miércoles, junio 30, 2010

Personajes de mi pueblo: Alexis Francisco Pino Pino

El filósofo es un hombre que desea discernir la verdad
Platón (428-347 a.C.)
Filósofo Griego

Francisco Pino, el popular “Francisquito”, quien murió en el año 1982, fue vendedor en 3 mercados municipales del casco viejo. A este insigne trabajador le sobreviven su viuda Carlota, la cual es oriunda de Carúpano y sus hijos Josefina Lic. en Administración, Nancy Lic. Educ. Alexis comerciante, Argelis Lic. Educ. y Danubis la cual se desempeña como asistente administrativa. Llegó al pueblo de El Tigre en la década de 1940, construyó su casa en la 7ma. carrera sur Nº 106 – era zona despoblada para la época – luego construyeron la Plaza Bolívar en el frente de su casa y su residencia quedó en todo el centro de la parte sur de nuestro monumento histórico. Hoy una zona comercial por excelencia y las casas de familia que sobreviven al desarrollo son pocas, entre ellas la de la Familia Pino Pino. Doña Carlota, se resiste a mudarse de la casa de su vida. Es el sentido de pertenencia que posee todo ser humano, lo que seguro, la mantiene firme en el hogar que fundo junto a su esposo. Fácil de entender.

Alexis Francisco Pino Pino, el tercero de sus hijos, heredó de su padre la vocación por el comercio. El viejo “Francisquito” como buen sucrense, desde que llegó al pueblo se dedicó a la venta de legumbres, víveres y verduras. En principio tenía un puesto en el primer mercado que se construyó en el pueblo y que estuvo ubicado en la avenida 5, dónde por muchos años funcionó el taller de tornería de don Gastón Bellaville, después el mercado fue mudado a la calle Guevara Rojas y le fue asignado por la municipalidad su puesto, hasta que se edificó el de la calle Miranda y allí, por derecho adquirido, también le cedieron un puesto, el cual en sus últimos años de vida trabajó con su hijo Alexis Francisco Pino Pino, que lo continúo trabajando para con los pocos ingresos que reportaba, contribuir con los gastos familiares. El edificio de la calle Guevara Rojas, luego fue vendido, durante el ejercicio de la Presidencia Municipal del Dr. Adalberto Carrasco Mata, al señor Vicente Zamora quien instaló un pilón por muchos años, hasta que fue expropiado, para la construcción del Mercado Turístico que todavía está vigente y en pleno funcionamiento. Esa es otra historia.

El puesto en el mercado de la calle Miranda, Alexis Francisco Pino Pino, lo vendió y con esos recursos, instaló un kiosco de periódicos y revistas en el jardín de la casa de sus padres, frente a la Plaza Bolívar. En esta actividad, Alexis lleva 10 años y posee una clientela cautiva y consecuente dónde destacan la gente de la Funeraria La Fe, la Constructora Tampa, el Colegio Simón Bolívar, los Profesores Brigido González, Narciso Lameda, los señores José Galviz, Oswaldo Rivilla, José Petit quien es el propietario de la Heladería La Plaza, los demás vecinos y transeúntes, los cuales, en la mañanita disfrutan de un excelente cafecito y además, pueden adquirir los Kinos, Triples Gordos, tarjetas telefónicas, refrescos, confiterías y hasta libros de colección. Hay de todo y para todos.

Alexis Pino está casado con la TSU Elida Josefina Almeida, quien forma parte del cuerpo Administrativo del IUTJAA y de cuya unión, por ahora, tienen una sola hija, la TSU en Administración Axelis Josefina Pino Almeida. El rancho está ardiendo, nos confiesa Alexis con una sonrisa picarona. Ellos poseen su casa propia en la cuarta calle sur Nº 122. El kiosco, que también es propio e instalado en terreno de la familia, abre sus puertas a 6 AM hasta las 12.30 PM y luego de 5 PM hasta las 8 PM. En las tarde la clientela se reduce a la chiquillería que visita La Plaza Bolívar, a pesar del estado de abandono, en que la tiene sumida la indolencia del gobierno local. Justo es reconocer que tiene vigilancia permanente de la Policía Municipal cuyos agentes son sus primeros clientes en la mañana. Esa vigilancia es excelente, pero no basta. Hay que mejorar el medio ambiente, las caminerías, el alumbrado y el ornato de la Plaza. Vendrán tiempos mejores. La esperanza es la última que se pierde.

Militante de la izquierda, Alexis Pino, formó parte de algunas organizaciones políticas de esa tendencia. En esa actividad política, fue fundador del Centro del Centro de Estudiantes del entonces IUTET, cuando formó parte de la plancha que encabezó el líder del PCV Hugo Castillo y la cual ganó las elecciones por estrecho margen, a una plancha, que lideró quien escribe estas cuartillas. La conformación del Centro se hizo por el método D’hondt, lo que permitió que la integración del Centro de Estudiantes, fuese compartido y plural. Eso no impidió que hiciéramos un trabajo mancomunado a favor de la masa estudiantil y la comunidad universitaria en general. Eran tiempos de tolerancia democrática. Hicimos buena, la sabia sentencia del Benemérito de las Américas don Benito Juárez “El respeto al derecho ajeno es la paz” trabajamos unidos, en paz y logramos obtener nuestros objetivos que nos eran comunes. El Prof. José Velásquez, que permitió la celebración de elecciones estudiantiles, las cuales el primer director Jesús Ruiz Luque, había obstruido obstinadamente, puede dar fe, que fue un proceso limpio, transparente y con gran espíritu cívico.

En su paso por las aulas universitarias, Alexis Pino, igualmente fue fundador del Teatro del IUTET, el cual tuvo un protagonismo importante, no sólo en la comunidad universitaria, sino también, en la colectividad tígrense y más allá de nuestras fronteras municipales. En la actualidad Alexis observa la política desde la barrera, continúa militando en la verdadera izquierda, tiene serias dudas de que el actual proceso político este enmarcado en la izquierda democrática en el cual creyó, cree y creerá. Nuestro personaje es un estudioso de las corrientes políticas universales y en las civilizadas, pedagógicas e instructivas discusiones, que se presentan en el kiosco, en sus intervenciones, deja constancia de su profundo conocimiento filosófico, doctrinario e ideológico de las ideas que defiende en el campo de la izquierda. No se cree dueño absoluto de la verdad, discierne sobre la verdad. Respeta la opinión de los demás aunque no las comparta y siempre aspira reciprocidad. Eso es lo civilizado.

No hay dudas. Alexis Francisco Pino Pino. Es todo un personaje de nuestra ciudad. Trabajador, estudioso y disciplinado, es del tipo de tígrense madrugador. Antes de las 6AM, todos los días de la semana, está en el kiosco. No hay clima u obstáculo que lo detenga. Es la forma de ganarse la vida decentemente y lo hace con orgullo y entusiasmo. Es el kiosco de revista por excelencia en los alrededores de la plaza Bolívar y un sitio de encuentro para muchos citadinos. En estos destellos, dignificamos estos trabajadores informales, los cuales cumplen un horario más formal, que otros asalariados que prestan servicio en actividades llamadas formales. Es cuestión de observar la realidad con atención. La necesidad obliga y lo más importante. El que tiene tienda la atiende y Alexis atiende su tiendita.

Estos ciudadanos y sus clientes que son muy populares, notorios y polifacéticos, merecen una consideración especial, porque con su accionar diario, enriquecen nuestras historias urbanas y nosotros los colocamos en la palestra pública con la firme aspiración de que los eximios escritores, historiadores y cronistas de la ciudad, cuando decidan escribir la verdadera y autentica historia local, los incluyan en el disco duro de nuestra memoria histórica. Ellos también hacen historia. Dígalo allí, Moriche.





sábado, junio 26, 2010

Hotel Primero de Mayo

La patria no es la tierra. Sin embargo, los hombres que la tierra nutre son la patria
Rabindranath Tagore (1861-1941)
Poeta, y filósofo indio.

Es un modesto hotel, el cual fue fundado en la década del 50 por el lusitano José Da Silva, luego fue heredado por su yerno, Alberto Fernández quien en el año 1971, se lo vendió a su paisano, Joao Da Roche que ya tenía algunos años trabajando el ramo de las panadería en Anaco. Al adquirir el hotel vendió y se vino a El Tigre con toda la prole. En la zona dónde está ubicado el hotel, por muchos años y hasta que fue construido el antiguo Terminal de Pasajeros, en la esquina noroeste de El Luchador, fue el lugar predilecto por los chóferes de autobuses para cargar y descargar los pasajeros de las rutas extraurbanas. Era el Terminal de Pasajeros a cielo abierto, lo que le procuraba un gran movimiento a ese espacio geográfico y por ende proveía de una gran clientela al Hotel Primero de Mayo. El Tigre estaba en proceso de consolidación como ciudad. Eran tiempos de un arroz a la cubana a Bs. 1, frías a Bs. 0,50, Pepsi a Bs. 0,25 y una moneda efectivamente sólida. El poder adquisitivo del bolívar era colosal con relación al actual.

El Hotel Primero de Mayo, cuenta con unas 24 habitaciones – ahora todas tienen aire acondicionado – el carácter popular, le permitía en sus primeros años, ofrecer las habitaciones con ventilador por el módico precio de Bs. 8,oo de los de antes, que no eran fuertes ni débiles, sencillamente eran bolívares con un gran poder adquisitivo. El señor Joao Da Rocha, el cual lamentablemente falleció en el año 1987, desde que asumió la administración, gestión y atención del negocio, contrató poco personal. El servicio estuvo y está a cargo de la familia. La esposa Rosa Augusta de Jesús, que hoy está jubilada, le pasó el testigo a los hijos. María Natalia, Paolo Jorge, Joao Manuel, María Teresa, María Herminia y José Luís. Ellos conocen la actividad a la perfección, lo que les permite, desde que abren hasta que cierran, brindar un excelente y diligente servicio. Cada quien en su sitio y puesto de lucha. La rutina del trabajo ya forma parte de sus vidas.

