sábado, noviembre 25, 2006

Cuentos y anécdotas del estadio

“Si todos los días fueran fiestas deportivas, entonces
el deporte seria tan aburrido como el trabajo”
Shakespeare

1- El Maracucho Alirio Gutiérrez, quien insiste en afirmar que el mejor estadio del mundo para jugar béisbol es el Luís Aparicio “El grande” de Maracaibo, reconoce que el estadio “Enzo Hernández” de El Tigre es maravilloso, pero tiene algo que no le cuadra. Cuando compra la entrada para la tribuna central la malla le dificulta la visibilidad y entonces prefiere ubicarse en los laterales sacrificando la posibilidad de disfrutar en todo su esplendor los lanzamientos de los pitcher. “En el Luís “El grande” la malla de la tribuna central es invisible y no obstaculiza la visibilidad, dice para lucirse y con gran seguridad. Maicabares Berroterán que nos acompaña, lo observa con curiosidad y exclama. Vergación, este maracucho si es mollejúo. A mi no me crean. Cuando lo vean, pregúntenle, pa’ que vos veáis.

2- Mi sobrino Miguel Alexander Salazar, en una oportunidad es invitado por su progenitor Miguel Antonio Salazar, prematura y lamentablemente fallecido, para asistir a un juego crucial entre Magallanes y Caribes de Oriente. Estando en Puerto La Cruz me encargo de comprar las entradas para varios familiares fanáticos al béisbol que asistirían. La mayoría magallaneros y unos pocos de la tribu. En estadio “Alfonzo “Chico” Carrasquel“. “El paraíso del béisbol”, estaba hasta la bandera y como una de las entradas la compramos a un revendedor para cubrir la de Roberto Salazar, que se entusiasmó a última hora, teníamos a uno disperso. Miguel Alexander dijo. “No se preocupe tío Roberto ubíquese en mi silla que yo me siento en el pasillo. Promediaba la quinta entrada y el juego estaba parejo y en lo más emocionante. Me toca ir al urinario, le paso por el lado y le pregunto a Miguel Alexander ¿Igualito verlo por TV, que disfrutarlo en vivo? Y me contesta: “Mire, tío tronco e’ vaina me echó papá. ¿Y porqué? yo estuviera en mi casa, en mi habitación con aire acondicionado disfrutándolo por TV, cómodamente acostado en un chinchorro y ya llevara par de ñemas fritas con casabe”. A quien no le va a gustar, como dice el filósofo del llano, Cheo Hernández Prisco.

3- Dicen los maracuchos, cuando la pizarra marca los tres paticos del 222, o sea 2 out, 2 strike y 2 bolas. “Es la capacidad exacta del cuartico regional”. La cerveza regional expendía, una cervecita popular que tenía esa capacidad. Hasta en eso son regionalistas. Pa’ que vos veáis, me dice el maracucho Rosbelt.

4- Disfrutamos el juego de Caribes de Anzoátegui Vs.Tiburones de La Guaira en compañía de amigos de toda la vida. Entre ellos Hildemaro Blanco quien fue excelente campo corto en la época de oro del equipo de la casa “Criollos de El Tigre y me comenta. Hermano Cheo, esto si es terreno ideal para jugar béisbol, no en el peladero de chivo dónde jugué yo. Mira con esa grama artificial, aunque la pelota se desplaza más rápido, no se me escaparía un roling, Fui mejor promedio de fildeo por muchos años cuando me desempeñe en aquel tierrero como short stop de Criollos. En ese terreno, no tengo dudas, le gano el guante de oro al mismísimo Vizquel”. El Dr. “Paraulata” Hernández certifica la apreciación.

5- En la nueva choza de los Caribes de Anzoátegui ubicada en El Tigre, coincido con un grupo de amigos que me cuentan esta perla. Un hijo del periodista Alexander Compiani, constituyó una cooperativa, introdujo un proyecto endógeno para la fabricación, distribución y venta de chorizos. La revolución, a pesar de la lista Tascón, le aprobó el proyecto, le entregó el capital de trabajo y el joven inició sus actividades con buen pie. Todo se desarrollo maravillosamente durante los primeros 3 meses. ¡Tragedia! El chico invito a su padre, que andaba como avioneta sin piloto, para que se incorporara al negocio. En cada sentada se merendaba una cantidad de los deliciosos chorizos superior a la ganancia. ¿Resultado? Quiebra total. Hasta el capital de trabajo se perdió y ahora andan los dos matando tigritos. No hay amargura, dice Compiani, Dios siempre provee.

6- Gonzalo López el popular “negro dulcero” cuenta en el estadio que en una oportunidad organizó un cuadrangular de softboll entre equipo de la Policía Metropolitana, la Guardia Nacional, la DISIP y al PTJ, únicos cuerpos de seguridad existentes para la época del cuento. Quedó campeón la PTJ y sub-campeón la DISIP, como todo resultó un éxito “El negro” les propuso hacer una vaca, comprar las espumosas, hacer una suculenta parrillada y como vivía solo puso su casa a la orden. Era, como es normal en ese tipo de eventos, para cerrar con broche de oro. Una vez que disfrutaron del grato encuentro, todos se despidieron y se marcharon en sana paz. ¡Sorpresa! Cuando “El negro” cerró la puerta y se dirige a su habitación no estaba el ventilador. Entonces pregunta en voz alta ¿Dónde ustedes creen que podía poner la denuncia? Atónitos, todos nos vemos las caras, y le recomendamos seguir viendo el jueguito y olvidarse de esos malos ratos. Cazador cazado, me comenta en voz baja el chino Pino.

7- Asisto, con familiares y amigos a un juego Caribes – Magallanes en el estadio Alfonzo “Chico” Carrasquel. Antes de cantar el himno nacional llega un grupo numeroso de personas que venían en comandita. Les tocan todas las sillas que quedaban en la fila que me correspondió. La doña que fungía de lidereza, más bullera que perico en siembra de maíz, se sienta a mi lado. Todo un show la viejita. El juego se mantiene a 2 carreras por lado, hasta el 7mo. inning, cuando ataca Magallanes, más de medio estadio se levanta eufórico. Las tribunas se convierten en una locura y la doña estaba más contenta que muchacho con juguete nuevo. Entonces, exclamo en voz baja. “Como hay traidor aquí” La doña me escucha y me dice en tono fuerte y convincente “Mire usted sabe como es la vaina, aquí no hay ningún traidor, porque yo tenga un segundo hijo, no dejo de querer al primero y primero fue Magallanes, carajo” Perdón por lo Panchos. Magallanes se fue arriba y yo echo el pendejo baje y me marche. No te quedaba otra, me dice el Dr. Rafael Guerra cundo oye la anécdota.

8- Cuenta Hildemaro Blanco que para atracar al maracucho Alirio Gutiérrez, los choros, antes contrataron un adivino. Resulta que Alirio, llega al banco y cobra 2 meses de su pensión del SSO, que eran exactamente Bs. 800 mil. Sale en el carrito de Fernando “Un ratico a pie y otro caminando” con intención de pagar los servicios públicos y otras deudas que nunca le faltan al pobre cuando agarra una lagrimita. Cancela Bs. 25 mil en CANTV y cuando se dirige a cancelar las empanaditas que le acreditan para el desayuno, cerca de las 6 esquinas, desde un vehículo una linda chica que iba de copiloto, lo llama para preguntarle una dirección y el maracucho, ingenuamente se acerca para explicarle, cuando está pegadito al vehículo ¡ay, vaina! Estaba encañonado con una 9 y le dicen. Entrega el dinero. Ni corto ni perezoso, entregó los cobres, los tipos los cuentan y le dicen “faltan 25 mil” y el maracucho les dice “Es lo que tengo” ¿Cómo que es lo que tienes si te pagaron 800 mil? Y el, más chorreado que muchacho comiendo helado, balbucea “CANTV, CANTV” Ah, ok, pagaste CANTV, bueno, chao contigo y se marcharon. El adivino les dio la cifra exacta y estos choros que robaron al Maracucho Alirio, más que ladrones, son criminales. ¡Que vaina! Diría, nuestro recordado amigo, don Pedro Marrero Hernández.

Indiscutiblemente que ver los juegos de béisbol, por TV es pasivo. Dónde esta el sabor, la emoción, el júbilo, la fiesta y la pasión es en las tribunas. La pasa uno de lo lindo. No hay tiempo para fastidiarse. Entre inning, lanzamiento y lanzamiento, los cambios de pitcher y cualquier reyerta en le campo, se compra la espumosa, las chuchearías y refrescos para los niños, se disfruta una suculenta parrilla, un hot dog, los churros y tequeños, los pinchos, los chawarma en fin hay para todos los gustos y para ponerle salsa al momento, los amigos te deleitan con sus chiste, anécdotas, y salidas ingeniosas. Todo esto sin contar con el simpático y divertido “Caribito” mascota de la tribu de Anzoátegui que divierte y hace reír a grandes y chicos. Omaiber y Reinaldo gozan de lo lindo con sus bailes y comicidad.

Unos le dicen la pasión del béisbol y otros estamos convencidos que es la fiesta del béisbol y…como dice Andry Osorio. En el estadio se vive intensamente “Lo lo, la lo, locura” Vengan pa’ que lo vean, no es todos los días, es de vez en cuando y de cuando en vez y no olvidéis. Caribes de Anzoátegui tienen una moderna, confortable, excelente y moderna “Choza” en El Tigre.

viernes, noviembre 17, 2006

Personajes de mi pueblo: Efraín Velásquez y El Trujillo

“Como el suelo, por más rico que sea, no puede
dar frutos si no se cultiva. La mente sin cultivo
tampoco puede producir”
Séneca.

Efraín José Velásquez León, el 10 de septiembre de 1936 viene al mundo en San Juan Bautista – estado Nueva Esparta. Hoy maestro jubilado, hizo sus estudios de primaria en el Grupo Escolar “Francisco Fajardo”, luego como no había bachillerato emigró hacía El Tigre, en el año 1955, entusiasmado por un hermano. Llegó e inmediatamente se traslada a Tucupita para atender un negocio de víveres de un primo hermano por espacio de 2 años. Vuelve a la Mesa de Guanipa y en el año 1958, inicia su larga y dilatada carrera docente haciendo suplencias como maestro no-graduado. En ese año con el advenimiento de la democracia asume la presidencia de la República don Rómulo Betancourt, quien decreta la masificación de la educación y a Efraín le dan un cargo fijo de maestro, en la escuela unitaria de Santa Clara 2105, en el municipio Monagas y cumple su labor por espacio de 3 años, en ese bello, pintoresco y bucólico pueblo, hasta que logra su traslado y es asignado a la escuela “Manuel Ezequiel Bruzual, que funcionaba en Pueblo Nuevo Sur.

Fueron 4 años de constantes viajes. En las vacaciones de agosto y septiembre, tenía que ver clases de mejoramiento profesional en el Grupo Escolar “Chile” en la ciudad de Barcelona, donde obtiene el titulo de Maestro Normalista en Educación Primaria, continúa en la escuela “Manuel Ezequiel Bruzual, hasta que en el año 1978, lo designan como uno de los sub-directores del Grupo Escolar Nacional “Estado Trujillo, en el año 1988 es ascendido a director hasta el año 1996, cuando se jubila para quedarse sembrado en la ciudad junto a su esposa Teresa Rincones, quien también es educadora (jubilada de PDVSA como supervisora) nacida en Puerto Fermín o El Tirano, quien vino a El Tigre, ya graduada de Maestra Normalista del prestigioso colegio para mujeres “Gran Colombia” de Caracas y la conoció cuando se estrenaba como maestra en la génesis de lo que hoy es el grupo escolar “José Mercedes Santeliz Peña” en el años 1958, hasta que 23 de diciembre de 1961 contrajeron nupcias. Fueron 3 largos años de noviazgo, pero tan pronto concretó, se desquitó. No había TV y procrearon 7 muchachos y adoptaron una sobrina de Efraín que cierra el círculo familiar primario, ahora al lado de los nietos.

En los años que se desempeño como sub y director de Grupo Escolar Nacional “Estado Trujillo” obtuvo varios reconocimientos, entre ellos uno de Rotary Club, otro no menos importante que lo llena de orgullo. Fue nombrado “Director del año”, por el consejo de directores del distrito escolar que se reunía mensualmente para la planificación escolar y una vez extraordinariamente con motivo del día del educador para distinguir al director más destacado, que a la vez sería el orador de orden de la sesión especial, que con motivo de ese importante día realiza la Cámara Municipal. En el año 1991, estando el Dr. José Horacio Guzmán Requena como Alcalde y Presidente de la Cámara Municipal lleva la vocería de los educadores en la sesión respectiva, le hacen el reconocimiento y el año siguiente, la Cruz Roja Venezolana también reconoce sus meritos como director del Grupo Escolar Nacional “Estado Trujillo” Honor a quien honor merece.

