jueves, mayo 27, 2010

Personajes de mi pueblo: Pedro Salazar

Los dioses ayudan a los hombres que se ayudan a sí mismo, y esto es mediante el trabajo
Publio Virgilio Marón (70 a.C. – 19 a.C.)
Poeta romano.

Venezuela tiene gente que trabaja. Cada quien en su ramo y nivel. No importa lo que hagan, lo importante es que lo hagan y lo hagan bien, en el marco de la ley y honestamente. Es el caso de don Pedro Salazar, el cual nació en El Tigre, exactamente, en la calle Aragua del Casco viejo, el 4 de octubre de 1948. Es hijo de una pareja autoctonísima. Pedro Ramón Pinto y María Victoria Salazar Oriundos de Atapirire, parroquia del municipio Miranda, cuya capital es Pariaguán “la tierra soñada” Reynaldo Armas, dixit. Nuestro personaje, estudio su primaria en el Grupo Escolar “Estado Trujillo” y curso hasta el 3er. año en el Liceo “Pedro Briceño Méndez” e inmediatamente se incorporó al mercado de trabajo como vendedor de vehículos en las concesionarias Ford, Chevrolet y Chrysler, oficio que desempeñó por espacio de 20 años. De esa etapa de su vida sólo le queda el recuerdo y la experiencia. Ni un carrito le quedó. Ironías de la vida.

Don Pedro Salazar, heredó de su esposa Faride Ruiz Arredondo, quien murió súbitamente al sobrevenirle un infarto fulminante, cuando vivían en Caracas en el bloque 10 de Propatria, 3 hijos. Pedro Mao, el cual es abogado, Mary Rosa, profesora de inglés y Wilmer Luís, Ing. en petróleo. Este último forma parte del Cuerpo de Bomberos Universitarios y además es docente en el Núcleo de Universidad Bolivariana en Caracas. Todos ellos, gracias a Dios y la constancia de sus padres, profesionales con sus hogares y familias formalizadas y dedicados al ejercicio de sus carreras en la capital. Mientras tanto don Pedro, continúa su vida laboral y se desempeña en la noche como vigilante del auto lavado “Montalva” que está ubicado en la avenida Rotaria y, durante el día, para no perder la tradición, práctica y costumbre como vendedor, ya tiene 15 años en la economía informal, primero vendió café, manjarete, empanadas y arepas rellenas, rubros que abandonó para dedicarse a la venta de frutas, verduras y hortalizas en su bicicleta de reparto. En los kioscos situados frente a la Estación de Servicios “La Confianza”, posee una clientela cautiva, dónde destaca la cariñosa, atenta y siempre codiciada y ambicionada, por los jóvenes de la tercera edad, Xiorelia Medina. Jesús “Chungo” Abreu persistentemente e incansablemente lidera el grupo. Pónganse los patines pa’ que me alcancen, dice con una sonrisa irónica.

Este insigne trabajador recorre las calles de la ciudad con su inseparable bicicleta de reparto – una vez arriba y otra llevándola de la mano – ofreciendo su mercancía, los clientes cuando lo ven, tienen la seguridad de que podrán adquirir frutas frescas y de excelente calidad. Don Pedro Salazar es un hombre de color, que usa gafas oscuras para controlar los efectos de los rayos solares, sin embargo, usa ropa ligera. Bermuda, franela y alpargata, son sus atuendos. Una característica, que lo distingue de los demás vendedores informales, que usan bicicleta de reparto es que la conduce con una rigidez excepcional y un rostro, que muestra una seriedad que le hace aparecer inaccesible. Las apariencias engañan. Es un hombre afable, atento y muy cordial con su clientela. Abórdelo, cómprele, verá y se convencerá.

Don Pedro Salazar quien ya forma parte del selecto grupo de los sexagenarios, sufre del mal de Parkinson. Él asegura que se le agravó, cuando en uno de sus habituales recorridos por la ciudad, le tocó ser testigo presencial de un espantoso accidente ocurrido en el área de la Pata de Gallina en la salida a Puerto La Cruz. Una gandola que venía a exceso de velocidad y su conductor en estado de embriaguez, arrolló a un vigilante que venía muy cerca de él en su bicicleta. El pesado vehículo, le piso la cabeza y el cuerpo saltaba antes de expirar. Esa terrorífica escena que vivió en vivo y el hecho de que se salva de milagro, le alteró de nuevo los nervios y desde ese día, la enfermedad que ya tenía controlada, se le agudizó. Es su percepción, ningún médico le diagnóstico ese mal, pero como no agarra mínima y tiene pulso de maraquero, no duda en afirmar que lo agarró el inglés James Parkinson, el galeno británico que describió por primera vez la “parálisis agitante”. El tiempo y los profesionales de la medicina especialistas en esta enfermedad, en su debida oportunidad, tendrán la última palabra. Dios proveerá para cancelar las consultas. ¡Por ahora! dinero ¡No hay!

Los dioses ayuden a don Pedro. El trabaja para ayudarse a sí mismo. No espera nada personal del gobierno, su única aspiración es que trabajen para que mejore la seguridad en las calles y logren minimizar o controlar la inflación. Con un costo de la vida tan elevado, bajan las ventas, se pierde la mercancía y el capital de trabajo, corre el grave riesgo de desaparecer. Ahorita mismo está a punto de quiebra. Es el lamento de un pobre, que según dicen, no llegan al cielo. Amanecerá y veremos.

Estos personajes que traemos a estos humildes destellos, forman parte de nuestro entorno citadino y cotidiano y, aún cuando pasan desapercibidos para muchos, por su laboriosidad, honestidad, constancia, dedicación y disciplina para el trabajo, también contribuyen con su granito de arena al desarrollo armónico de la ciudad y enriquecen nuestras historias urbanas. Esperamos que nuestros eximios historiadores y cronistas, cuando les corresponda escribir la verdadera y autentica historia de El Tigre, los tomen en cuenta y los incorporen al disco duro de nuestra memoria histórica. ¡Vale la pena!



miércoles, mayo 19, 2010

Personajes de mi pueblo: Israel “Pecos” Aguilera

El espíritu recto se regocija con el bien
y sufre con el mal
Marco Tulio Cicerón (106-43 a.C.)
Escritor, político y orador romano

Tígrense de pura cepa, Israel “Pecos” Aguilera, vino al mundo en la 6ta. Carrera norte, el 11 de agosto de 1957 y es el 6to. descendiente de uno de los tantos matrimonios, que llegó a este incipiente pueblo, en busca de mejores oportunidades. Esta pareja la formaban el guireño Jesús León Aguilera (+) y la señora Tomasa Pinto, oriunda de Tucupita, quienes además procrearon otros 7 retoños: Ramón, Nilsa, Antonio, Jesús, Alonso, Oswaldo y Nellys y ya poseen 11 nietos y 8 bisnietos. Una prolija dinastía sembrada en esta ciudad, que nació al calor de la industria petrolera el 23 de febrero de 1933. Los primeros alumbramientos de la señora Tomasa fueron atendidos por la mano diestra de la comadrona del sector, la popular “Pascualita”. En ese tiempo se construía el primer centro de salud, no había salas de partos y las parteras empíricas atendían las parturientas, oficio que ahora, salvo algún aprieto de emergencia, es exclusividad de profesionales de la medicina. El Tigre estaba en pañales y estas dignas señoras ayudaban a darle vida a la vida.

Israel “Pecos” Aguilera, estudio primaria en la escuela José Silverio González, la secundaria en el Liceo Alberto Carnevali y una vez que egresó como bachiller mercantil, la necesidad lo forzó a incorporarse al mercado de trabajo. Hogar humilde, siempre tiene la troja alta y había que empeñarse en hacer algo para ganarse la arepa. En esa búsqueda, llegó al hospital General de El Tigre, dónde logró una suplencia como camillero. Una vez en esas labores, le llamó la atención la máquina de radiología y mucha curiosidad, porque notaba que era unos de los pocos exámenes médicos que no duelen, pero con el tiempo aprendió, que también es uno de los que causa más daño al paciente porque le destruye los glóbulos blancos. En ese tiempo los únicos profesionales de radiología eran egresados de La Universidad del Zulia, en esta zona, había muy pocos especialistas para atender la demanda y departamento de radiología, no estaba del todo profesionalizado. Esa insuficiencia le abrió la oportunidad a “Pecos” para iniciarse en el oficio de la radiología. No hay mal que por bien no venga.

El que quiere puede: Israel “Pecos” Aguilera, aprovechó la buena disposición de los expertos del momento José Luís Piñero e Isaac Felipe Regalado, quienes le sirvieron de facilitadores para dar sus primeros pininos en el oficio. Esa experiencia, le causó una con gran emoción. Estaba en lo que le gustaba y hoy, todavía y por toda la vida, tiene un profundo agradecimiento para con esos dos extraordinarios profesionales y excelentes personas. Con los conocimientos prácticos adquiridos, se convirtió en un profesional autodidacta y continúo sus suplencias en el hospital hasta el año 1982. Cuando la Universidad de Oriente abre la especialidad para ese tipo de profesionales. En ese año obtiene su ingreso y ya en el año 1985, egresa con el título de Técnico Medio en Radio Diagnostico. Era un profesional bien equipado, ya que, disfrutaba de los conocimientos teóricos y los prácticos. Regresó a su patria chica y en el hospital no dudaron en darle un cargo en el departamento de Radiología. Una historia digna de un hombre que buscó y logró su objetivo. Una prueba de que querer es poder.

