viernes, noviembre 21, 2008

Personajes de mi pueblo: Juan Medina Lugo

La gloria está en ser
grande y ser útil

Simón Bolívar


Humilde, sencillo, pausado, campechano, honesto, discreto, sincero, franco y espontáneo, el profesor Juan Medina Lugo que nació en Atapirire, municipio Francisco de Miranda del estado Anzoátegui, fue un destacado luchador por la democracia y la libertad. Desde muy joven incursionó en la actividad política siempre en las filas de Acción Democrática, donde destacó como dirigente gremial en el sector de la educación, pero que también le costó cárcel y persecuciones durante la ignominiosa, brutal y sangrienta dictadura del Gral. Marcos Evangelista Pérez Jiménez. Vivió intensamente los tiempos difíciles, peligrosos y disfrutó también el fruto de sus luchas: el sistema democrático y las libertades públicas.

Tuve el inmenso privilegio de gozar de su amistad y compartir una pequeña parte de sus luchas. En ellas conocí de sus preocupaciones, sus angustias y sus deseos de servir, de ser útil sin más recompensa que la satisfacción del deber cumplido. Eso lo hizo grande en el aprecio colectivo y quedó sembrado en el corazón de su segunda patria chica: El Tigre. Fue el primer director del Liceo Briceño Méndez cuando inició sus actividades académicas en la calle Ayacucho del Casco Viejo detrás de la ferretería Farcheg y desde allí, inició su larga y dilatada carrera política y de servicio público, pasando por importantes cargos gremiales como Presidente del Colegio de Profesores de Venezuela, de representación popular fue senador por el estado Monagas, designado gobernador del estado Anzoátegui y Presidente del IPASME para solo mencionar los más relevantes.

Todos en la ciudad le reconocen la paternidad, entre otras obras importantes, del Liceo Agropecuario, el Instituto Universitario de Tecnología José Antonio Anzoátegui y la edificación de la sede del IPASME. También fue quien gestionó y logró la instalación de la Escuela Agropecuaria de Atapirire y quien le llevó la carretera asfaltada desde El Caris a su lar nativo. En su gestión como gobernador del estado se empeñó en la construcción de la avenida Fernando Peñalver, la hizo e inauguró, con él logramos la construcción del estadio de béisbol menor. Una lucha titánica emprendida por el fraterno amigo Pedro Emilio Rojas Vargas (Pejas) que nosotros canalizamos ante el Prof. Medina Lugo y fue construida bajo su mandato e inaugura posteriormente por el Dr. Otto Padrón Guevara que le sustituyó en el cargo por disposición del presidente Jaime Lusinchi. Esa maravillosa obra fue bautizada merecidamente con el nombre de PEJAS y los frutos están a vista.

La grandeza del profesor Juan Medina Lugo viene dada exactamente por el hecho de que fue útil a la zona sur que lo vio nacer, formarse y realizarse y por la cual siempre tuvo una querencia muy especial. No había programa, obras, presupuesto de cualquier índole por la cual no luchara, se fajara y peleara para traerla a nuestra zona. La única vez que he pisado el palacio de gobierno y el despacho presidencial, para ser más especifico, fue cuando ejercí la presidencia del Concejo Municipal, desde dónde, con él como líder del proyecto y el Ing. Jesús González López, a la sazón director de nuestra máxima casa de estudios, impulsamos a todas las instancias de gobierno la elevación del IUTJAA al nivel de politécnico y fuimos recibido en audiencia especial por el Presidente Carlos Andrés Pérez Rodríguez quien ofreció hacerlo realidad en su periodo de gobierno, cuestión que no cumplió por la turbulencia política que se presentó y que lo eyectó del poder. Esa es otra historia.
La elevación del IUTJAA fue un sueño que no vio cristalizado y que nosotros desde cualquier trinchera de lucha tengamos tenemos que seguir promoviendo, trabajando y luchando para hacerla realidad más temprano que tarde como el mejor homenaje póstumo al amigo, al orientador, al hombre de realizaciones de gran utilidad como fue el Prof. Juan Medina Lugo y quien hoy, podemos decir sin temor a equívocos. Ejemplo de juventudes. Adiós a un eximio hombre público y mejor amigo. Desaparecido físicamente, perdurará en el corazón colectivo para siempre por su trayectoria, conducta realizaciones. Por sus ejecutorías os conoceréis. ¡Paz a sus restos!

lunes, octubre 13, 2008

Personajes de mi pueblo: Felipe


Enfrentarse, siempre enfrentarse, es el modo
de resolver el problema. ¡Enfrentarse a él!"

Joseph Conrad (1857-1924)
Novelista británico de origen polaco.

Hay sitios emblemáticos en El Tigre, que son lugares de referencia obligada de los citadinos. La bodega de Felipe es uno de esos lugares. Ubicada en la 2da. calle c/c 3ra. carrera de Pueblo Nuevo Sur, tiene puntos equidistantes con la sede del edificio municipal y las plazas Bolívar y Martí. Cuando alguien solicita la dirección de alguna familia, un negocio o ubicación de algo en ese populoso sector, todos los conocedores de la ciudad, respondemos a coro: más allá o más acá, adelante o en la parte de atrás muy cerca de la bodega de Felipe. El sitio es como un calvo en un estadio. Todos lo toman como punto de referencia para ubicar a alguna persona o sitio que busque precisar a otro.

Felipe Neri Castillo Rodríguez ¿Castillo? Nació en La Asunción, estado Nueva Esparta, el 26 de mayo de 1918, del matrimonio conformado por Adón Rodríguez y Francisca Guillen. El Castillo lo heredó por la terquedad del párroco de esa época en su pueblo natal. El padre Agustín se negó a reconocerlo como hijo legítimo porque sus abuelos no habían contraído nupcias por la iglesia y el padre entonces no era Rodríguez sino Castillo, que era el apellido de la abuela. Un rollo que luego se corrigió en el tiempo y adoptó el apellido paterno. Ese cura, recuerda Felipe, solicitó que cuando muriera lo enterraran en la iglesia, le cumplieron su deseo, pero una vez que llegaron otros padres, lo sacaron y llevaron sus restos al camposanto de la ciudad.

Fueron 27 años los que vivió Felipe en La Asunción, los cuales dedicó a trabajar el campo. En esos tiempos no había escuela en el pueblo, no estudió pero se las ingenio para aprender a leer y escribir por su cuenta. Tampoco había opciones de trabajo y la actividad económica se reducía a la agricultura, por lo que los nativos “salían escabillao” a buscar auxilio económico y muchos llegaron a El Tigre, que había nacido al calor de la industria petrolera el 23 de febrero de 1933, cuya actividad era muy febril, abriendo posibilidades de empleos bien remunerados y estables. Muchos familiares de Felipe emigraron a este paraíso soñado, lo entusiasmaron y en el año 1945, llegó a la calle Brisas de Mar donde fijó residencia por un mes en la casa de Francisco Quijada.

Durante ese mes se dedicó a viajar a la zona de Periquito a cortar, seleccionar y transportar madera hasta El Tigre, para la construcción de las casas de bahareque y en uno de esos viajes, el vehículo volcó y cuando despertó estaba en el hospital de San Tomé. Estuvo 4 días hospitalizado, le dieron de alta y trascurrido medio mes, Silverio González, paisano y con gran influencia en Mene Grande, lo reportó y lo enviaron al Periquito. En ese mismo tiempo había llegado al pueblo a la misma calle Brisas del Mar, desde Puerto Santo, estado Sucre, pero a la casa de Viviano Carneiro, la joven Edita Rivas y al padre, la compañía, también mandó trabajar para Periquito, donde conoció a Felipe, se enamoraron, contrajeron nupcias, formaron su familia en la cual procrearon 5 hijos, Argenis, Noris, Gladis, Carmen y Felipe, todos profesionales y honorable padres de familia. “Con esta bodeguita y en esta esquina educamos a nuestros hijos” dicen orgullosos al unísono.

No todo le resultó color de rosa a Felipe. Cuando comenzó a trabajar en Mene Grande, vio con asombró que le hacían un descuento en el sobre, por concepto de hospitalización. Resulta que había quedado registrado en los archivos del hospital de San Tomé cuando estuvo hospitalizado los 4 días y la deuda era de Bs. 350,oo que le fueron cobrando fraccionadamente. Luego cuando tenía ya 3 años y medio en la empresa, sufrió un accidente laboral, un compañero de trabajo golpeó con un martillo una cupilla que le dio en un ojo el cual perdió en el acto. Volvió por 3 días y medio al hospital de San Tomé y cuando le dieron de alta lo trasladaron desde Periquito al campo de San Tomé como ayudante de soldadura. Con ese accidente, no podía aceptar ese riguroso y exigente trabajo, renunció, pidió su tiempo y lo liquidaron. Volvió a su tierra natal y por espacio de 2 años se dedicó de nuevo a la agricultura, hasta que decidió, de nuevo, volver a El Tigre para dedicarse al comercio, actividad a la cual y a pesar de la edad, todavía se dedica.

Iniciándose la década de 1950, instaló una bodega en la avenida 5, muy cerca del Hotel Panamerican, la cual a los 3 años mudó para la 2da. calle sur, hoy conocida como Miguel Otero Silva y muchos vecinos dicen, que no le quitan mérito a ese eximio escritor, pero en justicia, debería llamarse Felipe Rodríguez ya que, en el año 1953 fue su fundador y habitante hasta la fecha y la hora que Dios decida su ida al otro mundo. La bodega “La Auxiliadora” de Felipe, es un rincón histórico de la ciudad y como dijimos antes, un punto referencial para ubicar una dirección en ese bullicioso sector de Pueblo Nuevo Sur, cuyos primeros vecinos fueron Clara Calzadilla, Remigio Marcano, Andrés Pérez, y Polo Noriega, margariteños, Elpidio Durán, padre uno de los mejores técnico en partes eléctricas de vehículos Aníbal Durán y Ana María Santana quienes también apostaron por el futuro de está pequeña urbe y dejaron prolijas y honorables familias que hoy forman parte y engrandecen el gentilicio Tígrense.

En el año 1958, a la caída de la dictadura del General Marcos Evangelista Pérez Jiménez, Felipe tenía su bodega abierta normalmente y había un ruidoso acto en la plaza Bolívar. La gente corría a presenciar el regreso de los presos de Guasina, que serían oradores en el lugar. La señora Edita Rivas y una hija mayor de Polo, Norberta se “encambimbaron” y se fueron a la plaza y de repente se presentó la guardia nacional echando plomo. La carrera de ambas fue tan desenfrenada que Norberta “largó” los zapatos y pasaron frente a la bodega marcando la milla y Felipe al verlas pasar, les gritó “Epa, ¿adonde van? esta es la casa” echaron un frenazo, regresaron, la cuestión no pasó de un susto y la vida siguió su curso normal. La curiosidad mató el gato.

Cuenta Felipe que por muchos años mantenía la bodega abierta hasta muy tarde de la noche y la única vez que lo mandaron a cerrar fue porque se quedó con unos amigos hasta las 2 AM, pasó una comisión de la Guardia Nacional y le llamó la atención. En la última década y sobre todo en estos últimos 2 años tiene que cerrar tempranito ya que el hampa anda con el moño suelto y ha sido víctima de muchos robos. El último sablazo fue con el paquete chileno. Le aplicaron el viejo truco y perdió Bs. 800 mil en tarjetas telefónicas. La delincuencia no tiene paz con la miseria, no respeta edad, religión, condición social o preferencias políticas. Es corte parejo y hoy, hay que vivir preso en la casa, mientras los ladrones y facinerosos son dueños de la calle y los espacios públicos.
Don Felipe Rodríguez ha demostrado con creces, a lo largo de su vida que el modo de resolver los problemas es enfrentándolos. Hoy enfrenta algunos quebrantos de salud, pero no se rinde y los enfrenta con mucho estoicismo, seguro que los vencerá para continuar por otros años su fructífero paso por esta vida y continuar escribiendo las más bellas páginas del desarrollo y progreso de El Tigre.

lunes, mayo 19, 2008

Héroes arrinconados de mi pueblo

El ídolo de hoy arrincona al héroe de ayer,
y a la vez lo reemplaza el héroe del mañana

Washington Irving (1783-1859)
Escritor estadounidense.