En sus años como director del Grupo Escolar Nacional “Estado Trujillo” recopiló parte importante de la historia del plantel educativo, que es uno de los más importantes de la ciudad y con unos antecedentes históricos bien interesantes. La construcción se inició en el año 1945, y ya el año siguiente contaba con 14 aulas, 24 maestros y una matricula de 1.200 alumnos, funcionaba con el nombre de Escuela “Baltasar Padrón”. En el año 1948 eliminan ese nombre y también el “Cova Maza” las concentran en una sola unidad educativa durante el gobierno del insigne maestro don Rómulo Gallegos, cuando decretan la creación del Grupo Escolar Nacional “Estado Trujillo” ¿El nombre? era una política nacional que los nuevos colegios fuesen bautizados con el nombre de capitales de estado y de algunos países vecinos, al de El Tigre le correspondió el estado Trujillo y al de Barcelona “República de Chile” entre otros.

El Grupo Escolar Nacional “Estado Trujillo” tuvo su primer director en la persona del maestro Domingo B. Graterol, luego fueron distinguidos para ese importante cargo Manuel Mata Narváez, Francisco Guédez Colmenares, Alfonso Urdaneta, Silvio Vallejos Vidal, Silvestre Guevara Moreno, Isabel de Ramos, nuestro personaje de hoy, que al jubilarse le sucedió en calidad de encargada Judith Contreras de Alcalá que también se jubiló para entregar el testigo a la actual directora Emma de Quijada. Entre los sub-directores recuerdan a Gerardina de Sosa, Egidio Marcano, Silvestre Guevara Moreno, la excelentísima Josefita de Areyán, Zoraida Balboa de Contreras, las bien recordadas Hilda de Villasana, Isabel García de Ramos, el maestro Juan Bautista Rojas y la actual encargada Elsa Pino de Ordaz quien está en el turno al bate para la dirección ya que la profesora Emma está en tiempo de jubilación. Toda una estela de excelentes, destacados y excelsos educadores que han dejado una huella profunda en la historia del plantel y la comunidad de El Tigre.

El Grupo Escolar “Estado Trujillo” actualmente funciona como “Unidad Educativa” tiene 2 directivos, 43 docentes, 3 secretarias, 12 obreros y posee una matricula estudiantil superior al millar y medio, de los cuales más de cien pertenecen a la educación preescolar, cuenta con dos aulas anexas para atender niños con dificultades de aprendizaje y deficiencias visuales que atienden los profesionales especializados Carmen de Rivas y Marcos González, además es una de los pocos colegios que cuenta con su propia biblioteca y órgano de literatura infantil, fundado y dirigido magistralmente por la Lic. Imán Saab donde los niños tienen oportunidad de poner de manifiesto su gran capacidad creadora desde el punto de vista poético, literario, ecológico y artes plásticas, que ha logrado el reconocimiento del Instituto de Investigación Literarias “Gonzalo Pinzón Febres”, de la Universidad de Los Andes y ha estado en el cuadro de honor durantes las jornadas de Nueva Perspectiva de la Literatura Infantil y Juvenil en Latinoamérica en la última década, donde ha sido invitada de honor su directora-fundadora Lic. Imán Saab quien ha tenido la constancia y dedicación de mantener una página en los diarios Antorcha y Mundo Oriental que proyectan ese importante órgano divulgativo de la comunidad estudiantil de colegio.

Efraín Velásquez, aún cuando está jubilado no se desliga de La Unidad Educativa “Estado Trujillo” y es conocedor de sus necesidades más urgentes, en esa dirección reafirma aspiraciones muy sentidas del colegio, que comenzó a construir la administración de Rómulo Betancourt después del triunfo de la revolución de octubre en el año 1945 y concretó don Rómulo Gallegos el 01 de octubre de 1948, unos 54 días antes del golpe de estado que lo eyectó de la presidencia de la República. Uno, la construcción de unas modernas instalaciones deportivas, ya que cuentan con los instructores y estos hacen milagros con los niños en el patio del colegio y en otras oportunidades en canchas vecinas que solicitan para tal efecto. Dos, la construcción de aulas talleres en las áreas de Educación para el trabajo y Estética que contribuyan con la formación integral de los educandos.

Una cuestión importante que reclaman muchos miembros de la comunidad educativa, es la recuperación de un terreno valiosísimo y fundamental para la futura expansión del colegio, ubicado en la esquina con el Luchador, que hoy está ocupado por una obra artística, que debe ser colocado en otro lugar de la ciudad y ellos poder contar de nuevo con ese espacio que hoy está prácticamente inutilizado y pudiera, por ahora servir, como área recreativa de la chiquillería estudiosa de la comunidad educativa de la “Unidad Educativa “Estado Trujillo”

“El Trujillo” como se conoce popularmente, es uno de los colegios de más vieja data, que ha soportado el paso del tiempo en la ciudad que nació el 23 de febrero de 1933, al calor de la industria petrolera y por cuyas aulas han pasado muchos de los Tígrenses que se han destacado a nivel nacional e internacional en muchísimas disciplinas de la vida y que han dado muchas satisfacciones a la comunidad. Esta importante Unidad Educativa, es un semillero educativo que se complementó a un año de su fundación con El Liceo “Pedro Briceño Méndez”, que inició actividades luego bajo la dirección del Profesor Juan Medina Lugo, en la calle Ayacucho, exactamente detrás del local donde funcionó el Cine Bolívar en el Casco Viejo de la ciudad.
Es una pequeña reseña histórica de la Unidad Educativa “Estado Trujillo” y un perfil de uno de sus directores, que por su larga, dilatada y fructífera trayectoria es un personaje significativo de nuestra querida ciudad y para concluir digamos como José Martí: “Yo vengo de todas partes, / y hacia todas partes voy: / arte soy entre las artes; / en los montes, monte soy. En la Unidad Educativa “Estado Trujillo” se cultiva el intelecto de los niños y eso, eso es lo más valioso e infinito. Es la siembra y cultivo del futuro para la cosecha del presente y el porvenir.

sábado, noviembre 11, 2006

Personajes de mi pueblo: Enzo Hernández

“Empaca tus problemas en la bolsa
y sonríe, sonríe, sonríe”
Ella W. Wilcox.

Desde que tengo uso de razón he sido aficionado al deporte de las 4 esquinas. Fui fanático de los “Tiburones de La Guaira”, hasta que se fundo la divisa “Caribes de Oriente”, hoy “Caribes de Anzoátegui. Por muchos años seguí, por radio, prensa escrita los juegos del béisbol (después llegó magia de la TV) y en esos tiempos era extraño que un jugador de estas tierras llegara al profesional, mucho menos a las grandes ligas, quizá por eso, cuando Enzo Hernández firmó al profesional, específicamente con los Tiburones, la emoción que nos embargó fue inmensa. Hizo el grado, se estableció, triunfo, brilló y se hizo estrella, a base de constancia, dedicación, empeño y espíritu deportivo. Enzo Hernández, se convirtió en uno de los mejores short stop de todos los tiempos de la pelota rentada venezolana. Esa historia es harto conocida.

Nuestro amigo Enzo Octavio Hernández Martínez, vino al mundo un día de la juventud en el año 1949, en el caserío el Guasimo, a 6 kms. de Valle Guanape, en la finca el “Trío” de su abuelo Pedro Rafael Valera, el popular “don Rubito”. . Sus padres Ricarte y Ramona Martínez de Hernández emigraron hacía San Tome, cuando el niño apenas tenía un año, ya que el señor era enfermero y había logrado empleo en el hospital de la Mene Grande Oil Company. En ese campo petrolero discurrió su niñez, estudio su primaria e inició sus estudios de secundaria en el Liceo Briceño Méndez, pasó al Liceo Guanipa y no concluyó la educación media, porque firmó para jugar béisbol profesional con Los Tiburones de La Guaira y Los Astros de Houston, cuando apenas alcanzaba los 17 años. El bono, increíble, Los Tiburones le dieron Bs. 3.000,oo por la firma y el contrato con los Astros, lo negociaron ellos sin consulta de ningún tipo. Eran las reglas de la época y punto. O te adaptas o pereces.

Cuando Enzo Hernández, promediaba los 10 años, su única experiencia como jugador de béisbol era la que poseíamos todos los niños a esa edad. Pelota de goma, caimanera y partidas entre chamos. En el año 1959, Francisco Pinto, gloria del béisbol amateur de Venezuela y orgullo de nuestra zona sur, organizó un campeonato de la categoría infantil que dio la oportunidad a Enzo de demostrar sus habilidades como short stop, Eso le permitió, ese mismo año, acudir al campeonato nacional que se celebró en Maturín. Dos años más tarde es seleccionado para conformar el equipo de la misma categoría para representar al estado Anzoátegui, esta vez en el nacional que tuvo como escenario la ciudad de Coro, en el estado Falcón. Luego vino una pausa de 4 años, que se dedicó a los estudios y a jugar en las caimaneras, que era su pasatiempo favorito ya que no había béisbol organizado en las categorías de júnior y juvenil, pero cuando cumplió los 16 años ingresó al equipo AA de La Mene Grande Oil Company y el siguiente año estaba jugando short stop en los juegos nacionales, con el equipo de Anzoátegui. Vocación, y calidad a toda prueba.

En esos juegos nacionales del año 1965 que se celebraron en Barcelona, el manager del equipo de Anzoátegui era nada más y nada menos que Alfonso “Chico” Carrasquel, quien tuvo la audacia de colocar a Enzo como regular y sentar a una de los mejores short stop de Anzoátegui que ya era todo un veterano en ese momento. Uvencio “La Ciega” Betancourt. Enzo, dio la talla y amainó la crítica que llovió sobre “Chico” Carrasquel. Es que desde el primer momento que “Chico” observó en las prácticas a nuestro personaje le entró el pálpito que estaba ante un extraordinario prospecto, que merecía una oportunidad para que demostrara su talento y clase. Nunca se equivoco y a pesar de las críticas de los managers de tribuna, técnicos y la prensa especializada, acertó. Las oportunidades difícilmente se repiten y Enzo supo aprovecharla. Capacidad, disciplina y vocación le permitieron pasar esa difícil y exigente experiencia. En el año 1966 asistió de nuevo al nacional de béisbol amateur y se negó a jugar por desavenencias con el manager de turno, Ángel “Pollino” Méndez, que se empeño en que se jugara segunda y Enzo no aceptó. Cuestión de dignidad cuando se tiene un puesto bien ganado que no da margen a prestarse para injusticias.

Ese impasse, no fue óbice para que el año siguiente estuviese firmando para el profesional, con Los Tiburones de La Guaira y los Astros de Houston, equipo que lo asigno al “Cocoa” Clase A, de su sucursal en el estado de La Florida, jugó la temporada completa, para volver el año siguiente e incorporarse en la Liga de Carolina del Norte, al equipo Greensboro clase A. En el año 1969 estando en Venezuela y cuando se disponía regresar al norte, es sorprendido por un cambio de peloteros entre los Astros y Orioles Baltimore que involucraba a Miguel Cuellar y el catcher estrella Curt Blefary, así como a varios de las ligas menores, donde lo incluyeron y producto de ese cambio fue incorporado a la organización de los Orioles de Baltimore. Su nueva organización lo asignó en el año 1969 en La liga de Texas al Dallas AA y terminó la temporada en la liga de La Florida con Los Marlins Florida, que para la época era clase A. En el 1970 vuelve al Dallas AA y concluye la temporada con el equipo Rochester AAA, antesala del equipo de los Orioles de Baltimore, equipo que ese año lo incluye en el roster de los 40, para protegerlo y cotizarlo mejor, ya que sabían del interés de los Padres de San Diego por adquirirlo y era clave en una negociación grande con esa divisa. Llegó el cambió dónde se vieron involucrados peloteros de la talla del pitcher estrella Pat Dobsón y el único de las ligas menores era Enzo Hernández. No hay mal que por bien no venga. Fue su último año en las menores.

Obviamente los Padres de San Diego tenían urgencia de un short stop y con Enzo Hernández, el mandado estaba hecho. Habían logrado. ¡Al fin! Un jugador que les cubriera con solvencia, brillantez y calidad inigualable el campocorto. Fueron 7 años de duro batallar que tuvo Enzo con el equipo de Los Padres, hasta que, comenzaron las molestias en la espalda que no le permitían desempeñarse en el campo con la agilidad, soltura, solvencia y la calidad que le caracterizaba, que le habían acrecentado su fama y prestigio en la grandes ligas y el béisbol profesional venezolano. Los médicos gringos le hicieron todos los estudios especializados y no encontraban ninguna patología grave que impidiera su desempeño como jugador regular. Fue un médico mexicano, amigo personal de Enzo, quién subrepticiamente sustrajo un informe médico que le entrego, donde se veía clarito que padecía de hernias díscales. El equipo de Los Padres de San Diego, no respondía ante la gravedad del asunto y contrariando de la opinión de los médicos del equipo, regresó a Venezuela en el año 1977 y se hizo operar por cuenta propia con el cirujano Rafael Castillo, operación que resultó un éxito temporal, ya que cuando regresó al norte, fue cambiado a Los Dodger de Los Ángeles, fue asignado a la sucursal triple A mientras se recuperaba, subió por 15 días y ante el peloteo de que era objeto en su condición de operado, decidió regresar a Venezuela y retirarse definitivamente como pelotero activo.

