domingo, marzo 27, 2011

Personajes de mi pueblo: Anécdotas y vivencias

Una risa vale más que cien lamentos en cualquier parte del mundo
Charles Lamb (1775 – 1834)
Ensayista inglés.

¡Ganaderos de El Tigre!

Contaba mi hermano Roberto Salazar, que en el momento de la unidad nacional, que se dio en torno al carabobeño Henrique Salas Römer, los para entonces dirigentes de Acción Democrática y COPEI, Eduardo Silva Castillo, el popular “Peluche” y Germán “Mancho” Barreto, fueron invitados a una reunión en Valencia. Rubén “Babita” Matute, ni corto ni perezoso se guindo, se coló y los acompañó. Los tres fueron elegantemente vestidos. En un intermedio de la reunión, la cual se celebraba, en uno de los distinguidos, lujosos y vistosos salones del Hotel Inter Continental Valencia, solicitaron a una de las lindas anfitrionas, que los condujera hasta la recepción, para hacer una llamada urgentísima. En lo que llegaron al sitio, había una cantidad de chicas hermosísimas, a las cuales, la acompañante presentó como prominentes líderes políticos provenientes de El Tigre y, les solicitó los atendieran con la prontitud del caso.

Eduardo “Peluche” Silva, solicitó le discarán el número telefónico y, una vez que la recepcionista lo hizo, le entregó el auricular. ¿Es Alirio Barreto? preguntó y al confirmarle, le dijo en alta e inteligible voz, “hermano me puede dejar unos 5.000 toros y, a renglón seguido, intervino Germán “Mancho” Barreto, para recordarle, “no olvide incluir también 2.000 cochinos, 500 caballos y 500 chivos”. Las lindas chicas no salían de su asombro y una de ellas comentó. “Que maravilla son jóvenes políticos y creo ganaderos de El Tigre, muy bien apuestos e interesantes, es nuestro día de suerte” En medio del embebecimiento de las chicas, irrumpió Rubén “Babita” Matute y lanzó esta bala fría. “Jueguen unas 200 arañitas para que se tapen” ¡Zas! perdieron el encanto. La gente come por la vista, pero también la ilusión llega por el oído y para variar, nunca falta un agua fiesta.

Ante el fuerte reclamo de Eduardo y Germán, Rubén Matute, con cara de arrepentimiento parafraseó al Chavo del 8 “fue que se me chispoteo” ¡Tremendo pajón! Perdieron el chivo y el mecate.


Inocentico el negrito

Gonzalo López, el popular “Negro dulcero” en una oportunidad se le presentó al Profesor Juan Facendo y le dijo: “Prof. no estudio en el liceo, provengo del Colegio San Antonio dónde no pude pasar de Kinder, porque me rasparon plastilina, sin embargo, tengo cualidades, vocación y voluntad para convertirme en un atleta de alta competencia y me enteré, que usted es la persona indicada para ayudarme” Juan que era un caza talentos nato, le dijo: “No hay problemas ¿Cuándo quieres empezar a practicar” y el Negro, goloso, le respondió: ¡Ya! vengo listo. “Bueno, te recomiendo para empezar, darle unas vueltas a la pista que yo voy a chequear el tiempo” El Negro arrancó y cuando llevaba unos 5 minutos cayó con un veri veri y expulsando espuma por la boca, Juan corrió a asistirlo y sobre la marcha gritaba que solicitaran una ambulancia urgente para trasladarlo a un centro de salud. El Negro, al escuchar aquello, se le guindó del cuello a Juan y le rogaba “No, no profesor, olvídese de ambulancia, mándeme urgente al Castelo Branco, cancéleme un pollito con espagueti que al comérmelo, esto se me pasa y mañana regreso con las pilas puestas. Juan, que no es caído de la mata exclamo ¡Inocentico el negrito!

Tremendo chasco

El popular Martín Campos, que vivió muchos años en la calle Falcón de Pueblo Ajuro y fue uno de los primeros policías de la comandancia de ese entonces, era un hombre comprensible, tolerante y de un gran corazón. En sus más de 20 años como agente de policía batió un record digno de ser recogido en el libro Guinness. No llevó preso a nadie. El comandante de entonces, siempre lo amenazaba con suspenderlo por lo que consideraba una extraña e irregular situación. Es imposible que nunca traigas a algún detenido, le repetía. Un sábado, Martín se tomó un tragos con un compadre y le contó el trance que vivía en su trabajo y el compadre, le dijo “No le pare compadre, yo voy a amanecer bebiendo y mañana estoy libre, lo acompaño y usted dice que me detuvo por borracho y escandaloso, pasó el ratón allá, en la tarde me sueltan, duermo en casa y el lunes a voy trabajar tranquilo” aprobado el plan, lo ejecutaron al pie de la letra.

El domingo en la mañana, se presentó Martín Campos ante el comandante y le dijo. “Este señor lo detuve por borracho y escandaloso” el Comandante de la Policía se quedó viendo al compadre de Martín y le exclamó “Mire amigo, como será el escándalo que usted formó con esa pea, que Martín se vio en la imperiosa necesidad de detenerlo, y ordenó métanlo al calabozo y me lo dejan por 72 horas, por bandido” Los compadres, ante la reacción del Comandante de la policía, quedaron estupefactos, pero no había vuelta atrás. La gracia se les convirtió en una costosa morisqueta y como tal la asumieron. Tremendo chasco.


Pa’ que sea serio

Hace unos años atrás, Manuel Díaz Bras, propietario del popular y concurrido Restaurante Castelo Branco, contrató como mesonero a Pedro “Run” Silva, un hombre muy circunspecto, de pocas palabras y de carácter explosivo. En sus labores cotidianas el amigo Silva, siempre fue puntual, responsable, colaborador y muy atento con la clientela. El que trabaja con público tiene que poseer virtudes especiales, en dónde deben destacar la paciencia, la tolerancia y no perder la imperturbabilidad. La mayoría de los clientes, se comportan amables, respetuosos y comprensivos, pero como de todo hay en la viña del señor, nunca faltan los que se la dan de cómicos, payasos y burlescos. No miden o entienden, que los mesoneros son servidores públicos, a los cuales hay que tratar con respeto, amistad y sobriedad, porque como a todo ser humano, hay días en los cuales sufren de un stress excesivo, que los hace irascible ante cualquier exceso por parte de un cliente.

Un mediodía, el local del restaurante “Castelo Branco”, como es costumbre, estaba full. Mesoneros y cocineros trabajaban a todo tren para atender a la ansiosa, ávida y hambrienta clientela. Llegó un cliente y se ubicó en las primeras mesas y ordenó una exquisita sopa de legumbres. Pedro “Run” Silva, le tomó la orden, la pasó a la cocina y continúo atendiendo a los demás clientes. Todo iba bien, hasta que el cliente en cuestión empezó a gritarle cada que pasaba cerca ¡La sopa! volvía a pasar y otra vez le gritaba en tono burlón ¡La sopa! y le agarró el asunto para parranda. En el momento que salió la sopa, la agarró, le llegó cerca al cliente y le pregunto ¿Qué fue lo que usted ordenó amigo? Y el tipo insistió en la burla y volvió a gritarle ¡La sopa! Pedro que había perdido la paciencia, explotó, le dijo ¡Toma la sopa! y el lanzó la sopa caliente encima. Ardió Troya, pero las cosas no pasaron a mayores, por la intermediación de los presentes y la amabilidad que siempre ha caracterizado a Manuel Díaz Bras, el cual con la seriedad y responsabilidad que lo caracteriza, asumió los costos del incidente. Al burlón le salió el tiro por la culata y como dicen ahora en el argot de los jóvenes, eso le sucedió “Pa’ que sea serio.

Las anécdotas y vivencias que relatamos en estos humildes destellos forman parte de nuestras pequeñas historias urbanas y los personajes que mencionamos, integran nuestro diverso, plural y numeroso gentilicio, lo que los convierte en protagonistas estelares de la cotidianidad de la ciudad. Es por ello, que creemos firmemente que los eximios escritores, cronistas e investigadores de nuestro rico y divertido pasado, cuando decidan escribir la verdadera y autentica historia de esta pequeña urbe, la cual nació al calor del oro negro, un 23 de febrero de 1933, los puedan incluir en el disco duro de nuestra memoria histórica. ¡Vale la pena!

Eduardo “Peluche” Silva

Gonzalo López (El negro dulcero)

Rúben "Babita" Matute

sábado, marzo 19, 2011

Personajes de mi pueblo: Carmen Domínguez

Los gallos pueden cantar, pero son las gallinas las que ponen los huevos
Margaret Thatcher (1925 – )
Política británica

No pocas son las madres solteras, que tienen el coraje, la dignidad y la entereza para sacar adelante a sus hijos y una familia entera, sin ayuda externa – privada u oficial – la señora Carmen Domínguez tiene 4 hijas y con ellas enfrentó y enfrenta la vida, en medio de limitaciones que vencen a fuerza de trabajo en la actividad informal. Venden exquisiteces orientales. La especialidad de la casa es arepa y empanadas de cazón. No hay variedad, hay exclusividad. Doña Carmen Inició esa tarea en la calle Sucre, pasó a la calle Anzoátegui y desde el año 1945, esta ubicada en el sector de las 6 esquinas, en la novena carrera sur. Es gente madrugadora y de trabajo. La clientela, ha pasado de generación en generación y se mantiene fiel, leal y consecuente. Es la calidad y sabrosura de la sazón margariteña en pleno corazón de la ciudad. No hay que viajar a Margarita y visitar el mercado de Conejero para degustar una excelente empanada de cazón. Búsquelas en las 6 esquinas y convénzase.

