblo: Don Bombillo

Si no te gusta lo que recibes cuida
mucho que es lo que emites

Blair Ribeiro.
Las nuevas generaciones y algunos vecinos de la ciudad, que no tienen la dicha de gozar de buena memoria, me abordan en muchos sitios y me preguntan ¿Quién es Don Bombillo? Les doy la explicación respectiva e inmediatamente identifican al funesto personaje ¡Ah, me lo imaginaba! exclaman, sin embargo me recomiendan que, haga una semblanza del delincuente mediático, para aquellos que no tienen la oportunidad de coincidir conmigo, puedan tener la descripción del sujeto de marras con pelos y señales, sepan a ciencia cierta de quien se trata y no les quede ningún margen de duda. Es cuestión de estar en orbita para no equivocarse.

Don Bombillo, es el chantajista mediático que se puso en orbita y convirtió la orbita en una guarida de delincuentes y mercenarios del micrófono, que no tienen impudicia a la hora de timar y chantajear. ¡Ay! de quien se les resista, le emprenden una campaña de desprestigio que invade la vida íntima, el núcleo familiar, compañeros de partido y amigos. Hay dos opciones: Mantienes la dignidad y soportas estoicamente la campaña o te les rindes a sus pies y luego que caes en sus horcas caudinas, no te sueltan hasta que te exprimen el último bolívar para luego botarte como un desecho inútil. El Rey Maula está pasando por ese proceso. Esperen que pierda el podercito para que lo dejen como pajarito en rama. Le falta poco más de un año.

¿Por qué Don Bombillo? El tipo se ganó el nombre cuando, embaucó a los entonces alcalde Miguelito y Romerito. Inventó un bendito radio maratón, con el objetivo de recoger dinero para comprar bombillos y entregarlos a los vecinos de los barrios y urbanizaciones, ya que Eleoriente no tenía disponibilidad presupuestaria, las ciudades estaban a oscuras y venía la navidad. Nadie se opuso a tan loable iniciativa. Fijo la fecha, se puso en orbita, metió en la orbita a los alcaldes mencionados y empezaron a llamar empresarios, comerciantes, dirigentes políticos, concejales, diputados, gobernador y cuanto cristiano pudiera dar una colaboración – ojo, nadie los llamó, ellos llamaban y el sujeto montaba la pantomima – la gente ingenuamente, creyendo en la buena fe mandaba la colaboración o pedía que pasaran por ella. Millones de bolívares recogieron en un día. Todo lo recibió el dueño del circo orbital y a la final todavía no se sabe el monto de lo recaudado y se resiste a presentar las cifras oficiales. ¿Cuánto recibió y cuanto invirtió? Es un secreto bien guardado.

La fiesta de la corrupción orbital, no concluyó allí. Nunca dijo el monto de lo recaudado. Compró unos pocos bombillos y los distribuyó a algunas juntas de vecinos. Los vecinos, no tienen camión cesta para sustituir los bombillos en las luminarias. Eleoriente tampoco disponía de unidades para ese trabajo y al sujeto de marras, se le prendió el bombillo. Mandó a fabricar unas varas a un costo millonario con su progenitor. ¿Quién lo autorizó? ¿Dónde están las cotizaciones que solicitó? Nada, dueño y señor del dinero del pueblo sencillamente lo centrifugo y se lo choreo. Los vecinos, que no son tan caídos de la mata, se dieron cuenta del guiso y lo bautizaron como Don Bombillo. El único que pasó su navidad alumbradita con bombillitos nuevos y la cuenta bancaria abultada fue este siniestro personaje y su entorno íntimo. ¿Las varas? Nadie las quiso, eran inútiles y la gente no sabe por dónde se las metió.

Esa es la historia de Don Bombillo. Es el padre de la corrupción orbital, no entregó, ni entregará las cuentas claras de los bombillos y se vende como un honorable empresario de la radio y la televisión, ejemplar padre de familia y hoy director de otro mundito que también corrompió y dónde coronó una vida íntima nueva. Esa es otra historia que, de continuar los ataques arteros de los mercenarios mediáticos con los cuales manda a desprestigiar a quién no le hace la comparsa, también les vamos a contar. No pedimos, ni damos cuartel, mucho menos le tenemos miedo. Diga lo que diga y haga lo que haga. En este caso estamos resteados y dispuestos a dar la batalla de la opinión pública con toda la ventaja mediática que nos lleva Don Bombillo. Échele ganas y pa’ que vos veáis, esa leyendita de amor también la conocemos, tenemos datos espeluznantes y hasta la dirección de los niditos de amor. Toda acción genera una reacción y Don Bombillo, mejor que nadie lo sabe.
¿No identificó al personaje? busque el 44, Póngase en orbita, haga un “paréntesis” y lo verá en la pantalla con una cara de yo no fui que confunde a cualquier alma desprevenida. Es el propio Don Bombillo, que utiliza el terrorismo mediático para chantajear y timar a los gobernadores del turno sin importarle un bledo la comunidad y la deshonrara que le inflinge con su conducta delincuencial y adultera a la familia y a la comunidad. Hay que cuidar mucho lo que se emite para luego no salir chillando. Hay que respetar para merecer respeto porque aquí nos conocemos todos y nadie es impoluto e inatacable.

Personajes de mi pueblo: Jorge Bautista Benítez "El Abuelo"

Encuentra la felicidad en el
trabajo no serás feliz

Cristóbal Colón (1451-1506)
Navegante genovés.

Oriundo del caserío Canta Rana, muy cerca de la primogénita del continente en el estado Sucre, Jorge Bautista Benítez, vino al mundo un 13 de abril de 1935, en un hogar muy humilde y sus padres, David Valles y Juana Bautista Benítez, vivían una situación económica tan precaria que les imposibilitaba enviarlo fuera del caserío a estudiar, por lo que desde muy chico, tuvo que abrirse camino para ganarse la vida. Cuando apenas arribaba a los 13 años, murió su progenitor, lo que agudizó la crisis económica, salió a buscar trabajo y el bodeguero del pueblo, don “Chachón” Carvajal, que también poseía un horno de cal, lo empleó a destajos, por cada horno de cal que trabajara, le pagaba 5 bolívares, la jornada era de 24 horas, lo que dura la piedra de marmoleto en la candela para convertirse en cal. Cada horno producía 10 fanegas cuya cantidad da para llenar 3 sacos los de cemento, que vendían a 2 bolívares. Era la pintura del momento y tenían una venta aceptable. 6 veces al mes repetía el trabajo y con lo poco que ganaba, ayudaba a su vieja y a los 7 hermanos a sobrevivir. Pobre, pero honrado y trabajador.