En la antigua Grecia les concedían el titulo de héroes a los grandes hombres que por sus acciones eran divinizados. Eran muy rigurosos en la selección de esa élite, difícilmente se equivocaban y mucho menos dejaban cabos sueltos para debates públicos que colocaran en entredicho algún exaltado a esa excelsa categoría. Es tradición también en Venezuela que muchos nombres de personajes destacados en la actividad pública o privada sean escogidos para bautizar obras de infraestructura con la noble intención de ser recordados de por vida. Con ese egregio gesto le reconocen sus meritos y son encumbrados en la historia del país, el estado o la ciudad. Muchos pueden y con muchísimas razones distinguirse como héroes y otros que no califican como tales, les otorgan una mención especial por su trayectoria a favor de la paz, la vida, la creación, la fundación y consolidación de los pueblos, las naciones y el desarrollo integral de la humanidad. Honor a quien honor merece.

Hacemos referencia a estos aspectos ya que los vecinos del Casco Viejo de la ciudad están indignados por lo que consideran un irrespeto por parte del alcalde, al colocar el nombre de un foráneo, cuya trayectoria de apenas un año en la ciudad dejó una estela de dudas con relación a su naturaleza violenta, cultura de la muerte y rectitud como hombre público. Ellos no critican que la máxima autoridad local lo considere “su” héroe, entienden que era su hombre de confianza y eso no tiene problemas. Es su verdad y la respetan. Lo que censuran es la aberración de pretender imponerlo a los vecinos, a muchas de sus víctimas y al municipio como un héroe, irrespetando la memoria de quienes con trabajo, sacrificio, dignidad y conductas ejemplares fueron los fundadores y que bien merecen – sin aristas políticas – llevar el nombre de las obras que se inauguran en el municipio y en especial en el casco histórico de la ciudad. ¿No los conoció? evidente ¿Nunca los oyó nombrar? comprensible. Entonces con humildad, tiene que asesorarse porque el desconocimiento, no justifica semejantes e imperdonables errores y omisiones.

Cómo puede olvidar una autoridad municipal, que dice estar orgulloso de ser tígrense, que ese sector primigenio de la ciudad fueron precursores personajes de la talla moral, ética, creativa, intelectual, humanista y laboral de José Eusebio Colmenares y el comerciante José Rodríguez “Barón” instauradores de la banda municipal, primer saxofonista y bajista de esa agrupación musical local. Ramón Matute el dueño de la bodega “La Cueva” Fucho Gutiérrez destacado minorista, los hermanos justo y Máximo Bolívar pioneros en el ramo de la barbería y Juan Chorizo que no utilizaba la bombita y cuando procedía a mojarle el pelo al cliente para que no notaran la falla le decía “cierre lo ojos que esto pica” y le descargaba un buche de agua en la cabellera – Doña Petra Manzanares propietaria del primer hotel que le sobrevive y lleva su apellido, el trabajador petrolero Félix Lozada, Priscila Toussent que deleitaba a los citadino con sus deliciosos besitos, turrones y paté de coco, el chino Ham Lee, que fue el primer cocinero del sismógrafo, único poseedor en esa época de la formula para la elaboración del pan chino y que heredó su hijo Leopoldo Lee que en la calle Caracas, donde siempre vivió junto a su padre, todavía lo produce artesanalmente y con su venta y fortalece su economía familiar.

Nunca olvidan los actuales habitantes hombres y mujeres de la talla y el nombre de Manuel Gamboa el primer sastre del sector, Salvador La Paz y David Barrancas de las bodegas “La Aragueña y La Chaparreña, Dimas La Rosa que dejo una estela de admirables realizaciones, José María Lira Reyes padre de una prolija familia y quien transportaba la madera y las pencas de moriche para los primeros bahareques incluyendo La Casa del Pueblo, Diógenes Pulgar el popular dentista, María Lugo de Medina, madre del distinguido profesor Juan Medina Lugo y dueña de la Colchonería Lugo en la calle Piar, José Manuel Ceballos el primer registrador, el comerciante Alcibíades Cone, José Quiñones dueño de la primera bicicletería, don Samih Murhib, que vivió cuando llegó al embrionario pueblo en la calle Caracas nº 35, Celenia de Quiñones que instaló la famosa academia comercial Pitman, los comerciantes Cecilio Padrón Sánchez y Enrique Pérez, Jesús Díaz de la famosa Estrella Roja, ubicada en la esquina de la calle Lara c/c Girardot, Pedro Morales de la Bodega “La Mina” que funcionó entre las calles Girardot y Urdaneta, Lucio Martínez pionero en la fabrica de refrescos artesanales, Martín “El Chichero”, el contratista Rafael Jiménez que gracias a Dios todavía vive y tiene su residencia paralela al Registro Civil, David Mota el mejor futbolista que ha salido del pueblo, los hermanos Alí, David y Rafael Atías, Jorge Ramón Betancourt el chatarrero y el primero que prestó el servicio de Aseo Urbano Domiciliario con su carretón en la ciudad, entre otros que por razones de espacio y memoria, quedaran pendientes para otra crónica del recuerdo.

El eximio periodista y destacado cronista Evaristo Marín me comentó en unas de las frecuentes tertulias que entablamos, que lo más recomendable es que si el jefe municipal le tenía tanta admiración al jefe policial asesinado en circunstancia aún no develadas, le hubiesen puesto su nombre al cuartel donde tiene su sede la Policía Municipal y reservar para las obras de utilidad pública, de uso común y dominio colectivo los nombres de los fundadores de la ciudad que fueron los verdaderos héroes y no arrinconarlos por ídolos que pueden resultar con pie de barro. Hay que respetar los héroes de ayer, los que surgirán en el presente y que serán reconocidos mañana cuando estén naciendo los del próximo siglo. Cada uno es su tiempo y lugar.
Obviamente que también era valido que se tomara el nombre del Gran Mariscal de Ayacucho Antonio José de Sucre “El Abel de las Américas” como lo llamaba el Libertador, que fue muerto el 4 de junio de 1830, precisamente en la tupida selva de Berruecos ubicada en el camino que va de la ciudad de Popayán a Pasto en la hermana República de Colombia, sitio que llevaba el nombre donde se inauguró la cancha y todo hubiese quedado en santa paz. El alcalde no debe olvidar la muy trillada sentencia de que “Errar es de humano y rectificar es de sabio”. Está a tiempo.

lunes, marzo 03, 2008

Sitios para recordar: El Castelo Branco

El pasado nunca se muere,
ni siquiera es pasado

William Faulkner (1897-1962)
Novelista estadounidense.


Hay sitios que marcan la historia de lo pueblos. El del bar restaurant “Castelo Branco” que fue fundado en el año 1955 por don José Braz Goncalvez, su distinguida esposa Amelía Díaz y sus hijos Manuel y Antonio, muy jóvenes para la época, es uno de esos lugares emblemáticos de la ciudad. Los exquisitos platillos eran y son a precios populares, goza de una nutrida clientela cautiva y leal hasta el santo día de hoy. En sus inicios, el famoso pollo frito con espagueti y la carne guisada con igual contorno u otro a gusto del cliente, tenían un precio Bs. 1,50 y para poder acceder a una mesa en las horas pico había que hacer cola. Estaba el pueblo en plena ebullición, acelerado crecimiento y donde eran muy pocos los establecimientos de esa categoría dedicados al ramo. Calidad, cantidad y precios solidarios.

Don José Braz, un insigne trabajador portugués, que llegó a Venezuela a mediados de la década del 40, visitó al bucólico pueblo de El Tigre en 1950, le gustó, se quedó y arrendó La Pensión Bolívar que funcionaba en el sitio dónde actualmente está la Relojería y Joyería La Francia. Ese pequeño establecimiento comercial que ofrecía hospedaje y comida a muy bajos precios, era uno de los preferidos por los viajantes que llegaban por estos lares a vender mercancía de manera ambulante por las polvorientas calles de la época, especialmente los de origen español, que traían telas y ropa confeccionada. Una vez que don José adquirió su local propio en la avenida España, frente a la Terminal de pasajeros, instaló un bar restaurat que bautizo con el nombre de “Castelo Branco” en honor a la bella región de Portugal que lo vio nacer, continuó ofreciendo hospedaje y comida, en principio en un local modesto, pero mucho más cómodo y accesible para la clientela, que en su mayoría eran los transeúntes que, repito, venían a ofrecer sus mercaderías a los citadinos.

A mitad de la década de los 60, Manuel y Antonio que ya estaban al frente del negocio, junto a sus distinguidas esposas María Do Ceu y María Neves Díaz, remodelaron y construyeron el actual edificio, concentraron la actividad comercial en los servicios de bar, cafetería y restaurant. Consolidado el negocio y ante la avalancha de la clientela, los hermanos Braz empezaron a contratar personal para la atención de los comensales. Entran en escena algunos de los primeros mesoneros de la ciudad. El tocayo José “Cheo” Braz, hijo de Antonio, que hoy es un exitoso contratista en el estado Monagas, Carlos Barreto que había adquirido experiencia en una corta pasantía que había hecho en el bar restaurant Capri, al cual fue llevado por José “Chichí” Valor Marcano, que por su condición de políglota, era en el pueblo una de las estrellas en la profesión y se entendía con el cliente más exigente, que visitaba ese otro popular negocio, sin importar su procedencia, idioma o dialecto. Actualmente, prepara unos ricos consomé en MOROGAS y se dedica a la venta de prendas preciosas, joyas y relojes. Un todo terreno, pues.

Con Carlos Barreto y José “Cheo” Braz, también iniciaron sus actividades como mesoneros en el bar restaurat “Castelo Branco” Mario Macuare, que en el presente, está dedicado a transportar pasajeros en un vehículo de su propiedad, en la ruta extraurbana El Tigre-Barcelona-Puerto La Cruz, el margariteño Stalyn González, que hoy día se defiende como vendedor ambulante de todo tipo de loterías y el pariaguanero José Cabezas. Era un cuarteto de anfitriones de primera línea, que al lado de Antonio “Tony” Díaz Rodríguez, prematuramente desaparecido físicamente, estaban atentos a atender diligente y eficientemente, a pesar de la gran afluencia de comensales que se daban cita al popular y barato comedero en esos tiempos. ¡Sale una sopa para la mesa 3! ¡Salen los pollos con espagueti para la mesa 1! ¡Sale una carne guisada con arroz para la mesa 4! ¡Sale un carite frito para la mesa 6! Era el estribillo que se escuchaba desde la cocina para llamar la atención de los mesoneros indicándole el pedido de cada cliente y su ubicación. Luego de un tiempo fueron relevados por Yomar José Freites y Félix Parra que también abandonaron y fueron sustituidos por los amigos Santos Rivas y Luís Mata que junto a Abel, hijo de Antonio, hacen el equipo que hoy da la cara a la clientela con la misma diligencia y amabilidad de siempre.

En pleno esplendor del Castelo Branco, éramos asiduos clientes el fraterno Pedro Emilio Rojas “Pejas”, su hija Elimar, el licenciado, educador, poeta y periodista Aquiles Lambert Marcano, el entonces capitán (GN) José Luís Arriojas, José Prado y su distinguida esposa Olga Golindano, el dirigente sindical Luís “Culí” Martínez, Luís Harris Rangel, Braulio Rafael Martínez Salgado, el periodista Luís La Roche Abreu, Asdrúbal, Ennio, Saúl y Oswaldo Mendoza, Miguel Antonio “El negro” Salazar, Juancito Vásquez, Gonzalo Cermeño, Rubén “Babita” Matute, Nelson “Negot” González, Pedro Marrero Hernández, Carmen Reyes, Román lunar, El caricaturista estrella de Antorcha Saúl Alcalá, Alberto Guzmán Lárez, Hilario Franco, Vicente y Oito Lira, Eugenio “El viejo” Salazar, los hermanos Jaramillo, Pedro Sergio Salazar, Roberto Gómez, Giovanni Prado, los hermanos Oliveira, los licenciados Héctor Cordero Rodríguez y Neuman Cedeño, Luís Fermín, las hermanas Golindano, Roberto Salazar, Hernán Zabala, Alirio Barreto, Ángel Antonio Merlín, José Rodríguez, José Caraballo, Ángel Rafael Zabala, Roberto “Rudy” Carrillo y familia, Manuel Alfonzo y familia, Honorio “Cadenita” Cabrera, Douglas García, presidente de la Unión Mercury, José Fortique, Pedro “Pico Rondón, Pedro “Culebra” Tovar, Juancho Rondón, Luís Carlos “Clent” Martínez y su amada esposa Amanda Golindano, Héctor y José Félix Golindano, Edgar Prado, Tomasito Díaz, Juan Martínez que degustaba un bistec a caballo por sólo Bs. 2,50 y pedía otro para llevarlo a su distinguida esposa Maritza y en fin, un sin número de amigas y amigos que compartíamos largos ratos, hasta después de cerrado el negocio en compañía de Manuel, que siempre nos sorprendía con una exquisitez y donde destacaba las cabeza de róbalo, pargo, mero y carite sudadas. Eran veladas de antología.