Doña Carmen Domínguez, nació en el año 1925, en el Cercado, un pequeño poblado de la isla de las perlas, ubicado a 1 KM de Santa Ana del Norte. Desde muy niña, sus padres Julián González y la señora Irene de Domínguez, observaron su tendencia, inclinación e interés por el trabajo artesanal. Trabajó con barro, una materia prima que extraen del Cerro de La Cruz, lo clasifican según el color, lo pisan hasta convertirlo en polvo y una vez cernido, lo utilizan para fabricar tinajones, ariscos, anafres y todo tipo de curiosidades artesanas. Ella, con sus ideas y manos prodigiosas, las bordeaban de manera especial y maravillosa, lo que le permitía venderlas como pan caliente a todos los amantes de las artesanías autóctonas. En el año 1940, sus padres, decidieron emigrar hasta El Tigre y cuando llegó, como la situación, no era muy halagüeña, decidió iniciar la venta de una rica especialidad margariteña: Las empanadas y arepas de cazón, cuya principal encanto, es que son hechas con masa de maíz pilado, cocido, molido y amasado en casa. Originalidad pura y simple. Arepas al horno y cazón en su punto. Delicateses artesanales también. Exquisiteces de la isla en tierra firme.

Las hijas de doña Carmen Domínguez, han estado siempre a su lado como ayudantes y herederas de esta pequeña industria artesanal cuya especialidad culinaria, repito, son las empanadas y arepas de cazón. Sabina María e Inés María, ya salieron del regazo materno, para formar sus propias familias y están al frente de sus hogares. Juliana del carmen y Carmen del valle, están al pie del cañón, atendiendo a la nutrida clientela que se da cita, desde muy temprano del día y la cual se acrecienta los fines de semanas, al extremo que hay que hacer colas para adquirir las ricas y deliciosas empanadas y arepas. Las arepas se pueden adquirir viudas y rellenas. Es un sitio de encuentro de muchos citadinos y dónde muchos vecinos, puede desayunar in situ o llevar a casa estas delicateses margariteñas. Estas delicateses que degustan grandes y chicos. Es un sano, nutritivo e incomparable y nutritivo desayuno. No hay para dónde coger. El o los que quieran saborear unas verdaderas y autenticas empanadas de cazón con sabor, sazón y punto margariteño, tiene un sitio en la ciudad. Las 6 esquinas en casa de Carmen Domínguez. Vístela, adquiéralas, consúmalas y verá. ¿El costo? Ni pregunte. Más solidario imposible.

Esta humilde y laboriosa margariteña, que se sembró en El Tigre y la cual está retirada de la albor diaria, por razones de edad, permanece en casa y para no perder la costumbre, se ubica todos los santos días en la puerta de la casa desde dónde puede observar todos los movimientos, saludar a los clientes y vecinos cuando entran y salen. En ese sitio permanece acompañada por alguno de sus descendientes directos, ya que cuenta, por ahora, con 11 nietos, 12 bisnietos y 10 tataranietos, una numerosa prole, que ha contribuido, contribuye y contribuirá, como lo hizo ella, poniendo su granito de arena, desde su venta de empanadas y arepas de cazón, al desarrollo, progreso y engrandecimiento de esta pequeña urbe, que fue iniciada por los lugareños del Caris, pero que se complementó con la idiosincrasia del pueblo margariteño y tiene del arte culinario isleño uno de sus más ricos atractivos. Los tígrenses tienen, conservan y practican muchas de sus tradiciones, costumbres y hábitos. Un buen sancocho de pescado, un corocoro frito con arepa y tajadas o una empanada de cazón, nunca falta en la dieta de nuestros vecinos. Y la devoción por la Virgen del valle, no tiene parangón en el oriente del país. Es nuestra patrona.

En las cercanías de las navidades, en este sitio, la gente puede además, obtener la masa para las hallacas, ya lista para tenderlas. Nada de harina pan. Es maíz pilado, cocido, molido, amasado, procesado y aderezado artesanalmente, lo cual le abrevian y alivian el trabajo a los vecinos, que lo adquieren para la elaboración de las multisápidas tradicionales a base de cochino, pollo, gallina, carne y los que hacen a base de cazón, también pueden encargarlo y llevarlo listo para la confección final del sabroso e infaltable plato navideño. En gustos y colores, no han escrito los autores. Empero, no hay dudas de que, la masa de maíz pilado, sancochado y molido artesanalmente le da un sabor especial a las empanadas, arepas, hallacas, bollos y cuanta especialidad culinaria se quiera preparar a base de harina de maíz. El que no lo ha probado, no sabe lo que se pierde.

El trabajo dignifica y la señora Carmen Domínguez es una insigne trabajadora que merece el reconocimiento de toda la comunidad. Tuvo el coraje, la valentía y la dignidad de levantar una gran familia siendo madre soltera, lo que ratifica la sentencia de la mujer de hierro Margaret Thatcher, en el sentido de que los hombres podrán cantar, pero las gallinas ponen los huevos y la voluntad para abrirle un camino decente y decoroso a los hijos. Ella, sus hijas y su numerosa descendencia, son héroes anónimos, que han trabajado, trabajan y continúan trabajando, desde sus humildes hogares, para engrandecer nuestra pequeña urbe y nosotros los traemos a estos humildes destellos con la firme aspiración de que, cuando nuestros eximios cronistas, historiadores e investigadores de nuestro rico y primoroso pasado y no menos interesante presente, decidan escribir la verdadera y autentica historia de la ciudad, los puedan incluir en el disco duro de nuestra memoria histórica. ¡Vale la pena!



sábado, marzo 12, 2011

Personajes de mi pueblo: Catire y Blanca

El primer vínculo de la sociedad es el matrimonio;
el siguiente, los hijos, y después la familia
Marco Tulio Cicerón (106 – 43 a.C.)
Escritor, político y orador romano.


Cruz Alejandro “Catire” Astudillo Abache, oriundo de Aguasay, estado Monagas y Saturnina Epifania “Blanca” Aguilera, carupanera del vecino estado sucre, ambos jubilados del sector salud y unidos en feliz matrimonio, al poco tiempo de conocerse en el hospital “Luís Felipe Guevara Rojas”, desde el 26 de diciembre de 1964. Es una pareja de excepción y ejemplar. Ella ingresó al hospital en el año 1961 en el servicio de lencería y ascendió hasta jefe de servicio, él se enganchó el año siguiente, como auxiliar de los sistemas de almacenamiento de archivos Kárdex, hoy obsoletos y periclitados, como diría don Rómulo Betancourt. En el tiempo que ingresaron al nosocomio local tenía la categoría de Centro de Salud y su director era el Dr. Armando de Armas, el cual al poco tiempo, entregó el cargo al Dr. Simón Pérez Pérez y el Intendente por muchos años fue Héctor Enrique Cordero Blanco. Eran los tiempos bucólicos del pueblo que devino en esta pequeña urbe.

El “Catire” Astudillo, estudio la primaria en su pueblo natal. Era una escuela municipal y en la cual compartió clases con el Dr. Ramón Amadeo González Espinosa. Llegó a El Tigre en el año 1960 y a los 2 años obtuvo su empleo en el Centro de Salud. Blanca Aguilera había emigrado hasta desde el año 1950 y su primaria la cursó en la escuela José Elías Aristigueta e ingresó a Instituto Greg, de la eximia educadora Natividad Cintrón, de dónde egresó con notas sobresalientes. Las oportunidades de trabajo bien remunerado para su especialidad era bien difícil de obtener y no tuvo otra opción que ingresar en el departamento de lencería del Centro de salud. El trabajo y el destino unieron estas distinguidas personas, que terminaron formando un honorable matrimonio del cual nacieron 4 hijos, que le han dado la felicidad de contar, por ahora, con 8 nietos. Es el crecimiento progresivo de la familia. La prolongación de la vida, pues.

Esta pareja de insignes trabajadores de la salud, los cuales están unidos en feliz matrimonio de toda una vida y los que les falta, fueron testigos presenciales en el año 1968, de la inauguración del Hospital General Luís Felipe Guevara Rojas, por parte del entonces Presidente Constitucional de Venezuela, el Dr. Raúl Leoni Otero, quien fue el primer magistrado, que construyó más infraestructuras de salud de ese tipo en Venezuela, los cuales fueron modelos en América Latina y, en sus primeros tiempos, prestadores de un servicio de salud óptimo. Esas edificaciones, además, preveían la posibilidad de la elevación de esos nosocomios a categorías superiores, ya que, contemplaban espacios para tales efectos. Hechos para ese presente con visión de futuro. ¿Qué tiempos aquellos? Hoy, apenas funcionan y más nunca han construido alguno que los iguale o los supere, a pesar de los caudalosos ingresos petroleros que han inundado el tesoro nacional del país. Lo que está a la vista, no necesita anteojos.

Edgar, profesor en el Liceo Alberto Carnevali, Oscar, Técnico Mercantil, Luís Alberto, diseñador Gráfico y María Alejandra, Ing. Químico, son los amados hijos, los cuales, cuando sus padres cumplieron los primeros 25 años de feliz unión matrimonial, los llevaron de nuevo al altar y allí, delante del señor volvieron a ratificar su firme e irrenunciable compromiso, de estar juntos hasta que la muerte los separe y, sí allá en el otro mundo, se vuelven a encontrar, allá se vuelven a casar. Imagínense, que ahorita tienen 47 años de matrimonio y, están esperando cumplir los 50 para volver al altar. El padre Jesús Nogueiro, en la segunda boda interrogó al “Catire” ¿La quiere y la recibe? y éste con su proverbial humildad y sinceridad, le respondió “Claro padre” y adicionó “Ella es tan buena” mayor prueba de amor, comprensión y fidelidad, imposible. Es una pareja tal para cual y como Dios premia la constancia y la probidad, no hay dudas que gozarán de larga vida. Pronto estarán por tercera vez ante el altar.

Los padres del “Catire” fueron Luís Manuel Abache y la señora María Sabina Astudillo, ambos humildes pobladores del pueblo semirural de Aguasay y los de “Blanca” los carupaneros Marcelino Díaz Aguilera, urredista hasta los tuétanos y Facunda Primitiva Villarroel de Aguilera, adeca de pura cepa. Las posiciones encontradas y discusiones políticas eran de tal intensidad en el hogar, que en las ventanas de la casa enarbolaban las banderas con los colores de sus partidos políticos – una amarilla y una blanca – y, cuando la situación pasaba a mayores, el viejo viajaba a El Tigre a pasar las tibieras que agarraba y luego regresaba para volver abrazar a su amor. No había odios, divisiones y mucho menos enfoques polarizantes. Existían diferencias y con el dialogo, el entendimiento y la tolerancia, inmediatamente las aguas volvían a su cauce y la gente se volvía a hermanar. Venezolanos cobijados bajo una misma bandera y punto.

