viernes, octubre 13, 2006

La Voz de El Tigre

“Los campos y los árboles nada me enseñan,
pero los hombres de la ciudad sí”
Sócrates.
En el inicio de la década de 1940 cuando El Tigre apenas tenía 7 años de fundado al calor de la industria petrolera y había una actividad febril alrededor del petróleo en toda la zona centro sur del estado, llega a este naciente pueblo don Carlos Poleo. Caraqueño, especializado en radiocomunicaciones y con especializaciones en Estado Unidos. Vino contratado por la empresa Mene Grande Oil Company que requería de un sistema de comunicación con mayor fluidez entre sus trabajadores y las compañías Phillips y Soconi, que operaban en el área de Anaco y Cantaura. Instalación de torres repetidoras, radios en los vehículos y oficinas era su difícil tarea en aquellos tiempos dónde los equipos eran bastante rudimentarios y los repuestos bien escasos. Era excelente técnico y lo demostró en las condiciones más adversas. No hay dudas.

Don Carlos Poleo para cumplir a cabalidad su trabajo tenía que viajar constantemente a Caracas. Los equipos, repuestos y cuanto material se requería, había que adquirirlos en la capital, que era el centro de recepción de las importaciones, que llegaban vía marítima por La Guaira y Puerto Cabello. En ese frecuente transitar observaba con atención el desarrollo de la zona y calibraba sus potencialidades. Era a futuro indiscutiblemente una encrucijada. El pueblo que había nacido el 23 de febrero de 1933 alrededor del pozo oficina número 1 estaba en un punto equidistante entre el mar Caribe y el río Orinoco. Ubicación privilegiada que le auguraba un brillante porvenir. Ojo clínico y visionario tuvo don Carlos Poleo.

Convencido de esa realidad, en el año 1947, decidió dar un paso audaz. Había que darle una voz cantante que identificará este nuevo pueblo. Tomada la decisión, se dirigió a la Junta Comunal, presentó el proyecto y solicitó que le indicaran de acuerdo al Plan Rector, por dónde se proyectaba la calle o avenida que se tenía en proyecto desde el Luchador, que era el sitio dónde llegaba el pueblo, hacía el este. Le dieron las coordenadas, contrató un topógrafo, ordenó los cálculos y fueron tan exactas las mediciones, que ubicó el terreno que compró para la futura emisora, en lo que hoy se conoce como la Avenida Francisco de Miranda. Fueron tan milimétricas las medidas que una vez proyectada, levantada y construida la otrora primera carrera, sus retiros, incluso, resultaron puntos de referencia. Don Carlos Poleo es fundador de la más importante arteria vial, que divide a la ciudad en las dos parroquias que aprobó la extinta Asamblea Legislativa y que hasta hoy no han sido elegidos sus integrantes e instaladas formalmente. La norte que llevará el nombre del excelso periodista don Edmundo Barrios y la sur que será conocida con el nombre del eximio escritor don Miguel Otero Silva.

Ese año 1947 el Ministerio de Transporte y Comunicaciones de la Junta Revolucionaria del Gobierno liderado por don Rómulo Betancourt y que había surgido de la revolución de octubre (18/10/1945) le concede el permiso para instalar los equipos e inicie trasmisiones de prueba. Los estudios se instalaron en el terreno que poseía en pleno erial y la antena ubicada en otra parte de la sabana, dónde hoy está el barrio “El Chaparral”, la cual también sitúo estratégicamente en línea con el campo de aterrizaje que había en San Tomé y que servía o sirve de guía a los pilotos para el aterrizaje de los aviones que hoy prestan el servicio aéreo en el flamante aeropuerto “Edmundo Barrios”. Visión de futuro la que poseía don Carlos Poleo. Con el permiso en la mano, finiquita los preparativos correspondientes y a mediados de año sale al aire “La Voz de El Tigre”, con una hora de prueba y de manera intermitente. Un día si y otro también, diría, el indio de la Mesa de Guanipa