Los únicos trabajadores, ajenos a la familia, que tiene el hotel son, Antonio Aguilar – no es cantante – quien es el recepcionista y la señora Cipriana Gutiérrez en el oficio de camarera. La clientela más asidua, continúa y constante es la de viajeros, vendedores foráneos y gente de paso, principalmente los brasileros que viajan desde Manaos y otras partes del norte de ese gran país hasta las playas orientales, las cuales le quedan más cerca que las de Río de Janeiro. También es el sitio de encuentro de los recolectores de patilla. El hotel posee un amplio estacionamiento y además ofrece el servicio de bar, restaurante, fuente de soda, televisión por cable, más la amabilidad, gentileza y cortesía de los dueños, lo cual lo convierte en el espacio predilecto para esos trabajadores del campo, los cuales tienen que esperar el pago de su salario el cual cobran diariamente. No hay personal fijo en la recolección de patillas. Chivo muerto, chivo pago. Un amigo que visita todas las tardes la barra del bar y hasta que cierran a las 9PM, es el jubilado de la industria petrolera Oswaldo Guerra. Unas frías, la cena y una buena cotorra de lo humano y lo divino con los portugueses y algunos amigos, le liberan el estrés. Luego se retira a su casa, para entregarse a los brazos de Morfeo, con gran tranquilidad. El Lic. Neuman Cedeño, quien es su compadre y lo conoce desde muy atrás, dice que “a ese negrito, le encanta un portugués”. ¿?. Ellos son compadres y se entienden muy bien.

Los años que la familia Da Roche tiene en El Tigre, la relación con los demás miembros de la colonia lusitana y la vocación de servicio que los caracteriza, les ha granjeado la confianza del gobierno de su país de origen y también la de sus compatriotas en la zona sur del estado Anzoátegui, al extremo de que, para los efectos de los procesos electorales, las boletas de votación llegan al Hotel Primero de Mayo y el negocio, se convierten de hecho en un consulado portugués subrogante, del oficial ubicado en Caracas. Es gente humilde, trabajadora, laboriosa, disciplinada y siempre dispuesta, a dar el todo por el todo por ser útiles, sin buscar reconocimientos especiales. En el deporte, como buenos europeos, su gran pasión es el fútbol. María Herminia, que contrajo nupcias con su paisano Manuel Da Silva Cardoso, poseen dos hijos. La Ing. Mariela y Ricardo “Cuqui” Da Silva, que ya es regular de la selección nacional sub-20 de Portugal. En el próximo mundial, no podemos descartar tener un jugador, que aún cuando defienda los colores de la selección portuguesa, es nacido, criado y formado en El Tigre ¿por qué está en Portugal? Es una historia larga que sólo pueden contar con propiedad y conocimiento de causa, Manuel y María. Lo importante, trascendental y fascinante es la firme esperanza que tenemos de contar con un tígrense en un Mundial de Fútbol. Demos tiempo al tiempo “Cuqui” es un gran prospecto. Estamos en la jugada.

La colonia portuguesa que llegó, cuando se abrió la inmigración en Venezuela a finales de los años 40 y la década de los 50, vino a trabajar y, a contribuir con su esfuerzo, dedicación y empeño al desarrollo de nuestra patria. Las generaciones de portugueses que fundaron, consolidaron y hasta el día de hoy, mantienen con las puertas abiertas al Hotel Primero de Mayo, podemos afirmar sin temor a equívocos, han trabajado y trabajan con ahínco, fervor y mucha disciplina, para contribuir desde ese popular negocio con el desarrollo económico, social, cultural y deportivo de El Tigre. Los portugueses han nutrido nuestra tierra, nuestra tierra los ha nutrido a ellos y eso los convierte en compatriotas. Los hijos de lo primeros inmigrantes portugueses son nacionales. Los venezolanos, nunca lo olvidéis, somos multiétnicos.

En estos humildes destellos, los consideramos personajes destacados de nuestra ciudad. Ellos han enriquecido y enriquecen la historia del pueblo. Eso obliga e indica a nuestros eximios escritores, cronistas e historiadores locales que no los deben olvidar a la hora de escribir la verdadera y autentica historia de la ciudad e incorporarlos, con todos los honores, al disco duro de nuestra memoria histórica. Es un compromiso con la verdad de nuestro pasado. Goooool de Portugal.


jueves, junio 17, 2010

Personajes de mi pueblo: Orlando y Yosmer – Barbería Tropical

El hombre se auto realiza en la misma medida en que se compromete al cumplimiento del sentido de su vida
Víctor Frankl (1905-1998)
Escritor y siquiatra austriaco.

Oriundos de la ciudad, orgullosos de haber nacidos en La Urbanización 23 de enero, la rebautizada y conocida popularmente como “La Charneca” e hijos del matrimonio sucrense integrado por el señor Luís Marcano (+) quien fue trabajador del MOP y Elsia de Marcano, los hermanos Orlando y Yosmer son barberos autodidactas y desde la barbería Tropical, que fundaron con el dinero de sus ahorros en el año 1986, luego de hacer breves pasantías por las barberías La Mundial de Asdrúbal Chanmel (1 año) y La Principal de Ulises Requena (6 años), forman un dúo muy dinámico y de postín que se han posesionado de una clientela tan numerosa y consecuente, que desde la hora que abren sus puertas a las 8 AM, todos los días de lunes a sábado y, hasta bien entrada la noche, el local permanece muy concurrido y, con un ambiente cálido, alegre y de gran camaradería. En la gráfica que acompaña esta crónica puede observarse a Orlando y Yosmer, al igual que a Belkis en plena faena. La barbería Tropical, desde su fundación, está convertida en un sitio de encuentro por excelencia en la ciudad. Los que la visitan, aparte de disfrutar de un excelente servicio, se divierten de lo lindo y salen más informado que los ven y oyen los noticieros de la BBC de Londres.

La Barbería Tropical que abrió al público en la Avenida Francisco de Miranda en el edificio dónde funcionó Líbano TV, de don Antonio Mawad, permaneció allí por espacio de 14 años y luego en el año 2000, fue mudada a un local que construyó el mismo propietario, en la 4ta. carrera sur. Orlando y Yosmer, alquilaron ese nuevo local, buscando mayor comodidad y confort para la clientela. Lo lograron. Un local más amplio y con mayor facilidad para estacionar vehículos. La clientela, consecuente e inteligente permaneció fiel, constante e in crescendo. Hoy por hoy, es una de las barberías, más visitadas de la ciudad. No importa dónde estén, la gente los sigue por la calidad del servicio que prestan y el fulgor que le imprimen al ambiente mientras hacen su trabajo. La información, el chisme, el cuento, el chiste y los comentarios picantes están permanentemente en el ambiente. Cortan con la tijera, la navaja y… la lengua, adiciona el Técnico Electricista José García que los conoce desde la infancia.

En la Barbería Tropical, el cliente se informa de lo más mínimo que sucede en la ciudad. Orlando y Yosmer, tampoco se paran en capitulo para revelar los pecados de personajes públicos y privados, a los cuales pareciera, les mantienen un seguimiento y vigilancia permanente. Ellos dicen que son receptores y como no son escaparate de nadie, los revelan con la prudencia del caso y, que por razones éticas, no revelan el nombre de los pecadores. En el círculo de la barbería, también se han especializados como consejeros matrimoniales, financieros y orientadores de conductas. Los clientes les cuentan sus guayabos, problemas de trabajo, económicos, familiares y les piden consejos y opiniones. Ellos escuchan con atención y hacen las recomendaciones pertinentes, siempre reflexivas y sensatas en cada caso. En el mundo financiero no prestan dinero, sólo dan gratuitamente los consejos. En materia de amor son mejor que Corin Tellado. Todos, los consultantes, salen satisfechos con sus orientaciones. Imagínense, que Orlando y Yosmer lloran muchas veces con los sufridos clientes que les cuentan sus problemas sentimentales. Aunque usted no lo crea. Tienen una sensibilidad especial y las lágrimas les brotan con una facilidad pasmosa. Es para coger palco.

Orlando se inició en el oficio primero, estudiaba 4to año de bachillerato y decidió retirarse e incursionar en la actividad del corte de cabello. Yosmer se incorporó dos años más tarde, ya que, atendió el llamado del clarín de la patria. Fue a cumplir el servicio militar. En 18 meses de servicio en la Policía Naval, egresó con el grado de Cabo Primero en el año 1980. En la actualidad, Orlando con su esposa Nancy García, posee 4 hijos. Alsinol que es Ing. Industrial, Orlando quien estudia en el IUTJAA, Nancy estudiante de Ing. Mecánica en la UNEFA y Rolando a punto de concluir el bachillerato. Yosmer que contrajo matrimonio con la joven Yuleni, la cual conoció, cortejó, galanteó y conquistó, cuando trabajaba en el Banco Venezuela, tiene 2 hijos. Vanesa Carolina que cursa el último año de derecho y Yosmer que está por culminar el bachillerato. Toda la inversión y gastos familiares, los han sufragado íntegramente pelando cabezas, según expresan coloquialmente otro dúo dinámico integrado por José Vicente y Jean Carlos. Ellos son clientes y los conocen bien.

