sábado, diciembre 09, 2006

Personajes de mi pueblo: Anécdotas

El que tiene miedo de la pobreza
no es digno de ser rico

Voltaire.

Un hombre laborioso
Edgar Salazar, un solvente obrero del campo, compra un terreno en una zona aledaña al pintoresco, acogedor y simpático pueblo de Atapirire. Habla con el primo Cirilo Salazar para que se lo cuide, mientras hacía lo conducente, para ponerlo en producción. En un terreno vecino había una actividad intensa de deforestación y un día, el volcamiento de un tractor, ocasionó un grave accidente y el operador fue trasladado de urgencia al hospital General de El Tigre. En medio de la confusión que generan esos casos, unos vecinos de Edgar, vieron al herido y le observaron un gran parecido con Cirilo y en vista que estaba moribundo, alarmados, corrieron a avisarle a Edgar. Al contarle lo sucedido este sin inmutarse le dijo: “Gracias por avisarme, pero tengan la seguridad que ese no es mi primo Cirilo”. No, Edgar, si es, le repiten. Entonces Edgar, les replica sin inmutarse “Miren si me dicen que el accidente se provocó porque reventó el mecate de un chinchorro seguro que es Cirilo, pero, trabajando el campo y en un tractor imposible”. Efectivamente era un error. Ahora bien, lo que no entiendo, es la seguridad que tenía Edgar para saber que no era Cirilo. Seguramente Rafaelito Morales, que lo conoce bien les puede dar una mejor explicación. A mí que me registren.


Indio Civilizado
En una oportunidad, el productor agropecuario Félix Millán, contrata los servicios de un matrimonio para que le atiendan la finca que posee en la zona de los Yopales. Eran cinco en total, ya que tenían 3 hijos. Todo marchaba bien y hasta los huevos que ponían las gallinas del patio los recogían para entregárselos. Era un caso atípico, porque los que tienen fincas, saben que los mayordomos regularmente se comen no solo los huevos sino hasta las aves de corral. Un día le hicieron una exigencia. “Mire señor Félix queremos que en el mercadito que nos trae, nos incluya un cartón de huevos” Félix, les responde, miren, yo no tengo problemas, pero porque no dejan los que recogen en el patio y así les rinde más el mercado. Entonces, le dice el jefe del matrimonio: “Gracias señor Félix, lo que pasa es que a nosotros no nos gusta los huevos criollos” Indio civilizado es una vaina seria dijo para sus adentros y como la gente se portaba bien, pues los complació. Habéis visto semejante barbaridad Arcadio Guacarán, diría, En Cachipo no es así, ¿verdad?


El Millonario
Me cuenta Henry Ortiz que nuestro amigo Juan Ramírez, quien se desempeño por muchos años como obrero adscrito al departamento de Aseo Urbano Domiciliario de la Alcaldía, los fines de semana montaba una parranda familiar en su casa, donde además invitaba a un grupo de sus amigos y vecinos más cercanos. Entre copa y copa como dice la canción del eximio cantante mexicano Pedro Infante, siempre se le salía una de las suyas. A Rosita, su esposa, le decía en alta e inteligible voz: “Mira, Rosita, ya me tienes el estomago atrofiado. Todos los días me das de comer Langostinos, camarones, lomito strogonoff, pollo a la Kiev, bacalao a la vizcaína, Mero en salsa verde.
Mira, mira, mañana me vas a preparar unos espagueticos con sardina para variar”. Los amigos y vecinos que escuchaban aquello se quedaban boquiabiertos, cuando Rosita le contestaba: “No te preocupes mi amor, cuenta con eso”, pero no se atrevían a cometer una imprudencia. Limpio con cuatro palos encima, aparte de cobero, es millonario. Dígalo allí, amigo Juan.

Otra: Cuando Juan Ramírez estaba en esas ruedas de amigos, solía comentar que en una oportunidad, le llegó a la casa todo quejoso, apesadumbrado y bien preocupado su amigo Hernán Zabala, cuando lo vio, sabía que alguna dificultad grave estaba atravesando, por lo que se adelanto a preguntarle ¿Qué pasó, amigo Hernán, que lo trae por aquí? El hombre, en su gran preocupación, atina a contestarle, no, no amigo Juan, no se preocupe que yo pienso que usted también tiene sus problemas y no podrá resolver el mío. No se preocupe, amigo Hernán, diga y más nada que estoy para servirle. Entonces, Hernán se anima y le dice con voz entrecortada. “Mire, amigo Juan lo que pasa es que tengo una deuda de un millón de bolívares y me están amenazando con despojarme de mi casa” Juan Ramírez, le responde ipso facto, caramba, amigo Hernán ¿ese es el problema?, no se preocupe ya se lo resuelvo. “Rosita, dice en voz alta, anda al escaparate y del sencillito me traes un milloncito para solucionarle un problemita al amigo Hernán, que para eso están los amigos”. Y después dicen que ser rico es malo, ¡claro que es bueno! y tener amigos ricos tan obsequiosos, pareciera una bendición de Dios. Dígalo allí, compadre Hernán.

