domingo, agosto 23, 2009

Los límites de Simón Rodríguez – Guanipa (Primera Parte)

El presente es la viviente
suma total del pasado

Thomas Carlyle (1795-1881)
Historiador y pensador escosés.


En el año 1948, cuando la honorable Asamblea Legislativa del estado Anzoátegui, bajo la Presidencia del Dr. Jaime Lusinchi, creó el Distrito Simón Rodríguez, su área geográfica la conformaban los municipios El Tigre y San José de Guanipa, ambos pertenecientes al Distrito Freites. Cómo es obvio, ya estaban perfectamente demarcados. La línea divisoria de esos municipios se inicia en el paso del Tigre, pasa por los portones del antiguo deposito de la Pepsi Cola, hoy Coca Cola FEMSA, gráfica que acompaña esta crónica y se proyectan hacía el sureste. Esa realidad nadie la cuestionó, discutió o reclamó porque los dos municipios estaban bajo la autoridad que despachaba desde El Tigre, que a la sazón, era la capital del Distrito Simón Rodríguez.

En el segundo semestre del año 1973, es elevado el municipio San José de Guanipa a la categoría de Distrito, constituyen una junta administradora provisional, en las elecciones de diciembre eligen los concejales y el 2 de enero de 1974 se instala formalmente la cámara municipal, resultando electa la señora Lala de Mujica como Presidenta. En materia de límites, la situación continuó igual, ya que los lotes de terreno en la franja limítrofe tenían un valor ínfimo, los pueblos estaban estancados, las zonas urbanas retiradas y nadie mostraba mayor interés en el asunto. Los dos pueblos disfrutaban de paz, tranquilidad y no existían mayores sobresaltos.

El Presidente Carlos Andrés Pérez Rodríguez, asumió el poder ese mismo año, cobró vida el primer boom petrolero, la recesión que había azotado está región a finales de la década del años 1960 fue cediendo, la gente que se había marchado empieza a regresar, los inversionistas fijan su vista de nuevo en esta tierra de gracia, la región logra un gran impulso económico, ambas localidades emprenden un crecimiento acelerado, las áreas urbanas empiezan a acercarse, confundirse en una sola y van creando progresiva e imperceptiblemente una gran conurbación que está consolidada en el presente. En aquel momento, incluso hay quienes plantearon la posibilidad de crear un Distrito Metropolitano que asumiera el control político – administrativo los dos pueblo y esa metrópoli se convirtiera en la capital del estado del sur o estado Guanipa, una idea que impulsó el poeta Heli Colombani y que todavía está latente en el corazón de los habitantes de esta vasta región que pareciera fue desheredada de las glorias del Gral. José Antonio Anzoátegui.

En ese tiempo, por efectos del crecimiento de ambas localidades, surge la primera controversia por los límites de ambos Distritos. Los hermanos Hussein adquieren dos lotes de terrenos, (cerca de 700 has. en Simón Rodríguez y cerca de 300 has. en San José de Guanipa cuyo precio por ha., fue de Bs. 1 – un bolívar) exactamente dónde hoy está construida urbanización “La California”, para lo que supuestamente seria, con financiamiento del Banco de los Trabajadores, presidido por el archi conocido Eleazar Pinto. El litigio llegó cuando las autoridades del Distrito Simón Rodríguez cuestionaron la protocolización de los documentos en el registros, argumentando que todo el lote de terreno pertenecía, por en territorio de sus límites. La cuestión no llegó a mayores en ese momento, pero luego los hermanos Hussein revivieron el conflicto cuando constituyeron una compañía cuyo capital estaba representado en esos lotes de terrenos fijándoles un precio de Bs. 3,50 y con esa revalorización triplicaban el valor del terreno para los efectos de obtener ventajas en el crédito que gestionaban ante el BTV, vinieron a obtener la validación de las Cámaras Municipales, hubo un gran escándalo de corrupción con ribetes nacionales. Eso constituyó otra alharaca que murió por la caquexia que sufre nuestra justicia. Esa es otra historia.

Esta crónica intenta restituir parte del polvo histórico que han traído estos lodos conflictivos, los cuales los continuaremos colocando en el tapete de la opinión pública, con la sana intención de contribuir a ubicar en su verdadera dimensión cronológica, un problema que surge cíclicamente cada vez que se presenta un pequeño incidente con relación a la autoridad que alguno de los dos alcaldes debe tener en la zona en litigio para los efectos de la venta de terrenos, permisología, cobro de impuestos, prestación de servicios o cualquier otra situación que vulnere sus supuestas competencias. Es una historia muy rica, encantadora e interesante de nuestro bucólico pasado, que sumando todas las omisiones, nos trae cíclicamente a este conflictivo y vivo presente que existe por los límites entre los municipios Simón Rodríguez y San José de Guanipa.



martes, agosto 18, 2009

La carretera negra la Flint

Somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo
de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos

Henri Bordeaux (1780-1963)
Escritor francés.



Hace pocos días, en una reunión política en el sector oeste de la ciudad, uno de los participantes preguntó ¿porqué esta vía posee el nombre de Carretera Negra “la Flint”? muchos se vieron las caras, lo miraron con asombro ya que la interrogante provino de un joven que promediaba los 30 años. Caramba, exclamaron, casi al unísono los más avanzados en edad. ¿No sabes tú que en la esquina dónde acaban de inaugurar el Centro Comercial “Babilonia” funcionó por muchos años y desde su llegada a la ciudad la empresa trasnacional petrolera “Flint Constructión Company? ¿Desconoces que la gente por asociación se acostumbró a llamar esa carretera negra o pica petrolera, que existía desde la entrada a Pariaguan, cruzando hacia el cruce de Vea, dónde funcionó el Night Club el 73 que luego se llamó Alí Baba, hasta el cruce de VEA? Vea usted, “Lo desconocía totalmente respondió el joven que agradeció la aclaratoria”. El que pregunta llega lejos y difícilmente se equivoca.

El anterior relato, revela una vez más, lo frágil de nuestra memoria histórica. La ciudad va creciendo a un ritmo acelerado, muchas empresas desaparecen, se instalan otras, con el desarrollo urbano en permanente evolución, de forma casi imperceptible va modificándose la estructura inmobiliaria y la panorámica de la ciudad. Empero, el paso del tiempo, va dejando su huella indeleble como en el caso de la trasnacional de servicio Petrolero Flint Constructión Company, la cual fue mudada para la entrada norte y allí, también dejó un legado histórico, ya que la cabria que instalaron en los altos de lo que fue su sede, está declarada patrimonio histórico de la ciudad reconociéndolo como símbolo de nuestros orígenes petroleros y salvo que llegue un atorrante, desalmado e ignorante al gobierno local, perdurará para toda vida y continuará siendo punto de referencia para identificar nuestro inicio como pueblo y hasta para alguna dirección, cómo lo era la bomba Primavera que fue víctima de la acción de un troglodita que llegó a la alcaldía por un accidente electoral.

Volviendo a la Carretera Negra La Flint, debemos decir que antes fue una de las llamadas picas de la industria petrolera, y por muchos años fue el border line de los límites de la ciudad. Antes, ese borde fue la calle Nueva Esparta que tiene su punto de partida exactamente en el campo de fútbol “David Mota”, en Pueblo Ajuro y llega hasta la vía en cuestión. Por esa particularidad en su vértice era conocida como Punta de Cuchillo ya que el otro límite lo creaba la avenida cinco, ya que la Charneca no existía. En el sector suroeste de la Carretera Negra de la Flint estaba instalada la zona de tolerancia, conocida como el Mosquero y cuyos negocios más conocidos fueron los night club Mi Balconcito, el 73, que luego se llamó Alí Baba y un poco más hacía la Chicagua el Todo Paris. Mas tarde fueron apareciendo las populares taguaras, dónde destacaban La Calandria, el Paraparo, la Guayanesa, El bar El Tigre, La Cueva del Humo y al final, ya en el cruce con la carretera de Pariaguan el Bar El Faro. También surgió lo que hoy se conoce como las 4 vías, cuyos negocios principales fueron construidos y regentados por don Rodríguez Cuevas y la bomba de gasolina de don Dimas La Rosa. En esa carretera también tenían sus pequeños negocios, el insigne trabajador Manuel Veracierta “El cochinero” que desde muy cerca de dónde funcionó el taller mecánico H.R, de Hugo Rangel, ofrecía sus exquisitas morcillas, frituras y los infaltables chicharrones y también, frente al campo deportivo Los cachorros, el polifacético Juan Ramírez quien al lado de su inseparable esposa Rosita, ofrecía sus suculentas parrillas con ensalada, yuca sancochada, casabe y buen picante criollo. Eran Tiempos de hallaca a realito y Pepsicola a mediecito, de los de antes, que tenían un poderoso poder adquisitivo.

Es de destacar que en las adyacencias de la carretera Negra La Flint, funcionó el primer matadero del pueblo, en lo que hoy conocemos como la entrada del barrio los Sabanales cuyo acceso era por el final de la calle Rivas. Como cosa curiosa, cuando fundaron la escuela Hernández Parés, siempre fue llamada la escuela del matadero, hasta que fue olvidándose que muy cerca funcionó la sala de matanzas y la escuela, gracias a la perseverancia de maestros, alumnos y la comunidad, recobró su propia identidad y hoy todos orgullosamente la llamamos con el nombre que fue bautizada desde el día de su inauguración. En esa prestigiosa casa de estudios, recibieron clases mis hermanos Edgar José y Miguel Antonio Salazar en las aulas que estaban bajo la responsabilidad de la estricta y excelente maestra Luisa Páez quien fue toda una institución del magisterio de la época. Una disquisición: a pesar de la mano de hierro y los castigos severos, ninguno de ellos ni sus compañeros, se traumatizaron.

Esta pequeña crónica de la Carretera Negra La Flint, que acompañamos con una foto desde el sitio dónde funcionó la trasnacional Flint Constructión Company y en el cual ahora, está recién inaugurado el Centro Comercia Babilonia, la hacemos con la sana intención de contribuir con la preservación de nuestra frágil memoria histórica, recrear la de muchos citadinos que conocen perfectamente esta historia reciente de la ciudad y nunca olvidar que somos ese quimérico museo de formas inconstantes.



lunes, agosto 03, 2009

Personajes de mi pueblo: Santos Carett

El arte de la vida es el
arte de evitar el dolor

Thomas Jefferson (1743-1826)
Político y filósofo estadounidense.