Cuentan ellos mismos (Orlando y Yosmer) que cuando Yuleni trabajaba en el Banco, Yosmer les rogaba a los clientes le permitieran hacerle los depósitos bancarios. Ella pensaba que manejaba un negocio con gran movimiento financiero, porque los depósitos eran copiosos y constantes y, que ganaba dinero a raudales y él pensaba que ella, era hija de un rico, ya que su padre Víctor Marín, era empresario de la construcción. Yosmer comenta risueño que el padre, incluso le decía a su joven heredera: “ese muchacho es el que te conviene”. ¡Pura ilusión óptica! La realidad demostró más temprano que tarde que las apariencias eran engañosas. Falsos espejismos. Ambos eran y son obreros solventes cómo nos ilustra el general Luís García y, hasta hoy han tenido, que echarle ganas a la vida para lograr vivir, como en efecto viven, decorosamente. Una muestra más de que, no todo lo que brilla es oro.

Orlando cuenta, que un joven llegó un día a la barbería y le exigió un corte moderno, el llamado cresta de gallo, le hizo un trabajo de filigrana y le quedó hermosísimo. Entonces el adolescente, le preguntó ¿Hermano que le parece si ahora me pongo unos salcillos en las orejas? ¿Y porqué tú me preguntas eso? inquirió Orlando. El joven le responde. Es que quiero saber su opinión, ya que usted, me aseguró el Profesor Neuman Cedeño, es veterano. ¡Así es la cosa! exclamó. Entonces, te pregunto, chamo ¿A quién te quieres parecer a tú mamá ó a tú papá? El joven le respondió ipso facto. A mí papá. Entonces no te pongas salcillos y anda con Dios. Ok. gracias y se marchó. Los clientes que estaban en la barbería celebraron la sabia e inteligente respuesta de Orlando, pero quedaron con una duda ¿Por qué el Profesor Neuman Cedeño asegura que Orlando es veterano? Hasta el sol de hoy, nadie ha podido despejar la incógnita y él tampoco se preocupa mucho por aclarar el asunto. El que calla otorga.

En los 25 años de actividad por la barbería Tropical, han desfilado muchos profesionales de la tijera y estilistas entre los cuales se cuentan, El colombiano Nelson Novoa, Salvador González, Diógenes Guilarte, José Marcano, María González, Rosa Ceballos y los actuales Salnier Colmenares (Cataco) y la voluminosa Belkis, la cual algunas veces agarra vacaciones prolongadas, pero como la buena hija, siempre regresa a casa. Entre la clientela se cuentan figuras históricas de la ciudad cómo Omar Gener (+), hijo del siempre bien recordado ex Presidente Municipal (1960-1961) Miguel Gener (+), el cual coincidencialmente, fue el primer cliente que atendieron tanto Orlando como Yosmer, Asdrúbal García (+), el gocho Adelmo Duran (+), el Prof. José Antonio Arias Reyes (+), Pedro Lara (+) el Cronista Oficial de la ciudad, don Gustavo Perdomo, el Gerente General de La contratista petrolera, Mister Dough Flint (+), otros de la generación intermedia cómo el Lic. Héctor Enrique Cordero, el Dr. Jesús Ramón Arriojas Barrios, el ganadero Pedro María (El chino) Lira Rondón, el empresario Henry “Nenerina” Hernández, Oito Lira Rondón, el concejal Yulen Rodríguez, los cantantes Teo Galíndez, Ignacio Rondón, el Técnico Electricista José García, los hermanos Capizzi, Freddy Lara, Alberto Brazón, María Phillips, Rafael Vegas, los Profesores José “Nene” Hernández, José Martínez y José Vicente Lira Rondón, quienes vienen periódica y especialmente del estado Carabobo dónde residen, a cortarse el pelo con sus barberos exclusivos en La Tropical en El Tigre. También los Ingenieros Carlos Alberto Salazar que se acerca desde Caracas, Maikel José Salazar que viaja especialmente desde Puerto Ordaz hasta aquí a cortarse el cabello y José María (Cheito) Salazar Fermín, que cuando viene de México, a pasar vacaciones al pueblo, los visita para requerirles sus especializados servicios. Mención aparte, merece El Peluche Eduardo Silva Castillo, un alto ejecutivo del mundo financiero, que es el cliente más exigente de la historia de la barbería. En vez de un corte de pelo, aspira una cirugía. Pretende que lo pongan bonito. Orlando y Yosmer, dicen que no son cirujanos, son barberos, tampoco santos para hacer milagros y sólo logran, mediante un esfuerzo sobrehumano, titánico y descomunal, dejarlo un pelito menos feo. Freddy Lara quien es asiduo visitante de la barbería, dice que a este señor lo busca, como palito e’ romero, el Gran Combo de Puerto Rico. Vaya usted a saber para qué.

Estos populares personajes y sus clientes, no sólo forman parte de la historia de la ciudad, también la enriquecen y como la mayoría de los vecinos de El Tigre, de todos los estratos sociales, han puesto “sus” cabezas bajo “sus” diestras manos, desde estos humildes destellos, los tratamos de ubicar en su justa dimensión, a los efectos de que, cuando los eximios cronistas e historiadores locales, cuando decidan escribir la verdadera y autentica historia de la ciudad, no los olviden y los incorporen al disco duro de nuestra memoria histórica. Los barberos prestan un servicio que por elemental no deja de ser esencial para el desarrollo armónico de la ciudad. Ellos también existen y son importantes en la dinámica diaria de la ciudad. En el caso particular de los hermanos Marcano, son personajes autorrealizados, que se comprometieron con ellos mismos a darle sentido a sus vidas y lo han hecho con creces. Honor a quien honor merece.



viernes, junio 11, 2010

Bar Restaurant Las Palmas (Joaquín Álvaro Dos Reis)

Haz lo que puedas, con lo que tengas, donde estés
Theodore Roosevelt (1858)
Estadista estadounidense.

El italiano Eddy Di Pascuali, quien vino de La Guaira y un señor de apellido Briceño, en sociedad construyeron varios locales en el naciente pueblo de El Tigre. Entre esos locales está la histórica esquina de El Luchador y el Bar Restaurant Las Palmas. Una vez que los socios disolvieron la sociedad, en la repartición de bienes a Di Pascuali, le tocó la propiedad del edificio que acoge al Bar Restaurant Las Palmas. Lo colocó en venta y don Manuel Díaz Braz, el dueño del Castelo Branco hoy, El Castelo, C.A que está al lado, lo adquirió por Bs. 80.000,oo, que para la época, no eran fuertes, ni débiles, eran bolívares de verdad con un gran poder adquisitivo. En ese tiempo el que cantaba millón era rico, ahora cualquiera es millonario, pero no rico. La devaluación de la moneda nacional liquido ese sueño. Hay que echarle ganas para ser un millonario rico.

Manuel Díaz Braz, quien era propietario junto a su hermano Antonio, del Bar Restaurant Castelo Branco, le arrendó el local a una sociedad compuesta por sus conciudadanos Víctor Ferreira, Manuel Almada, José Da Silva y Joaquín Dos Reis, los cuales fundaron El Bar Restaurant Las Palmas. Estos lusitanos, con el tiempo se dividieron, cada uno montó tienda aparte, cedieron la firma comercial a Juan Núñez De Sousa y los dos últimos permanecieron en el pueblo como trabajadores en el Bar Restaurant El Luchador. Los portugueses, son gente de trabajo y de una gran solidaridad entre la gente que integra su prolija colonia en la ciudad. Ellos son lusitanos y se entienden.

Don Joaquín Dos Reis, que ya tenía 10 años en Venezuela, decidió invitar a un hijo que permanecía en Portugal para que probara suerte en esta tierra de Dios. El joven Joaquín Álvaro Dos Reis, que había nacido en el pueblo de Campanario – Regiao Autónoma da Madeira, el 7 de marzo de 1942. Este aceptó la invitación. No lo pensó dos veces. En su tierra la situación era crítica, apenas había alcanzado el tercer grado, no veía posibilidades de realización y embarcó. El día 6 de septiembre de 1957, llegó en barco por el Puerto de La Guaira, después de una travesía de 14 días. Allí lo esperaba el socio del padre, José Da Silva quien lo trasladó hasta El Tigre. Nunca lo pensó, pero había llegado para quedarse y se quedó.

Estos inmigrantes portugueses venían a trabajar. Joaquín Álvaro Dos Reis, el mismo día que llegó a El Tigre, la ciudad que nació al calor de la industria petrolera el 23 de febrero de 1933, se inició como ayudante de cocina en el Bar Restaurant El Luchador. 7 años le correspondió alternar entre la cocina, la barra y la atención a los clientes en el rol de mesonero. Transcurrido ese tiempo, se le presentó a Joaquín una oportunidad para independizarse. Juan Núñez De Sousa, entregó el Bar Restaurant Las Palmas a don Manuel Díaz Braz, con el cual había hecho una sólida amistad y lo consideraba como su segundo padre. Asumió el arrendamiento y rectoría del Bar Restaurant Las Palmas, hasta el sol de hoy. Las Palmas es Joaquín y Joaquín es Las Palmas.

