martes, mayo 15, 2007

El barrio Las Delicias 1

No es grande el que siempre triunfa,
sino el que jamás se desalienta

José Luís Martín Descalzo (1930-1991)
Sacerdote y escritor español.
Casa China y tanque negro, dice la bella melodía “Recuerdos de un Tigre Viejo” que en honor a nuestra ciudad compuso, arregló y cantó el extinto amigo José “Catire” Carpio. Precisamente en lo que hoy es el corazón de barrio Las delicias 1, estaban instalados los tanques negros. Era una zona reservada por la industria petrolera que poseía balancines, muchas trillas para el paso de los vehículos y equipos pesados, existía el fundo del José Anselmo Abreu “El viejo Abreu” como se le conocía familiar y popularmente, además el terreno estaba minado de tuberías de petróleo, gas y lo más importante, una de aguas blancas que surtía a la Chicagua. La gente descubrió que era agua potable, apta para el consumo humano, la perforaron y llevaron la primera toma de agua a Pueblo Ajuro. Una pila de agua que en principio se instaló donde hoy vive la familia Gámez y que luego llegó hasta el patio de la casa de familia del negro Ramón Arraiz con una tubería usada que consiguió José María Lira Reyes que no era dirigente vecinal, pero poseía una vocación por la lucha social innata.

La Guardia Nacional era muy estricta en el resguardo de las zonas reservadas para la actividad petrolera y no permitían que nadie, por razones de seguridad, construyera viviendas. Empero, en década del 70, la gente de Pueblo Ajuro, tal como inició ese barrio (Ajuro) ante la necesidad de terrenos y con el agua potable que tenían las tuberías, insistió en irse metiendo. Manuel Tirado, Ángela Arévalo, Dionisio Azocar, Leopoldo “El Platanero” Ascenso y Arturo Vidal fueron los primeros “porfiados” Construían en la noche, en el día los llevaban detenidos y les tumbaban los ranchos. Les daban la libertad y volvían a construir, hasta que los dejaron tranquilos y se fueron instalando. Luego de esa tempestad y cuando las cosas estaban casi normalizadas, llegaron Apolonia Marcano, la progenitora de Hildemaro que, para ese momento, era un adolescente de 16 años y Carmen Bolívar, hasta allí, no existía formalmente el barrio, pero esos fueron los que con tenacidad y venciendo todos los obstáculos fijaron su residencia en ese inhóspito predio rústico lleno de peligros por la gran cantidad de instalaciones petroleras y gasíferas que existían en el lugar.

En al año 1976, la señora Carmen de Martínez, gran luchadora social y líder del poderoso Frente Femenino de COPEI en la época, lideró un movimiento que tomó el sector, organizó y delineó las calles, construyeron ordenadamente, la Guardia no pudo con el soberano y la Industria Petrolera poco a poco fue desactivando y retirando sus instalaciones petroleras. Quedó fundado el barrio “Las delicias 1” limitando por el oeste con el Barrio “La Cruz” por el este con el canal del drenaje, por el sur con un terreno baldío, dónde ahora está el barrio “Las Vegas” y por el norte con Campo Oficina.

La señora Carmen de Martínez, que lideró esa toma, junto a Guillermo Tovar, Rubén Cubillan, Antonio Fermín, Osmán Evans, Marcelino Gómez, entre otros, también se encargó de ponerle nombre a las primeras calles. Rafael Caldera, Rodríguez Sanz, El Progreso, José Félix Rivas, El Silencio y las avenidas Libertad que va paralela a Campo Oficina y la Principal que empalma con la carretera negra de La Flint, fueron las primeras que obtuvieron identidad propia y que dieron pasó a la formalización del barrio y que dio pie para que fuese reconocido como tal por las autoridades competentes y la industria petrolera.

En la década de los 80, con la aprobación de la Ley Orgánica del Régimen Municipal que le dio, carácter legal a las asociaciones de Vecinos, surgió en la ciudad un poderoso movimiento vecinal que emulaba al de la capital con el nombre de FACUR (Federación de Comunidades Urbanas) liderado por el excelente dirigente vecinal y fundador de Valle Guanipa José Albornoz Carvajal, oportunidad que aprovecharon los vecinos del nuevo barrio “Las Delicias” para organizarse, celebrar elecciones y fundar su primera junta de vecinos bajo la presidencia de Rubén Cubillán quién junto a su equipo logró que retiraran los tanques negros e incorporar ese terreno como área común para la practica deportivas que eran dirigidas y orientadas por el joven, para ese momento, Hildemaro Marcano. Luego la responsabilidad de la junta de vecinos recayó en la persona de Osmán Evans quien la presidió por un tiempo, pero sus responsabilidades laborales, no le permitieron continuar y eligieron a Hildemaro que se destacaba como monitor deportivo y ya despuntaba como luchador social de raigambre y consistencia.

En esa época de oro del movimiento vecinal, Hildemaro adelantó una gestión importante para mejorar la calidad de vida de sus vecinos y lograr muchas reivindicaciones que daban continuidad a la gestión de su antecesor. En esa empresa, contó con el apoyo incondicional de este servidor como Presidente Municipal, la de Pedro Emilio Rojas Vargas “Pejas” como comunicador social y la de Oswaldo Franchensi que dirigía los asuntos públicos de CORPOVEN. Entre otras cosas se logró que retiraran los tanques que estaban ubicados en la esquina de las avenidas Principal y Libertad, se reservará el terreno para la practica deportiva y luego la misma industria petrolera construyó la cancha múltiple que aun funciona y ahora, los vecinos le abrieron espacio en ese mismo terreno para que instalaran un modulo de la misión “Negra Hipólita” que presta servicio en perfecta armonía con las actividades deportivas.

Luego Hildemaro Marcano, entregó el testigo a Faustino “Quiro” Martínez hijo de doña Carmen de Martínez que tenía muchos contactos en INAVI y logró un plan de viviendas para el sector sur del barrio y una vez que pasó a retiro, asumió la presidencia del movimiento vecinal de “Las Delicias 1” la actual presidenta, Yusmeni Medina quien es descendiente de uno de los primeros “porfiados” que hicieron posible la fundación de la hoy aspirante a urbanización, Leopoldo “El Platanero” Ascenso, quién continúa la lucha por la consolidación definitiva del sector. Falta mucho por hacer, pero hay sangre nueva que irradia voluntad de trabajo y más temprano que tarde lograran el objetivo de ver convertido el barrio en una moderna urbanización.
No han triunfado todavía, la grandeza la tienen porque jamás se han desalentado y como dijo el poeta español Antonio Machado “Caminante, no hay camino; se hace camino al andar” y los vecinos del barrio “Las Delicias 1” liderados por su movimiento vecinal, no detienen su marcha y sus luchas por lograr sus reivindicaciones.

lunes, mayo 07, 2007

Personajes de mi pueblo: Don Bombillo

Si no te gusta lo que recibes cuida
mucho que es lo que emites

Blair Ribeiro.
Las nuevas generaciones y algunos vecinos de la ciudad, que no tienen la dicha de gozar de buena memoria, me abordan en muchos sitios y me preguntan ¿Quién es Don Bombillo? Les doy la explicación respectiva e inmediatamente identifican al funesto personaje ¡Ah, me lo imaginaba! exclaman, sin embargo me recomiendan que, haga una semblanza del delincuente mediático, para aquellos que no tienen la oportunidad de coincidir conmigo, puedan tener la descripción del sujeto de marras con pelos y señales, sepan a ciencia cierta de quien se trata y no les quede ningún margen de duda. Es cuestión de estar en orbita para no equivocarse.

Don Bombillo, es el chantajista mediático que se puso en orbita y convirtió la orbita en una guarida de delincuentes y mercenarios del micrófono, que no tienen impudicia a la hora de timar y chantajear. ¡Ay! de quien se les resista, le emprenden una campaña de desprestigio que invade la vida íntima, el núcleo familiar, compañeros de partido y amigos. Hay dos opciones: Mantienes la dignidad y soportas estoicamente la campaña o te les rindes a sus pies y luego que caes en sus horcas caudinas, no te sueltan hasta que te exprimen el último bolívar para luego botarte como un desecho inútil. El Rey Maula está pasando por ese proceso. Esperen que pierda el podercito para que lo dejen como pajarito en rama. Le falta poco más de un año.

¿Por qué Don Bombillo? El tipo se ganó el nombre cuando, embaucó a los entonces alcalde Miguelito y Romerito. Inventó un bendito radio maratón, con el objetivo de recoger dinero para comprar bombillos y entregarlos a los vecinos de los barrios y urbanizaciones, ya que Eleoriente no tenía disponibilidad presupuestaria, las ciudades estaban a oscuras y venía la navidad. Nadie se opuso a tan loable iniciativa. Fijo la fecha, se puso en orbita, metió en la orbita a los alcaldes mencionados y empezaron a llamar empresarios, comerciantes, dirigentes políticos, concejales, diputados, gobernador y cuanto cristiano pudiera dar una colaboración – ojo, nadie los llamó, ellos llamaban y el sujeto montaba la pantomima – la gente ingenuamente, creyendo en la buena fe mandaba la colaboración o pedía que pasaran por ella. Millones de bolívares recogieron en un día. Todo lo recibió el dueño del circo orbital y a la final todavía no se sabe el monto de lo recaudado y se resiste a presentar las cifras oficiales. ¿Cuánto recibió y cuanto invirtió? Es un secreto bien guardado.

La fiesta de la corrupción orbital, no concluyó allí. Nunca dijo el monto de lo recaudado. Compró unos pocos bombillos y los distribuyó a algunas juntas de vecinos. Los vecinos, no tienen camión cesta para sustituir los bombillos en las luminarias. Eleoriente tampoco disponía de unidades para ese trabajo y al sujeto de marras, se le prendió el bombillo. Mandó a fabricar unas varas a un costo millonario con su progenitor. ¿Quién lo autorizó? ¿Dónde están las cotizaciones que solicitó? Nada, dueño y señor del dinero del pueblo sencillamente lo centrifugo y se lo choreo. Los vecinos, que no son tan caídos de la mata, se dieron cuenta del guiso y lo bautizaron como Don Bombillo. El único que pasó su navidad alumbradita con bombillitos nuevos y la cuenta bancaria abultada fue este siniestro personaje y su entorno íntimo. ¿Las varas? Nadie las quiso, eran inútiles y la gente no sabe por dónde se las metió.

Esa es la historia de Don Bombillo. Es el padre de la corrupción orbital, no entregó, ni entregará las cuentas claras de los bombillos y se vende como un honorable empresario de la radio y la televisión, ejemplar padre de familia y hoy director de otro mundito que también corrompió y dónde coronó una vida íntima nueva. Esa es otra historia que, de continuar los ataques arteros de los mercenarios mediáticos con los cuales manda a desprestigiar a quién no le hace la comparsa, también les vamos a contar. No pedimos, ni damos cuartel, mucho menos le tenemos miedo. Diga lo que diga y haga lo que haga. En este caso estamos resteados y dispuestos a dar la batalla de la opinión pública con toda la ventaja mediática que nos lleva Don Bombillo. Échele ganas y pa’ que vos veáis, esa leyendita de amor también la conocemos, tenemos datos espeluznantes y hasta la dirección de los niditos de amor. Toda acción genera una reacción y Don Bombillo, mejor que nadie lo sabe.
¿No identificó al personaje? busque el 44, Póngase en orbita, haga un “paréntesis” y lo verá en la pantalla con una cara de yo no fui que confunde a cualquier alma desprevenida. Es el propio Don Bombillo, que utiliza el terrorismo mediático para chantajear y timar a los gobernadores del turno sin importarle un bledo la comunidad y la deshonrara que le inflinge con su conducta delincuencial y adultera a la familia y a la comunidad. Hay que cuidar mucho lo que se emite para luego no salir chillando. Hay que respetar para merecer respeto porque aquí nos conocemos todos y nadie es impoluto e inatacable.