Durante 30 años, vimos en las calles del pueblo al amigo Santos Rafael Carett Álvarez a bordo de una bicicleta, boleta en mano, llevando y entregando en las manos las citaciones que el Cuerpo Técnico de Policía Judicial (CTPJ) le hacía a los requeridos para alguna investigación. Los vecinos cuando lo veían acercarse a una casa exclamaban “llegó la paloma mensajera de la PTJ, en algún rollo está metido alguno de los que allí viven” Era la verdad, le correspondió por espacio de 30 años, llevar las malas nuevas. Responsable, serio y puntual con su trabajo, se convirtió, en todo un personaje del paisaje citadino.

Con su proverbial humildad y espontaneidad, cuenta que, llegó a ese trabajo porque cuando promediaba los 20 años, había nacido el 01 de noviembre de 1941, hizo amistad con el cabo GN Ramón “Boves” Trías que era alto funcionario de la Digepol, la cual funcionaba en la primera carrera al lado de La Comercial Moya Meneses. En la relación que existía entra el CTPJ y la Digepol, conoció al comisario Francisco Medrano que era el jefe de la policía científica, quien lo invitó a su cuerpo para que se desempeñara como mensajero, cargo que ostentó por espacio de 30 años y se vio obligado a abandonar cuando sufrió junto a un primo, un accidente automovilístico cuando se dirigían a Anaco y en cual perdió el brazo derecho, se partió una pierna y después de una larga convalecencia, apenas pudo recobrar su capacidad para caminar, cuestión que hace con mucha dificultad apoyándose en un pequeño bastón. Poseía problemas motores congénitos y esa tragedia casi lo desgracia totalmente.

Recuerda que en esa larga estadía en el CTPJ hoy CICPC, su sueldo dependió siempre de los gastos de funcionamiento que le eran asignados mensualmente a la oficina El Tigre, la bicicleta era del cuerpo y nunca obtuvo cargo fijo. En esos 30 años, conoció a muchos comisarios que pasaron por la jefatura de esta importante delegación. Francisco Medrano con el cual se inició y luego recuerda entre otros a Simoza, Líbano Hernández, Carpio Osuna, Bermúdez Galantón, Edgar Evans Guatache, famoso por el caso William Frank Niehous, hoy convaleciente en Caracas afectado por un cáncer el cual todos aspiramos pueda vencer, Cuoto Rondón, José María García, Ramírez Gutiérrez y Tononi que fue su último jefe. Con todos, dice con satisfacción, mantiene una excelente relación de amistad, con los que todavía están activos y son altos funcionarios en la capital, las pocas veces que los visita, lo reciben con gran aprecio, cariño y respeto. A falta de seguridad social, le queda ese premio de consolación. La amistad de quienes fueron sus jefes inmediatos.

Oriundo de El Tigre e hijo del guireño Julio Carett y la guayanesa Luisa Álvarez, a pesar de las tragedias, la dificultad motora con la cual nació y que agravó el accidente automovilístico, no se rinde ante las desdichas y aún cuando del CTPJ no le quedó ni la bicicleta, ahora armado de su bastón y un celular, prácticamente arrastrando las piernas y a pesar de sus 68 años, todavía busca la arepa para vivir con dignidad. Vendió terminales y como a nadie la falta Dios su tío Manuel Álvarez quien era preparador de caballos lo dateaba por teléfono y con esa ventaja se acerca al remate y por cada dato obtiene entre Bs. 10 y 20, que le resuelven la semana. Una vez que murió su tío, ya había hecho contacto con otros entrenadores y algunos jinetes, los llama y lo siguen dateando para continuar su actividad. Entre sus clientes favoritos está el amigo ex prefecto Emersón Camero que no mete una locha a un caballo, si primero no lo consulta y según relata, con picardía Santos Carett, en las apuestas le va muy bien

Hoy, Santos Carett, el conocido popularmente como la paloma mensajera de la PTJ, quiere volar de nuevo. Necesita una autoridad benefactora que lo dote de un carrito de 3 ruedas, con el cual, pueda movilizarse por la ciudad. Cuenta que lo puede mover con las piernas y maniobrar con el brazo izquierdo. Fuerza de voluntad y ganas de buscar y mantenerse con vida le sobran. Dios quiera que el alcalde, el gobernador o un ejecutivo de la Gerencia de Servicios Sociales de Petróleos de Venezuela lean esta humilde crónica, se interesen en su caso, puedan satisfacer esa pequeña necesidad de este sufrido y valiente personaje y podamos ver, de nuevo en el horizonte local, a la paloma mensajera volar de nuevo.



Van 20 años desde que sufrió el accidente y Santos Carett continúa vigente en la memoria de los vecinos de la ciudad. Todos recuerdan a la paloma mensajera de la PTJ, por eso lo escogimos como personaje para este destello de la memoria y además conocemos de las grandes dificultades y sinsabores que ha tenido que soportar y vencer para hoy, todavía tener voluntad de aspirar una pequeña ayuda del municipio o el estado, para continuar subsistiendo y manteniendo su humilde hogar que comparte con su adorada y viuda viejecita. A pesar del dolor, Santos Carett, ha cultivado, quizá sin saberlo, el arte de vivir con una destreza digna de la mejor causa. Las autoridades tienen la palabra.




…Y regresaron los cines a El Tigre

Tal vez algún día será un
placer recordar todo esto

Publius Vergilius Maro (70 a. C – 19 a. C)
Poeta romano.



Cuando cerró sus puertas el cine Plaza, culminó un ciclo de la industria del celuloide en nuestra querida ciudad de El Tigre. En anterior crónica, hicimos un recorrido por la evolución histórica de estás salas en la ciudad. Nos acordamos de los Cines IRMA y Cinelandia, que fueron los primeros, luego recordamos El Canaima, Principal, que luego se llamó Teatro Maroní, Ayacucho, Bolívar, Girardot (del cual anexo foto), Aragua, Sucre, Libertador, Miranda, Cristal, España y el Auto Cine Guanipa. Salvo algún error involuntario, creo que estás fueron las salas de cine que existieron hasta el año 1999, cuando la familia Bonaguro cerraron el emblemático cine Plaza. Fue una época de oro.

En las primeras del cambio se impuso el cine mexicano, las cuales sembraron profundas raíces culturales en la generación de esos años. Jorge Negrete, Pedro Infante, Antonio Aguilar, Flor Silvestres, Sara García, Lucha Villa, Sarita Montiel, Raúl de Anda, Pedro Almendáriz, María Félix, Emilio “El indio” Fernández, Mario Moreno “Cantinflas”, María Antonieta Pons, Luís Aguilar “El galo giro”, Gastón Santos, Javier Solís, Dolores del Río, Andrés Soler, Wolf Ruvinskis, Katy Jurado, Famie Kaufman “La Vitola”, Fernando Soto “Mantequilla”, Germán Valdés “Tin Tan”, Lola Beltrán, Yolanda Montes “Tongolele”, Elvia Muñoz “Chachita”, Ana Luisa Peluffo, Santo el Enmascarado de Plata, Emilio Tuero, Viruta y Capulina y otros tantos que escapan a mi memoria, eran las estrellas de las películas que disfrutamos en nuestra etapa adolescentes y recordamos con gran placer.

Esas salas de cines, carecían de aires acondicionados, butacas acolchadas, la pantalla estaba ubicada bastante alta, ya que la inclinación del piso, no era lo suficientemente pronunciada. Los cines Plaza, España, Cristal eran los más cómodos en ese sentido y luego el Maroní que le hicieron un trabajo en la sala, que incluyó un moderno sonido, aire acondicionado, mejoró ostensiblemente y fue reestrenada con los éxitos taquilleros “Terremoto” y “El exorcista” Toda una novedad en el momento.

Las salas de cine, estaban divididas en galería, preferencia y balcón. Los precios eran Bs. 0.50, Bs. 1 y Bs. 1.50, el ambiente era refrescado con potentes ventiladores, que en algunos casos, producían un ruido tan ensordecedor que se confundía con el sonido de la película. En ese tiempo había que llegar temprano, aferrarse bien de la puerta y cuando abrieran llegar primero a la taquilla, adquirir el tickets y no perderse la función ya que las entradas volaban. Era la ley del más fuerte y los más débiles, pagábamos una locha extra a los más arrojados para que compraran las entradas. David Castillo “El mocosito” Alexis Morales “Cara e’ Caballo”, Mauro Millán “Vaca Brava” Alexis Arretureta “Cunaguaro” Gilberto Lara “Gorila” Jesús Ortiz “Riquichá” Daniel Adams “el mono” entre otros, eran personas confiables y seguras para adquirir los tickets. Los apodos lo colocaba el “Negro” Bolívar.

Eran dos funciones de lunes a viernes y cuatro los sábados y domingos. Vermouth a las 9 AM, Matinée a las 3 y las dos funciones normales de 7 y 9 PM. Las funciones diurnas para los menores y la vespertina y noche para los adultos. En los alrededores de las salas de cine, se podían adquirir los “cuentos” (libritos de tiras cómicas) usados que constaban nuevos en la librería en Bs. 0,50 por apenas Bs. 0.25 y hasta una locha (0.12, 1/2) los más maltratados, los “pocicles” de la Casa del Helado que vendía el viejo Palacios, los raspaos o bola de nieve, la chicha de Martín y las infaltables cagaleras con cuya venta se defendía Gonzalo López, el popular “negro dulcero”, quien algunas veces tropezaba adrede con alguien para que se les cayera la caja dónde las cargaba, las recogía llorando, solicitaba el pago por que estaban sucias, lo lograba y luego volaba a la puerta de otro cine y las vendía tranquilamente. Ojos que no ven, no le dan náuseas. La viveza criolla, pues.

El 9 de julio, en San Remo Mall, abrió sus puertas en una función privada Multicines “Tú sueño hecho realidad” y el otro día al público en general. Una experiencia galáctica en sus 6 novedosas y espectaculares salas con capacidad para 880 espectadores, 37 amables anfitrionas (es) e inmersas en nuestro sistema solar dónde podemos disfrutar de las mejores películas nacionales e internacionales en confortables butacas tipo love seft. sonido Dolby digital, proyección de última generación y una gran variedad de comidas y golosinas. Una experiencia, que a pesar de los precios, no deben perderse los amantes del cine. Cuando se publique esta crónica, ya la gerencia a cargo del señor Yorman Somoza, habrá cambiado la cartelera que se inició con los betseller: ICE AGE 3, TRANSFORMERS, UP, TERMINATOR 4, WAR y NIGHT AT THE MUSEUM que quedarán como grato recuerdo del regreso de los cines a El Tigre.