En el año 1981, cuenta Israel “Pecos” Aguilera, asistió en calidad de observador a un congreso de Radiología en Los Caracas – Estado Vargas y allí, coincidió con Hernán Jesús González, quien era radiólogo y mejor conocido en el mundo artístico, como Pecos Kanvas (murió el 3 de junio-2008). Los asistentes quedaron impresionados ante el parecido de ambos. “Son gemelos, decían algunos”. Ambos lucían grandes afro y frondosos mostachos. La gente insistió tanto en el parecido, que los hicieron fotografiar, le regalaron una de las gráficas. Regresó a El Tigre, la mostró a su entorno de amigos y, desde ese momento, lo bautizaron con el mote de “Pecos”, seudónimo con el cual es identificado por propios y extraños hasta hoy y, él dice en medio de una carcajada, y mucho tiempo después que desaparezca físicamente. En la época de esos grandes afro o tumusas, para peinarlos o arreglarlos a la usanza del momento, “Pecos” utilizó los tenedores que le sustraía escondido de la cocina a la mamá y rallos de bicicleta pegados a una tabla, hasta que salió al mercado, los cepillos o raspadores de plástico bien fuertes y especialmente diseñados para desenredar ese tipo de cabello. Era la moda del momento.

Nacido, criado y formado en un hogar humilde, su padre trabajó por muchos años en la ferretería Celma, cuando estaba ubicada en la calle Bolívar y una vez que salió de esa empresa, para arrimar la arepa a la casa, vendió al igual que su esposa, animalitos. Con esa actividad informal, lograron levantar el cuadro de hijos. Un 31 de diciembre, “Pecos”, le dijo al papá que no iría a trabajar para recibir el año en familia, al menos una vez en la vida y el viejo le dijo, hijo mejor asiste a tú trabajo, escogiste esa profesión y eso implica que debes olvidarte de carnaval, semana santa, navidad, cumpleaños y días de fiesta, mañana cuando regreses, verás que te irá mejor. Le hizo caso, asistió al trabajo, atendió muchos casos de emergencia y el primero de enero, cuando regresaba a casa, en el carro de Fernando “Un ratico a pie y otro caminando” pero satisfecho del deber cumplido, veía en las calles a muchos vecinos pasados de tragos y, uno que otro dormido en la acera. Para sus adentros decía ¡Dios mío! papá tenía razón. Llegó a casa y encontró en la mesa una botella de chequers y un suculento plato navideño en la nevera, listo para degustarlo. Dios siempre provee, nunca es tarde y quedó demostrado, una vez más, la sentencia popular que reza: “El que no agarra consejo, no llega a viejo”

En la disciplina deportiva, Israel “Pecos” Aguilera, se destacó como pitcher en la categoría juvenil con el equipo que patrocinaba La Ford, al extremo que Jesús Aquino, caza talentos de los Tiburones de La Guaira, lo llevo a los entrenamientos, lo chequearon y convenció, pero cuando fueron a firmarlo tenía 17 años. Menor de edad, tenía que ir el año siguiente para poder perfeccionar el contrato. Eso no fue posible ya que ese año los Tiburones se fusionaron con los Leones (TIBULEONES) sobraban peloteros y no llamaron a los nuevos pinos a entrenamientos. Ese mismo año recibió un telegrama dónde lo invitaban a incorporarse al equipo de béisbol de Poza Rica, Veracruz, México, se achicopaló y no viajó. Entonces decidió entrar a formar parte del equipo Criollos de El Tigre, justo el año que se retiró Luís “Buzo” Noriega, jugador que se convirtió en su ídolo de por vida, porque el día que decidió retirarse, aunque lo hizo sacudiendo un vuelacercas, dejando constancia de calidad y de que todavía le quedaba unos años más, cumplió su palabra y no volvió a jugar más. La mayoría de los peloteros en el ocaso de sus carreras, se retiran varias veces y esa conducta no debe ser la correcta, asegura. “Pecos” jugó un año con Criollos, se separó por diferencias con los directivos. El año siguiente formó parte del roster del equipo de San Tomé y abandonó porque, algunas veces, no tenía ni para pagar el pasaje para asistir a los juegos. Ironías de la vida. No jugó más béisbol. Fue un retiro prematuro.

En la actualidad, Israel “Pecos” Aguilera, es un destacado artista plástico, vocación que había reprimido por muchos años. Ese don lo posee, desde que su mamá, a los 6 años de edad, le compró el primer lápiz Mongol. Veía las comiquitas en TV - blanco y negro, se grababa los personajes y los pintaba exactamente en las paredes de la casa. Hoy, con sus excelentes trabajos artísticos, forma parte del selecto grupo de los 20 pintores más creativos de Venezuela. En los próximos días está invitado a exponer en La Guaira y espera viajar pronto, sí obtiene los dólares, atendiendo invitaciones de España y Brasil para mostrar en sendas exposiciones sus obras artísticas. “Pecos” también es poeta y, muy pronto publicará su primer poemario. Un hombre humilde, servidor público, con una gran sensibilidad, probada vocación de servicio y polifacético en sus actividades públicas, privadas y vocacionales. Un personaje en toda la extensión de la palabra.

Un dato curioso: confiesa tener dos libros de cabecera a los cuales consulta diariamente antes de entregarse a los brazos de Morfeo. La Biblia y la Constitución Nacional. Como buen cristiano hace honor al pasaje bíblico que reza “Ama a tú prójimo como a ti mismo” en ese sentido siente una gran satisfacción, cuando lo llaman a cualquier hora, para atender una emergencia en el departamento de radiología y mucho más cuando su trabajo contribuye a que las cosas salgan bien para los que requieren sus servicios. Entiende perfectamente que el paciente no agradece, por la condición de dolor y desespero en que se encuentra, pero el mejor regalo que recibe “Pecos” son las muestras de satisfacción de los familiares. Eso lo regocija y compromete a continuar su bella y vital labor. ¡Bravo “Pecos”! Eso se llama poseer un espíritu recto.

Estos personajes, que por su humildad, sencillez y paso sin estridencias por la vida, forman parte de las historias positivas de la ciudad y nos demuestran que tenemos grandes talentos y, que con sus trabajos silenciosos, contribuyen decisivamente con el desarrollo integral de nuestra sociedad y nutren nuestras historias urbanas. En estos humildes destellos, buscamos dignificarlos, dejar constancia de sus existencias efectivas y colocarlos en el tapete de la opinión pública, a los efectos de que nuestros eximios cronistas e historiadores, cuando escriban la verdadera y autentica historia de la ciudad, los incluyan en el disco duro de la memoria histórica local. ¡Vale la pena!



jueves, mayo 13, 2010

A pleno sol

Cada pequeña cosa cuenta en una crisis
Jawaharlal Nehru (1889-1964)
Líder político hindú

La electricidad colapsó. Los racionamientos y apagones están a la orden del día. El gobierno no asume la responsabilidad. Reparte culpas. El imperio, saboteos, conspiraciones, la oligarquía, el niño y hasta una iguana come cable. Lo cierto del caso, es que la situación, cada día se torna más delicada. La calidad de vida de los ciudadanos desmejora, la productividad del país retrocede y para colmo de males el derroche de energía en el alumbrado público, es oficial, notorio, grosero y a pleno sol.

Las luminarias del alumbrado público en calles, avenidas, autopistas y muchas plazas, permanecen encendidas durante todo el día ¿Ese derroche es culpa de la iguana? ¿Del niño? ¿De la oligarquía? ¿De alguna conspiración? ¿Del Imperio? Definidamente NO y mil veces NO. la culpa es de la burocracia oficial. La ineficiencia, la desidia, la indolencia y la irresponsabilidad. ¿En manos de quién está la administración, distribución y manejo del servicio eléctrico? Van 11 años y la involución es evidente y a pleno sol.

La gente se pregunta con mucha razón ¿Qué estaría pasando en Venezuela sí en la vituperada IV república, no se hubiese construido la represa de Guri? ¿Qué estaría pasando sí en la IV república, no se hubiese electrificado a todo el país? No estaríamos sufriendo los racionamientos y los constantes apagones. Tendríamos, como en Cuba, alumbrones socialistas. En 11 años, no sólo no se ha invertido en la necesaria generación, sino que tampoco se ha invertido en mantener los que dejó funcionando la IV república que incluso apagaba las luminarias del alumbrado público a pleno sol.