Don “Chachón” Carvajal, le dijo un día que comprara un libro Mantilla que costaba un real y cuartillo, un cuaderno de a locha y un lápiz mongol, cuyo valor era un centavo, para enseñarlo a leer y escribir. El hombre tenía una vocación de servicio innata y sacó a muchos jóvenes del analfabetismo entre ellos a don Jorge Bautista Benítez, que le brillan los ojos de alegría cuando recuerda ese importante episodio de su vida, porque también por esos tiempos conoció a la joven Ofelia Galantón del caserío cercano Gomero, con quién formalizó un noviazgo y cuando a los 21 años, pensando en matrimonio, fue a sacar la cédula de Identidad en la Parroquia Santa Inés de Cumana, le dijeron que regresara el día siguiente. El otro día estaba tempranito en la oficina de la identificación, lo invitaron a abordar un vehículo, para ir a otra parte dónde le darían la cédula y resultó una celada que le montaron para reclutarlo y enviarlo al servicio militar el cual cumplió del 57 al 59, en la Infantería de Marina. Todo el tiempo en La Guaira. Una vez que le dieron de baja logró empleo en la Policía de Cumana con un salario de 8 bolívares diarios, en el año 60 contrajo nupcias con el amor de su vida la joven Ofelia Galantón, creció la familia, el sueldito no alcanzaba y en el año 1962 renunció y se vino a El Tigre, donde ya vivía una hermana en el callejón Colombia, muy cerca de la Bodega “La Chaparreña” y como el mismo cuenta “Tomó la decisión de tirar la aventura y se le recostó a la hermana por un tiempo mientras lograba un empleo” Buscó y encontró.

Un amigo, le consiguió trabajo en la contrata petrolera Giormen donde permaneció por espacio de 18 meses, alquiló una casa en la calle Royal de El Tigrito, por 30 bolívares mensual, se trajo a su familia y la ubicación de la residencia, le permitía estar más cerca del trabajo, una vez cesante convirtió las prestaciones sociales en un pequeño capital de trabajo para dedicarse a la compra-venta de verduras y hortalizas para trabajar por su cuenta, en el mercado libre de San José de Guanipa. Luego de 6 largos años, adquirió por 3.500 bolívares una barraca ubicada en la calle Cleto Quijada el barrio Oficina 1 de El Tigre y al año siguiente, después de hacerle las mejoras respectivas, se mudo a su techo propio y continuó su actividad comercial esta vez como vendedor de patilla y melón debajo de la mata de guasimo que había en la avenida Rotaria entre la escuela “Lorenzo Fernández” y el kiosco de la esquina que era propiedad del señor Froilan Zacarías que vendía empanadas y jugos naturales. Entablaron una gran amistad y el vecino le recomendó que montara una carpa al lado de su kiosco y de esa manera ambos se protegían y mantenían su actividad comercial, que eran totalmente distintas y no entraban en competencia. Vecinos, amigos y casi familia resultaron a la larga.

Con el paso del tiempo, lamentablemente don Froilan Zacarías, enfermó y murió, la viuda le ofreció el kiosco en venta y lo adquirió por 700 mil bolívares, montó su venta de verduras, legumbres, hortalizas y frutas, un día el alcalde José Miguel Arismendi Marín, se detuvo, lo llamo y le dijo “Mi viejo usted no podrá construir un localcito mejor para mejorar la imagen de la ciudad” Le tomó la palabra, fue a la persona que le indicó a la alcaldía, le concedieron el permiso de construcción y con unos ahorros que tenía y 800 mil bolívares que le prestó un productor agropecuario al cual le compraba, adquirió el material, con el cual un hijo que es albañil, le construyó el local, que luego amplió donde su hija Carmen Ofelia, vende artesanía que ellos mismos elaboran y otras que adquieren cuando viajan al estado Sucre. No ubican al personaje. Se trata del popular abuelo del kiosco “El Abuelo” el cual junto a su familia atiende con gran profesionalidad, honestidad y diligencia, los recados de olla de excelente calidad que expende diariamente desde las primeras horas de la mañana. Visítelo y se convencerá.

Don Jorge Bautista Benítez, el popular abuelo, procreó junto a su distinguida esposa 9 hijos. Jorge Luís, Yusmelia de los Ángeles, María de Jesús, Edgar José, Cesar Augusto, Rosa Alba, José Jesús, Carmen Ofelia, Felipe Rafael todos hombre y mujeres de bien que le han dado, por ahora, 18 nietos y 1 bisnieto. Los hijos atienden el negocio, el se resiste al retiro, es un insigne trabajador, que con dedicación, empeño, responsabilidad y laboriosidad, nunca saboreo las mieles de la riqueza, pero tiene la inmensa satisfacción de ser un obrero solvente, que levantó una honorable familia con todas las de la ley y hoy al borde del retiro, puede exhibir una hoja de vida sin mácula que orgullece a sus hijos y familiares. El abuelo es hombre feliz porque encontró la felicidad en su trabajo y desde luego en su familia y la gran legión de amigos, clientes y relacionados. Don Carlos Rojas, puede dar fe de lo que aquí usted, con su paciencia leyó. Es un excelente amigo de esa distinguida familia.

domingo, abril 15, 2007

Personajes de mi pueblo: Manuel Millán

"¿Crees en Dios? Si crees en él existe;
si no crees, no existe

Máximo Gorki (1868-1936)
Escritor ruso.

Hijo de Agustín Millán e Inés María Millán, vino al mundo el 28 de junio de 1932, don Manuel María Millán Millán. El feliz alumbramiento tuvo como escenario el caserío Zabala, hoy La Guardia, del municipio Díaz, del estado Nueva Esparta, en la Isla de Margarita, pues. Era un hogar muy humilde, pero en medio de las limitaciones propias de la época, estudio toda su primaria en la escuela Manuel Zuniaga e hizo cursos de mecanografía en el caserío San Juan Bautista, que le quedaba a hora y media en Bicicleta. No había más opciones y luego tuvo que emplearse como auxiliar de enfermería en las medicaturas rurales de Espinal, en San Juan Bautista y Los Hernández en Punta de Piedra. Todos esos recorridos los hacía en bicicleta, por un salario de Bs. 50 mensual, que le servían para arrimar la arepa a la casa y cuyo trabajo también le propicio el conocimiento para aplicar inyecciones y laborar en el área de su vocación innata. Siempre quiso culminar su bachillerato y estudiar farmacia. No alcanzó ese sueño, sin embargo, ese accionar le permitió realizarse en el ramo farmacéutico.