Estos personajes, que con su trabajo, dedicación, empeño, sin aspavientos y con su matrimonio, sus hijos y su gran familia, han contribuido con el engrandecimiento, crecimiento y desarrollo de esta comunidad, desde el punto de vista social, de la salud y económico, son héroes anónimos, forman parte de nuestras pequeñas historias urbanas y los cuales traemos a la palestra pública, desde estos humildes destellos, con la firme aspiración de que, nuestros eximios cronistas, historiadores e investigadores del rico y exquisito pasado de esta ciudad, que nació al calor del oro negro, el 23 de febrero de 1933, los puedan incluir en el disco duro de nuestra memoria histórica. ¡Vale la pena!



lunes, marzo 07, 2011

Los carnavales culturales y populares de El Tigre

La juventud de un ser no se mide por los años que tiene,
sino por la curiosidad que almacena
Salvador Paniker (1927 – )
Ingeniero, escritor y filósofo español.


Es un lugar común decir que “Recordar es vivir”. Empero la frase, tiene un gran contenido, para los que ya superaron etapas en la vida. Los jóvenes de hoy, tienen que saber, entender y reconocer, que si bien las fiestas de carnaval en la ciudad, tienen características muy especiales, que las proyectan en todo el oriente del país, no es menos cierto, que hubo una época en la cual, no tenían visos de grandilocuencia, no gozaban de apoyo económico, logístico y organizativo oficial, pero llenaban las expectativas de nuestro bucólico pueblo. Florecía la más genuina expresión popular y los participantes se disfrazaban hasta dónde les alcanzaba el presupuesto. No obstante, estaban llenas de imaginación, creatividad, fantasía y espectáculos. Eran vibrantes y llenos de colorido. Una verdadera y autentica expresión de lo más profundo del sentir popular.

Muchos personajes estuvieron roles protagónicos, le dieron lucidez y el tono simpático e interesante a las fiestas carnestolendas. Recordemos p.e. las peripecias y ocurrencias de Julio “Alpargata” Rodríguez, un trigueño dicharachero, el cual usaba regularmente vistosas camisas tipo hawaianas, pantalón y alpargatas blancas y, además exhibía una gran cantidad de cadenas, anillos y todo tipo de prendas de oro cochano. Este personaje se caracterizaba por organizar las carrozas, comparsas, siempre iba en la punta, poniéndole sabor y sazón a la marcha del desfile, el cual lideraba la carroza con la reina del momento. La comparsa de las negritas, tenía como figura central al negro Claudio “Nene” Perdomo, el cual le ponía un mundo para bailar con un contorneo alborotador, sugerente, provocador y no escatimaba esfuerzo económico de su propio peculio, para regalar papelillos y caramelos. Dos trigueños de postín, los cuales dejaron una huella indeleble en la historia de los carnavales del pueblo. Memoria contra el olvido.

En la época de oro, de las fiestas del Rey Momo, las animaciones iban al ritmo de la música del Steel Bands de la banda de percusión metálica que lideró e impuso Desmond Collet, los grupos de calipso de los Trittón (Oro Negro) y Tomás Azócar (Tradición y Juventud), Los hermanos Gómez con Eliseo a la cabeza (Los Darts) los conjuntos musicales de Ángel Rodríguez (Grupo Chamajal, El Nuevo Clan y Acordes) Rubén Ojeda (Caribean Steel Bands), Alexis González y su Combo, Baldomero y Simeón Julien (Caribean Boys) , Noel y sus Estrellas de Fuego, El Chino Trillo y Ramón Medina (Ritmo y Juventud) de Cantaura, El Dr. Jesús Corona (Los Premier) Sócrates (Los Supremos) Eran nuestros carnavales autóctonos, populares, organizados por los mismos vecinos, nunca hubo contratos para grandes artistas o agrupaciones de renombre nacional e internacional. Las colaboraciones provenían de las empresas privadas y fundamentalmente de la empresa Polar, cuyo Gerente General en la época, era “Pecoso” y su gerente de ventas “Paco” ambos muy populares en la ciudad. Era una simbiosis perfecta entre el pueblo soberano y la empresa privada. Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde.

Otros personajes que hicieron historia en los carnavales de la ciudad, fueron el Flaco Vidu, con su comparsa Los Vikingos, el Dr. Héctor Martínez con su vistoso disfraz de Kaliman (El hombre increíble) y el popular y archiconocido gordo Placido “Blue” Brito, uno de los empleados más dinámicos y activos de Polar en la región y el cual por su voluminosa figura, poseía el cuerpo ideal para disfrazarlo unas veces de Oso Polar y otras de bebe querido. Un bebe gigante con pañal, chupón (Full de espumosa), de carne y hueso, al cual encaramaban en la capilla de un camión, creo utilizando un monta carga, para pasearlo en las caravanas de las comparsas y se convertía, junto a Julio, Claudio, Héctor y los grupos musicales en las atracciones principales de las fiestas carnestolendas de nuestro querido, apacible, seguro y placentero pueblo de El Tigre. Eran los propios show man.

Otras atracciones de las fiestas carnestolendas eran la comparsa que simbolizaba el diario Antorcha. Todos los componentes iban forrados de periódicos viejos y personificaban este prestigioso medio de comunicación social. Los “Medio o Pinto” Los osados vecinos utilizaban todo tipo de substancia negra para untarse en la piel y cargaban su buena porción. El que no se bajaba de la mula con el mediecito, lo manchaban en el rostro y se huía despavorido, lo coleaban y lo pintaban dónde le cayera. El juego con agua, dónde no era permitido mojar con agua a los disfraces, a los negritos “Medio o Pinto”, a los enfermos, minusválidos o personas mayor. Podían agarrar un pasmo, a los que no peleban con una perola, una bomba, un huevo o polvillo – Las sofisticadas pistolitas de agua no existían – era a las chicas, chicos y hasta muchos adultos, que les encanta jugar carnaval con agua, porque el niño que llevan por dentro no los abandonaba. La expresión cultural de los carnavales, ha perdido algunas tradiciones, pero mantienen su esencia fundamental y se convierten en una atracción anual cada vez más vistosa, alegre, bella, atractiva, espectacular y una brillante oportunidad para algunos seres del sexo masculino, que llevan la feminidad a flor de piel, los cuales aprovechan las fiestas carnestolendas, para dar rienda suelta a esa parte oculta de sus personalidades. ¿A qué no me conoces? preguntan vueltas locas, con un precario disfraz. Los verdaderos homosexuales, dicen con picardía, que hay muchos que manejan sin licencia y pasados de tragos, son un bochorno. Ellos conocen su gremio.

En las fiestas de carnaval de antaño, las celebraciones, tenían dos variantes. Las Verbenas y los Templetes. Las verbenas eran en locales cerrados y había que pagar entrada. Los espacios del Club de Leones, el Sindicato de la Salud, el Colegio Nuestra Señora Coromoto, el Sporting Club, eran los escenarios preferidos y, una que otra vez en el Parque Medina en San Tomé, se celebraba alguna verbena especial. Fueron grandes fiestas de gala, preferentemente con agrupaciones musicales foráneas y dónde destacaban, Maturín y Ritmo que tenían el estilo de los Blancos de Maracaibo y Los Isleños de Margarita. Los Templetes, tal como se celebran ahora, eran las verdaderas fiestas del pueblo, porque se celebran a cielo abierto y dónde las familias, se daban cita, sin más restricción que el buen comportamiento. En aquellos tiempos, el espíritu cívico, no dejaba lugar a dudas. Un altercado era una excepción. La seguridad estaba blindada y todo transcurría en un ambiente de camaradería, cordialidad y hermandad. En este pueblo nos conocemos todos.

No olvidemos, que desde siempre en la ciudad, ha existido la pasión por los carnavales. Una expresión cultural, que cada año, a pesar de los gobiernos y, más por el impulso, la creatividad e imaginación de los vecinos, adquieren mayor relevancia y su celebración en la localidad, los proyectan como uno de los eventos culturales y festivos más importantes en el oriente del país. Antes de llegar este extraordinario presente, hubo un precedente. Los verdaderos carnavales culturales y populares de El Tigre y, los recordamos para intentar cubrir la curiosidad de muchos adultos contemporáneos, generaciones actuales y muchos jóvenes, que nos consultan acerca de esos eventos culturales de la época de oro del pueblo y, también con la firme aspiración de que, cuando nuestros eximios cronistas, historiadores e investigadores de nuestro excelso pasado, decidan escribir la verdadera y autentica historia local, puedan incorporar estas vivencias y personajes, al disco duro de nuestra memoria histórica. Carnaval también es historia y tradición. ¡Vale la pena!

viernes, febrero 25, 2011

Personajes de mi pueblo: Tarcisio Antonio Quijada Mata (Don Chicho)

Trabajemos por y para la patria, que es trabajar
para nuestros hijos y para nosotros mismos
John Dryden (1631 – 1700)
Poeta y dramaturgo y crítico inglés


Margariteño nacido el 07 de septiembre de 1928, es el segundo de los diez hijos del matrimonio formado por el navegante Nicanor Quijada Mata y la señora Felipa Mata Rosas. Los vecinos decían que “Eran de alta alcurnia y no tenían dinero para viajar hasta Caracas y poder curarse una diarrea”, cuenta muerto e’ la risa. Vino al mundo en el Valle Pedro González, para entonces, municipio Matasiete del Distrito Gómez, cuando tuvo edad escolar, lo enviaron a la escuelita que tenía el maestro José Luís Villarroel (Chelía) en “Los Hatos”. Ese mismo día, el papá se fue de viaje, y asistió sólo cuatro días. No aprendió ni la O por lo redondo, cuando el viejo regresó, le dijo que no iba más a la escuela, se convirtió en zagaletón. Era tan quisquilloso, que todo lo que pasaba en el pueblo, lo atribuían a sus andanzas. Los vecinos decían “Ese fue Chicho, el hijo de Felipa Mata”, ahora dicen, después que se casó con su prima riocaribera, Mena María Molina Quijada de Quijada “Ese fue Chicho el de Mena” y suelta su característica carcajada. El hombre, que ya vive la cuarta edad, no pierde el sentido del humor.

