sábado, agosto 20, 2011

El sindicato de los trabajadores del remate de caballos: SINTRARE

Todos nacemos originales y morimos copias
Carl Gustav Jung (1875 – 1961)
Psicólogo Y psiquiatra suizo.


Los remates de caballos, forman parte de la costumbre cotidiana de muchos tígrenses. Antes las tardes de carreras eran los sábados y los domingos. En la actualidad hay carreras 6 días a la semana. La Gaceta Hípica, la Fusta y otras revistas especializadas, circulaban a partir del martes. Los amantes de la hípica, las esperaban con ansiedad. La adquirían e igual que hoy, se convertía en la literatura obligada durante toda la semana. Unos las tiran al cesto de la basura cuando concluye la última carrera del domingo y otros las coleccionan para hacer ejercicios estadísticos y precisar la actuación de los purasangres. Lo cierto del caso es que, esas revistas son indispensables, como sustentáculo predictivo, para elaborar el cuadrito del 5 y 6 y las demás jugadas que se derivan de las excitantes carreras de caballos. Nadie juega a ciegas.

En los remates de caballos, los apostadores de reúnen en un sitio específico. Los convoca el llamado banquero, quien brinda todas las facilidades para que la jornada se desarrolle en condiciones óptimas. Los jugadores disfrutan de todas las comodidades durante el tiempo que tarde la reunión hípica. Hay todo lo requerido y la logística corre por cuenta del anfitrión. Agua potable, refrescos, frías espumosas, pasapalos, escosés, ricos platos del arte culinario nacional e internacional y hay quienes ofrecen a los jugadores, un buen sancocho y hasta una buena parrillada. En los últimos tiempos, estos centros de apuestas, los han llevado a locales cerrados, que poseen aire acondicionado y los suministros, los adaptan al ambiente, que es ofrecido y servido por lindas anfitrionas. Hay remates para todos los gustos y posibilidades económicas. Por el remate que visitéis os conoceréis el nivel económico del apostador.

Obvio, los que montan el escenario, ofrecen las comodidades. Pagan el alquiler del local, proveen la logística, cancelan la prote, para que no los allanen, les detengan a los jugadores y confisquen la jugada. Los banqueros responden por la jugada y el pago del premio al instante. Estos anfitriones o banqueros, adquieren el derecho de que, por cada jugada que se haga, del monto total de la apuesta en una carrera, descuentan el 10%. Ahora, los gastos se elevan porque, también hay que cancelar el derecho a la señal televisiva para disfrutar en vivo de las carreras de caballos y los escrutinios oficiales. Antes Monitor Hípico de Virgilio Decán – El príncipe Aly Khan ofrecía la señal gratuitamente y la revolución acabó con esa mantequilla - En todo caso, el que invento el cacho, le invento la vuelta. Los apostadores ganan, pierden y a la larga ese veneno los deja como talón de lavandera. No he visto el primero que salga rico de ese ritual lúdico. El dueño del remate, la casa, el banquero o como lo quieran llamar, nunca pierde. Es el único ganador Dumbo, Virgilio Decán (Aly Khan), dixit.

En la oportunidad que el Lic. Vladimir San Vicente, montó el remate en la desaparecida Cervecería “El Chino”, que funcionó por muchos años, en la salida a Pariaguán, los apostadores, liderados Esmelín Sarabia, Román José Lunar y el popular Braulio Rafael Martínez Salgado, montaron un original movimiento reivindicativo de los jugadores y fundaron un sindicato para protegerse del banquero y, ¡Que vaina! también salvaguardar al banquero. Era un sindicato que operaba en ambas direcciones. Garantizaba la paz laboral durante las tarde hípicas. El banquero se comprometía a retener y entregar a los jugadores el 10% de la ganancia de la tarde, producto del 10% que descontaba de las apuestas y el sindicato se comprometía a que los apostadores no jugaran a crédito, cancelaran con cheques – había mucho rebote – y los reclamos, los canalizaran, a través del sindicato. Únicos voceros autorizados. Era un contrato colectivo ganar-ganar. Dado, firmado y sellado en las oficinas dónde funcionaba el remate. Pacto de caballeros.

El sindicato estaba formado por todos los jugadores activos. Hubo un censo inicial y una vez que estuvieron conformes con el quórum de la asamblea, acordaron hacer un sorteo para escoger, en que reunión les correspondía cobrar el pote del 10% que funcionaba como premio de consolación a cada uno de los jugadores y, oficializaron el nombre a la organización reivindicativa identificándola como: Sindicato de trabajadores del Remate (SINTRARE). Había que darle personalidad jurídica al sindicato y también procedieron elegir las autoridades a mano alzada dónde resultaron electos para la directiva Esmelín Sarabia como Presidente, el Prof. Edgar Brito, Secretario de Actas, Román José Lunar, Tesorero, Asdrúbal Mendoza, Contralor y Asesor Financiero y Braulio Rafael Martínez Salgado, Secretario de Reclamos. Una dirección restringida para hacerla operativa y funcional. Los directivos, antes del sorteo del reparto del 10%, se reservaron las primeras 5 reuniones para ellos y cobrar, de manera privilegiada, el potecito al final de la tarde. El sorteo para las demás reuniones, partía una vez que pasarán las primeras 5 reuniones que cobraron los líderes sindicales. Los asambleistas presentes que tuvieron un rol participativo y protagónico, aprobaron el cronograma y las disposiciones del contrato colectivo. Reglas y cuentas claras conservan amistades.

La reunión que aprobó todo el andamiaje contractual, se reunió el primer sábado del mes de enero del año 1973. Ese día José “Chabelo” Arismendi, estaba atendiendo el sellado del 5 y 6, del cual era sellador oficial en Ciudad Bolívar y obviamente, no estuvo presente. El domingo cuando llegó y fue enterado de los hechos, le informaron que estaba incluido en la nómina como un más del montón y, que en el sorteo, resultó en el último lugar o sea le tocaba cobrar el 10% de la jugada, de acuerdo al cronograma, en la reunión correspondiente a la segunda semana de diciembre. “Chabelo” que es una lámpara, pegó el grito al cielo, montó en cólera y reclamo airadamente. Fui objeto de una trampa, me metieron picardía, gritaba y solicitaba que repitieran el sorteo. ¡Nada! Todo estaba consumado. No hay vuelta atrás. Caso cerrado, le respondió con la autoridad y la firmeza que lo caracterizaba, el Secretario de Reclamos, Braulio Rafael Martínez Salgado y le paro los mochos. “Chabelo” aceptó a regañadientes, pero juró cobrársela. Nadie le hizo caso a sus amenazas y durante el año la situación transcurrió normalmente. ¡Ay, papá! El rancho estaba ardiendo.

El Sindicato de Trabajadores del Remate (SINTRARE), funcionó con normalidad hasta el mes de diciembre. “Chabelo” Arismendi, cobró el 10% de la reunión que le correspondió e inmediatamente, lideró un movimiento secesionista, junto al empresario Luís Alberto “Bibeto” Villarroel. Esperaron a Braulio Martínez, que llevaba la voz contante de la organización sindical e imponía con su autoridad las reglas de forma autocrática, en la bajadita. Le montaron una emboscada. Invitaron a los jugadores y fundaron un nuevo remate en la calle 24 sur. Hicieron un nuevo censo de jugadores y dejaron por fuera a Braulio Martínez, porque según “Chabelo” nunca llevaba dinero al remate y salía buchúo. Ardió Troya. Braulio luchó para que todo volviera a la normalidad. No pudo y como verdugo no chilla, aceptó la derrota con dignidad. El sindicato se disolvió. El remate, se mudo al nuevo sitio, bajo el liderazgo de “Chabelo”, tuvo una corta duración y luego se atomizó surgiendo varios pequeños remates en diferentes sitios de la ciudad. La idea original del sindicato, murió como una mala copia.

Estos hechos forman parte de nuestras historias urbanas y son verificables. Los protagonistas, son gente trabajadora de nuestra comunidad, que se divierten en las apuestas de las carreras de caballos y, en su mayoría están vivos, gozan de buena salud y excelente memoria, para dar fe de esta original idea que marco un hito en los remates de caballos que funcionaron en la ciudad. Hoy, los traemos a estos humildes destellos, con la firme aspiración de que, cuando nuestros eximios cronistas, historiadores e investigadores de nuestro bello y prolijo pasado, decidan escribir la verdadera y autentica historia de la ciudad, los incluyan en el disco duro de nuestra memoria histórica y los actuales jugadores de los remates, que ahora les descuentan el 30%, puedan revivir esa original idea y al final de la tarde salgan con un premio de consolación. Hay que organizarse y, como ahora los sindicatos están proscritos por la revolución, pueden fundar una cooperativa. Algo es algo peor es nada. ¡Vale la pena!



domingo, agosto 14, 2011

Personajes de mi pueblo: Anécdotas

El millonario


Como cada uno es, tal es su vida
Platón (428 – 347 a.C.)
Filósofo griego.


En mis tiempos de mozo en el barrio Pueblo Ajuro, conocí a un vecino muy humilde, honesto y trabajador, que posee una familia prolija. Los padres y muchos muchachos. La estrechez económica, no era patrimonio exclusivo de ellos, a todos nos golpeaba. A unos más, a otros menos, pero era bien difícil, darse algún lujo o un buen gusto hasta en la dieta alimentaria. Todos, con el paso del tiempo, hemos ido superando poco a poco, esas duras etapas, no obstante, les echo el cuento, porque el amigo aludido, al cual llamaremos John, cuando estaba bajo los efectos, de las bebidas espirituosas actuaba, hablaba y se comportaba como millonario. Todos en el barrio lo llamaban o llaman el millonario. La ingesta etílica le disparaba la autoestima a niveles siderales.

Resulta que cuando había un convite, a medida que iba libando y las bebidas espirituosas hacían sus efectos, el hombre empezaba a hablar duro, llevaba el pulso de la reunión y en un momento cualquiera, llamaba la atención de todos y les contaba, con la seriedad que el caso ameritaba: escuchen hermanos, hace poco estuvo por la casa mi compadre Miguel Rodríguez, cargaba una cara de preocupación impresionante y luego del saludo de rigor, me dijo. “Tengo un problema grave”, pero cuando iba a entrar en el fondo del problema, balbuceó, se cortó todo y entreverao, me soltó esta perla: “mejor no le digo nada compadre, porque entiendo que la cosa está difícil y usted anda igual que yo, frenando en el hierro y bombeaíto”. Compadre, le increpé. ¿Cuál es el problema? y ante mí insistencia, se confesó. “Firme una hipoteca y puse la casa en garantía y como se venció, me quieren dejar en la calle porque no tengo el dinero para cancelar”. ¿Y cuanto necesita? “20 millones, respondió apenado y afligido”. Caray, compadre, ese es el problema. No se preocupe. Llame a mi esposa, Rose, le dije que fuera al escaparate y me agarrara 20 millones del sencillito y se los entregue y para quitarle preocupaciones, le dije, me paga cuando pueda compadre, lo importante es que salve su casa, los amigos estamos para resolver los problemas y punto. ¿Qué tal? Hay que hacer el bien sin ver a quien. Problema resuelto. El se cree rico y como tal es su vida. Nadie le quita lo bailao.