Muchas anécdotas e historias dejaron los primeros cines en este pueblo que devino en esta ciudad, que ahora tiene de salas de cine al mismo nivel de las grandes urbes del planeta. Esta nueva y maravillosa realidad, no nos debe nublar la memoria histórica y olvidar la primera época de las primeras cintas cinematográficas que disfrutaron los citadinos y que, incluso, fueron proyectadas en varios sectores, utilizando como pantalla la pared de algunas viviendas y como asiento las sillas que cada quien llevaba de sus casas y los que no, tenían que disfrutarlas de pie o sentados en el suelo. Eran tiempos de hallaca a real y Pepsicola a medio que al recordarlos, no causan un gran placer.




Cine Girardot






Cine Plaza

sábado, julio 18, 2009

Las concesionarias de vehículos en El Tigre (4)

Lo que nunca volverá otra vez,
es lo que hace la vida tan dulce

Emily Dickinson (1830-1886)
Poetisa estadounidense.

A finales de la década del 60, inauguraron en los alrededores de la plaza España, dónde hoy funciona Repuestos Humberto, C.A que fundó el siempre recordado amigo Humberto Quami (La foto es del lugar) otra venta de vehículos que distribuía la marca Chrysler. Fue la desaparecida Tigre Motors, C.A cuyos propietarios fueron durante los años de su existencia en la ciudad, los hermanos árabes Riad y Nohad Abusaid. Estos empresarios árabes, después emigraron a Ciudad Bolívar, dónde continuaron en las mismas actividades comerciales en el ramo de la venta y servicio de vehículos hasta finales del siglo pasado, cuando por razones de salud vendieron la concesionaria a un consorcio bolivarense, se retiraron y lamentablemente fallecieron. Eran entrañables amigos de don Abdallah Yordi, otro próspero comerciante de esa época en el ramo de electrodomésticos y padre del Dr. Rabih Yordi, uno de los más prestigiosos odontólogos de la ciudad. Esa es otra historia.

En Tigre Motors, C.A a finales de la década del 60, tuve la oportunidad de laborar. Fue mi segundo empleo. Los sábados, después del mediodía, trabajaba en el sellado del 5 y 6 que funcionaba en el bar Bohemia ubicado en la calle Bolívar, paralelo a la iglesia Virgen del Valle y de lunes a sábado en la mañana me desempeñaba como office boy en esa prestigiosa venta de vehículos, dónde devengaba un salario de Bs. 42 semanales. Un realero para un estudiante de secundaria de ese tiempo, dónde nuestro signo monetario de verdad era fuerte y poseía un gran poder adquisitivo.

En esa etapa de la ciudad, estaba de moda el hotel, bar y restaurante “El Recreo” ayer El Trianon y hoy España. En aquel tiempo, no estaban masificadas las modernas cafeteras que hoy forman parte indispensable del equipo de cualquier oficina, era obligatorio ir a comprar los negritos, con lechitos o marroncitos en el expendio más cercano. Me correspondía, entonces, dentro de mis tareas diarias, cada vez que llegaba un cliente y los señores Riad o Nohad lo atendían diligentemente y amablemente lo invitaban a un café, hacer ese mandado a la barra de “El Recreo” con el mayor cuidado y prontitud para que el posible comprador se sintiera a gusto y bien atendido. Era una rutina rígida. Esmero, cordialidad y amabilidad para todos los clientes y relacionados eran características que adornaban la personalidad de estos dos exitosos empresarios.

Mientras trabaje en Tigre Motors, C.A, el gerente de servicios de esa prestigiosa concesionaria de automóviles, fue mi paisano de Pueblo Ajuro, Ismael Mejías por lo que valiéndome de la amistad y familiaridad que nos unía, en mis momentos libres, me acercaba al taller a curiosear, ayudar y tratar de aprender el oficio, cuestión que nunca logre ya que mi pasantía por esa empresa fue por el poco tiempo que duraron mis vacaciones después de aprobar mi primer año y cuando llegaba un cliente tenía que salir apuradito a lavarme las manos llenas de grasa con gasolina e ir a comprar los cafés. Eso molestaba mucho a los dueños. Había que aceptar todos los reclamos, la necesidad tiene cara de hereje y como la troja estaba alta en la casa, no había alternativa. Mi padre José María Lira Reyes había muerto, mi mamá Anastelia Salazar, sólo contaba con la pequeña, pero valiosísima ayuda que con mucho esfuerzo podía proporcionarle mi hermano mayor Edgar Salazar que ya había conformado su hogar y quedamos 4 menores con la vieja. Eran tiempos duros y difíciles que tuvimos que sortear. Dupleta de animalitos, de caballo, el sellado del 5 y 6, los sábados y trabajos eventuales como vender pan y dulces en la zona de Monagas como ayudante del amigo Pedro Torres que trabajaba para la panadería Oasis de El Tigrito, me correspondió hacer en las vacaciones, para buscar aligerar las cargas de nuestro humilde hogar. A buen entendedor pocas palabras.

Don Ismael Mejías, una vez que la empresa Tigre Motors, C.A emigró a Ciudad Bolívar, instaló su propio taller de servicio mecánico en el populoso sector de La Charneca, era especialista en la reparación de cajas hidromáticas a lo que se dedicó y goza de una nutrida clientela que se ha ganado a punta de responsabilidad, seriedad y garantía en los servicios que presta. Hasta el día de hoy y, según me dice, mientras Dios le dé salud, estará al frente de su taller para ganarse la vida horrada y dignamente, como lo ha hecho hasta el momento Su palabra es un documento.

No perdamos la memoria histórica. Esta pequeña urbe, que nació al calor de la industria petrolera el 23 de febrero de 1933, a pesar de ser muy joven, tiene un maravilloso y abundante acervo histórico. Además contó con hombres cómo los mencionados en estos “Destellos de la memoria”, que en los momentos más críticos de su economía tuvieron fe y confianza en su potencial y futuro. Ellos en el pasado reciente contribuyeron a construir esta ciudad que, a pesar de la mala calidad de los servicios que ofrece, está en pleno proceso evolutivo y más temprano que tarde será una gran ciudad.
No fue fácil el proceso de desarrollo, afianzamiento y consolidación de esta nueva metrópoli que se proyecta como capital de lo que será, el estado Guanipa, y que en el presente nos da cobijo y nos brinda la dulzura de sobrevivir en su peligroso e inseguro corazón. Vendrán tiempos mejores. La esperanza es la última que se pierde.

martes, julio 14, 2009

La concesionarias de vehículos en El Tigre (3)

Hay dos clase de hombres: quienes
hacen historia y quienes la padecen

Camilo José Cela (1919-2002)
Escritor español, premio Nobel de literatura.

En el año 1954, el inmigrante árabe don Samih Murhib, ubicó en la avenida España c/c primera calle sur, paralelo a la Plaza Bolívar, la tercera concesionaria de vehículos. Ofrecía los automóviles Pontiac y Opel, el jefe de taller en esa época fue su paisano Adel Salomón, luego obtuvo la franquicia de la Chrysler y durante ese tiempo su gerente de servicios fue Pedro Alveláez y del departamento de repuestos don Aníbal Manrique. En su constante evolución Samih Murhib, C.A, también fue representante y distribuidor de los vehículos General Motors, desempeñándose cómo jefe en el área de servicios Cruz Ramírez. Esta prestigiosa empresa logró un gran espacio en la venta de automóviles y su fundador, propietario y gerente conquistó una gran autoridad como hombre de negocios.

Don Samih Murhib estuvo al frente de su empresa hasta el año 1980, cuando se retiró y pasó al descanso del guerrero, le entregó las riendas de la empresa a sus hijos Adel y Samih, quienes la regentaron hasta el 1989 año en el cual cerraron la actividad en el ramo de vehículos, convirtiendo el edificio en un Centro Comercial que conserva, para prestigiarlo el nombre del fundador y, el cual alberga una diversa gama de firmas comerciales dedicadas a diferentes ramas y en especial a las telecomunicaciones, donde destacan Movilnet, Movistar y Digitel que son regentadas por la distinguida señora Dalel (hija de don Samih) y su emprendedor esposo Timmy Adel, la primera y Adel Murhib la segunda, ambas totalmente independientes.

El último gerente de servicios de Samih Murhib, C.A, fue Héctor Hernández y en el área de repuestos don Aníbal Manrique, siempre acompañado por su eterno y diligente asistente el trigueño José Mata. Ambos hacen el papel de dúo dinámico, hoy independizados, una vez que la empresa matriz cesó sus actividades, continúan juntos al frente de Repuestos Manrique, C.A, en la avenida Rotaria, venta de repuestos que también posee una sucursal en la avenida España, en el Edif. “Chicar” del amigo Francisco “Chico” Tovar, la cual es atendida diligentemente por el “junior” Aníbal Manrique quien comparte esas actividades comerciales con su pasión por el fútbol, su programa de Televisión en TV Sur “La Vinotinto” que saca al aire con otro especialista del balompié Harrison López y sus columnas que publica semanalmente en el diario La Antorcha, “El que tenga ojos que lea” y la Vinotinto en Letras. Un joven polifacético en toda la extensión de la palabra.

En su momento estelar, la concesionaria de vehículos Samih Murhib, también prestaba servicio de alineación y balanceo, dónde destacaba la figura laboriosa, acuciosa, atenta y llena de sabiduría de don Pedro Pérez, uno de los más destacados especialista en tren delantero en todo tipo de automóviles y más específicamente en los Dodge Dart que tenían un problema de fábrica en esa parte tan importante para la estabilidad del vehículo y la conservación de los neumáticos. Don Pedro Pérez, un tenaz, perseverante e insigne trabajador, está ahora residenciado en Ciudad Bolívar al lado de su prolija y honorable familia dónde disfruta de un digno y honorable retiro.