Joaquín Álvaro Dos Reís, desde el año 1964, ha dedicado su vida al trabajo diario, sin pausa y sobre todo mucha constancia. Ese modesto negocio, que quedó y queda entre las 2 firmas comerciales (El Luchador y El Castelo Branco) los cuales explotaban y explotan el mismo ramo comercial y ya estaban consolidados, no le permitían una competencia en igualdad de condiciones. Había que hacer una gran inversión, para consolidar el punto. Joaquín, no tenía capacidad financiera, pero poseía la voluntad, las ganas de trabajar y tomó una decisión. Lo convirtió en el “sitio de los pobres”. Desde ese momento hasta hoy, es el lugar preferido de los visitantes de las comunidades indígenas y mucha gente de Cantaura que venía y viene a hacer sus diligencias a El Tigre, entre ellos Antonio “Palmita” Palma quien fue el líder de AD en el municipio Freites por muchos años, la familia Medina y la emblemática Tamanaico. En ese establecimiento comercial, no hay, ni hubo aire acondicionado, siempre ha sido popular y al aire libre. En el corazón de la ciudad es el Bar Restaurant de lo pobres y más humildes. Joaquín hizo lo que pudo, con los medios que tenía y en el lugar que tenía. No logró riquezas, pero ha logrado vivir feliz hasta hoy.

En la actualidad el Bar Restaurant Las Palmas es atendido por una trilogía de Joaquínes. El padre, el hijo y el nieto, quienes aparecen en la gráfica que acompaña esta crónica. En los 46 años de funcionamiento las cosas, no han variado. El mobiliario y equipos de trabajo se mantienen inalterables. También una rockola marca Seeburg la cual sonaba 5 discos por un bolívar y ahora 4 por 500 con una colección musical compuesta esencialmente por música criolla, colombiana y mexicana, las infaltables frías, ron del barato, almuerzos a precios solidarios, café, refrescos y chucherías, nada de escosés. Es muy caro y la clientela de Joaquín en Las Palmas es de origen humilde. Eso sí, trabajadora, laboriosa, honesta, alegre, entusiasta y muy responsable. En todos estos años, al frente del negocio, nunca ha tenido problemas con sus clientes. Joaquín ya los trata como familia.

En ese modesto, humilde y acogedor negocio de los pobres, Jesús Soler y doña María Guevara, trabajaron por espacio de 25 años. Uno mesonero y la doña en la cocina. Entre los clientes más asiduos estaban Juan Quijada que vendía cholas, Cruz Páez que ofrecía chinchorros a buen precio, el Br. García que trabajó en el MOP, el cual siempre usaba guayabera y portaba una pistola que se dejaba ver para infundir miedo y respeto. En El Tigre, siempre le fue bien, pero una vez se fue de rumba para Puerto La Cruz y no lo perdonaron. Le dieron una golpiza y le quitaron el arma. En tiempos de crisis económica severa, en Las Palmas, siempre hay nuevos clientes. Las gélidas a precio de gallina flaca, los atraen. Entre los nuevos clientes destacan el barbero profesional Daniel Colmenares el popular Cataco, quien aprendió con Orlando y Yosmer de la Barbería Tropical no guardarse secretos y confiesa que ese negocio lo llaman de hace bastantes años “El Salivazo”, también el reportero Gráfico Ramón “Moncho” Bejarano, el poeta Aquiles Ojeda y el empresario Henry “Nenerina” Hernández, un trío de postín, los cuales cuando les falla el pitcher de turno, buscan resolverse y se ubican de acuerdo al bolsillo. No importa el sitio, lo importante es que estén baratas, bien frías y Las Palmas es el lugar adecuado. Es el sitio correcto para hacer rendir la platica ¡Salud!

El edificio dónde funciona el Bar Restaurant Las Palmas, es una de las infraestructuras que forman parte del patrimonio histórico de la ciudad. La firma comercial y el mismo negocio, también lo son y los lusitanos que han estado y están al frente han enriquecido y enriquecen nuestra historia urbana. En estos humildes destellos damos cuenta de ellos, los recordamos e intentamos colocarlos de nuevo en el tapete de la opinión pública a los efectos de que, nuestros eximios cronistas e historiadores, cuando escriban la verdadera y autentica historia de nuestra ciudad, los incorporen al disco duro de nuestra memoria histórica. ¡Bien vale la pena!





jueves, junio 03, 2010

Personajes de mi pueblo: Isidoro “Chichi” Socimo Gómez

Que no te espantes la pobreza; nadie vive tan pobre como cuando nació
Lucio Anneo Séneca (3 a.C. – 65 a.C.)
Filósofo latino.

Taciturno, circunspecto, pensativo, abstraído y meditabundo, camina o mejor deambula por las calles de la ciudad. Es Isidoro “Chichi” Socimo Gómez, conocido popularmente como “Chichi” Un mapire en el cual carga sus pertenencias, un palito para espantar algún perro rabioso y una vestimenta un tanto desaseada, eso sí, ajustada a su cuerpo un tanto atlético. En eso consisten los bienes materiales que posee este hombre un tanto misterioso, el cual forma parte nuestro panorama visual cotidiano en la ciudad. Pareciera trastornado mental, sin embargo al entablar conversación con él, nos percatamos que está más lúcido que muchos de los que se hacen los locos. Estos últimos son peligrosos. Continúe leyendo y saque sus propias conclusiones.

Preguntamos a “Chichi” Gómez ¿Dónde naciste? En El Tigre. ¿En qué sector? La Charneca. ¿En qué fecha? El 4 de abril de 1940. ¿Y Quiénes son tus padres? Mí papá, Domingo García, natural de Bergantín y mí mamá, Sabina Tomasa Gómez, oriunda de Irapa. ¿Dónde están? Ambos fallecieron. ¿Cuántos hermanos tienes? 3. ¿Cómo se llaman? Pedro, Candelario y Jesús. ¿Qué son y qué hacen? No sé. Respondo por mí. ¿Dónde estudiaste? En el Grupo Escolar “Estado Trujillo”. ¿Y después? No continúe y me puse a trabajar. ¿Qué hacías? De todo, como cualquier obrero. ¿Cuántos hijos tienes? 2 ¿Cómo se llaman? Isidoro Jr. y Yelitza Coromoto. ¿Dónde están ellos y la mamá? No sé, tiempo pasado. ¿De qué vives? De la caza y la pesca. ¿No ves? Me pregunta. Ciertamente vive de la caridad. ¿Dónde vives? En el ambiente. ¿Dónde duermes? En donde me agarra la noche. ¿Cuánto tiempo tienes caminando solitario por las calles? Unos 30 años ¿Alguien se ha preocupado por ti? Una vez la gente de FUNDACADEM y creo que fue la peor injusticia. Me administraban medicamentos que no me convenían. Eso quebró (la institución de salud mental) me dejaron libre. Esa fue la peor experiencia de mi vida. Su palabra vaya adelante.

Una persona que responde con rapidez, seguridad y hasta con nostalgia y molestia estás preguntas, no creo que esté tan trastornado o desquilibrado mentalmente ¿discapacitado mental? Tal vez. Es la pobreza crítica, espiritual y ausencia de autoestima que lo conviertió en indigente Tengo la convicción de que en este país rico, este tipo de pobreza, no tiene justificación. Estos seres humanos, nuestros hermanos y menos favorecidos por la providencia, deberían disfrutar de alguna ayuda o atención por parte de la mano generosa del gobierno, quien la extiende hacía otras latitudes y, pareciera abandonar a sus compatriotas más necesitados. Estos vecinos, con un poco de auxilio profesional y cuidado, pueden ser reincorporados a una vida normal y al proceso productivo del país. Es cuestión de intentarlo desde alguna instancia del estado. Estos indigentes que deambulan por las calles de nuestras ciudades, dejan ver claramente las feas verrugas en el rostro de nuestra hipócrita sociedad, la cual posee un estado que exhibe un frontispicio rico, rozagante, vistoso y deslumbrante. Hay que invertir en la gente e intentar resolver estos problemas sociales. Es una manera de defender y fortalecer los derechos humanos.

Estos personajes que vagan por las calles, que la gente pareciera ver como unos locos, no son tal cosa. Es un problema social que cohabita con una farsante sociedad y unos irresponsables gobiernos, que no se ocupan de atender estos casos con diligencia, prontitud, responsabilidad y una pequeña dosis de sensibilidad. En todo caso, estos personajes, enriquecen nuestras historias urbanas y nosotros desde estos humildes destellos, los intentamos colocar en el tapete de la opinión pública, con la firme esperanza de que alguna autoridad pueda ayudarlos e interesarse en atender sus carencias y, por otra parte, llamar la atención de nuestros eximios cronistas e historiadores, para que cuando escriban la verdadera y autentica historia de la ciudad, los incluyan en el disco duro de nuestra memoria histórica. Ellos existen y “existirán” mientras el estado no invierta en atender este tipo de pobreza crítica que golpea a muchos venezolanos. ¿Llegará el tiempo? La esperanza es la última que se pierde.

No hay que espantarse de la pobreza. En el país existe más de lo que reflejan las estadísticas oficiales. Ellos también son importantes. Nunca olvidéis que son nuestros pobres y como tal debemos aceptarles y ayudarles en todo lo que esté a nuestro alcance. Es un deber patriótico y humanitario. ¡Bien vale la pena!



jueves, mayo 27, 2010

Personajes de mi pueblo: Pedro Salazar

Los dioses ayudan a los hombres que se ayudan a sí mismo, y esto es mediante el trabajo
Publio Virgilio Marón (70 a.C. – 19 a.C.)
Poeta romano.