Pa’ que sea serio.

Cuando cursaba primer año en el liceo Alberto Carnevali, el profesor guía de mi curso, fue el profesor Saturnino “Lulo” Franco. En ese tiempo, cuando culminaba la carga académica del año, daban un período de 15 días, para repasar y estudiar a fondo la materia vista durante el año, en cada una de las asignaturas. El profesor guía, nos reunió, antes de salir libres por ese lapso, con la intención de marcarnos algunas pautas, hacernos algunas recomendaciones buscando que aprovecháramos, lo mejor posible, el tiempo para el estudio. Una vez que concluyó sus aportes acerca de la distribución del tiempo, recomendó que aquellos que tuviesen máquinas en su casa, en los tiempos libres, practicaran mecanografía que también era materia evaluada a final del año escolar o sea en los exámenes finales de julio. En ese momento, pidió la palabra el estudiante, Luís Zapata, oriundo de Pueblo Ajuro y quien era muy descuidado en los estudios y dijo solemnemente: “el que no tenga máquina en su casa puedes pasar por la mía, en la mía hay tres máquinas y están a la orden” el profesor “Lulo” Franco, al ver el gesto de buena intención por parte de Zapata, dijo: Muy bien, allí tienen una buena oportunidad de practicar mecanografía en la casa de Zapata, que ofrece las máquinas de manera generosa y haciendo alarde de buen compañerismo.

Entonces, Zapata, lo interrumpió y le dijo: “hay un solo problema y es que las máquinas son una de moler maíz, una de afeitar y otra de cocer” todos celebramos la ocurrencia, pero al profesor “Lulo” Franco, no le hizo gracia y le recomendó en tono bien fuerte: con la máquina de cocer, se cose las pestañas, para que no se le vayan a caer en el examen de historia” y se despidió. En julio cuando presentamos la prueba final de historia, mis desocupados lectores deben imaginarse lo que sucedió con Zapata. “Lulo” Franco que era un excelente pitcher, le lanzó una recta de humo y lo dejó con la carabina al hombro. Pa’ que sea serio.

Movimiento bursátil

El economista Gustavo Solé, tiene una forma, muy su géneris de conocer el movimiento bursátil en la ciudad. A las 5 de la tarde tiene la información precisa de como cerraron las bolsas, sin tener una fuente oficial y sin apelar a la Internet, para hurgar en la red, los datos que emite el Banco Central. Solé a las 5 PM busca a Henry “Nenerina” Hernández, si lo ve camino a casa, con una bolsita de pan, buenito y sano, es la señal prístina de que, las acciones cayeron estrepitosamente, si lo encuentra libando yuca amarga, con sus fraternos Mario Álvarez, Armando Pino y Juan Bautista Ducato, el movimiento bursátil tuvo un comportamiento estable y, si lo localiza – es difícil ubicarlo cuando tiene un juego grandes ligas – con un pitcher que lanza escosés, las acciones indiscutiblemente, cerraron en alza. Una manera muy especial de conocer la marcha de la economía en la ciudad sin echar muchos números, analizar cuadros estadísticos y romperse mucho la cabeza. Lo cierto del caso es que no se pela. Tal cual ve ese movimiento etílico de “Nenerina”, a ese ritmo, marcha la economía y la vida. Agarren ese trompo en la uña a ver si taratatea.



Economista Gustavo Solé


sábado, agosto 06, 2011

Personajes de mi pueblo: Paúl Celestino Valera Valera

“La manera de dar vale más que lo que se da”
Pierre Corneille (1606 – 1684)
Dramaturgo francés.


Vivir de la caridad, no es fácil. Mucho menos cuando las condiciones físicas, para salir a solicitar la indulgencia de los transeúntes, son precarias. Paúl Celestino Valera Valera, que nació el 07 de octubre de 1953, en Cachipo – municipio Aragua, del estado Anzoátegui, producto de la unión de Otilio Valera y Ana Valera. A los 6 meses de vida, sufrió la terrible enfermedad conocida como poliomielitis y quedó paralítico. Era un hogar muy humilde. En la década de los años 1950, era bien difícil, que hubiese campaña de vacunación. Máxime en esas zonas rurales y todos los niños estaban expuestos a todo tipo de enfermedades. El es un caso patético, de esa realidad, que vivió Venezuela a mediados del siglo XX. Situaciones ya superadas y que no deben regresar.

Paúl Valera, es un hijo adoptivo de El Tigre. Una hermana, después que fallecieron sus padres, lo trajo a esta ciudad y se residenciaron en la avenida San Celestino Nº 2. No tiene ayuda oficial. Vive del martillo, como dice en tono jocoso. Solicita, quiere, aspira, anhela y ruega, que alguna autoridad o empresa privada, con sensibilidad social y humana, le regale un carrito en mejores condiciones, que le permita desplazarse, por las infernales calles de la ciudad, con mayor facilidad y también disfrutar de alguna comodidad, sobre todo, porque su “trabajo” tiene que realizarlo a la intemperie. Hasta vivir de la limosna comporta un esfuerzo. Hay que volver la mirada hacia los indigentes.

Todos los indigentes, y este con más razón, hacen su punto. Paúl había hecho uno, en la avenida Francisco de Miranda, exactamente en la puerta de salida de la histórica “Panificadora El Tigre”. En ese sitio pasó muchos años, sin que nadie lo molestara. La nutrida clientela de esa prestigiosa panadería-café, ya le lo conocían, le profesaban cariño y lo ayudaban. Agua potable, refrescos, leche, malticas, mortadela, jamón, pan, caramelos, dulces, chocolate y el respectivo diezmo en efectivo, le proveían. Cubría parte de sus necesidades alimentarias y le llevaba a su hermana. En ese lugar, hacía más llevadera su desgracia y, nunca pensó abandonarlo, pero, uno nunca sabe, de dónde surge una autoridad insensible e inhumana. Los dueños del patio. Los que sufren de vértigo de altura.

Hace unos 4 años, un gobierno local, que pretendía limpiar la ciudad de indigentes. Los recogió, montó en un autobús, los botó en la vía a Aguasay. La mayoría regresó y unos pocos todavía están desaparecidos. Paúl, no fue la excepción. La Policía municipal, le conminó de forma violenta a que abandonara el lugar, opuso cierta resistencia, le destrozaron el destartalado carrito, lo amenazaron de muerte si lo veían de nuevo por las calles y, tuvo que ser rescatado y asistido, por vecinos caritativos de buen corazón que lo llevaron a su humilde hogar en La Charneca. Del susto y la amenaza, estuvo reducido a su hogar, hasta el 23N-2008, cuando el pueblo mediante el voto popular, rescató la tolerancia y Paúl vio la calle de nuevo y se ubicó en la calle Bolívar, frente al Bar-Arepera El Tyno, C.A e hizo un nuevo punto. Tiene terror de volver al anterior punto. El hombre tiene temor de chocar con la misma piedra.

Paúl Valera, ha sido víctima de almas desalmadas y sin corazón. En una oportunidad, se dedicó a la economía informal – vendía kerosén, martillos, aceite para vehículos, seguetas, baldes, pocillos, etc, etc, cayó en una de las tantas troneras, que tienen las calles de la ciudad, volcó el carrito y unos crueles y sanguinarios sujetos, le robaron el dinero de las ventas del día, la mercancía y los cauchos del carrito. A nadie la falta Dios. Vecinos que lo vieron en esa situación comprometida, después del atraco, lo ayudaron llegar a su vivienda con vida. Es las sinrazones de las sinrazones. Lo descapitalizaron, quebró y volvió a la calle a pedir limosna. Los rateros que hicieron semejante barbaridad, están condenados de por vida. No merecen el cielo.

En su nuevo punto, al frente del Bar-Arepera El Tyno, C.A, no le va mal. Allí goza del aprecio, el cariño y la solidaridad de los dueños, trabajadores y clientes del negocio. José Abreu, Miguel Dos Rey, Manuel Maican, David Díaz, Yaritza Abreu, un equipo superpotente, bien intencionado y sensible, que lo trata bien. La numerosa clientela dónde destaca, José Oito Lira Rondón, Dr. Rubén Vicent, Félix Golindano, Alejandro Juvenal Meza, que se dan cita a ese popular y prestigioso negocio, le arriman su buena arepa rellena, juguito, refrescos, agua, le cambian el sencillo y le brindan cierta protección. No cuesta nada brindar buena disposición con el necesitado y ayudar al prójimo en situación de minusvalía. En la nave que es la tierra todos somos pasajeros circunstanciales. Hay que ser solidario. Los que ayudan a Paúl, con esa acción humanitaria, merecen el cielo. Ellos lo que dan, lo dan con cariño y, lo dan de buenas maneras. Ese gesto vale más que lo que dan.

Los indigentes, pordioseros, minusválidos, tocados mentalmente y hasta los huelepega, que no son agresivos, peligrosos y ofensivos, son nuestros. Hay que tolerarlos, cuidarlos, ayudarlos y suplicar, a que el gobierno que maneja montañas de dinero, los socorra y puedan salir de esa situación comprometida que le hace bien difícil en vivir viviendo. Hay que tener sensibilidad, buen corazón, piedad, compasión y vocación social para entender esta calamitosa situación. Más que atropellarlos, liquidarlos o intentar desaparecerlos, hay que solicitar y dirigir políticas públicas, dirigidas a atender ese sector tan débil, endeble y frágil de la sociedad. A buenos entendedores pocas palabras.