En la actualidad el bar restaurant “Castelo Branco” continúa brindando sus platos de comida nacional e internacional con exquisita e inmejorable calidad a los mejores precios del mercado, ahora bajo la dirección de Abel Díaz Rodríguez y la atenta mirada de su hermano Simón que a pesar de estar pegado al televisor, no pierde detalles del movimiento del negocio y está en todas las jugadas. Así que los que se quieran pasar de vivos, están avisados. Posee un gran peso corporal, pero goza de una agilidad mental envidiable. Es de esos cazadores a los cuales muy pocas veces se le va la liebre. Mosca, pues.

El Castelo Branco ha sido, es y será por mucho tiempo, el sitio de encuentro por excelencia. Varias generaciones de Tïgrenses han saboreado sus ricos platos y han vivido gratos e inolvidables momentos en su acogedor ambiente familiar, al extremo que, mis hijos, los ingenieros Cheito Salazar que trabaja y vive en México y Maikel José residenciado en Puerto Ordaz, les quedo el gustito de cuando chicos los llevaba a almorzar o a cenar, que cuando vienen de vacaciones, no pierden la oportunidad de invitarme a degustar el rico pollo frito con espagueti, el cual, para los que no lo sabían o tienen alguna duda al respecto, continúa igualito: Excelente, apetitoso, suculento y barato. Una delicia a muy bajo precio. Visítelo y verá que estamos en lo cierto. El Castelo Branco, es pasado, presente y futuro. Su pasado está vigente, no muere, porque fue ese período vital que le dio reputación, popularidad y la fortaleza para superar el medio siglo en plena faena, podemos decir con orgullo que como la calidad y la excelencia es la misma, ni siquiera es pasado.
El Castelo Branco, que desde enero del 2007, ahora funciona con la denominación comercial de Tasca Restaurat “El Castelo, C.A”, es uno de los tantos sitios, al igual que Las Palmas, que regentaron Juan Núñez y Eduardo Fernández, El Capri, que fundó don Félix Cicolini, La Arepera San Antonio, de don Antonio Miguez, El Luchador que todavía funciona bajo esa denominación comercial, el desaparecido Atlántico que funcionó en la esquina donde está la panadería Los Luchadores y el Obelisco que existía donde hoy está el semáforo y que convertía ese popular cruce en una pequeña redoma, que junto a otros, forman parte de los primeros sitios de encuentro de la ciudad y que nosotros humildes cronistas vocacionales iremos rememorando en estas modestas crónicas, con la sana intención de recordarlos y contribuir con ello a preservar la memoria histórica del pueblo que nació al calor de la industria petrolera el 23 de febrero de 1933, haciendo buena la sabia enseñanza del historiador griego Tucídides: “La historia es un incesante volver a empezar”. No lo olvidéis.

jueves, enero 31, 2008

Un canto testimonial

El hombre que escribe bien, escribe, no
como los demás, sino como él mismo

Charles Louis de Secondat, barón de la brède y
de Montesquieu (1689-1755)Escritor.
El general Dumas José Meza Meza, hace llegar a mis manos, la copia de un facsímil que contiene un canto que fue escrito en el año 1937. La bucólica y simpática pieza literaria, autoría del sucrense Ygnacio R. Espinosa y dedicado a don Jesús Ramón Meza, padre del general y uno de los fundadores de la ciudad de El Tigre, la cual nació al calor de industria petrolera el 23 de febrero de 1933, contiene un punto de vista anticipado del futuro que vislumbraban esos fundadores acerca del desarrollo de la ciudad. El tiempo les dio la razón.

El señor Ygnacio, una vez llegado al incipiente pueblo de El Tigre, fue acogido en el seno de la familia Meza como un miembro más, gozó de la protección, el cariño, aprecio y la solidaridad de don Jesús Ramón que le garantizó la calidez de un hogar sólido y feliz, a pesar de las limitaciones de la época. Leamos el Canto:

A mi amigo Jesús R. Meza

CANTO AL TIGRE

Saludo Tigre…
Con estrechado abrazo:
Bendecimos tú nombre cada hora que dan,
Por habernos brindado en tú blando regazo
La manera tan digna de ganarnos el pan.

oooo

Cada vez más, va en aumento tu nombre
Aumentan los taladros tus posos cada día,
Se aumenta cada instante el número de hombres
Y menoran tus sabanas las fieras que tenía.

oooo

Te has hecho proclamar, lo has hecho con orgullo
Por las hermosas glorias que encerraba tu zona
Por el tesoro oculto que en el terreno tuyo
Hoy tu nombre imperante por el mundo blazona.

oooo

Eras guarida antes, hoy te encuentras poblado
Te falta si cultura- pero tu con tu afán,
Ensanchas tus petróleos a pasos agigantados
Y, los hombres ilustrados- mañana llegarán.

Ygnacio R. Espinosa

Bajo una inspiración, este canto fue confeccionado
Aquí mismo, el 1937.
Hoy por recordar un amigo se lo copio. (Sic)
La trascripción es fiel y exacta de la copia del facsímil que me entrego el General Dumas José Meza Meza y que fue rescatado del baúl de los recuerdos por su hermano Boanerge. Nosotros, humildes cronistas vocacionales, le damos cabida en esta columna de remembranzas, porque lo consideramos de un valor histórico per se y al leerlas observamos, repito, la visión que ya tenían los fundadores con relación al futuro promisorio de esta gran ciudad y la humildad del autor al reconocer la falta de cultura que no fue obstáculo para escribirlas, con sus imperfecciones lingüísticas y anunciar, también premonitoriamente la llegada de una élite ilustrada a la ciudad de la cual nos sentimos orgullos en la actualidad. Honor a quién y quienes honor merecen.

domingo, diciembre 09, 2007

Palabras para la historia

Habla para que
yo te conozca

Sócrates (470-399 a.C.)
Filósofo griego

No hay dudas de que el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, se enriquece con las nuevas palabras que van surgiendo y que son de uso común en las personas y culturas que hablamos el español. Los diccionarios de los respectivos países se nutren de las palabras autóctonas de cada uno de ellos. Es importante señalar que incluso entre regiones de un mismo país hay palabras que son obscenas para un lugar y para los otros no. Siga leyendo.

Sin embargo, en estos últimos 9 años de gobierno, el vocabulario revolucionario nos ha dejado estupefactos con el uso de algunas palabras que por su composición lucen incorrectas a todo evento y que solo son aceptadas, patentadas y hasta justificadas por los aduladores de oficio que siempre existen y existirán en los entornos más cercanos a los gobernantes de turno. En las revoluciones hay como sorgo. Lean bien y saquen sus propias conclusiones.

1.- En una clase magistral que facilitaba a un grupo de niños en edad escolar el comandante/presidente, en cadena nacional de radio/tv y con la presencia de su mismísimo ministro de educación, éste ante lo mirada estupefacta de los venezolanos comenzó a conjugar el verbo ADQUERIR. Los niños no interrumpieron al distinguido educador y mucho menos el ministro. Los primeros por desconocimiento (Fueron a aprender) y el segundo para no poner (Se imagina uno) su cargo en peligro y fue después de tanto sudar y buscarle las mil y una vuelta lingüística que el adorado líder del proceso revolucionario reconoció que estaba en error. ¡Uffffff fue la exclamación nacional!

2.- En un acalorado debate que escenificaban los honorables diputados de la soberana Asamblea Nacional y donde estos, como cosa curiosa, hacían una ardorosa defensa del proceso revolucionario, cuya sesión convirtieron en un grotesco torneo por demostrar quién manejaba mejor el vil oficio de la adulación, el diputado Ismael García, puntero en esas lides, soltó esta perla: “Esta revolución es INDEVOLVIBLE”. ¡Obvio! En la revolución vale todo y ellos que son de PODEMOS, todo lo pueden. El mecate continúa en el mismo lugar.

3.- Cuando el Presidente Chávez, presentó la propuesta de reforma constitucional, ante la soberana Asamblea Nacional para su discusión, consulta, aprobación y posterior sometimiento a un referéndum aprobatorio, muchos calificados y destacados juristas la consideraron inconstitucional y acudieron a la sala constitucional del máximo tribunal de la república donde introdujeron muchos recursos solicitando la nulidad de la propuesta, algunos fueron respondidos negativamente ajustados a la terminología jurídica y como eran tantos, el tiempo para la fecha del referéndum estaba encima, la flamante presidenta del TSJ despacho un gran número de un plumazo y con una sola palabra son: IMPROPONIBLES. Échele ganas y enriquezcan su vocabulario

4.- Una vez realizado el referéndum, proclamada oficialmente la irreversibilidad de la tendencia que negaba la reforma constitucional, han surgido muchos comentarios y como la imaginación vuela, cada quien tiene una versión de los hechos sucedidos esa larga noche e inicio de la madrugada. Un diario de circulación nacional publicó una crónica donde trasluce que el Presidente se negaba a aceptar los resultados y fue el alto mando militar quien bajo presión lo obligo a reconocer la realidad adversa. ¡Ardió Troya! La cúpula militar convocó una rueda de prensa para desmentir esa versión y el ministro de la defensa para graficar muy bien la situación dijo en clara e inteligible voz que el Presidente Chávez es: IMPRESIONABLE para dejar claro que el jefe de estado no acepta presión. Los niños inocentemente llaman a los castillos que inflan en las fiestas infantiles INFLAMABLES. Y como todos llevamos nuestro niño interiormente, somos proclives a las inocentadas. Dejémoslo de ese tamaño.

5.- El Presidente Chávez que abruptamente se presentó en esa rueda de prensa, tomó la palabra, puso en duda los resultados del NO y dijo que si seguían contando seguro ganaba el SI por poquito margen y que el no quería una victoria tan ajustada, volvió a recomendar a la oposición que administraran muy bien su pirrico triunfo y se le salió esta escatológica frase: “Han obtenido una VICTORIA DE MIERDA” ¿? La gran mayoría de los venezolanos pegaron el grito al cielo. No daban crédito a lo que veían y escuchaban. Era el mismísimo Presidente en horario protegido por la ley RESORTE, que su mismo gobierno impulso, aprobó y puso en vigencia, que la violaba flagrantemente y no tenía excusas de ningún tipo para dirigirse a sus adversario de esa manera tan canallesca y ruin ¡Se volvieron a equivocar! Salió en su defensa nada más y nada menos que el Ministro de Comunicación y echando mano de la novela de Gabriel García Márquez “El coronel no tiene quien le escriba” en cuyo texto utilizó la palabra soez, gruesa y obscena, nos ilustró dejando claro que la palabra “MIERDA es patrimonio cultural del país” no se agarre de nada me llevo la brocha, la escalera, el tobo con la pintura y el mecate lo tiene ocupado este flamante ministro. ¡Una guará! poseemos un patrimonio cultural fabuloso y lo ignorábamos. Cuando adquiera el precio del petróleo no habrá país en el mundo con unas reservas probadas equiparables a las nuestras, seguiremos exportando materia prima a los países industrializados y nuestros ingresos en divisas no sufrirán ninguna merma. Que siga la fiesta.
6- El hoy flamante miembro del Tribunal Supremo de Justicia como premio por su pasantía impecable por el Consejo Nacional Electoral a favor de la revolución que lidera el presidente Chávez, fue tan transparente, equilibrado, imparcial y ecuánime en sus actuaciones al frente del organismo comicial que ante la pregunta de un periodista con relación a las dudas que – con muchísimas rezones – abrigaba el sector de la oposición antes del referéndum revocatorio contestó sin inmutarse que el proceso se realizaría en el marco de la mayor TRAMPARENCIA cuestión que resultó tan cierta que a los sectores opositores no se les permitió representación en las mesas electorales, en las juntas electorales municipales y los resultados los divulgó entre gallos y media noche a favor del gobierno. Como les quedó el ojo. ¿TRAMPARENTE?
Son palabras para la historia y que seguramente la Real Academia de la Lengua Española, estará considerando incluir cuando se actualice y publique la próxima edición de su diccionario. Concluyentemente, hay que oírlos hablar para conocerlos mejor.

domingo, noviembre 25, 2007

La Plaza Bolívar

La originalidad es la
vuelta a los orígenes

Antonio Gaudí l Cornet (1852-1926)
Arquitecto español.
En el año 1954, el entonces gobernador del estado Anzoátegui, auspició un concurso de proyectos para la construcción de la “PLAZA MONUMENTAL y ESFINGE AL LIBERTADOR de El Tigre, en el cual resultó ganador en el mes de septiembre de 1955 el ciudadano Luís López Diez por lo que se hizo acreedor del premio establecido de (Bs. 2.000,oo). A tal efecto la gobernación del estado el 15 de septiembre, emitió una letra de cambio por esa cantidad a nombre del ganador del concurso, la cual posteriormente presentó por ante la tesorería del estado para la emisión del cheque respectivo. Eran tiempos de hallaca a real, pepsicola a medio y donde el cobro de un instrumento mercantil de esa naturaleza era un tiro al suelo. Palabra de gallero, pues.