Enzo Hernández es hijo adoptivo de El Tigre. Una feliz casualidad lo conectó para toda la vida con esta ciudad que nació de manera aluvional al calor del oro negro un 23 de febrero de 1933. Resulta que, la familia del Dr. Antonio Caraballo, dueño de la Farmacia “Virgen del Valle” ubicada en la avenida Francisco de Miranda, era fanática en su totalidad de Los Tiburones de La Guaira, un día del año 1971, estaban esperando un familiar que venía de Mérida a Maiquetía y como había tiempo decidieron visitar las oficinas del equipo escualo en La Guaira. ¡Bingo! En ese momento por una eventualidad, coincidieron con el joven prospecto formado en San Tome que hacia las diligencias de rutina ante los ejecutivos de la novena y fueron presentados. Ellys y él se vieron y quedaron prendados. ¡Amor a primera vista! El tiempo pareciera confirmar esa hipótesis con creces. El 06 de octubre del 1972 contrajeron nupcias y hoy cuando ambos disfrutan el descanso del guerrero en la paz, alegría y armonía del hogar, también gozan de la inmensa satisfacción de contar con dos lindas hijas. Ellys María, TSU en relaciones industriales que labora en San Tome y Janet Virginia, Ingeniera Civil que ejerce libremente su profesión y la guinda más simpática del pastel está representada por la linda, coqueta y graciosa nieta Isabella que es la dueña del corazón de la familia.

Deliberadamente, hemos obviado, en está pequeña crónica, la carrera espectacular que desarrollo magistralmente Enzo Hernández con Los Tiburones de La Guaira, porque es historia bien conocida para los que somos fanáticos al béisbol, sin embargo, hay algunos detalles con los medios de comunicación social que marcaron la vida de este extraordinario pelotero venezolano, que me parecen interesantes ya que hasta hoy sintiera para el resto de su vida, no los tolera y mucho menos ojea, porque no los considera veraz e imparciales en el tratamiento de la información. Razones, veamos: Estando de novato con Los Tiburones de La Guaira, por razones personales, no durmió en la pensión, que incluso el mismo pagaba. Los medios se entraron y montaron un chisme de padre y señor mío. Enzo Hernández era un borracho de “aguardiente barata”, lo que le costó una suspensión por parte del equipo. En otra oportunidad escribieron que una hermana de Enzo, de nombre Maritza, había montado un espectáculo bochornoso en las tribunas estando ebria y escandalosa. Enzo Hernández es abstemio y no tiene hermana llamada Maritza. ¿Maledicencia? Toda una mentira imperdonable. Esos horrores y falta de ética profesional de esos comunicadores, lograron que nuestro excelso jugador le tenga aversión a los medios de comunicación social. El que está picado de Macagua cuando ve bejuco se espanta.

La cuestión no se queda allí. Cuando Enzo Hernández comenzó a sentir las molestias que le producían las hernias discales, muchos dijeron que no tenía nada, pura pantalla, decían y aprovechando perversa matriz de opinión, un periodista tituló: “Misteriosa lesión aqueja a Enzo Hernández” y ese mismo día, estando en la sala de masajes del equipo, el tipo se le acercó y le preguntó ¿Cómo te sientes Enzo? y este le contesto. “Misteriosamente” el tipo montó en cólera para nunca perdonarle la salida irónica, pero llena de realismo. Ahora cuando el gobernador, por iniciativa propia, propone su nombre, en un acto de justicia, para el estadio de El Tigre, que remodelo totalmente para convertirlo en sede alterna de Los Caribes de Anzoátegui, una cadena radial local que orbita en la marisma fecal y que está, bien desprestigiada por cierto, se ensaño contra su persona cuestionando que esa moderna instalación deportiva lleve su prestigioso nombre. Gajes del oficio para un político, pero no para un deportista de la talla, categoría y bien ganado prestigio de nuestro amigo Enzo Hernández. No olvidéis. No hace daño el quiere sino el que puede y quien podrá demoler el muro .ético, moral, conductual y deportivo de Enzo. Se quedaron y quedarán con los crespos hechos.

Enzo Hernández el torpedero estrella de Los Tiburones de La Guaira y Los Padres de San Diego está retirado de los diamantes, vive en El Tigre rodeado del calor familiar y a pesar de todos los avatares sigue sembrado en el corazón de los fanáticos del béisbol como uno de sus ídolos de todos los tiempos. En la grama corta, a pesar de mediana estatura fue un gigante que supo brillar con luz propia y colocó bien en alto del pabellón regional y nacional.

Nuestro prodigioso pelotero, hijo adoptivo de la ciudad, como tituló el diario El Nacional, cuando reseñó la reinauguración del estadio de El Tigre, que orgullosamente lleva su egregio nombre “Enzo Hernández no será olvidado”, no porqué nuestro moderno estadio lleve su nombre, sino cuando se hable o escriba la historia del béisbol en Venezuela y los mejores jugadores de nuestra patria en las más bellas páginas, estará inscrito con letras doradas el nombre del grandes ligas número 20 venezolano. No hay un ápice de dudas.

Enzo Hernández, a pesar de los problemas de salud, la maledicencia de algunos mercenarios del micrófono, empaca sus problemas en la gran mochila de éxitos que alcanzó en su fructífera vida como deportista, que cosecha como ejemplar padre de familia y excelente ciudadano, para sonreírle a la vida, a los envidiosos y enemigos gratuitos. Valió y vale la pena vivir ya que la vida es una larga lección de humanidad. Ya lo dijo el poeta Antonio Machado “Caminante no hay camino se hace camino al andar” Ayer con la velocidad requerida, hoy despacio, Enzo, sigue caminando y haciendo camino.

sábado, noviembre 04, 2006

Personajes de mi pueblo: Anécdotas

“La gente es la ciudad”
Shakespeare

1-El profesor Edgar Brito, el 11 de octubre llega a la Panificadora El Tigre y coincide con Gonzalo López, el popular negro dulcero, se saludan y El negro lo emplaza. ¿Entonces, no me vas a invitar? Edgar, sorprendido le responde ¿Y para dónde negro? Para la celebración de tú cumpleaños o tú crees que no se que estás de oromatico. Ok. Negro está noche a partir de las 7 PM en la casa, hay una parrillita, unos palitos y la tortita, estás invitado ¡por favor! Negro, no es oromatico, es onomástico. No lo entendí. And you.

2-Cuando el gobierno de la “Ancha base”, el Dr. Raúl Leoni nombró al Dr. Rafael Antonio Fernández Padilla, Gobernador del estado Anzoátegui y este cumpliendo con los acuerdos del nivel nacional, designa al Dr. Graciliano Cazorla, que estaba estrenándose como abogado, consultor jurídico de la gobernación en la cuota del FND partido que lideraba el Dr. Arturo Uslar Pietri. A los pocos meses el FND decide abandonar el pacto y por ende el gobierno y el Secretario General del FND llama al Dr. Cazorla, para notificarle la decisión e impartirle la línea política, que consistía en renunciar a los cargos de gobierno. El Dr. Cazorla le dice que no hay problema. “Mañana renuncio” pasan los días y el jefe político del FND lo llama de nuevo ratificándole la línea política y el Dr. Cazorla le dice “No se preocupe, yo ya renuncie” el jefe le dice. “Mire, pero cuando entrega el cargo” y el Dr. Cazorla le dice: “No, amigo, lo que pasa es que yo renuncie fue al partido”. Desde ese momento y hasta el día de su lamentable fallecimiento el Dr. Graciliano Cazorla perteneció a las filas del partido del pueblo.

3- En el año 1976, cuando ejercía la Presidencia Municipal el profesor Augusto Enrique Tenorio Meza, estaban “Los Criollos de El Tigre”, vivía uno de sus mejores momentos, al punto que logramos ganar el campeonato estadal. Nos preparamos para viajar a Cumana dónde se celebraría el campeonato nacional. Llegamos a la hora del almuerzo y todos coincidimos en degustar las exquisiteces marinas, que preparan las anfitrionas del mercado “El indio”, en la ciudad natal del poeta del pueblo Andrés Eloy Blanco. La hora era propicia para refrescarse con una cervecita antes de comer por el sofocante calor que hacia. La señora que nos atiende dice “Quienes quieren una lisa”, se refería a la cervecita tipo Pilsen color ámbar que estaba de moda. Pregunte uno por uno, sirva y lleve la cuenta, le contestamos. Va preguntando y Domingo Cova que no estaba en la jugada lo sorprenden con la pregunta. ¿Usted también quiere lisa? y el caído de la mata contesta. “No, señora yo quiero, un codo codito fitico con adepa” Imagínense el show que formaron los demás peloteros y directivos que los acompañábamos. Fue el chiste para cerrar con broche de oro esa campaña donde logramos el campeonato nacional.

4- Me acerco al Manjar del Jeque con la intención de hacer algunas compras, tomar el cafecito y por supuesto saludar al grupo de amigos que permanentemente están en sus instalaciones y cual no sería mi sorpresa cuando Yamal, uno de los socios me llama preocupado por el hecho de que con mi última crónica dedicada a Chaparral hice una confidencia que le hizo perder el mejor cliente. ¿Cual? Pregunto preocupado y le adelantó que me disculpe, pues no fue mi intención. Al cronista de la ciudad que era el que siempre pagaba la cuenta de la elite ilustrada que se reúne de manera consuetudinaria aquí, los hijos le prohibieron venir porque es muy mano floja, el único paganini y está poniendo en peligro su estabilidad económica. Ellos no sabían donde gastaba tanto, hasta que por tú crónica se enteraron. Sabia decisión, porque si lo dejaban que continuara derrochando el dinero alegremente lo podían arruinar. Perdón, por lo Panchos.

5- Cuando Francisco “Chico” Moreno se desempeñaba como administrador municipal, había una señora que se aparecía todos los viernes en la tarde a solicitar que le donaran un pasaje para viajar a la ciudad capital. “Chico” Moreno, que era muy pelizorrero a la hora de donar pasajes no encontraba manera ni forma de quitarse de encima a la señora y un día se le ocurrió decirle “Mire mi doñita, usted no lee la prensa nacional, allí está saliendo que la delincuencia tiene el moño suelto en el Terminal del Nuevo Circo y roban a la gente sin perdonar a nadie. No se exponga esos peligros viajando solita, no vaya a ser que la suceda algo grave y hasta la maten”. La señora sin inmutarse le contesta: “Gracias, hijo por su preocupación, pero resulta que yo no viajo sola, a mi acompañan Dios, la Virgen y todos lo santos que me protegen de todo lo malo” “Chico” que tiene esas salidas geniales le contestó. ” Bueno mi doñita, yo le voy a dar su pasaje, pero aquí no hay pasaje para tanta gente” Creo no le quedaba otra. Usted, amigo lector que piensa.

6-Cuando Tarzán incursiono por estas tierras de Dios, ya traía el germen de la corrupción instalado en su mente perversa. Un timador profesional, pues. Uno de sus modus operandi es harto conocido, ataca a una persona, de la cual dice es su amiga, pero que no esta de acuerdo con tal o cual cosa, para llevarlo a su terreno. Una vez con la presa al frente, lo halaga, le dice que hay gente maligna que trata de dañarlo y le dicen las peores cosas de él, pero que no se preocupe el está dispuesto a ayudarlo siempre y cuando “tú sabes”

El sujeto fue identificado, dibujado y graficado inmediatamente por el profesor Ángel Antonio Merlín. Nos dijo a todos en una reunión partidista “Miren compañeros, ese carajito, yo lo conozco desde Ciudad Bolívar, ese, ese es un mercenario” Ok. Pasó el tiempo y el sujeto de marras la agarra con el profesor Augusto Enrique Tenorio Meza, a la sazón, secretario de organización de Acción Democrática que había pasado a la oposición. Iba todas las tardes y se sentaba en el banquito de la Plaza Bolívar frente a al casa del partido. Allí, escuchaba los chismes de los compañeros, entre los cuales circulaba el hecho de que, Tenorio no atendía al partido porque se la pasaba jugando billar de lunes a viernes, en la noche cartas con sus amigos en el “Club de Leones” y los fines de semana se dedicaba a jugar remate de caballos. El sujeto dijo: “Esta es la víctima” e inició su campaña en la radio: “Se dice y se comenta que el profesor Tenorio, que es mi amigo, no atiende sus responsabilidades al frente del partido porque se la pasa jugando”, “Se dice y se comenta que es un jugador compulsivo”, “Se dice y se comenta que el dinero de las finanzas no llegan a las manos de sus compañeros porque las dispone y pierde en los juegos” y por allí, se extendía con el “Se dice y se comenta” Tenorio que no estaba acostumbrado a un ataque despiadado de esa naturaleza y mucho menos cuando lo consideraba infundado y sin razón, cuando se enteraba de los comentarios decía “Yo no sé que le hice yo a ese tipo” “Sí sigue en esa marisquera va a tener una vaina conmigo” “El no sabe con quién se está metiendo” Transcurrieron los días hasta que un tiempo había una reunión de organización en casa del partido y cuando Tenorio llega, está el Tarzán muy sentado en el banquito de la Plaza.