Paúl Valera, con su viejo, desvencijado y destartalado carrito, es un personaje en la ciudad y merece que, junto a las demás personas que mencionamos en este humilde destello, cuando nuestros eximios cronistas, investigadores e historiadores, decidan escribir la verdadera y autentica historia de esta ciudad, que nació al calor del oro negro, el 23 de febrero de 1933, los incluyan en el disco duro de nuestra memoria histórica. ¡Vale la pena!



domingo, julio 31, 2011

Personajes de mi pueblo: La dinastía Ortiz

Sencillo es todo lo verdaderamente grande
Honorato De Balzac (1799 – 1850)
Escritor Francés.


Una familia muy grande y humilde, pero legendaria, al momento de hablar del béisbol. El barcelonés Agustín Brito y la chamariapera Luisa Amelia Guacare, llegaron a El Tigre. Establecieron la familia. En la unión procrearon 8 hijos. Los 5 varones incursionaron en el béisbol. Todos están inscritos en las más bellas páginas del deporte de las 4 equinas en la ciudad. Armando, Pedro “picacable”, Francisco “Pachico”, Agustín y Rafael fueron excelentes beisbolistas. Luisa, María, y Petrica Ortiz, completan el cuadro. El señor Agustín, llegó a la ciudad cuando la electricidad, dependía de plantas eléctricas ubicadas estratégicamente en diferentes sitios del pueblo. Fue el encargado del generador de electricidad que estaba ubicado, en la segunda carrera norte. En esa labor pasó muchos años, hasta que llegó el suministro de energía eléctrica desde Guayana. El Tigre se incorporaba al progreso de la energía hidroeléctrica y don Agustín quedó desempleado. No todo lo que brilla es oro.

La familia Ortiz es legendaria, empezando por Armando, quien integró el equipo Magallanes, campeones de la temporada del béisbol profesional 69-70. En el último juego del play off contra los Leones del Caracas, fue figura clave. Bateo de 4. 3 contra el terrorífico lanzador cubano Diego Seguí y dejó un record, bien sui generis. En ese juego. Hizo 3 outs 9. 2. Liquidó a Teodoro Obregón, Víctor Davalillo y José Tartabull en el home. Corrían en segunda base, soltaban línea de hit al right fielder, se venían para la goma y Armando Ortiz, pintaba un strike, desde lo más profundo del jardín derecho, a la mascota del catcher. Ese mismo año 1970, después de un receso de 10 años, se reanuda la serie del Caribe y en esa oportunidad, Armando Ortiz, vistiendo la camiseta del Magallanes, le sacudió jonrón a Miguel Cuellar, el temible zurdo de tornillos y tenedores, que venía de ganar el Cy Young de la liga americana dónde jugaba para los Orioles de Baltimore, con marca de 23-11. Con ese sorpresivo batazo, Magallanes – Venezuela, venció a Leones de Ponce – Puerto Rico 3-1. Hace 15 años Armando, falleció trágicamente en un absurdo accidente, cuando en compañía de un hijo, entrenaba ciclismo en la carretera El Tigre – Soledad y, a la altura del ITJAA, un camión 350, inexplicablemente, le golpeo la cabeza matándolo instantáneamente. Una tragedia para la sociedad tígrense y el deporte nacional.

Pedro Ortiz, el popular “Picacable” es todo un personaje en la ciudad. Inició su carrera beisbolística, con el popular e histórico equipo “Deportivo Miranda”, luego en Caracas se incorporó a la novena que promocionaba La Green Spot, refresco de 4 generaciones, hecho en Valencia. En su colocación de catcher, posición que ha jugado hasta el sol de hoy, tuvo una fulgurante carrera y, como siempre ha hecho gala de un proverbial buen humor y capacidad para relacionarse, en ese tiempo se hizo entrañable amigo y compadre de las estrellas de TV, Miguel Ángel Landa y la primerísima Mirla Castellanos. Una vez retirado del campo, “Picacable” continúo ligado al béisbol ya como fanático de El Magallanes BBC y, en esa condición, fundo en la 2da. calle norte c/c 8va. carrera, El Rincón Magallanero y un tiempo después, La Esquina Caliente, diagonal al anterior. Esos sitios de encuentro, fueron muy populares, concurridos y están insertos en la memoria histórica de la ciudad. En la actualidad don Pedro “Picacable” Ortiz, es la estrella mediática de los campos de softball, con su circuito Escribey. Narra los juegos y le hace la publicidad a muchos comercios y empresas de la zona. Es una historia viviente y ya forma parte del patrimonio histórico deportivo de la ciudad. Indiscutiblemente un personaje muy popular.

Agustín Brito y Rafael Ortiz, se iniciaron también con El Deportivo Miranda, para luego continuar sus exitosas carreras en la categoría doble AA, con Criollos de El Tigre, Petroleros de Anaco y Alcasa en Ciudad Guayana. Francisco “Pachico” Ortiz, el menor de la dinastía (El Tigre, 10-04-1955) llegó de la mano de su hermano mayor, Armando Ortiz, al Deportivo Miranda, fue ubicado en right fielder, dónde tenía un desempeño promedio, pero se destacó como un gran jonronero. Esa cualidad, le permitió que inmediatamente, lo incorporaran al roster oficial de Los Criollos de El Tigre, dónde en sus 10 años como pelotero activo, se caracterizó, por despachar los más largos batazos, jamás visto por los fanáticos en el estadio Alejandro “Patón” Carrasquel. En el campo de San Tomé, en una oportunidad, llegó trasnochado y con un golpe en una costilla, que se había propinado al caerse de un vehículo, dónde andaba de cacería en la noche con su compañero de equipo Ubaldo Alcedo. El manager Jesús Romero, al verlo llegar adolorido, quejoso y ojeroso, le preguntó ¿Y a qué viniste? Y “Pachico” le respondió con su proverbial entusiasmo: a ganar. En el noveno inning, lo sacaron de emergente y sacudió un jonrón para ganar, que según Olafo Medina, brillante narrador de béisbol en la época, no dudo en asegurar, que había caído en el Comando de la Guardia Nacional. En esa carrera de jonronero, dio otros en el estadio de El Tigre, que Olafo Medina, al seguirle la trayectoria, aseveraba, que la pelota siempre caía en el patio de la casa de la señora Belén de Ponce. Largos y elevados de verdad.

Francisco “Pachico” Ortiz, ahora retirado del béisbol, es un hombre humilde que no disfrutó de muchas oportunidades de estudio, sin embargo, es un honesto trabajador, que estuvo al servicio de PROVEDEAGRO, una empresa dedicada a los sistemas de riego y, por ahora, para sobrevivirle al proceso, “mata tigres” como ayudante de albañilería y vigilante. En la actualidad habita la casa de sus padres y, clama por una ayuda oficial, que le permita hacer unos arreglos para hacerla más vivible. En épocas de lluvia se las ve feas. Está en muy malas condiciones. No la abandona por necesidad, sentido de pertenencia y estimación sentimental. “Pachico”, no estudio mucho, pero si tuvo una dilatada, larga y destacada carrera como beisbolista. La inició muy chico en Pre-infantil y fue pasando por infantil, Pre-junior, junior, juvenil, clase A y doble A. En esas etapas tuvo como manager a su hermano Armando Ortiz, quien lo ayudo mucho para perfeccionar su desempeño en el campo como fildeador y en la caja de bateo, además estuvo bajo la tutela de los legendarios Tadeo Flores, Jesús Romero y Eustoquio “Bigote” López, que complementaron sus habilidades como jugador y le inculcaron la disciplina en el cumplimiento de los entrenamientos, en el campo de juego y como ciudadano de bien. A todos “Pachico” recuerda con cariño y agradecimiento.

En cuanto a los compañeros de equipo, “Pachico”, recuerda a Sigfrido “pipío” Rodríguez, Pablo Guerra, Asdrúbal Rivas, Carmelo Vidal, Ubaldo Alcedo, Pedro Almeida, Luís “Buzo” Noriega, Héctor “Musulungo” Gómez, Domingo Cova, Erasmo Rojas, Teodoro Maestre, Orlando Martínez, Darío Alfonzo, Nelson Rodríguez, Parminio Perdomo, Antonio Córdoba, Luís Serrano, Freddy Ordaz, Eusebio Maicabares, Leobaldo Jiménez, Carlos Hernández, Ángel “Cabeza e’ gato” Pérez, entre otros, que formaron parte de esa legión de grandes jugadores de la época de oro del béisbol AA del estado Anzoátegui y Venezuela. Los Criollos de El Tigre, con esa constelación de estrellas, hizo vibrar las tribunas del estadio Alejandro “Patón” Carrasquel que se ponían full. Eran tiempos de mística, disciplina, arrojo y mucho pundonor deportivo. Me consta porque fui directivo del equipo al lado de Francisco •”Chico” Moreno, Román José Lunar quienes nos montamos ese equipo en el hombro para que no les faltará nada durante los campeonatos. Esa es otra historia.

Esta familia sencilla, humilde y pobre es verdaderamente grande. Engrandecieron las más bellas páginas de la historia del béisbol profesional y amateur. Todos los años, en la celebración de una serie del Caribe, surge el nombre de Armando Ortiz, cuando se habla de los jonrones más largos que se han dado en el béisbol AA del estado Anzoátegui hay que mencionar a Francisco “La Manca” López, pero también a Francisco “Pachico” Ortiz y a la hora de identificar a un popular ex jugador y fanático del Magallanes en el municipio, no se puede obviar a Pedro “Picacable” Ortiz, que continúa haciendo historia, ahora como locutor de un circuito, el cual está reducido a los campos dónde se práctica el softball, pero es muy popular y una referencia a la hora de hablar de deportes y anunciar a los comerciantes, dueños de talleres y emprendedores locales. Más información. Consulten a José Planchar, dueño del taller de latonería y pintura Planchar, en la tercera carrera norte, a cuya firma comercial, hizo una cuña y se fue a burro. Tiene que quitarse los clientes a sombrerazos. ¿Adelanto por los trabajos? “Picacable” sugiere que ni medio. Ellos son amigos y se entienden.

La dinastía Ortiz, al lado de los personajes que mencionamos en estos destellos, merecen que cuando nuestros eximios cronistas, investigadores y escritores, decidan escribir la verdadera y autentica historia de esta ciudad, que nació el calor del oro negro, el 23 de febrero de 1933, los incluyan en el disco duro de nuestra memoria histórica. ¡Vale la pena!



viernes, julio 22, 2011

V congresillo de ciudadanos ilustres: Unidad Educativa “Felipe Walker”

Ningún pájaro consigue volar muy alto
apenas con la ayuda de sus propias alas
William Blake (1757 – 1827)
Poeta, pintor, grabador y místico inglés.