El 14 de diciembre de 1946, con 18 apenas años llegó a El Tigre. Había aprendido a leer y escribir por su cuenta y, lo acogió en su hogar una hermana que vivía en la Calle Brisas del Caris, muy cerca de la Casa New York. Venía listo para trabajar como obrero en la Mene Grande Oil Company. Ese día no le salió el reporte, hubo un error. Le cambiaron el nombre. La secretaria en la partida de nacimiento, colocó Tarciso o sea le suprimieron la última i, fue a Barcelona, arreglo los papeles, regresó y lo emplearon. Gozó de estabilidad laboral y después de 42 años y 16 días, se vieron obligado a jubilarlo. Hubo un tiempo, cuando cumplió 40 años en el trabajo, que lo pusieron a jugar banca para que renunciara. Nunca lo hizo y para que no hubiese causales de despido, no faltó un día a su trabajo, cumplía su horario y les ganó por resistencia. ¡Lo jubilaron! Don Chicho es de los convencidos de que si en el momento del reporte, en vez de quitarle la i, le quitan la mujer, pasa el hambre que juega garrote y quizás muere por desnutrición crónica porque no sabe ni hacer café. A confesión de parte relevo de pruebas, dicen los jurisconsultos.

Don Chicho al contraer nupcias con Mena, alquiló en el callejón Vargas, luego vivió 8 años en Campo Oficina, hasta que construyó su vivienda propia en la 8va. carrera sur y, en los 59 años de feliz matrimonio han procreado 10 hijos, para emparejar a su padres, dice de buena gana. Es más cuando cumplió los primeros 50 años de unión matrimonial, se volvió a casar con Mena. Los retoños Edrict, Ángel, Ellis, Tarcisio, Magdalis, Rommel, Evelin, Lissetti, Milagros y José Gregorio “Goyo”, lo llevaron de nuevo al altar. El padre Jesús Nogueiro, lo interrogó “La quiere y la recibe” y el contestó en alta e inteligible voz “padre y como hago si son 50 años por delante nada más”, todos celebraron con la jocosa salida de don Chicho y, luego disfrutaron una fiesta de gala en los amplios salones del Club de Campo Oficina. Nuestro personaje nunca ha tomado licor, ni fumado, menos se ha metido en la vida de los demás, lo que no niega es que echó bastantes canitas al aire, pero sexo sano. Nada de muchachos fuera del hogar y remata diciendo que “Sí las bebidas espirituosas fueran como las mujeres él estuviera soltero”. Abstemio por convicción. Con esa sentencia, no deja lugar a dudas.

Tarcisio Antonio Quijada Mata, que ya tiene algunos días viviendo la cuarta edad, con su proverbial buen humor exterioriza que quizás “no me he muerto porque debe ser que Díos, no necesita otro CDM allá, vivo encuartado y enchinchorrado, ya no puedo ni salir a la calle, los mareos me atacan y si salgo, me puedo dar un carajazo y como he cometido muchos errores en esta larga vida, ese puede ser el último, por eso mejor me quedo en casa”. Más vale prevenir que lamentar. Dios le dé larga vida.

Es indiscutible que don Chicho, a pesar de avanzada edad, es un orgullo de su nutrida familia. Lo idolatran, lo quieren, lo aprecian, lo aman porque fue un trabajador insigne, que hizo posible establecer una gran familia, levantar sus hijos, brindarles posibilidad de realizarse mediante el estudio y lo logró. Todos son profesionales en diferentes ramas del saber, han formado sus propias familias, le han dado infinidad de nietos, bisnietos y están atentos para que no le falte nada y en especial a todo lo relativo con la salud y la buena alimentación. En un hombre hecho y derecho por los cuatro costados. Trabajar por la familia es una forma sublime de trabajar por la patria. Cada quien al alcance de sus posibilidades. Don Chicho es un ejemplo a seguir.

Este humilde trabajador petrolero, ahora jubilado, es uno de los tantos héroes anónimos que con su esfuerzo, dedicación, trabajo y la numerosa familia que formó, ha contribuido, contribuye y seguirá contribuyendo con el crecimiento, desarrollo, progreso y expansión de nuestro querido pueblo y lo traemos a colación en estos humildes destellos, con la firme aspiración de que, cuando nuestros eximios cronistas, historiadores e investigadores del pasado y presente de esta ciudad, que nació al calor de la industria petrolera, un 23 de febrero de 1933, lo puedan incluir en el disco duro de nuestra memoria histórica. ¡Vale la pena!


domingo, febrero 20, 2011

El Tigre 78 años: otra versión histórica

El estudioso es el que lleva a los demás a lo que él ha comprendido: la verdad
Santo Tomás de Aquino (1225 – 1274)
Teólogo italiano.


Hoy, se cumple un año más, del nacimiento de la ciudad de El Tigre. Mucho cosas han sucedido en estos 78 años. El 23 de febrero, fecha cuando se inicia la perforación del pozo petrolero OG-1, por parte de la trasnacional norteamericana Gulf Oil Company, fue tomada, con gran acierto, como el día que nació esta pequeña urbe. Era sabana abierta y la sabana se hizo aldea, pasó a caserío, luego a un pequeño poblado y posteriormente se convirtió en el pueblo que devino en nuestra querida metrópoli. No hubo fundación. La evolución del pueblo fue, en los años iniciales, lenta y progresiva y, luego aluvional y vertiginosa, siempre alrededor de la exploración, perforación y explotación del oro negro, que tuvo su inició en este prodigioso lugar. Un hecho fortuito. Un feliz advenimiento: la ciudad de El Tigre

Los primeros pobladores, aparte de los norteamericanos y el chino Ham Lee, que los acompañaba en el rol de cocinero de los trabajadores, fueron los habitantes de las costas del río Caris. Familias como los Meza, Sotillo, Salazar, Lira, La Rosa, Piñero, Ramírez, Manzanares, Matute, Piamo, Sulbaran, Palma, Soto, Guzmán, Abreu, García, Mogollón, Ramírez, Villasana, Lara, Rondón, Morales, Evans, Guatache, Ramos, Prado, Millán, Barreto, Gamboa, Henríquez, Guarapano, Torres, Rodríguez, Pinoni, Barrancas y González, los cuales tenían larga tradición en las zonas aledañas y, los cuales pasaban regularmente, por esta extensa meseta, por un camino real, que la atravesaba por la parte oeste de la hoy ciudad, exactamente entre lo que conocemos, como La carretera Negra La Flint y la planta de La Chicagua, iban a vender sus cosechas, en Cantaura, capital del municipio Freites, a la cual pertenecía esta vasta área geográfica. En ese ir y venir, vieron el movimiento de trabajo en la Mesa, se acercaron y empezaron a vender algunos productos, hasta pernoctar y luego construir los primeros bahareques. El Distrito Freites, era el más grande de la zona centro sur y, de su área geográfica, surgieron los distritos Simón Rodríguez, Guanipa y Anaco, que eran municipios bajo la égida de los chamariaperos. Hoy, los 4 son municipios autónomos, de acuerdo a redistribución geográfica y la nueva nomenclatura constitucional. Es parte de la evolución histórica del estado Anzoátegui.

Ellos, los habitantes del Caris, fueron los pobladores originarios, los que construyeron los primeros bahareques, los que empezaron a quedarse porque encontraron un mercado cautivo entre los trabajadores petroleros, para ofrecer y vender sus productos del campo, las comidas y jugos que elaboraban. Fueron estos humildes campesinos, los primigenios pisatarios que se asentaron en la mesa. La decisión de pernoctar en esta, para ese entonces inhóspita y vasta región, la tomaron porque les consumía mucho tiempo, el ir y venir en burros, desde las orillas del río Caris, hasta “EL DERI” como llamaban a la cabria que se levantó, para perforar el pozo. En ese tiempo, las endebles construcciones de palma de moriche que levantaron, siempre eran presa de pavorosos incendios, provocados por alguna chispa de las lámparas de gasoil o el descuido con una vela que usaban para alumbrase. Los incendios se propagaban rápidamente, por efecto de los fuertes vientos, que se desplazan a gran velocidad por esta zona y como esas rústicas construcciones, estaban ubicados muy cerca de la locación, los norteamericanos temiendo una tragedia, solicitaron al gobierno nacional que les alejara un poco del lugar de trabajo, ya que era peligroso que el fuego alcanzara el pozo y causara una hecatombe. Eran previsiones para evitar males mayores. Seguridad industrial, pues.

El gobierno del Gral. Juan Vicente Gómez, diligentemente atendió la solicitud y, previo pago de las bienhechurias, retiró a los primeros pobladores de la pequeña aldea, hasta lo que hoy se conoce como la calle Ribas y creó una zona de protección la cual fue resguardada por una cerca que a la postre, resultó ser lo que conocemos como Campo Oficina. Es obvio, entonces, que aún cuando El Tigre no tuvo fundación, sí tuvo convecinos, moradores y habitantes que hicieron posible su nacimiento. Esa verdad hay que reivindicarla y dejarla bien despejada y confirmada, para que los eximios historiadores, cronistas e investigadores de nuestro rico pasado, tengan una idea prístina de quien y quienes, fueron realmente los precursores de este pueblo, al cual le colocan como fundadores a los queridos margariteños, los cuales llegaron al pequeño poblado posteriormente y por efectos de un hecho histórico fidedigno y comprobable, que mucha gente ignora, elude premeditadamente o por comodidad, para no reconocer algunas inexactitudes, cuando han hechos sus reseñas históricas, acerca de los iniciales habitantes, de esta prodigiosa ciudad. Es cuestión de hurgar en los intersticios de nuestros orígenes para dar con la verdad y poder hablar y escribir con propiedad. Nosotros hacemos un pequeño esfuerzo.