Venezuela tiene gente que trabaja. Cada quien en su ramo y nivel. No importa lo que hagan, lo importante es que lo hagan y lo hagan bien, en el marco de la ley y honestamente. Es el caso de don Pedro Salazar, el cual nació en El Tigre, exactamente, en la calle Aragua del Casco viejo, el 4 de octubre de 1948. Es hijo de una pareja autoctonísima. Pedro Ramón Pinto y María Victoria Salazar Oriundos de Atapirire, parroquia del municipio Miranda, cuya capital es Pariaguán “la tierra soñada” Reynaldo Armas, dixit. Nuestro personaje, estudio su primaria en el Grupo Escolar “Estado Trujillo” y curso hasta el 3er. año en el Liceo “Pedro Briceño Méndez” e inmediatamente se incorporó al mercado de trabajo como vendedor de vehículos en las concesionarias Ford, Chevrolet y Chrysler, oficio que desempeñó por espacio de 20 años. De esa etapa de su vida sólo le queda el recuerdo y la experiencia. Ni un carrito le quedó. Ironías de la vida.

Don Pedro Salazar, heredó de su esposa Faride Ruiz Arredondo, quien murió súbitamente al sobrevenirle un infarto fulminante, cuando vivían en Caracas en el bloque 10 de Propatria, 3 hijos. Pedro Mao, el cual es abogado, Mary Rosa, profesora de inglés y Wilmer Luís, Ing. en petróleo. Este último forma parte del Cuerpo de Bomberos Universitarios y además es docente en el Núcleo de Universidad Bolivariana en Caracas. Todos ellos, gracias a Dios y la constancia de sus padres, profesionales con sus hogares y familias formalizadas y dedicados al ejercicio de sus carreras en la capital. Mientras tanto don Pedro, continúa su vida laboral y se desempeña en la noche como vigilante del auto lavado “Montalva” que está ubicado en la avenida Rotaria y, durante el día, para no perder la tradición, práctica y costumbre como vendedor, ya tiene 15 años en la economía informal, primero vendió café, manjarete, empanadas y arepas rellenas, rubros que abandonó para dedicarse a la venta de frutas, verduras y hortalizas en su bicicleta de reparto. En los kioscos situados frente a la Estación de Servicios “La Confianza”, posee una clientela cautiva, dónde destaca la cariñosa, atenta y siempre codiciada y ambicionada, por los jóvenes de la tercera edad, Xiorelia Medina. Jesús “Chungo” Abreu persistentemente e incansablemente lidera el grupo. Pónganse los patines pa’ que me alcancen, dice con una sonrisa irónica.

Este insigne trabajador recorre las calles de la ciudad con su inseparable bicicleta de reparto – una vez arriba y otra llevándola de la mano – ofreciendo su mercancía, los clientes cuando lo ven, tienen la seguridad de que podrán adquirir frutas frescas y de excelente calidad. Don Pedro Salazar es un hombre de color, que usa gafas oscuras para controlar los efectos de los rayos solares, sin embargo, usa ropa ligera. Bermuda, franela y alpargata, son sus atuendos. Una característica, que lo distingue de los demás vendedores informales, que usan bicicleta de reparto es que la conduce con una rigidez excepcional y un rostro, que muestra una seriedad que le hace aparecer inaccesible. Las apariencias engañan. Es un hombre afable, atento y muy cordial con su clientela. Abórdelo, cómprele, verá y se convencerá.

Don Pedro Salazar quien ya forma parte del selecto grupo de los sexagenarios, sufre del mal de Parkinson. Él asegura que se le agravó, cuando en uno de sus habituales recorridos por la ciudad, le tocó ser testigo presencial de un espantoso accidente ocurrido en el área de la Pata de Gallina en la salida a Puerto La Cruz. Una gandola que venía a exceso de velocidad y su conductor en estado de embriaguez, arrolló a un vigilante que venía muy cerca de él en su bicicleta. El pesado vehículo, le piso la cabeza y el cuerpo saltaba antes de expirar. Esa terrorífica escena que vivió en vivo y el hecho de que se salva de milagro, le alteró de nuevo los nervios y desde ese día, la enfermedad que ya tenía controlada, se le agudizó. Es su percepción, ningún médico le diagnóstico ese mal, pero como no agarra mínima y tiene pulso de maraquero, no duda en afirmar que lo agarró el inglés James Parkinson, el galeno británico que describió por primera vez la “parálisis agitante”. El tiempo y los profesionales de la medicina especialistas en esta enfermedad, en su debida oportunidad, tendrán la última palabra. Dios proveerá para cancelar las consultas. ¡Por ahora! dinero ¡No hay!

Los dioses ayuden a don Pedro. El trabaja para ayudarse a sí mismo. No espera nada personal del gobierno, su única aspiración es que trabajen para que mejore la seguridad en las calles y logren minimizar o controlar la inflación. Con un costo de la vida tan elevado, bajan las ventas, se pierde la mercancía y el capital de trabajo, corre el grave riesgo de desaparecer. Ahorita mismo está a punto de quiebra. Es el lamento de un pobre, que según dicen, no llegan al cielo. Amanecerá y veremos.

Estos personajes que traemos a estos humildes destellos, forman parte de nuestro entorno citadino y cotidiano y, aún cuando pasan desapercibidos para muchos, por su laboriosidad, honestidad, constancia, dedicación y disciplina para el trabajo, también contribuyen con su granito de arena al desarrollo armónico de la ciudad y enriquecen nuestras historias urbanas. Esperamos que nuestros eximios historiadores y cronistas, cuando les corresponda escribir la verdadera y autentica historia de El Tigre, los tomen en cuenta y los incorporen al disco duro de nuestra memoria histórica. ¡Vale la pena!



miércoles, mayo 19, 2010

Personajes de mi pueblo: Israel “Pecos” Aguilera

El espíritu recto se regocija con el bien
y sufre con el mal
Marco Tulio Cicerón (106-43 a.C.)
Escritor, político y orador romano

Tígrense de pura cepa, Israel “Pecos” Aguilera, vino al mundo en la 6ta. Carrera norte, el 11 de agosto de 1957 y es el 6to. descendiente de uno de los tantos matrimonios, que llegó a este incipiente pueblo, en busca de mejores oportunidades. Esta pareja la formaban el guireño Jesús León Aguilera (+) y la señora Tomasa Pinto, oriunda de Tucupita, quienes además procrearon otros 7 retoños: Ramón, Nilsa, Antonio, Jesús, Alonso, Oswaldo y Nellys y ya poseen 11 nietos y 8 bisnietos. Una prolija dinastía sembrada en esta ciudad, que nació al calor de la industria petrolera el 23 de febrero de 1933. Los primeros alumbramientos de la señora Tomasa fueron atendidos por la mano diestra de la comadrona del sector, la popular “Pascualita”. En ese tiempo se construía el primer centro de salud, no había salas de partos y las parteras empíricas atendían las parturientas, oficio que ahora, salvo algún aprieto de emergencia, es exclusividad de profesionales de la medicina. El Tigre estaba en pañales y estas dignas señoras ayudaban a darle vida a la vida.

Israel “Pecos” Aguilera, estudio primaria en la escuela José Silverio González, la secundaria en el Liceo Alberto Carnevali y una vez que egresó como bachiller mercantil, la necesidad lo forzó a incorporarse al mercado de trabajo. Hogar humilde, siempre tiene la troja alta y había que empeñarse en hacer algo para ganarse la arepa. En esa búsqueda, llegó al hospital General de El Tigre, dónde logró una suplencia como camillero. Una vez en esas labores, le llamó la atención la máquina de radiología y mucha curiosidad, porque notaba que era unos de los pocos exámenes médicos que no duelen, pero con el tiempo aprendió, que también es uno de los que causa más daño al paciente porque le destruye los glóbulos blancos. En ese tiempo los únicos profesionales de radiología eran egresados de La Universidad del Zulia, en esta zona, había muy pocos especialistas para atender la demanda y departamento de radiología, no estaba del todo profesionalizado. Esa insuficiencia le abrió la oportunidad a “Pecos” para iniciarse en el oficio de la radiología. No hay mal que por bien no venga.

El que quiere puede: Israel “Pecos” Aguilera, aprovechó la buena disposición de los expertos del momento José Luís Piñero e Isaac Felipe Regalado, quienes le sirvieron de facilitadores para dar sus primeros pininos en el oficio. Esa experiencia, le causó una con gran emoción. Estaba en lo que le gustaba y hoy, todavía y por toda la vida, tiene un profundo agradecimiento para con esos dos extraordinarios profesionales y excelentes personas. Con los conocimientos prácticos adquiridos, se convirtió en un profesional autodidacta y continúo sus suplencias en el hospital hasta el año 1982. Cuando la Universidad de Oriente abre la especialidad para ese tipo de profesionales. En ese año obtiene su ingreso y ya en el año 1985, egresa con el título de Técnico Medio en Radio Diagnostico. Era un profesional bien equipado, ya que, disfrutaba de los conocimientos teóricos y los prácticos. Regresó a su patria chica y en el hospital no dudaron en darle un cargo en el departamento de Radiología. Una historia digna de un hombre que buscó y logró su objetivo. Una prueba de que querer es poder.

En el año 1981, cuenta Israel “Pecos” Aguilera, asistió en calidad de observador a un congreso de Radiología en Los Caracas – Estado Vargas y allí, coincidió con Hernán Jesús González, quien era radiólogo y mejor conocido en el mundo artístico, como Pecos Kanvas (murió el 3 de junio-2008). Los asistentes quedaron impresionados ante el parecido de ambos. “Son gemelos, decían algunos”. Ambos lucían grandes afro y frondosos mostachos. La gente insistió tanto en el parecido, que los hicieron fotografiar, le regalaron una de las gráficas. Regresó a El Tigre, la mostró a su entorno de amigos y, desde ese momento, lo bautizaron con el mote de “Pecos”, seudónimo con el cual es identificado por propios y extraños hasta hoy y, él dice en medio de una carcajada, y mucho tiempo después que desaparezca físicamente. En la época de esos grandes afro o tumusas, para peinarlos o arreglarlos a la usanza del momento, “Pecos” utilizó los tenedores que le sustraía escondido de la cocina a la mamá y rallos de bicicleta pegados a una tabla, hasta que salió al mercado, los cepillos o raspadores de plástico bien fuertes y especialmente diseñados para desenredar ese tipo de cabello. Era la moda del momento.