Es un lugar común decir que recordar es vivir, por eso estoy seguro que los amigos lectores de estas crónicas volverán a vivir estos memorables tiempos y nosotros sentiremos la satisfacción de haber colocado nuestro granito de arena para que nuestra memoria histórica no se pierda. Es importante saber de dónde venimos, dónde estamos, hacía dónde vamos y también saber quienes fueron los hombres que contribuyeron con su audacia, espíritu de lucha, honestidad y capacidad de trabajo al engrandecimiento, crecimiento y consolidación de nuestra querida ciudad.
Hombres que sin percatarse, hicieron lo mejor de nuestra historia y los cuales serán imposibles olvidar. Es indiscutible que, a pesar de la fragilidad de la memoria de los habitantes de esta joven ciudad, en pleno proceso evolutivo que la proyecta hacía el futuro como una gran metrópoli, la historia buena perdurará en el tiempo. Son huellas imborrables.

sábado, julio 11, 2009

Personajes de mi pueblo

Indudablemente hay más y peores
cosas que las que sabemos y descubrimos

Martín Lutero (1483-1546)
Teólogo alemán que inició la Reforma protestante.

DON BOMBILLO: Creyó que nadie conocía de sus andanzas delincuenciales. Cuando lo denuncie por haberse robado los dineros del radio maratón que realizó con la argucia de que iba a alumbrar los sectores populares de El Tigre en una navidad, algunos cándidos pegaron el grito al cielo. “No puede ser Cheo, es un señor honorable y ejemplar padre de familia” La mayoría me dijo “Al fin alguien denuncio a ese inmoral choro mediático” El tiempo, ese que no perdona, ni espera y todo pone en evidencia, nos dio la razón. Cheques de la corrupción a nombre de su honorable esposa, escándalos de faldas en su misma orbita familiar y, ahora don Bombillo, con la justicia has topado. Fuiste por lana y saliste trasquilado. El paso de los días te ha colocado en el sitio de dónde nunca debiste salir cual rata de albañal: la laguna de oxidación. A la hora de pagar nadie es tramposo.

SABAÑÓN: Miembro de la pandilla de don Bombillo, se especializó en el chantaje, la extorsión y el sablazo mediático. En la cuarta República se desenvolvió como cucaracha en cañería. El que se resistía a sus obscenas exigencias crematísticas, era víctima de su ferocidad y de la baba venenosa de su reptil, vulgar y maléfico ataque verbal. Llegó la quinta república, continúo su mercenario oficio, el cual tuvo su clímax en el gobierno municipal pasado. Era el asesor y áulico preferido. El poder detrás del trono y las tronas. Cayó el infeliz asesorado y el ratón se hundió en la olla putrefacta de su mismo y asqueroso prontuario. En estos días, que anda jalando bolas a los rojo rojitos, pretendió lucirse a costa del dirigente político Alfredo Urbina y este ni corto ni perezoso, en la misma cañería dónde coexiste, le recordó parte de su prontuario y en la noche, hora dónde lo tienen confinado, intentaba aclarar y lo que logró fue embadurnarse más en su propio excremento. ¡Pobre infeliz! pasó a clavo y está llevando más palo que gata ladrona.

EL DULCERO: Gonzalo López, un domingo muy temprano, me aborda en el mercado municipal, nos saludamos y me dice. “Mire hermano Cheo, yo sé que todos esos chascarrillos que me endosas en tu Destellos de la memoria son producto de la invectiva y talante divertido de mi colega profesor Edgar Brito y eso tiene su razón de ser” ¿Cuál me hermano querido? y carcajada de por medio suelta la perla siguiente. “La envidia” ¿Y cómo es eso? y responde en alta e inteligible voz “Lo que pasa es que cuando el fallezca en las notas de condolencia rezarán: ha fallecido cristianamente el entrenador deportivo del liceo Guanipa” y cuando a mi me agarre la pelona, las notas de condolencia rezarán: ha fallecido cristianamente el Profesor del Politécnico Universitario José Antonio Anzoátegui adscrito al Departamento de Formación Complementaria, Gonzalo López, ¡No le llevo nada! y siguió sus compras muy sonreído. A mí que me registren. A buen entendedor pocas palabras.

MOROGAS: Es un sitio de encuentro dónde convergen gran cantidad de amigos a conversar e intercambiar opiniones con relación a todos los temas de actualidad. Aparte del vender las bombonas de gas, su propietario “El morocho” ofrece las populares gélidas, lo que brinda condiciones óptimas al popular “Nenerina” para hacer acto de presencia todos los días y realizar el calentamiento de rigor, mientras le hacen una llamada y poder asistir a un juego estelar en forma. En algunas oportunidades, porque los pitcher están agotados o están en la lista de incapacitados, permanece allí con algún lanzador eventual. Esas oportunidades las aprovecha “El Morocho” para atender con diligencia, mucha cortesía y en la velocidad que imprime para destapar, llevar, anotar las gélidas y ofrecer un permanente pasapalo de morcilla acompañadas con unas hallaquitas que le regalan en la venta de pollo asado que tiene ubicada al lado, las cuentas llegan a sumas escandalosas e insólitas.
Cuenta un amigo que estuvo hace poco y por muy corto tiempo que cuando le sacó la cuenta le dijo muy solemnemente son: Bs. 150F y cómo la desdichada víctima que le había captado su cómplice “Nenerina”, por desgracia degustó un trocito de morcilla, exclamó “Increíble esa morcilla vale oro, mejor cancelo porque si le pregunto, seguro “El morocho” me dice que la morcilla la aderezaron con alguna moleculita de sangre extraída del cadáver de Michel Jackson” Pagó y se marchó. Es verídico, aunque usted no lo crea. Mosca, pues que hay cosas peores de las que sabemos y hemos descubierto. En jugada cantada, no muere pitcher en el Ripley.

viernes, julio 03, 2009

Las concesionarias de vehículos en El Tigre (2)

Haced lo que podáis. Dios hará
lo que no podáis hacer vosotros

San Juan Bosco (1815-1888)
Santo italiano, fundador de la orden de los salesianos.

El italiano don Stefano Massobrio fue el segundo inmigrante que apostó por el futuro de nuestra naciente ciudad e instaló otra concesionaria de vehículos. En el año1952 introdujo la no menos universalmente reputada marca Chevrolet. Esta venta de automóviles inició sus actividades en un edificio de su propiedad ubicado entre las calles Guayana, Brasil y Sucre. (Luego y por muchos años ese edificio fue sede del Banco Venezuela y hoy, unos asiáticos, regentan la Quincallería Abinky II). Esa recién creada firma comercial dedicada a la venta de vehículos, también ofrecía para la época, la afamada marca de pintura mexicana ubicada en Tlalnepantla, Sherwin Williams y las novedosas neveras Frigidaire, made in USA. Era un negocio tres en uno con marcas de calidad.

La empresa concesionaria de vehículos Stefano Massobrio, mantuvo desde su fundación y hasta que fue mudada en el año 1958 para su actual local en la avenida España, la firma personal y gerencia de su dueño fundador. Una vez instalada en sus definitivas instalaciones, su denominación comercial cambió a Stefano Massobrio, C.A, siempre bajo su responsabilidad. Una vez que don Stefano se retiró a sus cuarteles de invierno, lo relevó su hijo del mismo nombre y para no perder la tradición, este próspero empresario que ostentó la presidencia de la Asociación de Ganaderos a nivel nacional y la vice-presidencia de Fedecamaras, aún cuando se mantiene en la actividad ganadera, pasó al retiro en la actividad automotriz, estaciones de servicios, el ramo hotelero y entregó el testigo a Stefano Massobrio III, su hijo, quien ahora, en otros ramos de automotores y maquinarias pesadas, mantiene abiertas las puertas de la empresa primigenia como símbolo de una gran fortaleza empresarial y eficiencia gerencial, que ha logrado soportar todos los ventiscas que han castigado la economía de nuestra ciudad, el país y el mundo. Es una empresa como el buen vino, mientras más pasan los años mejor.

Desde sus inicios y por muchos años Stefano Massobrio, que mantuvo como gerente de su departamento de servicios al señor Ángelo Salerno, funcionó en la parte trasera del edificio, en el local dónde hoy funciona la Cervecería y Restaurante “La Rejita” y que antes fue, la sede del diario Antorcha, que provenía de los altos de la casa Clemenceau donde se había mudado desde los talleres de la Impresora El Tigre dónde inició sus actividades editoriales. Allí funcionó La Antorcha, hasta que un voraz incendio consumió sus instalaciones y por esa lamentable tragedia, emigró a su actual sede de la avenida Francisco de Miranda. Es historia reciente.

El edificio sede de la tradicional empresa Stefano Massobrio, C.A, tiene como símbolo imperecedero, una fuente que tiene en el centro una inmensa esférica de concreto, que sirve como punto de referencia para alguna dirección en el sector noroeste de la ciudad, es conocida popularmente como la “Bola de Massobrio” y ya forma parte del patrimonio histórico de la ciudad. Está a la vista, vayan pa’ que la vean.

Vivimos tiempo dónde los acontecimientos se desarrollan a una velocidad que desborda la capacidad de asombro del común de la gente, lo que atenta contra nuestra memoria histórica. Nosotros conscientes de esa realidad, hacemos este pequeño esfuerzo intelectual-investigativo, para que no olvidemos, que hubo hombres emprendedores que contribuyeron con el desarrollo, crecimiento y consolidación de nuestra ciudad. Honor a quien honor merece.
Esos empresarios que apostaron y tuvieron confianza en el potencial y desarrollo del incipiente pueblo, hicieron lo que pudieron por el fortalecimiento de lo que, es hoy esta pujante ciudad. En lo demás Dios y la Virgen del Valle, sin duda, han iluminado el camino y lo ha hecho por vosotros.

jueves, junio 11, 2009

El Dispensario Infantil del Club de Leones

Luchar para vivir la vida, para sufrirla
y para gozarla… La vida es maravillosa
si no se le tiene miedo

Charles Chaplin (1889-1977)
Actor, productor y director inglés.

El diario Antorcha que nació en los talleres de la Impresora El Tigre, luego pasó a los altos de la Casa Clemenceau y al tiempo mudarse para la calle Guayana, donde hoy funciona la Cervecería y Restaurante “La Rejita” sitio que abandonó por efectos de la tragedia que le ocasionó un pavoroso incendio, que la devolvió por un tiempo a los talleres de la Impresora, hasta que se instaló definitivamente en su actual edificio en la avenida Francisco de Miranda, en sus inicios circulaba dos días a la semana y su costo era de 0,25. “Antorcha a medio, a medio la Antorcha” era el grito de los pregoneros, Vicente Lira entre ellos, en las calles polvorientas de aquel incipiente pueblo de El Tigre, que nació al calor de la industria petrolera el 23 de febrero de 1933.