Personajes de mi pueblo: Jorge Bautista Benítez "El Abuelo"

Encuentra la felicidad en el
trabajo no serás feliz

Cristóbal Colón (1451-1506)
Navegante genovés.

Oriundo del caserío Canta Rana, muy cerca de la primogénita del continente en el estado Sucre, Jorge Bautista Benítez, vino al mundo un 13 de abril de 1935, en un hogar muy humilde y sus padres, David Valles y Juana Bautista Benítez, vivían una situación económica tan precaria que les imposibilitaba enviarlo fuera del caserío a estudiar, por lo que desde muy chico, tuvo que abrirse camino para ganarse la vida. Cuando apenas arribaba a los 13 años, murió su progenitor, lo que agudizó la crisis económica, salió a buscar trabajo y el bodeguero del pueblo, don “Chachón” Carvajal, que también poseía un horno de cal, lo empleó a destajos, por cada horno de cal que trabajara, le pagaba 5 bolívares, la jornada era de 24 horas, lo que dura la piedra de marmoleto en la candela para convertirse en cal. Cada horno producía 10 fanegas cuya cantidad da para llenar 3 sacos los de cemento, que vendían a 2 bolívares. Era la pintura del momento y tenían una venta aceptable. 6 veces al mes repetía el trabajo y con lo poco que ganaba, ayudaba a su vieja y a los 7 hermanos a sobrevivir. Pobre, pero honrado y trabajador.

Don “Chachón” Carvajal, le dijo un día que comprara un libro Mantilla que costaba un real y cuartillo, un cuaderno de a locha y un lápiz mongol, cuyo valor era un centavo, para enseñarlo a leer y escribir. El hombre tenía una vocación de servicio innata y sacó a muchos jóvenes del analfabetismo entre ellos a don Jorge Bautista Benítez, que le brillan los ojos de alegría cuando recuerda ese importante episodio de su vida, porque también por esos tiempos conoció a la joven Ofelia Galantón del caserío cercano Gomero, con quién formalizó un noviazgo y cuando a los 21 años, pensando en matrimonio, fue a sacar la cédula de Identidad en la Parroquia Santa Inés de Cumana, le dijeron que regresara el día siguiente. El otro día estaba tempranito en la oficina de la identificación, lo invitaron a abordar un vehículo, para ir a otra parte dónde le darían la cédula y resultó una celada que le montaron para reclutarlo y enviarlo al servicio militar el cual cumplió del 57 al 59, en la Infantería de Marina. Todo el tiempo en La Guaira. Una vez que le dieron de baja logró empleo en la Policía de Cumana con un salario de 8 bolívares diarios, en el año 60 contrajo nupcias con el amor de su vida la joven Ofelia Galantón, creció la familia, el sueldito no alcanzaba y en el año 1962 renunció y se vino a El Tigre, donde ya vivía una hermana en el callejón Colombia, muy cerca de la Bodega “La Chaparreña” y como el mismo cuenta “Tomó la decisión de tirar la aventura y se le recostó a la hermana por un tiempo mientras lograba un empleo” Buscó y encontró.

Un amigo, le consiguió trabajo en la contrata petrolera Giormen donde permaneció por espacio de 18 meses, alquiló una casa en la calle Royal de El Tigrito, por 30 bolívares mensual, se trajo a su familia y la ubicación de la residencia, le permitía estar más cerca del trabajo, una vez cesante convirtió las prestaciones sociales en un pequeño capital de trabajo para dedicarse a la compra-venta de verduras y hortalizas para trabajar por su cuenta, en el mercado libre de San José de Guanipa. Luego de 6 largos años, adquirió por 3.500 bolívares una barraca ubicada en la calle Cleto Quijada el barrio Oficina 1 de El Tigre y al año siguiente, después de hacerle las mejoras respectivas, se mudo a su techo propio y continuó su actividad comercial esta vez como vendedor de patilla y melón debajo de la mata de guasimo que había en la avenida Rotaria entre la escuela “Lorenzo Fernández” y el kiosco de la esquina que era propiedad del señor Froilan Zacarías que vendía empanadas y jugos naturales. Entablaron una gran amistad y el vecino le recomendó que montara una carpa al lado de su kiosco y de esa manera ambos se protegían y mantenían su actividad comercial, que eran totalmente distintas y no entraban en competencia. Vecinos, amigos y casi familia resultaron a la larga.

Con el paso del tiempo, lamentablemente don Froilan Zacarías, enfermó y murió, la viuda le ofreció el kiosco en venta y lo adquirió por 700 mil bolívares, montó su venta de verduras, legumbres, hortalizas y frutas, un día el alcalde José Miguel Arismendi Marín, se detuvo, lo llamo y le dijo “Mi viejo usted no podrá construir un localcito mejor para mejorar la imagen de la ciudad” Le tomó la palabra, fue a la persona que le indicó a la alcaldía, le concedieron el permiso de construcción y con unos ahorros que tenía y 800 mil bolívares que le prestó un productor agropecuario al cual le compraba, adquirió el material, con el cual un hijo que es albañil, le construyó el local, que luego amplió donde su hija Carmen Ofelia, vende artesanía que ellos mismos elaboran y otras que adquieren cuando viajan al estado Sucre. No ubican al personaje. Se trata del popular abuelo del kiosco “El Abuelo” el cual junto a su familia atiende con gran profesionalidad, honestidad y diligencia, los recados de olla de excelente calidad que expende diariamente desde las primeras horas de la mañana. Visítelo y se convencerá.

Don Jorge Bautista Benítez, el popular abuelo, procreó junto a su distinguida esposa 9 hijos. Jorge Luís, Yusmelia de los Ángeles, María de Jesús, Edgar José, Cesar Augusto, Rosa Alba, José Jesús, Carmen Ofelia, Felipe Rafael todos hombre y mujeres de bien que le han dado, por ahora, 18 nietos y 1 bisnieto. Los hijos atienden el negocio, el se resiste al retiro, es un insigne trabajador, que con dedicación, empeño, responsabilidad y laboriosidad, nunca saboreo las mieles de la riqueza, pero tiene la inmensa satisfacción de ser un obrero solvente, que levantó una honorable familia con todas las de la ley y hoy al borde del retiro, puede exhibir una hoja de vida sin mácula que orgullece a sus hijos y familiares. El abuelo es hombre feliz porque encontró la felicidad en su trabajo y desde luego en su familia y la gran legión de amigos, clientes y relacionados. Don Carlos Rojas, puede dar fe de lo que aquí usted, con su paciencia leyó. Es un excelente amigo de esa distinguida familia.

domingo, abril 15, 2007

Personajes de mi pueblo: Manuel Millán

"¿Crees en Dios? Si crees en él existe;
si no crees, no existe

Máximo Gorki (1868-1936)
Escritor ruso.

Hijo de Agustín Millán e Inés María Millán, vino al mundo el 28 de junio de 1932, don Manuel María Millán Millán. El feliz alumbramiento tuvo como escenario el caserío Zabala, hoy La Guardia, del municipio Díaz, del estado Nueva Esparta, en la Isla de Margarita, pues. Era un hogar muy humilde, pero en medio de las limitaciones propias de la época, estudio toda su primaria en la escuela Manuel Zuniaga e hizo cursos de mecanografía en el caserío San Juan Bautista, que le quedaba a hora y media en Bicicleta. No había más opciones y luego tuvo que emplearse como auxiliar de enfermería en las medicaturas rurales de Espinal, en San Juan Bautista y Los Hernández en Punta de Piedra. Todos esos recorridos los hacía en bicicleta, por un salario de Bs. 50 mensual, que le servían para arrimar la arepa a la casa y cuyo trabajo también le propicio el conocimiento para aplicar inyecciones y laborar en el área de su vocación innata. Siempre quiso culminar su bachillerato y estudiar farmacia. No alcanzó ese sueño, sin embargo, ese accionar le permitió realizarse en el ramo farmacéutico.

En esos tiempos, la situación en la isla era muy difícil, por lo que sus 2 hermanos, atraídos por la explotación petrolera, que dio lugar a la fundación de El Tigre el 23 de febrero de 1933, emigraron hasta este incipiente pueblo y una vez establecidos, doña Inés, a pesar de haber quedado viuda cuando Manuel promediaba los 14 años, que soñaba con ver convertido a su hijo en un profesional en el área farmacéutica, lo impulsó a venirse también para que terminara el bachillerato y buscara rumbos para los estudios que anhelaba, pero como no todo es color de rosa y mucho menos era fácil el momento no logró el objetivo académico, empero, hay que decirlo, a nadie le falta Dios y mientras hacía el curso de mecanografía en el prestigioso instituto de la eximia profesora Natividad Cintrón, se dedicó a inyectar a domicilio, para ayudarse (0,50 por ampolleta) actividad que compartía en la ciudad con los señores “Goyo” Gutiérrez y Julio Rodríguez, un buen día, lo llamaron para que le agarrara la vena, en lo cual era experto, a la señora Bárbara Lárez de Guzmán. Ese fue el día clave para su sueño farmacéutico.

Una vez que aplico la inyección de manera satisfactoria, la distinguida dama le preguntó cuanto le debía y don Manuel le dijo que nada, ella insistía en pagarle y él se negaba a cobrarle, no le nacía cobrarle, pues. En ese momento, llegó su hijo Gonzalo Guzmán Lárez que a la sazón era dueño de la farmacia América ubicada en la calle Miranda nº 2 de San José de Guanipa. La señora Bárbara le recomienda, le dé trabajo a Manuel y este le dice “Yo lo que le puedo pagar son 50 bolívares mensual y no le va a alcanzar para nada, ya que el pasaje le consumirá el sueldo” No amigo, hago mucho, le contesta Manuel yo necesito el trabajo, aunque sea para la merienda, mi hermano me da ropa y comida, necesito ayudar con algo” Gonzalo accedió, le dio el empleo e inició sus labores. Medio, costaba el pasaje, un bolívar diario que le daba el hermano, mientras emparejaba. 13 años como empleado de confianza junto al farmaceuta Fidel Guzmán que era el regente, permaneció. Gonzalo Guzmán Lárez el dueño, se dedicó a la política, luego decidió venderles y abrió otra farmacia en El Tigre.