En los últimos meses había racionamiento y apagones, porque no llovía. La represa del Guri bajaba sus niveles peligrosamente. Ahora llueve a raudales en las cabeceras del Caroni, la represa ya alcanzó niveles aceptables y tiende a normalizarse. Ahora los apagones, el racionamiento y las subidas y bajadas de tensión son porque llueve. ¿El niño? Yo te aviso chirulí. La revolución ya no tiene excusas. La responsabilidad es ineludible. Cayeron las mascaras a pleno sol.

En las calles, avenidas, autopistas las luces de las luminarias del alumbrado público encendidos deja ver claramente la incapacidad, irresponsabilidad, desidia e incompetencia de la burocracia revolucionaria. La gráfica que acompaña esta crónica, fue tomada a las 11.30 AM en el cruce de la calle Nueva Esparta con la avenida 8 de Pueblo Ajuro. Las luminarias encendidas derrochando energía eléctrica, mientras muchos sectores de la ciudad a esa hora sufren el castigo del racionamiento. Excelente manera de predicar con el ejemplo y solicitar sacrificios a la población. El fracaso del gobierno se ve clarito a pleno sol.

Esta crónica la escribo con dolor patriótico. Esa situación no nos contenta, mucho menos nos alegra. Lo que causa es impotencia e indignación por la forma alegre como se aborda un problema tan grave y vital para el funcionamiento normal del país. ¿Habrá gobierno? ¿Hay un burócrata que se percate de la anormalidad? ¿El alcalde y el gobernador que dicen de esta calamidad? Los que tiene ojos ven ese derroche de energía a pleno sol.

Por los detalles se acentúa la crisis de la electricidad y en cualquier elección se le puede apagar la estrella a la revolución. ¡Por favor! Apaguen las luminarias durante del día y, ahorren energía, sobre todo durante el día y a pleno sol.



miércoles, mayo 05, 2010

Personajes de mi pueblo: Rigoberto Antonio Medina

La pobreza priva a menudo al hombre de la virtud y del animo
Benjamín Franklin (1706-1790)
Político, filósofo y científico estadounidense.

No todos tienen la fortaleza de espíritu para enfrentar la dura realidad de la vida. Muchos sucumben, pierden la voluntad de lucha y se entregan a la buena de dios. Este es el caso de Rigoberto Antonio Medina, quien por espacio de 3 años, fue agente de la Policía Metropolitana – ahora Policía de Anzoátegui – una vez de baja, trabajo 2 años como ayudante en el taller de latonería y pintura “Omaha” cuyo propietario era Orlando Omaha, el popular Chivatón, una vez cesante, inició un largo peregrinaje en busca de empleo y ante la falta de oportunidades, sucumbió y se entregó. Desde hace 5 años, deambula por el centro de la ciudad con trapos harapientos, sin asearse, con una larga y descuidad barba, pero bien lúcido y consciente de su realidad y el mundo cruel que lo circunda. Es el prototipo del indigente.

Confiesa que se entregó a la indigencia por “falta de empleo” y “cosas de la vida” que tiene 2 hijos, que tiene residencia en la calle Anzoátegui nº 56 del barrio “Simón Bolívar” con su señora madre Leonarda Medina y 7 hermanos más. También revela que es oriundo de Cantaura y que nació el 21 de marzo de 1954, en la calle Anzoátegui. Está claro y en sus cabales a pesar del estado de abandono en que se encuentra. Por ello, debe sorprender a los que por molestarlo, le gritan “Pelo e’ C…anda a bañarte” y él, sin inmutarse les responde. “Manda a bañar a tú madre” no hay que meterse con los locos, los locos no se meten con nadie y Rigoberto, no es loco, es un indigente que está en plenas facultades mentales. El amigo Carlos Barreto que lo conoce desde joven, lo llamaba “El bonchón”. El también merece respeto.

Todo en la vida tiene solución. La pobreza y falta de oportunidades, llevó a Rigoberto a perder el ánimo y por su estado de dejadez, indigencia y uno no descarta algún vicio, de los cuales abundan en la calle, pareciera estar privado también de la virtud. No olvidemos que nuestro Libertador dijo acertadamente que “El ocio es la madre de todos los vicios” y todos los que entran a formar parte de la legión de indigentes, que pululan es ente país rico y pareciera pobre en sensibilidad, inexorablemente caen en los vicios. El etílico es uno de los más usuales por la abundancia y facilidad para obtenerlo. Los que conocen a Rigoberto, aseguran que no pasa de ser un “kurdo” más. Es la palabra del lenguaje coloquial que utilizan en la calle para identificar a los dipsómanos. La sabiduría popular, no da margen para los equívocos.

El eminente técnico electricista José García, quien es primo de Rigoberto, cuenta que en una oportunidad el tío de ambos, el señor José Itriago (+) contrató a nuestro personaje para que le pintara la casa. El hombre inició el trabajo un lunes tempranito y cuando movió un mueble consiguió un tremendo anillo y se lo embolsilló. Al poco tiempo, no aguantó y pidió permiso para retirarse porque tenía una diligencia urgente, mañana regreso. El tío José Itriago que lo llamaba “Busca la vida”, le dijo no hay problema y cuando este se marchó, comentó: “Mordió el anzuelo” El otro día llegó Rigoberto a continuar su trabajo de pintura y cuando lo vio le dijo: “caramba tío, usted usa anillos de fantasía y este le respondió “Mire llave, siga trabajando, si el anillo hubiese sido de oro no me dices nada, delincuente el carajo” Rigoberto, según su primo José García, se llevó el chasco de su vida en la joyería cuando lo llevó a pesar e intentar venderlo. Cazador cazado. Más sabe el diablo por viejo que por diablo y al mejor cazador se la va la liebre.

Estos personajes forman parte del panorama visual de la ciudad. Prácticamente pasan desapercibidos, pero no pueden ser ignorados, sobre todo por las autoridades competentes, ya que con la tragedia que sufren, ponen en evidencia, una de las grandes fallas del estado para atender a los compatriotas en desgracia. No ha existido, no existe y por los vientos que soplan, no habrá por mucho tiempo una verdadera y autentica política social dirigida a atender este drama que descorre el velo de la insensibilidad de nuestra sociedad en su conjunto y los gobiernos en general. Todos somos culpables.

No podemos escurrir el bulto y mucho menos esperar que llegue de nuevo al poder un desquiciado mental, que para solucionar el problema, se le ocurra la criminal idea de ir a botarlos en zonas lejanas o sencillamente desaparecerlos físicamente. Los enfermos mentales, los indigentes, los alcohólicos o dipsómanos que pululan en nuestras calles, son nuestros y estamos obligados a prestarles la debida atención y buscar colocar sobre el tapete de la opinión pública este drama para que los gobiernos se sensibilicen y tomen cartas en el asunto. Es tarea de todos.

Nosotros desde estos humildes destellos, buscamos dignificar estos personajes, reseñar esta tragedia social y dejar para los eximios cronistas e historiadores estas historias urbanas que incrementan nuestras vivencias citadinas y son el insumo necesario para escribir la verdadera y autentica historia de la ciudad. Ellos, con su tragedia a cuestas, también existen. Hay que anotarlos en el disco duro de nuestra memoria histórica.






sábado, mayo 01, 2010

Personajes de mi pueblo: Rosa Elina Milano

Buscando el bien de nuestros semejantes, encontraremos el nuestro
Platón (428-347 a.C.)
Filósofo griego.

Esa mujer, relativamente joven, que vemos permanentemente en las calles de la ciudad, danzando, exhibiendo un bolso con lleno de diarios, una gorra adornada con flores naturales y fotos de muchos de nuestros gobernantes – presentes y pasados – confiesa que pasó 3 años en FUNDACADEM, lo cual le pareció estar condenada a cadena perpetúa y le resultó una experiencia horrible. Es Rosa Elina Milano, oriunda de Hamaca que pasó su niñez y adolescencia en Atapirire y llegó con su cónyuge a El Tigre desde hace 20 años dónde procreó 3 hijos, entre ellos unos morochos – y desde 5 años – de tanto leer la biblia, la cual también carga permanentemente, entró en esta lamentable situación de disturbio mental e indigencia. Una triste y dolorosa realidad que pareciera fácil revertir. Los especialistas tienen la palabra.

Cuenta, Rosa Elina Milano, que duerme dónde la agarra la noche. No hay autoridad que tenga la delicadeza de ocuparse por su caso. Nosotros hacemos este pequeño esfuerzo por traer ante la opinión pública estos casos que abundan en la ciudad, con la firme esperanza de que alguna entidad oficial o no gubernamental, tome cartas es este delicado asunto que saca a flote nítidamente las feas verrugas que exhibe en su rostro esta desigual sociedad y pone en evidencia la carencia de una política social por parte del estado para atender dignamente a nuestros semejantes en situación de abandono y falta de atención. Lo que está a la vista no necesita anteojos.

En la conversación con ella, no pudimos lograr otros detalles, sin embargo, no tuvo problemas para dejarse fotografiar, al contrario lo hizo con el mayor gusto, lo que indica que tiene sentido de la realidad y muchos destellos de lucidez y entiende la situación que está viviendo o sufriendo. El estado debería adelantar y ejecutar una verdadera y autentica política para atender este y muchos otros casos que abundan en la ciudad. No esperemos que vuelva a llegar otro gobernante con mentalidad criminal que busque desaparecerlos o exterminarlos, para pegar el grito al cielo y, convertir el hecho en un show político. La cuestión es seria y hay que atenderla a tiempo con la responsabilidad que corresponde. Hay que demostrar el amor al prójimo, pues.