En el año 1934 aproximadamente, durante la férrea dictadura del Gral. Juan Vicente Gómez, el Presidente del estado Nueva Esparta, su compadre el Gral. José Galbis, le envió una comunicación, dónde le rogaba que le devolviera a la isla a un gran contingente de margariteños que habían emigrado hasta el estado Zulia. Estos humildes isleños, habían logrado empleos bien remunerados en la industria petrolera y dejaron abandonado, no sólo a su lugar de origen, sino también a mujeres y familiares y la economía de la región insular estaba en estado calamitoso. El Gral. Gómez, inmediatamente dirigió una comunicación a su compadre el Presidente del Estado Zulia, el Gral. Vincencio Pérez Soto, ordenándole que recogiera a todos los margariteños y los deportara a la isla de las perlas. Esa orden la cumplió el primer mandatario zuliano al pie de la letra y esos trabajadores, volvieron a su tierra, dónde de nuevo, les tocó vivir las penurias de una economía exigua, deprimida y sin posibilidades de emerger en el futuro inmediato. Era un castigo dictatorial.

En ese estado de necesidad, los margariteños, que ya tenían experticia petrolera y conocían de los beneficios salariales y socioeconómicos que brindaba esa industria, en el 1936, muerto el dictador, les llega la noticia de la consolidación de los trabajos petroleros en esta zona y es entonces cuando, emigran hasta el pequeño poblado de El Tigre y le caen como anillo al dedo a los norteamericanos, que necesitaban personal calificado y experimentado, condición de la cual carecían los lugareños y primero pobladores provenientes de las zonas aledañas, especialmente de las riberas del río Caris. El obvia, entonces la conclusión: los primeros pisatarios, moradores, pobladores, residentes o fundadores de la ciudad fueron los CARISEÑOS, que secundaron a los gringos y el chino Ham Lee y, al cual le debemos la introducción en el pueblo del delicioso pan chino, que todavía un hijo expende en la calle Lara, los cuales llegaron a trabajar en la perforación del pozo petrolero OG-1. Lo otro es pretender tergiversar verdades históricas verificables y comprobables. Es cuestión de utilizar un poco de tiempo en las investigaciones y lograr conclusiones irrefutables.

Estas cuartillas volanderas, que no aspiran tener rigurosidad científica, lo hacemos en homenaje al cumpleaños 78 de la ciudad y es producto de varias aristas como p.e. 1.- que somos hijos de los primeros pobladores 2.- Investigaciones rigurosas 3.- Las largas conversaciones con protagonistas 4.- Un interés particular por conocer la verdadera y autentica historia del pueblo que nos vio nacer y en el cual hemos luchado, luchamos y lucharemos para mejorar sus condiciones vida, como es la aspiración de todos mis coterráneos y 5.- hay que saber de dónde venimos, dónde estamos y hacía donde vamos. Es una versión sintetizada y refrescada de nuestro pasado histórico, la cual puede verificarse, discutirse, mejorarse y hasta parecer incomoda para algunos eximios historiadores, cronistas e investigadores de nuestro bello e interesante pasado, pero que nunca podrán negar. De eso estoy plenamente convencido y estamos dispuestos a confrontarla, para enriquecer fuentes, datos y contribuir con la rigurosidad y comprobación de todo lo escrito hasta hoy, de los 78 años de nuestra querida urbe. Todo, por supuesto, sin creernos dueños absolutos de la verdad, respetando otras investigaciones y opiniones, pero siempre con la sana intención, de buscar la verdad histórica ¡Vale la pena! y, a nuestra querida ciudad de El Tigre, a pesar del abandono en que se encuentra, ¡Feliz cumpleaños!


domingo, febrero 13, 2011

Personajes de mi pueblo: Anécdotas

Los hombres son como los astros, unos dan
luz de sí y otros brillan con la que reciben
José Martí (1853 – 1895)
Político y escritor cubano.


NO ES CUALQUIER COSA

El popular José Vicente La Rosa, en una oportunidad, estaba disfrutando de unas gélidas en el Club Mogollón, el cual fundó nuestro entrañable amigo Luís Alexis Mogollón, quien lamentablemente falleció de forma prematura en un accidente de transito, y súbitamente repica su celular, atiende y es su esposa Yelitza Millán. “Dime amor”, atiende. Escucha atentamente y se despide. “Amor no te preocupes, yo me encargo”, adicionando una máxima militar “Eso es una orden y las órdenes no se discuten, se cumplen y punto”. Los amigos intrigados le preguntan ¿sucede algo hermano?” No, nada grave, es que el niño tiene la hemoglobina baja y el médico le recomendó que desde mañana, le iniciaran una dieta, preferentemente a base de hígado y, las instrucciones del galeno, hay que seguirlas al pie de la letra. Correcto hermano, le dijeron los amigos.

Entonces, me disculpan un momento, voy a comprar el hígado, ya regresó” dijo y salió. Al rato volvió con un hígado y los amigos le vuelven a interrogar ¿Y dónde consiguió ese hígado enterito? José Vicente, con su proverbial circunspección y su característico vozarrón, les respondió en alta e inteligible voz. “fui a las carnicerías de José Luís Vidal, la de Nelson Tovar y la de “Chicho” Ribas en las cuatro vías y ninguna de esas “taguaritas” tenían hígado. Entonces, como ya estaba en la vía y, no podía seguir perdiendo mi tiempo que vale oro, me fui al Caris, llegué al fundo “La Optima” del Chino Lira y le solicité que mandara a sacrificar con urgencia un buen novillo, se lo cancelé, le pedí a los matarifes el hígado para la dieta de mi hijo y lo demás, se los dejé para que lo repartieran entre ellos e hicieran una humilde parrillada con el dueño del fundo ¡Una pelusa!, diría don Gustavo Perdomo, cronista oficial de la ciudad. Franklin Bravo, encargado del Club Mogollón, José Vicente Torrealba y el poeta José Gregorio “Golo” Mogollón, que presenciaron el desprendimiento y lo mano suelta de este “obrero solvente”, exclamaron al unísono: ese es José Vicente La Rosa, que no es cualquier cosa.

MÁS VALE PREVENIR QUE…

En el año 1976, cuando ejerció la Presidencia Municipal el Prof. Augusto Enrique Tenorio Meza, fue nombrado por la mayoría de los concejales que conformaban la Cámara Municipal de entonces Síndico procurador Municipal, el Dr. Graciliano Rubén Cazorla Pino y, en esa condición fue invitado por el Presidente del Concejo, para asistir a una reunión con el gobernador del estado el Dr. Pedro Tabata Guzmán y dónde ambos, como representantes legales de la municipalidad, tenían que firmar algunos documentos oficiales. La cita era un lunes a la 8AM en el despacho del primer mandatario regional. El Prof. Tenorio, que había adquirido un Ford Torino, último modelo, le dijo que lo pasaba buscando temprano y el Dr. Cazorla le respondió no hay problemas, viajamos juntos. El lunes a las 6 y 30 AM estaban en la carretera y el Prof. Tenorio, que siempre se ha caracterizado por tener pata caliente cuando conduce un vehículo, prácticamente volaba en la carretera. Los acompañantes, no decían nada, pero llevaban los nervios de punta.

El Dr. Cazorla, a pesar de los nervios que lo atacaron al ver la velocidad como se desplazaban, guardó silencio y cuando iban llegando a Cantaura, le dijo “compañero Tenorio, échese una paradita en “Los Bucares” que necesito ir al baño. Ese negocio, estaba ubicado al lado de la carretera y era en esa época, prácticamente una parada obligatoria, ya que expendían comida criolla de primera, abundante y para todos los gustos. Hicieron la parada y el Dr. Cazorla fue al baño, regresó, solicitó un servicio de comida y con la parsimonia que lo caracterizaba empezó a degustarlo. El Prof. Tenorio, que sólo había pedido un cafecito, le dijo “Me disculpa doctor, pero va tener que echarse una apuradita que vamos a llegar tarde y tenemos que cumplir con nuestra misión oficial” a lo que el Dr. Cazorla respondió con su proverbial circunspección “el que me va a disculpar es usted Presidente, yo no estoy apurado, aquí espero una cola o agarró un carrito y me llegó a la gobernación, lo que no haré ni loco, ni que me destituyan del cargo, es abordar de nuevo tu bólido, espéreme allá y tenga la seguridad que llegaré tarde, pero vivo”. No hubo forma, ni manera de convencerlo para que continuara el viaje en el vehículo del Presidente Municipal y se quedó. El Prof. Tenorio continúo, llegó a la gobernación firmó, regresó en horas del mediodía y bien entrada la tarde, apareció el Dr. Cazorla fresquesito y le dijo. Misión cumplida”. La cuestión no pasó a mayores y ambos se entendieron de maravilla durante el tiempo que ejercieron sus funciones en la municipalidad. Alguien diría, con sobrada razón. ¡Más vale prevenir que lamentar!

Los personajes, a los cuales hacemos referencia en estos humildes destellos, forman parte de la historia reciente y otros son protagonistas de nuestros hechos cotidianos y podemos decir, sin temor a equívocos, que han brillado y brillan, con sus virtudes y defectos con luz propia y, los cuales recordamos para que, cuando nuestros eximios historiadores, cronistas e investigadores de nuestro rico y primoroso pasado, decidan escribir la verdadera y autentica historia de esta ciudad, que nació al calor del oro negro, el 23 de febrero de 1933, los tengan presentes y los puedan incluir en el disco duro de nuestra memoria histórica. ¡Vale la pena!


Graciliano, Adalberto y Antonio Domínguez


José Vocente La Rosa

viernes, febrero 04, 2011

Personajes de mi pueblo: Jesús Alejandro Jiménez

Humilde somos, humilde hemos sido, y humilde seremos
Charles Dickens (1812 – 1870)
Escritor inglés.


Hay sitios muy concurridos en la ciudad. Uno de ellos está ubicado en la avenida Rotaria, exactamente frente la Estación de Servicios “La Confianza”. Allí funcionan algunos kioscos, que ofrecen ricos desayunos a base de empanadas, arepas rellenas, cochino frito, refrescos, jugos envasados y naturales, chucherías, artesanías, curiosidades y, para que la gente pruebe su suerte, bellas anfitrionas, atienden las ventas de loterías (Animalitos, terminal, triples, lotos y triples gordos). En ese lugar, hay visitantes permanentes, dónde destaca don Jesús Alejandro Jiménez, un margariteño naturalizado tígrense y, el cual goza del aprecio, el cariño, el respeto, la admiración y comprensión de todos los que conforman esa agrupación de pequeños comerciantes, los cuales inician actividades al despuntar el alba y cierran cuando el astro rey esconde sus potentes rayos. Jornadas laborales de sol a sol, pues.