Miércoles y sábado. Un cafecito y el diario Antorcha era la costumbre que quedó arraigada para toda la vida en los citadinos. Empero, siempre consecuente con las luchas sociales que se presentaban en la pequeña comunidad, el lunes 30 de abril de 1956, presentó una edición especial, para acompañar una iniciativa que impulsaban don Mauro Barrios, uno de los fundadores del diario, que a la sazón presidía el “Club de Leones” y su distinguida esposa Mercedes de Barrios, desde el Comité de Damas que lideraba en compañía de las dignas señoras Mimina de Ceballos como vice-presidenta, Flor de Zerpa en la secretaría, Gladys de León en la tesorería y en las vocalías Delia de Crespo, María A. de Mayora y Fina de Pulgar, para la conclusión, compra de equipos y puesta en servicio del Dispensario Infantil del Club de Leones que venían construyendo con recursos propios.

Esa edición especial del diario Antorcha fue ofrecida a los lectores por unas pregoneras de antología. El Comité Juvenil conformado por lindas chicas leonas salió a la calle a vocear y vender el periódico. “Antorcha a medio, a medio la Antorcha”, pero como era una edición especial, para una causa noble y llevada de la mano al lector por bellas leoncitas, era obvio, que los compradores proporcionaban una cantidad superior como colaboración con gran disposición y voluntad, una mayoría y otros para no pasar por pichirres ante estas especialísimas vendedoras dónde destacaba la recién electa reina del Club de Leones la señorita Argelia Vásquez y sus no menos preciosas y agraciadas compañeras del comité juvenil Alida Rojas, Trina Herrera, Esperanza Sifontes, Lilia Figuera, Carmen M. Colmenares, Emma Bogarín, Lerys M. Marcano e Irma Guevara, un equipo de postín que en pocas horas cumplió su cometido y le ablandó el bolsillo a los más duros de la época.

Los días 5 y 6 de mayo, hubo jolgorio popular en la pequeña comunidad. El Club de Leones de El Tigre, inauguraba, ponía en funcionamiento y al servicio de los más pequeños El dispensario Infantil del Club de Leones. Valió la pena el esfuerzo, prestó un servicio invalorable por muchos años y más tarde evolucionó, funcionado como ambulatorio un buen tiempo y hoy en sus instalaciones está el preescolar asistencial Francisca Duarte, dependiente de la Fundación del niño.

El pueblo de El Tigre, que nació, evolucionó, creció y se consolidó aluvionalmente, tiene muchos héroes y heroínas que lucharon para vivir la vida y ayudar a dar y preservar vidas. Hay que reconocer el tiempo y destacar el mejor de sus esfuerzos que de manera abnegada y altruista, pusieron para la construcción de la pequeña urbe que hoy disfrutamos y que sigue creciendo a ritmo acelerado y anárquico por ausencia de un Plan de Desarrollo Urbano Local que sirva de ordenador, regulador y organizador de la ciudad que todos aspiramos, soñamos y merecemos.
Esta crónica tiene el objetivo primordial de contribuir con la tonificación de la memoria histórica de la ciudad, poder compartir con mis lectores un pequeño pasaje del hermoso, interesante y rico pasado de nuestro pueblo. No olvidemos lo que inteligentemente dijo el poeta latino Marco Valerio Marcial “Poder disfrutar de los recuerdos de la vida es vivir dos veces” y cómo muchos (as) de los que hicieron posible ese hecho, vivieron esa realidad, están vivitos (as) y coleando que al leer estás líneas estoy seguro, vivirán y vibrarán rememorando esa linda experiencia.

domingo, mayo 31, 2009

Las concesionarias de vehículos en El Tigre (1)

Un héroe es todo aquel
que hace lo que puede

Romain Rolland (1866-1944)
Escritor francés.



La primera concesionaria de vehículos que se instaló en la ciudad fue la de los hermanos Celma Mir, Isidoro y Joaquín, comerciantes españoles, aragoneses para más señales, quienes se aposentaron en El Tigre después de muchos años de ir y venir desde Ciudad Bolívar en un camioncito Ford viejo que les servía de transporte para la mercancía. Una vez residenciados en el naciente pueblo, obtuvieron la concesión de la fábrica de vehículos, mundialmente famosa Ford. En principio se ubicaron en la calle Guevara Rojas cruce con calle Girardot, en el Casco histórico de la ciudad. Luego en la medida que fue creciendo el área urbana del incipiente pueblo, construyeron sus modernas instalaciones en avenida España, a las cuales se mudaron definitivamente en el año 1954, el gerente general desde sus inicios en el año 1950, fue Isidoro Celma Mir, cuyo nombre prestigió por muchos años el lema comercial de la empresa vendedora de automóviles pionera en la ciudad.

El gerente de servicios desde su fundación y por espacio de 33 años fue el señor Vicente Campos. Luego la firma fue adquirida por una familia árabe de apellido Bellosta, a la sazón, dueños de Venequip que distribuyen la prestigiosa marca de máquinas pesadas Caterpilar, quienes después, la vendieron a otros árabes, que tienen varias concesionarias en el oriente del país, funcionando hasta el presente en el mismo edificio, bajo la denominación comercial Deel El Tigre, C.A y en el mismo edificio de la avenida España.

Un dato curioso es que todos los años, con motivo de las fiestas navideñas, el nacimiento que preparan, siempre bajo la égida del señor Nelson “Negot” González, es el más notable, bello, hermoso y concurrido de la ciudad.

&&&&& -0- &&&&&

El italiano don Stefano Massobrio fue el segundo inmigrante que apostó por el futuro de la naciente ciudad e instaló otra concesionaria de vehículos en el año1952 e introdujo la no menos universalmente reputada marca Chevrolet, la cual ubicó en el edificio de su propiedad entre la calle Guayana, Brasil y Sucre. (Por muchos años ese edificio fue sede del Banco Venezuela y hoy, unos asiáticos, regentan la Quincallería Abinky II,) y desde dónde, también ofrecían, la afamada pintura mexicana ubicada en Tlalnepantla, Sherwin Williams y de las neveras Frigidaire made in USA.

La empresa concesionaria de vehículos Stefano Massobrio, mantuvo desde su fundación y hasta que fue mudada en el año 1958 para su actual local en la avenida España, la firma personal y gerencia de su dueño fundador. Una vez instalada en sus definitivas instalaciones, su denominación comercial cambió a Stefano Massobrio, C.A, siempre bajo su responsabilidad. Una vez que se retiró a sus cuarteles de invierno, lo relevó su hijo del mismo nombre y para no perder la tradición, este próspero empresario que ostentó la presidencia de la Asociación de Ganaderos a nivel nacional y la vice-presidencia de Fedecamaras, aún cuando se mantiene en la actividad ganadera, pasó al retiro en la actividad automotriz, estaciones de servicios, el ramo hotelero y entregó el testigo a Stefano Massobrio III, su hijo, quien ahora, en otros ramos de automotores y maquinarias pesadas, mantiene abiertas las puertas de la empresa primigenia como símbolo de una gran fortaleza empresarial y eficiencia gerencial, que ha soportado todos los vendavales que han golpeado la economía de nuestra ciudad, el país y el mundo.

Desde sus inicios y por muchos años, el departamento de servicios cuyo gerente fue su paisano Ángelo Salerno, funcionó en la parte trasera del edificio, en el local dónde hoy funciona la Cervecería y Restaurante “La Rejita” y que antes fue, la sede del diario Antorcha, que provenía de los altos de la casa Clemenceau donde había iniciado sus actividades editoriales. Allí funcionó La Antorcha, hasta que un voraz incendio consumió sus instalaciones y por la tragedia, emigró a su actual sede de la avenida Francisco de Miranda. Es historia reciente.

El edificio sede de la tradicional empresa Stefano Massobrio, C.A, tiene como símbolo imperecedero, una fuente que tiene en el centro una inmensa esférica de concreto, que sirve como punto de referencia para alguna dirección en ese sector y es conocida popularmente como la “Bola de Massobrio” Está a la vista.

&&&&& -0- &&&&&

En el año 1954, el inmigrante árabe don Samih Murhib, ubica en la avenida España c/c primera calle sur, paralelo a la Plaza Bolívar, la concesionaria Chrysler la cual, como era costumbre en esa época, también operó bajo el lema comercial de su dueño-gerente Samih Murhib, C.A e inmediatamente logró un gran espacio en la venta de automóviles y obtuvo un gran prestigio como hombre de negocios. Don Samih estuvo al frente de su empresa hasta el año 1980, cuando se retiró al descanso del guerrero y le entregó las riendas de la empresa a sus hijos Adel y Samih, quienes la regentaron hasta el año 1989 cuando cerraron la actividad en el ramo de vehículos, convirtieron el edificio en un Centro Comercial que prestigiosamente mantiene el nombre del fundador y el cual alberga una diversa gama de firmas comerciales dedicadas a diferentes ramas y en especial las telecomunicaciones, donde destacan Movilnet y las de Movistar y Digitel que son regentadas por la distinguida señora Dalel (hija de don Samih) y su emprendedor esposo Timmy Adel, la primera y Adel Murhib la segunda, ambas totalmente independientes.

Aún cuando hicimos un gran esfuerzo por ubicar el nombre del primer gerente de servicios de esa prestigiosa distribuidora de vehículos, nos fue altamente difícil, empero, hay quienes aseguran que entre un señor de apellido Ramírez y otro de nombre Salomón, está el pionero. En lo que sí estamos seguros es que el último fue Héctor Hernández y el especialista en tren delantero era don Pedro Pérez, que hoy vive en Ciudad Bolívar al lado de su prolija y honorable familia.

&&&&& -0- &&&&&

A finales de la década del 60, inauguraron en los alrededores de la plaza España, dónde hoy funciona Repuestos Humberto, C.A, del siempre recordado amigo Humberto Quami, otra concesionaria Chrysler bajo la denominación comercial Tigre Motors, C.A cuyos propietarios fueron durante los años de su existencia en la ciudad, los hermanos árabes Riad y Nohad Abusaid, los cuales posteriormente emigraron a Ciudad Bolívar, dónde continuaron esas actividades comerciales en el ramos de venta y servicio de vehículos.