Luís López Diez, de origen español, naturalizado venezolano, con larga experiencia dentro del arte: arquitecto, ingeniero, escultor, dibujante, tallador, pintor, fotógrafo, restaurador y viajero, el monumento a la plaza Bolívar de El Tigre, constituye una de sus más hermosas realizaciones. Lo que está a la vista – nos ilustra el refranero popular – no necesita anteojos.

El gobernador del estado el señor Manuel José Arreaza Cardier, oriundo de Aragua de Barcelona, asignó la obra a la empresa PROCOSNT, C.A que tenía como ingeniero residente a F. Mogna Cruz por un monto de (Bs. 301.726,91) en el año 1955 y con una fecha de terminación el 30/11/57 para inaugurarla el 2 de diciembre de 1957; pero debido a la tensión política recrudecida en los últimos meses de la dictadura del Gral. Marcos Evangelista Pérez Jiménez, no pudo lograr ese objetivo. Cuentan los lugareños, que era tanta la crispación política que la gente por las noches forraba con lonas el monumento en prevención de actos vandálicos. El que no cuida lo que tiene a pedir se queda.

Empero, una vez que cayó la dictadura, el mismo pueblo eufórico destruyó parte del pensamiento recién escrito en bronce a un costado del pedestal, que decía “América fue para Simón Bolívar, el vasto escenario de sus grandes ideales en la liberación de los pueblos y el de su unificación”, lo firmaba, el todavía coronel, Marcos Evangelista Pérez Jiménez, en su calidad de Presidente/dictador de la República y aún permanece la inscripción inconclusa que leemos, “América fue para Simón Bolívar” creando una interrogante en nativos y foráneos. De igual manera se dice que el escultor de la espectacular figura ecuestre fue un italiano cuyo nombre no aparece en el folleto que publicó la alcaldía del municipio Simón Rodríguez, otra interrogante que seria interesante buscarle respuesta, que recoge parte de esta interesante historia y del cual tome algunos datos.

La plaza Bolívar de El Tigre fue ideada, diseñada y construida para constituirse, como en efecto se fundó, en un imponente monumento que colocó a nuestro parque destinado a honrar la memoria de El Libertador Simón Bolívar, en uno – sino el más – de los más hermosos que existen actualmente en el país. Gobierno van y gobiernos vienen. Todos, absolutamente todos, le han hecho alguna inversión en su mantenimiento, embellecimiento y siempre respetando sus estructuras originales que forman parte del patrimonio histórico de la ciudad, pero los dos últimos gobiernos locales han borrado parte de ese legado cuando cambiaron arbitrariamente las faros de iluminación clásicamente definidos y la protección de las jardinerías de hierro de 0,40 mt. de altura sobre el bordillo y fabricadas con cabillas de ½” como está detallado en la memoria descriptiva del proyecto original de construcción. No hay que pedirle peras al olmo, imagínense que hasta un riego por aspersión que costó una fortuna hace poco más de un año yace enterrado perdiéndose ante la indolencia y la irresponsabilidad de un gobierno que vive del maquillaje, la pantallearía y otras actividades administrativas non santas.
La única manera de preservar la memoria histórica de los pueblos es conservando y restaurando para salvaguardar en su fisonomía, fachada expresión original nuestros monumentos, estatuas, edificaciones, inmuebles y casas y declararlos patrimonio histórico para protegerlos de tanto troglodita que llega al poder. Esa es la verdadera originalidad y como tal, debe ser entendida por quienes salvajemente y por desconocimiento de causa, se empeñan en demoler y modificar lo original pensando que son unos genios de la originalidad.

domingo, noviembre 18, 2007

La bodega La Chaparreña

Lo que ocurre en el pasado vuelve
a ser vivido en la memoria

John Dewey (1859-1952)
Filósofo y educador estadounidense.

Transcurridos apenas 5 años de la fundación del El Tigre, exactamente en 1938, David Rafael Pinoni Barrancas y su distinguida esposa Dulia Asunción Báez fundaron, en la esquina de la calle Colombia c/c Héctor Villegas del Casco histórico, la bodega La Chaparreña. Don David, que nació en Aragua de Barcelona y se había formado en la pintoresca población de El Chaparro, llegó unos años atrás por estos lares atraído por la expectante actividad petrolera, conoció y contrajo matrimonio con Dulia – la popular Chicha – que provenía de Soledad y cuya familia se había establecido en el callejón Colón también en la búsqueda de las mejores oportunidades que brindaba la explotación del oro negro. Ambos indiscutiblemente son fundadores de El Tigre.

Un pueblo que todavía estaba en su etapa embrionaria, permitía que todos se conocieran, convivieran y compartieran. Don David, trabajo por un tiempo en un sismógrafo y con el dinero que le reportaron sus prestaciones sociales decidió con su esposa, dedicarse a la actividad comercial e instalaron su bodega. En esa época los vendedores y proveedores de mercancía llegaban esporádicamente, de tal suerte que el negocio no se limitó a las ventas al detal, sino que con el tiempo y a medida que iban creciendo y la clientela aumentaba, la convirtieron también en mayorista. La bodega de David barrancas y la Chicha se convirtió en sitio de encuentro de los citadinos y hasta el sol de hoy que es administrada por Ingrid, una de sus hijas, su clientela se mantiene. Bodega La Chaparreña, tiene inscrita en una de sus paredes de bahareque, fundada en 1938. Conste todavía la construcción es la autóctona

Mucha gente piensa, que el nombre de la bodega viene dado por el hecho de que El Tigre fue creciendo en medio de grandes chaparrales y lo cierto del caso, nos indican los hijos, es que el lema comercial surgió del amor que profesaba Don David Pinoni por el pueblo de “El Chaparro” donde creció y vivió hasta la adolescencia. El entorno de la bodega “La Chaparreña” era muy familiar. En él convivían personas de diferentes procedencias y todos, una vez instalados, formaban parte de una comunidad unida y solidaria en un ambiente de amistad, compañerismo y compadrazgo. Imagínense nada más cuántos compadres tenían Don David y la Chicha con 9 hijos. Mayra, David, Letzaida, Pedro, Petra, Stalyn, Rosmer, Ingrid, Richard y una canita al aire del viejo, Carmen Elías. Un familión que ha contribuido decididamente con el desarrollo de la ciudad.

En ese tiempo y por ese lugar habían llegado y fijado residencia antes de la fundación y luego de la fundación varios fundadores de El Tigre. Vicente Campos, el padre de Vicente y Chuchú, Dima La Rosa, José María Lira Reyes, José Pino, Julia Bolívar, Damaso Cabrera, Alí Laureen, el popular “Chivo” Ernesto Rodríguez que poseía una bodega con un pool incorporado, María Marín, la suegra de Pio Quijada que vivió muchos años allí con su esposa Gisela Marín de Quijada y era la que tenía el molino donde todos asistían a comprar la masa para las arepas, Miguel “Cocoliso” Arismendi, Julio Rondón, Carlos “Cayú” Matos, Gerardo Lara, Ramón Sotillo, Andrés Hernández, Tina Pinto, Antonio López, Choncho Quijada, Leonidas Pinoni, Rafaela Robinsón, la familia Coraspe, la familia Sifontes y la popular Aurora Amelia Salazar que fabricaba las alpargatas y que era conocida popular y familiarmente como la “Alpargatera o cholera” por sus vecinos que a la sazón eran sus clientes. Era el calzado de moda en esa época. Desde 0,25 hasta un bolívar las más finas y acabadas.

La bodega la Chaparreña que hacia esquina con el bar Miramar que estaba ubicado al final de la calle Páez con Colombia, pasó momentos críticos y estuvo a punto de cerrar. Hace 39 años, cuando don David dejó de existir, la Chicha tuvo que ingeniárselas para sacar adelante la familia. El negocio no andaba bien y entonces apeló a la venta de empanadas en las tardes y noches, la elaboración de manjarete, dulces, turrones y poco a poco con la ayuda de sus hijos fue levantando de nuevo la bodeguita y hace 7 años cuando falleció, le dejó a la familia el negocito en pleno apogeo.

Una vez que murió Rosmer que junto a Ingrid se habían encargado del la bodega, hubo otra crisis, empero, Ingrid con la ayuda de sus hijos hace esfuerzos sobrehumanos por mantener con vida la actividad comercial y no cerrar definitivamente esa bodega que mantiene viva la memoria histórica de la ciudad. Las autoridades competentes deberían declararla patrimonio histórico, ayudar a restaurarla y mediante una donación o un crédito blando colaborar a esa prolija familia para preservar activa esa popular esquina, que repito, continúa siendo un sitio de encuentro de las viejas y nuevas generaciones.
El año entrante cuando El Tigre celebrará sus tres cuartos de siglo, es ocasión propicia para iniciar un trabajo de investigación riguroso, científico y profesional de todos los sitios históricos de la ciudad para resguardarlos, restaurarlos, declararlos patrimonio histórico y podamos preservar la memoria histórica de la ciudad, para dar la oportunidad a las nuevas generaciones vivir ese pasado al menos en las reminiscencias que puedan evocar. Es mi humilde opinión.

jueves, noviembre 15, 2007

Antorcha TV: enciende tu pantalla

Un viaje de mil millas empieza
con el primer paso

Lao-tsé (570-490 a.C.)
Filósofo del Taoísmo.

Cuando sale al aire un nuevo medio de comunicación social, se abre una ventana a la libertad de expresión. Antorcha como medio impreso, forma parte del patrimonio histórico de la ciudad. Es uno de los decanos del diarismo oriental y está sembrado en el corazón de sus lectores. En la mañana “Un cafecito y el diario Antorcha” Es el ritual de todos los que buscamos estar informados imparcial, objetiva, veraz y oportunamente, ahora lleva su delicada misión y prestigioso nombre a la pantalla de televisión y pronto estará también a través de las ondas hertzianas. Desde El Tigre dónde nació como medio impreso, también encenderá la pantalla y la radio a toda la región, seguirá marcando la pauta y dictando cátedra en todos los escenarios de la comunicación social.

Los hermanos Briceño, Alexis y Anderson, liderados por Antonio y su distinguida esposa Mirna, estarán al frente de esta nueva apuesta empresarial. Los firmes pasos dados hasta ahora les auguran un éxito rotundo en la difícil, pero interesante tarea de avanzar desde el medio impreso hasta los medios radiotelevisivos. Este jueves 8 de noviembre, desde los elegantes salones del Colegio de Abogados anunciaron la salida oficial del canal que estaba en periodo de prueba, dieron una contundente demostración de que vamos a estar ante un medio televisivo de máxima calidad. Equipos de alta tecnología audiovisual, un equipo de técnico y una constelación de artistas y estrellas de primera línea, donde se le dio prioridad al talento local y regional. Nada de improvisación todo perfectamente organizado y coordinado.