Oriundo de La Guardia – estado Nueva Esparta, don Jesús Alejandro Jiménez vino al mundo el 28 de agosto de 1928 y fue el primer hijo del matrimonio que formaron el pescador Eleuterio León y la señora María Rosario Jiménez. En esa época eran muy escasos los colegios públicos y, estudió hasta tercer grado en la escuelita privada del maestro Agustín Velásquez, al cual la familia cancelaba 1 bolívar semanal. La situación económica de esa época en la isla era muy precaria y ante la difícil realidad, se vio obligado a abandonar los estudios para acompañar a su progenitor en las labores del mar. En esas actividades trabajo hasta que cumplió los 30 años, cuando decidió emigrar a El Tigre. Como todos los margariteños, que llegaron al incipiente pueblo venía en busca de una mejor calidad de vida. Llegó para quedarse ya que, en esta ciudad, empieza a vivir y disfrutar la cuarta edad, dónde posee una dilatada, larga, productiva e interesante historia personal. ¿No lo cree? Empecemos: tiene 22 hijos, 60 nietos y unos 30 bisnietos, lo que le ganó el mote del “machacador”, al extremo, que Jesús “Chungo” Abreu, quien fue gerente de CADAFE, cuenta que en una oportunidad, no llegó a retirar el sobre de su sueldo. El sobrante poseía el nombre de Jesús Alejandro Jiménez ¡sorpresa! Ningún trabajador identificó al trabajador al cual pertenecía, lo pusieron a buen resguardo y el lunes apareció el hombre a reclamarlo. Correcto, le dijeron. El beneficiario era don Jesús y los demás compañeros exclamaron al unísono: ¡mai por dios diablo!, el “machacador” se llama Jesús Alejandro Jiménez. “Machacador era el mote con el cual lo conocían, por su laureles bien obtenidos de don Juan Tenorio. Cría fama y acuéstate a dormir.

Don Jesús Alejandro Jiménez, posee esa numerosa y honorable familia, empero, como sucede regularmente en todas las familias, los hijos y demás descendientes vuelan, quedando sólo la pareja y para no romper la regla, en su residencia situada en el tercer callejón sur, vive exclusivamente con su esposa Antonia Vásquez, la cual es nativa de Santa Clara, municipio Monagas del estado Anzoátegui y madre de sus últimos 5 hijos. La popular, simpática y carismática Xiorelia Medina, administradora del kiosco “Jeixi”, que en cada cliente tiene un pretendiente, pero un solo matador – a mí que registren, en esas intríngulis consulten a Jesús “Chungo” Abreu, que conoce muy bien esos territorios – nos comenta que don Jesús, a pesar de que ya empezó a vivir la cuarta edad, es “Muy brioso en cuestiones del amor” Agarren el dato, las demás féminas del entorno y prueben sus suerte. Más vale pájaro en mano que cien volando.

Nuestro personaje, llegó a El Tigre con 30 años de edad, buscando un trabajo digno, estable y bien remunerado para mejorar su calidad de vida, lo cual logró, con el Transporte Boada que entre otros contratos, tenía asignado el mantenimiento a los campos sur y norte de San Tomé. En esa actividad de la empresa laboró por espacio de 10 años y, una vez que egresó de su nómina, se dedicó a la albañilería, pero como a nadie la falta Dios, un buen día, lo llamaron para que hiciera una vacación en CADAFE y, cuanta de muy buena gana: “me quede 28 añitos” cuando salió jubilado. En esa empresa eléctrica, se desempeño como ayudante del operador de las maquinarias que trabajaban 24X24 y cuyo combustible era con gasoil y gas. Esas máquinas generaban la electricidad para cubrir todas las áreas centrales y populares de la comunidad. En los 25 años que tiene jubilado, la empresa ha evolucionado mucho y, la demanda eléctrica de la ciudad depende ahora, de modernas sub-estaciones. Modernidad, por cierto, no exenta de dificultades, producidas por la falta mantenimiento, inversión y eficiencia, que nos priva – a los usuarios – de este esencial e indispensable servicio durante varias horas del día o la noche. Los racionamientos, aunque subrepticios, están a la orden día. ¡Por ahora! dicen desde las alturas del poder. El agua desbordó el Guri y la cuestión continúa de mal en peor. No os desesperéis, vendrán tiempos mejores. La esperanza es la última que se pierde.

Este humilde padre de familia, que con su disciplina, trabajo y desempeño familiar contribuyó, contribuye y continúa contribuyendo con el desarrollo económico, social y fundamentalmente con el crecimiento demográfico de nuestra ciudad y, los otros personajes que mencionamos en estos destellos, forman parte de las más bellas páginas de nuestras historias urbanas y, con sus imperceptibles, pero importantes actividades que desarrollan, son también humildes protagonistas anónimos de nuestro devenir histórico. Es primordial entonces, que cuando los eximios historiadores, cronistas e investigadores de nuestro prolijo y exquisito pasado y presente, decidan escribir la verdadera y autentica historia de esta ciudad, la cual nació al calor del oro negro el 23 de febrero de 1933, sean tomados en cuenta a la hora de enriquecer el disco duro de nuestra memoria histórica. ¡Vale la pena!


domingo, enero 30, 2011

Personajes de mi pueblo: Alfredo “Musiu” Moreno

Mi trabajo es cantar todo lo bello, encender el entusiasmo
por todo lo noble, admirar y hacer admirar todo lo grande
José Martí (1853 – 1895)
Político y escritor cubano.


Más conocido que el arroz blanco. Alfredo “Musiu” Moreno - que quita lo malo y pone lo bueno – es retoño legítimo y biológico del trabajador petrolero y fundador de La Charneca, Leoncio Ramón Moreno y la enfermera Petra Isabel Ortega, ambos fallecidos. Es el tercero de 11 hermanos y ahora es hijo espiritual de Francisca “Pancha” Duarte. Nuestro personaje, antes de abordar el tema de su carrera como productor artístico, se declara “Santero” y esa condición, no le permite dar la fecha de nacimiento. “Es horrible, exclama. Ese dato no se puede revelar. En el mundo de la santería hay alguna mucha gente mala y tenemos que cuidarnos”. Sus razones tendrán. Es un ferviente, ardiente y apasionado creyente y, ratifica el axioma popular: “de que vuelan, vuelan”. Uno es escéptico, pero respeta esos códigos. El mejor que nadie conoce su gremio, cuida algunas formas porque le pueden echar mal de ojo. Obvio, es mejor prevenir que lamentar.

El “Musiu” Moreno, estudió parte de su primaria en la escuela José Antonio Anzoátegui en La Charneca, los cuales culminó en la capital, dónde lo llevaron a los 9 años. Ingresó al Liceo Fermín Toro y una vez concluida su secundaria, se adhirió a la orden La Compañía de Jesús (SJ) conocida como los Jesuitas y estudió un año en el seminario. Las circunstancias económicas lo obligaron regresar a El Tigre y el sueño de ser sacerdote se esfumó. Buscó nuevos rumbos e inmediatamente incursionó en el mundo de las ventas con la prestigiosa firma editorial. Glorier Panamericana y ascendió vertiginosamente. Vendedor, supervisor y gerente de división cargo al cual renunció, para continuar su exitosa carrera esta vez con Ford Motor de Venezuela. En esa mundialmente acreditada empresa automotriz figuró como uno de sus vendedores estrellas. Esa pasantía por la profesión de las ventas, le abrió las puertas al mundo del espectáculo, actividad que siempre le había llamado la atención y, que a la postre resultaría, el descubrimiento de su verdadera vocación: la producción artística. En ese mundo se desenvuelve como pez en el agua. El animador es un artista y el “Musiu” en esas lides, es un profesional en toda la extensión de la palabra. Negarlo es intentar tapar el sol con un dedo.

La producción artística del “Musiu” Moreno, lo convirtió en profesional de las actividades conexas. En esa dirección es locutor, animador, publicista y productor independiente. Entró en el mundo de la farándula e impuso su inconfundible estilo. En el oriente y en especial en la zona sur del estado fue y es la bujía que disparó y dispara la chispa, para que en nuestros pueblos y la ciudad se convirtieran y conviertan en escenarios para la presentación de los mejores espectáculos de renombre nacional e internacional. En su empeño, dedicación y preocupación para que los eventos tuviesen y tengan una asistencia masiva, el “Musiu” no cree suficiente las cuñas que suenan en la radio y la TV, va más allá y todos los citadinos, lo podemos ver, en muchas ocasiones, llevando el mensaje con su característico perifoneo por calles, avenidas y sectores populares. Es un vendedor nato y los comerciantes siempre en la búsqueda de acrecentar sus ventas, también aprovechan sus excelentes dotes de publicista y promotor exitoso para promocionar sus negocios y productos a través de su carismática personalidad y profesionalismo. La gráfica que ilustra está crónica, lo muestra en plena faena, ofreciendo las bellas pinturas de exitosos profesionales de la ciudad, en la marquetería del Taller de Arte Romero, C.A, ubicado en la calle Bolívar y la cual fue fundada por el escritor Luís Octavio Bedoya Bedoya y su distinguida esposa Elisa. Único en su estilo.

Otra especialidad del “Musiu” Moreno es la publicidad de alta resolución. Cualquier pancarta, cartel, letrero, pergamino, rótulo e inscripción para la fachada de un negocio o eventos especiales pueden contratárseles con los ojos cerrados. En la actualidad tiene 2 programas en la juvenil y de gran sintonía emisora de radio Extrema FM: de 6 a 8 AM, “La candela Criolla” y de 2 PM a 4 PM el “Show del Musiu” En el mundo de la ondas hertzianas el grito que lo identifica es ¡Sabrosoooo! con el cual le hace coro a la sazón que le pone Oscar D’ León a sus actuaciones. En la tarde hay variedad musical “Tu me lo pides y yo te lo pongo” “El Musiu” está convencido de que “lo único que cambia de la música es el oído” y en la vida los amores. Lleva 3 matrimonios – Por ahora – y posee 5 hijos, todos profesionales de la república cuyos estudios ha financiado a base de garganta, pulmón y un poco de chispa criolla. A la hora de las ventas en un verdadero motor de avión súper sónico.