El 9 de enero de 1948, cuando todavía ejercía la primera magistratura nacional el padre de la democracia venezolana don Rómulo Betancourt, (Rómulo Gallegos asumió el 15/02/1948) bajo el compás del alma llanera, seguido del himno nacional como símbolos de nacionalidad, sale al aire oficialmente “La Voz de El Tigre”, octava emisora que operaba en el país, con 2 horas de programación, ya que el servicio de electricidad para aquel tiempo, lo prestaba con una planta eléctrica la empresa Luselec, de varios socios, donde destacaban entre otros, Henry Chanbriell y Roberto Bonaguro, la cual prendía el gerente/encargado don Ángel González Echenagucia a las 6 PM y que les proveía la electricidad para arrancar la emisora. Toda una proeza que bien valió la pena.

Al frente del micrófono de la novísima Voz de El Tigre, iniciaron esas históricas trasmisiones los locutores Calazán Guzmán, que además era periodista y José Sánchez Rojas, pioneros de la profesión de la locución en la Mesa de Guanipa. Fueron 5 largos años que la novel emisora mantuvo el horario de 2 horas, hasta el año 1953, cuando pasan a trasmitir 4 horas. En el año 1954, decidieron utilizar una planta propia, para llevar la programación de 10AM hasta las 10PM y en el año 1955, homologaron las trasmisiones con todas las emisoras del país con el horario de 6Am a 12 de la noche que era autorizado por el MTC en ese tiempo. Toda una odisea.

La voz de El Tigre, fue la emisora número 8 que se fundó en el país, la segunda en Anzoátegui después de Radio Barcelona, que había salido al aire en los inicios de la década del 1940, indicativo de que, cuando muchos estados no poseían una emisora, ni siquiera en sus capitales, ya nuestra zona centro sur poseía una portentosa voz que la identificara. Es obvio, entender que el primer operador/director de la nueva radio era el mismísimo don Carlos Poleo, que luego entregó la parte operativa a Egidio Ramón Aliendres, quien luego de de 10 años de haber logrado un permiso del MTC para operar una radio, hace poco tiempo hizo realidad su sueño y es el dueño de Turpial FM. Otro que se destaco como operador y “toero” en la emisora, fue Gaetano Annacherico. Ambos vivieron intensamente los primeros años de la radio, tuvieron el privilegio de ser alumnos de don Carlos Poleo y hay que reconocerlo sin ambages, fueron también pilares fundamentales en la consolidación de este importante medio de comunicación social.

Excelentes profesionales del micrófono desfilaron por La Voz de El Tigre, después de Calazán Guzmán y José Sánchez Rojas. Sabas Lazarde, Freddy Rodríguez Ron, Pedro Lugo Vilchez, Olafo Medina y Francia Hernández Macias, fueron las primeras voces que brillaron en el firmamento de la radiodifusión local, luego pasaron locutores de la talla de Agustín Blanco, José Miguel Rodríguez, Enrique Urbina Ávila, Rafael Guevara, Ramón Pérez Quintana, Francisco González y hoy cuentan con el estelarisimo “señor de la locución” Manuel Vargas Ávila, como lo identifica Maicabares Berroterán, que tiene 32 añitos en el medio y es todo un experimentado en los medios radiales del momento. Todos, por ahora, bajo la impecable conducción del profesor/locutor Hernán José Iro, quien se inició como locutor de avance, fue uno de los protagonistas en el exitoso programa La Voz del Carnevali, luego se desempeño como coordinador de programas, ascendió a la sub-dirección y desde el año 1996 alcanzó la máxima jerarquía hasta el día de hoy.