Nacido, criado y formado en un hogar humilde, su padre trabajó por muchos años en la ferretería Celma, cuando estaba ubicada en la calle Bolívar y una vez que salió de esa empresa, para arrimar la arepa a la casa, vendió al igual que su esposa, animalitos. Con esa actividad informal, lograron levantar el cuadro de hijos. Un 31 de diciembre, “Pecos”, le dijo al papá que no iría a trabajar para recibir el año en familia, al menos una vez en la vida y el viejo le dijo, hijo mejor asiste a tú trabajo, escogiste esa profesión y eso implica que debes olvidarte de carnaval, semana santa, navidad, cumpleaños y días de fiesta, mañana cuando regreses, verás que te irá mejor. Le hizo caso, asistió al trabajo, atendió muchos casos de emergencia y el primero de enero, cuando regresaba a casa, en el carro de Fernando “Un ratico a pie y otro caminando” pero satisfecho del deber cumplido, veía en las calles a muchos vecinos pasados de tragos y, uno que otro dormido en la acera. Para sus adentros decía ¡Dios mío! papá tenía razón. Llegó a casa y encontró en la mesa una botella de chequers y un suculento plato navideño en la nevera, listo para degustarlo. Dios siempre provee, nunca es tarde y quedó demostrado, una vez más, la sentencia popular que reza: “El que no agarra consejo, no llega a viejo”

En la disciplina deportiva, Israel “Pecos” Aguilera, se destacó como pitcher en la categoría juvenil con el equipo que patrocinaba La Ford, al extremo que Jesús Aquino, caza talentos de los Tiburones de La Guaira, lo llevo a los entrenamientos, lo chequearon y convenció, pero cuando fueron a firmarlo tenía 17 años. Menor de edad, tenía que ir el año siguiente para poder perfeccionar el contrato. Eso no fue posible ya que ese año los Tiburones se fusionaron con los Leones (TIBULEONES) sobraban peloteros y no llamaron a los nuevos pinos a entrenamientos. Ese mismo año recibió un telegrama dónde lo invitaban a incorporarse al equipo de béisbol de Poza Rica, Veracruz, México, se achicopaló y no viajó. Entonces decidió entrar a formar parte del equipo Criollos de El Tigre, justo el año que se retiró Luís “Buzo” Noriega, jugador que se convirtió en su ídolo de por vida, porque el día que decidió retirarse, aunque lo hizo sacudiendo un vuelacercas, dejando constancia de calidad y de que todavía le quedaba unos años más, cumplió su palabra y no volvió a jugar más. La mayoría de los peloteros en el ocaso de sus carreras, se retiran varias veces y esa conducta no debe ser la correcta, asegura. “Pecos” jugó un año con Criollos, se separó por diferencias con los directivos. El año siguiente formó parte del roster del equipo de San Tomé y abandonó porque, algunas veces, no tenía ni para pagar el pasaje para asistir a los juegos. Ironías de la vida. No jugó más béisbol. Fue un retiro prematuro.

En la actualidad, Israel “Pecos” Aguilera, es un destacado artista plástico, vocación que había reprimido por muchos años. Ese don lo posee, desde que su mamá, a los 6 años de edad, le compró el primer lápiz Mongol. Veía las comiquitas en TV - blanco y negro, se grababa los personajes y los pintaba exactamente en las paredes de la casa. Hoy, con sus excelentes trabajos artísticos, forma parte del selecto grupo de los 20 pintores más creativos de Venezuela. En los próximos días está invitado a exponer en La Guaira y espera viajar pronto, sí obtiene los dólares, atendiendo invitaciones de España y Brasil para mostrar en sendas exposiciones sus obras artísticas. “Pecos” también es poeta y, muy pronto publicará su primer poemario. Un hombre humilde, servidor público, con una gran sensibilidad, probada vocación de servicio y polifacético en sus actividades públicas, privadas y vocacionales. Un personaje en toda la extensión de la palabra.

Un dato curioso: confiesa tener dos libros de cabecera a los cuales consulta diariamente antes de entregarse a los brazos de Morfeo. La Biblia y la Constitución Nacional. Como buen cristiano hace honor al pasaje bíblico que reza “Ama a tú prójimo como a ti mismo” en ese sentido siente una gran satisfacción, cuando lo llaman a cualquier hora, para atender una emergencia en el departamento de radiología y mucho más cuando su trabajo contribuye a que las cosas salgan bien para los que requieren sus servicios. Entiende perfectamente que el paciente no agradece, por la condición de dolor y desespero en que se encuentra, pero el mejor regalo que recibe “Pecos” son las muestras de satisfacción de los familiares. Eso lo regocija y compromete a continuar su bella y vital labor. ¡Bravo “Pecos”! Eso se llama poseer un espíritu recto.

Estos personajes, que por su humildad, sencillez y paso sin estridencias por la vida, forman parte de las historias positivas de la ciudad y nos demuestran que tenemos grandes talentos y, que con sus trabajos silenciosos, contribuyen decisivamente con el desarrollo integral de nuestra sociedad y nutren nuestras historias urbanas. En estos humildes destellos, buscamos dignificarlos, dejar constancia de sus existencias efectivas y colocarlos en el tapete de la opinión pública, a los efectos de que nuestros eximios cronistas e historiadores, cuando escriban la verdadera y autentica historia de la ciudad, los incluyan en el disco duro de la memoria histórica local. ¡Vale la pena!



jueves, mayo 13, 2010

A pleno sol

Cada pequeña cosa cuenta en una crisis
Jawaharlal Nehru (1889-1964)
Líder político hindú

La electricidad colapsó. Los racionamientos y apagones están a la orden del día. El gobierno no asume la responsabilidad. Reparte culpas. El imperio, saboteos, conspiraciones, la oligarquía, el niño y hasta una iguana come cable. Lo cierto del caso, es que la situación, cada día se torna más delicada. La calidad de vida de los ciudadanos desmejora, la productividad del país retrocede y para colmo de males el derroche de energía en el alumbrado público, es oficial, notorio, grosero y a pleno sol.

Las luminarias del alumbrado público en calles, avenidas, autopistas y muchas plazas, permanecen encendidas durante todo el día ¿Ese derroche es culpa de la iguana? ¿Del niño? ¿De la oligarquía? ¿De alguna conspiración? ¿Del Imperio? Definidamente NO y mil veces NO. la culpa es de la burocracia oficial. La ineficiencia, la desidia, la indolencia y la irresponsabilidad. ¿En manos de quién está la administración, distribución y manejo del servicio eléctrico? Van 11 años y la involución es evidente y a pleno sol.

La gente se pregunta con mucha razón ¿Qué estaría pasando en Venezuela sí en la vituperada IV república, no se hubiese construido la represa de Guri? ¿Qué estaría pasando sí en la IV república, no se hubiese electrificado a todo el país? No estaríamos sufriendo los racionamientos y los constantes apagones. Tendríamos, como en Cuba, alumbrones socialistas. En 11 años, no sólo no se ha invertido en la necesaria generación, sino que tampoco se ha invertido en mantener los que dejó funcionando la IV república que incluso apagaba las luminarias del alumbrado público a pleno sol.

En los últimos meses había racionamiento y apagones, porque no llovía. La represa del Guri bajaba sus niveles peligrosamente. Ahora llueve a raudales en las cabeceras del Caroni, la represa ya alcanzó niveles aceptables y tiende a normalizarse. Ahora los apagones, el racionamiento y las subidas y bajadas de tensión son porque llueve. ¿El niño? Yo te aviso chirulí. La revolución ya no tiene excusas. La responsabilidad es ineludible. Cayeron las mascaras a pleno sol.

En las calles, avenidas, autopistas las luces de las luminarias del alumbrado público encendidos deja ver claramente la incapacidad, irresponsabilidad, desidia e incompetencia de la burocracia revolucionaria. La gráfica que acompaña esta crónica, fue tomada a las 11.30 AM en el cruce de la calle Nueva Esparta con la avenida 8 de Pueblo Ajuro. Las luminarias encendidas derrochando energía eléctrica, mientras muchos sectores de la ciudad a esa hora sufren el castigo del racionamiento. Excelente manera de predicar con el ejemplo y solicitar sacrificios a la población. El fracaso del gobierno se ve clarito a pleno sol.

Esta crónica la escribo con dolor patriótico. Esa situación no nos contenta, mucho menos nos alegra. Lo que causa es impotencia e indignación por la forma alegre como se aborda un problema tan grave y vital para el funcionamiento normal del país. ¿Habrá gobierno? ¿Hay un burócrata que se percate de la anormalidad? ¿El alcalde y el gobernador que dicen de esta calamidad? Los que tiene ojos ven ese derroche de energía a pleno sol.

Por los detalles se acentúa la crisis de la electricidad y en cualquier elección se le puede apagar la estrella a la revolución. ¡Por favor! Apaguen las luminarias durante del día y, ahorren energía, sobre todo durante el día y a pleno sol.



miércoles, mayo 05, 2010

Personajes de mi pueblo: Rigoberto Antonio Medina

La pobreza priva a menudo al hombre de la virtud y del animo
Benjamín Franklin (1706-1790)
Político, filósofo y científico estadounidense.