El gerente de servicios de esa prestigiosa concesionaria de automóviles fue Ismael Mejías, quien ahora y desde hace bastante tiempo, posee un taller especializado en la reparación de cajas hidromáticas en el populoso sector de la Charneca.

&&&&& -0- &&&&&

Luego y por esos mismos años, otro árabe el señor Anís Hálime, inauguró American Motors que ofrecía los vehículos norteamericanos de esa maravillosa marca que innovó el mercado de autos entre los años 1954 al 1987. Llegaron a la ciudad los coches Nash Ambassador, Rambler, Javelin, Hornet y Renault, entre otros y en cuya tecnología se especializó Martino Lewes, que fue por todo el tiempo el gerente del área de servicios. Esa venta de vehículos funcionó en la avenida España dónde hoy está ubicado el estacionamiento del Seguros Caracas.

El señor Anís Hálime emigró a ciudad de Anaco donde permaneció como comerciante en el ramo de vehículos y don Martino Lewes, el archiconocido “Negro Martino”, mantiene desde hace muchos años su propio taller automotriz en la carretera Negra La Flint, sector La Charneca.

Esta reseña de la evolución histórica de la venta de vehículos en la ciudad, la hacemos con la sana intención de refrescar la memoria de los habitantes de la ciudad, que hoy vemos, con gran satisfacción, la proliferación de varias y variadas concesionarias de vehículos de todas las marcas y provenientes de los 5 continentes y la última innovación automotriz conocida por los venezolanos llamada VENIRAN, que es fruto de un convenio de nuestro país e Irán y cuya concesionaria, está ubicada en la avenida Rotaria. Una señal de la fortaleza de nuestro mercado automotriz, que iniciaron estos héroes, que junto a muchos otros, hicieron lo que pudieron para lograr construir y consolidar en aquel pequeño pueblo, hoy convertido en una pujante ciudad, las concesionarias automotrices.
Las nuevas generaciones de tigrenses, ciudad que nació al calor de la industria petrolera el 23 de febrero de 1933, deben saber de dónde vinimos, dónde estamos y hacía dónde vamos. Con estás crónicas hago mi pequeño aporte para mantener viva la memoria histórica de la urbe que nos vio nacer. Ya lo dijo el poeta español Antonio Machado “Caminante no hay camino se hace camino al andar” y estos héroes hicieron lo que pudieron y nosotros al recordarlos les hacemos justicia. Honor a quien honor merece.



Edificio actual de Stefano Massobrio, C.A


Edificio actual de Stefano Massobrio, C.A dónde aparece la famosa “Bola de Massobrio”

Edificio actual de Stefano Massobrio, C.A idéntica a la anterior

Edificio actual de la Ford – antigua Isidoro Celma Mir, C.A

Edificio actual de la Ford – antigua Isidoro Celma Mir, C.A

Edificio dónde inicio sus actividades la concesionaria Stefano Massobrio

Idéntica a la anterior.

Edificio dónde inicio sus actividades Isidoro Celma Mir, C.A

Idéntica a la anterior

Edificio dónde inicio y cesó sus actividades la concesionaria de vehículos Samih Murhib, C.A.

Idéntica a la anterior

domingo, mayo 17, 2009

Personajes de mi pueblo: Anécdotas locales

No hay día más perdido que
aquel en que no hemos reído

Charles Chaplin (1889-1977)
Actor, productor y director inglés.


Cuenta el Prof. Edgar Brito, que en una oportunidad el Instituto Nacional del Deporte, ordenó que a todos los entrenadores, monitores y personal técnico, les hicieran un chequeo médico riguroso. Desde la punta del cabello hasta la planta de los pie. Cuando le tocó el turno a Gonzalo López, el popular negro dulcero, se presentó una situación curiosa. Veamos:

El médico internista, fue chequeándolo palmo a palmo y cuando llegó a los pies, se colocó los guantes, le hizo una serie de flexiones, masajes, movimientos, trasteos en los dedos y exclamó: “caramba amigo usted tiene pie de atleta” y Gonzalo, con la velocidad de un rayo le respondió “Claro doctor, yo toda la vida he sido un atleta, con decirle que bateo un machucón frente al pitcher y difícilmente me hacen out, prácticamente vuelo de home a primera” El internista, sorprendido y para sacarlo de su confusión, inmediatamente le corrigió y sin medias tintas le replicó: “amigo no se haga ilusiones, usted lo que tiene es una gran infección en los pie o lo que es lo mismo, para que lo entienda de una vez, tiene sabañón” No lo entendí.

&&&&& -1- &&&&&

Nuestro amigo – hoy lamentablemente fallecido – Yoel Pino, el popular conejo, con la humildad, modestia y sinceridad que lo caracterizaba, cuando alguien intentaba burlarse de su tamaño y aspecto físico, le respondía con mucha reciedumbre: mire amigo, yo soy un hombre tan buen mozo, que las mujeres cuando me ven se ríen. Los echadores de broma gozaban un imperio y le gritaban de lejito: Claro es que pareces un monito. Él, ni corto ni perezoso, replicaba: yo te aviso chirulí, pregúntenle a Carmen. Obvio, apelaba al mejor testimonio, el de su distinguida esposa. Agarrado a la lazo, el viejito Yoel

&&&&& -2- &&&&&

Nuestro viejo amigo y siempre bien recordado José Prado, siempre me decía ante la presencia y la comodidad de algunos flojos congénitos o vivos y gorreros profesionales que “Mire amigo Cheo, yo nunca he escuchado a ningún cristiano que me diga que no le gusta carne asada con yuca sancochada, pero comprarla y asarla eso si es verdad que no le gusta a mucha gente” y el amigo cumanés Braulio Rafael Martínez Salgado constantemente me recordaba. “Mira Cheo, la mantequilla le gusta a todo el mundo, es tan buena que agarras a un recién nacido y le pasas el dedo untado con mantequilla por los labios y se desespera buscándola y conste que no la conoce” Ambas cosas fácil de comprobar y de entender. El club de los vasitos está integrado por ese tipo de mascoteadores de toga y birrete. Como les gusta mango bajito.

&&&&& -3- &&&&&

Ahora que el presidente nos quiere vender, meternos en el coco y convencer que “ser rico es malo” recuerdo lo que siempre me relataba mi hermano Roberto Salazar “los pobres agarran un buena rumba el día sábado y en medio de la farra planifican hacer un sancocho el día domingo en el río Caris. En la mañana se despiertan tarde, van al mercado compran el hueso rojo, la verdura, los aliños y sus respectivos aprovisionamientos de cerveza y ron. Montan ollas, sillas, mesas, cubiertos, vasos, refrescos y la familia en un pick up con los cauchos lisos y arrancan como a las 11 AM, cuando van por la curva se les espicha un caucho, tienen que bajar todo para montar el repuesto, vuelven a montar el perolero y pa’lante. Llegan trozados del hambre acomodando las cervezas, echándose el palito de ron y montando el sancocho y todo va bien hasta que alguien se percata. ¡No montaron la sal! Buscan un negocio cerca o alguien que les provea un poco y siguen la rumba. Cuando el sancocho está listo tienen la ingesta alcohólica al máximo, son las 6PM, comen rapidito, embarcan y si tienen suerte y no se le va otro caucho llegan entre 9 o 10 PM y usted les pregunta el otro día ¿Cómo pasaron el domingo? y responden henchidos de alegría, como el que pasa por un cementerio a media noche y echa su silbadita para darse ánimo. ¡Excelente!

Falso, excelente la pasan los ricos que viven en Caracas y tienen sus casas vacacionales, que llaman a quienes les cuidan las villas en los canales de Lecherías, cuando van camino al aeropuerto y les dan las instrucciones: llegue al bodegón X dónde le entregarán el whisky, la cerveza, el hielo, la carne, el carbón, los refrescos, las exquisiteces, la chuchería para los niños, preparen el yate, el ambiente y nos van buscar al aeropuerto de Barcelona que llegamos en la avioneta a las 10 AM. Llegan y todo está listo y preparado para la rumba, se sientan, les sirven a cuerpo de rey y la pasan de lo lindo un ratico en la villa y otro paseando en el yate por las islas y playas del entorno paradisíaco del parque Mochima. Eso es vida.

Es la pequeña diferencia y las preguntas obvias son: ¿De verdad ser rico es malo? ¿Ser pobre no es un pelito peor? Pregunten a Chávez como le fue en el glaciar de la Patagonia que visitó con su numerosa comitiva. Fueron trasladados en el Tango 1 (Avión presidencial argentino) el gobernador Daniel Peralta y el canciller Jorge Taiana, les sirvieron de guías turísticos y para movilizarse en la zona utilizaron 2 camionetotas ultramodernas 4x4, debidamente preparadas y equipadas para transitar en la zona, cortesía de un oligarca amigo de la pareja Kirchner. Un día de vacaciones y placer junto a dos hijas, tres nietos, ministros y funcionarios de alto rango que lo hacía repetir “Estoy maravillado, estoy maravillado. ¿A ese costo? ¿Y a quién no? La faltó cantar la copla criolla del coplero coleador “Cheo” Hernández Prisco ¿A quién no le va gustar?...A propósito ¿Y la crisis? ¡Viva la boliburguesía! Y como la cosa es tan seria hay que reírse y echar pa’lante.

lunes, mayo 04, 2009

La despedida de un hermano

Cualquiera puede dominar un sufrimiento, excepto el que lo siente
William Shakespeare (1564-1616)
Poeta y autor teatral inglés.


De izquierda a derecha: José María (Cheo) Salazar, Edgar José Salazar, el lamentablemente fallecido Roberto Rafael Salazar y nuestra vieja Anastelia Salazar.

No es igual ver morir, que cuando a uno le toca. Repentinamente Roberto enfermó. Joven aún, conservó en alto hasta el último halito sus deseos de vivir. Ejemplar padre de familia. Trabajador incansable. Responsable con sus obligaciones. Radiante, risueño y jubiloso. Amante de la parranda criolla. Siempre sacó tiempo para compartir con la familia, cumplir con su trabajo y participar en la promoción, divulgación y propulsor de nuestra música autóctona. Ese era el popular Roberto Salazar y ahora que nos abandona físicamente, dejó una huella indeleble para ser recordado con alegría y entusiasmo. Robertico dixit.