En esos tiempos, la situación en la isla era muy difícil, por lo que sus 2 hermanos, atraídos por la explotación petrolera, que dio lugar a la fundación de El Tigre el 23 de febrero de 1933, emigraron hasta este incipiente pueblo y una vez establecidos, doña Inés, a pesar de haber quedado viuda cuando Manuel promediaba los 14 años, que soñaba con ver convertido a su hijo en un profesional en el área farmacéutica, lo impulsó a venirse también para que terminara el bachillerato y buscara rumbos para los estudios que anhelaba, pero como no todo es color de rosa y mucho menos era fácil el momento no logró el objetivo académico, empero, hay que decirlo, a nadie le falta Dios y mientras hacía el curso de mecanografía en el prestigioso instituto de la eximia profesora Natividad Cintrón, se dedicó a inyectar a domicilio, para ayudarse (0,50 por ampolleta) actividad que compartía en la ciudad con los señores “Goyo” Gutiérrez y Julio Rodríguez, un buen día, lo llamaron para que le agarrara la vena, en lo cual era experto, a la señora Bárbara Lárez de Guzmán. Ese fue el día clave para su sueño farmacéutico.

Una vez que aplico la inyección de manera satisfactoria, la distinguida dama le preguntó cuanto le debía y don Manuel le dijo que nada, ella insistía en pagarle y él se negaba a cobrarle, no le nacía cobrarle, pues. En ese momento, llegó su hijo Gonzalo Guzmán Lárez que a la sazón era dueño de la farmacia América ubicada en la calle Miranda nº 2 de San José de Guanipa. La señora Bárbara le recomienda, le dé trabajo a Manuel y este le dice “Yo lo que le puedo pagar son 50 bolívares mensual y no le va a alcanzar para nada, ya que el pasaje le consumirá el sueldo” No amigo, hago mucho, le contesta Manuel yo necesito el trabajo, aunque sea para la merienda, mi hermano me da ropa y comida, necesito ayudar con algo” Gonzalo accedió, le dio el empleo e inició sus labores. Medio, costaba el pasaje, un bolívar diario que le daba el hermano, mientras emparejaba. 13 años como empleado de confianza junto al farmaceuta Fidel Guzmán que era el regente, permaneció. Gonzalo Guzmán Lárez el dueño, se dedicó a la política, luego decidió venderles y abrió otra farmacia en El Tigre.

El negocio fue por 35 mil bolívares en efectivo y las prestaciones sociales de ambos. Ellos no tenían el dinero y lograron cada uno buscar 25 mil bolívares prestados. 35 para Gonzalo y 15 para surtir y reiniciar con buen pie. Don Manuel recuerda que sus 25 se los prestó su hermano y a la larga no los cobró, aduciendo que eran hermanos “que lo que uno necesitara del otro y lo tenía, era de él y punto. Usted necesita esos reales para montar su negocio y son suyos” La sociedad con Fidel Guzmán se mantuvo por espacio de 43 años. En los primeros tiempos, aprendió todo lo relacionado con el manejo, uso, disposición y formulas de los medicamentos y rápidamente, por sus conocimientos prácticos, el Ministerio de Sanidad le expidió el certificado de auxiliar de farmacia que cubrió en buena medida su sueño de ser farmaceuta. No lo logró por la vía académica, pero lo obtuvo por experiencia, práctica y ejercicio decente y eficiente de la profesión.

Don Manuel, cuando llegó a El Tigre se residencio en la casa de su hermano en Campo Oficina, muy cerca conoció y se enamoró de la joven Nelda Arteaga que era nativa de Juan Griego y vivía también con su familia, que provenía de la isla de “Las Perlas” contrajeron nupcias en la Iglesia Virgen del Valle y la bendición matrimonial se las dio el padre José Colmenares, fijaron residencia en la calle Guevara Rojas nº 38 muy cerca de la bodega de Ñaño Lugo, en una casa que alquiló por 150 bolívares mensual y que al año compró por 8 mil bolívares. En ese tiempo también adquirió un terreno en la prolongación de la segunda calle sur – al sur de la Plaza Bolívar – construyó su vivienda y fue el primer residente de lo que hoy se conoce como al calle Miguel Otero Silva, en ese punto, ya que la calle estaba poblada hacia la parte norte, vale decir, desde la esquina de la Plaza hasta la Primera Carrera hoy Avenida Francisco de Miranda.
Don Manuel Millán y su distinguida esposa, que el año que viene, con el favor de Dios, celebraran sus bodas de oro, tienen dos hijas, la Arquitecto Del valle y la TSU en Administración Rosa Inés, ambas exitosas profesionales y que le han dado, por ahora, dos bellos nietos Daniela Alejandra y Rubén David. Tienen 43 años de residencia en la Calle Miguel Otero Silva y hoy, después de liquidar los inventarios de la farmacia y arrendar el local en el año 2003, don Manuel al lado de su amantísima esposa Nelda, vive el reposo del guerrero en unión de su bella familia que los llenan de amor, alegría y atenciones que les alivian los males propios de la edad y les dan fuerza para no dejarse atropellar por las tercera edad. La familia y su profunda fe religiosa hacen de Don Manuel y Nelda dos personas excepcionales que no escatiman esfuerzo y hora para la solidaridad con la gente y especialmente con su amigos, vecinos y relacionados. Dios, bendice ese hogar ejemplar y hay la seguridad de que Dios existe porque es un hogar cristiano que cree en Dios y profesa la fe cristiana.

domingo, abril 08, 2007

Personajes de mi pueblo: Anécdotas

A fin de cuentas,
todo es un chiste

Charles Chaplin (1889-1977)
Actor, productor y director inglés.
1- Después que se jubilaron, Antonio “Toñito” Liccioni y el Prof. José Antonio Arias Reyes, todas las tardes compartían un buen escoses, eran amigos y compañeros inseparables. Pasada la hora del almuerzo, el Prof. Arias, abordaba uno de sus vehículos y pasaba buscando a “Toñito” y si la velada era normal antes de las 8 PM lo regresaba a su hogar. Esa era una rutina diaria. Un día, “Toñito” se encontraba indispuesto, por problemas estomacales y le manifiesta al Prof. Arias la situación que no le permite salir de la casa. Magalis una de las hijas de “Toñito” que escucha la conversación exclama: “Obvio, no vas a tener problemas estomacales con esa bebedera de wisky todos los días” a lo que “Toñito” molesto le riposta ¿Porque le echas la culpa al wisky? no puede ser el desayuno recalentado que me pusiste el que me cayó mal Aclarada la situación, “Toñito” mejoró el mismo día y se incorporó a su rutina, demostrando que no era precisamente el wisky lo que le había ocasionado el malestar. Dígalo allí “Nenerina”

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2- Cuenta Edgar Salazar que don Miguel Tabata, en su bodega de Pueblo Ajuro, cuando alguien le pedía un refresco, le preguntaba ¿“Compaíto, que quiere usted, calidad o cantidad? Si el cliente le contestaba –Calidad – le despachaba un Green Sport o una Coca Cola chiquita y si le respondía – Cantidad – sin pensarlo, le despachaba una Pepsi Cola normal, un hit de naranja o una Coca Cola estándar. Uno, simple mortal, cree que todos los refrescos son embotellados de las mismas barricas, empero, esos refrescos pequeñitos tienen un sabor diferente ¿Será cuestión de ilusión óptica? Es cuestión de percepción.