Innegablemente que la producción artística es alma, corazón y vida del “Musiu” Moreno. En esa onda dice con orgullo, que en el mundo del espectáculo es conocido a nivel nacional e internacional y, por su exitosa carrera en la producción, presentación y animación de esos eventos forma parte del Sindicato de Radio y Televisión de Caracas y en su trabajo profesional, le ha tocado compartir tarima con el cantautor Reinaldo Armas cuando tenía pegada “Laguna Vieja”, la Billos Caracas Boys, Los melódicos, Profi Jiménez, Las Chicas del Can, La Dimensión Latina, El Conde er Guacharo, Oscar de León, Rudy Pérez, Miguel Rafael Martos Sánchez, conocido artísticamente como Raphael, el guayanés Luís Sarmiento, Ángel Rodríguez, Simeón Julien y todos los grandes eventos artísticos que se han presentado en esta vasta región oriental y, para que no quede lugar dudas, de su profesionalismo y conexiones en el mundo del espectáculo y, a la hora de contratar los grandes sucesos musicales, es nada más y nada menos que el representante en el oriente del país de Solid Show, reconocida como la primera empresa en organización y desarrollo de proyectos de publicidad, mercadeo y eventos brindando soluciones integrales, rentables e innovadoras a sus clientes a nivel nacional e internacional. Na’ Guará, diría un barquisimetano.

Alfredo “Musiu” Moreno es un personaje polifacético, humilde, trabajador y con un gran carisma en el arte del manejo del micrófono. En su larga trayectoria, tiene amigos en todos los ámbitos: políticos, sociales, económicos, la radio, la prensa, la TV y sobre todo de la farándula. La misión que le corresponde es animar todo lo bello del espectáculo, encender el entusiasmo y dejar que el público disfrute de los grandes del mundo artístico. En la calle es el showman del perifoneo y la promoción de los grandes eventos, el comercio y los productos de consumo masivo. En nuestra ciudad, este charnequero, es un personaje que goza del aprecio, cariño, admiración y solidaridad de propios y extraños. Nosotros, lo traemos a estos humildes destellos, convencidos de que, los eximios cronistas, historiadores e investigadores de nuestra idiosincrasia, tradiciones y costumbres del presente y sobre todo del pasado, lo tomarán en cuenta, a la hora de escribir la verdadera y autentica historia de nuestra ciudad, la cual nació al calor del oro negro, un 23 de febrero de 1933 y lo incluirán en el disco duro de nuestra memoria histórica. ¡Sabrosoooo!... ¡Vale la pena!



lunes, enero 24, 2011

Personajes de mi pueblo: Anécdotas

¿De que sirve el ingenio cuando no nos divierte?
no hay nada más fatigoso que un ingenio triste
Iván Turgeniev (1818 – 1883)
Novelista ruso.


NO HAY LIBRE

Es una arraigada costumbre en el mundo de las apuestas, que los amigos le pidan al ganador de un juego de envite y azar, “un libre” o sea, que les compense algo de lo que han perdido en una jornada. Don Gustavo Perdomo, Cronista Oficial de la ciudad, en sus tiempos mozos, cuando ganaba con un número de la lotería y, se le acercaba alguien a solicitarle “un libre”, muy circunspecto le respondía: juégale tal número a Carúpano y no tendrás necesidad de agarrar charamiza. Carúpano era, en esa época dorada, el vendedor estrella de los terminales en la ciudad y era más conocido que el arroz blanco. Don Gustavo, no era duro, eran salidas ingeniosas que sacaba a relucir oportunamente, para sacarse el lazo y no compartir el premio. ¡Una pelusa!

MORTIFICACIÓN

En la onda de los terminales, José Danilo Salcedo, quien fue por muchos años Secretario de la Cámara Municipal del municipio Simón Rodríguez, cuando se retiraba en horas de la tarde, hasta su residencia en el sector “La Charneca”, pasaba por el kiosco del otrora Terminal de Pasajeros, que funcionó hasta el año pasado en la esquina de “El Luchador” y solicitaba un numerito para probar suerte en los terminales. La joven vendedora le interrogaba ¿Para el sorteo de las 7 o las 9? José Danilo, le respondía muy sobrio: “Ay mija, véndemelo para tempranito y así, no voy a la cama con esa gran mortificación que no me deja conciliar el sueño” El que madruga coge agua clara y duerme tranquilo.

VIVEZA CRIOLLA

El cumanés Braulio Rafael Martínez Salgado, adeco hasta los tuétanos y quien se desempeño como Gerente de los Servicios Administrativos de INOS en la Región Nororiental cuyas oficinas estaban en Puerto La Cruz, una vez que fijó residencia en El Tigre, en la oportunidad que instalaron la refresquería y venta de jugos tropicales “El Pingüino” en el Centro Comercial Díaz, ubicado en la entrada de la calle Bolívar, sitio de paso obligado para los que van y regresan del mercado municipal y los cuales procedían del Casco Viejo y Pueblo Ajuro, se convirtió en un asiduo visitante al concurrido negocio. En ese tiempo, el juego más popular eran los animalitos – continúan en el tapete – y los jugadores, siempre andaban ávidos de algún dato. Braulio, siempre pilas, le daba un animalito diferente a todo el que le solicitaba un dato y, tenía tan buena memoria, que cuando la lotería cantaba la figura ganadora, buscaba al ganador y le decía. “Te fijas. No lo pelamos” Era la excusa para solicitarle “el libre” respectivo. En ese rol de pronosticador gozaba de gran credibilidad, siempre daba el ganador – obvio – los recomendaba todos, no jugaba, pero ganaba la charamiza del libre que le regalaban. Algo es algo, peor es nada. ¿Viveza criolla?

AUDACIA

El mismo Braulio Martínez, llegaba a los remates de caballos como talón de lavandera, limpiecito y regularmente salía con buen dinero. La necesidad aguza los sentidos, aviva la creatividad y estimula el ingenio. Desde la primera carrera remataba y compraba el ejemplar que le gustaba. No importaba el costo. Una vez que lo aseguraba, a todos aquellos que les atraía el caballo, lo iba metiendo en la vaca para pagar en taquilla. Lo recogía íntegro, lo cancelaba y si el caballo resultaba ganador, entonces venía lo bueno. Cobraba, dividía el premio entre los ganadores y cuando iba cancelando a los apostadores premiados, les exigía una partecita de su porción. El libre, pues. Audacia y viveza criolla, más nada.

PESCADOR PESCADO

En una oportunidad, Argimiro “Miro” Córcega, le dijo a los hijos, que no comen sardinas y de Mercal, mucho menos, “Voy al mercado a comprar pescado para desayunar” los niños se alborozaron y le dijeron “Papá, no vayas a comprar sardinas ¡por favor! Trae sierra, carite o pargo. “Miro” les dijo, “No os preocupéis, su papá es rico” llegó al mercado y cuando consultó los precios de las especialidades que le indicaron en casa y le respondieron 50 bolívares el kilo, quedó perplejo. Entonces preguntó por el precio del kilo de roncador y le dijeron que era a 10 bolívares, lo consideró aceptable y adquirió 10 kilos, llegó a la casa y le dijo a los hijos: "No había carite y para no defraudarlos compre caritico que es mucho más sabroso". Yo te aviso chirulí, le dijeron los aviones de la casa. La carne es blanca, pero el espinero lo delató. Dime de que alardeas y te diré de qué careces.

SOLITARIO

El mono Daniel Adams, en su época de trabajador petrolero y “Dandy” de la Charneca, era un persistente, perseverante y puntual asistente al remate de caballos. Era mimético, polifacético y dicharachero. Cuando perdía, que era la mayoría de las veces, se acercaba al o los ganadores y con una gracia propia de un artista, pedía y lograba que lo libraran. Las pocas veces que ganaba, se acercaba a la taquilla, ponía cara de pocos amigos y exclamaba en alta e inteligible voz, para que todos los presentes oyeran “Ganó el Llanero Solitario” no había libre, ni para el indio Toro. “Chabelo” Arismendi, que le saca una lágrima a una bola de billar, con el mono Daniel cuando resultaba ganador quedaba como chiva que pare tres. Imagínense ese Durango Kid.

GLOBO

En una oportunidad, mi compadre Giovanni “Geo” Prado Golindano, estando en Bar, restaurante, arepera y billar “TINO” que funciona en la entrada de la calle Bolívar y dónde frecuentan un grupo de amigos, le solicitó a mi hermano Oito Lira 50 mil bolívares (Ahora Bs. 50 y que fuertes) prestados. No hubo inconvenientes y se los entregó. Pasaron los días y Oito observaba que “Geo” llegaba a la concurrida área del billar y, algunas veces, sacaba dinero y les cancelaba deudas a otros, dejándolo con los ojos claros y sin vista. Un día le preguntó ¿Y como quedó yo hermano con mis 50 mil? y el deudor le respondió “Amigo su número no ha salido, pero está en el globo y en cualquier momento sale” Ok. No hay problemas, esperamos, respondió resignado el acreedor. Un buen día llegó “Geo” y le dijo “hermano, salió su número, agarre sus 50 mil” Oito enganchó el dinero y le replicó “Gracias mi hermano, pero más nunca juego en ese globo. Ambos son de descendencia cariseña y se entienden.


Don Gustavo Adolfo Perdomo

José Oito Lira Rondón

domingo, enero 16, 2011

Personajes de mi pueblo: José Inocente Paduani

Contra cada padecimiento crece una planta
Theophrastus Paracelso (1493 – 1541)
Médico y químico suizo.