El negocio fue por 35 mil bolívares en efectivo y las prestaciones sociales de ambos. Ellos no tenían el dinero y lograron cada uno buscar 25 mil bolívares prestados. 35 para Gonzalo y 15 para surtir y reiniciar con buen pie. Don Manuel recuerda que sus 25 se los prestó su hermano y a la larga no los cobró, aduciendo que eran hermanos “que lo que uno necesitara del otro y lo tenía, era de él y punto. Usted necesita esos reales para montar su negocio y son suyos” La sociedad con Fidel Guzmán se mantuvo por espacio de 43 años. En los primeros tiempos, aprendió todo lo relacionado con el manejo, uso, disposición y formulas de los medicamentos y rápidamente, por sus conocimientos prácticos, el Ministerio de Sanidad le expidió el certificado de auxiliar de farmacia que cubrió en buena medida su sueño de ser farmaceuta. No lo logró por la vía académica, pero lo obtuvo por experiencia, práctica y ejercicio decente y eficiente de la profesión.

Don Manuel, cuando llegó a El Tigre se residencio en la casa de su hermano en Campo Oficina, muy cerca conoció y se enamoró de la joven Nelda Arteaga que era nativa de Juan Griego y vivía también con su familia, que provenía de la isla de “Las Perlas” contrajeron nupcias en la Iglesia Virgen del Valle y la bendición matrimonial se las dio el padre José Colmenares, fijaron residencia en la calle Guevara Rojas nº 38 muy cerca de la bodega de Ñaño Lugo, en una casa que alquiló por 150 bolívares mensual y que al año compró por 8 mil bolívares. En ese tiempo también adquirió un terreno en la prolongación de la segunda calle sur – al sur de la Plaza Bolívar – construyó su vivienda y fue el primer residente de lo que hoy se conoce como al calle Miguel Otero Silva, en ese punto, ya que la calle estaba poblada hacia la parte norte, vale decir, desde la esquina de la Plaza hasta la Primera Carrera hoy Avenida Francisco de Miranda.
Don Manuel Millán y su distinguida esposa, que el año que viene, con el favor de Dios, celebraran sus bodas de oro, tienen dos hijas, la Arquitecto Del valle y la TSU en Administración Rosa Inés, ambas exitosas profesionales y que le han dado, por ahora, dos bellos nietos Daniela Alejandra y Rubén David. Tienen 43 años de residencia en la Calle Miguel Otero Silva y hoy, después de liquidar los inventarios de la farmacia y arrendar el local en el año 2003, don Manuel al lado de su amantísima esposa Nelda, vive el reposo del guerrero en unión de su bella familia que los llenan de amor, alegría y atenciones que les alivian los males propios de la edad y les dan fuerza para no dejarse atropellar por las tercera edad. La familia y su profunda fe religiosa hacen de Don Manuel y Nelda dos personas excepcionales que no escatiman esfuerzo y hora para la solidaridad con la gente y especialmente con su amigos, vecinos y relacionados. Dios, bendice ese hogar ejemplar y hay la seguridad de que Dios existe porque es un hogar cristiano que cree en Dios y profesa la fe cristiana.

domingo, abril 08, 2007

Personajes de mi pueblo: Anécdotas

A fin de cuentas,
todo es un chiste

Charles Chaplin (1889-1977)
Actor, productor y director inglés.
1- Después que se jubilaron, Antonio “Toñito” Liccioni y el Prof. José Antonio Arias Reyes, todas las tardes compartían un buen escoses, eran amigos y compañeros inseparables. Pasada la hora del almuerzo, el Prof. Arias, abordaba uno de sus vehículos y pasaba buscando a “Toñito” y si la velada era normal antes de las 8 PM lo regresaba a su hogar. Esa era una rutina diaria. Un día, “Toñito” se encontraba indispuesto, por problemas estomacales y le manifiesta al Prof. Arias la situación que no le permite salir de la casa. Magalis una de las hijas de “Toñito” que escucha la conversación exclama: “Obvio, no vas a tener problemas estomacales con esa bebedera de wisky todos los días” a lo que “Toñito” molesto le riposta ¿Porque le echas la culpa al wisky? no puede ser el desayuno recalentado que me pusiste el que me cayó mal Aclarada la situación, “Toñito” mejoró el mismo día y se incorporó a su rutina, demostrando que no era precisamente el wisky lo que le había ocasionado el malestar. Dígalo allí “Nenerina”

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2- Cuenta Edgar Salazar que don Miguel Tabata, en su bodega de Pueblo Ajuro, cuando alguien le pedía un refresco, le preguntaba ¿“Compaíto, que quiere usted, calidad o cantidad? Si el cliente le contestaba –Calidad – le despachaba un Green Sport o una Coca Cola chiquita y si le respondía – Cantidad – sin pensarlo, le despachaba una Pepsi Cola normal, un hit de naranja o una Coca Cola estándar. Uno, simple mortal, cree que todos los refrescos son embotellados de las mismas barricas, empero, esos refrescos pequeñitos tienen un sabor diferente ¿Será cuestión de ilusión óptica? Es cuestión de percepción.

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3- En el local donde funciona ahora “La Gata Borracha” en la década del 60, abrió sus puertas en la calle Guevara Rojas el “Bar Restautant Entra y Volverás” El dueño, un hombre muy dinámico, amable, conversador y atento, recibía a los clientes con gran deferencia. Le daba la bienvenida, le ubicaba la mesa y le entregaba el menú con los platos, contornos y bebidas del día. ¡Sorpresa! Nada tenía preció y cuando le increpaban esa falta contestaba “Pida lo que quiera y no se preocupe” Le anotaba el pedido, lo pasaba a su chef que preparaba lo conducente que luego servía. ¿Hay picante? No amigo aquí se cocina muy bien para echar a perder la comida con picante, respondía, en tono serio y bien categórico. Luego que la gente degustaba los exquisitos platillos, el postre y las bebidas, le preguntaban ¿Amigo, cuanto le debo? Ripostaba ¿Qué comió usted? Le detallaban la comida, el postre y la bebida y el contestaba cortésmente “Usted, no me debe nada, déjeme 4 bolívares, para que cuando regrese vuelva a encontrar” Barato para la época y convincente el argumento con que cobraba. A todo lo que se le saca y no se le mete se agota.

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4- El Dr. Rubén Vicent, invita a su distinguida esposa la Dra. Marvelía Salazar, al restaurant Italia en San José de Guanipa, piden de entrada, espaguetis boloñesa y cuando se lo traen a la mesa, se acerca don Caló, dueño del restaurant a saludarlos, luego de la reverencia, el Dr. Vicent, aprovecha para preguntarle ¿Usted, no tiene salsa de tomate? Don Caló, en tono molesto le contesta “Doctor, no sea cochino, como va a echar a perder mis exquisitos espaguetis con esas salsas piches” No le quedó otra alternativa que pedirle disculpas y reconocer ante propios y extraños que los espaguetis del restaurant Italia ya vienen con una salsa exquisita y no necesitan de aderezos extraños. Es para que aprenda a degustar comidas con salsas de antología.

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5- Vicentico Salazar me cuenta que ha nacido y se reproduce muy rápidamente un nuevo club en la ciudad, le pregunto ¿Cual es ese club? y me responde muy sonreído “El club de los vasos” ¿Y porqué ese nombre? Bueno chico, no ves que aquí en “Morogas” cuando llega un pitcher, lo rodean inmediatamente los miembros y sólo portan un vaso. Continúo, sin entender. Vicentico, me prometió, que después de semana santa, me da más detalles y hasta el line up completo. Esperen los pormenores y no caigan en especulaciones precipitadas y sin conocimiento de causa. El que no sepa nadar que no se meta para lo hondo. No es un chiste, es una advertencia.

domingo, abril 01, 2007

Personajes de mi pueblo: Anécdotas

Los hechos no dejan de existir
sólo porque sean ignorados

Thomas Henry Huxley (1825-1895)
Biólogo Inglés.
1- El pequeño José “Cheito” Guacarán, quién laboró por largos años como despachador en la desaparecida farmacia “Virgen del Valle” logró que lo incorporarán al equipo de mantenimiento de las instalaciones del colegio “San Antonio” donde actualmente también se gana la vida honradamente. Un día un profesor que lo conocía de años y estaba al tanto de sus habilidades en el manejo de los instrumentos musicales, recomendó que lo incluyeran en la coral del liceo la cual está conformada casi en su totalidad por alumnos y profesores de la institución. ¡Sorpresa! El hombre resultó un fenómeno. Toca magistralmente cuatro, violín, maracas, arpa y cuanto instrumento musical le pusieron a disposición. Un instructor de la coral le preguntó donde había logrado aprender tanto y José “Cheito” Guacarán, le contestó con la humildad que lo caracteriza: “Pues, bebiendo ron en Pueblo Ajuro” Rigurosamente cierto. En sus inicios lo vimos echándole pichón en los bares del barrio con mucho empeño y como aficionado en esas lides era un maestro. Hoy, en un ambiente de sobriedad, tengo la seguridad, será de mucha utilidad a los jóvenes que se inician en el arte musical.
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2- El popular Daniel “Negro” Logan, a pesar de que fue despedido de PDVSA a raíz del paro petrolero y que atraviesa una situación difícil desde el punto de vista económico y de salud, no pierde su espíritu dicharachero y mucho menos lo sorprenden con el autoestima baja. El prof. Edgar Brito, lo ve llegar al Manjar del Jeque acicaladito y bien vestido y le dice “Huele a atún” El “Negro” Logan le responde sin inmutarse “Sí, la colonia que uso la ofrece el vendedor de frutas que carga una carretilla por el mercado. Apúrate para que compres una porque le quedaban dos” Otra: ¿Y el suéter, mi negro? Ah, bueno lo adquirí esta mañana en el mercado campesino, a un colombiano que lo estaba rematando. ¡No ves, pues!” volteó y se fue. El Prof. Edgar Brito, quedó todo confundido, tratando de entender, observa a Geo Prado buscando explicación y este se encoge de brazos y le dice, toma tú tomate.

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3- Cuando los autobuses que venían de Guayana, hacían una de sus paradas en la antigua fuente de soda que funcionaba en la estación de servicio “La Confianza”, el popular “Lebranche” especialista en el jueguito de la “Tapita” tenía en ese sitio su centro de operaciones en ese concurrido lugar. En una oportunidad llegó el autobús de las 8 PM, bajaron los pasajeros y observaron a “Lebranche” en plena faena. El tipo que apostaba para adivinar dónde quedaba la piedrita debajo de la tapita, las ganaba casi todas, lo que inmediatamente animó a los viajeros a anotarse en el juego. Ignoraban, por supuesto, que el ganador era un payaso que utilizaba el profesional de las tapitas como señuelo.