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3- En el local donde funciona ahora “La Gata Borracha” en la década del 60, abrió sus puertas en la calle Guevara Rojas el “Bar Restautant Entra y Volverás” El dueño, un hombre muy dinámico, amable, conversador y atento, recibía a los clientes con gran deferencia. Le daba la bienvenida, le ubicaba la mesa y le entregaba el menú con los platos, contornos y bebidas del día. ¡Sorpresa! Nada tenía preció y cuando le increpaban esa falta contestaba “Pida lo que quiera y no se preocupe” Le anotaba el pedido, lo pasaba a su chef que preparaba lo conducente que luego servía. ¿Hay picante? No amigo aquí se cocina muy bien para echar a perder la comida con picante, respondía, en tono serio y bien categórico. Luego que la gente degustaba los exquisitos platillos, el postre y las bebidas, le preguntaban ¿Amigo, cuanto le debo? Ripostaba ¿Qué comió usted? Le detallaban la comida, el postre y la bebida y el contestaba cortésmente “Usted, no me debe nada, déjeme 4 bolívares, para que cuando regrese vuelva a encontrar” Barato para la época y convincente el argumento con que cobraba. A todo lo que se le saca y no se le mete se agota.

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4- El Dr. Rubén Vicent, invita a su distinguida esposa la Dra. Marvelía Salazar, al restaurant Italia en San José de Guanipa, piden de entrada, espaguetis boloñesa y cuando se lo traen a la mesa, se acerca don Caló, dueño del restaurant a saludarlos, luego de la reverencia, el Dr. Vicent, aprovecha para preguntarle ¿Usted, no tiene salsa de tomate? Don Caló, en tono molesto le contesta “Doctor, no sea cochino, como va a echar a perder mis exquisitos espaguetis con esas salsas piches” No le quedó otra alternativa que pedirle disculpas y reconocer ante propios y extraños que los espaguetis del restaurant Italia ya vienen con una salsa exquisita y no necesitan de aderezos extraños. Es para que aprenda a degustar comidas con salsas de antología.

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5- Vicentico Salazar me cuenta que ha nacido y se reproduce muy rápidamente un nuevo club en la ciudad, le pregunto ¿Cual es ese club? y me responde muy sonreído “El club de los vasos” ¿Y porqué ese nombre? Bueno chico, no ves que aquí en “Morogas” cuando llega un pitcher, lo rodean inmediatamente los miembros y sólo portan un vaso. Continúo, sin entender. Vicentico, me prometió, que después de semana santa, me da más detalles y hasta el line up completo. Esperen los pormenores y no caigan en especulaciones precipitadas y sin conocimiento de causa. El que no sepa nadar que no se meta para lo hondo. No es un chiste, es una advertencia.

domingo, abril 01, 2007

Personajes de mi pueblo: Anécdotas

Los hechos no dejan de existir
sólo porque sean ignorados

Thomas Henry Huxley (1825-1895)
Biólogo Inglés.
1- El pequeño José “Cheito” Guacarán, quién laboró por largos años como despachador en la desaparecida farmacia “Virgen del Valle” logró que lo incorporarán al equipo de mantenimiento de las instalaciones del colegio “San Antonio” donde actualmente también se gana la vida honradamente. Un día un profesor que lo conocía de años y estaba al tanto de sus habilidades en el manejo de los instrumentos musicales, recomendó que lo incluyeran en la coral del liceo la cual está conformada casi en su totalidad por alumnos y profesores de la institución. ¡Sorpresa! El hombre resultó un fenómeno. Toca magistralmente cuatro, violín, maracas, arpa y cuanto instrumento musical le pusieron a disposición. Un instructor de la coral le preguntó donde había logrado aprender tanto y José “Cheito” Guacarán, le contestó con la humildad que lo caracteriza: “Pues, bebiendo ron en Pueblo Ajuro” Rigurosamente cierto. En sus inicios lo vimos echándole pichón en los bares del barrio con mucho empeño y como aficionado en esas lides era un maestro. Hoy, en un ambiente de sobriedad, tengo la seguridad, será de mucha utilidad a los jóvenes que se inician en el arte musical.
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2- El popular Daniel “Negro” Logan, a pesar de que fue despedido de PDVSA a raíz del paro petrolero y que atraviesa una situación difícil desde el punto de vista económico y de salud, no pierde su espíritu dicharachero y mucho menos lo sorprenden con el autoestima baja. El prof. Edgar Brito, lo ve llegar al Manjar del Jeque acicaladito y bien vestido y le dice “Huele a atún” El “Negro” Logan le responde sin inmutarse “Sí, la colonia que uso la ofrece el vendedor de frutas que carga una carretilla por el mercado. Apúrate para que compres una porque le quedaban dos” Otra: ¿Y el suéter, mi negro? Ah, bueno lo adquirí esta mañana en el mercado campesino, a un colombiano que lo estaba rematando. ¡No ves, pues!” volteó y se fue. El Prof. Edgar Brito, quedó todo confundido, tratando de entender, observa a Geo Prado buscando explicación y este se encoge de brazos y le dice, toma tú tomate.

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3- Cuando los autobuses que venían de Guayana, hacían una de sus paradas en la antigua fuente de soda que funcionaba en la estación de servicio “La Confianza”, el popular “Lebranche” especialista en el jueguito de la “Tapita” tenía en ese sitio su centro de operaciones en ese concurrido lugar. En una oportunidad llegó el autobús de las 8 PM, bajaron los pasajeros y observaron a “Lebranche” en plena faena. El tipo que apostaba para adivinar dónde quedaba la piedrita debajo de la tapita, las ganaba casi todas, lo que inmediatamente animó a los viajeros a anotarse en el juego. Ignoraban, por supuesto, que el ganador era un payaso que utilizaba el profesional de las tapitas como señuelo.