No todos tienen la fortaleza de espíritu para enfrentar la dura realidad de la vida. Muchos sucumben, pierden la voluntad de lucha y se entregan a la buena de dios. Este es el caso de Rigoberto Antonio Medina, quien por espacio de 3 años, fue agente de la Policía Metropolitana – ahora Policía de Anzoátegui – una vez de baja, trabajo 2 años como ayudante en el taller de latonería y pintura “Omaha” cuyo propietario era Orlando Omaha, el popular Chivatón, una vez cesante, inició un largo peregrinaje en busca de empleo y ante la falta de oportunidades, sucumbió y se entregó. Desde hace 5 años, deambula por el centro de la ciudad con trapos harapientos, sin asearse, con una larga y descuidad barba, pero bien lúcido y consciente de su realidad y el mundo cruel que lo circunda. Es el prototipo del indigente.

Confiesa que se entregó a la indigencia por “falta de empleo” y “cosas de la vida” que tiene 2 hijos, que tiene residencia en la calle Anzoátegui nº 56 del barrio “Simón Bolívar” con su señora madre Leonarda Medina y 7 hermanos más. También revela que es oriundo de Cantaura y que nació el 21 de marzo de 1954, en la calle Anzoátegui. Está claro y en sus cabales a pesar del estado de abandono en que se encuentra. Por ello, debe sorprender a los que por molestarlo, le gritan “Pelo e’ C…anda a bañarte” y él, sin inmutarse les responde. “Manda a bañar a tú madre” no hay que meterse con los locos, los locos no se meten con nadie y Rigoberto, no es loco, es un indigente que está en plenas facultades mentales. El amigo Carlos Barreto que lo conoce desde joven, lo llamaba “El bonchón”. El también merece respeto.

Todo en la vida tiene solución. La pobreza y falta de oportunidades, llevó a Rigoberto a perder el ánimo y por su estado de dejadez, indigencia y uno no descarta algún vicio, de los cuales abundan en la calle, pareciera estar privado también de la virtud. No olvidemos que nuestro Libertador dijo acertadamente que “El ocio es la madre de todos los vicios” y todos los que entran a formar parte de la legión de indigentes, que pululan es ente país rico y pareciera pobre en sensibilidad, inexorablemente caen en los vicios. El etílico es uno de los más usuales por la abundancia y facilidad para obtenerlo. Los que conocen a Rigoberto, aseguran que no pasa de ser un “kurdo” más. Es la palabra del lenguaje coloquial que utilizan en la calle para identificar a los dipsómanos. La sabiduría popular, no da margen para los equívocos.

El eminente técnico electricista José García, quien es primo de Rigoberto, cuenta que en una oportunidad el tío de ambos, el señor José Itriago (+) contrató a nuestro personaje para que le pintara la casa. El hombre inició el trabajo un lunes tempranito y cuando movió un mueble consiguió un tremendo anillo y se lo embolsilló. Al poco tiempo, no aguantó y pidió permiso para retirarse porque tenía una diligencia urgente, mañana regreso. El tío José Itriago que lo llamaba “Busca la vida”, le dijo no hay problema y cuando este se marchó, comentó: “Mordió el anzuelo” El otro día llegó Rigoberto a continuar su trabajo de pintura y cuando lo vio le dijo: “caramba tío, usted usa anillos de fantasía y este le respondió “Mire llave, siga trabajando, si el anillo hubiese sido de oro no me dices nada, delincuente el carajo” Rigoberto, según su primo José García, se llevó el chasco de su vida en la joyería cuando lo llevó a pesar e intentar venderlo. Cazador cazado. Más sabe el diablo por viejo que por diablo y al mejor cazador se la va la liebre.

Estos personajes forman parte del panorama visual de la ciudad. Prácticamente pasan desapercibidos, pero no pueden ser ignorados, sobre todo por las autoridades competentes, ya que con la tragedia que sufren, ponen en evidencia, una de las grandes fallas del estado para atender a los compatriotas en desgracia. No ha existido, no existe y por los vientos que soplan, no habrá por mucho tiempo una verdadera y autentica política social dirigida a atender este drama que descorre el velo de la insensibilidad de nuestra sociedad en su conjunto y los gobiernos en general. Todos somos culpables.

No podemos escurrir el bulto y mucho menos esperar que llegue de nuevo al poder un desquiciado mental, que para solucionar el problema, se le ocurra la criminal idea de ir a botarlos en zonas lejanas o sencillamente desaparecerlos físicamente. Los enfermos mentales, los indigentes, los alcohólicos o dipsómanos que pululan en nuestras calles, son nuestros y estamos obligados a prestarles la debida atención y buscar colocar sobre el tapete de la opinión pública este drama para que los gobiernos se sensibilicen y tomen cartas en el asunto. Es tarea de todos.

Nosotros desde estos humildes destellos, buscamos dignificar estos personajes, reseñar esta tragedia social y dejar para los eximios cronistas e historiadores estas historias urbanas que incrementan nuestras vivencias citadinas y son el insumo necesario para escribir la verdadera y autentica historia de la ciudad. Ellos, con su tragedia a cuestas, también existen. Hay que anotarlos en el disco duro de nuestra memoria histórica.






sábado, mayo 01, 2010

Personajes de mi pueblo: Rosa Elina Milano

Buscando el bien de nuestros semejantes, encontraremos el nuestro
Platón (428-347 a.C.)
Filósofo griego.

Esa mujer, relativamente joven, que vemos permanentemente en las calles de la ciudad, danzando, exhibiendo un bolso con lleno de diarios, una gorra adornada con flores naturales y fotos de muchos de nuestros gobernantes – presentes y pasados – confiesa que pasó 3 años en FUNDACADEM, lo cual le pareció estar condenada a cadena perpetúa y le resultó una experiencia horrible. Es Rosa Elina Milano, oriunda de Hamaca que pasó su niñez y adolescencia en Atapirire y llegó con su cónyuge a El Tigre desde hace 20 años dónde procreó 3 hijos, entre ellos unos morochos – y desde 5 años – de tanto leer la biblia, la cual también carga permanentemente, entró en esta lamentable situación de disturbio mental e indigencia. Una triste y dolorosa realidad que pareciera fácil revertir. Los especialistas tienen la palabra.

Cuenta, Rosa Elina Milano, que duerme dónde la agarra la noche. No hay autoridad que tenga la delicadeza de ocuparse por su caso. Nosotros hacemos este pequeño esfuerzo por traer ante la opinión pública estos casos que abundan en la ciudad, con la firme esperanza de que alguna entidad oficial o no gubernamental, tome cartas es este delicado asunto que saca a flote nítidamente las feas verrugas que exhibe en su rostro esta desigual sociedad y pone en evidencia la carencia de una política social por parte del estado para atender dignamente a nuestros semejantes en situación de abandono y falta de atención. Lo que está a la vista no necesita anteojos.

En la conversación con ella, no pudimos lograr otros detalles, sin embargo, no tuvo problemas para dejarse fotografiar, al contrario lo hizo con el mayor gusto, lo que indica que tiene sentido de la realidad y muchos destellos de lucidez y entiende la situación que está viviendo o sufriendo. El estado debería adelantar y ejecutar una verdadera y autentica política para atender este y muchos otros casos que abundan en la ciudad. No esperemos que vuelva a llegar otro gobernante con mentalidad criminal que busque desaparecerlos o exterminarlos, para pegar el grito al cielo y, convertir el hecho en un show político. La cuestión es seria y hay que atenderla a tiempo con la responsabilidad que corresponde. Hay que demostrar el amor al prójimo, pues.

En nuestro caso, con la sensibilidad que debe caracterizar a un luchador social, la responsabilidad con sus semejantes y plenamente convencido de que es un problema social y de salud que puede resolverse con un poco de voluntad política por parte de los gobiernos de turno y una mejor política de estado, reseñamos con mucha solidaridad y respeto por el ser humano, estos personajes de nuestro pueblo, con la firme intención de buscar el bien de nuestros semejantes y con ello logremos mejorar el bienestar colectivo. Las autoridades están obligadas moral y éticamente a la acción. Ellas y ellos, merecen la atención de un gobierno rico, que por mandato constitucional, les debe abrir posibilidades de una mejor vida a sus ciudadanos. “Yo estoy bien, tu estás bien” es el titulo de un libro de Thomas A. Harris. Entonces si el gobierno está bien rico, tiene la primera responsabilidad de ayudar a que todos estemos bien y en especial estas personas más débiles en el eslabón social. La mayor suma de felicidad, Bolívar dixit.

Es obvio, pensar que cuando nuestros eximios cronistas e historiadores escriban la verdadera y autentica historia de El Tigre, puedan decir con satisfacción que hubo personas en estado de abandono que enriquecieron la historia urbana, pero que también hubo uno o varios gobernantes o un estado que los atendió, curó, rescató de la indigencia y les brindó la oportunidad de reincorporarse a la vida productiva de nuestro país. No es mucho pedir. Creo yo ¿Y usted, amigo lector? dejemos la interrogante en el aire.




jueves, abril 22, 2010

Personajes de mi pueblo: Antonio “Pega” Marín

Debemos aborrecer los vicios, no las personas
Francisco De Quevedo (1580-1645)
Escritor español.

Antonio Marín es un personaje que regularmente deambula por la avenida Rotaria y desde muy temprano en la mañana, se hace presente en los concurridos kioscos, que están ubicados frente a la estación de servicio “La confianza”. Este hombre, vive la tragedia de un estado, que históricamente no ha tenido, ni tiene una política social dirigida a la rehabilitación de los indigentes. Un botón de muestra: nuestra ciudad dónde pululan por todas partes. Estamos a punto de entrar en la era espacial, según anuncia el Presidente, en una declaración conjunta con el Primer Ministro ruso y, pareciera, no hay preocupación por nuestros connacionales que requieren un mínimo de atención para curarlos, restablecerlos e incorporarlos a la vida productiva. Un gobierno rico, una población depauperada.