Empiezan a caer los incautos, cuando de repente pasa José Isabel Arismendi, el popular “Chabelo” y grita ¡Pura trampa, los está robando! Lebranche voltea y le dice con cara de pocos amigos “Bien bueno con este, vas a echar paja, búscate los tuyos y muere callado” La conseja popular reza que “Todos los días salen a la calle y el que los encuentra son de él” Lebranche tenía los de él y como nunca falta un pajúo, saltó “Chabelo” y se llevó su reprimenda para que viva y deje vivir.
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4- Cuando el Prof. Emir Sucre Gamboa y el Dr. Ramón Romero Verde tenían su muy oído programa “Venezuela, costumbres y recuentos” en la popular emisora 88.9 FM Center, hubo un tiempo en que incursionaron en el horario de la mañana. Iniciaban a las 6AM hasta la 7AM hora en que sale al aire el prestigioso programa de opinión “Café Caliente, que moderaban en ese entonces, la periodista Carolina Osandón y el desaparecido y siempre bien recordado Prof. José Antonio Arias Reyes. En una oportunidad, iba saliendo Emir Sucre, coincide con Arias Reyes y luego de saludarse, entablan una amena conversación, pero de repente Emir, le dice “Profesor me marcho, tengo clase ahorita en el IUTJAA”. Arias lo detiene un momento y le pregunta ¿Qué das tú en el IUTJAA? A lo que Emir le contesta con su proverbial buen humor “Debe ser lástima profesor porque tengo 5 quincenas que no cobro” El Prof. Arias Reyes, que conoce el personaje, no le quedó más remedio que soltar la risa y luego, contar la anécdota a sus amigos para que también disfrutaran de las salidas ingeniosas de su ex-alumno y artista internacional Emir Sucre Gamboa quién, por cierto, en unas de su giras por el viejo mundo visito Bélgica y le trajo de regalo a muchos amigos una… ¡Zape! Mejor cuando lo vean pregúntenle personalmente cual fue el tipo de presente que repartió con gran prodigalidad.

domingo, marzo 25, 2007

El sector VEA

No perdamos nada del pasado. Sólo
con el pasado se forma el porvenir

Anatole France (1844-1924)
Novelista y premio Nobel francés.
Muchos jóvenes tienen curiosidad por saber el porqué el cruce de la carretera que conduce a Soledad con la carretera Negra de La Flint, lleva el nombre del Vea. Dos cosas, para ubicarnos. Una: la gente comúnmente habla de la carretera El Tigre – Ciudad Bolívar, cuando lo correcto es la carretera El Tigre – Soledad, la cual fue construida en la época de la dictadura de Marcos Evangelista Pérez Jiménez. Dos: la carretera negra que la cruza hacia El Tigrito debe su nombre al hecho de que la empresa petrolera Flint, tuvo instalada desde su llegada a la ciudad y por muchos años en la intercepción de la avenida 5 con una carretera negra que le pasaba por todo el frente y que hacia el norte empalma con la de Paríaguan y hacia el sur llega hasta la antigua zona de tolerancia y cruza hacia el este rumbo a San José de Guanipa. Dicho esto creo que estamos bien ubicados.

Ese cruce siempre fue peligroso a pesar de que las dos vías eran trochas y el tráfico vehicular era escaso. Una vez que la dictadura construye la carretera a Soledad, los conductores se sentían con el derecho de pasar a grandes velocidades, lo que trajo como consecuencia que se acrecentara el número de accidentes ya que los trabajadores de las compañías petroleras, agricultores, ganaderos y algunos citadinos, utilizaban la carretera Negra de La Flint con regularidad y por necesidad. En una oportunidad hubo un trágico accidente. Venía de Ciudad Bolívar hacía El Tigre un norteamericano en una limosina marca Chevrolet de dos puertas a exceso de velocidad y en ese momento iba pasando un trabajador petrolero en una pick up y la colisión fue tan fuerte que pereció el extranjero y su vehículo quedó como pocillo e’ loco. Golpeado y deteriorado. Esa chatarra fue tomada por las autoridades de tránsito del momento, para exhibirlo como ejemplo y los demás conductores vieran y tomarán las previsiones del caso para evitar esos fatales accidentes. No había señales de transito. Vea y mátese por su vista, era la señal que enviaba el régimen de entonces.

El vehículo (La limosina de dos puertas) en cuestión fue colocado en una plataforma que colocaron encima de un tubo en la esquina sureste en donde hoy se construye un moderno edificio comercial. VEA le escribieron en letras bien grandes en las partes de los guardafangos que quedaron abollados. La gente que pasaba se acostumbró a llamar el sitio VEA precisamente por la inscripción que había en el vehículo destrozado por el aparatoso y trágico accidente. Ese vehículo formaba parte del patrimonio histórico de la ciudad, pero con el argumento de que era una rémora de la dictadura, en el año 1987, fue retirado por orden del entonces Presidente del Concejo Municipal, ante la insistencia de uno de los últimos gobernadores nombrados a dedo por el presidente Jaime Lusinchi. Ambos pueden corroborar esa verdad porqué están vivitos y coleando. Muy tarde los ínclitos de la cultura se percataron del error y ahora es tarde para subsanar el crimen que se cometió contra un icono que formaba parte del patrimonio histórico de nuestra joven ciudad.

Una vez que la dictadura construyó la carretera tipo A o vía expresa El Tigre – Soledad, surgió la necesidad de que se construyera la carretera negra La Flint. El diario Antorcha que siempre ha liderado las luchas reivindicativas de la comunidad, publicó un editorial dónde preguntaba quién va a reparar, ni siquiera hacerla nueva, la carretera hacia el Tigrito e insinuaba que fueran las compañías petroleras que eran las mayores usuarias, ese escrito, fue considerado por la dictadura de Marcos Evangelista Pérez Jiménez como subversivo, terrorista, golpista y desestabilizador. 22 días pasaron tras las rejas don Edmundo Barrios, Juan Meza Vergara y Antonio López Castillo que era el distribuidor del periódico por ese atrevimiento. Obvio, Antorcha esos días circuló condicionada a una salvaje autocensura ante la amenaza de clausura bajo la conducción de don Mauro Barrios y Efraín Subero que tenían que mutilar las noticias para no molestar al régimen que los tenía amenazados de llevarlos también a la chirola. La dictadura, obligando a que circulara el periódico, pretendía guardar las apariencias y no aparecer ante la opinión pública nacional e internacional como gorilas cerrando medios de comunicación social.

En ese peligroso cruce perdió la vida uno de los fundadores de Pueblo Ajuro y del Partido Socialcristiano COPEI, gran luchador social y hombre de bien, don Jesús Guerra Tayupo, cuando una madrugada intento cruzar hacia El Tigrito y fue embestido por una gandola que se desplazaba a gran velocidad rumbo a El Tigre. El jeep que conducía el “viejo” Guerra quedó clavado exactamente debajo del mencionado vehículo chocado que paradójicamente decía VEA como señal de alerta ante el peligro que comporta atravesar ese cruce sin tomar las previsiones del caso. Había que estar mosca, pues. En ese cruce de VEA, a pesar del intermitente que habían colocado, el conductor que pestañaba, corría el riego de perder la vida o al menos destrozar el vehículo y llevarse el susto de su vida.

En el año 1998 en el marco de la celebración de un aniversario más de la fundación de El Tigre (que fue un 23 de febrero de 1933, fecha que reconocen las personas serias y conocedoras de la verdadera historia de la ciudad) durante la gestión del alcalde José Miguel Arismendi Marín, PEDEVESA inauguró, como parte del programa Desarrollo Armónico de Oriente (DAO) la avenida Rotaria que incluyó también la construcción del distribuidor vial del sector VEA que ahora cuenta con las respectivas islas, reductores de velocidad, buena señalización, iluminación y semáforos, lo que aunado al hecho de que el sector ya forma parte del perímetro urbano de la ciudad, aun cuando continúa siendo peligroso, no es menos cierto, que se han minimizado los accidentes de transito y muchas vidas útiles se han salvado.

Es una síntesis de la historia del sector VEA que hacemos para que las presentes y nuevas generaciones conozcan el origen del curioso nombre que lleva ese importante distribuidor vial de la ciudad de El Tigre y para que se atesore en la memoria histórica de la ciudad por vía escrita el porqué del nombre del ahora moderno distribuidor VEA, porqué la prueba física que nos legó la dictadura, no hay manera de recuperarla ya que fue totalmente destruida y echada al cesto de alguna chatarrera, que seguro la vendió a alguna recicladora que la transformó en otro bien material. Such is live (en inglés, “Así es la vida”).

La élite ilustrada y los que están obligados por ley, a ser guardianes del patrimonio histórico de la ciudad, no deben permitir, sin alzar su voz de protesta al menos, que se continúe perdiendo, destruyendo y tirando al olvido estructuras que forman parte del recuerdo de nuestra chica. Es ese pasado el que nos ha dado identidad propia, nos instaló en este presente y nos formará el porvenir. ¡Vale!

domingo, marzo 18, 2007

Las primeras bodegas de Pueblo Ajuro

Si tu intención es describir la verdad, hazlo con
sencillez y la elegancia déjasela al sastre

Albert Einstein (1879-1955)
Científico estadounidense de origen alemán.

Vuelve el bolívar, vuelve el real, vuelve el medio, vuelve la locha y vuelve el centavito. Todas esas monedas nos hacen recordar nuestra infancia. Retorna a nuestra memoria cuando hacíamos los “Mandaos” de la casa. “Mira muchacho anda a la bodega del compadre Miguel y me compras medio de leche, una locha de azúcar, un real de pan, una locha de kerosén y cuidado se te pierde el vuelto” ¡Claro! eran tiempos de hallaca a real, pepsicola a medio y cervecitas a tres lochas. Una torta de casabe costaba medio en las bodegas y cuando la detallaba el productor y fabricante se conseguía a locha. Con dos bolívares muchos cosas se adquirían en las bodegas. Rigurosamente cierto.

Coincido con Jesús “Chungo” Abreu, comentamos la reconversión de la moneda, recordamos aquellos tiempos e hicimos un ejercicio de memoria para recordar las primeras bodegas que se instalaron en nuestro querido barrio “Pueblo Ajuro” La primera estaba ubicada en la fronteras del barrio y La Florida. Don Ricardo Bermúdez fue el fundador-propietario de la bodega “La Florida” y cuentan que era muy amigo de Nicolás Felizola, al extremo que en una oportunidad, Felizola hirió a un hombre en su fundo Hamaca y como la ley lo andaba buscando, él se aventuró a sacarlo del lugar y logró traerlo hasta El Tigre metido en un tambor de los que utilizaba para cargar fríjol. En esa bodega también jugaban cartas, truco y “ají ley”, los más populares. En una oportunidad había una partida de “ají ley” que se prolongó hasta altas horas de la noche y para alumbrarse utilizaban una lámpara de kerosén, de repente a uno de los jugadores se le cayó un bolívar y como no había mucha luz para ubicarlo, Felizola generosamente, prendió un billete de a diez bolívares para alumbrar y que su compañero de juego pudiera recuperar su moneda. Una guara, diría un barquisimetano.

Luego instaló su bodega don Rigo Corona y más tarde don Vicente González en las esquinas de la calle La Florida con calle Nueva Esparta, en todo el frente dónde el popular Teodoro Camacho arreglaba caucho de Vehículos. La bodega de Vicentico González todavía está activa y es atendida por un nieto. Luego, a medida que se expandía el barrio hacía el sur, abrió sus puertas la bodega de don Jacinto Hernández en la calle primero de mayo con el Callejón Urdaneta conocido popularmente como el “Hueco de la cuchara” y la misma calle Primero de Mayo, pero cruce con la calle Nueva Esparta ubicó su bodega mi padrino Pedro Carias, que luego fue muy famosa por una gallera que montó en el patio que era muy concurrida para la época. El barrio siguió creciendo y por ende la demanda, circunstancia que aprovecharon don Miguel Jiménez para instalar su bodega que se llamaba “Dios da para todos” en la calle 5 de julio C/C carretera negra La Flint exactamente al frente donde hoy está ubicada la bodega de don Juan Ramírez. Otra que no olvida mi compadre Geo Prado es la de don Pancho Silvera que se instaló en la calle Falcón casi al lado de doña Carmen de Martínez. Luego, Germán “El gordo” Gamboa, abrió una bodega en la calle Falcón casi al lado de la familia Lara. Todos recuerdan en el barrio que nuestro amigo el “Gordo” Germán tenía un hermano que calzaba 54 y los calzados que adquiría, eran encargos especiales. Usaba puro zapato maquero y cada uno pesaba un kilo. Los metía en el peso para probarlo.