Empiezan a caer los incautos, cuando de repente pasa José Isabel Arismendi, el popular “Chabelo” y grita ¡Pura trampa, los está robando! Lebranche voltea y le dice con cara de pocos amigos “Bien bueno con este, vas a echar paja, búscate los tuyos y muere callado” La conseja popular reza que “Todos los días salen a la calle y el que los encuentra son de él” Lebranche tenía los de él y como nunca falta un pajúo, saltó “Chabelo” y se llevó su reprimenda para que viva y deje vivir.
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4- Cuando el Prof. Emir Sucre Gamboa y el Dr. Ramón Romero Verde tenían su muy oído programa “Venezuela, costumbres y recuentos” en la popular emisora 88.9 FM Center, hubo un tiempo en que incursionaron en el horario de la mañana. Iniciaban a las 6AM hasta la 7AM hora en que sale al aire el prestigioso programa de opinión “Café Caliente, que moderaban en ese entonces, la periodista Carolina Osandón y el desaparecido y siempre bien recordado Prof. José Antonio Arias Reyes. En una oportunidad, iba saliendo Emir Sucre, coincide con Arias Reyes y luego de saludarse, entablan una amena conversación, pero de repente Emir, le dice “Profesor me marcho, tengo clase ahorita en el IUTJAA”. Arias lo detiene un momento y le pregunta ¿Qué das tú en el IUTJAA? A lo que Emir le contesta con su proverbial buen humor “Debe ser lástima profesor porque tengo 5 quincenas que no cobro” El Prof. Arias Reyes, que conoce el personaje, no le quedó más remedio que soltar la risa y luego, contar la anécdota a sus amigos para que también disfrutaran de las salidas ingeniosas de su ex-alumno y artista internacional Emir Sucre Gamboa quién, por cierto, en unas de su giras por el viejo mundo visito Bélgica y le trajo de regalo a muchos amigos una… ¡Zape! Mejor cuando lo vean pregúntenle personalmente cual fue el tipo de presente que repartió con gran prodigalidad.

domingo, marzo 25, 2007

El sector VEA

No perdamos nada del pasado. Sólo
con el pasado se forma el porvenir

Anatole France (1844-1924)
Novelista y premio Nobel francés.
Muchos jóvenes tienen curiosidad por saber el porqué el cruce de la carretera que conduce a Soledad con la carretera Negra de La Flint, lleva el nombre del Vea. Dos cosas, para ubicarnos. Una: la gente comúnmente habla de la carretera El Tigre – Ciudad Bolívar, cuando lo correcto es la carretera El Tigre – Soledad, la cual fue construida en la época de la dictadura de Marcos Evangelista Pérez Jiménez. Dos: la carretera negra que la cruza hacia El Tigrito debe su nombre al hecho de que la empresa petrolera Flint, tuvo instalada desde su llegada a la ciudad y por muchos años en la intercepción de la avenida 5 con una carretera negra que le pasaba por todo el frente y que hacia el norte empalma con la de Paríaguan y hacia el sur llega hasta la antigua zona de tolerancia y cruza hacia el este rumbo a San José de Guanipa. Dicho esto creo que estamos bien ubicados.

Ese cruce siempre fue peligroso a pesar de que las dos vías eran trochas y el tráfico vehicular era escaso. Una vez que la dictadura construye la carretera a Soledad, los conductores se sentían con el derecho de pasar a grandes velocidades, lo que trajo como consecuencia que se acrecentara el número de accidentes ya que los trabajadores de las compañías petroleras, agricultores, ganaderos y algunos citadinos, utilizaban la carretera Negra de La Flint con regularidad y por necesidad. En una oportunidad hubo un trágico accidente. Venía de Ciudad Bolívar hacía El Tigre un norteamericano en una limosina marca Chevrolet de dos puertas a exceso de velocidad y en ese momento iba pasando un trabajador petrolero en una pick up y la colisión fue tan fuerte que pereció el extranjero y su vehículo quedó como pocillo e’ loco. Golpeado y deteriorado. Esa chatarra fue tomada por las autoridades de tránsito del momento, para exhibirlo como ejemplo y los demás conductores vieran y tomarán las previsiones del caso para evitar esos fatales accidentes. No había señales de transito. Vea y mátese por su vista, era la señal que enviaba el régimen de entonces.

El vehículo (La limosina de dos puertas) en cuestión fue colocado en una plataforma que colocaron encima de un tubo en la esquina sureste en donde hoy se construye un moderno edificio comercial. VEA le escribieron en letras bien grandes en las partes de los guardafangos que quedaron abollados. La gente que pasaba se acostumbró a llamar el sitio VEA precisamente por la inscripción que había en el vehículo destrozado por el aparatoso y trágico accidente. Ese vehículo formaba parte del patrimonio histórico de la ciudad, pero con el argumento de que era una rémora de la dictadura, en el año 1987, fue retirado por orden del entonces Presidente del Concejo Municipal, ante la insistencia de uno de los últimos gobernadores nombrados a dedo por el presidente Jaime Lusinchi. Ambos pueden corroborar esa verdad porqué están vivitos y coleando. Muy tarde los ínclitos de la cultura se percataron del error y ahora es tarde para subsanar el crimen que se cometió contra un icono que formaba parte del patrimonio histórico de nuestra joven ciudad.

Una vez que la dictadura construyó la carretera tipo A o vía expresa El Tigre – Soledad, surgió la necesidad de que se construyera la carretera negra La Flint. El diario Antorcha que siempre ha liderado las luchas reivindicativas de la comunidad, publicó un editorial dónde preguntaba quién va a reparar, ni siquiera hacerla nueva, la carretera hacia el Tigrito e insinuaba que fueran las compañías petroleras que eran las mayores usuarias, ese escrito, fue considerado por la dictadura de Marcos Evangelista Pérez Jiménez como subversivo, terrorista, golpista y desestabilizador. 22 días pasaron tras las rejas don Edmundo Barrios, Juan Meza Vergara y Antonio López Castillo que era el distribuidor del periódico por ese atrevimiento. Obvio, Antorcha esos días circuló condicionada a una salvaje autocensura ante la amenaza de clausura bajo la conducción de don Mauro Barrios y Efraín Subero que tenían que mutilar las noticias para no molestar al régimen que los tenía amenazados de llevarlos también a la chirola. La dictadura, obligando a que circulara el periódico, pretendía guardar las apariencias y no aparecer ante la opinión pública nacional e internacional como gorilas cerrando medios de comunicación social.

En ese peligroso cruce perdió la vida uno de los fundadores de Pueblo Ajuro y del Partido Socialcristiano COPEI, gran luchador social y hombre de bien, don Jesús Guerra Tayupo, cuando una madrugada intento cruzar hacia El Tigrito y fue embestido por una gandola que se desplazaba a gran velocidad rumbo a El Tigre. El jeep que conducía el “viejo” Guerra quedó clavado exactamente debajo del mencionado vehículo chocado que paradójicamente decía VEA como señal de alerta ante el peligro que comporta atravesar ese cruce sin tomar las previsiones del caso. Había que estar mosca, pues. En ese cruce de VEA, a pesar del intermitente que habían colocado, el conductor que pestañaba, corría el riego de perder la vida o al menos destrozar el vehículo y llevarse el susto de su vida.