En nuestro caso, con la sensibilidad que debe caracterizar a un luchador social, la responsabilidad con sus semejantes y plenamente convencido de que es un problema social y de salud que puede resolverse con un poco de voluntad política por parte de los gobiernos de turno y una mejor política de estado, reseñamos con mucha solidaridad y respeto por el ser humano, estos personajes de nuestro pueblo, con la firme intención de buscar el bien de nuestros semejantes y con ello logremos mejorar el bienestar colectivo. Las autoridades están obligadas moral y éticamente a la acción. Ellas y ellos, merecen la atención de un gobierno rico, que por mandato constitucional, les debe abrir posibilidades de una mejor vida a sus ciudadanos. “Yo estoy bien, tu estás bien” es el titulo de un libro de Thomas A. Harris. Entonces si el gobierno está bien rico, tiene la primera responsabilidad de ayudar a que todos estemos bien y en especial estas personas más débiles en el eslabón social. La mayor suma de felicidad, Bolívar dixit.

Es obvio, pensar que cuando nuestros eximios cronistas e historiadores escriban la verdadera y autentica historia de El Tigre, puedan decir con satisfacción que hubo personas en estado de abandono que enriquecieron la historia urbana, pero que también hubo uno o varios gobernantes o un estado que los atendió, curó, rescató de la indigencia y les brindó la oportunidad de reincorporarse a la vida productiva de nuestro país. No es mucho pedir. Creo yo ¿Y usted, amigo lector? dejemos la interrogante en el aire.




jueves, abril 22, 2010

Personajes de mi pueblo: Antonio “Pega” Marín

Debemos aborrecer los vicios, no las personas
Francisco De Quevedo (1580-1645)
Escritor español.

Antonio Marín es un personaje que regularmente deambula por la avenida Rotaria y desde muy temprano en la mañana, se hace presente en los concurridos kioscos, que están ubicados frente a la estación de servicio “La confianza”. Este hombre, vive la tragedia de un estado, que históricamente no ha tenido, ni tiene una política social dirigida a la rehabilitación de los indigentes. Un botón de muestra: nuestra ciudad dónde pululan por todas partes. Estamos a punto de entrar en la era espacial, según anuncia el Presidente, en una declaración conjunta con el Primer Ministro ruso y, pareciera, no hay preocupación por nuestros connacionales que requieren un mínimo de atención para curarlos, restablecerlos e incorporarlos a la vida productiva. Un gobierno rico, una población depauperada.

Nuestro personaje, es un huele pega, que por efectos de la deficiente alimentación y la intoxicación que le produce la inhalación del fuerte toxico que desprende la gasolina, la pega u otra sustancia que utiliza para estimularse o drogarse, algunas veces se pone agresivo. Ese nocivo vicio le debe irritar el cerebro. Empero, regularmente, como lo confiesa la administradora del kiosco “Jeyxi”, que tiene como epígrafe en la portezuela de entrada. (El sentimiento más vil “Es la envidia”), la simpática, atenta y amable Xiorelia Medina, este hombre, tiene muchos destellos de lucidez y algunas veces les es útil para hacer algunos mandaditos y, de cuando en vez, le echa sus atacaditas a las lindas chicas que atienden los kioscos y hasta a las que frecuentan el lugar para desayunar, jugar sus loterías o adquirir los diarios. Obvio, todos lo rechazan por el aspecto que presenta con sus indecorosas vestimentas y sus toscos modales. Los golpes de la pobreza y el abandono lo hacen repulsivo e inaceptable.

La amiga Xiorelia Medina, que se confiesa soltera y sin compromiso, pero que tiene una legión de aspirantes, todos de la tercera edad, liderados por Jesús “Chungo” Abreu, conoce muy bien al personaje y dice: tiene la manía de agarrar tierra en los zapatos y cuando algún descuidado transeúnte esta a su alcance, le lanza un poco de la tierrita y se retira apuradito, también escribe mensajes en los vidrios de los vehículos alusivos a su tiempo en el servicio Militar Obligatorio, nombre de personas que recuerda y, algunos románticos, dirigidos a algunas chicas de las que atienden los kioscos. Una curiosidad: algunas veces los escribe al revés, lo que indica que tiene perfecto dominio de la composición gramatical de las palabras que utiliza. El huele pega Antonio Marín, es una persona que algunos ven como un loco, que es medio loco por efectos de los tóxicos que inhala y, que con un buen tratamiento, puede ser recuperado y puesto al servicio productivo de la patria. El estado venezolano, tiene la primera y última palabra.

En estos destellos nos ocupamos de estos indigentes, con la sana intención de llamar la atención de las autoridades competentes, a los efectos, de que dirijan su mirada a los problemas sociales cotidianos, abandonen por un momento la grandilocuencia de sus proyectos y se ocupen del activo más importante que tiene el país como es su recurso humano. “La patria es el hombre” Alí Primera dixit. Y uno puede adicionar “todos” los hombres. Mientras tanto, el popular PEGA, continuará deambulando por las calles de la ciudad oliendo pega, gasolina u otra sustancia tóxica que le vaya mermando sus condiciones físicas hasta que muera de mengua. Una tragedia, indiscutiblemente, que se puede evitar.

En todo caso, es un personaje de nuestro pueblo, que deben tomar en cuenta los eximios cronistas e historiadores de nuestra población, cuando escriban la historia menuda de la ciudad. Nosotros colocamos nuestro granito de arena para que no pasen desapercibidos. Antonio “Pega” Marín es recuperable. Es cuestión de que, alguna autoridad, lo intente. Eso son nuestros indigentes, vamos a trabajar para salvarlos. Asesinarlos, botarlos a media noche en carreteras lejanas u obligarlos a trabajar bajo terror y entregándoles estupefacientes en compensación cómo hacían hasta hace poco, es una acción propia de un desquiciado mental. El que aborrece a sus semejantes, máxime si posee vicios peores, no puede llamarse, ni tenerse como ser humano. Llegó la hora de la sensibilidad social. Manos a la obra.



viernes, abril 16, 2010

Personajes de mi pueblo: José Rafael León

El trabajo endulza la vida; pero no a todos les gustan los dulces
Víctor Hugo (1802-1885)
Escritor francés.

Hijo de una prolija familia muy querida en la ciudad, que fue constituida por la apreciada vieja margariteña Carmen Luisa León (+) y Juan Antonio Carreño (+) quien era oriundo de Tucupita, José Rafael León, nació en el Tigre el 22 de octubre de 1958 y tiene como hermanos a Miriam, Maritza, Beira, Nancy, Oscar, José Gregorio (+) y Cirilo (+), todos tígrenses. Este personaje es uno de los sempiternos trabajadores que madrugan todos los santos días. Salta de la cama a las 4 AM, monta el café y la leche, carga los termos, monta la bicicleta, carga los peroles de trabajo y a las 5 AM esta en la esquina de la quinta carrera sur c/c la avenida España, ofreciendo el café negro y con leche a los transeúntes que ya son sus clientes habituales. No hay dudas de que, como dicen los mexicanos, le echa ganas.

Esa tarea la cumple hasta las 7 AM, cuando tiene que recoger, marcharse a casa, guardar los peroles y salir de nuevo hasta la calle Guayana para cumplir otra labor, esta vez como vigilante exclusivo de la tienda MARKA, labor que realiza en el horario comprendido de 8.30 AM a 12 M y de 2.30 PM hasta la hora de cierre a las 7 PM. Ese ajetreo es diario y lo desempeña con la mayor naturalidad, llaneza y sencillez. Es la manera de ganarse la vida y llevar el sustento diario a su domicilio ubicado, en la urbanización popular Villa Rosa vereda 29-3, dónde vive junto a su esposa Vicenta Jesús Herrera y su hijo José Gregorio a la sazón, maestro panadero. En su primer matrimonio, procreo 4 hijos más de los cuales 3 viven en Cumana al lado de su querida madre y llevan por nombre Yulitza Angélica, Maigualida y Daniel José, ya que Carlos José lamentablemente falleció. Indiscutiblemente un venezolano común, pero trabajador responsable e incansable.

José Rafael León, inició sus estudios de primaria en la escuela Hernández Parés, dónde alcanzó el 4to grado, pero tuvo lamentablemente que abandonar para salir a la calle a ganarse la vida. Era un hogar muy humilde que siempre tuvo a la cabeza a su mamá, la vieja margariteña Luisa, como era mejor conocida, la cual se destacó por ser una mujer trabajadora, servicial, amable y de un gran corazón, que se ganó la vida para levantar su cuadro de hijos vendiendo comidas en la calle y en la casa. En el arte culinario, era difícil encontrar una mejor que ella. Tenía un punto especial que convertía los platos que ofrecía en unas delicias. Testigos de excepción son Román Lunar, Francisco “Chico” Moreno, Augusto Enrique Tenorio Meza, Pedro Rivas, Juan Tinoco y este servidor por mencionar algunos de los que en muchas ocasiones le encargábamos los almuerzos cuando laboramos en el Concejo Municipal. Eran tiempos de la gran Venezuela.