Tenorio se baja de su vehículo y con el paso apurado que lo caracteriza en su caminar, avanza hacía la entrada, cuando un compañero le dice, mira allí está el sujeto que te tiene muerto por la radio. Tenorio, se devuelve, llega al banquito y pregunta quien es y el sujeto se adelanta diciendo “soy yo, mucho gusto”. Tenorio que venía enfurecido le dice “que muchos gusto ni que 8 cuartos. ¿Quiero me digas una vaina? ¿que carajo te hice yo para que me tengas esa campañita?” el sujeto todo chorreado solo atina a decir “yo no, es lo que se dice y se comenta “ y Tenorio bien molesto le replica “Mira tú sabes una vaina aquí, se dice y se comenta que tú eres homosexual y yo no lo ando diciendo en la calle y mucho menos por la radio y moléstate para arreglar esa vaina ya de hombre a hombre” El tipo se puso los patines y hasta el día de hoy cuando se refiere a Tenorio lo hace con respeto y adicionando que es su amigo del alma. No logró timarlo

Viene a mi memoria la anécdota porque el actual gobernador, que también le paro los mochos y no se dejó chantajear por este mercenario del micrófono, se vanagloria diciendo que fue el primero. ¡No gobernador! el primero fue Tenorio, el segundo fuel el profesor Juan Medina Lugo, cuya historia también conozco y tercero fue usted y desde luego, tiene un merito bien ganado, hasta cuando no sé. Pero hasta ahora, no ha caído en sus horcas caudinas como cayó el rey maula y eso, aunque usted no lo crea, le ha dado dividendos bien positivos ante la opinión pública.

7-El profesor Edgar Brito, me señala que hay moderadores de programas de opinión, que utilizan palabras que el ha buscado el significado y de verdad se las ha encontrado. Cuando dicen: Indiosincrasia por idiosincrasia quieren decir “Indio sin gracia” y realea por ralea es que están pensando en los reales. No olviden que la misión de la radio, entre otras cosas, es educar, orientar, entretener e informar, veraz y oportunamente. Comentario valido para la gente de CONATEL y los que tienen la obligación de hacer cumplir la ley resorte. Complacido, mi querido profesor, pero le adelanto, no me meta en esas intríngulis lingüísticas, no soy experto. Bastante nos hace falta, nuestro apreciado y recordado amigo don Joaquín Salcedo Rojas para que les hiciera el llamamiento público y los obligara a hacer buen uso del idioma.

Y como dice el eximio poeta Tígrense “es la ciudad y su gente” y como “la gente es la ciudad” hay que buscar mejorar el léxico para que nuestra ciudad sea conocida y reconocida por el correcto hablar de sus citadinos. ¡Vale!

sábado, octubre 28, 2006

Personajes de mi pueblo: Chaparral

“Es mejor olvidarse y sonreír
que recordar y entristecerse”
Christina Rossetti.

Hay gente que posee una memoria prodigiosa. Los ambientes, el círculo y la gente con quienes interactúa son determinantes, sobre todo si las actividades que realizan son susceptibles de algún fanatismo. Oscar Vicente Rodríguez, el popular Chaparral, nació en Maracay, fue criado en Ciudad Bolívar y llegó a El Tigre a los 19 años, goza de ese privilegio. La afición por la hípica forma parte de su existencia, incluso se convirtió en un elemental propietario de caballos y representante del “Stud Islamar”, le cambió al entrenador Ramón Carbonell en el hipódromo “La Limpia” en Maracaibo, a “Castrico”, por una yegua y Bs. 20 mil, de los cuales pagó solo la mitad ya que le exoneró la otra parte y “Mata gato” que le regaló su amigo el Dr. Carlos Canache Mata, propietario en ese entonces del “Haras Palmira”, que bautizaron con ese nombre rindiendo un homenaje al ex – grandes ligas Antonio Armas que era conocido con ese apodo en la región Piríteña de dónde es oriundo.
“No importa que usted no sepa de caballos, la Fusta sí sabe. La Fusta pionera del hipismo nacional… la Fusta” – “Para ganar al 5 y 6 bastan dos líneas: Suerte y Gaceta Hípica…Gaceta Hípica tú revista, mi revista. Suerte y Gaceta Hípica". Leía o recitaba con su excelente voz y mejor dicción el Dr. Virgilio Decán, Alí Khan el príncipe de la narración de las carreras de caballos y del cual Chaparral es amigo de toda la vida y recuerda literalmente sus cuñas. La Fusta es la preferida de Pablito Ribas, mientras Augusto Enrrique Tenorio Meza se inclina por La Gaceta Hípica. En una oportunidad, coincidieron en la entrada del hipódromo “La Rinconada” y nuestro personaje le dijo: - Le tengo una línea Dr. Decán., Alamaco en la 5ta., allí se corre el trofeo Miss Venezuela y vengo a representar al lado de las bellas delegadas de Guárico y Apure, a mi amigo Héctor Lugo González, del “Haras Islamar”. El príncipe le contestó: - Mal dato, en esa carrera van dos que ya están listos para el clásico “Simón Bolívar” y de allí no sale esa carrera. Dan la partida y en la recta final, Alí Khan, con la emoción que caracterizaba sus narraciones decía “Alamaco por fuera, pasa Alamaco y ganooó Alamacoooo. Rematando, cuando agarró aire de nuevo. Se acabó el 5 y 6. Alamaco paga 365 a ganador, ¡tremendo batacazo! Bien me lo dijo mi compadre Oscar Vicente Rodríguez, representante del “Stud Islamar” que este excelente ejemplar no podía perder”. Fin de mundo, Chaparral dateando a Alí Khan.
Oscar Vicente “Chaparral” Rodríguez, llegó a nuestra ciudad a los 19 años. Contrajo nupcias con la Dra. Gloria María Páez de cuya unión retoñaron dos lindos pimpollos. Luís Miguel que está entregando la tesis para obtener el titulo de Ingeniero en Mantenimiento y Gloris María que ya alcanza el 4to. semestre en la misma especialidad. Chaparral tendrá quien lo mantenga. Mientras tanto, no se separa de sus múltiples actividades y hobbys preferidos. La hípica, la cacería, la pesca y una buena conversación con los amigos y relacionados. En esas tertulias, es cuando saca a relucir su excelente y prodigiosa memoria para recordar todas las cuñas de la época de oro del hipismo. “Circuito radial continente. De punta a punta y para toda Venezuela, conjuntamente con RCTV canales 2, 3, 7 y 10”, que sintonizaban todos los club hípicos, en especial en el Bar El Chino en la salida a Pariaguán. “Zulia porque me gusta” Alirio Gutiérrez la saboreaba bien fría. “Ron añejo colonial, el legitimo ron de Venezuela” a Alberto “Beto” Vásquez, le sabía a brandy, cuando lo cataba sequito “Cerveza negra Staúd, la tentadora cerveza negra de renombre mundial” con la cual deleitaba a Rosita su querido esposo Juan Ramírez. Chaparral, no se cansa y las narra a capela, con el mismo énfasis que lo hacía el príncipe de la narración hípica, don Virgilio Decán “Alí Khan.
Los que hemos sido amantes del hipismo y los que han permanecido fieles a las carreras de caballos, nunca podremos olvidar aquellas famosas cuñas que Ali Khan popularizó por la manera singular y muy particular que describía con su incomparable voz, a través de las ondas hertzianas. “Baldosas de Gres…Balgres, noble belleza con resistencia de piedra” Esa marca utilizaron humildemente Geo Prado Y Tomasito Díaz para decorar baños y pisos de sus modestas viviendas. “Banco La Guaira, más servicios” El preferido del profesor Bernardo González para las operaciones financieras de su liceo “Calcetines Chá, Chá, Chá, una moda para papá” a la que nunca adaptaron los hijos al profesor Neuman Cedeño. “Trajes Montecristo distancia y categoría”…Solapa ancha, corte puntiagudo…Montecristo” Todavía el Dr. Valentín Cardozo los usa cotidianamente. “Maizina americana, gran producto nacional… un producto de Alfonso Rivas y Cia”, con la cual nutrían a Placido José “Blue” Brito el popular “Talla Única” Hasta los margariteños tenían una favorita: ”Conferry…Una parte de Margarita que navega en el mar” Todas esas cuñas de radio y televisión están en el disco duro que tiene insertado en la memoria nuestro amigo “Chaparral” ¿No lo cree? Visite el Manjar del jeque una tarde y compruébelo. Ni Orangel Medina que tiene un hijo entrenador de caballos y un programa hípico posee ese repertorio. Es el lenguaje comercial que identifica a los hípicos.
La cuestión no se detiene allí. Lea bien. “Banco Provincial su punto de apoyo, Compruébelo” Percasita tiene constancia de eso. Es el punto de apoyo que busca afanosamente para su constructora “Alka Seltzer todos saben que si alivia, pocos saben cómo alivia” consulten al poeta Aquiles Ojeda. “Whisky Chequer’s, perfecto a toda prueba” instrúyanse con Henry “Nenerina” Hernández. “Bujías M,B,M, bujías con chispa de relámpago” Esas se las recomendaba en el taller H.R el popular Maraca a Luís Harris para su Pick Up. “Restaurante El Portón en la avenida El Rosal…entrada por los Chaguaramos” donde don Luís García degustaba las mejores exquisiteces de la comida nacional e internacional. “Old Rarity, sí existe mejor wisky, es un secreto bien guardado”, animal que no conozco no le toco el rabo, nos decía Pablito Rodríguez que no cambia su Buchanan’s de luxe “Que diferencia hay entre un Malibu, dos Malibu, tres Malibu. La diferencia la hace Car’s Tocar’s porque los mejores precios del mercado están en Car’s Tocar’s”, Eulogio “Tarzán” Campos, todavía conserva el que adquirió en esas ofertas y le sirve de transporte al lado de su fraterno amigo Saúl Figueroa. “Se acerca el momento del bazarazo de su Bazar Bolívar” Hasta en El Tigre proliferaron los bazares, “Óptica Berl…Lo mejor ante sus ojos…Óptica Berl…B, E, R, L” desde esa época Vicente Lira adquiere sus lentes en esa prestigiosa óptica. “Apartahotel Ucaima, en la avenida principal de Puerto La Cruz” donde pernoctaba Oito Lira, cuando invitaba sus lindas amigas de Guacara a disfrutar el encanto de las playas de Anzoátegui, “Para viazar es la ruta color naranja, la ruta de las 7 estrellas. Por eso en Viasa el tiempo pasa volando…Viasa” En esa línea, ya desaparecida, viajaba a Tulsa, don José Luís Tineo para visitar a su hijo Cheche. El amigo vizcaíno, asiduo visitante a la peña literaria en el Manjar del Jeque, disfruta y ríe a mandíbula batiente, cuando su amigo Chaparral echa al viento, imitando a Ali Khan, ese arsenal de cuñas que conserva vivitas en la memoria.

Nuestro amigo Oscar Vicente Rodríguez, Chaparral, para su amigos, familiares y relacionados, agraciadamente recuerda para sonreír y hacer reír. Ha tenido, tiene y tendrá una vida dinámica, activa y proactiva, en ese largo trajinar de la vida, obviamente, hay sus instantes desagradables que mejor, como el mismo dice, no recuerda para no entristecerse. Lo importante es lo positivo, los momentos encantadores y como la felicidad absoluta, no existe, ni es estática, hay que luchar todos los días para encontrarla, ubicarla y disfrutarla. Chaparral no se detiene, ni lo detiene nadie, en esa búsqueda permanente y mire que lo ha logrado, porque, a pesar de las adversidades, nunca lo abandona su espíritu alegre, jovial, dicharachero, chistoso, gracioso y locuaz. Es un todo, un personaje que rinde culto a la amistad y como se dice, ahora coloquialmente, no se para en hueso, y si no que lo diga el cronista municipal don Gustavo Perdomo a quien siempre le corresponde cancelar la cuenta que acumula el grupo que disfruta las salidas ingeniosas de Chaparral en el Manjar de Jeque, pero que, a la hora del té, no se meten la mano en el bolsillo. Los matan en el oeste, siempre me dice el profesor Edgar Brito.


sábado, octubre 21, 2006

Oro Negro y el calipso del Callao

“Ritmos sonoros, ritmos potentes, ritmos suaves, unos
cual choque de armas, otros cual canto de aves”
José A. Silva.
En la década de 1930, la actividad minera tuvo un descenso importante en El Callao y los habitantes empezaron a emigrar para otras regiones en búsqueda de mejores condiciones de vida. En esos años, cuando disminuyó la explotación del oro en la región sur del estado Bolívar, reventaba el oro negro en la zona sur del estado Anzoátegui. Muchos callaoenses escogieron el naciente pueblo de El Tigre como destino. En esa zafra llegó a nuestro terruño doña Victoria Brown, prima hermana de la negra Isidora Agnes, símbolo del calipso en el Callao, quien vivió por un tiempo en El Tigrito. Doña Victoria se quedó y la popular negra Isidora regresó a su añorado pueblo, su historia por rica, espectacular, excepcional, sublime e inigualable es bien conocida. Patrimonio histórico cultural de El Callao, Bolívar y Venezuela.