En el año 1998 en el marco de la celebración de un aniversario más de la fundación de El Tigre (que fue un 23 de febrero de 1933, fecha que reconocen las personas serias y conocedoras de la verdadera historia de la ciudad) durante la gestión del alcalde José Miguel Arismendi Marín, PEDEVESA inauguró, como parte del programa Desarrollo Armónico de Oriente (DAO) la avenida Rotaria que incluyó también la construcción del distribuidor vial del sector VEA que ahora cuenta con las respectivas islas, reductores de velocidad, buena señalización, iluminación y semáforos, lo que aunado al hecho de que el sector ya forma parte del perímetro urbano de la ciudad, aun cuando continúa siendo peligroso, no es menos cierto, que se han minimizado los accidentes de transito y muchas vidas útiles se han salvado.

Es una síntesis de la historia del sector VEA que hacemos para que las presentes y nuevas generaciones conozcan el origen del curioso nombre que lleva ese importante distribuidor vial de la ciudad de El Tigre y para que se atesore en la memoria histórica de la ciudad por vía escrita el porqué del nombre del ahora moderno distribuidor VEA, porqué la prueba física que nos legó la dictadura, no hay manera de recuperarla ya que fue totalmente destruida y echada al cesto de alguna chatarrera, que seguro la vendió a alguna recicladora que la transformó en otro bien material. Such is live (en inglés, “Así es la vida”).

La élite ilustrada y los que están obligados por ley, a ser guardianes del patrimonio histórico de la ciudad, no deben permitir, sin alzar su voz de protesta al menos, que se continúe perdiendo, destruyendo y tirando al olvido estructuras que forman parte del recuerdo de nuestra chica. Es ese pasado el que nos ha dado identidad propia, nos instaló en este presente y nos formará el porvenir. ¡Vale!

domingo, marzo 18, 2007

Las primeras bodegas de Pueblo Ajuro

Si tu intención es describir la verdad, hazlo con
sencillez y la elegancia déjasela al sastre

Albert Einstein (1879-1955)
Científico estadounidense de origen alemán.

Vuelve el bolívar, vuelve el real, vuelve el medio, vuelve la locha y vuelve el centavito. Todas esas monedas nos hacen recordar nuestra infancia. Retorna a nuestra memoria cuando hacíamos los “Mandaos” de la casa. “Mira muchacho anda a la bodega del compadre Miguel y me compras medio de leche, una locha de azúcar, un real de pan, una locha de kerosén y cuidado se te pierde el vuelto” ¡Claro! eran tiempos de hallaca a real, pepsicola a medio y cervecitas a tres lochas. Una torta de casabe costaba medio en las bodegas y cuando la detallaba el productor y fabricante se conseguía a locha. Con dos bolívares muchos cosas se adquirían en las bodegas. Rigurosamente cierto.

Coincido con Jesús “Chungo” Abreu, comentamos la reconversión de la moneda, recordamos aquellos tiempos e hicimos un ejercicio de memoria para recordar las primeras bodegas que se instalaron en nuestro querido barrio “Pueblo Ajuro” La primera estaba ubicada en la fronteras del barrio y La Florida. Don Ricardo Bermúdez fue el fundador-propietario de la bodega “La Florida” y cuentan que era muy amigo de Nicolás Felizola, al extremo que en una oportunidad, Felizola hirió a un hombre en su fundo Hamaca y como la ley lo andaba buscando, él se aventuró a sacarlo del lugar y logró traerlo hasta El Tigre metido en un tambor de los que utilizaba para cargar fríjol. En esa bodega también jugaban cartas, truco y “ají ley”, los más populares. En una oportunidad había una partida de “ají ley” que se prolongó hasta altas horas de la noche y para alumbrarse utilizaban una lámpara de kerosén, de repente a uno de los jugadores se le cayó un bolívar y como no había mucha luz para ubicarlo, Felizola generosamente, prendió un billete de a diez bolívares para alumbrar y que su compañero de juego pudiera recuperar su moneda. Una guara, diría un barquisimetano.

Luego instaló su bodega don Rigo Corona y más tarde don Vicente González en las esquinas de la calle La Florida con calle Nueva Esparta, en todo el frente dónde el popular Teodoro Camacho arreglaba caucho de Vehículos. La bodega de Vicentico González todavía está activa y es atendida por un nieto. Luego, a medida que se expandía el barrio hacía el sur, abrió sus puertas la bodega de don Jacinto Hernández en la calle primero de mayo con el Callejón Urdaneta conocido popularmente como el “Hueco de la cuchara” y la misma calle Primero de Mayo, pero cruce con la calle Nueva Esparta ubicó su bodega mi padrino Pedro Carias, que luego fue muy famosa por una gallera que montó en el patio que era muy concurrida para la época. El barrio siguió creciendo y por ende la demanda, circunstancia que aprovecharon don Miguel Jiménez para instalar su bodega que se llamaba “Dios da para todos” en la calle 5 de julio C/C carretera negra La Flint exactamente al frente donde hoy está ubicada la bodega de don Juan Ramírez. Otra que no olvida mi compadre Geo Prado es la de don Pancho Silvera que se instaló en la calle Falcón casi al lado de doña Carmen de Martínez. Luego, Germán “El gordo” Gamboa, abrió una bodega en la calle Falcón casi al lado de la familia Lara. Todos recuerdan en el barrio que nuestro amigo el “Gordo” Germán tenía un hermano que calzaba 54 y los calzados que adquiría, eran encargos especiales. Usaba puro zapato maquero y cada uno pesaba un kilo. Los metía en el peso para probarlo.

Luego, en la otra esquina hacia el este, entre las calles 5 de julio con Nueva Esparta, don Manuel Obando abrió las puertas de la bodega “La Preferida” que luego vendió a don Jesús Abreu que en la actualidad es atendida por sus nietos y en la otra esquina montó la bodega “El Refugio” doña Isabel Matute y más luego entró en el negocio don Jesús Piñero que abrió las puertas de sus bodega “El Imán” en la esquina de la calle 5 de julio con Venezuela, que luego venció a don Adrián Marín, cuyo propietario hoy es el amigo Ricardo Tineo y en la calle Falcón, entre la calle Bellavista y avenida 8 tenía su bodeguita el popular “Jana Jana” que competía con la bodega de Crisanto Tovar que se ubicó en la esquina de las calles Falcón y Bellavista y en la esquina de la avenida 8 con calle San José don Jesús Reyes regentaba su bodega, quien por cierto, no tuvo hijos, pero crío tres que nosotros conocíamos cariñosamente como “Piarro, Guitarrita y tercero” todos hombres de bien y buenos trabajadores. Una bodega sobreviviente de esa época es la que fundó don Pablo “Catire” Freites en la esquina de la calle Falcón con avenida 8 y que hoy atiende la popular María Vda. de Freites junto sus hijos. Toda una institución en el ramo de la venta de víveres y empanadas.