Una vez que José Rafael León, abandona los estudios, trabajo como ayudante de Jorge – el hombre de la carreta que prestó el primer servicio de Aseo Urbano Domiciliario en la ciudad y por el cual cobraba Bs. 2 a los negocios ubicados en el Casco Viejo y a uno que otro vecino que requería de su agotador y nada agradable trabajo. La basura la echaban, en principio, detrás de Campo Oficina, dónde hoy está asentado el barrio Las Delicias, memoria contra el olvido – después incursionó, a la orden de don José “Pepe” Descarrega, como pregonero de Antorcha – “Antorcha a medio…a medio la Antorcha – era la forma que voceaban en esa época el diario, voceo que entona, con gran alegría y entusiasmo, como en sus mejores tiempos. Luego armó su propia carreta, le montó un tambor, le echaba hielo y vendió por las calles guarapo de caña – a mediecito la botella bien fría – el cual le suministraba a consignación Jorungo Mucherino que poseía un trapiche en el mercado viejo de la calle Guevara Rojas. Muchos años en la calle pasó en el trabajo informal, hasta que el Dr. José Horacio Guzmán Requena, el primer alcalde de la ciudad, lo empleo como vigilante en la alcaldía. En esa actividad estuvo 3 años y al término del período ya que una vez que logró la victoria el Dr. David Figueroa, se vio obligado a renunciar. El sectarismo no es patrimonio exclusivo de la V república.

Este personaje, aunque usted no lo crea, forma parte de nuestro entorno cotidiano y tal vez por ser un hombre taciturno, de poco hablar y de mucha acción laboral quizá, pasa desapercibido, para propios y extraños en el bullicio de la ciudad, pero no hay dudas presta un servicio silencioso desde que sale a la calle todas las madrugadas y hasta bien entrada la noche cuando regresa a la casa con la satisfacción de haber cumplido su jornada de trabajo y de esa forma ganarse la vida honrada y decentemente. El que le gusta guara guara, tiene que mojarse el fundillo. ¿Le gusta el dulce? Yess y… el trabajo también.

El trabajo dignifica y nosotros desde estos humildes destellos, hacemos todo lo humanamente posible por dignificar a estos insignes trabajadores y héroes anónimos de nuestro terruño y a la vez animados de la mejor intención y con la firme esperanza de que los eximios cronistas e historiadores de nuestra ciudad cuando escriban la verdadera y autentica historia de la capital del sur – de hecho no de derecho – del estado Anzoátegui incluyan personajes que sin mucho ruido, parafernalia y esguinces mediáticos contribuyen con su esfuerzo, dedicación, disciplina y voluntad de trabajo al desarrollo de económico y social de nuestra pequeña urbe. Es un granito de arena.




lunes, abril 12, 2010

Personajes de mi pueblo: Edgar Mayorga

El trabajo es el padre de la gloria y de la felicidad
Eurípides (480-406 a-.C.)
Dramaturgo griego.

El trabajo dignifica. En el caso del señor Edgar Mayorga, esa verdad se da en toda la extensión de la palabra. Armado de una voluntad férrea por sobrevivirle a la dura situación económica, la falta de empleo y oportunidades, él mismo la busca resolver, abrirse camino y, con toda la dignidad del mundo, logra estar en las calles con su mercancía para ofrecerla a los vecinos. Es el hombre del queso de mano o la telita y la mantequilla llanera y de Zaraza, para que no queden dudas. Todos los días, de lunes a sábado, desde la mañanita y hasta bien entrada la noche, recorre las calles de la ciudad voceando sus productos y colocándolos a precios solidarios. Un trabajo duro, para ganarse la vida.

Oriundo de El Chaparro, municipio Mc Gregor del estado Anzoátegui, Edgar Mayorga, está casado con la señora Gregoria, tiene 3 hijos. Ovallezca que estudia enfermería, Narciso y José que se desempeñan como vigilantes privados. Una familia humilde, unida, trabajadora, laboriosa y honesta que tiene su residencia en Villa Rosa, al oeste de la ciudad. Nunca perdió tiempo, desde que llegó hace más de 10 años, cumple la tarea diaria de vender el queso llanero y exclama con orgullo, seguridad y gran convicción. “Estamos sembrados aquí y ya no nos vamos”. Otra familia adoptiva de este pueblo. El que llega por este rincón oriental, difícilmente se regresa. Venga, verá y se convencerá. El único riesgo es que querrá quedarse.

Edgar Mayorga, es un popular personaje, que armado de una carrucha, un tobo, las bolsas plásticas, un forro plástico para tapar el tobo, un recipiente con agua y sus paños para mantener la limpieza y los standards sanitarios, desafía la inclemencia del medio ambiente, recorre las calles de la ciudad con su voceo característico “El queso, el queso, el queso”, salen los vecinos a adquirirlo seguros, que compran un producto fresco y de excelente calidad. Ya tiene clientes fijos y todos los días logra captar muchos más. En sus largos recorridos, tiene que almorzar en la calle y el agua o algún jugo que consume se la suministran sus clientes. A nadie le falta Díos. Un vendedor ambulante humilde, pero muy digno. No hay un ápice de dudas, que le echa ganas.

¿Dónde adquiere el producto? Viaja a Zaraza de cola en cola, allá lo compra y regresa de la misma forma. Muy pocas veces paga pasaje o traslado, los asiduos viajeros a esa zona lo conocen, lo estiman, lo respetan y le tienen la mayor consideración. Saben que es un hombre de bien, que se faja duro para ganarse la vida y con sus colitas lo ayudan en su trabajo. OJO: el queso de mano (telita) y la mantequilla son llaneros y de Zaraza. Particularmente lo recomiendo. Cuando los vecinos lo compran, adquieren una delicia láctica llanera y favorecen a un hombre trabajador, que con su duro, agotador y fatigante labor, vence las adversidades económicas de la vida y lleva el sustento a su familia. Un verdadero, autentico y digno trabajador.

El trabajo glorifica y le da la mayor suma de felicidad a quien lo hace, honrada, decente y honestamente. En el caso de Edgar Mayorga esa premisa no tiene desperdicio. ¡Viva el trabajo! ¡Vivan los trabajadores! Ser trabajador honrado, tal como anda el mundo, es como visualizar una aguja en un pajar. Honor a quien honor merece.



sábado, abril 03, 2010

Personajes de mi pueblo: Pedro “Culebra” Tovar

Aprender música leyendo teoría musical es como hacer el amor por correo
Luciano Pavarotti (1936- )
Tenor italiano.


Lo abordamos en plena faena. Le corta el cabello a un cliente, que desde niño le es leal y consecuente cuando se inició en el oficio como barbero profesional en la pequeña barbería que instaló en la calle Girardot, exactamente en la parte trasera de la Heladería Bolívar de Nicola Caputo y frente a la iglesia Virgen del Valle, se trata del Dr. Abel Jarjour, hijo del señor Akel Jarjour, quien fue propietario de la Mueblería “Muna”, la cual estaba ubicada en la calle Ayacucho en la parte que une la calle Bolívar con la calle Guevara Rojas. La conversación con Pedro “Culebra” Tovar, barbero desde el año78, cuando culminó un curso de 6 meses que dictaron especialistas venidos de la capital en la Casa de la Cultura, que dirigía para ese entonces el Prof. Alfonzo Urdaneta, la iniciamos con una simpática anécdota que involucra a nuestro personaje y que nos cuenta el Dr. Abel. Eran tiempos difíciles y la troja estaba altísima. Veamos:

Cuenta el Dr. Abel “Cuando alcance el 4to. año, ingrese al Liceo Pedro Briceño Méndez, no pude asistir a la primera clase en la asignatura “Laboratorio de Química” ¿La razón? la profesora Zaida Salazar, cumpliendo con la normativa vigente, no me dejó entrar porque no tenía la bata respectiva. Mi padre, para ese momento, no tenía dinero para comprármela, le comenté el problema a mi barbero Pedro “Culebra” Tovar y este, con el mayor desprendimiento, me prestó la bata que usaba para sus actividades en la barbería. La tomé, me la puse y, pasé sin que se percataran que no era la indicada, lo importante para mí, fue que me dejaron entrar a las prácticas de Laboratorio de Química” El que quiere, busca, se las ingenia y resuelve.