Doña Victoria llegó con sus hijas entre las que se contaba Emilia Brown de Tritton quien se desempeño por espacio de 40 años como cocinera en los Club de Campo Norte y Sur en San Tomé, donde dejó constancia de sus grandes habilidades culinarias. “A negra pa’ cocina sabroso, decían los gringos” y en sus tiempos libres disfrutaba enseñando a hijos y nietos sus conocimientos ancestrales del calipso del callao. Es ahí, cuando uno de sus tantos nietos, José Martínez Tritton, hijo de Ana Cecilia, una de sus hijas, funda la agrupación musical “Oro Negro” inspirado en su abuela e impresionado cuando viajó en unos carnavales a El Callao donde observó in situ la excelencia, júbilo, colorido y alegría contagiante, desbordante y exuberante que produce como por inercia en la gente el calipso, una expresión cultural popular, la cual llevaba en la sangre y que se manifestó inmediatamente. Hijo de gato caza ratón.

En el año 1994, el sector de casco viejo, donde se habían instalado los callaoenses y habían nacido sus descendientes, por iniciativa e inquietud de uno de ellos, el joven cultor tigrense José Martínez Tritton, vio nacer en medio de un mar de limitaciones, la agrupación musical “Oro Negro”. La cual, a pesar de todo, inmediatamente logra insertarse en el ambiente artístico de la ciudad y adquiere una importante relevancia que la lleva a ocupar un lugar destacado en la zona sur del estado, al punto de que posee el record de haber actuado en los gritos de carnaval por 12 años de manera ininterrumpida en El Tigrito, San Tomé, Pariaguán, Mapire, Soledad, Santa Ana, Anaco, Cantaura, Los Pijiguaos y desde luego en El Tigre, que han bailado al ritmo del calipso en esas fechas inaugurales del carnaval. Son 15 días de intensa actividad artística antes de los carnavales que cubren todos los años. Sin un ápice de dudas, ya son pieza indispensable para la celebración de las fiestas carnestolendas en buena parte del estado Anzoátegui.

La agrupación musical “Oro Negro” ha tenido el inmenso honor de compartir escenario durante actuaciones en concierto con The Same People, The Young People, VH Calipso, Oscar de León, Billos, Los Melódicos, Los adolescentes, Maracaibo 15, Gran Coquivacoa, Grupo Vera, Los Corraleros de Majagual, Vasallos del Sol, Los Celestiales, Simeón y su orquesta, Orquesta Caribe, Zona 7, muchas otras prestigiosas y famosas personalidades y agrupaciones del mundo artístico nacional e internacional. “Oro Negro” como embajadores culturales de nuestra ciudad por más de 12 años, ha puesto en alto nuestro folclor y nos ha representado y seguirá representándonos con mucha dignidad, calidad y derrochando talento artístico por el trabajo arduo que realizan durante todo el año para estar a la altura de los compromisos que asumen. Es un show musical de óptima calidad que entusiasma a vidas de todas las edades.

El joven José Martínez Tritton, para no perder el ritmo de los cambios, tendencias, y para mantenerse vigente con la evolución histórica del Calipso del Callao, viaja 2 veces al año a esa tierra caliente, ardiente y del amor, con la única misión de investigar a fondo lo que el considera un acervo tan colosal y hermoso, que para conocerlo a fondo y estar actualizado no se puede descuidar un segundo, mucho menos dejar de estudiar y profundizar, porque es una expresión folklórica muy rica en su esencia y avance musical. Eso le permite prepararse para ensayar, facilitar, enseñar y orientar durante todo el año a su equipo de músicos, compuesto actualmente por: Eduardo Bolívar en el cuatro, Manuel Lanza en el bajo, Eulys Marín a cargo del teclado, el guitarrista Rene Medina, Nelson Marín Saxofonista, Andry Machuca en el Trombón, Wilmer Martínez y Jean Infantes en los tambores, Edgar Reyes con el cencerro, Antonio Guzmán con el rallo, Ángel Lozano a cargo del triángulo, los Coristas Patricia Reyes y Greynys Milanez y los vocalistas Junior Hernández, Gabriel Aponte y el mismo Tritton que además es el director, cuarto bate, novio de la madrina y ensayan en el patio de su residencia en la calle Bolívar, donde ya los vecinos y transeúntes están habituados al ruido melodioso de sus ensayos. El que quiere puede.

La agrupación musical “Oro Negro” en sus más de 12 años de ardua, fructífera y laboriosa carrera artística, se ha convertido en una escuela que sirve para que jóvenes y niños con vocación musical, se incorporen en sus ratos libres al maravilloso mundo de la música y el folclor. También músicos de trayectoria en la zona adquieren conocimientos sobre el Calipso del Callao, que les ha permitido formar otras agrupaciones del mismo género como: Diamantes del Calipso. Music Calipso, Generación del Calipso, Tradición y Juventud, entre otras. Una idea que fue concretando José Martínez Tritton, para popularizar el Calipso del Callao en El Tigre, desde que dio los primeros pasos con la familia Millán del Casco Viejo o los vecinos de la Iglesia como suele decir, que ya está extendida en todo el estado Anzoátegui, pero que tiene su raíz en nuestra querida ciudad y génesis en la familia Tritton fundadores de la agrupación musical “Oro Negro”. Por algo tienen lazos consanguíneos con la negra Isidoro.

El camino aunque corto, ha sido largo, tortuoso y dificultoso por las limitaciones económicas y la incomprensión de mucha gente con posibilidades de darle impulso a las expresiones culturales de la zona. Empero, con su proverbial humildad y sinceridad, José Tritton reconoce que en el gobierno local que lideró el Dr. David Figueroa y que tuvo como director de cultura a Carlos San Diego siempre contó con una mano amiga, no tiene quejas de la atención recibida del alcalde Ernesto Paraqueima a través de la Dirección de Cultura que dirige Milagros León, pero tiene la certeza de que, quién en verdad los está poniendo a valer y les está dando el valor que merecen, es el gobierno regional liderado por uno de sus vecinos del Casco Viejo, el Dr. Tarek William Saab quien incluso, ya dispuso de un sustancioso aporte del ejecutivo para la grabación de un CD, que aspiran y esperan tener listo en diciembre. Son 8 temas exitosos de la agrupación musical “Oro Negro” que le darán la vuelta a Venezuela. Es el lanzamiento al estrellato nacional.

Hay que resaltar los valores y expresiones culturales de la ciudad que nos vio nacer. En esa dirección y con esa sana intención, sin mezquindad de ningún tipo, orientado por la mejor intención de proyectar nuestros valores, hago está pequeña reseña histórica de la agrupación musical “Oro Negro” formada por jóvenes de extracción popular, oriundos de El Tigre con descendencia callaoenses, cuya familia llegó a este terruño cuando se les desaparecía el oro “amarillo” en sus tierras y aquí aparecía el oro “negro”, que fue factor fundamental para que el 23 de febrero de 1933, naciera El Tigre alrededor del pozo oficina número 1, nuestro pueblo, del cual por cierto, fueron uno de sus primeros pobladores, fundadores y con sus esfuerzos, dedicación, trabajo, alegría congénita e impulsores de la cultura popular han colocado sus granitos de arena para el engrandecimiento y la consolidación de la ciudad.

Ritmos sonoros, ritmos potentes, ritmos graves, que salen del corazón bullanguero de los callaoenses y descendientes que hoy en tercera generación ya son tigrenses de pura cepa, que con el trinar de su música hacen mover la cintura del alma más desprevenida y caída de la mata. Canto de aves, canto del corazón, canto de amor y canto del sabor. En los carnavales “Oro Negro” pone y pondrán, por siempre, el sabor musical. No tenemos nada que envidiarle a las mejores agrupaciones del Callao. En nuestro estado Anzoátegui tenemos del privilegio de contar con los negritos Tritton, como se conocen popular y familiarmente y su eximia agrupación musical “Oro Negro” Justo reconocimiento a quien lo tiene bien merecido.
Oro Negro, ahora con ese CD, será no solo del estado Anzoátegui, sino de Venezuela y el mundo. Duro y espinoso es el camino, pero es el camino. Dígalo allí Tritton. No olvidéis “La música es el lenguaje de los ángeles” nos ilustra Carlyle.

viernes, octubre 13, 2006

La Voz de El Tigre

“Los campos y los árboles nada me enseñan,
pero los hombres de la ciudad sí”
Sócrates.
En el inicio de la década de 1940 cuando El Tigre apenas tenía 7 años de fundado al calor de la industria petrolera y había una actividad febril alrededor del petróleo en toda la zona centro sur del estado, llega a este naciente pueblo don Carlos Poleo. Caraqueño, especializado en radiocomunicaciones y con especializaciones en Estado Unidos. Vino contratado por la empresa Mene Grande Oil Company que requería de un sistema de comunicación con mayor fluidez entre sus trabajadores y las compañías Phillips y Soconi, que operaban en el área de Anaco y Cantaura. Instalación de torres repetidoras, radios en los vehículos y oficinas era su difícil tarea en aquellos tiempos dónde los equipos eran bastante rudimentarios y los repuestos bien escasos. Era excelente técnico y lo demostró en las condiciones más adversas. No hay dudas.

Don Carlos Poleo para cumplir a cabalidad su trabajo tenía que viajar constantemente a Caracas. Los equipos, repuestos y cuanto material se requería, había que adquirirlos en la capital, que era el centro de recepción de las importaciones, que llegaban vía marítima por La Guaira y Puerto Cabello. En ese frecuente transitar observaba con atención el desarrollo de la zona y calibraba sus potencialidades. Era a futuro indiscutiblemente una encrucijada. El pueblo que había nacido el 23 de febrero de 1933 alrededor del pozo oficina número 1 estaba en un punto equidistante entre el mar Caribe y el río Orinoco. Ubicación privilegiada que le auguraba un brillante porvenir. Ojo clínico y visionario tuvo don Carlos Poleo.

Convencido de esa realidad, en el año 1947, decidió dar un paso audaz. Había que darle una voz cantante que identificará este nuevo pueblo. Tomada la decisión, se dirigió a la Junta Comunal, presentó el proyecto y solicitó que le indicaran de acuerdo al Plan Rector, por dónde se proyectaba la calle o avenida que se tenía en proyecto desde el Luchador, que era el sitio dónde llegaba el pueblo, hacía el este. Le dieron las coordenadas, contrató un topógrafo, ordenó los cálculos y fueron tan exactas las mediciones, que ubicó el terreno que compró para la futura emisora, en lo que hoy se conoce como la Avenida Francisco de Miranda. Fueron tan milimétricas las medidas que una vez proyectada, levantada y construida la otrora primera carrera, sus retiros, incluso, resultaron puntos de referencia. Don Carlos Poleo es fundador de la más importante arteria vial, que divide a la ciudad en las dos parroquias que aprobó la extinta Asamblea Legislativa y que hasta hoy no han sido elegidos sus integrantes e instaladas formalmente. La norte que llevará el nombre del excelso periodista don Edmundo Barrios y la sur que será conocida con el nombre del eximio escritor don Miguel Otero Silva.

Ese año 1947 el Ministerio de Transporte y Comunicaciones de la Junta Revolucionaria del Gobierno liderado por don Rómulo Betancourt y que había surgido de la revolución de octubre (18/10/1945) le concede el permiso para instalar los equipos e inicie trasmisiones de prueba. Los estudios se instalaron en el terreno que poseía en pleno erial y la antena ubicada en otra parte de la sabana, dónde hoy está el barrio “El Chaparral”, la cual también sitúo estratégicamente en línea con el campo de aterrizaje que había en San Tomé y que servía o sirve de guía a los pilotos para el aterrizaje de los aviones que hoy prestan el servicio aéreo en el flamante aeropuerto “Edmundo Barrios”. Visión de futuro la que poseía don Carlos Poleo. Con el permiso en la mano, finiquita los preparativos correspondientes y a mediados de año sale al aire “La Voz de El Tigre”, con una hora de prueba y de manera intermitente. Un día si y otro también, diría, el indio de la Mesa de Guanipa

El 9 de enero de 1948, cuando todavía ejercía la primera magistratura nacional el padre de la democracia venezolana don Rómulo Betancourt, (Rómulo Gallegos asumió el 15/02/1948) bajo el compás del alma llanera, seguido del himno nacional como símbolos de nacionalidad, sale al aire oficialmente “La Voz de El Tigre”, octava emisora que operaba en el país, con 2 horas de programación, ya que el servicio de electricidad para aquel tiempo, lo prestaba con una planta eléctrica la empresa Luselec, de varios socios, donde destacaban entre otros, Henry Chanbriell y Roberto Bonaguro, la cual prendía el gerente/encargado don Ángel González Echenagucia a las 6 PM y que les proveía la electricidad para arrancar la emisora. Toda una proeza que bien valió la pena.