Luego, en la otra esquina hacia el este, entre las calles 5 de julio con Nueva Esparta, don Manuel Obando abrió las puertas de la bodega “La Preferida” que luego vendió a don Jesús Abreu que en la actualidad es atendida por sus nietos y en la otra esquina montó la bodega “El Refugio” doña Isabel Matute y más luego entró en el negocio don Jesús Piñero que abrió las puertas de sus bodega “El Imán” en la esquina de la calle 5 de julio con Venezuela, que luego venció a don Adrián Marín, cuyo propietario hoy es el amigo Ricardo Tineo y en la calle Falcón, entre la calle Bellavista y avenida 8 tenía su bodeguita el popular “Jana Jana” que competía con la bodega de Crisanto Tovar que se ubicó en la esquina de las calles Falcón y Bellavista y en la esquina de la avenida 8 con calle San José don Jesús Reyes regentaba su bodega, quien por cierto, no tuvo hijos, pero crío tres que nosotros conocíamos cariñosamente como “Piarro, Guitarrita y tercero” todos hombres de bien y buenos trabajadores. Una bodega sobreviviente de esa época es la que fundó don Pablo “Catire” Freites en la esquina de la calle Falcón con avenida 8 y que hoy atiende la popular María Vda. de Freites junto sus hijos. Toda una institución en el ramo de la venta de víveres y empanadas.

En Pueblo Ajuro, hubo bodegas emblemáticas como la de don Miguel Tabata en la esquina de la calle Falcón C/C 5 de julio, “La Mucureña” de doña Ramona Montes, la popular Ramonita Mota ubicada en la esquina de la calle Nueva Esparta C/C San José, siempre recordada porque fue la primera que vendió leña en el barrio. La de Ramón Arraiz que hoy administra el grillito Oscar González en la calle Brisas del Caris C/C 5 de julio hacia el barrio La Cruz o barrio loco, muy cerca en la misma calle estaba ubicada la de don Luís González y más adelante C/C Bellavista estaba ubicada la bodega de don Seferino Barreto quién el 27 de junio de 1976, dormía en su chinchorro, no se percató que caía un gran palo de agua y cuando se despertó, su local estaba inundado y las cajas de zapato dónde guardaba el dinero la fuerte corriente se los había llevado. Estuvo hasta la madrugada buscando esas cajas y fue muy poco lo que recuperó. Un dato: Esa fuerte lluvia produjo grandes inundaciones en todos los sectores de la comunidad y provocó la aparición de los primeros damnificados en la ciudad. Pa’ que vos veáis.

En las 4 vías, don Jesús Rodríguez Cuevas, quién fue prefecto de El Tigre durante el segundo mandato de don Rómulo Betancourt, instaló el primer negocio de esa rama, luego don Dimas la Rosa ubicó en la otra esquina una bomba de gasolina. Fueron los pioneros en ese populoso sector que hoy cuenta con muchos locales comerciales. En las bodegas de esa época, para competir y atraer los clientes pusieron de moda el granero. Por cada bolívar que uno gastaba, le metían un grano en un frasco que tenía la identificación del cliente. Los niños compraban y le decían al dueño de la bodega o al dependiente “Me metes los granos” y los viernes regresaba en la tarde y le decía “Me sacas los granos” por cada 20 granos acumulados el cliente se ganaba una locha que regularmente gastaba inmediatamente en traquitraqui, caramelos o cualquier otra chuchería. Otra variante del granero eran unas rayitas que colocaban en el cuaderno cada vez que se gastaba un bolívar y el procedimiento era el mismo, pagaban y punto.

Habéis escuchado la popular frase “Cómo será ese negocio que la ñapa es de queso” Bueno, los bodegueros también ideaban sus maneras de competir y ganarse el favoritismo de los clientes e inventaron la famosa ñapa que consistía en un cambur, una galleta, un caramelo, pero preferiblemente era de queso. Obvio, los bodegueros, guardaban los recorticos de queso y con eso mataban la partida. Era una época de oro, monedas de plata, no había inflación y mucho menos especulación. Son recuerdos de El Tigre viejo que vivió una estabilidad económica envidiable.

La chiquillería de mi barrio nunca podrá olvidar la refresquería “El Castellón” de don Eduardo Castillo. Un buen tarro de jugo natural, bien frío, por sólo medio. Estaba ubicado en la calle Falcón entre los callejones que unen a esa calle con la Brisas del Caris. El señor Castillo fue líder de AD en cuya condición fue nombrado Comandante de la Policía durante el segundo mandato de Rómulo Betancourt, luego en la primera división del partido del pueblo se fue para el MIR conservando cierto liderazgo en el sector cuestión que busco aprovechar para cambiarle el nombre al barrio. Convocó una reunión de vecinos en su amplio local, hizo la exposición de motivos y propuso como nuevo nombre de la barriada el del cacique Guicaipuro. La gente no dijo nada, pero en la madrugada una poblada por poco le quema el local que fue apedreado por unos exaltados, el hombre recogió velas y Pueblo Ajuro conservó su nombre originario que fue producto de las luchas de los vecinos con la temible Seguridad Nacional por poblar ese sector. Les tumbaban el bahareque en el día y en la noche lo volvían a parar. La cuestión fue ajuro y las bodegas proliferaron con el crecimiento del barrio que consecuencialmente aumento la demanda de productos de la dieta diaria.

Los que nacimos en Pueblo Ajuro, que somos hijos de los fundadores de El Tigre, conocemos perfectamente muchas de las cosas que ocurrieron desde el nacimiento de la ciudad hasta su consolidación, por los testimonios de nuestros padres y vivencias propias. Por ello, hoy podemos afirmar sin temor a equívocos, que la ciudad nació por el Casco Viejo al calor de la industria petrolera y que luego sus primeras expansiones fueron hacía Pueblo Ajuro y La Florida y que su nombre viene dado por la leyenda que existía en las costas del Caris en el sentido que por está parte de la Mesa de Guanipa, que era un peladero, pasaba un peligroso tigre una vez al año y cómo discutir, sin pisar el terreno de la estulticia, que la fecha referencial más acertada del nacimiento del pueblo, fue el 23 de febrero de 1933. La ciudad es muy joven y todavía están algunos de sus primeros pobladores vivos, lo que no permiten distorsionar esta bella historia, inventando cuentos de caminos aderezados con chascarrillos. Para llegar a conclusiones definitivas, hay que investigar la historia menuda y consultar a sus protagonistas. Es mi humilde opinión.

Está pequeña crónica, escrita con la mayor sencillez, tiene la sana intención de hacer un pequeño aporte a la conservación de la memoria histórica de la ciudad y recordarle a la élite ilustrada, cuando escriban la historia, tener presente estos nombres y esos incipientes comercios que dieron vida al crecimiento y desarrollo de esta linda ciudad. Es la pura verdad.

domingo, marzo 11, 2007

Personajes de mi pueblo: Anécdotas

El humor es la única muralla entre
nosotros y la oscuridad

Mark Van Doren (1894-1972)
Poeta, escritor y profesor estadounidense.
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1- En una oportunidad, Juan Ruperto está en una rueda de amigos disfrutando de unas frías espumosas cuando de repente, alguien se acerca con el diario Antorcha. Todos le echan la ojeada respectiva, hasta que llega a sus manos. En la última página hay un titular que lo impactó “Muerto hombre de 3 machetazos” Lo lee, sonríe con picardía y exclama en alta e inteligible voz ¡Hay que hombre tan débil! Saúl Alcalá que estaba en el sitio observó con asombro que, aunque todos escucharon, no hubo reacción de los presentes, todos se hicieron los desentendidos y ante el mutis generalizado, optó también por hacerse el locadio. El que no se mete en camisa de once varas, reflexionó para sus adentros, difícilmente pesca un machetazo peligroso.
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2- Jaime Ortiz, Jairo Mendoza y Pedro Arias, son contemporáneos con Felipe Ramírez, el hijo menor de Juan Ramírez, recuerdan que estando chicos, jugaban chapita en la calle 5 de julio de Pueblo Ajuro en plena vía pública. Un día los sorprendió don Juan que le tenía prohibido a sus niños jugar en esas arterias viales, le llamo la atención a Felipe y muy circunspecto le sugirió. “Por favor hijo, no juegues chapita en la calle que corres el riesgo que te atropelle un automóvil, mejor anda y agarra debajo de mi cama un saquito de cachetes e invita a tus amigos a continuar el juego en el patio de la casa” Jaime, Jairo y Pedro que sólo habían jugado chapita con tapitas de refrescos y cervezas como todos los niños humildes del momento, quedaron boquiabiertos y optaron por regresar a sus hogares preguntándose ¿Habrá gente con tanto dinero? Todavía no entendían como se podía jugar en esos arenales chapita con una moneda de tanto valor en ese momento y tan pesada como el fuerte de plata. Pensativos se retiraron y no aceptaron seguir jugando. Luego de un tiempo se percataron que don Juan Ramírez era conocido en el sector como “El millonario” ante esa realidad, entendieron la situación. Para buen entendedor basta conocer algunos detalles.
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3- Trinidad Pino, el popular “Chino” Pino, en su época de jugador de béisbol AA, es seleccionado para representar al equipo de Anzoátegui a un nacional que se celebró en Caracas. En el equipo técnico estaba Gonzalo López el popular “Negro” dulcero, con el cual se hacia acompañar cuando salían de la concentración para visitar familiares, amigos o hacer algunas compras. Una tarde fueron a abordar una unidad de transporte, se colocaron en la cola y la gente que iba abordando la unidad, decía el barrio o sector de su destino y cancelaba la cantidad estipulada. Ruperto Lugo, Ruiz Pineda, Pérez Bonalde, dijeron en voz alta los tres que tenían adelante, el “Negro” observaba con curiosidad la rutina, no preguntó nada y cuando subió, le gritó al conductor del colectivo. Gonzalo López. El profesional del volante, sorprendido le replicó ipso facto “Mire amigo, yo tengo 20 años en esta ruta y no conozco ese barrio” Rápidamente intervino el “Chino” Pino, que seguía en la fila, aclaró la situación, canceló los pasajes, llegaron a su destino y todavía el “Chino” Pino no entiende si el “Negro” lo hizo por ignorancia, por chanza o sencillamente para nivelarse con esas personalidades que nombraban ¿Qué usted cree? A mí que me registren.
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4- Cuenta el “Chino” Pino, que de regreso hicieron una parada en el Hatillo, los invitaron a una zona rica en fauna marina conocida como la “Cerca” Había un grupo de pescadores echándole pichón. El “Negro” con la habilidad que le caracteriza, inmediatamente entabló conversación con los pescadores y empezó a contarles de dónde venían, las hazañas del equipo, sus espectaculares jugadas y cuando pensó que tenía a la gente embelesada con su increíble carrera y experiencia beisbolísticas, dejó entrever la posibilidad que les regalaran algo de pescado. En síntesis edulcoró el cabezazo, pero le salió el tiro por la culata. Los pescadores soltaron la carcajada y le dijeron “No amigo, con esas historias usted aquí no impresiona a nadie. Nuestro compañero de pesca regularmente es Antonio Armas que si es un pelotero de verdad” Hasta allí llegaron las proezas e historias del “Negro” que obviamente se vino con las manos vacías y con las tablas en la cabeza.
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5- El miércoles 15, la prensa internacional informó que el inventor estadounidense de la prestigiosa universidad de Carolina del Norte, John Cornwell a un costo de $ 3.000, cansado de sus travesías del sillón hacia el refrigerador, desarrollo una especie de catapulta que le lanza las latas de cerveza en su temperatura justa. El ingenioso aparatito lleva por nombre “Beer Launching Fridge” y arroja las latas de cerveza hasta 3mts con gran precisión. Al ver la noticia, Henry “Nenerina” Hernández, fue al banco a actualizar su tarjeta de crédito, hizo formal solicitud ante CADIVI del cupo de dólares que le corresponde para comprar por Internet y llamó a su compadre Percasita para, desde un ciber, lo asesorará para solicitar con carácter de urgencia dos aparatitos de los mencionados, que con seguridad le garantizarán una vida más llevadera y cómoda. Rico es rico y pobre es pobre. Roberto Salazar dixit.