Pedro Tovar, nació en la calle Ribas del Casco Viejo el 19 de julio de 1954, hijo del guayanés Pedro Ojeda y la monaguense América Tovar de cuya unión también nacieron Rubén Ojeda, fundador de la agrupación musical Caribean Steel Band, Juvenal Ojeda, Francisco Tovar, Magaly Tovar y Carelis Tovar, todos hombres y mujeres dedicados al trabajo creador, fructífero y productivo que con sus actividades y ejercicio de sus profesiones, contribuyen con el desarrollo y consolidación de nuestra pequeña urbe. En sus tiempos de mozo, nuestro personaje iba siempre a hacer los mandados que le ordenaban sus viejos a la Casa del Pueblo, que era atendida por sus propietarios-fundadores, don Rafael y doña Ramona de García, quienes fueron los artífices del apodo de “Culebra”. Quizá porque era muy habilidoso y se movía con gran sigilo. Él está convencido que lo hicieron por cariño y la mejor intención y nunca de mala fe. Eran los tiempos bucólicos del pueblo y se acostumbraba poner apodo a los más jóvenes.

La fama, el prestigio y la responsabilidad en el oficio de la barbería que inicio en la calle Girardot, le permitió mudarse luego a la calle la Florida c/c Falcón y después a la calle Libertad del sector las Delicias, barrio que fundó doña Carmen de Martínez, conservando sus selecta y numerosa clientela, dónde destacan el Dr. José “Paraulata” Hernández, el extinto Prof. José Antonio Arias Reyes, el sindicalista Rafael “Gordo” Hernández, el Dr. José Carreño, el Ing. Mauro Barrios, el ideólogo de la revolución Edgar Perdomo, el Lic. Eudis Centeno, el tenor Dorsey Valentín Boada, el Ing. y empresario Rafael Marcano, el cronista oficial de la ciudad don Gustavo Perdomo, el maestro Dennys Bolívar, el Mayor ® Enrique Salazar, el gerente general y propietario de Transporte Tineo, C.A (TRANSTICA) Henry “Nenerina” Hernández, quien fue por muchos años distribuidor exclusivo de cementos Vencemos para la zona sur de Anzoátegui, privilegio que obtuvo gracias a los lazos de amistad que lo unían con don Eugenio Mendoza, el Econ. Gustavo Solé, el Prof. Pedro Rosales, el poeta, compositor y cantante Yovani “Macho” Meza, el poeta y reconocido hombre de televisión José Gregorio “Golo” Mogollón, el veguero y productor agropecuario Maro Meza Piamo, los hermanos Castillos que se dedicaron toda la vida al comercio del hilo de coser en el callejón Zulia, entre otros tantos. Es de hacer notar, que la fidelidad con sus clientes es reciproca, vale decir que si alguno está imposibilitado de llegar hasta la barbería por razones de salud y lo requiere, él gustosamente, le presta el servicio a domicilio con el mismo cariño y sin costo adicional. Amor con amor se paga.

En su condición de barbero profesional, tiene 24 años prestando servicios a la Policía del Estado, le corta el cabello al personal con la profesionalidad que lo caracteriza. Esa labor la cumple religiosamente de lunes a viernes de 8 a 12 M. Este polifacético y popular personaje, que tiene 4 hijos y 2 nietos, también destaca como músico autodidacta, nada de teoría y como en el amor lo de Pedro “Culebra” Tovar, es la practica – ejecuta con brillantez y maestría guitarra, tres, bajo y cuatro – y, con esas excelentes destrezas, trabajó con el desaparecido compadre de Ángel Rodríguez, el afamado bolerista Oswaldo Morales el cantautor de 5 centavitos, perdámonos y otras populares piezas musicales del género romántico, también hizo dúo con el extinto Jesús “Chuito” Almeida y formó parte de las agrupaciones Simeón y sus Caribean, el Nuevo Clan, grupo Acorde, grupo Buena Gente, grupo Percusión, los hijos de Mamá Pancha, Caribean Steel Band y actualmente pertenece al trío “Los Majestuosos” con los maestros Sir Augusto Ramírez y Dennys Bolívar. En ese largo recorrido por el mundo de la música, igualmente dicta clases, los martes y jueves en la Casa Comunal de San José de Guanipa, por iniciativa de la alcaldía y, por su larga y dilatada trayectoria, ya ha sido declarado Patrimonio Cultural del municipio Simón Rodríguez, por parte del Ministerio Popular para la Cultura. Honor a quien honor merece.

En la necesidad que existe y qué siempre perdura en el tiempo de rescatar la memoria histórica de la ciudad, nosotros, desde estos humildes destellos, hacemos un pequeño esfuerzo con la firme aspiración de que, cuando los eximios cronistas e historiadores de nuestro terruño, escriban la verdadera historia de El Tigre, pueblo que nació al calor del industria petrolera el 23 de febrero de 1933, no olviden incluir estas historias urbanas y menos a estos populares personajes, que con sus esfuerzos, dedicación, empeños y amor por nuestra ciudad, han contribuido, contribuyen y contribuirán con su avance, desarrollo y consolidación, ya lo dijo el poeta español Antonio Machado “Caminante no hay camino se hace camino al andar” y mire que Pedro “Culebra” Tovar ha hecho camino en su permanente caminar. Obvio, no tiene más medio de transporte que el carrito de Fernando “Un ratico a pié y otro caminando.


viernes, marzo 26, 2010

Personajes de mi pueblo: El Chino Douglas Bong Moreno

A la gente le gusta que haya
siempre un loco a su alrededor
Alfredo Bryce Echenique (1939-)
Escritor peruano.

Conocido indistintamente como el “Chino Douglas” o el “Loco Douglas” es un personaje con unas características muy especiales, eso lo convierte en un citadino de nuestro acontecer local muy popular, especialmente en el sector Casco Viejo, de dónde es oriundo. Hijo de la andina María Rufina Moreno y del inmigrante asiático Yeo Shen Bong Hung, al cual cuando le correspondió formalizar sus credenciales en Venezuela, la secretaria lo registró con el nombre de Germang Bong Yeoi Hen y durante su larga y fructífera vida, fue llamado popularmente por los vecinos de la comunidad como el “Chino Germán”, quien a la sazón, fue uno de los primeros y exitosos comerciantes que se instalaron en la calle Guevara Rojas. El abasto “Oriente”, como se llamaba el negocio desde su fundación en el año 1946, siempre estuvo ubicado hasta su cierre, exactamente en el cruce con la calle Miranda. Era un mayor y detal de víveres y quincalla. Memoria contra el olvido.

El “Loco Douglas” nació el 4 de mayo de 1946, estudio la primaria en el Colegio San Antonio, luego se dedicó a la buhonería ambulante. Vende café, quincalla y hace trabajos manuales. Está residenciado formalmente junto a su pareja Rosa Baduel en la calle “El Morichal” del sector “17 de diciembre” y, con los pocos recursos que obtiene de su endeble actividad laboral, mantiene y educa a sus 5 hijos. ¡Sorpresa! Las apariencias engañan y el en caso del “Loco Douglas” hay muchos engañados y equivocados. Lo dijo William Shakespeare “Dios os ha dado una cara y vosotros os hacéis otra”. Hay que ver la cara positiva de las personas. Por sus ejecutorias os conoceréis.

En su desempeño laboral, en la manera de relacionarse con la muchedumbre y, uno no tiene razones para pensar, que en su círculo familiar sea diferente, el “Loco Douglas”, lo hace con gran naturalidad y una risa enigmática que lo distingue del común de los mortales. Muchos piensan que sufre de satiriasis, porque siempre denota con sus tics nerviosos ¿veri veri? ademanes y manera de gesticular, que insinúa querer o quisiera estar en constante y persistente actividad sexual, sin embargo es un hombre de bien y trabajador que posee una bella y humilde familia. Ver para creer. El mundo, en su constante evolución y desarrollo, siempre ha creado y crea malos entendidos.

En la vida nadie anda solo. El “Loco Douglas” que según su hermano, el comerciante Henry, se cayó de una mata de mango estando muy chico, lo cual quizá, le produjo alguna irritación en el cerebro que lo hace hiperactivo, pero que no le resto habilidades y destacar por su gran inteligencia, posee 7 hermanos más. El cnel. ® Jhonny, las profesoras Zully, Sherly, Mariosol, el Ing. Metalúrgico Jesús, el minero Germán y el joven comerciante Alfredo, los cuales conforman un cuadro familiar que con sus estudios, el desempeño de sus profesiones y oficios, continúan contribuyendo, al igual que sus padres, con el engrandecimiento, desarrollo y consolidación de esta pequeña urbe, que nació al calor de la industria petrolera el 23 de febrero de 1933. La ciudad es lo es, quiere, hace y emprende su gente y, El Tigre siempre ha tenido, tiene y tendrá un gran capital humano que le dará vida y le garantiza un futuro promisorio.

El “Loco Douglas”, como es conocido popularmente, es uno de los tantos personajes que destacan en el quehacer cotidiano de la ciudad y como tal, lo traemos a estas humildes crónicas, con la firme esperanza de que los eximios cronistas e historiadores de la ciudad, lo muestren en su exacta dimensión, a la hora que escriban la verdadera historia de nuestra querida ciudad. ¡Ese Douglas!, lo saludamos y el contesta con su proverbial y enigmática risa, que acompaña con su tics nerviosos ¿veri veri? que no le permite quedarse tranquilo y en un solo sitio. ¡Epa, Cheo! y, a pesar de todo, logramos conversar con él y lograr algunos datos para escribir esta crónica. Es todo un personaje.