El martes 20 de julio, en el Club de Campo Oficina, bajo el lema “Honor a quien honor merece” la Unidad Educativa “Felipe Walker” de “mi” barrio Pueblo Ajuro, celebró el V congresillo de ciudadanos lustres. Es una estupenda iniciativa e incluso estrategia académica, impulsada por el equipo directivo y docente, dónde también participan, el personal administrativo, obrero y lo más maravilloso es que, los grandes protagonistas, son los niños y niñas que cursan estudios en este centro de excelencia educativa. Una comunidad educativa perfectamente unida y sincronizada que le pone la potencia de la sabiduría a las alas de unos niños que apenas alzan el vuelo al infinito. Una labor de filigrana excepcional, excelsa y sublime. Ellos merecen todos los honores.

En este V congresillos de ciudadanos ilustres, fui homenajeado junto a otros 27 distinguidos personajes, que hacen vida en la ciudad, en distintas profesiones. Médicos, educadores, poetas, músicos, deportistas, rezanderos, botánicos, matemáticos, entre otros. Todos honorables hombres de trabajo y ejemplares padres de familia, los cuales con sus ejecutorias y meritoria labor, han contribuido con el fortalecimiento del municipio, tal como reza en el pergamino que la directora del colegio Prof. Rosemy Ojeda, entregó a los ciudadanos que fuimos seleccionados en esta oportunidad. Nosotros lo recibimos con la humildad que nos caracteriza y al agradecer la distinción dije: “Nunca había estado en un acto tan maravilloso, bello y emotivo” y resumí mi corta intervención adicionando “Me siento orgulloso de mi escuela – allí estudie mi primaria –, de sus directivos, personal docente, administrativo, obrero y mucho más orgulloso de los niños y niñas de mi barrio Pueblo Ajuro. Mi escuela está en buenas manos y eso también nos llena de orgullo”, hoy en estas cortas líneas, lo ratifico y con ello los incluyo “Honor a quien honor merece” y bien merecido.

Una emoción indescriptible recorrió todo mi ser, al ver desfilar por el escenario a los niños y niñas, seleccionados para pronunciar las palabras alusivas al ciudadano ilustre que le correspondía. Más que hablar, fue recitar de memoria, la semblanza de cada uno de los ciudadanos que estábamos presentes. Niños y niñas supremamente inteligentes, con una preparación excelente, una memoria prodigiosa, una dicción espectacular y un histrionismo digno de la mejor causa. Esas maravillosas intervenciones, movieron las fibras más profundas de los presentes y, dejaban sin aliento y palabras a los ciudadanos a los cuales hacían referencia y los cuales dignificaban con sus palabras. Erizaba la piel.

La niña Keili Pinto, que culminó su primaria e iniciará su bachillerato en el liceo Fermín Toro, una vez que concluyan las vacaciones, le correspondió a lado de su distinguida maestra Faiglys Cavadia, hacer la investigación de mi bibliografía, organizarla, redactarla y luego la niña después de leerla, estudiarla, memorizarla, logró y recitarla de forma prodigiosa, sin ayuda memoria. Algo maravilloso, sorprendente y emocionante. El facsímil contentivo de mi bibliografía, que me entregaron, la publico íntegramente, sin quitarle, ni ponerle una coma. Creo que es una apretada síntesis de mi curriculum, que vale la pena dar a conocer, no por lo que representa, sino para gratificar el gran esfuerzo que hizo está linda, agraciada e inteligente niña para investigarla, resumirla y lo más espectacular decirla de memoria. A continuación el trabajo de la niña Keili Pinto, para quien no tengo palabras para agradecerle su hermosísimo gesto y, mi eterno reconocimiento a todo el personal de “mi” Unidad Educativa “Felipe Walker”, la maestra Faiglys Cavadia y todo el equipo de la escuela, que hacen posible tan bella y maravillosa iniciativa. Gracias en mi nombre y el de todos lo homenajeados y los que hicieron acto de presencia, especialmente a los orgullosos padres y representantes. En una palabra. Maravilloso.


Biografía de José “Cheo” Salazar


José María Salazar, nació en Pueblo Ajuro, El Tigre, el 21 de enero de 1952 y es el tercero de los hijos de la pareja formada por los fundadores de la ciudad José María Lira Reyes y Anastelia Salazar, su infancia transcurrió en las polvorientas calles del barrio e inició sus estudios en un Kinder que funcionaba en la esquina de la calle Falcón C/C avenida 8, el cual atendía la propietaria y educadora doña Pancha. En lo que llegó a la edad escolar, que para la época era de 7 años, fue inscrito en la escuela Rotaria Felipe Walker y su maestra de primer grado, a la cual recuerda con mucho cariño, fue Carmencita Coraspe. Una vez concluida la primaria, se matriculó en el Instituto de Comercio Alberto Carnevali, que funcionaba en la edificación que está a la salida a Pariaguán y, que hoy es asiento de varias ventas de repuestos, dónde destaca SERECA, para luego en segundo año pasar al nuevo edificio ubicado en la Avenida España, dónde concluyó la secundaria. En sus estudios de secundaria emergió como dirigente estudiantil y logró el cargo de Secretario de Organización del Centro de Estudiantes del Instituto de Comercio Alberto Carnevali.

Una vez graduado de Bachiller Mercantil, en noviembre de 1972, empezó a trabajar como auxiliar de oficina en el Concejo Municipal de El Tigre, que presidía el Dr. Atilio José Mazzarri Martucci y en el año 1982, cuando ejercía el cargo de jefe de Fiscalización, por razones estrictamente políticas, fue despedido por el entonces Presidente Municipal, el Dr. Julio Marcano Berti. En el tiempo que ejercía funciones en el Concejo Municipal, paralelamente cursó estudios superiores en el Instituto Universitario de Tecnología El Tigre, hoy, Instituto Universitario Politécnico José Antonio Anzoátegui, donde egresó como Técnico Superior Universitario (TSU) y como fue el mejor estudiante de la materia Contabilidad, fue contratado como Auxiliar Docente, cargo que ejerció hasta su jubilación el 27 de diciembre de 2007. En sus tiempos como estudiante del IUTET, se destacó como líder estudiantil, fue fundador del Centro de Estudiantes y su primer Secretario General. Ese año logró la Secretaria Juvenil de Acción Democrática del para entonces Distrito Simón Rodríguez, también fue electo miembro del buró juvenil de AD seccional Anzoátegui.

En el año 1983 fue electo Concejal del Distrito Simón Rodríguez y durante el período 1988 – 1989 ejerció la presidencia del Concejo Municipal y en las elecciones de 1989 fue reelecto Concejal cargo que ejerció hasta el año 1992. En el año 1995 fue electo Diputado a La Asamblea Legislativa para un período de 3 años y en el segundo año fue nombrado primer Vice – Presidente y durante 4 meses fue Presidente encargado de ese cuerpo legislativo.

La carrera política que inició como dirigente estudiantil de Educación Media y Superior, la continúo en las filas de Acción Democrática dónde ejerció la Secretaria de Organización del Comité Político Local “Jesús Viamonte” en el barrio Pueblo Ajuro, después la Secretaria Juvenil, miembro del buró juvenil seccional Anzoátegui, para luego ejercer una Secretaría Política del Comité Ejecutivo Distrital de AD y concluir su carrera en esa organización política como Secretario General Municipal de Simón Rodríguez. En el año 2000 pasó a formar parte de Alianza Bravo Pueblo (ABP) organización política que lidera a Nivel Nacional el Dr. Antonio Ledezma Díaz, fundó ese partido político en el estado Anzoátegui y fue su primer Presidente en el estado hasta el 7 de enero de 2011 cuando, después de 10 años en el cargo, por petición expresa del Dr. Antonio Ledezma, pasó a formar parte de la Dirección Nacional de ese partido, posición que ejerce en la actualidad. En su larga carrera de hombre público mantiene columnas semanales, desde el año 1983, en varios diarios locales, regionales, nacionales y páginas web y también se destaca como cronista popular con la publicación de crónicas acerca de la historia de la localidad, personajes, instituciones y otros rasgos históricos de interés para la conservación y fortalecimiento de la memoria histórica de la ciudad.

En sus 2 matrimonios ha tenido 6 hijos. José María Salazar Fermín, quien es Ingeniero en Informática (UNEG-Bolívar) y ejerce su profesión en México. Luz Marilyn Salazar Fermín, Licenciada en Contaduría (UDO-Anzoátegui) ejerce en Caracas. Maikel José Salazar, Ingeniero en Informática (UNEG-Bolívar) ejerce su profesión prestándole servicios a empresas trasnacionales. Carlos Alberto Salazar Martínez, Ingeniero en Telecomunicaciones (UNEFA- Caracas) ejerce su profesión en Caracas. Anamer Alejandra Salazar Chirinos, estudiante del 7mo. Semestre de Comunicación Social en la Universidad Santa María – Caracas y Alejandro Antonio Salazar Chirino, promovido a primer año de bachillerato desde la Unidad Educativa Padre Pio que funciona en el Centro Italo Venezolano. Su pareja actual es la Lic. Omaiber Coromoto González Ordaz.

Como egresado de la escuela Felipe Walker, siempre he estado pendiente de su evolución y hace unos meses volvió a la escuela e hizo una donación de libros para enriquecer la biblioteca y cuando tomó la palabra dijo “creo que todos los egresados deberían, en la medida de sus posibilidades, colaborar con el mantenimiento, fortalecimiento, embellecimiento y desarrollo de la escuela, dónde dimos nuestro primeros pasos para convertirnos en profesionales, hombres de bien y con profunda vocación social. Volver a la escuela siempre es emocionante y reconfortante. Un egresado siempre debe pensar “No que puede hacer la escuela por él ¡No! hay que pensar proactivamente y decir “Que puedo yo hacer por mi escuela” hay que volver a la escuela y verán que se puede hacer mucho. Acérquense y verán” concluyó.

viernes, julio 15, 2011

La Nueva Aventazón

La belleza de las cosas existe en el espíritu del que las contempla
David Hume (1711 – 1776)
Filósofo escosés.


En el año 1958, durante su campaña electoral, el entonces candidato presidencial, don Rómulo Betancourt, hacía énfasis en su compromiso con los campesinos venezolanos. El señor Martín Guanipa, compró la oferta electoral y se convirtió, en el sector rural, conocido como “La Aventazón”, ubicado en la geografía del municipio Simón Rodríguez, en su portavoz más febril. En diciembre de ese mismo año, triunfa el padre de la democracia venezolana obteniendo más de 60% de los votos emitidos por el campesinado. El nuevo gobierno, el 5 de marzo de 1960, en el Campo Carabobo, promulga La Ley de la Reforma Agraria. El compromiso con los campesinos empezaba a concretarse.