Nuestro personaje, es un huele pega, que por efectos de la deficiente alimentación y la intoxicación que le produce la inhalación del fuerte toxico que desprende la gasolina, la pega u otra sustancia que utiliza para estimularse o drogarse, algunas veces se pone agresivo. Ese nocivo vicio le debe irritar el cerebro. Empero, regularmente, como lo confiesa la administradora del kiosco “Jeyxi”, que tiene como epígrafe en la portezuela de entrada. (El sentimiento más vil “Es la envidia”), la simpática, atenta y amable Xiorelia Medina, este hombre, tiene muchos destellos de lucidez y algunas veces les es útil para hacer algunos mandaditos y, de cuando en vez, le echa sus atacaditas a las lindas chicas que atienden los kioscos y hasta a las que frecuentan el lugar para desayunar, jugar sus loterías o adquirir los diarios. Obvio, todos lo rechazan por el aspecto que presenta con sus indecorosas vestimentas y sus toscos modales. Los golpes de la pobreza y el abandono lo hacen repulsivo e inaceptable.

La amiga Xiorelia Medina, que se confiesa soltera y sin compromiso, pero que tiene una legión de aspirantes, todos de la tercera edad, liderados por Jesús “Chungo” Abreu, conoce muy bien al personaje y dice: tiene la manía de agarrar tierra en los zapatos y cuando algún descuidado transeúnte esta a su alcance, le lanza un poco de la tierrita y se retira apuradito, también escribe mensajes en los vidrios de los vehículos alusivos a su tiempo en el servicio Militar Obligatorio, nombre de personas que recuerda y, algunos románticos, dirigidos a algunas chicas de las que atienden los kioscos. Una curiosidad: algunas veces los escribe al revés, lo que indica que tiene perfecto dominio de la composición gramatical de las palabras que utiliza. El huele pega Antonio Marín, es una persona que algunos ven como un loco, que es medio loco por efectos de los tóxicos que inhala y, que con un buen tratamiento, puede ser recuperado y puesto al servicio productivo de la patria. El estado venezolano, tiene la primera y última palabra.

En estos destellos nos ocupamos de estos indigentes, con la sana intención de llamar la atención de las autoridades competentes, a los efectos, de que dirijan su mirada a los problemas sociales cotidianos, abandonen por un momento la grandilocuencia de sus proyectos y se ocupen del activo más importante que tiene el país como es su recurso humano. “La patria es el hombre” Alí Primera dixit. Y uno puede adicionar “todos” los hombres. Mientras tanto, el popular PEGA, continuará deambulando por las calles de la ciudad oliendo pega, gasolina u otra sustancia tóxica que le vaya mermando sus condiciones físicas hasta que muera de mengua. Una tragedia, indiscutiblemente, que se puede evitar.

En todo caso, es un personaje de nuestro pueblo, que deben tomar en cuenta los eximios cronistas e historiadores de nuestra población, cuando escriban la historia menuda de la ciudad. Nosotros colocamos nuestro granito de arena para que no pasen desapercibidos. Antonio “Pega” Marín es recuperable. Es cuestión de que, alguna autoridad, lo intente. Eso son nuestros indigentes, vamos a trabajar para salvarlos. Asesinarlos, botarlos a media noche en carreteras lejanas u obligarlos a trabajar bajo terror y entregándoles estupefacientes en compensación cómo hacían hasta hace poco, es una acción propia de un desquiciado mental. El que aborrece a sus semejantes, máxime si posee vicios peores, no puede llamarse, ni tenerse como ser humano. Llegó la hora de la sensibilidad social. Manos a la obra.



viernes, abril 16, 2010

Personajes de mi pueblo: José Rafael León

El trabajo endulza la vida; pero no a todos les gustan los dulces
Víctor Hugo (1802-1885)
Escritor francés.

Hijo de una prolija familia muy querida en la ciudad, que fue constituida por la apreciada vieja margariteña Carmen Luisa León (+) y Juan Antonio Carreño (+) quien era oriundo de Tucupita, José Rafael León, nació en el Tigre el 22 de octubre de 1958 y tiene como hermanos a Miriam, Maritza, Beira, Nancy, Oscar, José Gregorio (+) y Cirilo (+), todos tígrenses. Este personaje es uno de los sempiternos trabajadores que madrugan todos los santos días. Salta de la cama a las 4 AM, monta el café y la leche, carga los termos, monta la bicicleta, carga los peroles de trabajo y a las 5 AM esta en la esquina de la quinta carrera sur c/c la avenida España, ofreciendo el café negro y con leche a los transeúntes que ya son sus clientes habituales. No hay dudas de que, como dicen los mexicanos, le echa ganas.

Esa tarea la cumple hasta las 7 AM, cuando tiene que recoger, marcharse a casa, guardar los peroles y salir de nuevo hasta la calle Guayana para cumplir otra labor, esta vez como vigilante exclusivo de la tienda MARKA, labor que realiza en el horario comprendido de 8.30 AM a 12 M y de 2.30 PM hasta la hora de cierre a las 7 PM. Ese ajetreo es diario y lo desempeña con la mayor naturalidad, llaneza y sencillez. Es la manera de ganarse la vida y llevar el sustento diario a su domicilio ubicado, en la urbanización popular Villa Rosa vereda 29-3, dónde vive junto a su esposa Vicenta Jesús Herrera y su hijo José Gregorio a la sazón, maestro panadero. En su primer matrimonio, procreo 4 hijos más de los cuales 3 viven en Cumana al lado de su querida madre y llevan por nombre Yulitza Angélica, Maigualida y Daniel José, ya que Carlos José lamentablemente falleció. Indiscutiblemente un venezolano común, pero trabajador responsable e incansable.

José Rafael León, inició sus estudios de primaria en la escuela Hernández Parés, dónde alcanzó el 4to grado, pero tuvo lamentablemente que abandonar para salir a la calle a ganarse la vida. Era un hogar muy humilde que siempre tuvo a la cabeza a su mamá, la vieja margariteña Luisa, como era mejor conocida, la cual se destacó por ser una mujer trabajadora, servicial, amable y de un gran corazón, que se ganó la vida para levantar su cuadro de hijos vendiendo comidas en la calle y en la casa. En el arte culinario, era difícil encontrar una mejor que ella. Tenía un punto especial que convertía los platos que ofrecía en unas delicias. Testigos de excepción son Román Lunar, Francisco “Chico” Moreno, Augusto Enrique Tenorio Meza, Pedro Rivas, Juan Tinoco y este servidor por mencionar algunos de los que en muchas ocasiones le encargábamos los almuerzos cuando laboramos en el Concejo Municipal. Eran tiempos de la gran Venezuela.

Una vez que José Rafael León, abandona los estudios, trabajo como ayudante de Jorge – el hombre de la carreta que prestó el primer servicio de Aseo Urbano Domiciliario en la ciudad y por el cual cobraba Bs. 2 a los negocios ubicados en el Casco Viejo y a uno que otro vecino que requería de su agotador y nada agradable trabajo. La basura la echaban, en principio, detrás de Campo Oficina, dónde hoy está asentado el barrio Las Delicias, memoria contra el olvido – después incursionó, a la orden de don José “Pepe” Descarrega, como pregonero de Antorcha – “Antorcha a medio…a medio la Antorcha – era la forma que voceaban en esa época el diario, voceo que entona, con gran alegría y entusiasmo, como en sus mejores tiempos. Luego armó su propia carreta, le montó un tambor, le echaba hielo y vendió por las calles guarapo de caña – a mediecito la botella bien fría – el cual le suministraba a consignación Jorungo Mucherino que poseía un trapiche en el mercado viejo de la calle Guevara Rojas. Muchos años en la calle pasó en el trabajo informal, hasta que el Dr. José Horacio Guzmán Requena, el primer alcalde de la ciudad, lo empleo como vigilante en la alcaldía. En esa actividad estuvo 3 años y al término del período ya que una vez que logró la victoria el Dr. David Figueroa, se vio obligado a renunciar. El sectarismo no es patrimonio exclusivo de la V república.

Este personaje, aunque usted no lo crea, forma parte de nuestro entorno cotidiano y tal vez por ser un hombre taciturno, de poco hablar y de mucha acción laboral quizá, pasa desapercibido, para propios y extraños en el bullicio de la ciudad, pero no hay dudas presta un servicio silencioso desde que sale a la calle todas las madrugadas y hasta bien entrada la noche cuando regresa a la casa con la satisfacción de haber cumplido su jornada de trabajo y de esa forma ganarse la vida honrada y decentemente. El que le gusta guara guara, tiene que mojarse el fundillo. ¿Le gusta el dulce? Yess y… el trabajo también.

El trabajo dignifica y nosotros desde estos humildes destellos, hacemos todo lo humanamente posible por dignificar a estos insignes trabajadores y héroes anónimos de nuestro terruño y a la vez animados de la mejor intención y con la firme esperanza de que los eximios cronistas e historiadores de nuestra ciudad cuando escriban la verdadera y autentica historia de la capital del sur – de hecho no de derecho – del estado Anzoátegui incluyan personajes que sin mucho ruido, parafernalia y esguinces mediáticos contribuyen con su esfuerzo, dedicación, disciplina y voluntad de trabajo al desarrollo de económico y social de nuestra pequeña urbe. Es un granito de arena.