La inauguración/preventa, fue espectacular, un salón primorosamente decorado, un equipo de lindas y amables anfitrionas, atención esmerada de los mesoneros, exquisitas bebidas, comidas y pasapalos, una organización impecable y un programa que incluyó la presentación de todo el selecto grupo de artistas, estrellas, presentadores, periodistas y personal técnico que desfilaran en la programación estelar del novísimo canal televisivo. Indiscutiblemente dejaron una positiva y gratísima impresión al selecto grupo de invitados que atendió la cita de la junta directiva de ANTORCHA TV. No hay dudas que estamos ante una versión televisiva a la altura de las mejores del país y que en esta región marcará el inicio de una televisión de impecable calidad.

La familia Briceño está poniendo alma, corazón, vida y una gran inversión en esta nueva iniciativa empresarial que le dará un nuevo impulso al desarrollo, el progreso y al crecimiento de El Tigre. Ayer, hoy y siempre el diario Antorcha ha iluminado ese sendero, con Antorcha TV encenderá las praderas audiovisuales que mostrarán a todo el país y el mundo nuestras inmensas potencialidades y desde esta nueva trinchera continuar contribuyendo al engrandecimiento no solo de la ciudad sino también al crecimiento personal de nuestra gente. Educar, orientar, entretener informar con decencia, integridad, moralidad, imparcialidad, seriedad, objetividad, veraz y oportunamente serán sus divisas, sin olvidar la parte reivindicativa que será abordada sin las desviaciones del chantaje, la extorsión y la adulancia. Lo más importante es y será la gente, la comunidad y en especial la teleaudiencia que gozará de una programación de altísima calidad.

Lo dijo el poeta Antonio Machado “Caminante no hay camino se hace camino al andar” La familia Briceño que hace caminos desde el diario Antorcha, ya dieron el primer paso de un viaje perdurable con Antorcha TV que indiscutiblemente, encenderá el panorama oriental y con la iluminación de su impecable señal digitalizada, hará más fácil hacer nuevos y mejores caminos para un viaje mediático a favor de las grandes mayorías de mil millas.

El restaurant “Entra y volverás”

La memoria es un presente
que nunca acaba de pasar

Octavio Paz (1914-1998)
Escritor mexicano.

En la calle Guevara Rojas de la ciudad que nació al calor de la industria petrolera el 23 de febrero de 1933, en el corazón del Casco Viejo y en la parte sur del Mercado Turístico, viene funcionando un bar restaurant, que en sus inicios llevo el nombre de “Entra y Volverás” y que luego cambió su nombre mercantil, por el de “La Gata Borracha”. Cuentan los vecinos que el fundador del establecimiento comercial fue, el español José Forte, que luego vendió o arrendó al señor Luís Noriega y una vez que este se retiró, lo asumió el español Andrés Pastrana, que fue quien lo bautizó con el nombre comercial cual funciona hasta ahora.

Los que tuvieron la suerte de visitar como clientes el antiguo bar restaurant “Entra y volverás” en la época que lo regentó el señor Luís Noriega deben recordar que este amigo tenía unas salidas muy ingeniosas, que aunado a su proverbial buen humor, se granjeaba el aprecio y el cariño de los citadinos. ¿Luís que hay hoy? Con una sonrisa contestaba: Pase y siéntese que hoy usted va comer, lo que comió Bolívar en el paso de los Andes” Otro día. ¿Luís que hay hoy?”Despreocúpese que hoy va comer lo que comió Boves en las Queseras del medio” y así sucesivamente condicionaba ¿Sugestionaba? a los clientes para que degustaran sus mejores platos del día. El hombre era un showman.

Otra cuestión importante es que en la carta del menú, aparecían todas las especialidades, pero sin precio. Usted pedía, el ordenaba al chef y le traía su suculenta comida, sí usted por casualidad exigía picante, el hombre le decía en alta e inteligible voz “Amigo aquí no usamos eso porque se cocina bien” una vez que los clientes degustaban los exquisitos platos del día, se le acercaban a pagar y le preguntaban amigo Luís ¿Cuánto le debo? El respondía con otra pregunta ¿Qué comió usted? Bueno, respondía el cliente p.e, un bistec a caballo, arroz, caraotas, tajadas, arepitas y un refresco, Luís en un tono muy serio le decía: usted no me debe nada, pero me va a dejar Bs. 3,50 para que cuando regrese vuelva a encontrar. De esa manera nunca se seca el aljibe, diría Odelín Hidalgo que era un cliente fijo a la hora del almuerzo.

En el local donde funcionó por muchos años el bar restaurant “Entra y Volverás”, ahora funciona “La Gata Borracha” en el mismo ramo, la clientela ha variado por razones de la movilidad social, pero los pequeños comerciantes del Mercado Turístico, tienen muy cerca ese negocio que sigue siendo muy popular, con precios solidarios y con excelente calidad en sus comidas, lo que les alivia, el bolsillo a la hora de un suculento almuerzo y en la noche pueden saborear una espumosa fría, disfrutar de un ambiente familiar y demostrar sus cualidades vocalísticas, interpretando los éxitos de ayer y hoy en el Karaoke”. Es lo que me cuentan vecinos y clientes de ese concurrido negocio.

Está pequeña reseña del bar restaurant, que nació con el nombre de “Entra y Volverás” y que hoy está trasmutado con el nombre de “La Gata Borracha”, la hacemos atendiendo a la gran legión de lectores que me envían e-mails recomendándome algunos hechos, sitios históricos y otros populares que dejaron una huella indeleble en una generación que hoy disfrutan de estás crónicas porque todos repiten al unísono “Recordar es vivir” y bien vale recordar esos momentos y dejar testimonios escritos que nos ayuden a preservar la memoria histórica de la ciudad.
Aún cuando acaba de pasar, no debemos permitir por acción o por omisión que se olvide y pase desapercibido. Esos populares personajes que fundaron, mantuvieron y mantienen esos negocios forman parte de la historia integral de nuestra querida ciudad y como tal lo reseñamos.

domingo, octubre 28, 2007

El hotel Oriente

Si uno no sabe historia, no saber nada; es como
ser una hoja y no saber que forma parte del árbol

Michael Crichton
Escritor, director, actor, y productor estadounidense
Uno de los primeros hoteles que se instaló en la ciudad, que nació al calor de la industria petrolera el 23 de febrero de 1933, fue el Hotel Oriente. En la década del 40, don Franco Lander y su distinguida esposa la señora Lastenia que provenían de Aragua de Barcelona, probaron suerte en la naciente ciudad de El Tigre y construyeron un rústico inmueble de bahareque, con cómodas habitaciones para la época e iniciaron una actividad, en la cual la señora Petra Manzanares, oriunda de la bella, pintoresca y apreciada población de Atapirire, era la pionera con el Hotel Manzanares, en el corazón del Casco Viejo de la ciudad.

Los esposos Lander, mantuvieron su actividad hasta finales de la década del 50, cuando decidieron regresar a su patria chica y arrendar el hotel a un italiano que duro poco tiempo. Luego arrendaron al señor Julio Sifontes, quién en el año 1962, le vendió la existencia de mercancía a Pablo Fajardo, que desde muy joven se había dedicado al comercio como dependiente en la famosa bodega “La Tacita de Plata” de don Alberto Rodríguez, nativo de Upata. Eran tiempos difíciles, Pablo había llegado a los 4 años desde El Chaparro. Nació en un hato el año 1933, coincidencialmente el mismo año de la fundación de El Tigre. Muy chico empezó a trabajar para ganarse la vida y buena parte de su vida la dedicó a esa bodega, donde incluso alquilaban bicicletas a 2 bolívares la hora. Eran una novedad y aunque costoso el alquiler, tenían una clientela aceptable.

En el año 1962 Pablo Fajardo, que vivía exactamente detrás del Hotel Oriente, al lado de don Ramón Barreto frente a la plaza Luisa Cáceres de Arismendi y conocía a fondo todos los movimientos que se suscitaban en el hotel desde el retiro de los esposos Lander, a mediados de la década del 50, una vez que se retiro de “La Tacita de Plata” había probado suerte en la industria petrolera con la empresa Hallibourton y en los 7 años de relación laboral ininterrumpido, le reportaron 15.200 bolívares – 200 se los bonchó – guardó 15.000 mil para ver en que negocio incursionaba por cuenta propia. Surgió la oportunidad de arrendar el Hotel Oriente, no lo pensó 2 veces y perfeccionó el contrato, con un canon de arrendamiento de 333,33 bolívares mensuales, previo pago del inventario (Bs.2.000,oo) a Julio Sifontes, que había suplantado a un italiano quien había sido el primer inquilino una vez que los esposos Lander pasaron a sus cuarteles de invierno.

Con la autorización de los esposos Lander y los conocimientos prácticos de construcción que poseía Pablo Fajardo, inició la adecuación y remodelación de las habitaciones del hotel. Cancelaba 200 y con los 133,33 costeaba los trabajos. En el año 65 y por un año, mientras se dedicó a las labores de albañilería y el alquiler de las habitaciones, arrendó a Zuleima y Cruz del Valle Golindano – Las populares “Pepiadas” que estaban de moda – la cantina que tenía venta de cervezas y licores, la infaltable rockola, mesas de pool, billar, más un bowlin aficionado que mantenían una clientela cautiva, la cual se acrecentaba los sábados ya que era la sede del primer y único sellado del 5 y 6 que funcionaba en la ciudad. A mediados de la década del 60 instalaron uno en el local de don Pedro Brito frente a la plaza Miranda, luego otro en la calle Bolívar en el bar Bohemia, del español Eliseo García y después el aún vigente en la calle 14, exactamente en bar Brisas del Sur del señor Esteban Obando. Esa es otra historia.

En el año 1970, la familia Lander decidió vender el Hotel Oriente por 45.000 bolívares, exigían como inicial 25.000 bolívares y el resto a crédito. Pablo Fajardo, que tenía la primera opción, no contaba con el dinero, pero logró asociarse con el señor Evelio Salgado quién aportó 15 y Pablo los 10 restantes. La diferencia de 2.500 a favor de Evelio, Pablo fue cancelándosela en cómodas cuotas y convinieron pagar el resto del dinero a la familia Lander en letras nominales de 2.000 bolívares mensuales. A los 10 meses cancelaron la totalidad del compromiso, el Dr. Maximino Melchor Salgado los asesoró en la redacción del documento y el perfeccionamiento legal de la adquisición y asumieron la propiedad del inmueble.

Un año duró la sociedad, surgieron desavenencias, rompieron la sociedad y dividieron el local. El señor Evelio Salgado tomó la parte norte que colindaba con el edificio de la logia y Pablo la mitad hacia el sur que limitaba con la barbería del italiano Aramburu. En la medición para la división del inmueble y en presencia del Dr. Maximino Melchor Salgado, Evelio Salgado le ofreció a Pablo la parte que le correspondía por 50 mil bolívares, lo cual no pudo adquirir porque para ese momento era mucho dinero y sus ahorros los tenía destinados para continuar remodelando y adecuando la parte del inmueble que le correspondió.

Evelio Salgado, instaló una fábrica de hielo y Pablo continuó con la misma actividad comercial y a la vez le atendía a la fábrica y venta de hielo por encargó de su antiguo socio. Un poco tiempo después fue cerrada, el local convertido en un depósito, hoy es el terreno donde hace poco construyeron el mercado de buhoneros. En marzo de 1980, Pablo y su esposa Aura Narváez, ya como selladores oficiales del 5 y 6, cambiaron la actividad comercial e inauguraron una venta de comida especializada en pastas. La Casa del Espagueti y el Pasticho. En el año 1995, cuando se iniciaba la escalada de la inseguridad, decidieron entregar la máquina del 5 y 6 y se dedicaron a atender la venta de comida popular. Las especialidades que ofrecen desde la fundación hasta el presente son: Pasticho, espagueti Bolognia, macarrón al horno y cualquiera de ellos acompañado con pollo o carne guisada por la módica suma de 10 mil bolívares y un jugo natural por mil bolívares. Por ahora, una ganga.