Un año y meses menor, por decisión de nuestros padres José María Lira y Anastelia Salazar, no fue hasta que Roberto cumpliera los 7 años que nos inscribieron en la escuela Felipe Walker de Pueblo Ajuro dónde cursamos nuestra primaria, luego desarrollamos nuestros estudios de bachillerato en el Liceo Alberto Carnevali y cuando abrió sus puertas el IUTET decidimos inscribirnos y egresamos en la segunda promoción. No salimos en la primera porque ambos trabajábamos en el Concejo Municipal y por más que estiramos el tiempo, los horarios no nos daban para inscribir todas las materias. Siempre nos dimos ánimo con la máxima según la cual “no nos inscribimos para estudiar a la carrera sino para estudiar una carrera” y logramos el objetivo. Nunca es tarde para aprender y cultivar el intelecto.

Una vez graduados, Roberto ingresó al INCE, yo me quedé en el IUTET como auxiliar docente, pero como en gustos y colores, no han mandado los autores, mi hermano dedicó sus horas libres y fines de semana junto a su familia a cultivarse y cultivar nuestra música criolla. En eso era obstinadamente monotemático, hizo amistad con todos los cultores de nuestro folclor y en esa ruta que tomó, convenció al alcalde Miguel Arismendi al lado de un grupo de amigos, para hacer realidad un sueño: el disco de oro de El Tigre. Un CD que logró reunir todos los cantores y cantoras de El Tigre y del cual fue su coordinador general. En Barquisimeto fue la grabación, sortearon algunas dificultades, pero como el llanero es del tamaño del compromiso que se le presenta, las vencieron y regresaron victoriosos. Un CD que enriquece la memoria histórica musical de la ciudad.

Un hermano, un amigo, un compañero, muchos caminos desandamos. Caracas, Valencia, Maracay visitamos, muchos fines de semana para disfrutar los juegos de béisbol profesional con Vicente Lira, su esposa Chepa y Oíto Lira nuestros eternos anfitriones en Guacara donde pernoctábamos como punto equidistante. Luego en el tiempo, siempre coincidimos en los pueblos de la zona sur del estado en las fiestas patronales, él en su rol de parrandero criollo, amigo de sus pobladores y yo como dirigente político. Nunca faltó un día para degustar en casa de nuestra vieja Anastelia un palo a’ pique o un arroz aguaito con pollo o gallina. Un telefonazo: Roberto nos vemos a las 12 en la casa de mamá y con precisión de reloj suizo llegábamos, dos platos c/u y para nuestros hogares. Como dejar de recordar los diarios desayunos en los kioscos ubicados frente la estación de servicio “La Confianza con los amigos y amigas, las semanas santas en Morrito con Edgar, Luisa, sus hijos y amigos, las fiestas de Atapirire en la casa de El Negro Miguel Salazar (+), Miriam, sus hijos y las comidas “En su punto” de nuestra tía Felicita y la negra Barbarita, los contrapunteos con el Chino Lira, las invitaciones a una parranda familiar con la peculiar coletilla – cuando te preguntábamos ¿que llevo? – y nos contestabas con tú característica jovialidad “traiga necesidad” y tantos momentos interesantes, agradables, encantadores y alegres. Huellas indelebles que quedaron grabados en nuestros corazones.

Tantos y tantos recuerdos, anécdotas, amigos comunes que quisiera nombrar, momentos buenos y malos, amargos y dulces vivimos, disfrutamos y vencimos, con los cuales de escribirlos llenaría cuartillas y cuartillas interesantes y divertidas. Por ahora, el espacio no alcanza. Habrá tiempo, pero no puedo dejar de mencionar a quienes acompañaron a su esposa Digna y sus hijos Robertico, Rolando, Ronald, Ronny, Yolimar y Laurita, hasta el último momento. Migdalia Martínez, José Vicente Torrealba, Elvia Zabala, la familia de José “Conoto” Velásquez, Ángel Meza, Ricardo Rondón e hijas, José “Golo” Mogollón y Freddy Arevalo, entre otros allegados. A ellos y a la gran legión de amigos y amigas que nos acompañaron en tan dolorosos momentos, gracias, mil gracias y nuestro eterno agradecimiento.

Estas cortas líneas, las escribo en medio de dolor particular y familiar. Roberto nos abandonó físicamente muy prematuramente, un gran vacío imposible de llenar, pero en su corta vida, tuvo la virtud de trascender y cuando se roce la memoria histórica de la ciudad que nos vio nacer, estoy seguro que su nombre formará parte de sus bellas páginas porque supo repercutir como hombre de bien y gran emprendedor. Hermano, el sufrimiento que sentimos, se atenúa cuando tenemos la fe y la seguridad, que Dios te acogerá en su santa gloria y como todos vamos para allá, no es un adiós, es un hasta luego. Siempre juntos y nos volveremos a encontrar. No hay dudas.

domingo, marzo 29, 2009

Remembranzas tígrenses

No perdamos nada del pasado.
Sólo con el pasado se forma el porvenir

Anatole France (1844-1924)
Novelista y premio Nobel francés.

En la década del 70, durante la Presidencia Municipal del Prof. Augusto Enrique Tenorio Meza, se desempeño como Secretario de la Cámara Municipal el amigo José Danilo Salcedo, Barcelonés por nacimiento y tígrenses por adopción. Eran tiempos de un pueblo bucólico, seguro, apacible, de gente muy cordial y amigable. Nos conocíamos todos. Cualquier esquina, sitio, calle, avenida, plaza, bar o restaurante, era convertido en un lugar para el encuentro afectuoso que servía para la conversación franca, abierta y amistosa. Época idílicas, pues. La bomba Levante de don Pedro Manuel Brito, era un lugar muy concurrido y uno de los lugares preferidos para las tertulias citadinas.

En ese ciclo de nuestra corta, pero sustanciosa historia, iba in crescendo en nuestras costumbres, la influencia de la cultura margariteña. Los sábados, la gente parrandeaba durante el día, sellaba su cuadrito del 5 y 6, y continuaba buena parte de la noche y hasta la madrugada. Los domingos en la mañana, después de recoger La Antorcha, la cita era el Mercado Municipal. Un buen desayuno en los puestos de las queridas y siempre bien recordadas amigas, Dilia Ramírez o un corocoro frito con arepa en el local de la gorda Eulalia. Luego la compra de la verdura, preferiblemente dónde don Antonio Gamboa, que ponía buena ñapa, la costilla, el hueso rojo o el pescado para la sopa y todo el mundo se recluía en su hogar para la reunión familiar. En La Charneca, en casa de don Pablo Waldrop, esos convites, eran de antología.

Pasadas las 12 del día, no había un alma en la calle. En casi todos los patios de las casas, había un sancocho dominguero a la leña, una cervecita fría y una partida de domino o truco. Parecía que el pueblo se congelaba. Hay una salvedad. Cuando había juego en el antiguo estadio Alejandro “Patón” Carrásquel, después del mercado, la rumba seguía en las tribunas para apoyar al equipo local “Los Criollos de El Tigre” y luego en “La Deportiva” de la familia Capella para los comentarios finales y la celebración de rigor. En todo caso era tempranero y ya a las 6PM, todos estaban en casa. Pedro Emilio Rojas Vargas el popular “Pejas”, Gonzalo “El negro dulcero” López, don Bernardo González, Rigo y el gordo Hernández, Edgar Brito, Asdrúbal Rivas, Román Lunar, el Dr. Adalberto Carrasco Mata, Roberto Salazar, Miguel “El negro” Salazar, Pedro y Carlos Bermúdez, Cruz “Machelo” Bermúdez, Pico Pico Brito, Oswaldo, Saúl, Ennio y Asdrúbal Mendoza, Pedro Sergio Salazar, Simón Medina, Luís Harris Rangel, don Luís García, Oito Lira, Joseíto y “Pito” Zabala, Luís La roche Abreu, Orlando Martínez, Saúl y “Cheo” Figueroa, Eugelio “Guañín” Campos, Saúl Alcalá, Alberto Vásquez, Mauro y Alberto Barrios, Tomasito Díaz, Luís “Buzo” Noriega, Luís “Culí” Martínez, Hernán Zabala, José Rodríguez, José Caraballo Jesús Romero, Armando Ortiz, Ángel Rafael Zabala, y otros tantos amigos formaban parte de esa tertulia criollista. Unos jugadores y los más managers de tribuna. Unos pitcher y la mayoría catcher. Identifíquelos usted. A mí que me registren.

Traigo a colación esta vieja costumbre margariteña-tígrense, porque viene a mi memoria una anécdota del amigo José Danilo Salcedo, hombre muy parco en la conversa, pero de unas salidas muy ingeniosas cuando había una tertulia en cierto modo insulsa. Un domingo cualquiera de ese tiempo, vivía también en el pueblo, su hermano Gonzalo Cermeño, que desde Barcelona había llegado para instalarse y trabajar aquí. Ambos se encontraban en la esquina del Luchador. Pasado el medio día y con un dejo de fastidio Gonzalo, le comenta “Oye Danilo este pueblo después de la 12 queda sólo, no hay ni gente ni vehículos en la calle y menos en la avenida Francisco de Miranda, a lo que Danilo respondió “Ay, mijo y cuando cierran la Juanita es que da tristeza, se ve de aquí la Torre del Oro, clarita” Una guará, diría un barquisimetano. Obvio que era un extremismo para ratificar la soledad en las calles y avenidas. Hasta Pablito Rivas había cerrado la polla de caballos y Arturito Brito su leal secretario, ya estaba instalado viendo y escuchando las carreras en la voz de Virgilio Decán, el príncipe “Alí Khan”.