El objetivo principal de La Ley de Reforma Agraria, “era transformar la estructura agrícola de Venezuela e integrar al pueblo campesino en el desarrollo económico, social y político del país” se buscaba una distribución equitativa y explotación justa de la tierra. En ese marco, se decretaron lo llamados Asentamientos Campesinos que existen en el campo venezolano. El líder social y agrario, Martín Guanipa, logró que uno de esos asentamientos y en cumplimiento de la oferta electoral, fuese ubicado en una parcela del amplio territorio que conforma la geografía de “La Aventazón”.

En el año 1963, se hizo y concluyó el levantamiento topográfico de la parcela. En el año 1964, a través de Malariologia, construyen las primeras 28 viviendas, el acueducto y dotan a la comunidad de un amplio terreno apto para la siembra. El gobierno nacional en su política agraria, les concede créditos para la siembre de Mani, presta asistencia técnica y asegura la maquinaria agrícola. El crédito y los equipos son tramitados colectivamente y bajo la denominación de “Unión de Prestatarios de La Aventazón 1” nombre con el cual se conoció en principio el pequeño poblado, que fue rebautizado en el año 1979, cuando les llegó la energía eléctrica, como “La Nueva Aventazón.

El pequeño poblado de “La Nueva Aventazón” fue iniciado en el gobierno de don Rómulo Betancourt, continuado en el gobierno del Dr. Raúl Leoni, electrificado por la Administración de Carlos Andrés Pérez Rodríguez, asfaltado en el momento que ejerció la Primera Magistratura el Dr. Jaime Lusinchi, las aceras, brocales y cunetas fueron construidas cuando el Dr. Ovidio González, ejerció la gobernación del estado, la iglesia la inicio el gobernador David de Lima y, la está concluyendo, a paso de morrocoy el alcalde Carlos Hernández, la cancha múltiple se hizo en la gestión del Lic. Dennis Balza Ron y en estos 12 años de revolución, construyeron en Centro de Salud y 3 viviendas. En el tiempo que se fundo el Instituto Universitario de El Tigre (IUTET), al amplio terreno que poseía la comunidad, le fue desarraigado por el IAN una buena porción de tierra para entregárselos a nuestra máxima casa de estudios y con el tiempo, amplios territorios, han sido habitados, también asignados por el IAN, por pequeños parceleros, que le dan vida al sector desde la entrada hasta más allá del poblado. Es una zona rural muy atractiva, bella y bucólica, muy cerca de la ciudad – apenas a 12 Km. – una excelente ubicación geográfica, que invita a un buen día de descanso en el campo. Turistas locales y foráneos se internan en su agraciada topografía los fines de semana y épocas de vacaciones a olvidarse de este mundo cruel. Un paraíso, pues.

Entre los fundadores del Asentamiento campesino “La Nueva Aventazón”, aparte del luchador social y bujía de su creación como lo fue el señor Martín Guanipa, están don Martín Cedeño, que ya tenía, junto a su numerosa familia, arraigo en la zona, Pablo Serrano y su esposa Yiya, Teodoro García y su esposa Dilia, el Goajiro Brinolfo Palmar y un asiduo visitante como lo fue Rufino Pino, que los fines de semana, se hacia acompañar por el padre José Romero Mata, quien era amante de la naturaleza y tenía grandes amistades en el sector. El señor Pino era el padrino del señor José Petit, quien en el año 1979, fijó residencia en el pequeño poblado con su distinguida esposa la educadora Isabel Henríquez con la cual ha procreado dos hijas, la profesional del derecho Joanisat y la Ingeniera Galacxia, que completan el cuadro de hijos conformado por Jorge, quien es sargento de la Guardia Nacional, el mecánico José y el soldador de primera Luís. Este personaje, que además tiene 14 nietos y un bisnieto, ya está tan aclimatado en el sector y más nunca la ha querido abandonar. El admira la belleza de ese pequeño poblado y está sembrado allí en cuerpo, alma y espíritu.

Mucha gente cree que la geografía del municipio Simón Rodríguez, se reduce a la ciudad de El Tigre. Olvidan o desconocen que existen varios asentamientos campesinos, los cuales, sufren y viven en un mundo de calamidades propias del entorno rural, complementado con la falta de políticas dirigidas a los pequeños productores agropecuarios. Estos caseríos los iremos recordando en estos destellos, como una forma de dignificar a sus vecinos, rememorar sus historias particulares y, por sobre todas las cosas, para que nuestros desprevenidos coterráneos se enteren de que ellos existen, las autoridades los asistan, los doten de los servicios públicos básicos y les atiendan los requerimientos de créditos, asistencia técnica y maquinaria agrícolas. El hombre del campo no se hace, nace y los que viven en esos centros rurales, son gente apegado a la tierra, con vocación agrícola y bien vale la pena que los ayuden a mejorar sus condiciones de vida. Es en sus predios que se producen los alimentos que llevamos del mercado a la mesa.

“La Nueva Aventazón”, sus fundadores, los personajes que mencionamos y la pequeña cronología de los hechos señalados y los cuales hicieron posible su existencia, forma parte de las historias urbanas de nuestro municipio y los traemos a colación, con la firme esperanza de que, cuando nuestros eximios cronistas, investigadores e historiadores, decidan escribir la verdadera y autentica historia de la amplia región del Caris, que le entregó los primeros pobladores a esta ciudad, que nació al calor del oro negro, el 23 de febrero de 1933, los puedan incluir en disco duro de nuestra memoria histórica. ¡Vale la pena!



sábado, julio 02, 2011

Homenaje al Prof. Roberto Salazar

El arte de vivir consiste en conseguir que
hasta los sepultureros lamenten tu muerte
Mark Twain (1835 – 1910)
Escritor estadounidense.


Recordar es vivir y recordar en medio de la alegría mitiga el dolor, las lágrimas y la nostalgia. En toda vida hay muerte y como tal hay que aceptarlo. A los hombres que le gustó, disfrutó y vivió en medio de un parragón criollo, no se les puede conmemorar las fechas del desaparecimiento físico con momentos de tristeza y melancolía. En ese sentido, la esposa, hijos y amigos del Prof. Roberto Salazar, el pasado 25 de junio, organizaron un homenaje en su honor. Van 2 años e igual número de actos conmemorativos. Al son del arpa, el cuatro, las maracas, la garganta de los copleros y en la pequeña finca de su entrañable amigo Dimas Hernández y su distinguida familia, fue el jolgorio. Los de la casa unos anfitriones de postín. La satisfacción fue colectiva.

Este segundo evento, celebrado en homenaje al Prof. Roberto Salazar, el cual se mantendrá en el tiempo, como un recordatorio póstumo de los amigos que le sobreviven, contó con la activa participación, cooperación y motivación de sus hijos Roberto, Rolando, Ronald, Ronny y, un grupo de amigos, dónde podemos destacar a José Luís Matute, Pedro Gómez, Mauro Millán, Ing. Maikel Salazar, José Guzmán, Orlando Salazar, el Ing. Carlos Alberto Salazar y su novia Kely Barón, Edgar Silvera, Laurita Salazar, Lic. Francis Romero, Carlota Gómez, Haydee de Gómez, Luisa Castro, Trina Silvera, Anderson Quiroz, Eguita Salazar y Gabriel Vargas que le pusieron cariño, entusiasmo y todo el esfuerzo para que todo estuviese en orden. Un reencuentro, lleno de cordialidad, familiaridad y amistad, que volverá el año que viene y se repetirá per secula seculorum. Es un compromiso de vida.

Fue una tarde llanera, que contó con la participación de muchos copleros; entre los cuales podemos mencionar al “Zaraceño” Ramoncito Pérez, Freddy Arevalo, Katiuska Zacarías, Carlos Rondón, Andry Salazar, José “Cheo” Roldán, el poeta José Gregorio “Golo” Mogollón, quien dio un recital de su amplio repertorio poético y los distinguidos intérpretes, hicieron lo propio y con sus bellas coplas, se ganaron los aplausos de los presentes, todos amantes de nuestra música criolla. Y… ya para concluir la velada, hicieron una espectacular presentación de contrapunteo, Andry Salazar y Ronald Salazar, conocido popularmente en el mundo del folklore, como “El asesino del verso”. Ese fraternal careo, que se prolongó por tiempo indefinido, fue declarado tablas por un jurado que integraron Oscar “Galón” González, Jesús “Torito” Salazar y el Prof. Alberto “Beto” Vásquez. Pa’ que vean lo que les trajeron de Achaguas, Roberto Salazar, dixit.

Los invitados y participantes disfrutaron de la refrescante espumosa, finos escoceses, refrescos y degustaron una ternera a la brasa, hervido incluido, que fueron preparados y distribuidos por el chef Vicente Torrealba, quien se comportó cual can Pitbull, el que se le acercaba, sin esperar que todo estuviese perfectamente dispuesto para ser servido, corría el riego de llevarse un mordisco y tener que aplicarse una antitetánica. El propio perro cancerbero a la pata de la parrilla.

En la programación, se contempló un campeonato de truco, el cual fue ganado por la pareja compuesta por Ricardo Rondón y Ángel Meza, los cuales ratificaron su condición de campeones, el segundo lugar lo hicieron los profesionales de la medicina Luís Acevedo y Claudio Luna, el premio de consolación correspondió a Ramoncito Pérez y Domingo Laya, que llegaron en el tercer lugar. El señor José “Conoto” Velásquez, que llegó desde la capital del estado, con la ilusión de llevarse el premio gordo, quedó como perro en platabanda. Lo liquidaron en las primeras del cambio y luego andada recogiendo una colaboración para pagar el pasaje de regreso. La gente cree que todavía anda por la ciudad con la careta, el peto y la mascota. En esa posición, no queda dudas, es mejor que Baudilio Díaz.

Los premios para los campeones fueron Bs. 2 mil, trofeo y dos gorras con el nombre alusivo al homenajeado. Los sub-campeones se llevaron Bs. 1 mil y trofeo y los que completaron la pizarra en el tercer lugar salvaron el monto de la inscripción. No hubo ganadores ni perdedores. La sola asistencia al homenaje, las atenciones recibidas, la abundancia de comidas y bebidas y el recital de lo copleros, constituyeron una ganancia que no tiene precio. Conoto, aspira que lo hagan mensual. Como le encanta la mantequilla, le replicaba Vicente Torrealba.