Al frente del micrófono de la novísima Voz de El Tigre, iniciaron esas históricas trasmisiones los locutores Calazán Guzmán, que además era periodista y José Sánchez Rojas, pioneros de la profesión de la locución en la Mesa de Guanipa. Fueron 5 largos años que la novel emisora mantuvo el horario de 2 horas, hasta el año 1953, cuando pasan a trasmitir 4 horas. En el año 1954, decidieron utilizar una planta propia, para llevar la programación de 10AM hasta las 10PM y en el año 1955, homologaron las trasmisiones con todas las emisoras del país con el horario de 6Am a 12 de la noche que era autorizado por el MTC en ese tiempo. Toda una odisea.

La voz de El Tigre, fue la emisora número 8 que se fundó en el país, la segunda en Anzoátegui después de Radio Barcelona, que había salido al aire en los inicios de la década del 1940, indicativo de que, cuando muchos estados no poseían una emisora, ni siquiera en sus capitales, ya nuestra zona centro sur poseía una portentosa voz que la identificara. Es obvio, entender que el primer operador/director de la nueva radio era el mismísimo don Carlos Poleo, que luego entregó la parte operativa a Egidio Ramón Aliendres, quien luego de de 10 años de haber logrado un permiso del MTC para operar una radio, hace poco tiempo hizo realidad su sueño y es el dueño de Turpial FM. Otro que se destaco como operador y “toero” en la emisora, fue Gaetano Annacherico. Ambos vivieron intensamente los primeros años de la radio, tuvieron el privilegio de ser alumnos de don Carlos Poleo y hay que reconocerlo sin ambages, fueron también pilares fundamentales en la consolidación de este importante medio de comunicación social.

Excelentes profesionales del micrófono desfilaron por La Voz de El Tigre, después de Calazán Guzmán y José Sánchez Rojas. Sabas Lazarde, Freddy Rodríguez Ron, Pedro Lugo Vilchez, Olafo Medina y Francia Hernández Macias, fueron las primeras voces que brillaron en el firmamento de la radiodifusión local, luego pasaron locutores de la talla de Agustín Blanco, José Miguel Rodríguez, Enrique Urbina Ávila, Rafael Guevara, Ramón Pérez Quintana, Francisco González y hoy cuentan con el estelarisimo “señor de la locución” Manuel Vargas Ávila, como lo identifica Maicabares Berroterán, que tiene 32 añitos en el medio y es todo un experimentado en los medios radiales del momento. Todos, por ahora, bajo la impecable conducción del profesor/locutor Hernán José Iro, quien se inició como locutor de avance, fue uno de los protagonistas en el exitoso programa La Voz del Carnevali, luego se desempeño como coordinador de programas, ascendió a la sub-dirección y desde el año 1996 alcanzó la máxima jerarquía hasta el día de hoy.

Muchos avatares ha vivido La Voz de El Tigre, para mantenerse en el aire. Don Carlos Poleo que también fue fundador de Ondas Porteñas en Puerto La Cruz, emisora que vendió a Rafael Bellorin Malaver y Radio La Pascua que fue la primera en el estado Guarico, el año 1980 vende a la Cadena CONGOBECA de los señores Nelson Belfort, Ramón González y Beltrán Contreras, La Voz de El Tigre, luego en el año 1987 esa prestigiosa cadena vende al banquero Orlando Castro que había creado YVKE Mundial y la incorpora a su cadena radial, creando una confusión entre los oyentes tradicionales de la emisora, cuando el locutor de turno indicaba la hora. “La hora en mundial” decían y la gente percibía que le habían cambiado el nombre a lo que está considerado como patrimonio histórico de la ciudad. A raíz de la crisis financiera en 1982 este polifacético banquero de “Gente útil” que decía “aquí estamos y aquí seguimos” pierde la emisora y esta pasa a manos de FOGADE, hasta el año 1998 cuando en subasta pública, el 9 de enero, el día que la emisora cumplía 50 años, la adquiere el Ing. Rafael Marcano, quien es actualmente su propietario y está comprometido como hijo de El Tigre a conservarle el nombre como un símbolo de nuestra identidad Tígrense.

La Voz de El Tigre que hoy está adscrita a la cadena Unión Radio, la radio de noticias, después de su primer director don Carlos Poleo, que murió el agosto de 2003, ha tenido como conductores a el guayanés Rafael Guevara, luego a Ramón Pérez Quintana, que entregó el testigo a Francisco González, quien a su vez traspasó el mando al profesor/locutor Hernán José Iro. El 20 de mayo de este año, se cumplieron 80 años de la radio en Venezuela. La Voz de El Tigre fue fundada 22 años después que salió la primera emisora al aire, que fue Radio Kys, la pionera en Venezuela y es la fecha referencial para celebrar el día de la radio en el país. Podemos decir con orgullo que don Carlos Poleo nos insertó en la radiodifusión mucho antes de que en Venezuela se masificara este maravilloso medio de comunicación radioeléctrico. El Tigre tiene historia linda que contar gracias a la audacia de hombres que llegaron para dejar una huella profunda en el desarrollo histórico de la ciudad que nació al calor de la industria petrolera el 23 de febrero de 1933, fecha que acertadamente ha sido tomada como referencia de la fundación de esta ciudad, que nació, creció y consolidó de manera aluvional alrededor del pozo oficina número 1.

Don Carlos Poleo, venía de la ciudad, vio los campos y los árboles del naciente pueblo y tuvo la virtud del visionario. Este pequeño pueblo será una gran ciudad, decía para sus adentros, no se equivocó, hoy tenemos una extraordinaria ciudad consolidada y con un inmenso porvenir. Don Carlos Poleo que vino de la ciudad a enseñar, con su laborioso trabajo en la industria petrolera y con la audacia de fundar el primer medio de comunicación social en el embrionario pueblo, contribuyó enormemente con el crecimiento, desarrollo y consolidación de El Tigre. Nuestra Voz de El Tigre, hoy más que nunca continúa la ardua, difícil, incomoda y no menos peligrosa tarea de luchar por las más sentidas reivindicaciones de la ciudad. “Caminante no hay camino se hace camino al andar” ilustra el poeta Antonio Marchado y nuestra emisora pionera todavía le queda mucho camino por andar, ahora incorporada, a la prestigiosa cadena noticiosa Unión Radio. Todo el tiempo en todas partes.

Es una pequeña reseña de la historia de La Voz de El Tigre, nuestro primer medio de comunicación social, que hacemos como una contribución para la presente y futura generación en el conocimiento de nuestro rico pasado y con este esfuercito, quizá podamos, sin interés subalterno de ningún tipo, entregar un humilde aporte, que contribuya a preservar la memoria histórica de la ciudad que nos vio nacer. Es la sana intención. ¡Vale!

jueves, octubre 05, 2006

Personajes de mi pueblo: Anecdotas

“La historia del mundo es el registro del
hombre en busca del pan cotidiano”
H. W. Von Loom.
1-Yoel Pino nació en riberas del Río Caris. En sus años de mozo, vivió con intensidad el momento en que llegaron los musiu con la parafernalia para instalar la cabria que daría inició a explotación petrolera en la Mesa de Guanipa. En el año 1954 contrajo nupcias con la atapirireña Carmen Salazar y fijó residencia en la calle Brisas de Caris, cuando Pueblo Ajuro apenas llegaba a la calle 5 de julio. Fue, sin lugar a dudas, uno de los fundadores del barrio dónde vivió toda su larga y fructífera vida.

El amigo Yoel Pino, era un hombre de baja estatura, delgado, pero de hablar fuerte y firme. Para el que no lo conocía lucía retrechero y odioso. Empero poseía un gran humor, un desarrollado sentido para las ocurrencias y un histrionismo que dejaba boquiabierto al más pintado. Una de las anécdotas más pintorescas era cuando lo visitaba alguien en horas del mediodía y lo encontraba sentado en la mesa del comedor. Entraba en acción.

Buenas tardes señor Yoel. Buenas, contestaba e inmediatamente extendía la invitación. Pase adelante y siéntese para que coma. El visitante todo confundido le replicaba. No señor Yoel, no vine a comer, vine porque quiero hablar un asunto con usted. Yoel, insistía. Pase amigo, para que coma. El hombre contestaba de nuevo. No, señor Yoel, le repito, no vine a comer, vine a conversar con usted. Entonces Yoel se paraba, hacía gala de su histrionismo y con voz firme emplaza al visitante. Mire amigo, pase, siéntese y coma, porque el que visita a esta hora es por que tiene hambre y aquí en esta casa se cocina hasta para los perros. ¡Zape! No lo entendí, and you.

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2-Gonzalo López, el popular negro dulcero, llega un día a la oficina principal de Movistar, a eso de las 7.30 AM, un mes después de haber adquirido un celular. Abren, le entregan su ticket, la cola es inmensa, espera con calma y pasadas las 11 AM le corresponde el turno. Llega al escritorio de una bella operadora. Buenos días, buenos días le responden. En que podemos servirle. Bueno señorita hace más de un mes compre este teléfono y creo está malo. La joven le pregunta ¿Y por qué? Es que no suena. Déjeme ver. La joven toma el teléfono, le chequea los sonidos, todo perfecto y le dice. Mire, pero el equipo está bien. ¿Tiene saldo? ¡Claro! responde Gonzalo. No he llamado a nadie y mucho menos he recibido llamadas, no le digo que no suena. La chica extrañada le dice. Bien extraño. Una pregunta ¿Usted a quien le ha dado el número de este teléfono? A nadie contesta el Gonzalo con gran candidez. Ah. ok. lo entiendo. Gracias a díos la chica es inteligente y lo entendió. No le entendí, and you.

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3-Don Margarito Ramos, hombre del campo, criado y formado a la vieja usanza, vale decir el típico campesino que ponía el pie en la tierra a las 5AM, hasta que el cuerpo aguantara. En su pequeño fundo en el Caris, no aceptaba nada de cursilerías, mucho menos rochelas. Su tiempo discurría en las labores propias del campo y cuando concluía su faena, montaba su mulo para venirse bien entrada la noche, hasta su residencia en la calle Falcón de Pueblo Ajuro, dónde tenía su residencia familiar al lado de su esposa Graciela Soto. Ambos fundadores de El Tigre.

En una oportunidad, un grupo de la familia que tenían años en Caracas, decidieron venir a pasar unas vacaciones al fundo de don Margarito. ¡Ay, vaina! Eso le creaba un problema. No tenía comodidades que brindar, pero la gente, que lo conocía, venía conciente de la situación y preparados para la eventualidad. Montaron sus tiendas de campaña y guindaron chinchorros y hamacas en las matas de algarrobo que había en el patio. Venían con intenciones de disfrutar unos días diferentes y la verdad que los disfrutaron.

Los visitantes trajeron un perrito pekinés, bien bonito el bichito, observaba don Margarito. Le daban la comida en un platico de metal brillante que parecía plata, pretencioso el perrito, decía para sus adentros, transcurrieron los días, llegó la hora de marcharse, recogieron, se despidieron y arrancaron. ¡Tragedia! Se les olvidó el perrito. Don Margarito lo vio con compasión y le dijo “Bueno chico, aquí lo más fino que yo como son unas sardinitas, no te preocupes que de hambre no te mueres” El otro día en la mañana destapo una de cilindro, le lavo el platico, se la puso y el perrito la metía la nariz, soplaba extrañado y echaba para atrás. ¡Que vaina! Bueno chico, échele ganas es lo que hay y el perrito nada. Pasó el día, el otro día comió y como la troja para la época estaba alta, no había para todos los días tan fina exquisitez, por lo que había que bandearse con lo que hubiese. Bueno a los 3 días ya el perrito quechaba los algarrabos en el aire para alimentarse.

La moraleja es que: Con hambre no hay mal bastimento. El indio Germán Ramos, hijo de don Margarito, nacido y criado en ese fundo, bajo la mano férrea de un riguroso y exigente padre, puede dar fe de la anécdota y contarles muchas más de este portentoso hombre del campo que también fue el último hombre en mulo que transitaba las calle de Pueblo Ajuro y cuidado si en El Tigre.