Los conocimientos herbolarios, de José Inocente Paduani, que vino al mundo el 28 de diciembre de 1930, en Irapa, el pueblo más lindo y más pulcro del estado Sucre, no vienen dados por estudios académicos y científicos, son producto de su especialización en el manejo de las plantas medicinales y sus propias investigaciones en libros de botánica los cuales estudia con mucha consagración, dedicación y minucioso cuidado, después de haber aprendido a leer y escribir a los 25 años por iniciativa propia. Este personaje posee una amplia, vasta y prolija bibliografía versada en la materia, lo que le ha permitido convertirse en un especialista autodidacta en toda la extensión de la palabra, que le permite opinar, hablar y recomendar con propiedad los productos y pócimas que elabora, para la curación de enfermedades específicas y solventar algunas dificultades matrimoniales. Les resuelve a las mujeres los problemas para embarazarse. Nunca olvidéis, que un matrimonio sin niños, es como una iglesia sin santos.

Hay una vieja conseja en el pueblo que reza lo siguiente “la mujer que no sale en estado, llévala a consulta con el viejo Paduani, la hace parir inmediatamente”. No piense aviesamente. Aclaremos: una de sus especialidades herbarias es un producto que sirve para limpiar el útero o matriz, ovarios, trompas de Falopio, los cuales son los órganos reproductores de la mujer, que al estar obstruidos, no permiten que el líquido seminal que contiene los espermatozoides, viajen por el epidídimo hasta el útero dónde fecunda el óvulo. Ese es el secreto, no piense mal. En otro orden de ideas, también prepara brebajes, que sirven para la calvicie (No lo he probado), la picazón (sarna), curar el asma, gripes pasmadas, limpiar las vías respiratorias y expulsar la flema en tiempo record. Es un botánico que cuenta con un gran prestigio, lo que le permite tener clientes de todas partes del país.

No trabaja con hierbas extrañas, todas son conocidas. Berro, sábila, jengibre, aceite de raya, ceje, carapa y coco, palo de arco, chuchuguaza, jarilla, zereipo y chirel en todas sus variedades, lo que le permite preparar además buenos picantes y bebidas espirituosas aderezadas con alto potencial afrodisíaco. El señor Paduani, no tiene problemas en vender las plantas y demás ingredientes de manera virgen, para que cada cliente prepare sus formulas, pero lo cierto del caso es que, no obtienen los resultados óptimos como los que prepara él con la ayuda de su única asistente Yoly Rondón, la cual tiene 12 años acompañándolo en estos menesteres. El local de don Paduani, que está ubicado en la segunda carrera norte, en todo el frente del mercado de Pueblo Nuevo Norte, antes fue un molino de maíz y el cual compró a Juan Luís Caputo, para convertirlo en lo que hasta hoy, es un laboratorio botánico y a la vez, centro de aprovisionamiento de muchos adminículos tradicionales tales como maracas, cuatros, guitarras, chinchorros, colgaderos, cestas, sombreros, tabaco en rollo y pare usted de contar. El hombre es toero. Vístelo y verá. El coloca la medicina natural al alcance todos.

Don José Inocente Paduani es un sucrense, hijo del trinitario Samiel Samasin y la señora de descendencia italiana Eladia Paduani, una liga que le permite gritar a los cuatro vientos que “En todas parte y lugar, dónde quiera que se pare, hace la tierra temblar” y, a pesar de todo, lo que no niega, esconde o elude es su origen humilde. De chico vendió arepas, a los 12 años emigró a Caripito dónde aprendió a jugar billar y el dueño del negocio, el señor Sánchez Quintero, lo nombró coime oficial y mozo de billar o comodín para completar una partida cuando faltaba un jugador, luego de 3 años en esa actividad, llegó a Puerto La Cruz, invitado por un hermano mayor y se dedicó a la pesca en el sector “Los Cocos” durante 2 años, para regresar de nuevo a Caripito y trabajar 2 en El Bar Capullito ubicado en el sector conocido como el Rincón de Caripito, dónde las chicas alegres, atendían preferentemente a los marineros de los tanqueros Noruegos, los cuales atracaban en el Caño San Juan. En ese largo trajinar por la vida, recibe la invitación de un hermano mayor para venir a trabajar hasta el incipiente, para la época del año1948, pueblo de El Tigre. Llegó, le gustó y se quedó, hasta hoy. Es un tígrense por adopción y padre de 5 hijos de su matrimonio con doña Lourdes de Paduani (+): Ruth, Esther, Sunama, Yoel y Jael, más 2 que había tenido en sus tiempos de mozo: José Luís Pérez y Roberto Pérez, todos profesionales, mujeres y hombres dedicados a sus familias, integrados al desarrollo de sus comunidades y al servicio de la patria. Su palabra vaya adelante.

Este singular personaje, es bien conocido en la comunidad. En el año 1948, cuando llegó a El Tigre, se dedicó a trabajar en los mercados en la venta de frutas, legumbres y verduras. Pasó por el mercado de la avenida 5, el de la calle Guevara Rojas y en la época que las instalaciones del ubicado en Pueblo Nuevo Norte, parecía destinado al cierre definitivo ya que los vendedores lo habían abandonado, en el año 1984, cuando la Profesora Carmelina de Itriago asumió la Presidencia Municipal, le solicitó, que le permitiera reactivar los puestos y logró abrir 22 de ellos y consecuencialmente que retornara la vida a ese centro de distribución de alimentos, el cual necesita, algunas remodelaciones y especialmente un saneamiento ambiental que permita mejores condiciones de salubridad a vendedores, compradores y transeúntes. El puesto que mantuvo por muchos años, en el mercado de la calle Miranda, lo conserva una hija, mientras él, ahora regenta su propio negocio frente al mercado de Pueblo Nuevo Norte.

El señor José Inocente Paduani, es un personaje que contribuido y contribuye con el desarrollo cultural, financiero, social y familiar de nuestra comunidad, mantiene la tradición de curar las enfermedades con plantas medicinales autóctonas y es una referencia cuando se habla en la ciudad de las especialidades herbolarias que se derivan de la medicina natural. En cada planta que crece hay la medicina para un padecimiento y con un trabajo de filigrana, conocimiento de causa, paciencia, tacto y mucho punto, se logra que sus efectos curativos sean más rápidos y efectivos. La gran cantidad de clientes que posee don José Inocente, son la mejor referencia y nosotros reseñamos su trayectoria de ciudadano dedicado al trabajo y la acción curativa para con sus semejantes, con la firme esperanza de que, cuando nuestros eximios investigadores, historiadores y cronistas, decidan escribir la verdadera y autentica historia de la ciudad, que nació al calor de la industria petrolera, el 23 de febrero de 1933, lo tomen en cuenta para ser incorporado al disco duro de nuestra memoria. ¡Vale la pena!



martes, enero 11, 2011

Personajes de mi pueblo: Ponciano Corales

“Todo el mundo debe creer en algo, yo creo
que voy a seguir bebiendo, discúlpenme”
Groucho Marx (1890-1977)
Actor, comediante y escritor estadounidense.


El que pasa por la licorería de los hermanos Murada, el bodegón Santa Rosalía o los sábados y domingos por la esquina del mercado de Pueblo Nuevo Norte, seguro verá a Ponciano Corales con su inseparable sombrero y una gélida en la mano. Éste popular personaje nació en Casanay de los Cocos en el estado Sucre, el 19 de enero de 1945. La infancia la dedicó a las labores del campo. En la adolescencia el señor Rubén Jiménez, que compraba la cosecha agrícola de los productores de la zona, lo invitó que lo acompañara como ayudante a vender la verdura hasta El Tigre. Vino varias veces, le gustó el pueblo, conoció al señor Héctor Cordero Blanco a la sazón, Intendente del hospital Luís Felipe Guevara Rojas el cual, lo contrató para trabajar en el almacén del nosocomio local como auxiliar, con un sueldo de 9 bolívares diarios. Esa fue suficiente razón para quedarse hasta el sol de hoy. No estudio, se sembró en ese almacén. Es otro tígrense por adopción. En ese trabajo permaneció por espacio de 45 años. El mismo dice en tono jocoso “Nunca salí del almacén”. En su larga estadía en la ciudad, ha tenido 9 hijos y unos 14 nietos. Todos sus hijos son profesionales, lo que le hace repetir orgullosamente, en el sitio que esté y con quien esté: “Mis hijos nacieron para capacitarse, no para estorbar” Amén. ¿Y la jubilación? ¡buena pregunta! “En el hospital no jubilan, sacan a uno de permiso por 6 meses, le pagan el sueldo normalmente y cuando regresa, le repiten la dosis hasta que el trabajador muere y, le pagan las prestaciones sociales, echándole bastante formol” comenta resignado. Una vez que entró en ese limbo laboral, prácticamente se entregó a la bebida. No tiene muchacho chiquito que le llore, mujer que le reclame y nadie que le amargue la vida. Es más, cuando los amigos le recomiendan dejar la bebida, porque puede causarle severos daños a la salud y consecuencialmente, la pérdida de la vida, les responde con unas frases que carga a flor de labio “El que no quiere saltar que se agache” y “El que no quiera morir que no nazca” Santa palabra, para que los consejeros gratuitos y entrometidos, cojan mínimo. Cada quien es arquitecto de su vida. El respeto al derecho ajeno es la paz, Benito Juárez, dixit. Este personaje a quien casi todos los vecinos de la comunidad que asistió y asiste al nosocomio local conocen, también con su espíritu dicharachero, bonachón y parrandero se ha convertido en una celebridad en los espacios públicos, sobre todo en el mundo etílico y no pierde tiempo para repetir que, “como todo el mundo debe creer en algo, el cree que seguirá bebiendo y, no se puede jorungar mucho con relación a las intríngulis de su larga vida porque no suelta prendas. En todo caso, es un buen candidato para que, cuando nuestros eximios investigadores, historiadores y cronistas decidan escribir la verdadera y autentica historia de la ciudad, que nació al calor de la industria petrolera el 23 de febrero de 1933, lo tomen en cuenta e incluyan en el disco duro de nuestra memoria histórica. ¡Salud Ponciano! y no se le cae el sombrero cuando se apura el trago. Un personaje en toda la extensión de la palabra. ¡Vale la pena!