En Pueblo Ajuro, hubo bodegas emblemáticas como la de don Miguel Tabata en la esquina de la calle Falcón C/C 5 de julio, “La Mucureña” de doña Ramona Montes, la popular Ramonita Mota ubicada en la esquina de la calle Nueva Esparta C/C San José, siempre recordada porque fue la primera que vendió leña en el barrio. La de Ramón Arraiz que hoy administra el grillito Oscar González en la calle Brisas del Caris C/C 5 de julio hacia el barrio La Cruz o barrio loco, muy cerca en la misma calle estaba ubicada la de don Luís González y más adelante C/C Bellavista estaba ubicada la bodega de don Seferino Barreto quién el 27 de junio de 1976, dormía en su chinchorro, no se percató que caía un gran palo de agua y cuando se despertó, su local estaba inundado y las cajas de zapato dónde guardaba el dinero la fuerte corriente se los había llevado. Estuvo hasta la madrugada buscando esas cajas y fue muy poco lo que recuperó. Un dato: Esa fuerte lluvia produjo grandes inundaciones en todos los sectores de la comunidad y provocó la aparición de los primeros damnificados en la ciudad. Pa’ que vos veáis.

En las 4 vías, don Jesús Rodríguez Cuevas, quién fue prefecto de El Tigre durante el segundo mandato de don Rómulo Betancourt, instaló el primer negocio de esa rama, luego don Dimas la Rosa ubicó en la otra esquina una bomba de gasolina. Fueron los pioneros en ese populoso sector que hoy cuenta con muchos locales comerciales. En las bodegas de esa época, para competir y atraer los clientes pusieron de moda el granero. Por cada bolívar que uno gastaba, le metían un grano en un frasco que tenía la identificación del cliente. Los niños compraban y le decían al dueño de la bodega o al dependiente “Me metes los granos” y los viernes regresaba en la tarde y le decía “Me sacas los granos” por cada 20 granos acumulados el cliente se ganaba una locha que regularmente gastaba inmediatamente en traquitraqui, caramelos o cualquier otra chuchería. Otra variante del granero eran unas rayitas que colocaban en el cuaderno cada vez que se gastaba un bolívar y el procedimiento era el mismo, pagaban y punto.

Habéis escuchado la popular frase “Cómo será ese negocio que la ñapa es de queso” Bueno, los bodegueros también ideaban sus maneras de competir y ganarse el favoritismo de los clientes e inventaron la famosa ñapa que consistía en un cambur, una galleta, un caramelo, pero preferiblemente era de queso. Obvio, los bodegueros, guardaban los recorticos de queso y con eso mataban la partida. Era una época de oro, monedas de plata, no había inflación y mucho menos especulación. Son recuerdos de El Tigre viejo que vivió una estabilidad económica envidiable.

La chiquillería de mi barrio nunca podrá olvidar la refresquería “El Castellón” de don Eduardo Castillo. Un buen tarro de jugo natural, bien frío, por sólo medio. Estaba ubicado en la calle Falcón entre los callejones que unen a esa calle con la Brisas del Caris. El señor Castillo fue líder de AD en cuya condición fue nombrado Comandante de la Policía durante el segundo mandato de Rómulo Betancourt, luego en la primera división del partido del pueblo se fue para el MIR conservando cierto liderazgo en el sector cuestión que busco aprovechar para cambiarle el nombre al barrio. Convocó una reunión de vecinos en su amplio local, hizo la exposición de motivos y propuso como nuevo nombre de la barriada el del cacique Guicaipuro. La gente no dijo nada, pero en la madrugada una poblada por poco le quema el local que fue apedreado por unos exaltados, el hombre recogió velas y Pueblo Ajuro conservó su nombre originario que fue producto de las luchas de los vecinos con la temible Seguridad Nacional por poblar ese sector. Les tumbaban el bahareque en el día y en la noche lo volvían a parar. La cuestión fue ajuro y las bodegas proliferaron con el crecimiento del barrio que consecuencialmente aumento la demanda de productos de la dieta diaria.

Los que nacimos en Pueblo Ajuro, que somos hijos de los fundadores de El Tigre, conocemos perfectamente muchas de las cosas que ocurrieron desde el nacimiento de la ciudad hasta su consolidación, por los testimonios de nuestros padres y vivencias propias. Por ello, hoy podemos afirmar sin temor a equívocos, que la ciudad nació por el Casco Viejo al calor de la industria petrolera y que luego sus primeras expansiones fueron hacía Pueblo Ajuro y La Florida y que su nombre viene dado por la leyenda que existía en las costas del Caris en el sentido que por está parte de la Mesa de Guanipa, que era un peladero, pasaba un peligroso tigre una vez al año y cómo discutir, sin pisar el terreno de la estulticia, que la fecha referencial más acertada del nacimiento del pueblo, fue el 23 de febrero de 1933. La ciudad es muy joven y todavía están algunos de sus primeros pobladores vivos, lo que no permiten distorsionar esta bella historia, inventando cuentos de caminos aderezados con chascarrillos. Para llegar a conclusiones definitivas, hay que investigar la historia menuda y consultar a sus protagonistas. Es mi humilde opinión.

Está pequeña crónica, escrita con la mayor sencillez, tiene la sana intención de hacer un pequeño aporte a la conservación de la memoria histórica de la ciudad y recordarle a la élite ilustrada, cuando escriban la historia, tener presente estos nombres y esos incipientes comercios que dieron vida al crecimiento y desarrollo de esta linda ciudad. Es la pura verdad.