En la gráfica la viuda del homenajeado Digna Silvera, hijos, familiares más cercanos de Roberto Salazar y Ronald Salazar, cuando se dirigía a los presentes en nombre de la familia destacando las virtudes que adornaron la personalidad de su padre, quien formó parte del plantel docente del INCE, fue un ejemplar padre de familia, un apasionado fanático de la música vernácula, que lo llevó a ser un partícipe fundamental en la grabación del CD de oro de El Tigre, que fue patrocinado por la alcaldía de municipio en la oportunidad que fue dirigida por el Prof. José Miguel Arismendi Marín. El que vive en el recuerdo y todos lamentan su desaparición física, no ha muerto. Vive y vibra en el corazón de su gran legión de amigos y familiares. ¡Viva Roberto Salazar!

El Prof. Roberto Salazar, quien por esas razones inexplicables del destino, falleció prematuramente, su distinguida familia y los personajes que mencionamos en este destello, forman parte de las más bellas páginas de nuestras historias urbanas y, merecen que cuando nuestros eximios cronistas, historiadores e investigadores del acontecer citadino local, decidan escribir la verdadera y autentica historia de la ciudad, los incluyan en el disco duro de la memoria histórica de esta pequeña urbe, que nació al calor del oro negro, el 23 de febrero de 1933. ¡Vale la pena!



domingo, junio 26, 2011

Personajes de mi pueblo: Demeterio Patiño

“No hay sitio bajo el cielo más dulce que el hogar”
John Howard Payne (1791 – 1852)
Dramaturgo y actor estadounidense.


Hombre sencillo, ejemplar padre de familia y sosegado en el accionar de la vida diaria, don Demetrio Patiño, después de salir del caserío Francisco López, municipio Gómez, del estado Nueva Esparta, dónde nació el 27 de diciembre de 1926, a “buscar un mejor nivel de vida”, llegó a El Tigrito en el 1947 y durante 18 meses de estadía y agotadas todas las diligencias, no logró el objetivo y regresó a su tierra natal. En ese tiempo no había muchas opciones y, como varios jóvenes de su generación, se dedicaron a viajar desde la isla hasta Los Caños, en el para entonces, Territorio Delta Amacuro, durante 4 años también le echó ganas trabajando en esos barcos que hacían esa travesía para vender pescado salado y regresar cargados de verduras y hortalizas ¿sueldo? “por el agua y la concha”, cuando abandonó, se vino a El Tigre, invitado por un primo, llegó a la calle Zoilo Vidal y pegó en la Mene Grande Oil Company. La vida empezó a sonreírle.

Con la estabilidad laboral que le proporcionaba ese empleo, inmediatamente buscó la seguridad familiar y se casó con su paisana Enriqueta Brito y durante un año vivieron en la 2da. Calle Sur, la cual llegaba a la altura del sitio dónde se ubica la Ferretería Celma. En ese tiempo le salió un cambio para el campo petrolero La Leona, no podía perder el empleo, hicieron maletas y allí vivieron por espacio de 11 años. En esa pequeña comunidad, conoció al maestro de la escuela Augusto Enrique Tenorio Meza y al trabajador Juan “Juancho” Natera, los cuales se destacaba como dirigentes sindicales en la zona. En el año 1964, una vez que concluyó su relación laboral con la Mene Grande, regresó a El Tigre, alquiló una vivienda en la Avenida 5, exactamente en las instalaciones, que hoy sirve de sede al empresa “Aluminios Guarico” que fundó el guariqueño Guillermo Arreaza Arcas, quien a la sazón, fue varias veces prefecto de la ciudad y cuando, lamentablemente, falleció todavía ejercía ese cargo. Esa es otra historia.

Una vez instalado de nuevo en El Tigre, don Demeterio Patiño, logró empleo en La Flint Construction y, a los 2 años compró casa propia en la segunda calle sur, cuya arteria urbana, posteriormente fue denominada, por resolución de la municipalidad y, a petición de un grupo de ciudadanos que lideró el radiodifusor, periodista y primer cronista popular de la ciudad, José Calazán Guzmán, con el nombre del periodista y eximio escritor Miguel Otero Silva, autor de la afamada obra literaria Oficina Nº 1, novela que relata el acontecer petrolero que se desarrolla en El Tigre, desde el 23 de febrero de 1933, fecha referencial escogida para marcar la fundación de la ciudad. En esa calle, la familia Patiño-Brito, encontró unos maravillosos vecinos donde destacan Manuel Millán, Julio Moya, Ernesto Jiménez, Leonidas de Jiménez, Nelda de Millán, Gladys Villarroel, María Orta, Aura Fariña, Egda Moreno, Fidel Figuera, Francisco Salazar, Víctor Molero y Modesta Bejarano con quienes unió lazos casi familiares. Unos vivos y otros tristemente fallecidos, pero de grata recordación. En esa pequeña área urbana, es perfectamente aplicable la sabia sentencia popular de que, “El vecino es la mejor y más cercana familia” No hay dudas.

En los 11 años que trabajo para la Flint Construction, don Demeterio Patiño y su distinguida esposa Enriqueta Brito, consolidaron y estabilizaron una prolija y gran familia compuesta por 7 hijos; ellos son Neiro, Gonzalo, Daysi, Lelys, Petra, Tomás y Carmen, todos profesionales, en plena etapa productiva y los cuales muy pronto, los pondrán a criar de nuevo con la alegre llegada de los nietos. No hay apuro, los tiempos de Dios son perfectos, dice con su proverbial buen humor doña Enriqueta. Mientras don Demetrio recuerda que su hobby era acercarse a una casa de juego que regentaban Pedro “Perucho” Oliveros y su esposa Josefina de Oliveros que funcionó primero en la Avenida 5 y luego en la avenida España en la parte posterior a su casa de familia. Eran juegos de mesa, que convertían el lugar, en un sitio de encuentro para amigos generacionales y otros que venían de Barcelona, Puerto La Cruz, Anaco, Cantaura, Pariaguán, El Tigrito y donde nunca fallaba don Romualdo Velásquez Salazar, quien fue fundador y propietario de la primera distribuidora de licores, que llevo su propio nombre, ubicada en la avenida Francisco de Miranda. Todos a probar suerte.

En los 22 años que trabajo en la industria petrolera, don Demetrio, no calificó para una jubilación y, hoy cuando recorre la larga travesía del reposo del guerrero, en el seno de su dulce hogar, sólo cuenta con el ingreso de la pensión que le corresponde por el Seguro Social Obligatorio. Bien ganada por cierto. Empero, en esos períodos de trabajo, hizo amistad con los señores Pedro Villarroel, Silvano Quijada, Pedro Lugo (padre), Pedro Guerra, el papá de los guerrita, Genaro González, Bernardo González y, aún cuando nunca participó en actividades sindicales, ni tuvo problemas laborales que ameritaran la intervención de esas organizaciones que defienden los derechos de los trabajadores, mantuvo y mantiene, una sólida amistad con quienes fueron líderes sindicales, Augusto Enrique Tenorio Meza y Juan “Juancho” Natera, ambos retirados de esas lides. La familia, vecinos, amistades y la tranquilidad de un retiro honorable, son sus grandes riquezas. Honor a quien honor merece.

Don Demetrio Patiño, su honorable familia, los distinguidos personajes, sitios y empresas que mencionamos en estos humildes destellos, forman parte de nuestras mejores historias urbanas y merecen, que cuando nuestros eximios cronistas, investigadores e historiadores, decidan escribir la verdadera y autentica historia de esta ciudad, que nació al calor del oro negro, los incluyan en el disco duro de nuestra memoria histórica. ¡Vale la pena!



viernes, junio 17, 2011

Personajes de mi pueblo: Asdrúbal José Rivas

Una vida lograda es un sueño de adolescente realizado en la edad madura
Alfred de Vigny (1797 – 1863)
Escritor francés.


Hablar de Asdrúbal José Rivas es recrear una vida dónde el béisbol siempre fue, es y será, por largo tiempo, el protagonista. Nació, el 19 de septiembre de 1955, en el polvoriento campo petrolero “Roblecito, de Las Mercedes del Llano, estado Guarico y su padres Félix Hernández y Bertha Rivas, cuando tenía 2 años se residenciaron en El Tigre, exactamente en la quinta carrera c/c octava calle norte # 153, dónde instalaron la bodega “La Ideal” una de las primeras en ese populoso sector. Estudio la primaria en la escuela José Silverio González y el bachillerato en el Liceo Pedro Briceño Méndez. En sus tiempos de liceísta, estaba en pleno apogeo la Liga Criollitos de Venezuela, bajo la égida del Dr. Carlos J. Parra y Asdrúbal, con apenas 11 años, entró a formar parte del equipo que patrocinaba “Auto Repuestos Humberto”, del empresario y gran colaborador con el deporte Humberto Cuami. El año siguiente, ya formaba parte como short stop de la selección, que representó al estado Anzoátegui en el nacional infantil, que por suerte, fue celebrado aquí mismo en El Tigre. Debutó nacionalmente en su patio.

En los sucesivos años, ya como segunda base, asistió como integrante de la selección del estado Anzoátegui, a los nacionales en las categorías Junior, celebrado en Portuguesa, Juvenil en el estado Falcón cuyo manager fue el Prof. Gonzalo “El Negro Dulcero” López y donde perdieron la clasificación porque; con 3 hombres en base, en el noveno inning Wilfredo “pico pico” Brito, levantó un elevado al pitcher, la pelota cayó porque el fuerte viento que pega en el estadio de Falcón movió el trayecto de la bola, confundió al fildeador y como no corrió fue out en primera y ya Sigfrido “Pipio” Rodríguez había anotado la del empate. Un error mental. El año siguiente repitió en el nacional de la misma categoría esta vez Barcelona, dónde quedaron campeones. En el año 1974, se incorporó al béisbol AA, alternando con los equipos Criollos de El Tigre y San Tomé y durante 12 años se desempeño brillantemente como segunda base y eventualmente como pitcher relevo ya que poseía una potente recta. En esos años, hizo una de las mejores combinaciones alrededor de segunda base que se recuerde en el béisbol AA, con el multifacético Orlando “Víctor” Martínez y además le correspondió hacer equipo con los excelentes peloteros de su generación Sigfrido “pipío” Rodríguez, Ubaldo Alcedo, Pedro Romero, que representó a Venezuela en un mundial juvenil celebrado en México, con una actuación destacadísima y, hoy lamentablemente está reducido a una silla de ruedas, como consecuencia de una descalcificación de los huesos y, obviamente, la falta de atención por parte del estado. A buenos entendedores pocas palabras. Enrique Mazzanti, Pedo Quijada, Edecio Quijada, Rommel García, Miguel Fuentes, Omar Ramírez, Armando Luna, José “Cheo” Villarroel, Edgar Brito, Carlos Hernández, Ángel “El Gato” Pérez, Cruz “Machelo” Bermúdez y el ex grandes ligas Luís Salazar, cuyo padre en Lecherías, para la época, tenía una panadería, Edxer Fuentes, Wilfredo “Pico Pico” Brito, Pablo Guerra, “Taco” Gil, Juan Cabeza, Agustín “Pinpin” Brito, Arnoldo Ponce, “Superman Rivas, entre otros. Todos estrellas de las décadas 70 y 80.