No olvidemos nunca que los locos no se meten con nadie y además que no hay que temerles, a los que hay que tenerles pavor es a los que se hacen los locos y, de estos últimos tenemos muchos a nuestro alrededor. Tenerlos cerca es cuestión de gusto. Entre gustos y colores no han mandado los autores.



viernes, marzo 19, 2010

Personajes de mi pueblo: Albey Jesús Barreto

Pocos ven lo que somos, pero
todos ven lo que aparentamos
Nicolás Maquiavelo (1469-1527)
Historiador y filósofo político italiano.

El trabajo dignifica. El oficio en la calle es duro. Las apariencias engañan. La gente lo ve como un vagabundo más que deambula sin rumbo. ¡No! es un humilde trabajador que vende quincalla, recoge aluminio y, que en los carnavales, con sus vistosos, seductores, atrayentes y espectaculares bailes siempre obtiene el premio mayor. Es Albey Jesús Barreto, nieto del señor Cleto Quijada, uno de los primeros margariteños que llegó al embrionario pueblo de El Tigre. Nació el 20 de junio de 1954 en el Casco Viejo y es hijo del matrimonio Antonio Jesús Quijada “Cletico” y Juana de Dios Barreto – ambos celestiales – como expresa en su florido vocabulario, el misterioso hombre que pintó la estatua de Bolívar.

Este personaje, que estudio la primaria entre los colegios Hernández Pares y Trujillo y la secundaria en Ciudad Ojeda –estado Zulia – en un Liceo ubicado en Banco Obrero, fue el que tuvo la ocurrente temeridad de pintar el caballo, la guerrera y las charreteras del Libertador. El 11 de junio de 1985, mientras dormía, atendió el llamado de Bolívar que le expresó su molestia, ya que su caballo – que debe ser blanco - estaba enmohecido, negro y su guerrera desteñida, ordenándole que procediera a restaurarle, rehabilitarle y regenerarle la pintura. Esa misma noche cumplió la orden, llegó a la Plaza Bolívar a las 2 AM y a las 5 y 15 AM estaba lista la tarea. Nadie lo vio, empero, esa misma mañana escuchó los comentarios de la gente, que alarmada hablaban acerca de una presunta conspiración guerrillera y, hasta apuntaban con sus dedos acusadores, a algunas organizaciones políticas de oposición. Entonces el mismo Albey, actuando con la mayor responsabilidad y seriedad, contó a varias personas su revelación y ocurrente temeridad. Los cuerpos policiales, al enterarse, lo detuvieron por averiguación y en esa condición estuvo 14 días cuando lo pusieron en libertad. ¡Bingo! Revelación cierta, el 14 es el número del caballo en el popular juego de los animalitos, dice con su proverbial buen humor.

Albey Jesús Barreto cree firmemente que es vidente, profético, que posee una mente muy desarrollada del coeficiente Standard y, poseyendo esa condición especial, también se dedica a la botánica. Prepara medicinas herbarias que sirven para curar algunas enfermedades y dolencias a muchos amigos, relacionados, vecinos y a quien lo requiera. Como vidente, durante las noches, recibe las revelaciones e indicaciones de lo que debe hacer y, en la mañana las cumple procediendo a pintar en las paredes los mensajes, que para muchos son incomprensibles por los códigos, símbolos y lemas que utiliza, pero que llegan a quien van dirigidos que los entienden perfectamente. En muchos paredones hay esos mensajes pintados con insumos que el logra obtener en latas que encuentra en la vía y que asegura, se las coloca Dios en su camino, para que cumpla con la misión de plasmar los mensajes de las revelaciones. Ver y escuchar para creer.

La cuestión no es tan fácil, en algunas revelaciones, el mensaje hay que buscarlos a través de personas específicas que le señalan. Le indican llamar a varias empresas; p.e., la fábrica de pilas Rayovac de Venezuela, allí lo atiende una secretaria de nombre Danni, en Arroz Agua Blanca, Patricia y en Azúcar las nieves, Karlas. Al entablar con ellas cordiales conversaciones telefónicas, logra descifrar la revelación para luego plasmar el mensaje en uno o varios paredones. En una oportunidad, le llegó la revelación de que ocurriría un terremoto en California, llamó a la Base Aérea Francisco de Miranda ubicada en La Carlota, les alertó acerca del inminente peligro que corría esa metrópoli norteamericana y el oficial de guardia que lo atendió, le dijo que ellos no podían hacer nada. Albey insiste en que ellos tienen medidores y equipos sofisticados que pudieron ser útiles para chequear la inminencia del sismo y avisar. Lamentablemente no lo hicieron y, a los 3 días, detonó el terrible movimiento telúrico que creo una gran calamidad. Habrá quien no le crea, pero hay que concederle el beneficio de la duda.

Nuestro personaje dice poseer sangre Azul, tipo AV. ¿Existe? Esa sangre borra la tinta china y sirve para preparar las vacunas contra el SIDA. Las pruebas las hicieron en China. Albey, dice haber donado 2 cubitos que le extrajeron las especialistas Patricia Velásquez y María de Ruggieri, los cuales se perdieron en el hospital el 20 de diciembre de 2004 y el 16 de julio de 2005, leyó en El Universal que fueron vendidas al país asiático por una suma cercana a los 4 mil millones de dólares. ¿Mitomanía? También cuenta que fue voluntario a cumplir el servicio militar, faena de la cual se siente orgulloso, porque según sus palabras, “Un soldado de la patria vale más que el conquistador del universo”. Los que no le creen o dudan de la veracidad de lo que nos reveló, pueden abordarlo en la calle o visitarlo en su residencia en la calle el Silencio Nº 1 del barrio Las Delicias. Estoy seguro quedarán sorprendidos de la seguridad y certeza con los cuales aborda este y muchos temas más.

Las apariencias engañan. Uno puede o no creer las cosas que Albey afirma, sin embargo, lo que podemos asegurar es que, estamos ante un personaje que pocos ven lo que es, pero que todos juzgan por su apariencia y, por que no decirlo, por la ocurrente temeridad de pintar la estatua del Libertador, lo cual hizo “ingenuamente e inocentemente” cumpliendo un mandato del mismísimo Simón Bolívar, que se lo ordenó en una revelación nocturna. Ese hecho insertó su nombre en las leyendas anecdóticas de la ciudad y nosotros hacemos este humilde esfuerzo de recrear estos pasajes urbanos para que nuestros eximios cronistas, cuando escriban la verdadera historia local, incorporen estas remembranzas al disco duro de la memoria histórica de nuestra querida ciudad.


viernes, marzo 12, 2010

Breve reseña histórica de los edificios municipales

El único encanto del pasado
consiste en que es el pasado
Oscar Wilde (1854-1900)
Novelista, poeta, crítico literario y autor teatral irlandés.


El actual edificio de la alcaldía fue conocido, desde el 23 de enero de 1958 hasta finales del año 1973 cuando fue inaugurado por el Dr. Rafael Caldera, como el elefante blanco. La edificación fue construida en las postrimerías de la dictadura del Gral. Marcos Evangelista Pérez Jiménez y quedó en suspenso su inauguración. La furia que se desató en las masas a la caída del dictador se volcó contra todo lo que de alguna manera representara o fuese vestigio de tan abominable régimen, la turba le destruyó los vitrales y las instalaciones internas fueron saqueadas y luego la edificación que lucía aires de modernidad, fue abandonada por los sucesivos gobiernos. Surgía en esos turbulentos tiempos el imponente elefante blanco en plena primera carrera, hoy Francisco de Miranda.

El Concejo Municipal que desde el año 1948, fecha en la cual el municipio Simón Rodríguez, fue elevado a la categoría de Distrito y cuyo primer Presidente Municipal le toco el honor presidir al destacado luchador político y excelente periodista Pedro Manuel Vásquez, funcionó en el edificio ubicado en la calle Orinoco hasta el año 1974 y, el cual hoy, es la sede del CICPC antigua CPTJ. Esa vieja edificación también albergó durante largo tiempo a la Prefectura y la Comandancia de Policía que poseía igualmente sus retenes en la parte posterior y en cuyas adyacencias además funcionaba el estacionamiento y el taller municipal. La pequeña ciudad tenía concentrado prácticamente en un solo sitio todos los poderes públicos. Los tiempos del pueblo bucólico, pues.

Con el paso de los años y el aluvional crecimiento del pueblo, esas instituciones empezaron a sufrir los rigores que implica el incremento de las demandas del público lo que trajo como consecuencia el hacinamiento de algunas oficinas y otras funcionaban con grandes restricciones e incomodidades. Mientras esto sucedía, el moderno edificio continuaba su deterioro progresivo ya que los sucesivos gobiernos adeístas, que mantenían aversión por todas las infraestructuras que atornillaran en la mente de los venezolanos, algún recuerdo positivo de la cruenta dictadura que le asesinó, encarceló y persiguió a un gran número de sus líderes y militantes, no la concluyeron, dejándola a la buena de Dios, lo que la convirtió en sitio predilecto de malvivientes y lugar especial para depositar porquería y hasta deyecciones de uno que otro vagabundo que pululaba en la ciudad. Abandono total.