Al que le toca, le toca
José Prado es una leyenda viviente. Hijo de don Margarito Ramos, de niño venía frecuentemente al pueblo de El Tigre que estaba en su etapa embrionaria, alrededor del pozo petrolero Oficina Nº 1. Lo visitó en su casa con la intención de conversar con él para escribir sus experiencias, vivencias y hurgar en su memoria momentos estelares de nuestra ciudad que nació de manera aluvional y que tiene acertadamente como fecha referencial de su fundación el 23 de febrero de 1933. De entrada me dice. “Que va “Cheo” con mi edad y esos 7 ACV que me han dado me es difícil recordar. Mira yo me acordaba de todo, pero ahora prácticamente se borró la cinta” Ok. Le digo, me quedo conversando un buen rato con él y cuando ya me voy a despedir me dice sonriente. Mira, “Cheo” imagínate si la vaina es tan grave que hace poco vino de Valencia Edgar Prado (Su hijo mayor) y me dijo en son de chanza, “Mira vale tú, como que no te quieres morir, vamos a tener que enterrarte vivo” Ante la graciosa salida, soltó la carcajada y le dijo: “es que todavía no me toca”.

Usted llegó así
El compadre José Rodríguez me cuenta que en una oportunidad estaba disfrutando de un escocés en la barra del desaparecido bar “Mi Balconcito” cuando, sorpresivamente llega Arturito Salazar y le ordena al barman que para ese entonces era Sergio “Déme un brandy doble” y tan pronto se lo sirvieron lo agarró y tomó de un solo trago. Obviamente lo sacudió y cuando agarró aire de nuevo se dirigió a Sergio y le dijo: “Carajo, ese trago, como que me echo a perder el cuerpo” El barman reaccionó rápido y le contestó. “Déjese de vaina, usted llegó aquí, con su cuerpo echado a perder” Eso evitaba malos entendidos y hasta una posible demanda. Testigos había y la cuestión no paso a mayores.
Unas las viví, otras me las contaron. Todas son verídicas y como son vivencias de la juventud y personajes que de alguna u otra manera, a pesar de no poseer bienes de fortuna, con sus pequeñas historias enriquecen el acervo histórico de la ciudad, se las cuento y de esa manera conservamos presente en la memoria, el rico historial anecdótico de nuestra gente. Eso creo, nos da identidad propia en la diversidad étnica, cultural y económica que atesora la grandiosa geografía de nuestro estado Anzoátegui. Nunca han tenido miedo de la pobreza, la viven con honradez y con unas ganas inmensas de ser dignos de riquezas materiales, espiritual les sobra. “Ser rico es malo”, yo te aviso chirulí, diría José Isabel Arismendi, el popular “Chabelo”.

3 comentarios:

april dijo...

Estimado “Cheo” Salazar. Antes que nada déjeme decirle que me encanta su sección de anécdotas. Mi nombre es April Itriago y soy publicista en Caracas. Estoy trabajando en una campaña para la inauguración de Unicasa el Tigre y queremos hacer pequeñas historias de la gente de vive allí. Pero no cualquier persona, sino aquella que se destaque por hacer algo peculiar (por ejemplo, Luis es capaz de meterse 6 paquetes de chicles y todavía puede hablar, o la señora luisa puede dejar de respirar por 10 min sin que se maree, o carlitos toca Bach con botellas, etc) no sé si me explico????. Parecíera que usted conoce a todos los pobladores del tigre, ¿usted cree que me podría ayudar?

Gracias por su atención

Saludos
April Itriago

april dijo...

por cierto mi correo es april.itriago@gmail.com y mi cel 04143054832

Saludos

Anónimo dijo...

Estimado Cheo Salazar me encanta su seccion de anécdotas pero me gustaria que hablara tambien entre otros de figuras como Luis Quijada conocido como guicho er de toña, porque como sabrá tambien se encuentra ligado al folklore de nuestra ciudad con su tradicional baile de la burra y nos delito con sus cantos de galerones, etc.