Muchos avatares ha vivido La Voz de El Tigre, para mantenerse en el aire. Don Carlos Poleo que también fue fundador de Ondas Porteñas en Puerto La Cruz, emisora que vendió a Rafael Bellorin Malaver y Radio La Pascua que fue la primera en el estado Guarico, el año 1980 vende a la Cadena CONGOBECA de los señores Nelson Belfort, Ramón González y Beltrán Contreras, La Voz de El Tigre, luego en el año 1987 esa prestigiosa cadena vende al banquero Orlando Castro que había creado YVKE Mundial y la incorpora a su cadena radial, creando una confusión entre los oyentes tradicionales de la emisora, cuando el locutor de turno indicaba la hora. “La hora en mundial” decían y la gente percibía que le habían cambiado el nombre a lo que está considerado como patrimonio histórico de la ciudad. A raíz de la crisis financiera en 1982 este polifacético banquero de “Gente útil” que decía “aquí estamos y aquí seguimos” pierde la emisora y esta pasa a manos de FOGADE, hasta el año 1998 cuando en subasta pública, el 9 de enero, el día que la emisora cumplía 50 años, la adquiere el Ing. Rafael Marcano, quien es actualmente su propietario y está comprometido como hijo de El Tigre a conservarle el nombre como un símbolo de nuestra identidad Tígrense.

La Voz de El Tigre que hoy está adscrita a la cadena Unión Radio, la radio de noticias, después de su primer director don Carlos Poleo, que murió el agosto de 2003, ha tenido como conductores a el guayanés Rafael Guevara, luego a Ramón Pérez Quintana, que entregó el testigo a Francisco González, quien a su vez traspasó el mando al profesor/locutor Hernán José Iro. El 20 de mayo de este año, se cumplieron 80 años de la radio en Venezuela. La Voz de El Tigre fue fundada 22 años después que salió la primera emisora al aire, que fue Radio Kys, la pionera en Venezuela y es la fecha referencial para celebrar el día de la radio en el país. Podemos decir con orgullo que don Carlos Poleo nos insertó en la radiodifusión mucho antes de que en Venezuela se masificara este maravilloso medio de comunicación radioeléctrico. El Tigre tiene historia linda que contar gracias a la audacia de hombres que llegaron para dejar una huella profunda en el desarrollo histórico de la ciudad que nació al calor de la industria petrolera el 23 de febrero de 1933, fecha que acertadamente ha sido tomada como referencia de la fundación de esta ciudad, que nació, creció y consolidó de manera aluvional alrededor del pozo oficina número 1.

Don Carlos Poleo, venía de la ciudad, vio los campos y los árboles del naciente pueblo y tuvo la virtud del visionario. Este pequeño pueblo será una gran ciudad, decía para sus adentros, no se equivocó, hoy tenemos una extraordinaria ciudad consolidada y con un inmenso porvenir. Don Carlos Poleo que vino de la ciudad a enseñar, con su laborioso trabajo en la industria petrolera y con la audacia de fundar el primer medio de comunicación social en el embrionario pueblo, contribuyó enormemente con el crecimiento, desarrollo y consolidación de El Tigre. Nuestra Voz de El Tigre, hoy más que nunca continúa la ardua, difícil, incomoda y no menos peligrosa tarea de luchar por las más sentidas reivindicaciones de la ciudad. “Caminante no hay camino se hace camino al andar” ilustra el poeta Antonio Marchado y nuestra emisora pionera todavía le queda mucho camino por andar, ahora incorporada, a la prestigiosa cadena noticiosa Unión Radio. Todo el tiempo en todas partes.

Es una pequeña reseña de la historia de La Voz de El Tigre, nuestro primer medio de comunicación social, que hacemos como una contribución para la presente y futura generación en el conocimiento de nuestro rico pasado y con este esfuercito, quizá podamos, sin interés subalterno de ningún tipo, entregar un humilde aporte, que contribuya a preservar la memoria histórica de la ciudad que nos vio nacer. Es la sana intención. ¡Vale!

3 comentarios:

Yovanis Paez dijo...

saludos, muy interesante su trabajo

Anónimo dijo...

Estamos muy agradecida del reconocimiento que ha hecho en su escrito de las obras que mi padre logró con la emisora en El Tigre. Se nos hizo un nudo en la garganta al leerlo. Muchísimas gracias. Elionora.

Anónimo dijo...

Gracias por no olvidar a mi padre y sus obras realizadas en El Tigre, me siento orgullosa de ser su hija.Evelyn