Es una síntesis de la evolución del Hotel Oriente, que forma parte de la historia menuda de El Tigre, la cual investigada, validada y escrita con apego riguroso a los testimonios de sus protagonistas, los cuales gracias a Dios, todavía viven y la cuentan sin sesgos de ningún tipo, nos permitirán preservar la memoria histórica de nuestro pueblo y contribuirá a escribir la gran historia de nuestra querida ciudad que vive en permanente mutación por efectos del progresivo desarrollo y la inevitable modernidad.
Somos parte de este frondoso árbol de concreto en que se ha ido convirtiendo la ciudad, lo que obliga a conocer algo de su historia, so pena de no saber que somos una de sus hojas y por ellos, formamos parte de esta gran arboleda que nos da cobijo con el nombre de El Tigre.

domingo, octubre 21, 2007

La caja de ahorro de los profesores del IUTJAA

La audacia sin juicio es peligrosa,
y el juicio sin audacia es inútil

Gustave Le Bon (1841-1931)
Psicólogo social y escritor francés.

A inicios del año 1990, un grupo de profesores del IUTJAA empezaron a impulsar la idea de crear de Caja de Ahorros que agrupara a todos los profesores de nuestra máxima casa de estudios. En las primeras del cambio la cuestión se torno difícil – mucha gente desconfiaba – por lo que los líderes del movimiento tuvieron que apelar a sus mejores argumentos para convencer a los primeros afiliados. El 10 de octubre de ese mismo año, con un quórum mínimo, realizan la primera asamblea, redactan y firman el acta constitutiva, nombran una directiva conformada por los licenciados, José Jaramillo como Presidente, Omar Mosqueda como Tesorero y Pablo Waldrop como Secretario del Consejo de Administración. Muchos obstáculos tuvieron que sortear. Me consta.

La novel directiva, una vez electa inició el duro y largo camino para cumplir con todos los requisitos legales que este tipo de instituciones requiere. En el tercer trimestre del año 1991, logran inscribir legalmente la asociación en el Registro Civil del municipio y no es hasta el 13 de julio de 1993 cuando consiguen ser reconocidos e inscritos legalmente en el Ministerio de Hacienda por la estricta Superintendencia de Cajas de Ahorros. La primera directiva, que se mantuvo por espacio de 2 períodos logró, a base de constancia, esfuerzo, dedicación, eficiencia y decoro, legalizar, consolidar y darle prestigio a la recién creada institución. Los obstáculos fueron venciéndose y ante el éxito de la asociación la cantidad de socios creció vertiginosamente.

En julio de 1997, una vez realizadas las elecciones respectivas, asume la nueva directiva liderada por el Prof. Egidio Verde, con la Lic. Nellys Rojas como Tesorera y el TSU Jesús Brito como Secretario del Consejo de Administración. A ellos correspondió el proceso de consolidación y adecuación de la Caja de Ahorro a los nuevos requerimientos legales y tecnológicos. Cumplen su período y convocada de nuevo las elecciones el 2 de febrero del 2001 asumen las reelectas y actuales autoridades presidida por la Prof. Marilis Velásquez, en la Tesorería la Lic. Aura Rodríguez y el TSU Jesús Brito que se mantiene en la Secretaría del Consejo de Administración. Un equipo de primera línea.

En sus 17 años de existencia la Caja de Ahorros de los Profesores del IUTJAA que nació como una idea que en el tiempo se fue concretando, hoy es una maravillosa realidad que llegó para no irse, ha contado con un personal administrativo formado en la misma institución. La primera empleada, secretaria y asistente administrativo fue la TSU Sandra Alcalá que después de varios años dimitió para buscar nuevos rumbos. Las actuales lideradas por la que lleva los numeritos contables, la Lic. Zunaiba El Achouch y Olymar Rojas, Mirna Cabrera, Giovanina Ángel y Elis Farias todas eficientísimas asistentes administrativos y soportes fundamentales para los pasados y actuales directivos. Son sin temor a equívocos las manos derechas y fuente primaria para la información que requerimos los afiliados. Entre sus distinciones está el buen humor, la amabilidad y la diligencia que exhiben a toda hora y ante cualquier eventualidad. Las atenciones y orientaciones siempre están orientadas por la máxima cordialidad.

La Caja de Ahorros de los Profesores del IUTJAA cuyo propósito, espíritu y razón desde un principio fue el fomento del ahorro sistemático entre los asociados, estimular el hábito de economía y previsión social, conceder préstamos a bajas tasas de interés, la procura de toda clase de beneficios socioeconómicos y estimular la solidaridad y la cooperación de sus miembros, en su 17 años de fructífera labor, ha logrado en buena medida alcanzar todos los objetivos. Para eso y por eso fue creada, trabaja, funciona eficientemente y tenemos la seguridad continuará su invalorable trabajo por muchos años más. Es nuestro paño de lágrimas.

Las actividades de la institución, no se han reducido a la celebración de elecciones periódicamente, las cuales se realizan de manera limpia, transparente y las cuales son organizadas y supervisadas por los mismos asociados, a la rendición de cuentas, al reparto de dividendos, a la gestión diaria de sus labores intrínsecas, sino también ha promovido actividades de fin de año que han dejado gratos recuerdos en los participantes. La fiesta de gala y la rifa del automóvil que se realizaron últimamente, fueron impecables y los asociados aspiramos que la releecta y actual directiva con esa gran capacidad organizativa, creatividad e imaginación, nos tengan una sorpresa para cerrar este año también con broche de oro.
No hay un ápice de dudas, los que impulsaron la idea para crear La Caja de Ahorro de los Profesores del IUTJAA, los que asumieron la responsabilidad de dirigirla en sus inicios, las sucesivas directivas junto al personal administrativo y la comprensión de los asociados, con audacia y buen juicio han logrado concretar esta maravillosa realidad. Honor a quien honor merece y un reconocimiento muy especial para el siempre recordado Lic. Omar Mosqueda quien para todos nosotros fue genio, figura e inspiración de la Caja de Ahorros.

sábado, octubre 13, 2007

Personajes de mi pueblo: Anécdotas

A fin de cuentas, todo es un chiste
Charles Chaplin (1889-1977)
Actor, productor y director inglés.
1-El 11 de abril cuando se produjeron los hechos que alejaron del poder por unas horas al Presidente Chávez, se desató una jauría de políticos ambiciosos y desesperados que pretendía violentar el estado derecho y asaltar todas las instituciones dependientes del gobierno e incluso, llegaron al extremo de pretender desconocer, los gobiernos legítimamente electos como era el caso de gobernaciones y alcaldías. La confusión era tal, que si la gente del pueblo participa, pudo haberse desatado una guerra civil. El caos era total.

El Tigre, no fue la excepción. En medio de la turbulencia que se produjo en el recinto municipal, algunas personas se acercaron a curiosear y observar de cerca el desarrollo de los acontecimientos, entre ellos estaba el profesor de deportes José “Chivo” Martínez, quien divisa a los lejos que se acerca su colega Gonzalo López, el popular “Negro dulcero” y cuando lo tiene cerca, antes de que el hombre pregunte, lo recibe con esta perla. “Que va negro llegaste tarde, ya repartieron los cargos y yo soy el nuevo Director de Deportes” El negro se encogió de hombros, volteó y dijo me voy. Aquí, no hay nada que hacer. Increíble, pero cierto y sino consulten al profesor Edgar Brito que fue testigo de excepción.


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2-La chispa criolla del venezolano, no se eclipsa ni en la peor adversidad. Es más, viviendo situaciones difíciles se aviva con mayor intensidad. En una rueda de amigas y amigos, surge el comentario obligado de la inseguridad, el alto costo de la vida, el desempleo y todos coincidimos en que la situación está difícil y hay que ingeniárselas para sobrevivirle al llamado proceso revolucionario. La amiga Monterola, interviene y dice. Imagínense que mi esposo y yo estamos desempleados y para sobrevivir tengo que vender la hallaquita, el bollito y hasta hago cachapa. Algunos se vieron la cara con cierta sonrisa irónica. El doble sentido voló en la imaginación de los presentes.

Monterola, que no es caída de la mata, se da cuenta de lo mal pensado de algunos y les espeta en la cara rápidamente. No es por nada, pero el cementerio está lleno de equivocados y mal pensados. Todos recogieron velas, continúo la tertulia y las cosas no pasaron a mayores. El Prof. Neuman Cedeño hecho el Yaguare, me dice en voz baja. A mí que me registren, eso de cachapa es con Miguel Galantón. El debe saber porque la Guaira es lejos.


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3-El popular juego de los animalitos está en tapete. Los banqueros quieren centralizar el sorteo, el SENIAT cobrar impuestos, los zamuros mediáticos a la caza de la carroña y los apostadores entre dos fuegos. Unos quieren que el sorteo continúe realizándose por el tradicional método de la bolsa y otros con un moderno globo que ya fue instalado para tales efectos.

En medio de la controversia que se ha suscitado, los banqueros y apostadores están divididos. La discusión que en principio era soterrada, fue aprovechada por los zamuros mediáticos para picar de la carroña y llevaron la discusión a los medios de comunicación social. “La gente que llame y opine” y empezaron a sacar llamadas al aire. Puro fuego pirotécnico para manipular y lograr la mordida.

Llama una dama y dice más o menos literalmente lo siguiente. “Miren mis amigos, yo me quedo con la bolsa porque con ese globo el tal Nacho nos tiene a fuerza de paloma. Imagínense que la semana que pasó nos metió y sacó la paloma 5 veces” No es juego. Lo dijo, en el aire y muy seria. Yo no entendí, pero las vendedoras de los kioscos, dicen que es verídico y sonríen con cierta picardía. Entre banqueros, jugadores y vendedores se entienden.


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4.-En la cuarta república, el gobierno, para que la gente de menos recursos económicos tuviese acceso a una leche de calidad, subsidió a los productores que colocaron en los mercados populares una lata de 2 kilos al precio de Bs.12,90. En el mercado continúo la competencia de las marcas reconocidas. En la radio y la televisión había una profusa publicidad de esas marcas por ganar un espacio mayor en el mercado. Era una competencia leal y que brindaba la oportunidad a la gente, con mayores posibilidades a escoger y adquirir la que mejor le parecía.

En esta revolución, la leche desapareció de los anaqueles de las grandes redes de supermercados, de los abastos y bodegas. También desapareció la publicidad en los medios audiovisuales y sólo se puede conseguir en la red gubernamental MERCAL, previa una inmensa e insoportable cola o en los puestos de los buhoneros a precios especulativos. No hay opción o te adaptas o pereces.

Los que, por ahora, tenemos posibilidades de tener acceso a la televisión por cable, vemos con nostalgia que, en países más pobres que el nuestro y que no cuentan con el inconmensurable ingreso petrolero, hay leche de todo tipo y las marcas pagan publicidad en los medios para promocionar las bondades de su producto lácteo y se pelean el mercado.

No se que piensa el amigo lector, pero mi memoria todavía conserva el grato recuerdo de la lata de leche popular Azul, a la cual todos teníamos acceso y las marcas Reina del Campo, NIDO, CAMPROLAC, ROSEMARY, KLIM, PARMALAT, La Campiña, La Campesina y muchas otras, que se podían adquirir a un mayor costo.
Lo importante de todo esto es que nadando en una cantidad inimaginable de PETRODOLARES el gobierno, llamado revolucionario, no estemos produciendo suficiente, no existan incentivos y se mantenga a la población en esta zozobra para adquirir ese vital y necesario producto que es indispensable para niños, adultos mayores y la gente en general. Ojo, por los detalles se cuela el diablo y aunque esta realidad parezca extraída de un libro de humor negro. No es chiste.

domingo, octubre 07, 2007

Las bolas criollas

Al brillar un relámpago nacemos y aún
dura su fulgor cuando morimos

Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870)
Poeta español.

El juego de Bolas Criollas, forma parte de nuestros juegos autóctonos. No hay lugar en Venezuela dónde la gente no eche su partidita. En un patio, una calle, un campo abierto o sencillamente en una cancha acondicionada para tal fin. En El Tigre, este popular juego, era practicado por los aficionados en las pedestres caimaneras y no existía una organización para reglamentar intercambios y mucho menos campeonatos formales. A finales de la década de los 70, Roberto Gómez, con la invalorable ayuda del periodista y reportero grafico Pedro Emilio Rojas Vargas (Pejas) y otros aficionados del boche y el arrime inició un movimiento que le dio organicidad a la práctica del juego de Bolas Criollas en nuestro municipio. Caminante no hay camino se hace camino al andar nos ilustró el poeta Antonio Machado.