Es que Henry “Nenerina” Hernández aspira instalar uno en MOROGAS y otro en su amplio y lujoso apartamento, para no estar molestando al Morocho Salazar cada momento para que le suministre una cervecita e igual que el inventor, cuando este en su hogar, disfrutando del programa del Dr. Arriojas Barrios, divirtiéndose con una buena película de las que le suministra “Chichi” Boada o distrayéndose con otro buen programa de TV, evitarse esas irritantes travesías desde su sofá-cama hasta el frezzer en busca de su infaltable espumosa. Al que le gusta la buena vida, la comodidad, goza de holgura económica para costeárselas, evita por todos los medios tener que soportar las penurias que están reservadas sólo a los mortales que andamos mal de copias y para colmo de males en la oposición. Cada quién, en función de sus posibilidades pecuniarias, establece sus prioridades y se da la gran vidota. Aunque el Dr. Gustavo Solé, asesor económico de lo queda del grupo de los 77, recomienda tener mucha prudencia con la eliminación de los 3 ceros en la moneda. Nadie, per se, decreta la fortaleza de una moneda, lo que le da fortaleza a la moneda es la productividad del país, la austeridad fiscal y un buen nivel de reservas internacionales. El que no agarra consejos no llega limpio a la tercera edad.
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6- Hay quienes repiten mucho del filósofo mexicano la frase “No me defienda compadre” otros no olvidan la muy autóctona “Con amigos así no necesito enemigos” y este humilde servidor siempre ha dicho “Aquí nos conocemos todos” No hay amargura, como decía el fraterno Pedro Emilio Rojas Vargas. Tenemos tranquilidad de conciencia que es lo más importante. Un día detrás de otro y mientras más conozco la estulticia, mediocridad, ruindad y pobreza de espíritu de algunos especimenes más quiero a mi perrito Riky. El mundo no cambiará, hay que dejar soplar al viento. ¡Vale!

viernes, marzo 02, 2007

Personajes de mi pueblo: Oito Lira

¿Cuál es el sueño de los que están
despiertos? La esperanza

Carlomagno “Carlos I, el grande (742-814)
Monarca germano.
Rumbo a la Copa América 2007. Venezuela por primera vez es anfitrión de tan magno evento y por vez primera abriga la esperanza de obtener el preciado galardón. El 26 de junio rueda el balón en San Cristóbal. La Vinotinto enfrenta a Bolivia uno de sus rivales del grupo A. José Oito Lira Rondón, nuestro personaje de hoy, oriundo del Casco Viejo de El Tigre, es hijo de José María Lira Reyes y Ana Margarita Rondón de Lira, ambos fundadores de la ciudad y vino al mundo un 05 de agosto de 1939 – anda en 69 la mejor edad del hombre – desde su niñez abrazó la pasión por el fútbol. Jugador, entrenador, director técnico, promotor, crítico y fanático empedernido del deporte que mueve más público en el mundo tiene en su haber en su larga y fructífera trayectoria en el mundo del balompié. Todo un señor en materia futbolística.

Inició sus pasos en ese bello, rudo y difícil deporte cuando asistía en calidad de fanático a los juegos y hasta a las practicas que se realizaban en Campo Oficina, para ese entonces, la única cancha existente. Fue tanto su empeño que se metió como río en conuco y hoy forma parte de la galería exclusiva de los mejores y excelentes jugadores fútbol que ha producido El Tigre. Querer es poder. Oito Lira, lo quiso, pudo y lo logró.

José Oito Lira Rondón, estudio la primaria en la escuela “Cova Maza” que funcionaba en la calle Ricaurte, inició la secundaria en el Liceo Pedro Briceño Méndez, la cual abandonó para incorporarse al mercado laboral como ayudante de soldadura en el Taller Roma cuyo propietario fundador era Nicóla Fasciani. En los 3 años que trabajo en ese prestigioso taller, aprovechó sus tiempos libres e hizo cursos en el INCE. Manejo de Aceites, Bombero, Mecánico de Telar, luego se instaló en Puerto Ordaz y se empleo en un taller de latonería y pintura propiedad de Francisco “Chico” Moreno, desempeñándose como ayudante del pintor, oficial Orlando “Chivatón” Omaha que todavía no había pensado venir a El Tigre. No duró mucho tiempo ya que, en un intercambio futbolístico los visitó un equipo de Valencia que defendía los colores de la sastrería “Dandy” lo entusiasmaron para mudarse a la capital de Carabobo e incorporarse a un equipo y lo más importante, mientras le lograban empleo, todos sus gastos de alojamiento, alimentación y viáticos, corrían por cuenta del equipo para el cual jugara. No lo pensó dos veces y se marchó la capital carabobeña.

En Valencia llegó a la pensión Madrid, se integro al equipo “Mundifútbol” lo emplearon en la textilera “Pacifica” que funcionaba en Guacara, luego mejoró su status laboral cuando logró integrarse al staff de trabajadores de Papeles Venezolanos “PAVECA” donde laboró por espacio de 15 años, hasta que regresó a El Tigre. Muchas experiencias en los campos de fútbol del centro vivió intensamente José Oito Lira. Tenía la experiencia de haber participado en el equipo juvenil del Liceo Briceño Méndez bajo la tutela del Prof. Juan Facendo y donde destacaba jugadores de la talla de Nelson Bermúdez, el “Indio” Gómez, Enrique Sánchez, Luís Aníbal Velásquez, Luís La Roche, Rubén Guevara, Brigido Vicent, entre otros y de la oncena El Tigre FC que dirigió Guillermo González, quién a la sazón, era ebanista y fue el diseñador y fabricante de las puertas de la Iglesia Virgen del Valle y el Colegio Divino Maestro. Experimentado, con calidad, ganas de triunfar y las oportunidades que le brindaron en Carabobo y Aragua, completaron un cuadro exitoso.

Con el equipo CROACIA de Valencia fue tres veces campeón estadal. En esa triunfante oncena alienaban como regular 4 Tïgrenses más junto a él. José Vicente Lira Rondón, Nelson Durán, Ángel “Harris” Albert y Pablo Albert, también fue protagonista del equipo que obtuvo el campeonato estadal en representación de “PAVECA” y con el conjunto “Tenería El Puma” en la condición de entrenador y jugador obtuvieron el subcampeonato. No hay dudas que dejó una huella profunda en el fútbol carabobeño. En El Tigre, no fue menos prolija su cosecha de éxitos con los equipos en los cuales se desempeño. 3 veces campeón local con Casa Nueva Esparta, donde figuraban también Rachid Martínez, Sabi Aranaga, Samuel Reyes, Francisco “Camellito” Tirado, Luís “Culí” Martínez, José “Pegón” Fajardo, Manuel Barrios, entre otros, que todavía brillan en las categorías de veteranos y master. Todos esos campeonatos fueron disputados en primera categoría. En ese momento la calidad del fútbol era excelente y el nivel de preparación óptimo. Indiscutiblemente fue la época de oro del fútbol amateur en la ciudad.

En su largo trajinar por las canchas de fútbol del país José Oito Lira Rondón, recuerda que en una oportunidad, formando parte de la selección de Anzoátegui, viajaron a la capital para participar en los juegos nacionales y Bethermi “Culí” González, emocionado invitó a los compañeros de equipo “Vamos para el telegráfico” cuando en verdad quería decir el Teleférico. Una vez que cometió ese gazapo, lo dejaron de llamar Culí y le encasquetaron el apodo de “El telegráfico” y en una de esas salidas, el también componente de la selección Camilo Scribani, los invitó a La Vega a disfrutar de un buen Toddy. Cual sería la sorpresa cuando les estaban cobrando por cada unidad Bs. 3, montaron una protesta y le dijeron al dueño que en La Casa Nueva York de El Tigre, era de mejor calidad y constaban Bs. 0,50, además eran futbolistas y los viáticos que les suministraban era de Bs. 5 al día. El dueño de la fonda les replicó “Bueno, no paguen nada, pero se marchan ya de aquí” El que no llora no mama.

José Oito Lira Rondón, lleva el fútbol en la sangre. Junto a Alí Martínez, fundaron el Fútbolito en El Tigre. Armaron 8 equipos, hicieron un torneo en el campo de los Cachorros en Pueblo Ajuro, que para ese momento era pura arena, lo cual no fue óbice para que culminarán con éxito la aventura, se sembrara en el corazón de los niños y jóvenes el fútbolito y hoy es practicado masivamente en todos los rincones de la ciudad.