En el año 1978, cuando los Tiburones de La Guaira, firmaron a Luís Salazar, Asdrúbal, asistió invitado a esos entrenamientos en el estadio Cesar Nieves de Catia La Mar. No tenía problemas en el campo, su desempeño era brillante, pero con el bate, siempre tuvo que hacer grandes esfuerzo por estar en las bases, sin embargo, ese día, Dios le iluminó con el madero. Llevaba de 4. 4 y antes de consumir el último turno, en el campo, salió a buscar un globo que se metía a las gradas por los lados de la primera base y se golpeó fortísimo un ojo. No dijo nada y, a pesar que no veía por ese ojo, continúo jugando y cuando le llegó último turno al bate, salió valientemente y quitándose un lanzamiento que venía adentro, la bola chocó con el bate y le salió un tubeyote. Un día perfecto. Regresó, esperanzado que lo llamarían a firmar. ¡Sorpresa! Hasta el día de hoy, no ha llegado el telegrama, él cree que debe venir por Ipostel, empero, se siente orgulloso de que su amigo, compañero de carrera y excelente profesional, Luís Salazar, logró el sueño de todo jugador, como es el llegar a las Grandes Ligas y haber hecho una exitosa carrera que hoy, lo mantiene activo en el rol de manager-instructor en el norte, dónde tuvo un grave accidente, perdió un ojo, ya superó el trance y de nuevo está en play en su rol de manager-instructor, en un equipo de las ligas menores en el norte. ¡Bravo! Por Luís. Es un caballo, exclama Asdrúbal, con emoción.

Asdrúbal José Rivas, se retiro como jugador activo en el año 1987, pero no del béisbol. Inmediatamente abrazó la actividad como instructor, preparador, orientador y entrenador. Inició esa labor formativa en la escuela Aoepsitos, el cual patrocinaba el Sindicato Petrolero AOEP, que lideraban Rafael “Gordo” Hernández, Rigoberto “Rigo” Hernández, Santos García y Nelson “Maracucho” Navas, dónde compartió responsabilidades por espacio de 5 años con Juan “Cabezón” Martínez. Luego dirigió, sucesivamente, las escuelas de béisbol menor Tuquenejitos que promocionaba Alberto Barrios, la escuela de béisbol Kariñas que impulsaba Damelis de Castillo y hace 17 años, gracias a la invalorable ayuda y colaboración del señor Jesús Rodríguez, que trabajaba en Edelca, fundó la escuela Electricitos, la cual funciona bajo su dirección, en el estadio de Campo Oficina, en el horario comprendido entre la 1.30 PM a 5.30 PM y, actualmente tiene inscritos 95 niños, de las categorías compotas hasta pre-junior. Un invalorable semillero deportivo.

En su carrera como director de la escuela, tiene la satisfacción de haber tenido bajo sus orientaciones a los prospectos Tomás Telis que está en la organización de los Ranger de Texas, Rafael Ortega que firmó con Colorado, Ronald Acosta que rubricó con Toronto y Ramón Cabrera, hijo del consagrado beisbolista Alex Cabrera, que aceptó un contrato con los Piratas de Pittsburgh, todos asignados por sus organizaciones a ligas clase A. El sueño juvenil, ahora en la madurez, se hará realidad con estos aventajados discípulos. Ellos serán grandes ligas. Nunca es tarde para recoger la cosecha. En el semillero familiar, Asadrúbal, en su primer matrimonio con la Lic. Marvelia Vásquez, tuvo un hijo que se llamó Asdrúbal, el cual a los 19 años, perdió la vida como consecuencia de la violencia que azota al país y, ahora en segundas nupcias, con la Lic. Rossana Marín, tiene un nuevo retoño, Jesús Asdrúbal, quien es nieto de Guarapo Marín de quien heredó, la vocación por la música y el canto y con apenas 8 añitos, ya tiene 3 años cantando galeron y tocando el violín en la sinfónica local. Es conocido en el argot artístico como “guarapito”. No juega, pero canta y eso le encanta a la familia Rivas-Marín.

Cuenta Asdrúbal Rivas, que cuando se inició en el béisbol AA, en un encuentro entre Criollos de El Tigre y el poderoso MOP de Barcelona, Juan Ramón López (El Chaure) que jugaba en la segunda base, se le quedó el guante y cuando le tocó salir al campo, le grito de lejos que le prestara el suyo ¡No problems! y se lo lanzó de lejos. “El Chaure”, lo agarró y cuando se percató que tenía un hueco exactamente dónde cubre la palma de la mano, llegó hasta el dogout y le dijo “que bolas tienes tú, toma tú vaina, quien va a jugar con ese bicho que parece una carachana salá”, el rió de buena gana, agarró su guante y luego le explicó “Hermano no tengo para comprar un guante y hay que echar pa´lante con lo que se puede” En ese tiempo, adiciona Asdrúbal, el papá con los ingresos de la bodeguita, no podía comprarle un guante nuevo y adecuado y había que ser conforme. El que quiere puede. He allí un ejemplo de pundonor deportivo.

Este excelente deportista, las distinguidas personalidades y demás jugadores que mencionamos en este humilde destello, constituyen un segmento de una época de oro del béisbol menor y doble AA en la ciudad, y forman parte de nuestras historias urbanas en materia deportiva y, en tal condición, creo sin temor a equívocos, merecen con sobrados meritos, que cuando nuestros eximios cronistas, historiadores e investigadores, decidan escribir la verdadera y autentica historia de esta ciudad, que nació al calor de la industria petrolera el 23 de febrero de 1933, los incluyan en el disco duro de nuestra memoria histórica ¡Vale la pena!



viernes, junio 10, 2011

Personajes de mi pueblo: Diocelina del Carmen “La Diosa” Fernández

No hay mejor aguijón que la necesidad
Homero (s.VIII a.C.)
Poeta griego.


Los negocios más famosos del pueblo son la otrora Casa del Pueblo en el Casco Viejo y El Luchador. Este último edificado estratégicamente en la primera expansión de la ciudad hacía el noreste. Es un añejo local, que aún sobrevive, con el mismo nombre a los fundadores, varios propietarios y arrendatarios venezolanos y extranjeros. Es tan simbólico que toda el área urbana de ese sector es archiconocida como “El Luchador” En esa zona, después que la primera línea de transporte extraurbana RC mudó su parada desde la calle Guevara Rojas, para la avenida España, todas las líneas de transporte de pasajeros, se ubicaron en ese céntrico sitio. En ese lugar, se construyó el primer terminal de pasajeros oficial del pueblo y, es la razón por la cual, a pesar de que esas instalaciones fueron mudadas a unas cómodas, bellas y modernas instalaciones, en la salida a Soledad, tal como estaba contemplado en el único Plan de Desarrollo Urbano Local, que posee la ciudad y que fue aprobado en el año 1989, cuando me correspondió presidir el Concejo Municipal, todos los vecinos que van a viajar, tienden a buscar los vehículos de transporte en esa populosa zona. La costumbre hace la ley.

Esa emblemática, bulliciosa y concurrida zona, que continúa siendo, lo que llamamos el centro, es recorrida por una gran cantidad de transeúntes, lo que la convierte en sitio propicio, para que trabajadores formales e informales, desarrollen todo tipo de actividad comercial y de servicio. En ese espacio, es normal encontrar vendedores de las más variadas mercancías, baratijas y, además, proliferan los buscadores de la vida. – No se puede negar que existen algunos malvivientes – En todo caso, aquí nos conocemos todos y, podemos identificar plena y rápidamente a quienes los anima alguna mala intención. La gran mayoría de los usuarios (as) de ese territorio urbano, es gente humilde, honesta y trabajadora. Nosotros destacamos, la parte buena de algunos personajes, los cuales por su apariencia, pareciera no ser de trato confiable, pero como el traje no hace el monje, no hay que rechazarlos o temerles a priori, porque son ciudadanos (as), que a pesar de sus fallas, vicios, desgracias e infortunios, cumplen una importante función en beneficio colectivo. Son facilitadores y orientadores de los que necesitan con urgencia ubicarse u obtener algún servicio con rapidez. Hacen el bien sin ver a quien y desde luego aspiran su propinita. No viven del aire.

El trabajo de la calle no es fácil, el peligro acecha, hay muchas tentaciones, los vicios hacen estragos. Hay de todo como en la viña del señor. Ese hostil escenario está hecho para hombres rudos y sí lo ejerce una dama, la cuestión se complica más, sin embargo, como la necesidad, tiene cara de perro, la gente se adapta a las circunstancias. Es el caso de Diocelina del Carmen Fernández, conocida popularmente en esos predios como “La Diosa” y la cual nació en Pueblo Ajuro, es hija de Jesús Mirabal y Carmen Ofelia Fernández. Ella estudió hasta tercer grado en la escuela “Felipe Walker”, se casó muy joven con Germán David Hernández, tuvo 3 hijos; Juan Carlos, Franklin José y Sirchendy, los cuales viven en Maracay y, una vez que fracasó la relación con su pareja, regresó a su patria chica, tiene como vivienda un rancho en Nueva República (Siempre pide ayuda buscando mejorar su humilde y endeble vivienda) y se dedicó a trabajar en la calle, exactamente en la zona de “El Luchador”. “La Diosa” ejerce el oficio que ella llama “cargadora” o sea atraer los pasajeros hasta los vehículos, cuyos conductores, les cancelan Bs. 5 por c/u. Una carga completa de pasajeros para Barcelona, Puerto La Cruz o Ciudad Bolívar, le reporta un ingreso de Bs. 20. El trabajito, lo cumple desde las 11 AM hasta las 7PM. Un trajín a tiempo completo, que no le permite ni siquiera almorzar en santa paz. El que tiene la troja alta, está obligado a hacer grandes sacrificios. Es el drama, que viven los más desfavorecidos económicamente en este país, dónde el gran rico y oligarca es el gobierno. Interésense por preguntar, cuanto le ingresó al tesoro público por concepto de la venta de petróleo, nada más. Hay seguridad que son más de 980 mil millones de dólares. ¡Una Pelusa!, diría el Cronista Oficial de la ciudad don Gustavo Perdomo.