domingo, marzo 11, 2007

Personajes de mi pueblo: Anécdotas

El humor es la única muralla entre
nosotros y la oscuridad

Mark Van Doren (1894-1972)
Poeta, escritor y profesor estadounidense.
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1- En una oportunidad, Juan Ruperto está en una rueda de amigos disfrutando de unas frías espumosas cuando de repente, alguien se acerca con el diario Antorcha. Todos le echan la ojeada respectiva, hasta que llega a sus manos. En la última página hay un titular que lo impactó “Muerto hombre de 3 machetazos” Lo lee, sonríe con picardía y exclama en alta e inteligible voz ¡Hay que hombre tan débil! Saúl Alcalá que estaba en el sitio observó con asombro que, aunque todos escucharon, no hubo reacción de los presentes, todos se hicieron los desentendidos y ante el mutis generalizado, optó también por hacerse el locadio. El que no se mete en camisa de once varas, reflexionó para sus adentros, difícilmente pesca un machetazo peligroso.
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2- Jaime Ortiz, Jairo Mendoza y Pedro Arias, son contemporáneos con Felipe Ramírez, el hijo menor de Juan Ramírez, recuerdan que estando chicos, jugaban chapita en la calle 5 de julio de Pueblo Ajuro en plena vía pública. Un día los sorprendió don Juan que le tenía prohibido a sus niños jugar en esas arterias viales, le llamo la atención a Felipe y muy circunspecto le sugirió. “Por favor hijo, no juegues chapita en la calle que corres el riesgo que te atropelle un automóvil, mejor anda y agarra debajo de mi cama un saquito de cachetes e invita a tus amigos a continuar el juego en el patio de la casa” Jaime, Jairo y Pedro que sólo habían jugado chapita con tapitas de refrescos y cervezas como todos los niños humildes del momento, quedaron boquiabiertos y optaron por regresar a sus hogares preguntándose ¿Habrá gente con tanto dinero? Todavía no entendían como se podía jugar en esos arenales chapita con una moneda de tanto valor en ese momento y tan pesada como el fuerte de plata. Pensativos se retiraron y no aceptaron seguir jugando. Luego de un tiempo se percataron que don Juan Ramírez era conocido en el sector como “El millonario” ante esa realidad, entendieron la situación. Para buen entendedor basta conocer algunos detalles.
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3- Trinidad Pino, el popular “Chino” Pino, en su época de jugador de béisbol AA, es seleccionado para representar al equipo de Anzoátegui a un nacional que se celebró en Caracas. En el equipo técnico estaba Gonzalo López el popular “Negro” dulcero, con el cual se hacia acompañar cuando salían de la concentración para visitar familiares, amigos o hacer algunas compras. Una tarde fueron a abordar una unidad de transporte, se colocaron en la cola y la gente que iba abordando la unidad, decía el barrio o sector de su destino y cancelaba la cantidad estipulada. Ruperto Lugo, Ruiz Pineda, Pérez Bonalde, dijeron en voz alta los tres que tenían adelante, el “Negro” observaba con curiosidad la rutina, no preguntó nada y cuando subió, le gritó al conductor del colectivo. Gonzalo López. El profesional del volante, sorprendido le replicó ipso facto “Mire amigo, yo tengo 20 años en esta ruta y no conozco ese barrio” Rápidamente intervino el “Chino” Pino, que seguía en la fila, aclaró la situación, canceló los pasajes, llegaron a su destino y todavía el “Chino” Pino no entiende si el “Negro” lo hizo por ignorancia, por chanza o sencillamente para nivelarse con esas personalidades que nombraban ¿Qué usted cree? A mí que me registren.
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4- Cuenta el “Chino” Pino, que de regreso hicieron una parada en el Hatillo, los invitaron a una zona rica en fauna marina conocida como la “Cerca” Había un grupo de pescadores echándole pichón. El “Negro” con la habilidad que le caracteriza, inmediatamente entabló conversación con los pescadores y empezó a contarles de dónde venían, las hazañas del equipo, sus espectaculares jugadas y cuando pensó que tenía a la gente embelesada con su increíble carrera y experiencia beisbolísticas, dejó entrever la posibilidad que les regalaran algo de pescado. En síntesis edulcoró el cabezazo, pero le salió el tiro por la culata. Los pescadores soltaron la carcajada y le dijeron “No amigo, con esas historias usted aquí no impresiona a nadie. Nuestro compañero de pesca regularmente es Antonio Armas que si es un pelotero de verdad” Hasta allí llegaron las proezas e historias del “Negro” que obviamente se vino con las manos vacías y con las tablas en la cabeza.
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5- El miércoles 15, la prensa internacional informó que el inventor estadounidense de la prestigiosa universidad de Carolina del Norte, John Cornwell a un costo de $ 3.000, cansado de sus travesías del sillón hacia el refrigerador, desarrollo una especie de catapulta que le lanza las latas de cerveza en su temperatura justa. El ingenioso aparatito lleva por nombre “Beer Launching Fridge” y arroja las latas de cerveza hasta 3mts con gran precisión. Al ver la noticia, Henry “Nenerina” Hernández, fue al banco a actualizar su tarjeta de crédito, hizo formal solicitud ante CADIVI del cupo de dólares que le corresponde para comprar por Internet y llamó a su compadre Percasita para, desde un ciber, lo asesorará para solicitar con carácter de urgencia dos aparatitos de los mencionados, que con seguridad le garantizarán una vida más llevadera y cómoda. Rico es rico y pobre es pobre. Roberto Salazar dixit.

Es que Henry “Nenerina” Hernández aspira instalar uno en MOROGAS y otro en su amplio y lujoso apartamento, para no estar molestando al Morocho Salazar cada momento para que le suministre una cervecita e igual que el inventor, cuando este en su hogar, disfrutando del programa del Dr. Arriojas Barrios, divirtiéndose con una buena película de las que le suministra “Chichi” Boada o distrayéndose con otro buen programa de TV, evitarse esas irritantes travesías desde su sofá-cama hasta el frezzer en busca de su infaltable espumosa. Al que le gusta la buena vida, la comodidad, goza de holgura económica para costeárselas, evita por todos los medios tener que soportar las penurias que están reservadas sólo a los mortales que andamos mal de copias y para colmo de males en la oposición. Cada quién, en función de sus posibilidades pecuniarias, establece sus prioridades y se da la gran vidota. Aunque el Dr. Gustavo Solé, asesor económico de lo queda del grupo de los 77, recomienda tener mucha prudencia con la eliminación de los 3 ceros en la moneda. Nadie, per se, decreta la fortaleza de una moneda, lo que le da fortaleza a la moneda es la productividad del país, la austeridad fiscal y un buen nivel de reservas internacionales. El que no agarra consejos no llega limpio a la tercera edad.
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6- Hay quienes repiten mucho del filósofo mexicano la frase “No me defienda compadre” otros no olvidan la muy autóctona “Con amigos así no necesito enemigos” y este humilde servidor siempre ha dicho “Aquí nos conocemos todos” No hay amargura, como decía el fraterno Pedro Emilio Rojas Vargas. Tenemos tranquilidad de conciencia que es lo más importante. Un día detrás de otro y mientras más conozco la estulticia, mediocridad, ruindad y pobreza de espíritu de algunos especimenes más quiero a mi perrito Riky. El mundo no cambiará, hay que dejar soplar al viento. ¡Vale!