Otra cosa interesante, Oito Lira, asegura que, el fútbol entró al país por El Callao. La Isla de Trinidad era colonia de Inglaterra y la mayoría de los Callaoenses tienen raíces trinitarias y consecuencialmente fueron ellos en Venezuela los pioneros de ese versátil, masivo, interesante y emocionante deporte que hoy mueve millones de fanáticos y sumas mil millonarias de dinero. Estamos en el preámbulo de la Copa América. Salimos de la Serie del Caribe en materia beisbolística y entramos en la orbita del fútbol. Apostamos al éxito de la jornada, ligaremos a la Vinotinto, que gane el mejor y una vez que ruede el balón en San Cristóbal, seguiremos las incidencias de los juegos a través de la pantalla chica e invitaremos a José Oito Lira Rondón para que nos ilustre en cada jugada y nos comente las perspectivas de cada equipo en el torneo. Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Hay esperanza, es ahora o nunca. ¡Gol! De la vino tinto y se desata la locura. Los fuegos artificiales están asegurados para celebrar cada gol y cada triunfo. José “Nene” Hernández los garantiza desde su fábrica en Valencia. En la “Peña” nos vemos y el amigo “Pepe” que tiene monitores en todos los ambientes de la Tasca, con la amabilidad que les es proverbial, la eficiencia de su personal y calidad de sus comidas y bebidas completará un cuadro envidiable. Con Oito y Pepe que conocen en profundidad el juego del fútbol, no habrá detalle del juego que no disfrutemos y estoy seguro la pasaremos de órdago.





jueves, febrero 22, 2007

Los 74 años de la ciudad

El único deber que tenemos
con la historia es reescribirla

Oscar Wilde (1854-1900).
Novelista, poeta, crítico literario y autor teatral irlandés.
El principio y origen de una cosa se conoce como fundación. Partiendo de esa base podemos decir sin temor a equívocos que la ciudad de El Tigre tuvo fundación. El principio fue el descubrimiento del petróleo en la Mesa de Guanipa y su origen la gente que fue ubicándose en las cercanías de la perforación del pozo OG1, que poco a poco fue sin percatarse, fundando un pueblo, que desde hace unos años atrás buscando su identidad propia, su origen y principio adoptó sabiamente como fecha referencial de su fundación el 23 de febrero de 1933 día en que entró en producción el pozo OG1. Obviamente si no sale el chorro de petróleo, habían cometido uno de los tantos errores que cometen en la búsqueda del oro negro, los gringos recogen sus instrumentos y se marchan, los nativos del Caris regresan a sus casas y la cuestión hubiese quedado en el recuerdo.

No hubo error, el pozo petrolero en plena actividad necesitó de mano de obra. Los nativos del Caris sólo trabajaban como ayudantes en las labores cotidianas que se producen automáticamente alrededor de la actividad petrolera y para no ir y venir todos los días por caminos rústicos y sin medios de transporte rápido, optaron por construir su bahareques en la mesa, desde donde les era más fácil acceder a los trabajos, vender sus comidas, guarapos y estar cerca donde se generaba una riqueza que les aportaba buenos dividendos, hasta ese momento desconocida por todos. Los Cariceños fueron los primeros ayudantes de los americanos y por ende junto a ellos que se instalaron en carpas (Los famosos campos de lonas) los primero pobladores del pueblo de El Tigre. Para mi humilde entender, esos indiscutiblemente fueron los fundadores de la ciudad que hoy cumple 74 años.

El incremento de la actividad del pozo OG1 demandó con urgencia mano de obra calificada. Esa mano de obra fue encontrada en Margarita, por que los ñeros habían interrumpido su experiencia de algunos años en los campos petroleros del Zulia, donde la explotación petrolera estaba consolidándose, ya que el Presidente del estado Nueva Esparta había enviado una misiva a su compadre Juan Vicente Gómez, donde le solicitaba que le devolviera a su tierra natal al numeroso grupo de margariteños que trabajan en la industria petrolera del Zulia, debido a que la población corría el riesgo de extinguirse como consecuencia del abandono en que sumieron los hombres a las mujeres. Gómez inmediatamente escribió su compadre Vicenzo Pérez Soto, donde le ordenaba que “repatriara” a los margariteños a la Isla por las razones antes expuestas. Retornaron a su lar nativo los ñeros, de nuevo a vivir del agua y la concha porque en la Isla, para la época, no había oportunidades de trabajo bien remuneradas y las de poca remuneración eran bien escasas.

¡Bingo! Al poco tiempo de ese suceso histórico, reventó la explotación petrolera en esta zona, abrió un mar de oportunidades para los Margariteños ansiosos de volver a la actividad y es por ellos que la incipiente población - que le debe su nombre al hecho de una leyenda Cariceña que contaba, de que anualmente por la mesa pasaba un fiero tigre y como el pozo OG1! Estaba en esa dirección le colocaron este nombre con el cual es conocida - se llenó de ñeros que tenían experiencia en el trabajo petrolero y además poseían una fortaleza física a toda prueba que dejaba pasmado a los gringos. De allí viene la gran influencia margariteña en la vida de El Tigrense. Indudablemente fue la inmigración más grande que llegó al pueblo, trajeron sus familias y además se sembraron para toda la vida. Prueba de su influencia en nuestra idiosincrasia es que adoptamos sus costumbres culinarias, (Quien no se come un domingo un cororito frito con arepa o un buen sancocho de pescado) existe una casa Nueva Esparta cuyo lema es “Una columna del hogar venezolano” y para no dejar lugar a dudas somos hijos de la Virgen del Valle. ¡Mi mai por Dios!

Hago esta pequeña crónica de la fundación de El Tigre, su principio, origen, primeros pobladores, fundadores, como una contribución a la conservación de la memoria histórica de la ciudad y para enriquecer el acervo cultural de nuestra patria chica, que hoy está de cumpleaños y de la cual soy oriundo e hijo de sus primeros pobladores venidos del Caris que sin duda, junto a los gringos y margariteños, formaron parte de la legión de fundadores.

domingo, febrero 11, 2007

Personajes de mi pueblo: Brazón

Un hombre, cualquier hombre, vale más
que una bandera, cualquier bandera

Eduardo Chillida Juantegui (1924-2002)
Artista español.
El deporte une a la gente. El béisbol en Venezuela es la pasión. Ese deporte, nos ha unido a mucha gente que aún nacida en otros lares llegó a nuestra ciudad para no irse. Es el caso de Alberto Cayetano Brazón, que nació el 23 de marzo de 1939, seis años después de la fundación de El Tigre, en Caripito – estado Monagas dónde apenas vivió 5 años porqué a su progenitor le ofrecieron trabajo en los muelles de Puerto Cabello y como la troja para la época estaba altísima, agarró su familia y emigró buscando mejores niveles de vida, cuestión que logró relativamente en las primeras del cambio, pues a los 3 años enfermó y no pudo trabajar más, lo que obligó al hijo mayor encargarse de sacar adelante la familia. Difícil tarea ya que nuestro personaje Alberto Cayetano Brazón para el momento solo contaba con 8 años, lo cual no fue óbice para que no le pusiera corazón y buscara la arepa. No todos tienen la dicha de nacer en cuna de oro.

En Puerto Cabello, hay un sector conocido como ”La Cantarilla” famoso porque allí, precisamente, se inició el fallido golpe de estado contra el gobierno constitucional de don Rómulo Betancourt y dónde funcionaba un improvisado terminal de pasajeros en el cual llegaban los autobuses que provenían de todas partes del país. El niño Alberto Cayetano Brazón que vivía a muy poca distancia del lugar, aprovecho la situación para sacarle provecho. Les cargaba las maletas a los pasajeros que llegaban y a los que salían de viaje. La propina era una locha, medio y cuando había un alma generosa le regalaba por el favor prestado un real. Ese trabajo lo realizaba en las mañanas y por la tarde lustraba zapatos y con eso completaba para que en la casa no faltara el recado de olla. Eran 5 bocas. El padre don Jacinto Zabaleta, la madre Petra del Carmen Brazón y los hermanos Lino Zabaleta que hoy vive en San Felipe y su hermana Audelina Zabaleta que se resiste a salir de Puerto Cabello donde contrajo matrimonio, tiene su familia y dónde Brazón viaja todos los años a pasar navidades y año nuevo. Dura la vida, pero con esfuerzo y decencia se ganaba sus churupos dignamente.

Desde muy joven Alberto Cayetano Brazón abrazó la pasión por el béisbol. Cuando niño, en sus tiempos libres, lo practicaba con mucho entusiasmo. Unos amigos de San Felipe que formaban parte del equipo doble AA patrocinado por La Ford, lo invitaron a participar con ellos, le facilitaban un viático de Bs. 2, para que viajará los días martes, miércoles y jueves que valía el pasaje ida y vuelta de Puerto Cabello a la capital del estado Yaracuy, e inició su carrera en el béisbol amateur organizado, jugando segunda base, luego formó parte del equipo de Obreros del Servicio Portuario (OSP) de Puerto Cabello, en la misma posición por espacio de unos 3 años. Con la familia ya encaminada a los 22 años de edad, emigró hasta Puerto La Cruz en dónde un tío era prefecto y otro desempeñaba igual cargo en Guanta. Joven guapo, “apoyao” y en plenitud de condiciones inmediatamente se enroló en el equipo OSP de Guanta como y le asignaron la receptoria del equipo durante dos temporadas, el año siguiente, por razones que desconoce, el equipo no salió y es cuando Jesús “Chucho” Hernández, Roberto “Rudy” Carrillo y Pedro Emilio Rojas Vargas, que eran los mentores del incipiente equipo, orgullo de los Tïgrenses “Criollos de El Tigre”, lo atraen hasta nuestra querida ciudad, para que forme parte del roster de la novena ya que era, a pesar de su juventud, un pelotero fogueado pues había participado en 4 nacionales realizados en Falcón, Zulia, Carabobo y Lara como regular y un desempeño brillante.

Una vez en la ciudad, lo hospedaron en una casa que alquiló el equipo, la cual compartía con la estelar primera base del equipo, procedente de Cumana, Miguel Gascón, la papa se las proporcionaba “Rudy” Carrillo y se dedicó a tiempo completo a jugar béisbol. Tenía el estadio Alejandro “Patón” Carrasquel un año de fundado y béisbol AA, aunque incipiente, ya gozaba de una gran legión de fanáticos. El manager Agustín Ortiz, contaba en ese line up, con peloteros de la talla de Eustoquio “Bigote” López, Alcibíades “Tirria” Velásquez, Luís “Bolín” López, Hildemaro Blanco, Oscar “Pensilvania” Maza, Rafael Rodulfo, Luís “Buzo” Noriega, Héctor “Musulungo” Gómez, Martín Presilla toda una legión de estrellas que no le permitían jugar regularmente, pero no le bajaba su autoestima porque estaba conciente que lo que tenía adelante eran peloteros de una categoría indiscutible. Los que somos amantes del béisbol podemos corroborar esa verdad. Esa fue la época de oro del equipo insignia de El Tigre y que hoy con la remodelación total del estadio que ahora lleva el nombre del extraordinario ex jugador Enzo Hernández, debería ser patrocinado de nuevo por las autoridades locales. Es cuestión de querer la ciudad y sus mejores tradiciones.

La ciudad de El Tigre, que nació al calor de la industria petrolera un 23 de febrero de 1933, tiene la virtud de atraer a mucha gente y una vez que la conocen se quedan para siempre, máxime en el caso de Alberto Cayetano Brazón que se enamoró y casó con la oriunda Mercedes González y en cuya unión matrimonial, procrearon 4 hijos, Mercedes, Freddy, Xiomara y Amarilis, los cuales levantó con su trabajo como salvavidas en el club de Campo Norte en San Tome, que lo llevó también a formar filas con el equipo de Mene Grande y una vez que salió de esa empresa se alternó como chancero en las contratas Giormen, Zolato, Digiusto y muchas otras que siempre tenían empleo, pagaban muy bien para el momento y le hacían permitían vivir holgadamente junto a su prole.