Don Margarito Ramos, insigne trabajador, honesto a carta cabal, hombre de palabra. Siempre repetía: Mire hijo “Palabra de hombre es palabra de hombre” para reafirmar que cuando un hombre empeña su palabra, está empeñando su honor. Bastante falta en estos aciagos tiempos, donde la palabra y el honor parecieran valen poco para muchos pobres de espíritu. Es cuestión de honestidad.

viernes, septiembre 29, 2006

La evolución histórica de las panaderías en El Tigre

“El genio es el oro en la mina; el talento
es el minero que trabaja para sacarlo”
Lady Blessington.
Hablar de las panaderías en El Tigre, es hablar de lo hermanos Oliveira. Incluso de los portugueses. Sin embargo como lo reconoce el mismísimo Marcelino Oliveira, quienes iniciaron el negocio de los panes en la ciudad fue el árabe Nacib Salomón el popular “Turcocircuito” que instaló una panadería conocida como “La Linda” en la calle Ayacucho, entre las calle Guevara Rojas y Bolívar, dónde hoy funciona un taller de reparación de colchones, la señora Mariana Cabrera, criollita de pura cepa, que ubicó su pequeña fabrica de pan cuyo nombre comercial era panadería “San Antonio” exactamente detrás de la sala del cine Bolívar, en la curvatura de la calle Girardot cruce con Zoilo Vidal, en una casa al lado de la primera sede del liceo “Briceño Méndez” dónde se estrenó el Prof. Juan Medina Lugo como su primer director, luego don Luís Santoyo que instaló la panadería “El Tigre, más adelante, en la misma calle Zoilo Vidal a una cuadra de la calle Nueva Esparta. Los hermanos Farcheg, antiguos dueños de la ferretería “Media Luna” adquirieron los locales del cine, la panadería “San Antonio y el antiguo Liceo y construyeron un galpón que sirve de depósito a la ferretería que se llamó hasta hace poco, Representaciones Farcheg, C.A (Refarca). Esos fueron los primeros audaces en ofertar pan de trigo a una población indígena, que provenía de las orillas del río Caris adicta al casabe y otra porción de guaiqueríes, arribada de la isla de margarita que solo conocía en la mesa a la popular, nutritiva y autóctona arepa de maíz pilado. No hay dudas que cambiaron los hábitos alimenticios de la gente. Indio civilizado es pretencioso, come pan, duerme con aire acondicionado y se baña con agua caliente. Hijo er’ diablo.

Las panaderías “El Tigre” y “San Antonio” desaparecieron y la “Linda” la mudaron a la calle Guevara Rojas con el nombre de “La Caraqueña”, más o menos frente al local del popular “Chori”, que está a punto de derrumbarse por completo. Funcionando ambas panadería, en el año 1948, llega a la Mesa de Guanipa el portugués Manuel de Jesús Oliveira que huyendo de la guerra y la pobreza que asolaba a Europa y en vista de que la familia le crecía y no había posibilidades de empleo bien remunerado, se aventuró por estas tierras, atraído por oro negro, que desde antes del 23 de febrero del año 1933, había sido la piedra angular para que esa fecha histórica referencial, se inscribiera acertadamente, como el día de la fundación de El Tigre. El hombre había probado suerte en Brasil durante unos 10 años, desde 1937 al 1947, hasta que decide venir a Venezuela en el 1948 e instalarse aquí y fundar la panadería “Lisboa” al final de las calles Bolívar y Guevara Rojas. Toda una Odisea vivió antes de lograr el éxito en nuestra naciente ciudad. Nunca es tarde cuando la dicha llega.

Desaparecidas las otras panaderías, el creciente mercado era cubierto casi todo por la panadería “Lisboa”, una pequeña porción por los hermanos Hing, Yee y Charles Wong quienes en 1941 habían fundado “La Casa China” y en su surtido local comercial fabricaban y expendían el pan chino, al igual que el chinito José Luio Ahoy Chang que tenía una rudimentaria panadería del mismo corte en Pueblo Ajuro, en la calle Bellavista cruce con Venezuela y le echaba pierna en bicicleta para vender su poca, pero exquisita producción. La Lisboa, era la panadería por excelencia, lo que consolidó económicamente a Manuel de Jesús Oliveira, quien decidió traer a su familia e instalarse para toda su vida en el pujante pueblo de entonces. El 4 de noviembre pisan tierra venezolana por el Puerto de La Guaira, la señora María de Jesús Pereira de Oliveira y sus 4 hijos Rodrigo, Antonio, Gil y Marcelino que había nacido en ausencia del padre, lo conocía por fotos y personalmente lo vio por primera vez ese maravilloso día, cuenta emocionado todavía. Desembarcaron y enfilaron a El Tigre, llegaron, se instalaron e inmediatamente se integraron al trabajo cotidiano de la panadería, en el rol de aprendices del oficio, cuestión que perfeccionaron con el tiempo, al extremo que cuando se habla de ese ramo comercial en la ciudad, la referencia obligada es está emprendedora y próspera familia lusitana que hoy vive, el bien merecido, reposo del guerrero. Caminante no hay camino se hace camino al andar.

Cuando la ciudad empieza a crecer hacía el noreste, se crea el furor de la primera carrera, llegan los hermanos Borges, españoles procedentes de Las Islas Canarias José Manuel y Miguel que instalan la panificadora El Tigre logrando un éxito rutilante por su estratégica ubicación, lo cual no fue óbice para que el negocio siguiera su exponencial crecimiento ante una ávida y progresiva demanda, que es aprovechada por el polaco Ignacio Tilki para fundar la panadería “La Nueva” en la tercera carrera norte, más tarde los portugueses nativos de la región turística por excelencia de Portugal, Algarves, José Barreira y Joaquín Viegas instalan la panadería “Nueva Francesa” también en la tercera carrera norte diagonal al mercado de Pueblo Nuevo Norte. Los margariteños y los nativos, además de la tradicional arepa incluyeron en sus hábitos alimentarios el pan de trigo que hasta a puya lo expendían en la panadería “La Plaza” del italiano, don Italo Spossato Spadafora que la fundo en 1950, en la primera calle norte cerca de la Plaza Bolívar y hoy modernizada es atendida por su hijo Roberto. El pancito de a puya anda por las nubes. Toma tú tomate. Lo bueno y sabroso se paga caro. No olvidéis que el trigo se cotiza en dólares.

En medio del acelerado avance de la ciudad fueron surgiendo otras panaderías como “La Fátima” en la segunda carrera sur, la desaparecida “Lusitana” que funcionó frente donde hoy está la panadería “Canarias”, cuyo local hoy es un taller de aire acondicionado. Crecía la competencia y los hermanos Oliveira deciden incursionar desde el Casco Viejo hacía lo que ya se vislumbraba como el centro de la ciudad y fundan las panaderías “Triunfo” Frente al Terminal de Pasajeros y “La Primor” frente a la histórica esquina de “El Luchador”. En ese tiempo, los hermanos Dos Santos, Felipe y Armindo, instalan la panadería “La Central” Frente al supermercado “Guayana” de don Luís Chang Fong, que hoy todavía existe y es atendido por un hijo, el amigo Wai Chun Chang. Luego, los Oliveira fundan la panadería “Guida” en el Tigrito y adquieren “La Nueva Francesa” que estaba en período de quiebra ya que el portugués Joaquín Viegas, uno de sus dueños fue hecho preso en Brasil donde llegó en el barco “Santa María”, el trasatlántico más lujoso de Portugal que previamente habían secuestrado en Venezuela, como una medida de resistencia/propagandística que se conociera en el mundo contra la dictadura que imperaba en Portugal bajo la mano férrea de Antonio de Oliveira Salazar. Esa panadería ya en manos de los Oliveira se conoció como “Oporto”. La semilla de la libertad lusitana, también germinó en estás tierras fértiles de la Mesa de Guanipa. Pa’ que vos veáis Alirio Gutiérrez.

En la medida que los hermanos Oliveira crecían en el negocio, también fueron formalizando sus familias. En ese ínterin deciden independizarse, venden al árabe Hamas el Sus la Panadería “Lisboa” disuelven la sociedad y cada uno se queda con una de las nuevas panaderías. Rodrigo con “El Triunfo”, Marcelino con “La Primor”, Antonio con “La Guida” en El Tigrito y Gil con “La Oporto”. Luego Marcelino funda “Aky” en El Tigrito, “Panorca” en Pariaguan y la famosa “Chantily en la primera carrera norte que tiene un mercado cautivo con su excelente pan, sus deliciosas tortas, sus exquisitos dulces y los domingos hay que hacer cola para adquirir el inmejorable pan “Chantily” o dominguero como se conoce popularmente en el gentilicio Tigrense.

Marcelino Oliveira, dice que las cosas vuelven a su origen ya que, aún cuando, la gente relaciona el oficio de la panadería y pastelería con los portugueses, quien inició el negoció en la ciudad fue un árabe y obsérvese que en estos tiempos han instalado unas muy bellas, modernas, confortable y excelentes panaderías y pastelerías que son sitios de encuentro de los citadinos y todas pertenecen a la colonia árabe. Dicen que en el “Manjar del jeque” se instala un grupo de la “elite ilustrada” de la ciudad desde tempranas horas de la tarde y cuando los dueños finalizan su horario de trabajo a las 9 PM se ven obligados a decirles: Baisanos, no importa que no paguen los cafecitos, pero retírense tenemos que cerrar. Obvio, si esperan a que alguno se meta la mano en el bolsillo amanecen allí, esperando la iniciativa de una de esas mantequillas. Fácil los hubiesen matado en el oeste americano. ¿Curioso no? La historia se devuelve dicen algunos amigos.

Marcelino Oliveira quien conversó de estas cosas conmigo un día antes de viajar a su lar nativo, recuerda con destellos de satisfacción en su rostro, que en el año 1963, contrajo nupcias en Portugal, con María Arminda Coelho, nativa de Ponte de Barca y tiene 3 hijos de su feliz matrimonio. Irene María que obtuvo la licenciatura en farmacia en la universidad de Oporto, Luís Manuel que es ingeniero electrónico graduado en Estados Unidos, dónde trabaja para una trasnacional, María Elizabeth que se graduó de abogada en la ULA y para completar la guinda del pastel, henchido de orgulloso dice que, por ahora, tiene 4 nietos. Dios premia la constancia, dedicación, empeño, perseverancia y el trabajo digno, honesto y responsable también dignifica. Miremos esos espejos.

Hoy abundan las panaderías con pastelería, charcutería, productos de la dieta diaria, exquisiteces, el rico cafecito y lindas anfitrionas. Las hay pequeñas, medianas, grandes, modernas y todas expenden pan de calidad, que llenan las expectativas más exigentes de los comensales nativos. Hay instaladas en los sitios más insospechables de la ciudad. No hay dudas, hay excelente demanda del pan, pero como la gente no olvida sus orígenes, también consume con fruición la arepa de maíz y el casabe. Es cuestión de gusto. Particularmente, como buen nativo, acompaño mis comidas con casabe, de esa manera le evito la fuga de divisas al país y favorezco a los agricultores vernáculos. Lo nuestro es lo mejor.

El genio es el trigo que se cotiza en dólares, el talento lo poseen los panaderos que lo trabajan para producir el pan, crear riquezas, contribuir con el desarrollo y generar empleos directos e indirectos. Eso está a la vista. ¿O no?
Escribo estas remembranzas con el firme propósito de hacer una contribución modesta, pero significativa, a la conservación de la memoria histórica de la ciudad. Todo es verificable y demostrable. Hoy, más que nunca hay que entender con humildad que existen miles de historias de la ciudad sin relatar y escribir, pero que intentándolo y haciéndolo podríamos entre varios sin cortapisas de ningún tipo, haciendo valer un derecho humano fundamental como es la libertad de expresión, aportar para la divulgación de nuestro riquísimo acervo cultural e histórico. Es cuestión de proponérselo, nosotros, desde esta humilde trinchera, hacemos un esfuercito. No hay peor ciego que el que no quiere ver.


sábado, septiembre 23, 2006

Personajes de mi pueblo: Anecdotas

“¿No es la historia sino una fábula
aceptada por muchos?”
Napoleón.
Uno de los primeros sastres, sino el primero, que se instaló en El Tigre, fue Abraham Souki, con él se inició en el oficio don Manuel Gamboa, después que este emprendedor árabe se fue a Ciudad Bolívar como vendedor de vehículos, con el aprendizaje, la experiencia acumulada inició su propio negocio en el ramo. La sastrería “Rivas” la cual arrancó sus actividades en la calle que lleva su nombre y luego fue situada hasta su final, en la Calle Girardot cruce con la Calle Orinoco, frente al antiguo Palacio Municipal, hoy sede del CICPC, fue la sastrería por excelencia de los caballeros de la época, que gustaban del buen vestir y los trajes a la perfección. Don Manuel, su dueño, era un hombre, trabajador, eficiente, callado, serio y de pocas pulgas. Salía de su casa en Pueblo Ajuro con su cara de muy pocos amigos, al punto que a los chamos del momento nos daba pavor dirigirle la palabra y hasta saludarlo. Sin embargo, cuando lo hacíamos, respondía imperturbable los saludos, sin que se le moviera un músculo de la cara. No comía gente, era cuestión de conocerlo bien, guardar la debida distancia y por supuesto, el respeto que debe adornar la personalidad de todo caballero.

En una oportunidad don Manuel Gamboa se vio quebrantado de salud, llamó a su hijo Ángel Gamboa, el popular y familiarmente Angito, a Maracay que ya se había graduado de médico, formaba parte del cuerpo de galenos del Hospital Central en la ciudad jardín de Venezuela, le contó sus dolencias y este a regañadientes logró llevárselo, lo mandó a chequear con los mejores especialistas de ese nosocomio que lógicamente eran sus amigos. Resultado: Tenía problemas con la próstata y hubo que intervenirlo quirúrgicamente. Todo resulto un éxito, don Manuel regresó a El Tigre y tan pronto mejoró se reincorporó a sus labores en su sastrería Rivas.