La iniciativa tuvo varios inconvenientes. No había financiamiento y menos existía infraestructura adecuada para organizar un campeonato con todas las de la ley. Roberto, PEJAS y el equipo que los acompañó, no se amilanaron e insistieron en introducir la cultura del juego organizado de Bolas Criollas. Organizaron intercambios entre equipos de varios sectores populares. Los dueños de los clubes dónde se escenificaban los concurridos encuentros que a la sazón, eran noticias que gozaban de amplia cobertura en las páginas del diario Antorcha, vieron crecer sus ventas de espumosas y por ende sus ganancias, lo que hizo posible que todos empezaran a mejorar sus instalaciones y solicitar que los juegos fuesen fijados en sus respectivos establecimientos comerciales, estableciendo un porcentaje de sus ganancias para financiar la liga. La burra empezó a coger el nado

El inusitado atractivo que adquirió la práctica de Bolas Criollas y el interés manifestado por los dueños de los clubes para atraer los juegos hasta sus instalaciones, dio pie a que Roberto Gómez, con un grupo de amigos fundara la Liga de Bolas Criollas de El Tigre. Equipos surgieron por todas partes, en todas las categorías y de ambos sexos. El crecimiento de la liga y su resonancia llegó a tal nivel, que la Liga de Bolas Criollas del Estado, le solicitó formal inscripción y empezamos a tener reconocimiento regional y nacional. El campeón de El Tigre asistía a la eliminatoria del estado y si quedaba campeón, asistía a los nacionales vistiendo el uniforme de Anzoátegui. En todo caso de no lograr el campeonato, muchos de nuestros jugadores reforzaban el equipo y siempre El Tigre estaba en la pelea. Una idea, hecha realidad y popularizada.

En ese tiempo, Luís Alexis Mogollón, el popular “Negro Mogollón, que estaba desempleado y contando con la excelente amistad que lo unía al equipo directivo de la Liga de Bolas Criollas de El Tigre, hizo el experimento de organizar unos juegos de mantenimiento e intercambios y logró incluir entre las plazas más atractivas para el desarrollo de las jornadas el inmenso patio que poseía su casa familiar. “El Negro” aprovecho la oportunidad que brindaban a los jugadores y al público, la sombra que proveían las grandes matas de mango, lo extenso y las inmejorables condiciones del terreno. Era, sin percatarse, fundación del popular “CLUB MOGOLLÓN” que hoy funciona como un centro hípico. Un sitio de encuentro de toda la vida.

El Club Mogollón, lo inició el “Negro Mogollón” vendiendo la popular espumosa en tambores que introducía con bastante hielo para que salieran friítas. Todo al aire libre. Luego construyó una “media agua” adquirió a crédito un frezzer y poco a poco fue construyendo hasta lograr construir el amplio local de hoy. Las jornadas de los campeonatos de bolas criollas concluían al caer la tarde, la fanaticada permanecía alegre, entusiasmada y para mantener la clientela y aumentar las ventas, Roberto y El Negro montaban una fiesta criolla donde las estrellas y artistas exclusivos eran la encantadora Edith Ramírez “La Potranquita” excelente vocalista de nuestra música vernácula y el excelso declamador de oriente Carlos Gómez y como la fiesta era una prolongación de la jornada, el animador y presentador era, también para variar, Roberto Gómez. Presidente de la liga, dueño del juego de bolas y novio de la madrina, pues.

Los estimados, respetados y queridos amigos Roberto Gómez, Pedro Emilio Rojas Vargas (PEJAS) y Luís Alexis Mogollón (El Negro Mogollón) lamentablemente desaparecieron físicamente, pero vibran en nuestro corazón como el primer día y todos los días como cuando compartimos las buenas y las malas en nuestra larga amistad y las vicisitudes que vivimos junto a ellos en el preludio de la actividad organizada del popular, autóctono, vernáculo, hoy extendido y arraigado en el municipio, juego de Bolas Criollas. Muchas anécdotas y personajes de esa época vienen a mi memoria y que poco a poco iremos contando y mencionando para enriquecer el acervo histórico de la ciudad. Los pequeños acontecimientos forjan las grandes historias.
En honor a la verdad fue un gran equipo que hizo posible esta proeza deportiva, pero indiscutiblemente en la primera línea ofensiva como los propulsores, promotores y fundadores, están estos tres distinguidos personajes. El fulgor de ese relámpago todavía perdura en las canchas donde hoy se efectúan los juegos de todos los campeonatos de Bolas Criollas en el municipio. Es para que no le cuenten al cuentero. Dígalo allí Simón Medina.

sábado, septiembre 29, 2007

La Heladería Bolívar

Poder disfrutar de los recuerdos
de la vida es vivir dos veces

Marco Valerio Marcial (40-104)
Poeta latino.

Los sitios de encuentro en El Tigre viejo eran: El mercado en la mañana, la plazoleta de la Iglesia Virgen del Valle en la tarde, los cines en la noche y la sede de la línea de autobús RC y luego, cuando los hermanos Caputo instalaron la Heladería Bolívar, también formó parte del espacio preferido por los citadinos. Situada en la esquina de la calle Bolívar con calle Ayacucho frente a la iglesia y en el sector donde funcionaban los cines Ayacucho, Principal, Bolívar y los sindicatos petroleros Fedepetrol y Fetrahidrocarburos le daban una ubicación estratégica y le garantizaba una clientela cautiva. Todos los sitios de concentración de personas les quedaban relativamente cerca.

Los hermanos Caputo, Antonio y Gerardo, mantuvieron el negocio de los helados por muchos años, luego en la década del 60 Antonio regresó a Italia y a mediados de la década del 70, Gerardo decidió también regresar y le vendieron la emblemática heladería a una sociedad de portugueses compuesta por Miguel Freitas, Juan y José Manuel Fernández que poseían otros negocios en la ciudad. Miguel, junto a su esposa Clara, se encargaron de la heladería y fijaron residencia en la parte de arriba del edificio. Transcurrido un tiempo Miguel Freitas que incorporo a la venta de helados y friítas, un expendio de pollo asado, compró las acciones a los socios y durante 25 años estuvo regentándola, hasta que en el 2002, abrió operaciones en el ramo de la panadería y la construcción civil y la cerró.

La Heladería Bolívar, era el sitio de encuentro de todos los concurrentes a los cines adyacentes. Los vecinos que se daban cita a la plazoleta de la Iglesia Virgen del Valle, los trabajadores petroleros, los niños, adolescentes jóvenes y adultos del sector. Era una clientela, como dijimos antes, cautiva que aumentaba considerablemente con las fiestas de la Virgen del Valle, fundamentalmente con las procesiones. Cuando la gente veía la gran cantidad de asistentes a la procesión exclamaban ¡Se llenó el dueño de la Heladería Bolívar! Abundino González que es de las nuevas generaciones y solo conoció a Miguel al frente de la heladería, le decía “Portugués te salvó la Virgen del Valle” y no hay dudas estaba en lo cierto. Las colas eran inmensas.

En el año 2002 el portugués Miguel Freitas, desocupó el local, su propietario el árabe Salim Mansur, lo arrendó a su paisano Rafael Saab que instaló la Ferretería El Cacique y una vez que éste construyó sus propios locales y se mudó, se lo alquiló a otro paisano, Jouhay Al Yasin, que continúo en el ramo ferretero e instaló una sucursal de su negocio Ferreganga, C.A el cual funciona exitosamente en la actualidad.

La Heladería Bolívar, fue la primera venta de helados formal que funcionó en El Tigre. Era un sitio de encuentro de chicos y grandes. El portugués Miguel Freitas que la regentó por espacio de 25 años, nunca fue víctima del hampa. En ese sitio se reunían hasta altas horas de la noche trabajadores petroleros y él hasta se sentaba en la acera a “agarrar fresco” mientras los clientes disfrutaban de sus friítas y el pollito asado y la seguridad era absoluta, ahora en la calle 24 sur donde fundó y atiende la Panadería, pastelería y charcutería YESSY los delincuentes le han hecho algunas visitas que le han dejado muy malos recuerdos y añora aquellos tiempos de la Heladería Bolívar donde reinaba la seguridad.

El padre Bruno Vístoli, era un amante de los helados y casi todas las tardes daba su vueltecita por la heladería e invitaba a Miguel a que lo acompañara a ver una mata de pera que sembró en el patio y que según sus palabras estaba en plena producción. Él nunca la vio, pero le creía. También muchos dirigentes políticos y sindicales, pasaron por la Heladería Bolívar. Carlos Ortega y Raúl Henríquez Estrella cuando visitaban el sindicato, antes de la reunión pasaba a degustar un helado, el actual gobernador del estado Dr. Tarek William Saab, cuando estaba chamito, era asiduo visitante con sus amiguitos a comprar la tradicional barquilla y de los dirigentes locales Augusto Enrique Tenorio Meza, Oscar Urrieta Salazar, Jorge Balza, Ubaldo Quijada Ríos, Juan Natera, Eduardo William, Valetín Mújica, Douglas Ávila, Hernán Moya, Agustín “Pin Pín” Brito, Luís “Culí” Martínez, Cesar Rada y los fallecidos Luís Carrasco Mata, Francisco Latán, Diego Suárez y Luís Noriega, entre otros que siempre echaban su “macolladita” en la heladería antes de entrar a las reuniones de la directiva.

Hoy desaparecida y sin boleto de retorno, La Heladería Bolívar fue un lugar emblemático del pueblo bucólico que antecedió a esta agitada y peligrosa ciudad. Fue lugar de encuentro y testigo mudo de muchos acontecimientos que se sucedieron en sus alrededores. Hacemos esta pequeña remembranza para dejar testimonio escrito de que alguna vez existió la famosa heladería, un recuerdo digno de disfrutar y como una humilde contribución a la preservación y conservación de la memoria histórica de la ciudad.

domingo, septiembre 23, 2007

Personajes de mi pueblo: Genesio Mario Orsini Barbetta

El hombre se supera a sí mismo infinitamente
porque siempre está en camino hacia la plenitud infinita

Blaise Pascal (1623-1662)
Matemático, físico, y teólogo francés.
Veterano de la segunda mundial, don Mario Orsini, nació en Italia, en San Giovanni Teatino provincia de Quieti, ubicada a unos 200 Kms. al sur de Roma, el 25 de agosto de 1920. Estudio primaria hasta 5to grado, se dedicó al comercio con sus padres y en sus ratos libres a cultivarse como músico. En ese tiempo y cuando apenas alcanzaba los 20 años, estalló la segunda guerra mundial, fue reclutado sin aviso y sin protesto, enviado al frente que su país defendía en Albania y luego a Grecia. 5 años y medio que duró el conflicto, estuvo sirviendo a su patria.

En 1938, participó en su condición de músico en un concierto que Benito Mussolini ofreció a Adolfo Hitler en la oportunidad que este visitó a Roma. El grupo musical que lideró el maestro Coccini, formado por 32 y en cual él tocaba el acordeón, ganó la medalla de oro por la magistral presentación que hicieron para tan magna ocasión. En la velada participaron 1.900 acordeonistas, por lo que el premio no era fácil obtenerlo. Una vez concluida la segunda guerra mundial, regresó al hogar, continúo en su labores habituales, hasta que tomó la decisión aventurarse por estás tierras de Dios buscando nuevos horizontes, mejores posibilidades de realización y de vida.

En septiembre de 1950 desembarcó en La Guaira con un grupo de inmigrantes, se instalaron en Caracas y al mes y medio, recibió la invitación de su paisano Dionisio Crolli – a quién había conocido en su tierra cuando era novio de una hermana de su esposa – para venir a El Tigre. Los primeros tiempos fueron duros, pero no se amilanó, fue conociendo gente, se integró a la incipiente sociedad y empezó a participar como acordeonista en los programas en vivo que hacían en La Voz de El Tigre, luego fundó una escuela de música, con el patrocinio del Ministerio del Trabajo, en la calle Bolívar, junto al pianista José Medina y su esposa, que era maestra de danzas y entre los 3 conformaron varios grupos de corales que eran la sensación de la época.