Un domingo, tenían juego en el estadio Venezuela de Barcelona contra el temible equipo MOP que era la divisa emblemática de la capital del estado, caía un torrencial aguacero en la ciudad, faltaban mucho jugadores, no llegó el chofer del autobús y a las 8 y 30 AM, el propio “Bigote López, agarró en volante y con 11 jugadores más que incluían 5 pitcher, arrancó y llegaron al estadio a 5 para las 11 AM cuando estaban a punto de cantarle forfeit, se uniformaron, calentaron unos minutos y a las 11 y 30 Cantaron Play. En el line up habían 3 pitcher jugando posiciones y en la lomita se encaramó a enviar los bultos postales el estelar Rafael Rodulfo. En el 2do. inning, con 3 en circulación Hildemaro Blanco soltó un “tubeyote” .barre bases y el juego se mantuvo con ese score hasta el 8vo. cuando, después de 2 outs, ante un pestañeo del lanzador Rodulfo, Francisco Bolívar le ligó hit, venía al bate el excelente bateador Douglas Estaba, Brazón que se desempeñaba como receptor se acerca a Rodulfo y le dice no le lances nada bueno que es peligroso. Rodolfo, confiado en la calidad de sus lanzamientos, pretendió poncharlo con una recta y Douglas Estaba le sacudió un laberíntico jonrón por el left, les anotaron 2 y a pesar de todo, la pizarra concluyó 3 a 2, Criollos ganó un juego histórico y Alberto Cayetano Brazón, le brillan los ojos de emoción cuando recuerda esa gesta heroica que forma parte de las más bellas paginas de la larga y dilatada trayectoria deportiva de nuestros gloriosos Criollos de El Tigre.

Alberto Cayetano Brazón, también se destacó como manager del desaparecido y siempre bien recordado equipo clase A, Deportivo Orinoco. 7 años consecutivos en los cuales obtuvo 5 campeonatos locales y dos estadales. Durante 2 años dirigió el equipo de Motoriente y lo llevó a campeón en una oportunidad. Hoy, con 67 años a cuestas está retirado de toda actividad deportiva y laboral, a causa de una ulcera que el afecta una pierna, sobrevive, de la generosidad de sus amigos, entre los cuales destaca a Boanerge Cermeño propietario de Silenciadores “Don Juan” y aspira que las autoridades, locales o regionales, le ayuden a superar esa penosa enfermedad y pueda concluir su ciclo vital, enseñando y orientando a las nuevas generaciones.

Como decimos coloquialmente, “pa’ donde coge con esa pata hinchá” Hasta ahora está resignado, pero esperanzado en que Dios le pondrá en el camino la mano caritativa de algún gobernante y mientras tanto, solo se permite en el béisbol, jugar el papel de fanático y crítico. No le queda otra, sin embargo, creo que bien vale que lo ayuden porque con sus virtudes y defectos es un personaje del pueblo que lucho duró para que las banderas deportivas de la ciudad ondearan orgullosas y con dignidad en el firmamento nacional. Las autoridades competentes tienen la palabra. Conservemos la bandera, pero ayudemos también al hombre. Es cuestión de sensibilidad humana.




jueves, febrero 01, 2007

Liceo José Celestino Herrera Hurtado

Los hombres públicos valen tanto cuanto
es la opinión que se tiene de ellos

Simón Bolívar.
El único liceo que depende el gobierno regional existente en la zona sur es el José Celestino Herrera Hurtado, que funciona en el sector Villa Rosa de la ciudad que fue fundada el 23 de febrero de 1.933, al calor de la industria petrolera. Fue Construido durante la gestión de Lic. Dennis Antonio Balza Ron y el mismo lo inauguró el 15 de noviembre de 1995, con una matrícula inicial de 220 alumnos y bajo la dirección provisional de la profesora María Elena Lanz, que para el momento se desempeñaba como supervisora regional y la asistencia desde la jefatura de evaluación, del profesor Luís Felipe Oráa. En el año 96 egresó la primera promoción que fue a continuar estudios al Liceo Pedro Briceño Méndez. Nació con 7mo. 8vo. 9no. y desde el año 2006, por disposición del gobernador Dr. Tarek William Saab, se fundaron 2 secciones de 4to. año y para este 2007 ya la gobernación previó en el presupuesto los recursos para que los estudiantes cursen también el 5to año sin sobresaltos y cerca de sus viviendas, lo que les permitirá, ahorrar en pasajes, meriendas y mejorar su rendimiento, por que antes tenían que pagar dos vehículos de pasajeros y salir de sus hogares a las 5 AM, para llegar puntualmente al Liceo Pedro Briceño Méndez.

En el año lectivo 1.997, fue designado como director titular el Prof. David Malavé, quien trabajó arduamente para lograr que se incrementara la matricula, lo cual obtuvo para el año 1998 cuando iniciaron actividades con una matrícula de 400 alumnos. A mediados de ese año, el Prof. Malavé renuncia, ascienden al Prof. Luís Felipe Oráa a subdirector y lo encargan de la dirección para concluir el año lectivo. En el año 1.999, nombran al Prof. Oráa como director titular, crean una subdirección y ascienden a la profesora Adelina García, que se desempeñaba como Jefe de Evaluación. En el año siguiente se incrementa la matricula a 500 alumnos, se crea la subdirección administrativa y designan al Prof. Pedro Rodríguez. En el 2.002 ascienden a la profesora Esperanza Medero como Jefe de Evaluación y crean en el 2.003 una seccional que dirige el Prof. José Pino Lunar, el pasado año crearon una nueva seccional y es nombrado para su jefatura al Prof. Ángel Cedeño. Las secretarias fundadoras fueron Leiby Juliens, Flor Esperanza Evans y Lilia Verde, que ahora cuentan con la incorporación de Zunilde Rodríguez, María Corales y Janet Cortéz. El personal obrero inicial fue compuesto por las trabajadoras educacionales Del Valle Salazar y Marián Álvarez, que ahora están reforzadas en sus labores por Damaris Álvarez, Israel Quintana, Gladis Salazar e Isbelia Noriega, que fueron incorporadas en las postrimerías del gobierno del Dr. David de Lima junto a 9 profesores que no tenían disponibilidad presupuestaria y con nombramientos dudosos, cuestión que solucionó el Dr. Tarek William Saab, al otorgarles la titularidad, reconociéndoles su tiempo de trabajo y cancelándoles todos los retroactivos, como lo manifiesta el director del plantel Luís Felipe Oráa, quién también reconoce, sin mezquindad de ningún tipo, que la mejor aliada que ha tenido esa institución en estos últimos tiempos es la Lic Imán Saab.

En estos últimos 2 años el gobierno regional ha dado un impulso importante para el desarrollo, crecimiento y consolidación al Liceo José Celestino Herrera Hurtado. Una bella cancha múltiple, totalmente techada, con tribuna para 120 espectadores. Un infocentro con 10 computadoras modernas con lo último en tecnología de punta, conectadas al servicio de Internet. En las mañanas es un laboratorio para el aprendizaje de los alumnos en computación y en las tarde una biblioteca virtual para que los jóvenes hagan sus consultas académicas. 100 mesas con sus respectivas sillas escolares, 2 filtros de agua y toda la papelería para lo que resta del año lectivo. Además al liceo le computarizaron totalmente el departamento de evaluación, los procesos administrativos y académicos de la dirección, subdirecciones y seccionales. Para este año tienen aprobado el presupuesto para la construcción de 5 aulas, 2 baños, 2 laboratorios, una oficina administrativa y el comedor estudiantil, que no solo brindará servicio a los alumnos de la institución que ya están en el orden de los 650, sino también a los 400 niños que cursan estudios en la escuela aledaña “Napoleón Ledezma” lo que se constituirá en un hito en la integración educativa y solidaridad alimenticia de la popular urbanización Villa Rosa y sectores populares circunvecinos.

El Liceo fue bautizado con el nombre de un eximio educador, oriundo de Aragua de Barcelona, de conducta intachable e impecable hoja de servicio público, que dedicó su vida a la educación en el estado Anzoátegui, el Prof. José Celestino Herrera Hurtado quién fue director del histórico Liceo Cajigal y que culminó su larga y dilatada carrera en el sector educativo como Jefe de la Región del Ministerio de educación. Un hombre público que tiene un valor inconmensurable, ya que dejo una profunda e indeleble huella de lo que debe ser un educador, ciudadano y líder gremial, en un sector tan delicado cuya misión es el de moldear, instruir, educar y encaminar al futuro del país, representado en su capital humano más preciado como es la juventud estudiosa. Fue un hombre público, que tiene el valor de la excelente opinión que todos los que tuvimos el honor de conocerlo, le profesamos y que fue labrada a todo lo largo de su existencia.

Dijo el poeta del pueblo Andrés Eloy Blanco “Lo que hay que hacer es mejor…y no decir que se es bueno…lo que hay que hacer es dar más y no decir que se ha dado” El compromiso de la institución es seguir creciendo, desarrollándose y brindar una buena y mejor educación a los sectores populares donde está enclavada. El Prof, Luís Felipe Oráa, que lidera la comunidad educativa desde la dirección del liceo, no titubea en asegurar que toda el conglomerado estudiantil, personal administrativo, obrero, los vecinos y la gobernación están unidos en un solo haz de voluntades, para que el único Liceo que depende de la Gobernación del estado en la zona sur, se convierta en referencia obligada de excelencia en toda la geografía de Anzoátegui y el país.

Ellos todos, están comprometidos a dar más y reconocer a las mujeres y hombres públicos, que están haciendo posible está maravillosa realidad que se proyecta con excelentes augurios hacia el futuro. En esa primera línea están reconocidos el Dr. Tarek William Saab, Esperanza de Lima e Imán Saab. Lo dice, sin mezquindad de ningún tipo el Prof. Luís Oráa, que busca apoyo, ayuda y solución de los problemas del liceo, donde sea necesario y le hace el reconocimiento a quien atiende diligentemente los requerimientos para la institución educativa que dirige.

Lo más importante de todo esto, es que un liceo cuya construcción y puesta en servicio fue realizada por un gobierno de Acción Democrática, que fue idealizado e impulsado por nosotros, José Miguel Arismendi Marín como alcalde del municipio, este humilde servidor desde la Asamblea Legislativa, la profesora Liliam Bompart como secretaria de educación del CEM, ha tenido continuidad administrativa por este gobierno revolucionario y esa acción, no sectaria, lo reconocemos como un hecho positivo que enaltece a quien dirige los destinos del estado. La comunidad está por encima de actitudes miserables y hacer este recuento con imparcialidad, equidad y sin sectarismos, no quita la posición ideológica que cada quien abraza.

Nunca podré olvidar el maravilloso momento de esa inauguración, pero tampoco podré olvidar los rostros de satisfacción de los luchadores sociales y vecinales, Alberto Corales, Iris Villegas y Nilda Paris que vieron ese advenimiento como el justo reconocimiento a sus largas y denodadas luchas por la consecución de tan importante obra educativa para la juventud estudiosa que habita en las llamadas villas y sectores adyacentes. Entre ellos y nosotros lo hicimos posible y hoy debemos estar orgullosos de su crecimiento y consolidación.
Es una síntesis de la evolución histórica del Liceo José Celestino Herrera Hurtado, una novel institución de educación media la cual reseñamos con la sana intención de conservar en la memoria histórica de la ciudad su nacimiento, desarrollo, crecimiento y consolidación e incentivar a todos los que están actualmente involucrados y comprometidos con tan maravillosa obra educativa para que no desmayen hasta convertirla en la mejor de la región. La juventud estudiosa del sector suroeste de la ciudad lo tiene bien merecido. No olvidéis: Abran escuelas y cerraran cárceles.