En todo caso encerraba una gran verdad, los pocos rezagados que quedaban en la calle, eran los que asistían al súper mercado de víveres “La Juanita” que estaba ubicado entre las esquinas de El Luchador y la plaza Martí. Un comercio propiedad del joven y exitoso empresario Wilfredo Malaver, quien por las ofertas y precios solidarios que ofrecía, se convirtió en referencia obligada para los compradores de todo el Oriente del país. El que quería adquirir los productos de primera necesidad a bajos precios tenía, obligatoriamente, que comprar en “La Juanita” De eso no había un ápice de dudas. El cliente más leales y consecuentes ese baratillo, por razones obvias, eran Argimiro Córcega, “Fucho” Barrios, “Moncho” Bejarano, Pedro Angulo y Alexander Compiani. Agarraban mango bajito.
Ese pasado memorable, que todos añoramos, debe ser revivido para que formemos un porvenir lleno de esas virtudes ciudadanas que pareciera nos abandonan y nos han convertido de ese pueblo bucólico, donde se podía dormir hasta con las puertas abiertas, en una pequeña ciudad violenta e insegura. Don Mauro Barrios, con su memoria prodigiosa, puede dar fe de lo que aquí afirmo.

sábado, diciembre 27, 2008

Personajes de mi Pueblo: Anécdotas

A nadie se le dio
veneno en risa

Lope De Vega (1562-1635)
Escritor español.
Corría el año 1989. Todavía las fiestas, agasajos, homenajes, convites y celebraciones, se podían aderezar con buen escoses. Carlos Espinosa quien poseía un fundito en la Nueva Aventazón, cumplía un año más de vida y fue animado por un grupo de familiares y amigos para que celebrará en grande el acontecimiento. El hombre mató un novillito y le recomendó a los amigos “Si van a traerme algún regalo, lo hacen en escoses de 12 en adelante, no importa que tengan raya y los espero el sábado a las 7PM.

Todos los invitados pasaron por la residencia del Prof. Zacarías y adquirieron una botellita de Juancito el caminador y otros del viejito Parr y llegaron a la hora convenida, pero ¡oh! Sorpresa, había un bagre entre las guabinas. Gonzalo López, el popular negro dulcero, que no estaba invitado, había llegado primerito desde las 4PM, en una cola que agarró con un chequeador de pozo petrolero, en el sector Vea donde se había parado estratégicamente. Los amigos cuando lo vieron le dijeron. “Mira Gonzalo, Pablo Aguilera (Paucho) y Luís Noriega (El Buzo) están por llegar y traen su Whisky 18 años para ellos, te alertamos para que no tomes de esas botellas y tomes de las nuestras que vienen de la zona franca de Margarita.

El negro Gonzalo los escuchó atentamente, llegó Paucho y Buzo con su fino escoses y ni corto ni perezoso se sirvió un 18 años. Los amigos sorprendidos, le recriminan ¿Negro que te dijimos? y Gonzalo muy orondo les respondió “Que va hermano: rayao ni con bola de plátano” todos los amigos celebraron la genial salida y Gonzalo, que no era invitado, llegó para quedarse y disfrutar de lo mejor. El otro día, a las 11AM, coincidió con el Prof. Edgar Brito que cargaba tremendo ratón y le espetó en la cara muerto de la risa “Te lo dije: rayao ni con bola de plátano, yo amanecí fino”

00000 – 00000

La gente de la ciudad, no pierde su capacidad de asombro. Los rojo rojitos, le dieron la cola al Rey Maula, alcanzó el cargo de Alcalde de la ciudad, se les alzó, agarró el volante y empezó a manejar. Olvidó las calles de los sectores populares de la ciudad a las que estaba obligado a atender y enfiló con destino al Palacio de los Jardines, hoy “José Antonio Anzoátegui” y amenazaba con llegar a Miraflores. El vértigo que le produjo alcanzar la más alta posición local, producto de un error del gobernador y un accidente electoral, lo hizo creer que era un líder como Telcel “Sin límites” lo que lo llevaba a vociferar en voz alta en sus momentos de euforia “Mi destino es Miraflores” Veía la realidad a través de los ojos de los aduladores de oficio – Especialmente Don Bombillo, Sabañón e Iris Chacón – que para chuleárselo, le decían que estaba fuera de lote y que no viera para atrás. “Tienes el mundo en tus manos y cuando Tarek y Chávez, escuchan tu nombre le tiemblan las piernas” le repetían al infeliz para sacarle el jugo al tesoro municipal.

El pueblo que no tiene un pelo de tonto, sabe más que corocoro frito y conoce como la banda mediática le bate las esféricas a sus víctimas cuando les conviene, los esperó en la bajadita y el 23 de noviembre lo hizo pisar tierra. Perdió el chivo, el mecate, la cola, el volante y hasta el boleto que había adquirido en la línea autobusera CAMARGUI para llegar a la terminal de San Martín, para de allí, arrancar a pie hasta Miraflores. Colorín colorao este cuanto se ha acabao y la banda mediática también se ha desintegrao ¡por ahora! Amanecerá y veremos.

El cuento es de la original autoría del Presidente de La Real Epidemia de la Lengua local. Moriche dixit.

00000 – 00000

Todo el personal del Instituto Universitario de Tecnología José Antonio Anzoátegui, vivimos en una eterna zozobra con relación a los pagos de sueldos, salarios, bonos y las diferencias que surgen de estos. Llegó dinero para cancelar la diferencia de sueldos del año X. depositaron lo correspondiente a la diferencia de los bonos del año X y así vamos. Estamos acostumbrados a como vaya viniendo vamos viendo. Es un azar que ya asumimos como tragedia.

Iniciándose la gestión del Ing. Maximiliano Carneiro, llegó una remesa para cancelar la diferencia de unos bonos. El instructor Gonzalo López, ilusionado pasó por el cajero, pidió saldo y no le tocó. En la noche, tenía una velada con un grupo de amigos entre ellos el Prof. Trinidad Pino, que hasta hace poco formó parte de la directiva de la institución, razón por la cual Gonzalo le plantea el caso, buscando alguna explicación positiva.

El Prof. Trinidad Pino, agarró la cuestión de chanza, e inició una descarga de de juegos pesados a lo que Gonzalo sintiendo el fuego cruzado y que lo que estaban agarrando de mamadera de gallo, le replicó en tono muy serio “Pro Trino, Juéguese conmigo, pero no con mis reales, que yo soy un profesional muy “estítico” en mis cosas. No lo entendí, pero el Prof. Trino, parece que sí y, paro en seco el jueguito pesado con el negro Gonzalo.

viernes, noviembre 21, 2008

Personajes de mi pueblo: Juan Medina Lugo

La gloria está en ser
grande y ser útil

Simón Bolívar


Humilde, sencillo, pausado, campechano, honesto, discreto, sincero, franco y espontáneo, el profesor Juan Medina Lugo que nació en Atapirire, municipio Francisco de Miranda del estado Anzoátegui, fue un destacado luchador por la democracia y la libertad. Desde muy joven incursionó en la actividad política siempre en las filas de Acción Democrática, donde destacó como dirigente gremial en el sector de la educación, pero que también le costó cárcel y persecuciones durante la ignominiosa, brutal y sangrienta dictadura del Gral. Marcos Evangelista Pérez Jiménez. Vivió intensamente los tiempos difíciles, peligrosos y disfrutó también el fruto de sus luchas: el sistema democrático y las libertades públicas.

Tuve el inmenso privilegio de gozar de su amistad y compartir una pequeña parte de sus luchas. En ellas conocí de sus preocupaciones, sus angustias y sus deseos de servir, de ser útil sin más recompensa que la satisfacción del deber cumplido. Eso lo hizo grande en el aprecio colectivo y quedó sembrado en el corazón de su segunda patria chica: El Tigre. Fue el primer director del Liceo Briceño Méndez cuando inició sus actividades académicas en la calle Ayacucho del Casco Viejo detrás de la ferretería Farcheg y desde allí, inició su larga y dilatada carrera política y de servicio público, pasando por importantes cargos gremiales como Presidente del Colegio de Profesores de Venezuela, de representación popular fue senador por el estado Monagas, designado gobernador del estado Anzoátegui y Presidente del IPASME para solo mencionar los más relevantes.

Todos en la ciudad le reconocen la paternidad, entre otras obras importantes, del Liceo Agropecuario, el Instituto Universitario de Tecnología José Antonio Anzoátegui y la edificación de la sede del IPASME. También fue quien gestionó y logró la instalación de la Escuela Agropecuaria de Atapirire y quien le llevó la carretera asfaltada desde El Caris a su lar nativo. En su gestión como gobernador del estado se empeñó en la construcción de la avenida Fernando Peñalver, la hizo e inauguró, con él logramos la construcción del estadio de béisbol menor. Una lucha titánica emprendida por el fraterno amigo Pedro Emilio Rojas Vargas (Pejas) que nosotros canalizamos ante el Prof. Medina Lugo y fue construida bajo su mandato e inaugura posteriormente por el Dr. Otto Padrón Guevara que le sustituyó en el cargo por disposición del presidente Jaime Lusinchi. Esa maravillosa obra fue bautizada merecidamente con el nombre de PEJAS y los frutos están a vista.

La grandeza del profesor Juan Medina Lugo viene dada exactamente por el hecho de que fue útil a la zona sur que lo vio nacer, formarse y realizarse y por la cual siempre tuvo una querencia muy especial. No había programa, obras, presupuesto de cualquier índole por la cual no luchara, se fajara y peleara para traerla a nuestra zona. La única vez que he pisado el palacio de gobierno y el despacho presidencial, para ser más especifico, fue cuando ejercí la presidencia del Concejo Municipal, desde dónde, con él como líder del proyecto y el Ing. Jesús González López, a la sazón director de nuestra máxima casa de estudios, impulsamos a todas las instancias de gobierno la elevación del IUTJAA al nivel de politécnico y fuimos recibido en audiencia especial por el Presidente Carlos Andrés Pérez Rodríguez quien ofreció hacerlo realidad en su periodo de gobierno, cuestión que no cumplió por la turbulencia política que se presentó y que lo eyectó del poder. Esa es otra historia.
La elevación del IUTJAA fue un sueño que no vio cristalizado y que nosotros desde cualquier trinchera de lucha tengamos tenemos que seguir promoviendo, trabajando y luchando para hacerla realidad más temprano que tarde como el mejor homenaje póstumo al amigo, al orientador, al hombre de realizaciones de gran utilidad como fue el Prof. Juan Medina Lugo y quien hoy, podemos decir sin temor a equívocos. Ejemplo de juventudes. Adiós a un eximio hombre público y mejor amigo. Desaparecido físicamente, perdurará en el corazón colectivo para siempre por su trayectoria, conducta realizaciones. Por sus ejecutorías os conoceréis. ¡Paz a sus restos!