En el año 1958, cuando cayó el dictador Marcos Evangelista Pérez Jiménez, el Ministerio del Trabajo, suspendió el subsidio. Don Mario Orsini, buscó una nueva actividad para subsistir, le arrendó al señor Aquiles La Roche, el “Bar Primavera” que funcionó por muchos años en un ambiente anexo a la histórica “Bomba Primavera” que en acto primitivo y criminal de las actuales autoridades locales, fue demolida destruyendo parte de nuestro patrimonio histórico. 3 años estuvo al frente de ese negocio y luego buscó probar suerte en Puerto La Cruz. Arrendó el Bar CEZPIER al final de la avenida Bolívar, adyacente al bar Casa Blanca que eran los negocio preferidos de los marinos que conformaban la tripulación de los barcos petroleros. Fueron 4 años lidiando con los amigos del rey Baco o Dionisos, que le produjeron algunos ahorros para regresar a El Tigre en condiciones favorables para iniciar otra actividad productiva.

En sus primeros años en El Tigre, había adquirido del Concejo Municipal, una parcela de 1.800 mts2, en la esquina sureste donde posteriormente se construyó la Plaza Bolívar y que para ese tiempo, en ese espacio funcionaba una parquecito infantil y lo demás era monte, culebra y el ganado que pastaba libremente. Nadie se aventuraba a adquirir ese terreno porque había un hueco gigantesco. Don Mario se arriesgó, fue rellenando poco a poco y construyó primero su casa de familia en la parte posterior y cuando regresó de Puerto La Cruz, fabricó el actual edificio y montó su fábrica de hacer llaves – en el único sitio que fabrican llaves perfectas – según sus palabras, incursionó en el ramo de la quincallería en un huequito que alquiló en la primera carrera al lado del local donde funcionó la farmacia “Virgen del valle” y fundo una empresa constructora para la trabajarle a la empresa pública, la privada y por cuenta propia. Un hombre emprendedor a toda prueba.

Cuenta don Mario que en la época que construyó su vivienda en la parte posterior de la esquina, las viviendas que existían en la zona era la casa de la señora Blanca Méndez, la madre del excelente profesional del derecho, mejor amigo y desaparecido prematuramente el Dr. Freddy Rangel, que posteriormente fue adquirida por Acción Democrática y la de los esposos Pedro y Amelia Salas que estaba al lado donde hoy está el supermercado chino. Obviamente, una vez que construyeron la nueva Plaza Bolívar – antes la Plaza Bolívar era la que hoy lleva el nombre del maestro de Bolívar y epónimo del municipio que está en el Casco Viejo de la ciudad – la zona adquirió atractivo y se pobló rápidamente.

Don Genesio Mario Orsini Barbetta, contrajo nupcias con la señora Josefa Antonia Salcedo Díaz, oriunda de Santa Ana – Margarita e hija del amigazo don Joaquín Salcedo Rojas que había llegado a El Tigre en el año 1947, primero a la pensión Victoria que funcionaba en la calle Guayana y cuando fijó residencia en la calle Nueva nº 3, trajo a su hija Josefa de 14 años, que a la edad de 3 años había perdido a su progenitora. Don Joaquín se desempeñaba como oficinista en la Mene Grande oil Company. De esa feliz unión conyugal vinieron al mundo Mario que es un próspero empresario en el ramo de la construcción, Vilma profesora de idiomas y Oswaldo que se especializó en la cerrajería y hoy está la frente del negocio que funciona desde su fundación en la esquina de la Plaza Bolívar, edificio Orisini.

Con la proverbial cordialidad que lo caracteriza, don Mario confiesa que ya le entro un virus al disco duro de su computadora y su caminar lento, sin poder alzar mucho los pies, le alisaron los cauchos, empero, con todo y sus 87 años, los duros avatares de la vida que le tocó vivir, una vez que se adentra en la conversación saca a relucir una memoria prodigiosa, luce rozagante, bien de salud e incluso está muy molesto, porque tiene previsto un viaje para Italia, donde tiene buena parte de sus familiares y tiene problemas para obtener el nuevo pasaporte ya que sus huellas digitales no conservan la nitidez requerida y por eso le obstáculos que lo privan de su ansiado viaje.
Indiscutiblemente que la vida de don Mario Orisini, un hombre que siempre buscó la superación y la cual logró a plenitud, está íntimamente ligada a la historia de El Tigre desde el año 1950, cuando llegó desde Italia a contribuir con el progreso y el desarrolló cultural, económico y social de nuestra ciudad. Comerciante, empresario progresista, instructor de música, excelente padre de familia, amigo y hoy, cuando está viviendo el reposo del guerrero al lado de su distinguida esposa, hijos y nietos conserva el espíritu emprendedor, su buen humor y la cordialidad que le ha caracterizado toda la vida y…si le entregan el pasaporte se va de vacaciones a Italia. Na’ guará. Dios y la virgen Del Valle le iluminen el camino.

domingo, septiembre 16, 2007

Personajes de mi pueblo: Dr. José Ramón Urbáez Guzmán

Donde quiera que se ama el arte de la
medicina se ama también a la humanidad
Platón (428-347 a.C.)
Filósofo griego.

Chamaríapero de pura cepa. Nació en Cantaura un 30 de septiembre de 1932, su niñez la vivió en la finca “Campo Bonito” de sus padres – Jesús Ramón Urbáez Silva y Josefa Antonia Guzmán Hernández – Cuando cumplió la edad escolar, lo inscribieron en la escuela Pedro María Freites donde cursó su primaria exitosamente, como en esa localidad, no había liceo para la época, lo instalaron en Barcelona para cursar la secundaria en el liceo Juan Manuel Cajigal donde alcanzó el 2do año y luego en Caracas, en el liceo Andrés Bello, donde alcanzó el grado de bachiller. No había tiempo que perder y como los estudios universitarios en Venezuela, se dificultaban por las convulsiones permanentes contra la dictadura de Marcos Evangelista Pérez Jiménez, lo enviaron a estudiar medicina – como era su deseo – a la Universidad Autónoma de Guadalajara, ubicada en la capital del estado de Jalisco, en el occidente de México.

El 5 de septiembre de 1955, aprovechó un vuelo de Aeropostal, que trasladaba el equipo de béisbol Almendares, el cual había obtenido el campeonato en la Serie del Caribe, pernoctó en la Habana, el 6 abordó un vuelo de Mexicana de Aviación, hasta Ciudad de México, que hizo escala en la ciudad de Mérida, capital del estado de Yucatán. Aterrizó en el aeropuerto de DF el día 7 a la 1 AM, tomó un taxi y ubicó la dirección de su amigo de infancia Edgar Rojas, el cual estudiaba medicina en la Universidad Nacional de México de la capital, durmió unas 2 horas y las 8 AM estaba abordando el vuelo que lo llevaría a su destino: Guadalajara. Las clases se habían iniciado el 7, de tal manera que llegó el 8 directo a las aulas, donde le dieron la bienvenida con la popular “Grajeada” o sea, le pelaron el coco, como a todos los “Lanúos” que se inician en los estudios universitarios en Venezuela. En la tarde formalizó su residencia en una casa de asistencia – Pensión – en la calle San Felipe nº 765, a unas 14 cuadras de su centro de estudios y desde donde le echaba pierna todos los días para no pagar pasajes y los 925,28 pesos le rindieran. El cambio estaba a 12.40 el peso por cada dólar y la familia le giraba $ 74,62 que multiplicados por bolívares 3.35 eran para la época 250 bolívares. Un realero.

Durante 5 años, cursó la carrera de medicina en el país Azteca, en el año 1960, ya estabilizada la situación política, regresó a Venezuela y al año, culminó su carrera en la Universidad de Los Andes dónde obtuvo el título de “Médico Cirujano”. En diciembre de ese mismo año, se incorporó al Centro de Salud Luís Felipe Guevara Rojas en El Tigre, al equipo de médicos residentes que conformaban Atahualpa Cabrera, Oswaldo de Armas, Agustín Crespo, Luís Macías y Efraín Añón, todos bajo la dirección del médico paraguayo, Juan Ramón Casal. Los 6, cada uno en su guardia, se encargan de atender todo tipo de pacientes. Eran “Toeros” aunque en materia de cirugías el más destacado era el Dr. Oswaldo de Armas, pero siempre con la ayuda atenta de cualquiera de ellos porque cuando había emergencias y no contaban con su valiosa presencia, el que estaba de guardia tenía que echar para adelante. ¿El salario? 2.087 bolívares que en ese tiempo era una compensación aceptable.

En el ejercicio privado, se mantuvo por espacio de 37 años. En el año 1962 alquiló un consultorio en la clínica “Santa Rosa” cuyos dueños eran los excelentes médicos y mejores amigos Napoleón y Rosita Ledezma, de allí en el año 1963 instaló su consultorio en la clínica “Vichonachi” en un ambiente que compartió por espacio de 5 años con sus colegas Héctor Farias y Agustín Crespo. Esa clínica funcionó por muchos años muy cerca de donde hoy está ubicada la Cruz Roja y que antes fue el Puesto de Socorro, anteriormente el primer centro dispensador de salud del pueblo de El Tigre que nació al calor de la industria petrolera el 23 de febrero de 1933. Luego en el año 1968, instaló, junto a sus colegas Héctor Farias que se especializó en rayos X y Rubén Quijada, que luego fue nombrado director del hospital de San Tome, en un consultorio que funcionó en la segunda carrera norte, al frente de la escuela “Simón Rodríguez, para luego pasar en el año 1969, al Centro Médico San José, instalado en el edificio “Ingrid” del señor Luigi Simonetto, frente a la plaza Bolívar haciendo equipo con los médicos Jesús Nessi Velásquez, Héctor Farias, y el dermatólogo Amilcar Rojas.

El Dr. Urbáez, como es ampliamente conocido en la ciudad, concluyó su actividad privada en un consultorio que compartió con el Dr. Héctor Farias en el Centro Médico Pimentel. Una vez que el Dr. Farias falleció a mediados de los 90, solo atendió sus responsabilidades en el Hospital General de El Tigre, Dr. Luís Felipe Guevara Rojas, hasta que en el año 2000 fue jubilado y hoy, en el descanso del guerrero, atiende su finca “Morichito” al lado de su prolija familia que lo asiste en las labores del campo. Inquieto, vivaz, trabajador insigne y con su proverbial buen humor que nunca lo abandona, el Dr. Urbáez, cuenta que en diciembre del año 1955, hizo una travesía desde Guadalajara, hasta Ciudad de México para ver una tarde de toros en cuya fiesta brava la figura principal era Cesar Girón.

En ese tiempo estaba todavía afectado por la Lechina, pero con fiebre y todo, se aventuró con otros tres venezolanos en el vehículo de un cubano y el 24, después de 8 horas de viaje pernoctaron en Morelia, estado de Michoacán en la pequeña habitación del estudiante de medicina Cantaurense, Luís Napoleón Gómez, dónde celebraron la noche buena, disfrutando los rones Castillo y Barcardí. Durmieron apiñados y el día 25 continuaron viaje, en la tarde ya estaban disfrutando de la corrida de toros. Era una tarde muy fría y a pesar del fuerte viento que soplaba en la plaza de toros, Cesar Girón cumplió una excelente faena que compensó el esfuerzo de los jóvenes estudiantes venezolanos por asistir a ver a su paisano a la capital azteca. Una aventura inolvidable que el Dr. Urbáez narra emocionado.

La vida profesional del Dr. José Ramón Urbáez Guzmán está íntimamente ligada a la historia de El Tigre desde el mes de diciembre del año1960, cuando inició su carrera como médico y en especial en la atención a los niños hacía donde volcó toda su vocación, sensibilidad y pasión. ¿Quién de la ciudad no acudió a una consulta con el Dr. Urbáez durante sus 40 años de ejercicio profesional? Atendía a precios solidarios a adultos, niños y ancianos. ¿Quién no ha disfrutado de las salidas ingeniosas del Dr. Urbáez que posee un buen humor innato y un carisma envidiable? No hay un ápice de dudas. Desde niño amo el arte de la medicina y volcó su amor hacia la humanidad. Honor a quien honor merece.