Un buen día, cuando visitaba a la familia Lara en la calle Falcón, veo a don Manuel que viene saliendo de su casa. Lo saludo y le preguntó ¿Cómo sigue? Me contesta: Bueno, Cheo igual. ¿Cómo que igual y a usted no lo operaron? Mira Cheo, esos amigos de Angito en Maracay como que se equivocaron. ¿Y porqué? le pregunto sorprendido y me contesta muy serio. Bueno vale, me operaron de una vaina que llaman la próstata y quede igualito, con está gran arrechera que siempre cargo encima, de esa vaina era que tenían que operarme. ¡Ah, ok! entiendo y como, para buen entendedor pocas palabras, ni por asomo volví a preguntar y nos despedimos cordialmente.

Esa arrechera, cuentan sus hijos, era congénita y como esa patología no es susceptible de ser intervenida quirúrgicamente, lo acompaño durante su larga y fructífera vida, Empero, como don Manuel se conocía perfectamente, me cuenta una nieta, que cuando llegaba a la casa después de una larga jornada de trabajo en su sastrería “Rivas” para no pelear con nadie, decía en alta e inteligible voz: Nadie me hable o moleste, que cargo una arrechera de brinquito y como en guerra avisada no muere soldado, nadie le dirigía la palabra, menos lo importunaban. Cuestión de previsión ¿O no?

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Cuando comenzó a salir al aire el programa “Línea Caliente”, en la antigua Radio Guanipa 13.50 AM “La cariñosa”, los primeros moderadores fueron los amigos Luís Mudarra González y Alexis Pérez. Aún con estilos diferentes, en las primeras del cambio, se llevaban bien y hacían una excelente llave. Un día cualquiera, por razones que Alexis desconocía, llegó Luís Mudarra González enardecido, hablando pestes y culebras contra el periodista, primer locutor de El Tigre Calazán Guzmán, a la sazón dueño de Radio Oriente 89.0 AM. Cuando concluye la descarga se dirige en vivo a Alexis Pérez, que lo escuchaba y veía extrañado, preguntándole ¿No es así, colega Alexis? y este con su proverbial parsimonia, y prudencia, le contesta: Bueno colega Mudarra, si usted lo dice debe ser cierto, a mi no me consta. Mudarra quedó atónito ante lo que considero una falta de solidaridad, no dijo más nada durante el programa, pero cuando concluyó, salió echando candela, a hablar con el director de la emisora para solicitarle encarecidamente que le cambiaran de compañero. A los pocos días Alexis fue reubicado en otro programa, Mudarra continuo sólo, e hizo del programa Línea Caliente, una referencia obligada a la hora de emprender alguna lucha en defensa de las reivindicaciones de los todos los sectores populares de El Tigre y El Tigrito. De eso no hay un ápice de dudas.

Luís Mudarra González, en pleno apogeo de su programa y cuando emprendía un proyecto comercial del cual nos hablaba emocionado, por la estabilidad económica que lograría para su familia, en la flor de la vida, inesperada y lamentablemente le sobrevino un infarto mortal, que nos dejó estupefactos a propios y extraños. Un gran vacío dejó a familiares, amigos y a la gente combativa de ambas comunidades.

Mudarra y Alexis fueron grandes amigos y cuando referíamos la anécdota en alguna reunión de amigos, Mudarra soltaba la carcajada y le decía, tremenda vaina me echaste y Alexis le repostaba con su habitual humildad, bueno chico, yo no soy dueño de emisora, apenas me defiendo como locutor y si me botan de Radio Guanipa, hasta Calazán me puede dar un chancecito. ¿No es así Cheo? Elemental mi querido Watsón. Entendible, por lo demás la previsión de Alexis. ¿O no?

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En una oportunidad me tocó ir en la tardecita a Radio Guanipa 13.50 AM para grabar un programa de opinión (El Pueblo Pregunta) que se transmitiría el otro día en diferido, ya que el moderador no podía hacerlo en vivo por motivos de viaje y me pidió el favor para grabarlo con anterioridad, a lo cual accedí gustosamente. Llegamos bordeando las 6 PM, había que esperar que el operador se desocupara, ya que en ese preciso día, salía al aire por primera en vez en la emisora un noticiero. No hay problemas. Esperamos.

Los locutores que sacarían al aire el noticiero eran nada más y nada menos que los experimentados y excelentes locutores Agustín Blanco y Olafo Medina, ambos amigos, pasamos a la cabina, saludamos y nos invitaron a quedarnos en el compartimiento. Cantan Play y arrancan el primer segmento bajo la mirada escrutadora del director de la emisora, todo sale a pedir de boca. Pausa, comerciales y de nuevo al aire con la segunda y última parte. Faltando poco para concluir, Olafo dice con su inigualable voz. Y… nos vamos con las noticias internacionales, dejando el turno a Blanquito, quien dice con su inmejorable voz y excelente dicción, “Desde Margarita nos informan”. ¡Tragedia! el director se puso las manos en la cabeza, mandó a cortar, se salió molestó de la cabina y Agustín sin inmutarse, soltó una risa pícara, sacó una mulita que nunca le fallaba en el bolsillo trasero del pantalón, se echó un trago y nos dijo. “Es que estaba seco, no veía y el papel se me estrapapeló”. Cosas veredes Sancho, amigo.
Son anécdotas de las cuales puedo dar fe. Los personajes mencionados son de la vida real. Unos viven y otros desafortunadamente desaparecieron físicamente, pero forman parte de la memoria colectiva de la ciudad, contribuyen y han ayudado en buena medida con el desarrollo de nuestra generosa Mesa de Guanipa, negarlo sería una gran mezquindad. Historia que relato con algo de fábula para no mencionar por su nombre de pila, por razones obvias, algunas nulidades engreídas. Ustedes, son inteligentes y me entienden. En todo caso es una humilde contribución para la preservación de nuestra memoria histórica. ¿Vale?

jueves, septiembre 14, 2006

Personajes de mi pueblo

“No les puedo asegurar la verdad, pero
como me lo contaron se los cuento”
Scott.
En el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez Rodríguez, dictaron un decreto que sancionaba con 48 horas de arresto aquellos conductores que desarrollasen velocidades mayores de 80 Km/ph en las áreas extraurbanas. En una oportunidad Emersón Camero se dirigía a El Tigrito a una reunión urgente, cuando pasaba cerca de los silos de AGUANCA una patrulla de la Inspectoría de Transito Terrestre lo emparejó y le solicitó que se estacionará a la derecha. “Ciudadano, acaba de violar el decreto número XX ¿Porqué? pregunta Camero y el fiscal le dice que se desplazaba a una velocidad mayor de 80 Km. y lo conmina a que lo acompañe a su comando. Camero con su proverbial humildad, trata de persuadir al fiscal y este no entiende de razones. Entonces le dice en tono enérgico: “Amigo, acompáñeme que está detenido y punto. ¡Ay vaina! Le dice Camero, entonces mejor vamos a la Prefectura que es la facultada para aplicar la sanción y obligada a que se le dé estricto cumplimiento al decreto que usted alude.

Llegan a la Prefectura, Camero saca la llave del despacho, pasa, ocupa su asiento de Prefecto, invita al fiscal a sentarse y le dice. Bueno, amigo en que quedamos. El fiscal todo confundido reconoce el tremendo error. El fiscal se había estrellado contra el mismísimo Prefecto. Una disculpa y bueno…Uds. conocieron a Emersón Camero en el gobierno. Todo un caballerazo y las cosas no pasaron de allí. Amigos y más nada. Me lo contó Chungo Abreu.

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Cuentan los adultos contemporáneos que el primer servicio de Aseo Urbano Domiciliario de El Tigre, lo presto don Manuel Salvador Márquez, el popular “Pipe sucio” Este pintoresco personaje, que se decía descendiente de los indios apaches norteamericanos, hablaba ingles perfectamente, cuestión que aprovechaba para reafirmar su origen gringo. Durante su larga existencia, se dedicó a botar la basura de los vecinos en su vertedero particular detrás de La Flint, hasta que las fuerzas físicas lo acompañaron. Para esa dura y desagradable tarea que le proporcionaba los recursos para sobrevivir, utilizaba un rústico carretón que empujaba con sus propias manos. Por ese servicio cobraba la módica suma de Bs. 0,50. A medida que la ciudad fue creciendo y tenía que ir más lejos el popular “Pipe sucio” exclamaba: “El Tigre se me está haciendo muy pequeño” ¡Claro! lo que se le reducía era el espacio para depositar los desechos sólidos, como se conoce hoy la basura, ya que la ciudad se expandía hasta los sitios que utilizaba como vertedero y tenía que ir más lejos.

La basura es nauseabunda, asquerosa, fétida, repugnante, pero hoy, es tremendo negocio. Observen el entorno. Hasta el alcalde pretende competir con la empresa concesionaria del servicio.

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Cuando se inició la fundación de Barrio Ajuro, en la zona noroeste, el que prendió la mecha construyendo el primer rancho en el “Hueco e’ la cuchara” oficialmente hoy, el callejón Urdaneta, fue el pequeño Florencio Maurera, conocido popularmente como “Mata e’ coco”. Todo el mundo sabe que los esbirros de la Seguridad Nacional no tenían miramientos con nadie y como la zona estaba reservada para la Industria Petrolera era terminantemente prohibido levantar viviendas en el área. “Mata é coco” construía de noche y en el día llegaba la temible SN y le derrumbaba el rancho. Fue tanta su tenacidad que los esbirros, molestos de la misma rutina, preguntaron quien era el “arrecho” que no respetaba la orden de no construir y la gente les contestaba, entre ellos Florencio: “Bueno, ese rancho es de Mata e’ coco” salían a buscarlo para detenerlo, castigarlo y escarmentarlo. Nunca lo encontraban, mucho menos lo detuvieron. ¡Claro! buscaban un hombre alto, acorde con el apodo. Lo que desconocían los oficiales de la SN, era que al “Mata e’ coco” le habían colocado el motete para burlarse de su pequeña estatura. Dios sabe lo que hace.

¡Albricias! Para los amigos y vecinos de Florencio Maurera. Esa ocurrencia del apodo evitó que fuese identificado, detenido, torturado y hasta desaparecido, como era la práctica del régimen Pérezjimenista. En síntesis, “Mata e’ coco” Fue el fundador del célebre callejón Urdaneta, conocido popularmente como el “Hueco de la cuchara”. Pregúntenle al quebraito Arturo que bastante pulió hebilla al son de la cumbia en la taguarita de Ismael, donde perdió más de una bicicleta. La paganini: La bodeguita de Ramón Array. Era pa’ coge palco.

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José Troncoso, de familia dominicana que nació en el Puerto de Veracruz el 20 de septiembre de 1932, hoy vive en Ciudad Bolívar me llama para decirme: Amigo Cheo, leo sus columnas acerca de los personajes de El Tigre en el diario el Progreso y me encantan. Llegue a El Tigre a la edad de 9 años. Nací en Veracruz, a los 5 años mi familia volvió a Santo Domingo y luego cuando tenía 9 años llegamos como polizontes en un barco al puerto de Guanta, que para ese tiempo era el menos resguardado y era el predilecto de los contrabandistas. No conozco Veracruz, pero si conocí a El Tigre porque llegue a esa pequeña población en el año en el año 1941, viví 14 años, fui chofer de los primeros autobuses que prestaron servicio hasta San Tome, me familiarice con muchas cosas, entre otras, recuerdo el hotel Polo Norte de don, Franco Lander, el cine Mundial en la punta de la calle Orinoco, dónde luego funcionó la escuela “Cova Maza” y una vez que la concentraron en la Escuela “Simón Rodríguez”, derrumbaron la vieja edificación y construyeron la sede de la Comandancia de Policía y en la parte trasera instalaron la Inspectoría de Transito Terrestre, bueno, imagínate. Mire, le cuento que era muy aficionado al cine, la película de Simón Bolívar fue larguisima. Entramos a las 7 PM y salimos a las 12.30 AM. La gente que asistía a los espectáculos cinematográficos era muy violenta, destruía los asientos, las luminarias y cuanta cosa encontraba por el medio cuando se disgustaba por un corte (Robaban, decía uno) o la película no le gustaba.

En una oportunidad, en medio de una gran publicidad, estrenaron en el cine Principal, la cinta cinematográfica “Arriba las mujeres” la sala se lleno, a la gente no le gusto, era malísima, la protesta fue tan violenta que el vehículo de don Roberto Bonaguro, un lujoso Ford Blanco convertible, que estaba estacionado frente al cine, lo secuestró una turba, lo llevaron empujado hasta la punta este de la calle Bolívar, más o menos dónde está el CC Díaz y le prendieron fuego. Pérdida total

Don Roberto Bonaguro no formó mayor escándalo, las cosas no pasaron a mayores y la vida siguió igual.

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Creo que estás cosas son verdad. No les puedo asegurar que lo sean. Las cuento como me las contaron. Lo importante es que los personajes que aquí mencionamos existieron algunos, otros existen, formaron y forman parte de la historia menuda de la ciudad. Mi intención es que, sin pertenecer a la elite ilustrada, esta pueda tomar debida nota de ellos e incorporarlos al riquísimo acervo histórico de nuestra metrópoli y podamos todos juntos conservar la memoria histórica del pueblo que nos vio nacer. Creo que vale la pena. ¿O no?