A comienzos del la década del 70 un poderoso movimiento de opinión, logró que el Dr. Rafael Caldera en el último año de su gobierno, aprobará el presupuesto para la restauración, adecuación y habitabilidad del elefante blanco para convertirlo oficialmente, tal como fue proyectado, diseñado y construido, a partir del año 1973 en el edificio sede del poder municipal. Ese año presidía el Concejo Municipal el Dr. Adalberto Carrasco Mata quien junto al primer mandatario nacional, rigió los actos protocolares para la inauguración, empero, no fue hasta el año siguiente cuando se procedió a la mudanza de toda las oficinas municipales, labor que iniciaron con la adecuación del despacho presidencial, el cual, fue ocupado por el distinguido amigazo don Joaquín Antonio Salcedo Rojas quien había sido nombrado Presidente Municipal el 2 de enero de 1974. Memoria contra el olvido.

Esta breve reseña histórica, la hacemos para recordar este relevante hecho de nuestra historia local, que pareciera ser olvidado por muchos citadinos y desconocido por las nuevas generaciones de tígrenses, los cuales piensan o creen erróneamente, que la sede del poder municipal en nuestra ciudad, siempre ha sido, la actual edificación ubicada en la avenida Francisco de Miranda. El pasado reciente es encantador y lo rememoramos en estas humildes crónicas con la sana intención de darles respuestas a muchos jóvenes que preguntan por estos hechos y, además con la firme intención de que sean incorporados, por nuestros eximios cronistas, al disco duro de nuestra memoria histórica.


miércoles, febrero 24, 2010

Personajes de mi pueblo: “Chabelo” Arismendi

A fin de cuentas, todo es un chiste
Charles Chaplin (1889-1977)
Actor, productor y director inglés.

José Isabel Arismendi, margariteño de pura cepa, nació un 9 de julio de 1944 en Atamo, municipio Arismendi. A los 7 años llegó a El Tigre de la mano de su progenitora Petra Antonia Arismendi, se sembró en la Mesa de Guanipa y por su característica viveza criolla, se ha convertido en un personaje muy popular, dónde es conocido por propios y extraños como “Chabelo”. Posee en su historial de hombre vivaracho muchísimas anécdotas, de las cuales haremos mención a algunas, por iniciativa de él mismo. Vale la aclaratoria para los insidiosos de oficio, que luego de leer estos destellos, salen a felicitarme por la agudeza, crudeza y realismos de los mismos y luego llaman a los personajes mencionados para darles casquillos e intentar ponerlos en mi contra. Estoy autorizado por “Chabelo” y punto. Control sanitario contra los pérfidos.

1-En una oportunidad, un grupo adolescentes que estudiaban educación media, en el otrora combativo liceo Briceño Méndez, que habían inscrito una plancha en nombre de Acción Democrática para participar en las elecciones estudiantiles, estaban en la oficina de la secretaria juvenil, elaborando la propaganda en las usuales pancartas y cartulinas. Les faltaba un poco de orientación en cuanto a la perspicacia de los mensajes que llamaran la atención del conglomerado estudiantil y orientaran los votos hacia sus opciones. Llaman a “Chabelo” que para el momento se desempeñaba cómo Secretario Político y segunda autoridad jerárquica del partido del pueblo para requerirle de su experiencia y creatividad en las lides electorales y les recomendara un slogan. Éste con la velocidad e impulsividad que lo caracteriza, les dijo: Agarren el marcador y escriban: “La uña en el ojo duele” la reacción de los estudiantes no la revelo, pero mis desocupados lectores la podrán imaginar.

2-En el inició de la campaña electoral del Dr. Jaime Lusinchi, visitó la casa de AD, un grupo de especialistas y expertos en publicidad y propaganda. Una vez que explicaron la estrategia y, del porque habían tardado tanto tiempo en su implementación, hubo un derecho de palabra para los miembros del Comité Ejecutivo Distrital. Tomó la palabra el Dr. Nelson Navarro, Secretario de Profesionales y Técnicos – adeco rabioso hasta que llegó la revolución – y dejó entrever su preocupación por la tardanza en el arranque de la campaña ya que COPEI, para ese momento, había tomado los paredones mejor ubicados de la ciudad, en los cuales habían escrito en vistosos murales, su slogan de campaña: “Caldera es mejor, en cuestiones de segundo lo interrumpió “Chabelo” y le dijo “No se preocupe compañero, eso no es problema, ahorita salimos y le colocamos con spray, en la parte de abajo YO TE AVISO CHIRULÍ” los visitantes, se vieron las caras y atónitos abandonaron la reunión en silencio. Mis desocupados lectores podrán interpretar cabalmente ese silencio.

3-Antes de que el juego del 5 y 6 fuese incorporado a la red de Internet era mecanizado. En esa la época proliferaban en pueblos y ciudades los populares sellados los cuales estaban ubicados estratégicamente en bares, restaurantes y establecimientos más concurridos por los citadinos. “Chabelo” que era el sellador oficial de la máquina 4.596, que funcionó por muchos años en el bar restaurantes “La Fortuna”, ubicado en la avenida Humboldt cruce con Germania en Ciudad Bolívar, se convirtió en el sellador más famoso de Venezuela. Alí Khan, unos segundos antes de que el juez diera la partida a la primera carrera valida para el popular juego, anunciaba el monto de la jugada y periódicamente sorprendía a los jugadores que habían sellado su cuadrito en ese sitio. ¡Atención!, ¡atención! Ciudad Bolívar, repetía con su incomparable voz el príncipe de la narración hípica. Los cuadros sellados en la máquina número 4.696 que funciona en el sellado “La fortuna” en Ciudad Bolívar a cargo del señor José Isabel Arismendi, NO ENTRARON EN JUEGO por lo que se le recomienda a los apostadores pasar el próximo sábado a hacer efectiva la devolución de sus apuestas. Hasta allí, conozco la historia, lo demás habrá que preguntarlo a “Chabelo” que volvía a su actividad normalmente y conservaba su concurrida, inmensa y fiel clientela. Gajes del oficio, pues.

4-en el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez Rodríguez, nombraron a Emerson Camero como Prefecto del Distrito Simón Rodríguez y a “Chabelo” Secretario. Al poco tiempo, Camero solicitó permiso por razones de salud y encargaron de la prefectura a nuestro personaje. En pleno ejercicio de sus funciones cómo Prefecto, le llegó un compañero y amigo para denunciar que un vecino le había robado 3 gallinas. Inmediatamente llamó al oficial de guardia de la policía, que para el momento era Bricio Herrera Sosa y le solicitó que trajera a su despacho al indiciado y, a los pocos momentos llegó la patrulla con el hombre. ¡Sorpresa! También era compañero y amigo. Hermano, lo abrazo y preguntó ¿Qué le pasó? Y este responde. Compañero, estoy pasando hambre con mis hijos y me vi obligado a sustraer las gallinas del vecino, pero cómo soy un hombre honesto, todavía no les he matado y están en mi casa. ¡Gracias a Dios! Exclamó “Chabelo” llamó de nuevo a Bricio y le dijo acompañe al amigo para que traiga el cuerpo del delito. Fueron y regresaron con las 3 gallinas. Sentó a los 2 vecinos al frente y les dijo. Vamos a solucionar este problema entre hermanos. El amigo está pasando hambre y por su sinceridad y honestidad merece una gallina, usted que es el dueño llévese una y cómo yo salve las gallinas me quedaré con una y santo remedio ¿De acuerdo? Nadie chistó y solucionó el conflicto sin violencia y sin dejar detenidos y malos entendidos.

Héctor Vásquez, para ese momento, se desempeñaba como sumariador para sustanciar los expedientes a las personas a quienes había que aplicarle La Ley de Vagos y maleantes, observó todo el procedimiento y cuando los vecinos abandonaron la oficina, se dirigió a “Chabelo” y le dijo “muy buena la solución del problema, lo felicito mi Prefecto, pero ¿Cómo quedo yo allí?” “Chabelo” sin inmutarse le respondió. “Yo se que a ti también te gusta la mantequilla, Llévatela la gallina, la matas y me traes la mitad” Tremenda solución y repartición. ¡Una pelusa! diría el cronista oficial de la ciudad, don Gustavo Perdomo.

Muchas son las anécdotas de este singular personaje de la ciudad, el cual goza del aprecio, el cariño y el estima de densos sectores de la comunidad y, del cual repito, relatamos estas episodios por su propia iniciativa y con la firme esperanza de que podamos en el marco del mayor respeto, consideración y autenticidad, relatar esos momentos humorísticos que sucedieron en la vida real, para que queden como sello indeleble de nuestra idiosincrasia y las almas amargadas, insidiosos y pérfidos entiendan que, no hay malevolencias que valgan cuando, todo es un chiste. Para hablar en serio, no hay que vestirse de luto. Sonríanle a la vida o morirán como las chicharras tropicales, reventados.