“La Diosa” que siempre usa atuendo de caballeros, lleva permanentemente una gorrita y, como un malandro en una oportunidad en un intento de robo, le pegó un tiro, que le dejó severas secuelas en una pierna, quedó con dificultad para caminar y renquea, pero continúa su labor diaria para poder sobrevivir. No le queda otra. Un citadino que no la conozca o cualquier extraño, la confunde con un hombre o la ve como una “Marimacha”, como llaman coloquialmente a este tipo de mujeres con apariencia y comportamiento de hombre. Lo importante para ella es que, a pesar de esa discapacidad, se mueve en ese espacio urbano bastante hostil con agilidad, como pez en el agua y conoce la actividad perfectamente. “La Diosa” con esas habilidades, cumple la tarea con eficiencia y prontitud. Ella y sus colegas, hacen de facilitadores y orientadores de los viajeros. Los que busquen un carrito con urgencia para viajar, acérquese a la zona de “El Luchador, hablen con “La Diosa” y sé los consigue, más rápido que inmediatamente. Gente útil a su servicio. Nunca olvidéis. El trabajo dignifica.

Estos humildes personajes, que aguijoneados por la necesidad, se ven obligados a trabajar en la calle, tienen sus dolorosas historias, vivencias, carencias, desviaciones, pero también poseen una voluntad férrea, por sobrevivirle a la pobreza critica. Ellos en su accionar diario, llaman la atención de propios y extraños, además son muy populares, conocidos y forman parte de nuestro paisaje citadino. Algunos, gracias a Dios, los menos, ni los notan, los ignoran y hasta los tratan mal, haciendo gala de una gran pobreza de espíritu y de un profundo desprecio por sus semejantes. Nosotros, animados de la mejor buena fe y guardando el debido respeto por ellos y la dignidad humana, hacemos el esfuerzo por traerlos a estos destellos, con la firme disposición de ennoblecerlos, poner sus casos en conocimiento de las autoridades competentes, para que los ayuden y, con la firme aspiración de que, cuando nuestros eximios cronistas, historiadores e investigadores, decidan escribir la verdadera y autentica historia de esta pequeña urbe, que nació el 23 de febrero de 1933, al calor del oro negro, los incluyan en el disco duro de nuestra memoria histórica. ¡Vale la pena!



sábado, junio 04, 2011

Personajes de mi pueblo: Eduardo García

Utiliza en la vida los talentos que poseas: el bosque estaría muy silencioso si sólo cantasen los pájaros que cantan mejor
Henry Van Dyke (1852 – 1933)
Clérigo y educador estadounidense.


En todos los pueblos y ciudades, existen los técnicos y especialistas que trabajan por su cuenta y poseen el talento, la profesionalidad, capacidad y experticia para reparar artefactos electrodomésticos, de todo tipo. Son la salvación para aquellos que no tienen la posibilidad económica para llevar a reparar sus equipos con problemas técnicos a talleres sofisticados y autorizados de una línea específica. Algunas veces, en esos servicios técnicos, como llaman pomposamente esos talleres, hay más ostentación y pompa, que especialización, la reparación sale más cara que la avería y al final, el resultado es el mismo y el alto precio que se cancela es por el lujo. Muchas marcas de equipos electrodomésticos, sólo poseen talleres especializados en la capital de la República y en la provincia quedamos desamparados con equipos averiados de marcas reconocidas mundialmente. Gracias a Dios, hay gente con talentos naturales en los pueblos, que suplen esas carencias. El talento no es patrimonio exclusivo de los que viven en las grandes ciudades.

El señor Eduardo García, nació en Ciudad Bolívar, estudio la primaria en el Grupo Escolar “Estado Mérida”, inició y no concluyó la secundaria en el Instituto de Comercio “Dalla Costa” y, como la situación económica lo atropellaba, se dedicó a buscar la vida e incursionó como cobrador de la empresa Vengas, luego como vendedor y cobrador de las famosas ollas y sartenes Rena Ware y, después en el mismo rol laboró, con la empresa estadounidense Singer, que fue fundada en el año 1851, por el señor Issac Merrit Singer con el abogado neoyorquino Edward S. Clark y la cual, hasta el año 1975, estuvo establecida en Venezuela con concesionarias y servicios técnicos, de manera oficial. Estaban haciendo mercado para sus productos. Lo hicieron y se marcharon. Cría fama y acuéstate a dormir.

El año 1975, cuando la empresa Singer, estaba en el proceso de cierre de sus operaciones en Venezuela, el señor Juan Ramón Rodríguez, que era el representante legal y oficial, para la región oriental, encargó a nuestro personaje, para que viniera desde la capital guayanesa, hasta El Tigre, y se ocupara de recuperar y finiquitar las cuentas en la zona. La oficina en la ciudad, estaba ubicada en la primera calle sur, edificio “El Rancho”, local 3, exactamente dónde hoy funciona la distribuidora exclusiva de motos Sport M&Z, C.A y adyacente a la edificación que fue la vivienda de la distinguida Profesora Natividad Cintrón, y que ahora sirve de sede, a la venta de equipos de sonido y audiovisuales Comercial K&K y, a la panadería y pastelería Venecia Rodríguez, FP, frente a la Plaza Martí, Este último negocio en sus espacios, sirve de claustro a la Real Epidemia de la Lengua, conformada por una élite ilustrada, cuyo testimonio lingüístico no tiene desperdicio. Es autentico, porque sólo trabajan con la lengua. Moriche, dixit. Al poco tiempo, Eduardo García, cumplió su tarea, quedó cesante, le gustó el pueblo, montó su propio taller y se nacionalizó tígrenses. Otro que llegó, se detuvo y no se fue.

La sabiduría popular nos enseña que el que anda con cojo, cojea. El señor Eduardo García, que trabajo, manipuló, reparó y armó maquinas domésticas de coser, al quedar desempleado, con sus conocimientos y talento, vio una fuente de trabajo y se inició en la reparación y mantenimiento de esos equipos que estaban en manos de muchos vecinos en la ciudad y ya no contarían con los talleres especializados de la empresa matriz Singer. Buscó, encontró y alquiló un local en el edificio América, en la zona del Luchador e instaló su taller. El tiempo le dio la razón. Miles de máquinas que había en la zona empezaron a necesitar ajuste, mantenimiento e instalación de nuevos tensores y piñones. Le salvó y alargó la vida a más de una máquina doméstica de coser y todavía se mantiene en la actividad, a pesar de que tiene 2 colegas más en la misma actividad, José Díaz que atiende el taller de su fallecido padre Juan Díaz en la quinta calle norte y Edgar Jiménez, que posee su taller en la 6ta. calle sur Nº 148, ambos, también excelentes técnicos, que menciona nuestro personaje y reconoce sin mezquindad, porque para el señor Eduardo García, el sol sale para todos. El talento no es exclusividad de nadie y hay que permitir que todos lo pongan al servicio de la gente. Dónde come uno, comen dos y tres y alcanza para más. El mezquino muere seco. Hay que ser solidario.

La Singer continúa la fabricación, distribución y venta de máquinas domésticas de coser. Obviamente más sofisticadas, modernas y con tecnología de punta. Esa evolución tecnológica, nos es óbice, para que el técnico Eduardo García y sus colegas, tengan el talento, la sabiduría, la sapiencia y la capacidad para irse actualizando en esas nuevas tecnologías, las descifren y las conozcan a la perfección, para continuar prestando un servicio técnico de calidad y garantizado. El que sabe lo más, sabe lo menos y los cambios, que se van presentando en el tiempo, para quienes viven día a día con esas máquinas, le parecen imperceptibles. La gran cantidad de clientes que poseen, la confiabilidad en su experticia y la garantía en sus trabajos, los convierten en referencias obligadas, a la hora del ajuste, mantenimiento o reparación de una máquina de coser doméstica en la ciudad y la zona sur. Los clientes no tienen que ir a Caracas, no pagan lujo, pagan lo justo y con garantía. A nuestras amas de casa que posen máquinas de cocer doméstica Singer, las salva el talento local.

Eduardo García es un guayanés sembrado en la ciudad, que además está casado con la señora Ondina Pérez y como buenos orientales tienen una familia prolija. 7 hijos: Héctor, Yamilet, Eduardo (+), Henry, Eneida, Milsa y Damelis, quienes les han dado la felicidad de tener, por ahora, 8 nietos. La máquina fabricadora de muchachos está suspendida, por ahora, la de nietos en plena ebullición y la de máquinas Singer continúa su desarrollo exponencial, crecimiento y alta producción. La empresa de fabricación Singer, desde el año 1975, no tiene oficinas, ni servicios técnicos directos en los pueblos y ciudades. Esa trasnacional coloca sus máquinas en mueblerías y establecimientos comerciales que son distribuidores exclusivos y estos personajes con su talento, conocimiento, sapiencia y experticia de alta calidad, complementan y garantizan una larga vida útil de esos equipos domésticos que abundan en las casas de familia y pequeños talleres artesanales de la ciudad. Lo más importante, es saber vivir honradamente, prestar un servicio de calidad y ellos lo hacen con mucha dedicación y empeño. Honor a quien honor merece.

Estos humildes trabajadores, que con su talento y sus habilidades técnicas, le resuelven los problemas cotidianos a muchos vecinos y vecinas de la ciudad, que son poseedores de esas sofisticadas máquinas de coser domésticas, las cuales adquieren sin la seguridad de luego conseguir servicios técnicos autorizados y, que ellos con sus talleres bien sencillos, les prestan el servicio a esos equipos que son fabricados ahora con tecnología de punta, merecen el reconocimiento de toda la comunidad y nosotros, los traemos a estos humildes destellos, con la firme aspiración de que cuando nuestros eximios cronistas, historiadores e investigadores, del rico y prolijo pasado de esta pequeña urbe, que nació al calor de la industria petrolera, el 23 de febrero de 1933, decidan escribir su verdadera y autentica historia, los puedan incluir en el disco duro de nuestra memoria histórica. Ellos con su talento brillan con luz propia. ¡Vale la pena!